0% encontró este documento útil (0 votos)
16 vistas50 páginas

CSJ SL5170-2019

La Corte Suprema de Justicia resolvió el recurso de casación interpuesto por N.E.V.M. contra una sentencia que negó su derecho a una pensión de vejez, argumentando que no cumplía con la densidad de cotizaciones requeridas. La sentencia de primera instancia había ordenado el reconocimiento de la pensión, pero la segunda instancia revocó esta decisión, alegando insuficiencia en las semanas cotizadas. La Corte admitió el recurso de casación y analizó los cargos presentados por la demandante sobre la valoración de pruebas y el cumplimiento de requisitos legales.

Cargado por

Tatis Alvarez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
16 vistas50 páginas

CSJ SL5170-2019

La Corte Suprema de Justicia resolvió el recurso de casación interpuesto por N.E.V.M. contra una sentencia que negó su derecho a una pensión de vejez, argumentando que no cumplía con la densidad de cotizaciones requeridas. La sentencia de primera instancia había ordenado el reconocimiento de la pensión, pero la segunda instancia revocó esta decisión, alegando insuficiencia en las semanas cotizadas. La Corte admitió el recurso de casación y analizó los cargos presentados por la demandante sobre la valoración de pruebas y el cumplimiento de requisitos legales.

Cargado por

Tatis Alvarez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

© Copyright 2025, vLex. Todos los Derechos Reservados.

Copia exclusivamente para uso personal. Se prohibe su distribución o reproducción.

SENTENCIA de Corte Suprema de Justicia - SALA DE


CASACIÓN LABORAL nº 79660 del 27-11-2019

CASA TOTALMENTE / FALLO DE INSTANCIA - CONFIRMA


Sentido del fallo:
TOTALMENTE
Emisor: SALA DE CASACIÓN LABORAL
Fecha: 27 Noviembre 2019
Número de
79660
expediente:
Tribunal de Origen: Tribunal Superior Sala Laboral de Barranquilla
Tipo de proceso: RECURSO DE CASACIÓN
Número de
SL5170-2019
sentencia:
Id. vLex: VLEX-842144693

Link: https://app.vlex.com/vid/sentencia-corte-suprema-justicia-842144693
Sentencia citada en: 56 sentencias

CLARA C.D.Q.

Magistrada ponente

SL5170-2019

Radicación n.° 79660

Acta 43

Bogotá, D.C., veintisiete (27) de noviembre


de dos mil diecinueve (2019).

Decide la Corte el recurso de casación que


interpuso N.E.V.M. contra la sentencia
proferida el 12 de julio de 2017 por la Sala
Segunda de Decisión Laboral del Tribunal
Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, en
el proceso que adelanta contra la
ADMINISTRADORA COLOMBIANA DE
PENSIONES - COLPENSIONES.

I. ANTECEDENTES
La citada accionante promovió demanda
laboral contra Colpensiones con el propósito de
que se condene al reconocimiento de una
pensión de vejez, los intereses moratorios de
que trata el artículo 141 de la Ley 100 de 1993
y las costas del proceso.

En respaldo de sus pretensiones, refirió que


nació el 23 de enero de 1949; que cotizó a C.
un total de 474,14 semanas, pero en su historia
laboral se omitió incluir 95 reportadas con la
novedad «mora patronal», lo cual le permite
completar 539,06 en los 20 años anteriores al
cumplimiento de la edad, y que solicitó a la
demandada el reconocimiento de la pensión de
vejez, la cual se negó.

Al dar respuesta a la demanda,


Colpensiones se opuso a las pretensiones. En
cuanto a los hechos, aceptó unos y negó otros.

En su defensa, manifestó que si bien la


accionante es beneficiaria del régimen de
transición regulado en el artículo 36 de la Ley
100 de 1993, no reunió la densidad de
cotizaciones exigidas en el artículo 12 del
Acuerdo 049 de 1990, esto es, 1.000 semanas
en cualquier tiempo o 500 en los 20 años
anteriores al cumplimiento de la edad; que la
consecuencia de las semanas reportadas en
mora, deben asumirse por el empleador, y que,
en todo caso, perdió los beneficios del
mencionado tránsito normativo, dado que a la
entrada en vigencia del Acto Legislativo 01 de
2005, no contaba con 750 semanas. Formuló
las excepciones de cobro de lo no debido, falta
de causa para demandar, inexistencia de la
obligación, buena fe, prescripción y la genérica.

II. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA

A través de fallo de 28 de marzo de 2017,


el Juzgado Tercero Laboral del Circuito de
Barranquilla resolvió:

Primero: Declarar no probadas las excepciones de


mérito de cobro de lo no debido, falta de causa
para demandar, inexistencia de la obligación,
buena fe y prescripción, propuestas por la parte
demanda mediante su apoderado judicial, de
conformidad con lo expuesto en la parte
considerativa.

Segundo: Condenar a la parte demandada […] a


reconocer a favor de la señora N.E.V.M. […], la
pensión de vejez en cuantía del salario mínimo
legal mensual vigente, a partir del 23 de enero de
2004 fecha del cumplimiento de los requisitos de
ley para la obtención del derecho, junto con los
reajustes legales anuales y el retroactivo a que
hay lugar.

Tercero: Condenar a la parte demandada […], a


reconocer y pagar al demandante, el retroactivo
pensional a partir del 27 de enero de 2011, hasta
la fecha en que se haga efectivo el derecho, por la
suma de cincuenta y un millones novecientos
noventa y tres mil seiscientos sesenta y un pesos.

Cuarto: Condenar a la parte demandada […], a


reconocer y pagar al demandante, los intereses
moratorios desde el mes de mayo del año 2014, de
conformidad con el artículo 141 de la Ley 100 de
1993, la cual asciende a la suma de diez millones
cuatrocientos cincuenta y tres mil cuatrocientos
doce pesos con noventa y un centavos.

(…)

III. SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA

Al resolver el recurso de apelación que


interpuso Colpensiones, y desatar el grado
jurisdiccional de consulta en favor de la misma
entidad en lo no apelado, la Sala Segunda de
Decisión Laboral del Tribunal Superior del
Distrito Judicial de Barranquilla, mediante la
sentencia recurrida en casación, revocó la del a
quo y, en su lugar, absolvió de todas las
pretensiones.

