Daniel
Daniel
ÉXODO
Éxodo es el segundo libro de las Sagradas Escrituras, y es la continuación de
Gé esis. El o e, É odo , sig ifi a, salida , se efie e al te a e t al del
libro, que es la salida del pueblo de Israel de Egipto. El autor fue Moisés. Él
redactó este libro poco después de la salida de Egipto, narrando sus
experiencias en el desierto.
Generalmente se considera que el éxodo ocurrió por el año 1440 a.C. Fue uno
de los eventos más dramáticos en la historia de Israel, y marcó el inicio de esa
nación. A lo largo del Antiguo Testamento, los autores bíblicos hacen
referencia al éxodo, tomándolo como un ejemplo del poder de Dios, y de Su
amor por Israel.
Una vez salidos de Egipto, los hijos de Israel tuvieron que aprender a vivir vidas
nuevas, bajo los mandamientos divinos. Eso representa la santificación del
creyente. Todas las leyes que Dios dio a Israel, comenzando con los Diez
Mandamientos, señalan la vida que agrada a Dios. El creyente hoy en día no
está sujeto a todos los detalles de la ley de Moisés; sin embargo, estamos bajo
la misma obligación de agradar a Dios, sometiéndonos a Su voluntad en cada
área de nuestras vidas.
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En el Nuevo Testamento, Cristo es la culminación de la revelación de Dios
(Hebreos 1:1). En Él vemos la gloria de Dios (Juan 1:14).
Otro tema central del libro de Éxodo tiene que ver con el culto a Dios. Todos
los detalles del tabernáculo, los sacerdotes, y los sacrificios (Éx 25-31 y 35-40)
son altamente simbólicos, apuntando a la Persona de Cristo, quien es nuestro
Sumo Sacerdote, y por quien tenemos acceso al Padre (ver Heb 9-10).
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Ante la ineficacia de sus estrategias, el faraón se volvió aún más violento e
irracional (v.22). Su orden fue irracional, porque de haber sido acatada, habría
dado lugar a la muerte de los mejores trabajadores (todos los varones), y la
destrucción de la nación entera que los servía. Esto nos muestra como el odio
y el temor ciega la mente humana, y lleva a la irracionalidad.
En medio del sufrimiento del pueblo de Dios, una gran luz de esperanza
comienza a brillar. Un hombre se buscó una esposa, se casó con ella, y tuvo un
hijo (v.1-2a). ¡Nada fuera de la común! Sólo que en este caso, el que había
a ido era hermoso v. – he oso a te los ojos de Dios H h : . La fe
de los padres les llevó a entender que este niño tenía un propósito especial en
los planes de Dios (Heb 11:23). Por eso tomaron la decisión de colocarlo en el
río Nilo (v.3). No lo pusieron en cualquier lugar, ni lo dejaron a la deriva, sino
que colocaron al bebé cerca del palacio, esperando que Dios haga algo especial
(v.4).
Cuando la hija del faraón vio la arquilla, hizo cuatro cosas inesperadas (v.5-9):
REFLEXIÓN: Dios es soberano sobre los corazones y las mentes de las personas.
Fue Él quien guió a los padres de Moisés en todo lo que ellos
hicieron. Y fue Dios quien guió el corazón de la princesa, para
adoptar a Moisés. ¿En qué maneras se ha manifestado la soberanía
de Dios en MI vida? Adoremos a Dios por la grandeza de Su poder y
Su dominio sobre toda la vida.
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DÍA 3 (Éxodo 2:11- ) La So e a ía de Dios e Nuest as Vidas
Moisés disfrutó una buena educación en Egipto (ver Hch 7:22). Sin embargo, a
los cuarenta años de edad (Hch 7:23), se identificó más con los judíos que con
los egipcios. Sentía que Dios lo estaba llamando a ser el liberador de Israel
(Hch 7:25). Lamentablemente, cometió dos errores fundamentales: no esperó
el momento de Dios, y procuró salvar al pueblo de Israel con sus propias
fuerzas (v.11-13). En vez de ser reconocido como el liberador de Israel, Moisés
fue cuestionado (v.14), y tuvo que huir de Egipto (v.15). Eso muestra el peligro
de hacer las cosas según nuestros criterios, y no según la voluntad de Dios.
Reuel le invitó a quedarse, y le dio una hija como esposa (v.21). Moisés tuvo un
hijo, a quien llamó Gersón. Ese nombre refleja lo que Moisés pensaba de su
vida (v.22). Aunque estaba en Madián, su corazón seguía en Egipto, con su
pueblo.
En Egipto, los hijos de Israel seguían sufriendo, y clamaron a Dios (v.23). Dios
no contestó su clamor inmediatamente, pero no era indiferente a su
sufrimiento. Moisés usa cuatro frases que indican el interés que Dios tenía en
Su pueblo:
Ade ás de todo esto, Dios se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob
(v.24b). Al decir esto, Moisés no está indicando que Dios se había olvidado de
lo ue ha ía di ho a los pad es de la a ió . Más ie , es i e de esta
manera sólo para indicar que, al escuchar el clamor de Su pueblo, Dios tomó en
cuenta las promesas que había hecho a los patriarcas, y se alistaba para actuar
a favor de los hijos de Israel.
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manera de Dios? Ten en cuenta que si eres hijo o hija de Dios, tus
errores no cambiarán los planes que Dios tiene para tu vida. Espera
en Él, y verás como Dios cumplirá Su perfecta voluntad en tu vida
(Rom 8:28). ¡Sólo tienes que confiar en Él, y esperar!
