A lo largo de la cordillera andina, atravesando una de las zonas geográficas más
extremas y accidentadas del mundo, uniendo paisajes excepcionalmente diversos
como vastos desiertos y altas cumbres, costas, bosques tropicales y valles fértiles, se
extiende lo que se conoce como Qhapaq Ñan, el Sistema Vial Andino o camino del
Inca.
Etimología y Patrimonio
Qhapaq Ñan, en lengua quechua significa “camino principal”, en referencia a la red
pre hispánica de caminos y estructuras relacionadas de comunicación, intercambio y
defensa que se extiende por más de 30.000 kilómetros y que alcanzó su máxima
expansión en el siglo XV cuando fue consolidado por los Incas.
Identidad y pertenencia
Es, además, una patrimonio vivo que refleja una cosmovisión única en el mundo,
basada en los principios de reciprocidad, redistribución y dualidad, y que le sigue
otorgando aún hoy sentido de identidad y pertenencia a las comunidades locales.
Como testimonio del Imperio Inca, o Tawantinsuyu, la red muestra miles de años de
evolución cultural y era un símbolo omnipresente del poder y de la extensión del
Imperio a lo largo de los Andes. Se basaba en cuatro rutas principales que tenían su
origen en la plaza central de Cusco, la capital del Tawantinsuyu. Estos caminos
principales estaban conectados con otras redes viales de menor jerarquía, creando
redes y conexiones.
Qhapaq Ñan en Argentina
Hoy, este itinerario cultural transnacional está integrado por 137 segmentos y 308
sitios arqueológicos asociados, que abarcan 616,06 kilómetros de caminos a lo largo
de los actuales Estados de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.
En Argentina, el camino ingresa desde Bolivia por el pequeño poblado de Calahoyo (en
la Puna) y atraviesa desiertos, valles y montañas uniendo los territorios que hoy
componen las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan y
Mendoza.
Tecnología incaica
La anexión al imperio Incaico se basó en la integración de los conocimientos
ancestrales y las especificidades de comunidades y culturas andinas más antiguas, que
pasaban a formar parte de su sistema de organización estatal. Valiosos recursos y
bienes eran intercambiados a lo largo de la red, como metales preciosos, muyus
(conchas Spondylus), alimentos, provisiones militares, plumas, madera, coca y
textiles que eran transportados de su área de recolección, producción o manufactura,
a los diferentes centros incaicos y a la misma capital.
Por su gran escala y la calidad del camino, es un logro único de las capacidades de
ingeniería que muestra un gran dominio de las tecnologías de construcción de
caminos, puentes, escaleras, acequias, pavimentaciones y para resolver las
innumerables dificultades presentadas por el variado paisaje Andino.
Cosmovisión
El Qhapaq Ñan tiene influencia sobre las comunidades andinas hasta el día de hoy,
particularmente en relación con la organización del tejido social y las filosofías
culturales que dan significado a las relaciones entre las personas y la tierra.
La naturaleza o la Pachamama, la madre tierra, tienen un valor central en el modo
andino de entender el mundo, que está reflejado en el concepto de “Suma Qamaña”,
el “buen vivir”. Desde una concepción animista, esta mirada indígena del desarrollo
se basa en una relación armónica y respetuosa del ser humano con naturaleza, en el
respeto por la memoria colectiva contenida en la sabiduría de los adultos y el equilibrio
entre el individuo y lo social.
Actividades: Identificar sitios arqueológicos atravesados por el camino del inca en
Mendoza.