En lo que interesa a los fines del recurso


extraordinario, el juzgador de segundo nivel
fundamentó su decisión en que la actora era
beneficiaria del régimen de transición
establecido en el artículo 36 de la Ley 100 de
1993, en tanto no se discutió que el 23 de
enero de 2004 arribó a la edad de 55 años.

En tal contexto, analizó los medios de


prueba obrantes en el expediente para
establecer si la accionante reunió la densidad
de cotizaciones exigidas en el Acuerdo 049 de
1990. Con tal objeto, indicó:
(i) que «el reporte de semanas cotizadas
allegadas por el demandante folios 10 a
15, en los cuales se puede observar la
inexistencia de firma del responsable de su
texto y contenido, razón por la cual no
existe certeza respecto a su autenticidad;
en razón a ello y a lo dispuesto en los
artículos 243, 244 y 257 del CGP y en
acogimiento a precedente contenido en la
sentencia dictada por la Honorable Corte
Suprema de Justicia se le niega todo valor
probatorio»;

(ii) que si bien la accionada allegó un


resumen de semanas cotizadas que se
observa a folios 63 a 66, mediante auto de
20 de septiembre de 2016, el a quo ordenó
a dicha entidad «que aclarara los errores e
inconsistencias puesto que aparece
consignado [que] su empleador presenta
deuda por no pago en los ciclos enero de
2001, marzo de 2002, abril de 2003, enero
de 2004 y enero de 2005, obteniendo como
respuesta el resumen de cotizaciones con
valor de plena prueba para acreditar las
semanas cotizadas por la demandante en
el periodo comprendido entre el 5 de
noviembre de 1992 a 31 de diciembre de
2004, un total de 479,74 semanas con los
respectivos IBC».

Luego, refirió que de los desprendibles de


pago de folios 17 a 22, se colegía que
Colpensiones no incorporó 21,56 semanas en la
historia laboral de la actora, correspondientes a
los ciclos de noviembre de 1997, febrero,
marzo y abril de 1999 y abril, agosto y
septiembre de 2003; y que al sumarlas con las
479,74 certificadas, se obtenía un total de
501,3.

Sin embargo, señaló que la demandante no


consolidó el derecho prestacional dado que: (i)
contaba con un total 501,3 semanas de
cotizaciones, de manera que no completó las
1.000 en cualquier tiempo, y (ii) al cotizar
475,58 semanas en los 20 años anteriores al
cumplimiento de la edad (del 23 de enero de
1984 al 23 de enero de 2004), no reunió las
500 exigidas para tal periodo.

Al finalizar, adujo que «si en gracia de


discusión se aceptaran como válidas las
cotizaciones a las que hace alusión la juez a
quo en el auto de 20 de septiembre de 2016,
que no fueron computadas en el resumen
semanas, pero de las cuales carece la sala de
soporte para afirmar su existencia, esto es
marzo de 2002, enero de 2004, enero de 2005,
que equivalen a 90 días o 12,85 semanas, ya
que los ciclos de enero de 2001 y abril de 2003
sí están contabilizados, arribaríamos a la
misma conclusión, porque solo servirían para
incrementar el número total a 514,15 semanas,
de las cuales 484,03 pertenecerían a los 20
años anteriores al cumplimiento de la edad».
Que por tanto, se debía aplicar el artículo 33 de
la Ley 100 de 1993, modificado por el artículo
9.º de la Ley 797 de 2003, respecto del cual, la
actora tampoco completó el mínimo de
cotizaciones para acceder a una pensión de
vejez.

IV. RECURSO DE CASACIÓN

El recurso extraordinario de casación lo


interpuso la demandante, lo concedió el
Tribunal y lo admitió la Sala de Casación
Laboral de la Corte Suprema de Justicia.

V. ALCANCE DE LA IMPUGNACIÓN

Pretende la recurrente que la Corte case la


sentencia impugnada, para que, en sede de
instancia, confirme la del a quo.

Con tal propósito, formula tres cargos por


la causal primera de casación, que no fueron
objeto de réplica. Únicamente serán analizados
el primero y tercero, dado que son prósperos.

VI. CARGO PRIMERO

Acusa la sentencia de ser violatoria de la


ley sustancial por la vía directa, «por violación
de medio de los artículos 51, 54A, 60 y 61 del
Código Procesal del Trabajo y de la Seguridad
Social, 243, 244, 246, 257 del Código General
del Proceso, en concordancia con el 145 del
Código Procesal del Trabajo y de la Seguridad
Social, lo que condujo a la infracción directa del
artículo 12 del Acuerdo 049 de 1990 […], en
relación con el artículo 36 de la Ley 100 de
1993. Artículos 48 y 53 de la Constitución
Nacional».

En la demostración sostiene que el Tribunal


«restó todo valor probatorio a los folios 10 a 15
del expediente, concretamente la historia
laboral que se aportó», por carecer de la firma
del responsable de su contenido, con lo cual
desconoció que en aras de la demostración del
número de semanas cotizadas no se exige
ninguna solemnidad en el medio que las
acredite y, que, al respecto, esta Sala en la
sentencia «SL 14236 de 2015» analizó un
problema semejante, oportunidad en la que
concluyó que pese a que la historia laboral no
estaba suscrita por el ISS, no se le podía restar
eficacia probatoria, toda vez que de ella se
hicieron referencias inequívocas a su contenido
por parte de dicha entidad, como en la
contestación a la demanda, que apuntaban al
reconocimiento de su veracidad.

Al finalizar, aduce que si el ad quem


hubiera valorado la mencionada documental, la
conclusión a la que debía arribar era que la
accionante contaba con la densidad de
cotizaciones exigida en el Acuerdo 049 de
1990.

VII. CARGO TERCERO


Acusa la sentencia de ser violatoria de la
ley sustancial, por la vía indirecta, en la
modalidad de aplicación indebida del artículo
12 del Acuerdo 049 de 1990, en relación con
los artículos 36 de la Ley 100 de 1993, 48 y 53
de la Constitución Política.

Sostiene que tal quebranto se produjo por


los siguientes errores ostensibles de hecho:

1.- No dar por demostrado, siendo evidente, que la


demandante tiene derecho a la pensión de vejez,
de conformidad con el Decreto 759 de 1900.

