Sobre todo se escribe
separado
PALABRAS JUNTAS Y SEPARADAS
EL ENA B ATTANER MO RO
TABLA DE CONTENIDO
Sobre todo se escribe separado (I) ___________________________________________________ 2
1. Adonde, a donde y adónde_____________________________________________________________ 2
2. Aparte y a parte (de) __________________________________________________________________ 2
3. Asimismo, así mismo y a sí mismo _______________________________________________________ 3
4. Conque, con que y con qué_____________________________________________________________ 3
5. Demás y demás ______________________________________________________________________ 4
6. Entorno y en torno (a)_________________________________________________________________ 4
7. Porque, por que, porqué y por qué ______________________________________________________ 4
8. Sino y si no__________________________________________________________________________ 5
9. Sobre todo y sobretodo _______________________________________________________________ 6
10. También y tan bien __________________________________________________________________ 7
11. Tampoco y tan poco _________________________________________________________________ 7
Es tu turno ____________________________________________________________________________ 7
Bibliografía ___________________________________________________________________________ 7
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Sobre todo se escribe separado (I)
En estas píldoras (Palabras juntas y separadas I y II) vamos a repasar algunas palabras que, en distintos contextos,
pueden escribirse juntas o separadas: por ejemplo, adonde/ adónde, sino/si no, porque/por que/por qué, etcétera.
En realidad no es que sean realmente las mismas palabras: como veremos, el hecho de que vayan juntas o
separadas cambiará, en muchos casos, su categoría (sino es conjunción; si no es adverbio + negación).
El título de estas píldoras se debe a que, en los últimos tiempos, estamos detectando que a menudo se escribe
“sobre todo” junto, con esta forma: sobretodo. Pues bien, se trata de un uso incorrecto que debes evitar. A lo largo
entonces de esta píldora y de la que viene, veremos diferentes casos problemáticos y te enseñaremos algunos
trucos para no equivocarte.
1. Adonde, a donde y adónde
Adonde, escrito junto y siempre átono, es un adverbio relativo. A donde, separado, es la suma de la preposición a
y el adverbio relativo átono donde. Ambas formas aparecen solo con los verbos de movimiento.
Se utiliza adonde cuando el antecedente está expreso. Por ejemplo: Subiremos al pico adonde se acercará la
carrera mañana. El lugar adonde vamos te gustará.
La Academia recomienda escribirlo separado (a donde) cuando el antecedente no está explícito. Por ejemplo:
Iremos a donde quieras.
Adónde, escrito junto y con tilde, es un adverbio interrogativo o exclamativo utilizado en oraciones independientes
o subordinadas. Por ejemplo: ¿Adónde ibais ayer? En oraciones subordinadas (exclamativas o interrogativas
indirectas), no lleva ninguna marca de interrogación o exclamación. Por ejemplo: No sabe adónde fueron ayer.
*CUIDADO: como ves, no hay ninguna forma “correcta” en español que se escriba así: a dónde.
2. Aparte y a parte (de)
Aparte aparece como una sola palabra en los siguientes casos (puede que algunos usos los conozcas y puede que
otros no tanto; los dos primeros son los más habituales):
• Cuando es un adverbio con el significado de ‘en otro lugar’. Por ejemplo: Pon el arroz aparte. Prefirió comer
aparte.
• Cuando forma parte de la locución aparte de con el significado de ‘además de’, ‘sin contar con’. Por
ejemplo: Aparte de estas noticias, publicaron otras muchas.
• Cuando es un sustantivo. La Real Academia Española lo define como ‘palabras que en la representación
escénica dice cualquiera de los personajes de la obra representada, como hablando para sí o con aquel o
aquellos a quienes se dirige y suponiendo que no lo oyen los demás’. Por ejemplo: Llegó María y Juan hizo
un aparte con ella. Aquí, en esta escena, hay que hacer un aparte.
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• Cuando es un adjetivo. Por ejemplo: Es diferente, una persona aparte.
Se escribe separado, a parte, cuando se trata de la preposición a y el sustantivo parte. En estos casos, sería posible
introducir un artículo, un demostrativo o un indefinido entre la preposición y el sustantivo. Por ejemplo: Conocía el
país de parte a parte. Las medidas favorecieron a una parte de la población. Además, en todos los casos, el
sustantivo puede ser sustituido por otro: Conocía el país de punta a punta. Las medidas favorecieron a un sector
de la población.
