Texto literario
Te explicamos qué es un texto literario y los tipos que existen. Además, sus
características, ejemplos y diferencias con el texto no literario.
Los textos literarios ofrecen al lector abordajes subjetivos y de contenido reflexivo.
¿Qué es un texto literario?
Un texto literario es una composición oral o escrita, realizada por uno o varios autores,
que utiliza el lenguaje para transmitir un determinado mensaje o historia. Este
tipo de texto pone el foco en la función poética del lenguaje, más que en su fin
utilitario, y utiliza recursos y estructuras para relatar universos reales o imaginarios a
través de la palabra.
Los textos literarios ofrecen al lector abordajes subjetivos, de contenido reflexivo,
vivencial o contemplativo, y ponen énfasis en el lenguaje para relatar situaciones y
transmitir emociones y sensaciones.
Los autores de textos literarios emplean recursos expresivos, conocidos como
tropos, figuras retóricas o figuras literarias, para enriquecer el texto. Además, usan el
lenguaje de manera potente, conmovedora y rítmica.
En la Antigua Grecia, cuna literaria de Occidente, se realizó el primer análisis literario
de la historia (la Poética de Aristóteles) y se clasificaron los textos literarios en tres
géneros: el género dramático, el género épico y el género lírico.
Actualmente, existe gran cantidad de tipos de textos literarios y la lectura se considera
una actividad de ocio y recreación de las personas.
Características de un texto literario
Las principales características de un texto literario son:
Finalidad. Los textos literarios transmiten un mensaje, una historia, una enseñanza o
sentimientos y emociones a través del lenguaje. Se suelen ofrecer al lector como
entretenimiento o con un fin estético, es decir, como forma de contemplar el uso y los
recursos del lenguaje.
Lenguaje. Los textos literarios emplean el lenguaje de formas diversas y se valen de
recursos, como metáforas, comparaciones, personificaciones y elipsis, para generar
un impacto en el lector o describir una realidad de forma novedosa y subjetiva. El
lenguaje empleado en un texto literario varía según cada autor, el idioma y el tipo de
texto. Los textos literarios usan el lenguaje como forma de expresión y el autor tiene la
libertad para crear a partir de él.
Contenido. Los textos literarios relatan eventos imaginarios o reales, pero desde
perspectivas ficcionales, imposibles o novedosas. Expresan contenidos subjetivos o
filosóficos profundos, y el autor puede crear mundos y ficcionalizar cuanto desee. Los
textos literarios son verosímiles, es decir, sumen al lector en la realidad que proponen.
Extensión. Los textos literarios tienen distintas extensiones según cada género. Por
ejemplo, los cuentos son más cortos que las novelas.
Soporte. Los textos literarios suelen transmitirse de forma escrita a través de formatos
digitales o soportes físicos, como revistas y libros. Además, pueden ser transmitidos
de forma oral a un público.
Tiempo. Los textos literarios perduran en el tiempo y forman parte de la tradición
literaria que reúne todos los textos conocidos de la historia de la humanidad. Algunos
de estos textos se convierten en hitos y son obras destacadas por su forma, contenido
o estructura.
Tipos de textos literarios
Los textos literarios se clasifican, en función de su estructura o sus características, en
tres géneros literarios principales:
Género narrativo. Está formado por textos literarios en los que se hace énfasis en
los personajes, en la trama y, sobre todo, en la figura del narrador, que es quien relata
la historia. Algunos ejemplos de este género son el cuento, la novela, el microcuento,
la crónica, la leyenda, el mito, la fábula, entre otros.
Género lírico. Está formado por textos que tienen distintos formatos y estructuras, y
que suelen describir un estado subjetivo del ser: sentimientos, perspectivas de vida,
reflexiones. Hacen hincapié en el aspecto estético de la palabra y se valen de recursos
o figuras retóricas para transmitir su mensaje. Algunos ejemplos de este género son
los poemas, los sonetos, las odas, las coplas, entre otros.
Género dramático. Está formado por textos que están destinados a ser
representados en el teatro, el cine o la televisión. El género dramático se vale del
diálogo de los personajes y suele prescindir de un narrador. Algunos ejemplos de este
género son la comedia, la tragedia y la tragicomedia.