2.- No dar por demostrado, estándolo, que la


actora acredita la densidad de cotización exigida
por el Decreto 758 de 1990, concretamente 500
semanas en los 20 años anteriores al
cumplimiento de (sic) edad.

Afirma que dichos desafueros se originaron


en la indebida valoración de los desprendibles
de pago de cotizaciones de folios 17 a 22 y de
las historias laborales de folios 63 a 66 y 73 a
76, y en la falta de valoración del reporte de
cotizaciones de folios 10 a 15.
En la demostración refiere las siguientes
particularidades relativas a los reportes de
semanas cotizadas en el ISS:

Año Semanas Semanas Precisiones del recurrente


reales validadas
según el
recurso
1992 a 112.43 112.43 Sin reparos.
1994
1995 51.5 51.5 Sin reparos.
1996 51.5 47.8 Para el ciclo de enero se registraron
0.57 semanas, cuando el empleador
reportó 30 días según se ve a folios 12,
65 y 75, motivo por el cual ese periodo
corresponde a 4.29 semanas.
1997 51.5 51.5 Sin reparos.
1998 25.7 24.5 En los meses de abril y mayo se
registraron 7.29 semanas, pese a que a
folio 76 consta que se reportaron 30
días en ambos meses equivalentes a
8.6 semanas.
1999 34.7 o 39 26 «En los meses de febrero y marzo
reportan 0.29 semanas, pues toma solo
dos (2) días de cotización para febrero
y cero (0) días para marzo», pero a
folios 65 y 75 se observa que se
certificaron 30 días en cada
mensualidad.

En el mes de abril no se certificaron


cotizaciones, cuando el empleador
reportó 3 días, según se constata a
folios 65 y 75.

No se validaron cotizaciones en
diciembre pese a que la relación laboral
con Lety Cuadrado seguía vigente
según se ve a folios 65 y 75.

Concluye que «tendría 34,7 semanas si


no se computa el mes de diciembre,
pero si se computa dicho mes se
tendrían 38 semanas».
2000 38.6 o 37.9 «Para el ciclo de enero toman 26 días
51.5 cuando hay un reporte de 30 días
(folios 13, 65 y 75), para ese mes
serían entonces 4.29 semanas»; en
febrero se convalidan 29 días y se
reportaron 30. Además, «desaparecen»
sin justificación los meses de
septiembre octubre y noviembre
«máxime que sigue vigente la relación
laboral con Lety cuadrado».
2001 51.5 47.14 A folio 14 se reporta mora patronal para
el ciclo de diciembre, el cual debe
incluirse en el cómputo definitivo de
semanas.
2002 51.5 38.3 A folio 14 se reporta mora patronal para
el ciclo de noviembre, el cual debe
incluirse en el cómputo definitivo de
semanas.
2003 51.5 17.1 «El mes de enero según el folio 14 del
cuaderno principal se indica “su
empleador reporta deuda por no pago”
[…], de igual manera desaparecen sin
razón de ser y a pesar de continuar
vigente la relación laboral de la actora
[…] los ciclos de febrero, abril, mayo,
junio, agosto y septiembre (folios 65
vuelta y 75 vuelta), para estos ciclos no
existe ninguna novedad».
2004 3.3 0 A folio 14 se reporta deuda de la
empleadora Lety Cuadrado por no pago
de la de la cotización del mes de enero,
por tanto, debe validarse.

Así, sostiene que al incorporar las semanas


que el Tribunal omitió injustificadamente, la
accionante reuniría 502 en los 20 años
anteriores al cumplimiento de la edad de 55
años, tal como lo exige el artículo 12 del
Acuerdo 049 de 1990.

VIII. RÉPLICA CONJUNTA A LOS CARGOS


PRIMERO Y TERCERO

El apoderado de Colpensiones se opone a


la prosperidad de los cargos. En lo relativo al
primero aduce que pese a encausarse por la
senda jurídica, equivocadamente incorpora
aspectos fácticos.

En lo que respecta al fondo del asunto


planteado en ambos cargos, refiere que la
accionante no reunió la densidad de
cotizaciones exigida en el Acuerdo 049 de
1990; que el Tribunal estimó la historia laboral
de folios 10 a 15 «de conformidad con el
principio de la libertad de apreciación
probatoria», y que, en suma, la interesada no
consolidó el derecho debatido.

IX. CONSIDERACIONES
Para comenzar, es necesario precisar que
no le asiste razón a la réplica formulada al
primer cargo, porque lo que controvierte la
censura es la validez de unos documentos que,
en su criterio, se produjeron conforme a la ley
procesal, ataque que, como lo ha sostenido la
jurisprudencia de la Sala, debe proponerse por
el sendero de puro derecho.

Ahora bien, debe tenerse en cuenta que el


fallador de segundo grado, luego de descartar
la valoración de la historia laboral de folios 10 a
15 por no contar con la firma de la demandada,
decidió la apelación con base en el resumen de
cotizaciones de folios 73 a 76, del cual concluyó
que la demandante no acreditó 500 semanas
en los 20 años anteriores al cumplimiento de la
edad, y que, por tanto, tampoco consolidó el
derecho a la pensión de vejez.

Así, la Sala debe determinar si el ad quem


se equivocó al restarle validez al resumen de
cotizaciones de folios 10 a 15 por no
encontrarse suscrita por un funcionario de
Colpensiones.

Con tal objeto, es pertinente reiterar que la


eficacia probatoria de un documento depende
de la posibilidad de saber a ciencia cierta quién
es su autor genuino. A partir de este
conocimiento, se abre la posibilidad de entrar a
valorar intrínsecamente su contenido conforme
a las reglas de valoración probatoria y la sana
crítica previstas en el Código General del
Proceso y en el Código Procesal del Trabajo y
de la Seguridad Social.

En tal contexto, el artículo 243 del Código


General del Proceso establece que los
documentos se dividen en públicos y privados;
el inciso 1.º del artículo 244 del mismo estatuto
procesal prevé que es auténtico un documento
«cuando existe certeza sobre la persona que lo
ha elaborado, manuscrito o firmado, o cuando
exista certeza respecto de la persona a quien
se atribuye el documento», y el inciso 2.º
preceptúa que «los documentos públicos y los
privados emanados de las partes o de terceros,
en original o en copia, elaborados, firmados o
manuscritos, y los que contengan la
reproducción de la voz o de la imagen, se
presumen auténticos, mientras no hayan sido
tachados de falso o desconocidos, según el
caso».