3. Asimismo, así mismo y a sí mismo
Las formas asimismo (adverbio) y así mismo (locución adverbial) se pueden usar indistintamente con el significado
de ‘también’, ‘del mismo modo’: El discurso fue brillante. Asimismo (= así mismo) conviene subrayar el énfasis que
puso en su lectura.
Se escribe así mismo en dos palabras cuando se mantiene claramente el valor del adverbio así y el adjetivo mismo.
Se trataría, pues, de una construcción paralela a la que se da con otros adverbios: aquí mismo, allí mismo, mañana
mismo. Por ejemplo: Deja las maletas así mismo, ya las colocarás más tarde. Díselo así mismo, con estas mismas
palabras.
A sí mismo es una construcción formada por la preposición a, el pronombre reflexivo sí y el adjetivo mismo. En ella,
el adjetivo puede cambiar de género y número y su uso es obligado: Se castiga a sí mismo/a; se castigan a sí
mismos/as.
4. Conque, con que y con qué
Conque, escrito junto, es siempre una forma átona. Como es una conjunción consecutiva, se puede sustituir por
otros nexos para comprobar su valor. Por ejemplo: Bebes demasiado, conque (= así que) tú verás. También se
utiliza igualmente para introducir oraciones exclamativas; también en estos casos es sustituible por así que. Por
ejemplo: ¡Conque (= así que) no lo sabías!
Con que está constituido por la preposición con y que, bien relativo, bien conjunción:
• Con + que pronombre relativo. Por ejemplo: Esta es la casa con que sueño. Cuando que sea relativo, será
posible intercalar entre la preposición y el relativo un artículo o sustituir que por el/la cual, los/las cuales.
Por ejemplo: Esta es la casa con la que / con la cual sueño.
• Con + que conjunción. Por ejemplo: Marcos se conforma con que lo escuche. Cuando que es conjunción
(introduce una oración subordinada), siempre es posible sustituir lo que aparece tras ella por eso: Marcos
se contenta con eso.
• Con qué está formado por la preposición con y el interrogativo o exclamativo tónico qué. Introduce, así,
enunciados interrogativos y exclamativos. Por ejemplo: ¿Con qué imaginas que salió? ¡Con qué interés lo
observa todo!
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Como en el caso de adónde, tampoco en este es precisa la aparición de los signos de interrogación o exclamación.
Cuando la forma introduce proposiciones subordinadas indirectas, tales signos no figuran. Por ejemplo: No sé con
qué salió. No se imagina con qué interés lo observaba todo. No tiene con qué salir.
5. Demás y demás
Demás es un adjetivo indefinido equivalente a otro, otros, otras. Puede aparecer precedido o no de artículo (lo, los,
las). Por ejemplo: Vosotras no podéis faltar; las demás pueden irse. Haz esto ahora; lo demás puedes hacerlo en
otro momento.
También puede aparecer escrito junto en las locuciones por lo demás y por demás (‘en vano’, ‘inútilmente’). Por
ejemplo: El trabajo es un poco agotador; por lo demás, me resulta apasionante. Entrenas por demás; no te servirá
de nada.
De más está constituido por la preposición de seguida del adverbio más. Por ejemplo: Puedo quejarme de más
cosas. Me sentí de más en aquella reunión.
Con algunos verbos aparece la secuencia con el significado de ‘demasiado’. Por ejemplo: Siempre habla de más.
Has comido de más.
De más puede aparecer también precedido de lo (lo de más frente a lo de menos) con el significado de ‘lo más
importante’. Por ejemplo: Lo de menos es que salgas; lo de más es que no te abrigues.
6. Entorno y en torno (a)
Entorno es un sustantivo con el significado de ‘ambiente, lo que rodea’. Por ejemplo: Las setas crecen en un entorno
húmedo. No progresa porque no tiene un entorno que lo ayude.
En torno (a) es una locución constituida por la preposición en y el sustantivo torno, que significa ‘alrededor (de)’.
Por ejemplo: Toda la charla giró en torno a ese tema.
7. Porque, por que, porqué y por qué
La forma porque –siempre átona– es una conjunción causal que significa ‘por causa o razón de’. Para comprobar
su valor causal, puede ser sustituida por otros nexos con el mismo significado, como puesto que, ya que... Por
ejemplo: No lo sabe porque (= puesto que, ya que) no lo ha estudiado.