Por cuarenta años (Hch 7:30), Moisés se había dedicado a pastorear las ovejas
de su suegro. Un día, llevó las ovejas a un monte llamado Horeb (v.1b), donde
le esperaba una gran sorpresa, que iba a cambiar su vida para siempre. El
Ángel del Señor se le apareció en una zarza que ardía (v.2). Ese Ángel era nada
menos que el Señor Jesús. Al acercarse a la zarza, Moisés escuchó la voz de
Dios llamando su nombre (v.3-4). La primera orden de Dios fue bastante
sole e: No te a e ues; uita tu alzado de tus pies… v. a . La p ese ia de
Dios hizo del luga tierra santa v. .
Pero si era así, ¿por qué Dios esperó tanto tiempo para salvarlos? En primer
lugar, porque Dios tenía que formar a Su siervo Moisés. ¡Israel tuvo que sufrir
cuarenta años más de esclavitud, porque el siervo de Dios aún no estaba
p epa ado pa a el i iste io! Pe o la de o a ta ié se de ió a lo ue
leemos en Gén 15:13-16. Dios había decidido que Su pueblo no iba a salir de
Egipto hasta ue la maldad del amorreo es de i , los ha itantes de la tierra
de Canaán) haya llegado a su colmo. Dios, en Su paciencia, estaba dando a los
pecadores la oportunidad de arrepentirse, porque la salvación de Israel (de
Egipto) iba a dar lugar al juicio de Dios sobre los amorreos.
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REFLEXIÓN: Dios hace todas las cosas a su debido tiempo. A veces nosotros
estamos apurados por que Dios haga algo YA. Pero Dios tiene Su
tiempo para todo, y debemos aprender a esperar el momento que
Dios ha determinado para hacer algo.
¿Cuál es el plan de Dios para TU vida? ¿Estás dispuesto a espe a el
cumplimiento del tiempo ve Gál : ? Pide a Dios ue te p epa e,
para que estés listo para todo lo que Dios quiere hacer por medio de
ti.
La primera orden que Dios le dio a Moisés fue que él volviera a Egipto, y reúna
a los ancianos de Israel v. – no para decirles que él los iba a salvar (Hch
7:25), sino que DIOS los iba a salvar (v.17a). Este es un asunto muy importante.
Mientras Moisés pensaba que él podía liberar a Israel, no estaba listo para el
trabajo. Fue cuando él pensaba o sentía que NO lo podía hacer, que recién
estaba listo para servir a Dios. ¡Dios no usa a personas que se sienten capaces,
sino a personas que se sienten incapaces (Is 6:5; Jer 1:6; Lucas 5:8)! Así Él
recibe toda la gloria – aun (o, especialmente) de las personas a quienes Él usa.
- e te de é i a o, he i é a Egipto… v. .
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- daré a este pueblo gracia en los ojos de los egipcios v. -22).
En esta manera, los hijos de Israel no sólo saldrían de Egipto, sino que
despojarían a Egipto (v.22b) – a una de las potencias mundiales de ese tiempo.
Eso era justo, porque por 400 años, los egipcios les hicieron trabajar sin
pagarles nada. Y cuan cierto es; cuando Dios está a favor de Su pueblo, nada es
imposible; nada los puede detener.
REFLEXIÓN: ¿Puedes decir que Dios está a favor tuyo? Eso sólo será cierto si
estás viviendo en obediencia a Su Palabra, y cumpliendo Sus
propósitos en tu vida.
¿Por qué Dios permitió que Moisés pasara 40 años en el desierto, cuidando las
ovejas de su suegro? Fue para quitar de él toda noción que él podía salvar a
Israel de Egipto. ¡Los 40 años tuvieron el debido resultado! Cuando Dios llama
a Moisés, Moisés no quiere ir. Ese es el tema de este pasaje.
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DÍA 7 (Éxodo 4:18- ) La Vida de O edie ia a Dios
Una vez que Moisés tomó la decisión de obedecer a Dios, Dios le siguió
hablando. Le dijo una serie de cosas importantes:
- Los ue ue ía ata te a ha ue to v. .
- Lleva tu va a pa a ha e las señales dela te del fa aó ta ié
(v.21a).
- Vo a e du e e el o azó del fa aó v. .
- Al fi al, te d é ue ata a su hijo p i ogé ito v. .
Una vez que Aarón llega (v.27), todo estaba listo para poner en marcha el plan
de salvación. Moisés primero le cuenta a Aarón lo que Dios le había dicho
v. ; luego los dos va a los a ia os de Is ael, hablan con ellos (v.29).
Aunque en realidad, fue Aarón quien habló e hizo las señales (v.30). El
resultado de todo eso fue – FE y ADORACIÓN (v.31).
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hacer, y él no estaba dispuesto a dar a sus esclavos una semana de descanso
(tres días de ida, más tres días de vuelta). ¡Los intereses de Dios chocaban
frontalmente con los intereses del faraón!
La primera vez que trató de ayudar a los hijos de Israel, las cosas le fueron mal,
y Moisés huyó de Egipto (Éx 2:11-15). Esta vez, el primer intento tampoco tuvo
éxito, pero al menos Moisés se puso a conversar el asunto con Dios (Éx 5:22-
23). Se nota su crecimiento espiritual. Dios le explica a Moisés lo que Él va a
hacer (v.1), y luego le revela Su nombre otra vez (v.2). Se revela como el Dios
de los patriarcas (v.3a); el Dios omnipotente (v.3b). También hace referencia
al pacto que estableció con ellos (v.4). Finalmente, le hace recordar que no ha
sido insensible al clamor de Su pueblo (v.5). ¿Por qué le dice todo esto a
Moisés? ¿Qué tiene que ver con las preguntas que Moisés le hizo a Dios en los
v.22-23?