Más en:
Género literario
Tipos de texto
Ejemplos de textos literarios
Textos narrativos
Algunos tipos de textos narrativos literarios son el microrrelato, el cuento, la novela, el
mito y la fábula.
Microrrelato. Es un texto escrito en prosa, que se caracteriza por ser muy breve y
contar una historia de forma narrativa. Por ejemplo:
Había una vez un espejo de mano que cuando se quedaba solo y nadie se veía en él
se sentía de lo peor, como que no existía, y quizá tenía razón; pero los otros espejos
se burlaban de él, y cuando por las noches los guardaban en el mismo cajón del
tocador dormían a pierna suelta satisfechos, ajenos a la preocupación del neurótico.
(“El espejo que no podía dormir”, de Augusto Monterroso).
Cuento. Es un texto breve escrito en prosa con una trama relatada por un narrador en
la que intervienen personajes en un tiempo y espacio definidos. Por ejemplo:
Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas
antiguas sucumben a la más ventajosa liquidación de sus materiales), guardaba los
recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la
infancia. Nos habituamos Irene y yo a persistir solos en ella, lo que era una locura,
pues en esa casa podían vivir ocho personas sin estorbarse. Hacíamos la limpieza por
la mañana, levantándonos a las siete, y a eso de las once yo le dejaba a Irene las
últimas habitaciones por repasar y me iba a la cocina. (Fragmento de “Casa tomada”,
de Julio Cortázar).
Novela. Es un texto escrito en prosa que narra hechos y que se diferencia del cuento
por ser más extenso y tener una trama más compleja, con la participación de un
narrador, múltiples personajes y varios espacios. Por ejemplo:
En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo
que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo
corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y
quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los
domingos, consumían las tres partes de su hacienda. El resto della concluían sayo de
velarte, calzas de velludo para las fiestas, con sus pantuflos de lo mesmo, y los días
de entresemana se honraba con su vellorí de lo más fino. (Fragmento de Don Quijote
de la Mancha, de Miguel de Cervantes).
Mito. Es un relato de tipo ficticio que cuenta una historia o aventura protagonizada por
dioses, semidioses o humanos a los que se les atribuyen características divinas. Por
ejemplo:
Sísifo fue el fundador y rey de Corinto. Tras su muerte, fue castigado por Zeus a un
destino tedioso en el inframundo. De acuerdo con este castigo, Sísifo debía arrastrar
una gran roca hasta la cima de una montaña, pero, cuando la roca estaba a punto de
llegar a destino, esta rodaba nuevamente hacia la base, por lo que Sísifo debía
empezar otra vez el recorrido. (El mito de Sísifo).
Fábula. Es un relato protagonizado, en la mayoría de los casos, por animales y que
cuenta una historia que busca dejar una moraleja o enseñanza. Por ejemplo:
Había una vez una liebre muy orgullosa que presumía de ser la más veloz. Riendo, se
burlaba de la tortuga y decía al resto de los animales:
—¡Miren qué lento camina la tortuga!
Cansada de las burlas, una tarde, la tortuga le propuso a la liebre un reto.
—Estoy segura de poder ganarte una carrera —le dijo.
La liebre aceptó y esa misma tarde comenzó la carrera. Al ver la liebre que la tortuga
iba muy lento y que era fácil ganarle, se sentó a la sombra de un árbol para descansar,
pero se quedó dormida. La tortuga, mientras tanto, siguió avanzando.
Al cabo de un rato, la liebre despertó y vio que la tortuga estaba a punto de llegar a la
meta. La liebre corrió con todas sus fuerzas para alcanzarla, pero fue en vano y la
tortuga ganó la carrera. (Fábula de la liebre y la tortuga).
Ver más en: Texto narrativo
Textos líricos
El principal tipo de texto lírico es el poema, que es una composición generalmente
en verso que se vale de recursos poéticos para transmitir una emoción o vivencia. Por
ejemplo:
La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.
La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.
La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible.
A veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.
(Fragmento de “La aurora”, de Federico García Lorca).