La secuencia por que está constituida por la preposición por y la forma átona que (que puede ser relativo o
conjunción) [aquí pasa lo mismo que con con que, que la vimos en la primera parte]:
• Por + que pronombre relativo. Por ejemplo: Este es el trazado por que discurrirá la carretera. Esa fue la
razón por que decidió volver. En estos casos, como ocurría con con + que relativo, es perfectamente
posible intercalar el artículo entre la preposición y el relativo, así como sustituir este por el cual, la cual, los
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cuales, las cuales: Este es el trazado por el que/ por el cual discurrirá la carretera. Esa fue la razón por la
que/ por la cual decidió volver.
• Por + que conjunción. Estos casos se dan cuando la preposición por está regida por el verbo principal. Por
ejemplo: Nos decidimos por que hiciera ese viaje a Canadá y no a Estados Unidos. Me inclino por que
vengas tú. En ninguno de estos ejemplos sería posible anteponer el artículo a la conjunción (manteniendo
el mismo sentido) y sí se podría, sin embargo, como en el caso de con + que conjunción, sustituir todo lo
que se sitúa tras el que por eso: *Me inclino por el que vengas tú / Me inclino por eso.
• Porqué, escrito junto, con carga tónica y tilde, es un sustantivo cuyo significado es ‘causa, razón o motivo’.
Como tal, puede ir precedido de artículo u otros determinativos (posesivos, demostrativos, indefinidos...),
admite plural (porqués) y puede ser sustituido por otro sustantivo con su mismo significado. Por ejemplo:
Se fue sin explicar su(s) porqué(s) / Se fue sin explicar su(s) motivo(s). No comprendo el(los) porqué(s) de
tal descortesía / No comprendo la(s) razón(razones) de tal descortesía.
La secuencia por qué está constituida por la preposición por y el qué interrogativo o exclamativo tónico. De esta
forma, introduce enunciados interrogativos o exclamativos. El significado de la secuencia es ‘por cuál, por qué
motivo o razón’. Por ejemplo: ¿Por qué has venido? ¿Por qué motivo no lo has contado antes? ¡Por qué serás tan
terco! ¡Por qué cosas te sorprendes!
Como ocurría en otros casos (con qué), pueden no aparecer los signos de interrogación o exclamación. De nuevo,
es lo que ocurre cuando introduce proposiciones subordinadas (interrogativas o exclamativas indirectas). Por
ejemplo: No sé por qué no vienes. No tienen por qué decirlo. El médico nos explicó por qué la fiebre no bajaba.
Este por qué interrogativo o exclamativo, además, puede ir seguido de sustantivo, como hemos visto antes, aunque
no puede ser sustituido por ‘motivo, causa, razón’. Todo lo contrario ocurría en el caso de porqué, que aceptaba la
sustitución, pero no la combinación: ¿Por qué has venido? / ¿Por qué motivo has venido? (combinación con
sustantivo) / *¿Por motivo has venido? (sustitución). Nos explicó sus porqués / Nos explicó sus motivos (sustitución)
/ *Nos explicó sus porqués motivos (combinación).
8. Sino y si no
Sino se escribe junto en los siguientes casos:
• Cuando es conjunción adversativa, siempre átona, con la que se establece la contraposición entre un
concepto negativo y otro positivo introducido por ella. Por ejemplo: No quiero que vuelvas, sino que te
quedes. No lo hagas por mí, sino por ella.
• Cuando denota, como conjunción adversativa también, ‘idea de excepción’ y puede sustituirse por ‘más
que’. Por ejemplo: Nadie, sino él, sabe por qué lo hizo (Nadie más que él saber por qué lo hizo) /No me
habla sino de él (No me habla más que de él).
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• Cuando es sustantivo tónico, sinónimo de ‘hado, destino’. Por ejemplo: Parece que mi sino es tener que
aguantarte. El Duque de Rivas escribió Don Álvaro o la fuerza del sino.