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El Señor continúa animando a Moisés, haciendo una serie de promesas en los
v.6-8. Son ocho en total. ¿Puedes identificarlas? En resumidas palabras, Dios
promete sacar al pueblo de Egipto (v.6), ser Su Dios (v.7), y darles la Tierra
Prometida (v.8). ¡Es una salvación completa!
Dios vuelve a ordenar a Moisés a hablar con el faraón, y decirle que deje ir al
pueblo de Israel (v.10-11). Moisés naturalmente se siente renuente a hacerlo.
Como comenta a Dios, si el pueblo de Israel no le ha escuchado, ¿cómo se
podía esperar que el faraón lo hiciera (v.12)? Y Moisés añade otra dificultad –
se se tía torpe de labios v. . Pe o Dios i siste e ue tie e ue hacerlo
(v.13). Él ahora es el líder espiritual. Dios le dará palabras, tanto para los hijos
de Israel, como para el faraón. Moisés ya es el vocero de Dios; no hay vueltas
que dar al asunto.
REFLEXIÓN: ¿Estará insistiendo Dios en algo en tu vida? ¿Habrá algo que está
estorbando tu habilidad de escuchar o de obedecer la Palabra de
Dios? Pide a Dios que te conceda la gracia para oír Su voz y
obedecerla. Él está dispuesto a ayudarte, porque te ama.
Moisés nos presenta la genealogía de los primeros tres hijos de Jacob: Rubén
(v.14), Simeón (v.15) y Leví (v.16). Luego procede a detallar los descendientes
de Leví, para que sepamos algo de la familia extendida de los protagonistas
principales del éxodo (v.17-25).
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Leví, y explica por qué Moisés, a los 80 años (Éx 7:7), estaba listo para
comenzar la misión de liberar al pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto.
Dios anticipa que el faraón pedirá alguna señal milagrosa que confirmaría el
poder del Dios de los judíos (v.9a), y ordena a Moisés usar su vara (v.9b).
Cuando él y Aarón hicieron esa señal (v.10), el faraón llamó a sus hechiceros,
quienes hicieron lo mismo (v.11-12a).
Lo que ellos hicieron no parece haber sido un truco (como los magos modernos
hacen), sino que realmente fue algo sobrenatural – hecho por el poder de
Satanás. Sin embargo, la superioridad del poder de Dios se evidenció en que la
vara de Aarón se tragó las varas (plural) de los hechiceros. Pero ni aún así, el
faraón quiso creer en Dios (v.13). ¡Cuán terco puede ser el corazón del
hombre!
El v.13 afirma que el corazón del faraón se endureció. En el v.3, Dios indica que
Él era quien iba a endurecer el corazón de líder de Egipto. Sin embargo,
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debemos notar que Dios lo hizo, no directamente sino indirectamente,
permitiendo a Satanás endurecer el corazón del faraón.
En vista que la primera manifestación del poder de Dios no fue suficiente para
convencer al faraón, Dios prepara una segunda señal. Para los egipcios el río
Nilo era un dios; las aguas de ese río mantenían la economía del país. Pues
bien, Dios iba a convertir las aguas del río en sangre, para demostrar que ÉL es
Dios, y que toda la vida de Egipto estaba en Sus manos. Si los egipcios no
dejaban ir al pueblo de Israel, para adorar a Dios en el desierto (v.16), entonces
todos los peces del río Nilo morirían (v.17-18). No sólo ello, sino que toda el
agua en Egipto se convertiría en sangre (v.19).
REFLEXIÓN: No hay dudas del poder de Dios. Nuestro anhelo debe ser
experimentar ese poder en forma benéfica (para nuestro bien) y no
en forma destructiva. Ello depende de nuestra obediencia a Dios.
Si queremos ver la mano poderosa de Dios obrando a nuestro favor,
simplemente tenemos que vivir en obediencia a Su Palabra.
En este capítulo, leemos de tres plagas más. Dios iba a demostrar la grandeza y
superioridad de Su poder, sobre todos los dioses e hechiceros de Egipto.
La primera plaga fue la de ranas (v.2-15). Esta no fue una plaga destructiva,
sino incómoda (v.3-4). Los hechiceros lograron hacer lo mismo (v.7), pero el
faraón comenzó a sensibilizarse ante Dios (v.8). Lamentablemente, aunque
Dios en Su gracia le permitió al faraón establecer la fecha en que se acabaría
esta plaga (v.9-11), el corazón del hombre seguía endurecido (v.15).
Esto nos enseña una gran verdad. Una persona, bajo la presión de las
circunstancias, puede manifestar cierto interés en la Palabra de Dios; sin
embargo, esa disposición puede ser simplemente el resultado de un interés
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personal, y no la obra del Espíritu Santo. Cuando es así, enseguida que las
circunstancias cambian, el interés en las cosas de Dios se esfuma.
Le segunda plaga fue de piojos (v.16-19). Otra vez, fue una plaga
tremendamente incómoda (v.17b). Pero, lo interesante es que los hechiceros
ya no pudieron hacer lo mismo (v.18). Ellos reconocieron la mano de Dios en la
plaga (v.19a), pero el faraón no quiso hacer caso (v.19b). ¡Cómo el pecado
ciega a una persona!
La tercera plaga fue la de moscas (v.20-32). La diferencia, en este caso, fue que
la tierra de Gosén, donde vivían los hijos de Israel, no sufriría (v.22). De este
modo, Dios trataba de demostrar al faraón que las plagas eran el resultado de
SU obrar, y no simplemente eventos fortuitos.
Las plagas ahora pasan a una fase destructiva. El país de Egipto comenzó a
sentir el terrible impacto de la ira de Dios por la desobediencia del faraón.
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La plaga en el ganado (v.1-7). No sabemos cómo o por qué murió el ganado de
los egipcios (v.6a); sólo que Dios lo había advertido (v.3). Aunque nada pasó al
ganado de los hijos de Israel (v.4, 6b), el faraón seguía con un corazón duro
(v.7).