A la luz de lo anterior, y teniendo en cuenta que


la autenticidad significa tener certeza o
seguridad sobre el autor de un documento, a
tal convencimiento no solo se llega a través de
la firma. Como se expresó en la sentencia CSJ
SL14236-2015, el conocimiento en torno acerca
del creador genuino de un documento también
puede adquirirse a través de otros signos de
individualización de la prueba, tales como las
marcas, improntas, signos físicos, digitales o
electrónicos, e incluso de la conducta procesal
de las partes o sus afirmaciones, cuando con
ellas reconocen expresa o tácitamente su
autenticidad.

Además, el mundo atraviesa por


transformaciones tecnológicas disruptivas, en
las cuales la digitalización de las empresas,
trámites y procesos son el común denominador.
Por ello, la firma o los manuscritos han ido
quedando relegados con la incorporación de
trámites y servicios en línea, a través de los
cuales los usuarios de las entidades pueden
obtener con seguridad y confianza documentos
de su interés contenidos en bases de datos.

Desde este punto de vista, aunque la firma de


un documento aún sigue siendo importante a la
hora de establecer su autenticidad, lo cierto es
que con la digitalización de las empresas y
procesos, ha ido perdiendo protagonismo para
darle paso a nuevas herramientas tecnológicas
que permiten la obtención de documentos en
línea, de manera segura, eficiente y confiable.
Ello ocurre con el reporte de semanas obtenido
por los afiliados a través del portal de internet
de Colpensiones, el cual si bien no viene
suscrito por un funcionario de esa entidad, sí
contiene datos que permiten reputarlo como
auténtico, tales como la fecha de impresión, la
hora, la secuencia de la información allí
registrada, los emblemas, entre otros signos.

Por otro lado, no puede pasarse por alto que el


artículo 244 del Código General del Proceso
presume como auténticos esta clase de
documentos impresos desde portales digitales,
mientras no se tachen de falsos o se
desconozcan.

Ahora, lo expuesto no significa que el juez no


pueda en determinadas circunstancias
desconfiar o tener sospechas sobre la
autenticidad de un documento. De hecho, es
válido que las tenga, siempre que sean
objetivas y razonables. Cuando así sea, está en
la obligación de pedir la prueba a la entidad
administradora de pensiones para disipar esas
dudas y fallar conforme a la verdad real.

En suma, el Tribunal se equivocó (i) al


sostener que la firma era el único medio de
atribución de autenticidad, ya que, según se
vio, existen diversas formas, signos y prácticas
que permiten tener seguridad sobre el creador
de un documento, y (ii) al no advertir que, en
este asunto, Colpensiones reconoció
tácitamente la autenticidad del reporte de
cotizaciones adosado por el demandante.

En efecto, C. al contestar la demanda


aceptó la densidad de aportes validados, y
negó la falta de inclusión de otros que se
citaron en la demanda «según consta en
reporte de semanas cotizadas aportadas al
expediente», y también cuando afirmó que
«como quiera que le (sic) aparecen periodos
con mora del empleador no se puede tener en
cuenta las semanas en las que la cotizante
presenta deuda en el pago de esas
cotizaciones, por lo cual no reúne la totalidad
de los requisitos para acceder a la pensión por
vejez» (f.° 40).

Asimismo, en el acápite de pruebas solicitó


que se tuviera en cuenta la documental que
contiene «el reporte de semanas cotizadas por
la demandante con detalle de pago, esto con el
objeto de demostrar el número de semanas
válidamente cotizadas por el actor (sic)», el
cual aportó la demandante (f.° 46).

De suerte que ambas partes se valieron del


mismo elemento de convicción para soportar
sus argumentos; pues la actora con base en él
sostuvo que reunía más de 500 semanas al
sumar las cotizaciones validadas con los
periodos reportados en mora y, por su parte,
Colpensiones adujo que no era posible realizar
tal adición, dado que las consecuencias de la
morosidad únicamente son imputables al
empleador. Por tanto, el Tribunal se equivocó al
no valorar la mencionada prueba y descartarla
de plano por la falta de firma.

Lo anterior adquiere mayor relevancia si se


tiene en cuenta que desde el punto de vista
fáctico, en el tercero de los cargos, el
recurrente alega que el juez de segunda
instancia podía inferir la existencia y
continuidad del contrato de trabajo entre la
accionante y la empleadora Lety Cuadrado
López con base en los reportes de cotizaciones
en mora incluidos en la historia laboral de folios
10 a 15 y que se borraron sin justificación de
los reportes de folios 73 a 76. Puntualmente,
pone de presente que tal situación se corrobora
con la novedad de «su empleador presenta
deuda por no pago» contenida a folio 14 del
expediente, en los periodos de diciembre del
año 2001, marzo y febrero del año 2002, enero,
febrero, abril, mayo, junio, agosto y septiembre
del año 2003, y enero del año 2004.

Al respecto, la Sala advierte que en el


trámite de la primera instancia, el a quo halló
algunas inconsistencias relativas a las
anotaciones de mora del empleador contenidas
en la historia laboral de folios 10 a 15, motivo
por el cual ofició a la demandada en aras de
que las aclarara (f.º 49 y 50). Al dar respuesta,
después de dos requerimientos, dicha entidad
allegó sendos reportes, en los que suprimió las
semanas que antes aparecían reportadas con
morosidad sin brindar explicaciones al respecto
(f.º 63 a 66 y 73 a 76), circunstancia que no

analizó el Tribunal.