Si no está constituido por la conjunción condicional si y el adverbio de negación no o por la conjunción completiva,
propia de la interrogación indirecta si y el adverbio de negación no. Veamos algunos ejemplos para que quede más
claro:
• Si (conjunción condicional) + no: Si no vienes conmigo, no te compraré nada. Si no hubieras estudiado, no
habrías aprobado. Si no conocieras a tanta gente no te harías líos con los nombres. En este caso, si no
puede ir precedido de la preposición por o del adverbio como: Lo haré ahora por si no tuviera tiempo
después. Actúa como si no hubiera pasado nada.
• Si (conjunción interrogativa indirecta) + no: Me pregunto si no se habrá perdido.
TRUCO: fíjate que la pronunciación de sino y si no es diferente: cuando se escribe junta, pronunciamos (más o
menos) síno. Cuando va separada, tendemos a pronunciar sinó.
9. Sobre todo y sobretodo
Al principio te hemos contado que escribir “sobretodo” en vez de “sobre todo” es incorrecto. Últimamente lo hemos
visto mucho en exámenes y trabajos –y, por qué no decirlo, en Whatsapp–. Quizá el corrector te esté jugando una
mala pasada, porque la realidad es que la palabra “sobretodo” escrita junta, existe. Pero muy probablemente no
sea eso lo que quieras decir.
Sobre todo se escribe separado porque es una locución adverbial formada por la preposición sobre seguida del
adjetivo todo pero, realmente, actúan como una unidad. El diccionario de la RAE define esta locución como “con
especialidad, mayormente, principalmente”. Este es el uso que le damos normalmente, como el de estos ejemplos:
Sobre todo, no quiero que me lo cuente. Sobre todo, quiero que te fijes. Lo hizo sobre todo para quedar bien.
[Como ves, si va al principio de la frase lo separamos por comas del resto].
Y ahora vamos a sobretodo junto. Si buscamos en el diccionario de la RAE, encontraremos esta definición:
1.m. Prenda de vestir ancha, larga y con mangas, en general más ligera que el gabán, que se lleva
sobre el traje ordinario.
2.m. Am. Abrigo o impermeable que se lleva sobre las demás prendas.
Así que, a no ser que te refieras a un abrigo (por ejemplo: Se olvidó el sobretodo en casa. Para trabajar viste un
sobretodo), escríbelo separado.
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10. También y tan bien
También es un adverbio de afirmación o inclusión que ‘indica la igualdad, semejanza o relación de una cosa con
otra ya nombrada’. Por ejemplo: Esta semana iremos al cine también. Tú también puedes hacerlo. Se puede utilizar
como refuerzo exclamativo: Sí, ¡también yo!
Tan bien es la secuencia constituida por el cuantificador tan seguido del adverbio bien, opuesto al adverbio mal –
por el que puede sustituirse con el significado contrario–. En estos casos, tan puede ser sustituido por muy, si se
elimina el segundo término de la comparación: Está tan bien formado que le han ofrecido muchos trabajos (= Está
muy bien formado). Canta tan bien como baila (= Canta muy bien). Habla tan bien que será la presentadora (=
Habla muy bien).
11. Tampoco y tan poco
Tampoco es un adverbio de negación o de exclusión que se utiliza ‘para negar algo después de haberse negado a
otra cosa’. Por ejemplo: Yo no iré, pero tú tampoco. No visitaré Roma ni tampoco Florencia. Tampoco nosotros lo
sabíamos. Se puede utilizar como refuerzo exclamativo: ¡Tampoco es para tanto!
Tan poco es la forma que resulta de la unión del cuantificador tan y el indefinido poco. En estos casos, tan puede
ser sustituido por muy si se elimina el segundo término de la comparación: Escribe tan poco que no sabemos nada
de él (= Escribe muy poco). Es tan poco hábil que no sirve para nada (= Es muy poco hábil).
Es tu turno
Ahora puedes practicar con unos ejercicios que te hemos dejado antes de contestar la evaluación. Si tienes alguna
duda, puedes consultar la bibliografía de esta misma píldora o recurrir a los recursos de los que hablamos en la
Píldora 1; en concreto, a los de la Real Academia Española y a la Fundéu.
Bibliografía
CASADO, MANUEL. 1988. El castellano actual: usos y normas. Pamplona: Eunsa; undécima edición actualizada,
2017
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. Diccionario de la lengua española. 23.ª edición. Madrid: Espasa.
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA Y ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA. 2009. Nueva
gramática de la lengua española. Morfología y sintaxis. Madrid: Espasa.