La plaga de las úlceras (v.8-12). Para la sexta plaga, Dios ordenó a Moisés tirar
un poco de ceniza al cielo, en la presencia del faraón (v.8). El resultado fue
sarpullido con úlceras en los hombres y en las bestias v. . Los he hi e os o
sólo no podían replicar esta señal, sino que ellos mismos fueron afectados por
la plaga (v.11). Aun así, el faraón no quiso obedecer a Dios (v.12).
Al ver la terrible destrucción causada por esta plaga, el faraón reacciona con
una señal de estar conmovido (v.27). Pero no fue un verdadero
arrepentimiento.
El faraón le pide a Moisés que interceda ante Dios, y promete dejar ir al pueblo
de Israel (v.28). Pero Moisés no tiene ilusiones al respecto (v.30). Sabe que no
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hay todavía un verdadero arrepentimiento, porque no hay un verdadero temor
a Dios.
Al escuchar que la octava plaga iba a ser una invasión de langostas (v.4-6), los
siervos del faraón animaron al rey de Egipto a soltar al pueblo de Israel (v.7).
Cuá i pa ta te es la p egu ta ue le hi ie o , ¿Acaso no sabes todavía que
Egipto está ya destruido? v. . ¡El pe ado iega al pe ador, en tal manera
que éste no se da cuenta de los estragos que el pecado hace en su vida!
Ante el cambio de actitud de sus siervos, el faraón parece ceder (v.8a). Pero,
cuando escucha que todo el pueblo de Israel tiene que ir (v.8b-10), él se
molesta, y sólo da permiso para que los varones vayan a adorar a Dios (v.11).
Esta falta de obediencia total trajo la plaga de langostas sobre la nación (v.12-
15a). El resultado fue devastador (v.15). Aparentemente quebrantado, el
faraón manda llamar a Moisés, y confiesa su pecado (v.16); pero al final, volvió
a endurecerse otra vez (v.20).
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REFLEXIÓN: Si no obedecemos la palabra de Dios, tarde que temprano
terminaremos andando en las tinieblas. Por consiguiente, si no
queremos vivir en las tinieblas, hagamos caso a la Palabra de Dios.
Aunque este capítulo parece ser una nueva sección en la historia del éxodo, en
realidad es una continuación del capítulo 10. Moisés está en la presencia del
faraón (Éx 10:29). Antes de irse, Dios le da un nuevo mensaje para el rey de
Egipto. Tiene que ver con la muerte de los primogénitos (v.4-5). El v.8 pone en
claro que Moisés está hablando al faraón. Él ya era un hombre muy respetado
en Egipto (v.3b), y predice que al final, los siervos del faraón se inclinarán
delante de él, y le rogarán que se vaya de su tierra (v.8a).
Pero la muerte de los primogénitos sería la última plaga (v.1a); luego de ello, el
faraón iba a soltar al pueblo de Israel (v.1b). Y no iban a salir con las manos
vacías, sino que despojarían a Egipto (v.2).
A pesar de tanto sufrimiento, el pueblo de Dios al final halló gracia ante los ojos
de los egipcios (v.3a). Eso nos hace edita e la a titud ue el u do te d á
a te la Iglesia, ua do C isto ve ga po segu da vez. Aho a el u do os
maltrata. Pero cuando nos vea con todo el esplendor de los hijos de Dios, el
u do ueda á aso ado.
Es sumamente triste que tantas personas tuvieran que morir, antes que el
fa aó deja a i a los hijos de Is ael. “i e a go, o o di e la Bi lia, La paga
del pe ado es ue te… . Los egip ios ha ía he ho suf i u ho al pue lo de
Dios, y no quisieron hacer caso a la voz de Dios. Por tanto, no podían quejarse
cuando Dios aplicó Su juicio y justicia sobre ellos.
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DÍA 16 (Éxodo 12:1- ) La Fiesta de la Pas ua
La Pascua marcó el inicio del calendario judío (v.2), porque marcó el inicio de la
nación de Israel. Las dos características principales del cordero de la pascua
eran que tenía que ser completamente comido (v.4, 8-11), y la sangre tenía que
ser puesta sobre la puerta de la casa (v.7, 22). La sangre era la señal de que en
esa casa había una familia judía, fiel y obediente al Señor (v.13a); y fue la
sangre que salvó a los que estaban dentro de la casa (v.13b, 23).
Luego de una larga espera, y una tremenda lucha espiritual, llegó el momento
de la liberación del pueblo de Israel. A medianoche, Dios ejecutó Su juicio
contra Egipto (v.29). El sufrimiento fue universal (v.30). En medio de su gran
dolor, el faraón ordena al pueblo de Israel irse de su tierra (v.31).
Extrañamente, pide la bendición de Dios (v.32b). Los demás egipcios
simplemente quieren que se vayan, temiendo por sus vidas (v.33). Pero, los
hijos de Is ael o salie o o las a os va ías; despojaron a los egipcios
(v.35-36).
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sumamos una cantidad similar de mujeres, y luego añadimos a los niños,
estaríamos hablando de una cifra no menor de un millón y medio de judíos.
Dios había cumplido Su palabra de formar una gran nación (Gén 46:3). Con
ellos, salió un grupo mixto de personas que también habían sido esclavos en
Egipto (v.38).
Fue un momento histórico; una fecha que los hijos de Israel debían siempre
recordar (v.42). Otros podían hacerlo, siempre en cuando, eran circuncisos
(v.44, 48). La circuncisión era importante, porque era la señal del pacto. Nadie
que no era miembro del pacto podía participar de la celebración pascual
(v.48b).