Existen algunos tipos de poemas con una estructura determinada, como el soneto, la oda y la
elegía:
Soneto. Es una composición poética que suele estar formada por cuatro estrofas, las
dos primeras de cuatro versos y las dos últimas de tres versos. Usa recursos poéticos
y tiene rima consonante. Por ejemplo:
Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;
mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,
su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.
(“Amor constante más allá de la muerte”, de Francisco de Quevedo).
Oda. Es una composición poética que incluye reflexiones y, en sus orígenes, solía ser
cantada. Por ejemplo:
Yo no creo en la edad.
Todos los viejos
llevan
en los ojos
un niño,
y los niños
a veces
nos observan
como ancianos profundos.
Mediremos
la vida
por metros o kilómetros
o meses?
Tanto desde que naces?
Cuánto
debes andar
hasta que
como todos
en vez de caminarla por encima
descansemos, debajo de la tierra?
(Fragmento de “Oda a la edad”, de Pablo Neruda).
Elegía. Es una composición poética en la que se lamenta una pérdida o una
desgracia. Por ejemplo:
Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
Al primer muerto nunca lo olvidamos,
aunque muera de rayo, tan aprisa
que no alcance la cama ni los óleos.
Oigo el bastón que duda en un peldaño,
el cuerpo que se afianza en un suspiro,
la puerta que se abre, el muerto que entra.
De una puerta a morir hay poco espacio
y apenas queda tiempo de sentarse,
alzar la cara, ver la hora
y enterarse: las ocho y cuarto.
(Fragmento de “Elegía interrumpida”, de Octavio Paz).
Textos dramáticos
Los principales textos dramáticos son la tragedia y la comedia:
Tragedia. Es una obra dramática protagonizada por personajes que se ven expuestos
a una situación trágica no esperada o a una desgracia. Por ejemplo:
SACERDOTE. A propósito lo dices, me acaban de indicar estos en este momento que
Creonte se acerca.
EDIPO. ¡Apolo soberano! ¡Ojalá viniera con la ventura de la salvación, radiante, como
el brillo de sus ojos!
SACERDOTE. En lo conjeturable al menos, llega con gratas noticias. De lo contrario,
no vendría así tan coronado con una guirnalda de laurel con bayas.
EDIPO. Pronto lo sabremos. Está al alcance de la voz. Príncipe, cuñado mío, hijo de
Meneceo, ¿qué respuesta traes del dios?
CREONTE. Una buena, pues digo que, si acaban bien, hasta todas las desgracias
pueden resultar venturas.
(Fragmento de Edipo rey, de Sófocles. Traducción de Luis Gil).
Comedia. Es una obra literaria que busca entretener y hacer reír al público, y tiene un
desenlace feliz. Por ejemplo:
VALERIO. Deja esa melancolía, amada Elisa, y ten por seguro el total triunfo de
nuestro amor.
ELISA. ¿Cómo dudar del amor del que expuso su vida por salvarme del furor de las
olas, del que, siendo caballero, viste la librea del lacayo por permanecer a mi lado? Es
mi padre, con su terrible avaricia, quien motiva mi desasosiego.
VALERIO. Confía en mi astucia y busca en tu hermano un aliado para nuestro deseo;
habla con él, que yo, entretanto, con mi adulación me apoderaré poco a poco de la
voluntad del viejo.
(Fragmento de El avaro, de Molière. Traducción de Javier Farías).
Tragicomedia: Dentro del género dramático también se destaca la tragicomedia, que
es un tipo de composición que mezcla características de la tragedia y de la comedia.
Por ejemplo: Fuenteovejuna, de Lope de Vega.
Texto literario y texto no literario
Los textos literarios se distinguen de los no literarios en un aspecto fundamental: su fin
estético. Los textos literarios son creados por los autores sin una utilidad práctica
concreta; por el contrario, buscan usar el lenguaje para transmitir pensamientos,
sensaciones o historias. El lector, por su parte, consume este tipo de textos para
admirar el lenguaje, como forma de entretenimiento o para obtener una experiencia
subjetiva.
Por otro lado, los textos no literarios son todos aquellos que se crean con un sentido
claro y evidente, y con un fin utilitario específico, que suele ser transmitir una
determinada información para que sea conocida por el lector. Por ejemplo: las
instrucciones para usar una lavadora, una receta de cocina, una valla publicitaria o una
noticia en el diario.