En efecto, la Sala confrontó el reporte de


semanas cotizadas de folios 10 a 15, con el que
milita a folios 73 a 76 que analizó el juez de
segundo grado, de lo que obtuvo los siguientes
datos relativos a los periodos con el registro de
deuda presunta que echa de menos el
casacionista:

Reporte
de Semanas
semana de folios
Ciclo de s 73 a 76 Semanas
Novedad Novedad
cotización validadas en duda
de por el
folios Tribunal
10 a 15
«Su
El periodo se
empleador
Diciembre suprime de la
0 presenta 0 4.29
2001 historia laboral
deuda por no
sin explicación.
pago»
«Su
El periodo se
empleador
Noviembre de suprime de la
0 presenta 0 4.29
2002 historia laboral
deuda por no
sin explicación.
pago»
«Su
El periodo se
empleador
suprime de la
Enero de 2003 0 presenta 0 4.29
historia laboral
deuda por no
sin explicación.
pago»
El periodo no
El periodo no
Febrero de obra en la
0 0 obra en la 0
2003 historia
historia laboral
laboral
El periodo se
suprime de la
historia laboral
«Su sin explicación,
empleador pero el
Abril de 2003 0 presenta 4.29 Tribunal lo 0
deuda por no valida con
pago» soporte en la
planilla de
aportes de
folio 20.
El periodo no
El periodo no
obra en la
Mayo de 2003 0 0 obra en la 0
historia
historia laboral
laboral
El periodo no
El periodo no
obra en la
Junio de 2003 0 0 obra en la 0
historia
historia laboral
laboral
Agosto de 0 «Su 4.29 El periodo se 0
suprime de la
historia laboral
sin explicación,
empleador pero el
presenta Tribunal lo
2003
deuda por no valida con
pago» soporte en la
planilla de
aportes de
folio 21.
Reporte
de Semanas
semana de folios
Ciclo de s 73 a 76 Semanas
Novedad Novedad
cotización validadas en duda
de por el
folios Tribunal
10 a 15
El periodo se
suprime de la
historia laboral
«Su sin explicación,
empleador pero el
Septiembre
0 presenta 4.29 Tribunal lo 0
de 2003
deuda por no valida con
pago» soporte en la
planilla de
aportes de
folio 22.
«Su
El periodo se
empleador
suprime de la
Enero de 2004 0 presenta 0 4.29
historia laboral
deuda por no
sin explicación.
pago»
Total de
semanas en 17.16
duda

Así, es claro que el Tribunal, pese a que era


su obligación, omitió analizar el reporte de
semanas de cotizaciones de folios 10 a 15, con
lo cual desconoció los reportes en los que se
registró «deuda por no pago» del empleador y,
por tanto, la posibilidad de convalidar 17,16
semanas que pudieron incidir en la generación
de la prestación debatida, y que Colpensiones
sustrajo injustificadamente de la historia laboral
de la actora.

Lo anterior denota por parte de


Colpensiones una conducta transgresora de las
pautas que deben guiar el tratamiento de las
historias laborales a su cargo. En efecto, al
estar sometida la entidad a los lineamientos de
la Ley 1581 de 2012, se encuentra en la
obligación de custodiar, conservar y guardar la
información de las cotizaciones de sus afiliados,
premisa que involucra el deber de organizar y
sistematizar correctamente esos datos.

Asimismo, la entidad y las administradoras


de pensiones, tienen la obligación de consignar
información cierta, precisa, fidedigna y
actualizada en las historias laborales, esto es,
garantizar que su contenido sea confiable. Esta
exigencia origina, a su vez, una prohibición
correlativa frente al tratamiento de datos
parciales, incompletos, fraccionados o que
induzcan a error.

De otra parte, Colpensiones en su condición


de responsable del tratamiento de datos
personales, debe asegurar un manejo
transparente de la información consignada en
las historias laborales y la veracidad y
completitud de la misma.

No podría ser de otra forma en cuanto, las


administradoras de pensiones, tienen el deber
de ceñir sus actuaciones a los postulados de la
buena fe. Al respecto, la Corte Constitucional
en la sentencia T-208-2012 advirtió sobre el
carácter vinculante que adquieren los reportes
relativos al cumplimiento del requisito de
densidad de cotizaciones frente a las decisiones
que las administradoras adopten,
posteriormente, respecto de los derechos
pensionales de sus afiliados:

Cuando dicha entidad emite un


pronunciamiento de resumen de semanas
cotizadas por el empleador, correspondiente a
la historia laboral, ha de entender que en
principio dicha información la ata, salvo que
proceda jurídicamente para controvertirla,
pues a partir de ésta el receptor se crea una
expectativa en torno al reconocimiento de su
pensión, siendo éste (sic) un acto que expone
la posición de la entidad frente a la relación
jurídica en cuestión. Así las cosas, en un
momento posterior no puede afirmar sin
justificación alguna que la persona cotizó
menos semanas de las certificadas, puesto
que si bien tiene el derecho de revisar sus
archivos, lo cierto es que termina siendo una
conducta contradictoria que atenta contra la
honestidad y lealtad con la que han de cumplir
sus funciones, pues ha generado en otro la
expectativa del reconocimiento de su pensión.

Por lo tanto, se ha de entender que las


certificaciones que haga la entidad acerca de
las semanas cotizadas en pensiones la
vinculan, en principio, por haber creado una
expectativa en el receptor de la información.
Por tanto, al resolver las solicitudes de pensión
en un momento posterior ha de tener en
cuenta la información que allí quedó
consignada, teniendo el deber de no
retractarse de las semanas cotizadas que ya
había reconocido, es decir, no pudiendo
afirmar que son menos de las inicialmente
reconocidas, salvo que encuentre una
justificación bien razonada para proceder de
manera contraria.

En tal contexto, cuando C. expide un


resumen de semanas de cotizaciones, la
información así plasmada se presume cierta y
veraz, a la vez que es vinculante. Por ello, no es
posible para la entidad emisora proferir
posteriormente y sin dar explicaciones
razonables, otra historia laboral con
información distinta a la inicialmente
certificada. De hacerlo, transgrede la confianza
depositada por los miles de afiliados en su
gestión, sobre todo en temas tan sensibles para
el tejido social como lo son las pensiones,
compromiso que exige un tratamiento bastante
riguroso de los archivos y bases de datos.

En este caso, la entidad demandada emitió


dos reportes contradictorios al historial de
cotizaciones de la accionante: la de folios 10 a
15 –que aceptó al contestar la demanda- en la
que incorporó anotaciones en algunos ciclos de
«su empleador presenta deuda por no pago»,
para después, emitir otro - folios 73 a 76 - en el
que suprimió dichas novedades sin
justificación, y lo que es peor, sin rebatir el
contenido de la primera, muy a pesar de que el
juez de primer grado le dio la oportunidad de
brindar explicaciones convincentes.