REFLEXIÓN: Es hermoso saber que somos salvos; que hemos sido librados del
poder del pecado. Pero, ¿entendemos el lugar que ocupamos en el
Cuerpo de Cristo? ¿Estamos sirviendo en el ejército del Señor?
La salida de Egipto dio lugar a dos ordenanzas: la fiesta de los panes sin
levadura (v.3-10), y la consagración del primogénito (v.11-16). La fiesta de los
panes sin levadura (= la fiesta de la pascua) se celebraba en el mes de Abib
(v.4), que vino a ser el primer mes del calendario judío. Duraba siete días (v.6-
7). Comer pan sin levadura no era muy agradable – sería un pan duro, difícil de
comer. Ese pan representaba la dureza de la vida, cuando eran esclavos en
Egipto. ¡Qué contraste sería la tierra prometida! Sería una tierra placentera –
donde fluía leche y miel (v.5b).
Eso nos hace pensar en el valor del ayuno en la vida cristiana. Antes de conocer
al Señor, nuestras vidas eran vacías, y carecían de sentido. Ahora, disfrutamos
muchas bendiciones (de toda clase) de las manos del Señor. A veces nos hace
bien, sacrificarnos por un día, para así valorar todo lo que Dios nos da – no sólo
en comida material, sino en todas las áreas de la vida.
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Una segunda legislación tiene que ver con la consagración del primogénito.
Todo p i ogé ito aquel que abriere la matriz , v. , sea de a i al o
humano, tenía que ser dedicado el Señor. Eso se hacía, recordando la muerte
de los primogénitos en Egipto (v.14-15). No está claro si se trataba de todo
primogénito (cualesquiera que sea su sexo), o sólo si el primogénito era macho.
“i e a u a i al li pio , te ía ue se ofrecido a Dios en sacrificio (ver Núm
: . Pe o si e a u a i al i u do o o el as o, v. a , te ía ue se
edi ido o u a i al li pio , ue podía se sa ifi ado a Dios.
En el caso de las personas, los primogénitos tenían que ser redimidos (v.13b).
Eso se efectuaba, pagando cinco siclos (monedas) de plata (ver Núm 18:16). Al
inicio, cuando se formó la nación de Israel, Dios tomó a los levitas en lugar de
todos los primogénitos de Israel (ver Núm 3:12-13 y 40-51). Luego, la
redención se efectuaba en forma normal, según la legislación establecida por
Dios.
En este corto pasaje, vemos las diferentes maneras en que Dios cuidó a Su
pueblo. En primer lugar, los cuidó de la guerra v. . El camino de la tierra
de los filisteos e a la uta ás o ta pa a llega a la Tie a P o etida. Pe o
Dios no los llevó por esa ruta, porque implicaba enfrentar a los filisteos; y el
pueblo de Israel, aunque salió armado (v.18b), no estaba listo para una guerra
contra soldados experimentados, como los filisteos. La última parte del v.17
nos indica el probable resultado de una pelea contra ellos, en ese momento.
E segu do luga , Dios los llevó por el camino del desierto del Mar Rojo
(v.18). Lo hizo, porque quería colocarlos en un callejón sin salida, para que
vean una de las más grandes maravillas que Dios jamás haría por Su pueblo –
abrir un camino en seco por medio del mar. A lo largo de los siglos, esa gran
señal iba a ser el punto de referencia, cuando Dios tenía que hacerles recordar
de Su gran poder, y de todo lo que Él podía hacer para salvar a Su pueblo.
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En tercer lugar, Dios fue delante de ellos, para guiarlos (v.21). No era tanto
porque no sabían el camino al monte Horeb (Sinaí), sino para guiarlos por la
ruta exacta que Él quería que tomasen, para llegar a ese sitio. La forma en que
Dios los guió fue impresionante – una columna de nube y una columna de
fuego. Dichas columnas cumplieron varias funciones. Permitieron que todo el
pueblo experimentara la dirección de Dios (porque todo el pueblo podía ver la
nube y el fuego); permitieron que el pueblo marchara de día y de noche
(v.21b); sirvieron de aliento para los hijos de Israel (porque eran una señal
constante de la presencia de Dios, v.22); y sirvieron de protección para el
pueblo de Israel – nadie los atacaría mientras vieran esas impresionantes
columnas de nube o fuego (ver Éx 14:19-20).
Al salir de Egipto, los hijos de Israel llevaron los huesos de José (v.19). Él los
había hecho descender a Egipto; ahora, los estaba acompañando al salir de
Egipto, para volver a Canaán. Uno se pregunta: a lo largo de los 400 años,
¿quiénes se encargaron de cuidar los huesos de José? ¡Cuán fácil habría sido
descuidarlos, en medio del sufrimiento de la esclavitud! Sin embargo, los
cuidaron, en esperanza del cumplimiento de la promesa que él había hecho de
salir de Egipto.
REFLEXIÓN: ¿Qué evidencias tienes del cuidado de Dios en tu vida (Oseas 11:1,
3-4?
Dios sabía como el faraón iba a reaccionar (v.3, 5). Además de ilustrar la
condición espiritual de toda persona que no conoce al Señor, Dios tenía dos
propósitos más (v.4). Quería revelarse como el Dios verdadero, y quería ser
glorificado delante del faraón y los egipcios. ¡Todo lo que Dios hace es una
revelación de Su existencia y de Su gloria!
Lejos de reflexionar espiritualmente sobre lo que había pasado (con las plagas,
etc.), el faraón sólo reflexionó sobre su pérdida económica (v.5b). ¡Qué triste!
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Con el fin de hacerlos volver (¡no matarlos!), el faraón fue tras ellos (v.6-9). Los
hijos de Israel malinterpretaron la intención del faraón. Ellos pensaban que los
quería matar (v.10-12). Hicieron bien en clamar a Dios (v.10b); pero, la
reacción de algunos apunta a las dificultades que Moisés tuvo en Egipto para
convencer a Israel a salir de Egipto.
No sólo desconfiaron de que Dios los podía proteger (v.11), sino que preferían
quedar sirviendo a los egipcios, antes que arriesgar sus vidas en el desierto
(v.12).
¡Cuántos son así, hoy en día, cuando escuchan el evangelio! Prefieren quedar
e su pe ado, si vie do a “ata ás, a tes ue a iesga su o , sa ie do ue
deben morir al pecado y a muchas cosas de su vieja vida. Para que una persona
espo da al eva gelio, esté dispuesta a de i , o o Pa lo, ya no vivo yo, sino
Cristo vive en mi Gál : , se e uie e u a o a p ofu da del Espí itu “a to
en sus vidas; una obra que llamamos el nuevo nacimiento.
En medio del pánico, Moisés actúa como un buen líder. Exhorta al pueblo de
Is ael a ha e dos osas: No temáis; estad firmes v. . Ta ié ha e dos
p o esas: Dios pelea á po ustedes v. ustedes ve á la salva ió de
Dios v. .
Mientras tanto, dos cosas ocurrieron. La nube que iba delante del pueblo, se
puso det ás de ellos v. . Lo is o hizo el ángel de Dios v. a . Este
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á gel pa e e se el is o á gel ue se a ifestó e la za za ue a día É
3:2). En otras palabras, era el Señor Jesucristo.
Según el v.19a, Él iba delante del pueblo cuando salieron de Egipto – dirigiendo
al pueblo, como el Capitán de la salvación (Heb 12:2). Tanto la nube como el
Señor se interpusieron entre Israel y los egipcios, para proteger al pueblo de
Dios (v.20a). Lo interesante es que los egipcios lo vieron como oscuridad,
mientras que los hijos de Israel lo vieron como luz (v.20b).
Mientras era aun de noche, Israel comenzó a pasar por el Mar Rojo (v.22), y los
egipcios fueron tras ellos (v.23). A la madrugada, dos cosas ocurrieron.
P i e o, Dios trastornó el campamento de los egipcios v. -25); luego,
causó que las aguas del Mar Rojo se juntaran otra vez (v.26-27). Al amanecer,
todo el ejército de Egipto estaba muerto (v.28).
Este gran hecho que el Señor ejecutó contra los egipcios v. a ausó u
impacto grande sobre Israel. Los hijos de Israel temieron a Dios, creyeron a
Dios, y creyeron a Moisés Su siervo (v.31b). Todo estaba listo, aparentemente,
para cruzar el desierto, e ir a la Tierra Prometida.
22
María respondió al canto, dirigiendo a las mujeres (v.20- . Ella es lla ada la
profetisa hermana de Aarón ¿po qué no hermana de Moisés?). María
fue la hermana mayor de Moisés y de Aarón. Ella parece haber tenido un
ministerio de enseñanza o de liderazgo entre las mujeres (ver Miqueas 6:4, y
comparar Núm 12:2).
Al cruzar el Mar Rojo, Israel por fin dejó atrás los problemas en Egipto, y
avanzaron hacia el monte Horeb. Pero el viaje los llevó por el desierto de Shur,
y nuevos problemas.
i. Fue un tiempo de prueba. Tres días sin hallar agua era crítico, para un
millón y medio de personas (v.22b); y el agua amarga colmó su
paciencia (v.23-24).
ii. Fue un tiempo de comprobar el poder de Dios y Su fidelidad (v.25a).
iii. Fue un tiempo de comunión espiritual con Dios (v.25b-26).
iv. Fue un tiempo de conocer más a Dios – el Señor tu sanador v. .
Luego de ese tiempo de prueba, Dios los guió a Elim – un lugar de descanso y
refrigerio físico (v.27).
23
Moisés les advierte que su murmuración era contra Dios, no contra él (v.7-8).
Por consiguiente, tenían que prepararse para hablar con Dios (v.9b). Una cosa
era murmurar contra Dios, cuando ellos no lo podían ver; pero cuando se
manifestó en la nube, en Su gloria, debió haber causado bastante zozobra
(v.10). Es fácil hablar mal de Dios ahora; pero, ¿cómo será en el día del juicio
final?
Dios prometió darles carne y pan (v.8, 12), para evidenciar que Él era su Dios, y
que proveería sus necesidades. Esa misma tarde Dios cumplió Su palabra (v.13-
14). Con la provisión de la comida, Dios dio ciertos mandamientos (v.4-5, 16,
19, 23), para probar su fe (Éx 15:25b-26). Lamentablemente, algunos no
obedecieron a Dios (v.20, 27). ¿Por qué no? Su falta de obediencia a Dios,
¿qué indica?
Pensando en las siguientes generaciones, Dios ordenó a Moisés guardar un
poco de maná en el santuario (v.32-34). Aunque Moisés sabía que el maná no
duraba más que un día (v.20), no se puso a discutir con Dios, sino que obedeció
Su palabra. ¡Qué contraste con el pueblo de Israel!
REFLEXIÓN: Dios toma muy en serio el día de reposo (v.23-26, 29). ¡Ni Él
trabajaba en ese día (haciendo maná)! ¿Por qué lo tomamos
nosotros como cualquier otro día de la semana? ¿Estaremos
haciendo bien?
24
dicha actitud. Por eso era importante que ellos vean el milagro que Dios estaba
por hacer (v.6b).
Luego de esto, se presentó una amenaza militar (v.8). Moisés envió a Josué a
pelear, mientras él se propuso apoyarlo en oración (v.9). Eso nos enseña la
importancia de compartir el trabajo; cada uno haciendo lo que le compete,
bajo la dirección de Dios.