En tal panorama, la Sala resalta que de los


mencionados reportes de cotizaciones, el que le
genera mayor convencimiento es el de folios 10
a 15, en tanto es auténtico, fue reconocido por
C., y varios periodos de cotizaciones eliminados
en la historia laboral de folios 63 a 76 que antes
figuraban en mora, tienen soporte en las
planillas de pago que obran a folios 16 a 22,
igualmente auténticas.

Por ello, se compulsarán copias a la Oficina


de Control Interno de la entidad enjuiciada para
que investigue las irregularidades descritas,
dentro de las cuales se encuentra el no atender
a tiempo y de manera satisfactoria los
requerimientos de las autoridades judiciales.

Así las cosas, los cargos primero y tercero


son fundados.
Sin costas, dado que los cargos
prosperaron.

X. SENTENCIA DE INSTANCIA

En sede de instancia, procede la Corte a


decidir el recurso de apelación que formuló la
Administradora Colombiana de Pensiones –
Colpensiones, al igual que el grado
jurisdiccional de consulta en favor de dicha
entidad sobre los puntos no apelados, toda vez
que la demanda se presentó el 27 de enero de
2015, esto es, después de la entrada en
vigencia de la Ley 1149 de 2007.

Recuérdese que la demandante pretende


que se le reconozca la pensión de vejez
regulada en el Acuerdo 049 de 1990, bajo el
supuesto de que algunos de sus empleadores
figuran en mora para el pago de aportes en
diferentes ciclos en el periodo comprendido del
año 1997 a la anualidad de 2005, cuya
inclusión en la historia laboral, a su juicio, le
permite completar más de 500 semanas de
cotizaciones en los 20 años anteriores al
cumplimiento de la edad.

El juez de primer grado dispuso el


reconocimiento de una pensión de vejez en
favor de la accionante a la luz del Acuerdo 049
de 1990, al considerar que gozaba de los
beneficios del régimen de transición y que
contaba con 578,28 semanas de cotizaciones,
las cuales consolidó con la sumatoria de
aquellas obrantes en su historia laboral y las
reportadas en mora «de las cuales solo estas
corresponden a los 20 años anteriores al
cumplimiento de la edad de la actora para
pensionarse, esto es entre el 23 de enero de
1984 y el 23 de enero de 2004, por lo tanto en
este caso la demandante cumple con las 500
semanas exigidas para acceder a la pensión de
vejez». También indicó que en el asunto no era
aplicable el Acto Legislativo 01 de 2005, dado
que adquirió el derecho antes de su vigencia.
Bajo tal contexto, la Sala debe establecer si
la demandante es beneficiaria del régimen de
transición y si causó el derecho pensional que
reclama.

El artículo 36 de la Ley 100 de 1993


establece que quienes a la entrada en vigencia
del sistema general de pensiones -1.° de abril
de 1994- tuvieran 35 o más años de edad en el
caso de las mujeres y 40 o más años de edad
en el de los hombres o 15 o más años de
servicios cotizados, podrán alcanzar la pensión
de vejez o de jubilación con los requisitos de
edad, tiempo de servicios o número de
semanas cotizadas y monto del régimen al que
se encontraban adscritos antes de esa fecha;
dichas personas podían acceder a tales
prerrogativas con el cumplimiento de una o de
ambas condiciones.

Por su parte, el Acto Legislativo 01 de 2005


que adicionó el artículo 48 de la Constitución
Política limitó la vigencia del régimen de
transición previsto en el artículo 36 de la Ley
100 de 1993 hasta el 31 de julio de 2010, pero
en aras de salvaguardar las expectativas de la
personas cercanas a causar una pensión por
virtud de esa transición, extendió tal término
hasta el 31 de diciembre de 2014 siempre que
al 29 de julio de 2005, contaran al menos con
750 semanas cotizadas o su equivalente en
tiempo de servicios.

Así, se encuentra demostrado que la


accionante nació el 23 de enero de 1949 (f.º 9) y
tenía más de 35 años de edad para el momento
en que entró en vigor dicha normativa. En
consecuencia, la actora es beneficiaria del
régimen de transición por edad. Además, como
el 23 de enero de 2004 arribó a los 55 años de
edad, para conservar aquellos beneficios debió
consolidar la densidad de semanas previstas en
el Acuerdo 049 de 1990 antes del 31 de julio de
2010 según lo estatuido en el Acto Legislativo
01 de 2005. Al analizar tal presupuesto se tiene
la siguiente información:

semanas
Empleador desde hasta reportadas Observaciones

Resmas y resmillas
de la costa S.A.
05/11/1992 31/12/1994 112,43
Resmas y resmillas
de la costa S.A. 01/01/1995 31/01/1995 4,29
Resmas y resmillas
de la costa S.A. 01/02/1995 28/02/1995 4,29
Resmas y resmillas
de la costa S.A. 01/03/1995 31/03/1995 4,29
Resmas y resmillas
de la costa S.A. 01/04/1995 30/04/1995 4,29
Resmas y resmillas
de la costa S.A. 01/05/1995 31/05/1995 4,29
Resmas y resmillas
de la costa S.A. 01/06/1995 30/06/1995 4,29
Resmas y resmillas
de la costa S.A. 01/07/1995 31/08/1995 8,57
Resmas y resmillas
de la costa S.A. 01/09/1995 30/09/1995 4,29
Resmas y resmillas
de la costa S.A. 01/10/1995 31/12/1995 12,86
Se reportan y
pagan 30 días,
Resmas y resmillas pese a lo cual
de la costa S.A. 01/01/1996 31/01/1996 4,29 se validan 3
Resmas y resmillas
de la costa S.A. 01/02/1996 29/02/1996 4,29
Resmas y resmillas
de la costa S.A. 01/03/1996 31/03/1996 4,29
Distribuidora
Faenza 01/04/1996 30/04/1996 4,29
Distribuidora
Faenza 01/05/1996 31/05/1996 4,29
Distribuidora
Faenza 01/06/1996 30/06/1996 4,29
Distribuidora
Faenza 01/07/1996 31/08/1996 8,57
Distribuidora
Faenza 01/09/1996 30/09/1996 4,29
Distribuidora
Faenza 01/10/1996 31/10/1996 4,29
Distribuidora
Faenza 01/11/1996 30/11/1996 4,29
Distribuidora
Faenza 01/12/1996 31/12/1996 4,29
Distribuidora
Faenza 01/01/1997 31/01/1997 4,29
Distribuidora
Faenza 01/02/1997 28/02/1997 4,29
Distribuidora
Faenza 01/03/1997 31/03/1997 4,29
Distribuidora
Faenza 01/04/1997 30/04/1997 4,29
Distribuidora
Faenza 01/05/1997 31/05/1997 4,29
Distribuidora
Faenza 01/06/1997 30/06/1997 4,29
Distribuidora
Faenza 01/07/1997 31/07/1997 4,29
Distribuidora
Faenza 01/08/1997 31/08/1997 4,29
Distribuidora
Faenza 01/09/1997 30/09/1997 4,29
Distribuidora
Faenza 01/10/1997 31/10/1997 4,29
semanas
Empleador desde hasta reportadas Observaciones