Moisés da testimonio de todo lo que Dios había hecho a favor de Israel, tanto
para sacarlos de Egipto, como para conducirlos hacia el monte Sinaí (v.8). Las
palabras de Moisés impactaron a Jetro en CUATRO maneras:
25
iii. Alabó a Dios (v.10).
iv. Ofreció sacrificios al Dios de Israel (v.12).
Durante su estadía, Jetro vio algo del trabajo de Moisés, como líder de Israel
(v.13-14a). No se dejó impresionar por todo el trabajo que tenía, o por su gran
autoridad sobre el pueblo. Más bien, viendo que no hacía bien las cosas, se lo
dijo claramente (v.17-18), y le dio una orientación práctica (v.19-23):
REFLEXIÓN: ¿Cómo nos sentimos cuando alguien indica que lo que estamos
haciendo no está bien? ¿Somos capaces de escuchar con atención
sus palabras, y evaluarlas, para ver si Dios nos está diciendo algo por
medio de ese familiar, amigo o hermano en Cristo?
El Monte Sinaí
Para Moisés, fue un día de tremendo trabajo. Tuvo que actuar como el
intermediario entre Dios y el pueblo de Israel. Eso requirió subir y bajar del
monte Sinaí varias veces (v.3, 7, 8, 10, 20, 21). ¿Qué pasó ese día?
26
iii. Dios exige que el pueblo se santifique para el encuentro con Él (v.10-
13).
iv. Dios se manifestó sobre el monte Sinaí, en medio de manifestaciones
físicas extraordinarias (v.16-20).
A lo largo de los años, los autores bíblicos trajeron a la memoria este momento
determinante en la vida de la nación (Deut 4:10-12; Juec 5:5; Sal 18:7-15; 68:7-
8; 144:5-6; Hab 3:3-6). Aun el libro de Apocalipsis toma de los elementos de la
manifestación de Dios en Sinaí para describir el fin del mundo, cuando Dios
vendrá a la tierra para juzgar (Apo 8:5; 11:19; 16:17-18).
REFLEXIÓN: Ese día, Dios se manifestó en una forma tan dramática, que aun
Moisés dijo que temía en gran manera (Heb 12:18-21). Quizá
nosotros nunca hemos visto algo así; pero, debemos recordar que
Dios es el mismo – hoy, ayer y por los siglos. Por consiguiente, ¿nos
acercamos a Él con el debido temor y reverencia? ¿Nos
preparamos apropiadamente para nuestros encuentros con Dios?
Aunque los diez mandamientos son bastante conocidos por el pueblo cristiano,
debemos notar ciertos detalles.
27
REFLEXIÓN: El Señor Jesús nos enseñó que debemos guardar estos
mandamientos en nuestros corazones (Mat 5:21-22 y 27-28). ¿Lo
estamos haciendo?
28
leyes, que Israel podía aceptar o desechar según su criterio. ¡No! La expresión
e he eo sig ifi a: Estas so las le es ue Dios puso delante de ellos (para
ue las a eptase u pliese . Ve Deut : ; : .
Las leyes de los esclavos nos llevan a un mundo tan diferente al nuestro. No
debemos juzgar dichas leyes a la luz de nuestro contexto, en el siglo 21; sino
interpretarlas a la luz del contexto de una sociedad que vivió hace 3 500 años.
El propósito de estas leyes era proteger los intereses, tanto del esclavo como
del amo.
REFLEXIÓN: La Biblia muestra claramente que nuestro Dios se interesa por los
débiles e indefensos. ¿Lo hacemos nosotros?
29
salvará (v.14b). Pero, ¿qué de una muerte accidental? En ese caso, Dios
proveyó ciudades de refugio (v.13). Para mayores detalles de t ciudades, ver
Núm 35:9-28 y Deut 19:1-13.
Dios aprovecha este momento para mencionar otros casos que llevaban la
pena de muerte – el hecho de maldecir o golpear a los padres (v.15, 17), o el
secuestro de una persona (v.16).
En el caso de una mujer embarazada, la vida del feto también gozaba de cierta
p ote ió legal v. . La f ase, sin haber muerte , de e e te de se de la
mujer, no del feto. La muerte del feto ocasionaba un castigo económico,
impuesto por el marido juntamente con los jueces.
REFLEXIÓN: ¿Cuál es nuestra actitud, cuando alguien nos causa un daño – sea
físico, material, o emocional? El Señor nos ha mostrado un mejor
camino; el camino del amor (Mat 5:38-48). La ley de Moisés era
necesario para reglamentar la vida de la nación; la ley de Cristo se
aplica a nivel personal.
30
Los dueños de animales (como un buey) también tenían que asumir cierta
responsabilidad por las acciones de sus animales. Si un buey mataba a una
persona, el dueño del buey tenía que aceptar la muerte de su animal (v.28). La
cosa era más seria, si el buey había matado a alguien antes (v.29). El v.30 hace
provisión por el caso de que los familiares de una persona muerta por un
animal tuviera misericordia del dueño, y pidiera dinero a cambio de la vida del
dueño. No está claro si el v.32 se aplica al caso de un buey que mata por
primera vez, o por segunda vez. De todos modos, el verso establece el precio
oficial de un esclavo – treinta siclos de plata .
El o tavo a da ie to de la ó, No hu ta ás É : . “i e a go,
conociendo la naturaleza pecaminosa de Israel, el Señor sabía que no todos
iban a guardar esa ley. Por consiguiente, Él estableció ciertos reglamentos para
indicar cómo se debía sancionar diferentes casos de robo. Estos incluían:
31
b. El robo de animales, cuando estos ya habían sido vendidos o degollados
(v.1).
c. El robo de plata o joyas prestadas, cuando se descubría el ladrón (v.7).
d. El robo de plata o joyas, cuando no se descubría el ladrón (v.8).