Distribuidora 01/11/1997 30/11/1997 4,29 Se reportan y


pagan 30 días,
pese a lo cual
Faenza no se validan
Distribuidora
Faenza 01/12/1997 31/12/1997 4,29
Distribuidora
Faenza 01/01/1998 31/01/1998 4,29
Distribuidora
Faenza 01/02/1998 28/02/1998 4,29
Distribuidora
Faenza 01/03/1998 31/03/1998 4,29
Se reportan y
pagan 30 días
Distribuidora pero se validan
Faenza 01/04/1998 30/04/1998 4,29 17
Reporte de
retiro; se
reportan y
pagan 30 días
equivalentes a
4,29 semanas,
Distribuidora y se validan
Faenza 01/05/1998 30/05/1998 4,29 solo 2.43
S.Z. 01/12/1998 31/12/1998 4,29
S.Z. 01/01/1999 31/01/1999 4,29
Distribuidora
Faenza 01/01/1999 31/01/1999 ciclo doble
S.Z. 01/02/1999 28/02/1999 4,29 Planilla f.º 17
S.Z. 01/03/1999 31/03/1999 4,29 Planilla f.º 18
S.Z. 01/04/1999 30/04/1999 0,428571429 Retiro
Lety Isabel
Cuadrado 01/07/1999 30/07/1999 4,29
L.I. Cuadrado 01/08/1999 30/08/1999 4,29
L.I. Cuadrado 01/09/1999 30/09/1999 4,29
L.I. Cuadrado 01/10/1999 31/10/1999 4,29
L.I. Cuadrado 01/11/1999 30/11/1999 4,29
L.I. Cuadrado 01/01/2000 31/08/2000 34,32
L.I. Cuadrado 01/12/2000 31/12/2000 4,29
L.I. Cuadrado 01/01/2001 30/11/2001 47,14
Lety Isabel
Cuadrado 01/12/2001 31/12/2001 4,29 Mora
Se reportan y
pagan 30 días
Lety Isabel pero solo se
Cuadrado 01/01/2002 31/01/2002 4,29 validan 28
L.I. Cuadrado 01/02/2002 28/02/2002 4,29
Lety Isabel
Cuadrado 01/03/2002 30/03/2002 4,29 Mora
Lety Isabel
Cuadrado 01/05/2002 31/10/2002 25,74
Lety Isabel
Cuadrado 01/11/2002 30/11/2002 4,29 Mora
Lety Isabel
Cuadrado 01/12/2002 31/12/2002 4,29
Lety Isabel
Cuadrado 01/01/2003 30/01/2003 4,29 Mora
Lety Isabel
Cuadrado 01/03/2003 31/03/2003 4,29
semanas
Empleador desde hasta reportadas Observaciones

Lety Isabel
Cuadrado 01/04/2003 30/04/2003 4,29 Planilla f.º 20
L.I. Cuadrado 01/08/2003 31/08/2003 4,29 Planilla f.º 21
Lety Isabel
Cuadrado 01/09/2003 30/09/2003 4,29 Planilla f.º 22
Lety Isabel
Cuadrado 01/10/2003 31/12/2003 12,86
L.I. Cuadrado 01/01/2004 30/01/2004 4,29 Mora
Lety Isabel
Cuadrado 01/05/2004 30/06/2004 8,57
L.I. Cuadrado 01/07/2004 30/07/2004 4,29 Mora
Lety Isabel
Cuadrado 01/08/2004 31/08/2004 4,29
L.I. Cuadrado 01/09/2004 30/09/2004 4,29 Mora
Lety Isabel 01/10/2004 31/12/2004 12,86
Cuadrado
Lety Isabel
Cuadrado 01/01/2005 30/01/2005 4,29 Mora
Total 541,7585714

Revisada la historia laboral de la


demandante que figura a folios 10 a 15, se
constata que C. validó 474,14 semanas de
cotizaciones interrumpidas del 5 de noviembre
de 1992 al 31 de enero de 2005.

No obstante, es importante señalar que en


el detalle de pagos de dicho documento hay 3
grupos de inconsistencias: (i) lapsos no
incluidos en el resumen de semanas cotizadas,
pero con soporte en planillas de pago; (ii) ciclos
que se reportaron y pagaron en periodos
completos de 30 días, pero con validaciones
inferiores, y (iii) cotizaciones en mora con la
empleadora L.I.C..

En lo que respecta al primero, se constata


que los periodos de febrero y marzo del año
1999, abril, agosto y septiembre de 2003, no se
registraron en la historia laboral, pese a lo cual
tienen soporte en las planillas de folios 17 a 22,
documentos que, tal como quedó dicho en sede
del recurso de casación, son auténticos; tales
aportes suman 21,45 semanas que serán
convalidadas.

En lo relativo al segundo grupo, en el


detalle de pagos de la historia laboral, se
observa el reporte y pago por ciclos completos
de 30 días en enero de 1996, noviembre de
1997, abril y mayo de 1998, y enero de 2002,
pero se validaron periodos inferiores, de modo
que Colpensiones excluyó 12,09 semanas que
debían admitirse.

En lo atinente a la empleadora L.I.C., según


el mencionado documento, la relación laboral
estuvo vigente de manera ininterrumpida del
1.º de julio de 1999 al 30 de enero de 2005,
data de la última cotización de la demandante;
y dentro de ese lapso se encuentran
anotaciones de deuda presunta por un total de
34,32 semanas.

Al respecto, la Sala estima que


Colpensiones tenía la obligación ineludible de
adelantar las acciones de cobro para obtener el
pago de dichos ciclos, pero como no lo hizo, la
consecuencia es su validación para el conteo
de las semanas para pensión. Además, debe
recordarse que en el trámite de la primera
instancia el a quo ofició en dos oportunidades a
dicha entidad para que expusiera las razones
por las que suprimió de la historia laboral los
periodos reportados en mora con la empleadora
L.I. Cuadrado (f.º 53 y 56), pero al contestar nada
explicó.

En consecuencia, la accionada era la


llamada a demostrar que realizó las gestiones
de cobro por las cotizaciones en mora de los
periodos referidos. Y si bien es cierto que en
muchas ocasiones los empleadores omiten
informar al sistema las novedades de retiro,
dando paso a reportes erróneos de mora,
también lo es que en este caso el vínculo
laboral no tuvo interrupciones, lo que se suma
al hecho de que los reportes de deuda por falta
de pago se produjeron en interregnos aislados
y no en los lapsos finales del mismo, como
suele ocurrir cuando se omite el reporte de la
novedad de retiro.

Queda claro entonces que, a efectos de


contabilizar las semanas cotizadas por el
afiliado para verificar si cumple con los
presupuestos legales en aras de obtener el
derecho pensional, deben tenerse en cuenta a
más de las consignadas oportunamente, las
que se encuentran en mora, dada la falta de
gestión de cobro por parte de la administradora
a la que se encuentre vinculado.

En síntesis, C. no contabilizó 67,8 semanas


que debían incorporarse en el resumen de
cotizaciones de la accionante, razón por la que
la Sala las computará para determinar el
derecho debatido.

Así, al realizar la depuración de los aportes


se tiene que N.E.V.M. completó un total de
541,74 semanas, de la cuales 502,1
corresponden a los 20 años anteriores al
cumplimiento de la edad, es decir, del 23 de
enero de 1984 al 23 de enero de 2004. En
consecuencia, causó el derecho a la pensión
regulada en el Acuerdo 049 de 1990, a partir
del 23 de enero de 2004, en cuantía inicial del
salario mínimo legal mensual vigente tal como
se dispuso en la primera instancia.

En lo relativo a la excepción de
prescripción, la Sala observa con extrañeza que
el a quo la declaró no fundada, y dispuso que el
derecho se reconocería desde la fecha en que
se causó, es decir, desde el 23 de enero de
2004. No obstante, contradictoriamente,
concedió el retroactivo a partir del 27 de enero
de 2011 por haberse presentado la reclamación
administrativa el 27 de enero de 2014.

Aun cuando es evidente el contrasentido en


el que incurrió el juez de primera instancia, no
es posible modificar su determinación. Ello,
porque la solicitud de 27 de enero de 2014 no
interrumpió el término de prescripción; tal
efecto se produjo con una petición anterior
resuelta por medio de la Resolución n.º 102542
de 25 de mayo de 2011, según se refirió en el
acto administrativo que milita a folios 25 a 27.
De modo que el término de prescripción debía
contarse en relación con dicho reclamo y no
como se dispuso en la primera instancia. Sin
embargo, ello incrementaría la cuantía del
retroactivo impuesto a Colpensiones, quien
tiene la calidad de apelante única, además de
que el grado jurisdiccional de consulta se
desata en su favor; de ahí que no sea posible
modificar la sentencia de primer grado en lo
que respecta a este tema por virtud del
principio de la no reforma en perjuicio.

En lo relativo a los intereses moratorios


regulados en el artículo 141 de la Ley 100 de
1993, la Sala ha sostenido que se causan desde
que hay pago tardío de la obligación pensional,
esto es, luego de que transcurren los cuatro
meses que tiene el fondo de pensiones para
reconocer y pagar la prestación, siempre y
cuando haya lugar a ello (artículo 9.º de la Ley
797 de 2003).

Ahora, se precisa que la imposición de los


intereses moratorios a las pensiones originadas
en el Acuerdo 049 de 1990, en caso de pago
tardío, también es pertinente porque las
mismas hacen parte del sistema de seguridad
social integral.

En ese sentido, y tal como se mencionó al


estudiar el tema de la prescripción, se
demostró que hubo una solicitud pensional
anterior al 27 de enero de 2014, motivo por el
cual esta última no podía ser empleada como
fecha de referencia para calcular los intereses;
el parámetro para tal fin corresponde a la fecha
de la primera petición, lo que a su vez genera
una suma superior por tal concepto, que
tampoco puede ser concedida, en tanto
quebrantaría el principio de la non reformatio in
pejus.

Por lo expuesto, se confirmará la decisión


proferida por el Juzgado Tercero Laboral del
Circuito de Barranquilla, que condenó
Colpensiones a pagar a la actora la pensión de
vejez, el retroactivo y los intereses moratorios.

Costas de ambas instancias a cargo de


Colpensiones.

XI. DECISIÓN

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema


de Justicia, Sala de Casación Laboral,
administrando justicia en nombre de la
República y por autoridad de la ley, CASA la
sentencia proferida el 12 de julio de 2017 por la
Sala Segunda de Decisión Laboral del Tribunal
Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, en
el proceso ordinario laboral que N.E.V.M.
adelanta contra la ADMINISTRADORA
COLOMBIANA DE PENSIONES -
COLPENSIONES.

A través de Secretaría, compúlsense copias


de las presentes actuaciones a la oficina de
control interno de la entidad enjuiciada para
que investigue las irregularidades referidas en
la parte motiva de esta sentencia.

En sede de instancia, RESUELVE:

PRIMERO: CONFIRMAR la sentencia


proferida el 28 de marzo de 2017 por el
Juzgado Tercero Laboral del Circuito de
Barranquilla.
SEGUNDO: Costas como se indicó en la
parte motiva.

N., publíquese, cúmplase y devuélvase el


expediente al Tribunal de origen.

R.E. BUENO

Presidente de la Sala

GERARDO BOTERO ZULUAGA

CLARA CECILIA DUEÑAS QUEVEDO

FERNANDO CASTILLO CADENA

JORGE LUIS QUIROZ ALEMÁN

También podría gustarte