Aunque era un crimen robar, aún así, Dios no permitía el maltrato indebido a
un ladrón. Por lo tanto, si el ladrón era maltratado exageradamente durante el
día, y moría como resultado de los golpes recibidos, la persona que lo mató
tenía que ser castigado (v.2-3a).
‘EFLEXIÓN: De e os te e aú ás uidad de o causar un daño, que de
protegernos contra un daño. Sufrir un daño es una prueba o una
aflicción; pero causar un daño es un pe ado (Matthew Henry).
Las palabras al inicio del v.31 explican la razón por todos los mandamientos de
Dios: Y me seréis varones santos . Dios es sa to; Él e ige ue “u pue lo
también lo sea. El propósito de todas las leyes de Dios es promover una vida
de santidad. Por eso las leyes abarcan todos los aspectos de la vida.
32
Po eje plo, si u ho e seduje e engañare a u a seño ita, de ía asa se
con ella (v.16); tenía que asumir la responsabilidad por sus sentimientos y
pasiones.
NOTA: Además de ser santo, Dios es justo. Defiende tanto a los débiles de la
sociedad (v.22- , o o a los fue tes v. .
Finalmente, hay que notar que la santidad en la vida se extiende hasta los
diezmos y las ofrendas (v.29-30). No hay que demorar en darle a Dios lo que Él
pide (v.29a), ni negarle lo que es Su derecho (v.29b). ¡Hasta los animales
te ía ue se sa tos , da do a Dios lo ue le o espo de v. !
Como vimos ayer, la santidad y la justicia van de la mano. Esta sección tiene
que ver con la importancia de la justicia en la vida diaria. El pecado afecta
nuestra relación con Dios; la injusticia afecta nuestra relación con el prójimo.
33
se de e o fu di justi ia o de o a ia ! La justi ia se de e apli a a todos
– aun cuando se trata de la minoría (v.2), los pobres (v.3), los enemigos (v.4-5),
o los extranjeros (v.9).
El propósito del día de reposo no era sólo que el pueblo de Israel pueda
descansar un poco (v.12a), sino que también sus animales y siervos
descansaran (v.12b). ¡Eso era justo!
Finalmente, debe haber justicia aun para DIOS (v.13). La justicia que Él quiere
de osot os es la justi ia de la obediencia v. a , la justi ia de la fidelidad
(v.13b).
Al describir las tres fiestas anuales (v.14-19), Dios establece algunos principios
espirituales acerca de la adoración:
- La adoración es una obligación. Todo varón tenía que asistir a las tres
fiestas espirituales (v.17). ¡No era una opción!
- Nadie debía presentarse ante Dios con manos vacías (v.15b). Estos nos
enseña que debemos ir a la casa de Dios, más para dar, que recibir.
- Se debe adorar a Dios con un corazón limpio. El pan leudado (v.18)
simbolizaba el pecado.
34
En la segunda parte del texto (v.20-33), el Señor habla del viaje a la Tierra
P o etida, lo ue te ía ue ha e al llega allá. El Ángel , a uie Dios el
Padre) promete enviar delante de ellos (v.20-23), es nada menos que el Señor
Jesús – el que se manifestó a Moisés en la zarza que ardía (Éx 3:2). Fue Él quien
acompañaba al pueblo de Dios durante el viaje a Canaán.
Dios promete dar a Israel la victoria (v.27-28, 30-31). Sin embargo, hay ciertos
detalles que debemos observar acerca de esta victoria:
35
Los sete ta…a ia os pa e e se a uellos ho es o ados
por Moisés, y aprobados por Dios (Núm 11:16-17, 24-25); mientras
ue Nadab y Abiú fue o los dos hijos a o es de Aa ó ve É
6:23). Uno se pregunta, ¿por qué los otros dos hijos de Aarón no
fueron incluidos (Eleazar e Itamar; ver Éx 28:1) - especialmente a la
luz de la muerte de Nadab y Abiú (Lev 10:1-2), y el papel que Eleazar
tuvo luego de la muerte de Aarón (Núm 20:25)?
Estos líde es tuvie o u t e e do p ivilegio: vieron al Dios de
Is ael… o ie o e ie o v. -11). ¡Qué tremendo momento
para ellos! Nos hace recordar que uno de los grandes privilegios de
ser un líder espiritual, es el mayor acercamiento a Él que Dios nos
brinda.
36
iii. Moisés entra en la misma presencia de Dios. Aunque el privilegio
para Aarón y los demás líderes espirituales fue grande, mayor fue el
privilegio de Moisés. Él fue llamado por Dios a subir a la cima del
monte, para estar en la presencia de Dios (v.12). Fue un momento
dramático (v.15-16a, 17-18a). Primero Moisés tuvo que esperar siete
días (v.16) – lo que nos hace recordar la importancia de esperar en
Dios, y el tiempo que Él disponga para manifestarse a nosotros.
Luego, ua do Dios lo volvió a lla a v. , Moisés e t ó…e
medio de la nube v. a , ¡ uedó allí asi u es edio v. !
37
edía u os po po . “e lla a a, el arca del testimonio
v. , po ue lleva a de t o de él los diez a da ie tos = el testimonio ;
v.16, 21; ver Éx 31:18. El arca estaba cubierta por una tapa que se llamaba,
propiciatorio v. . La pala a e he eo es kapporet ; se de iva de u
ve o ue sig ifi a tapa o u i . Este e a el luga do de u a vez al año el
su o sa e dote de a a a sa g e pa a u i los pecados del pueblo de
Israel (ver Lev 16:13-14). Era altamente simbólico de Cristo, quien hizo
propiciación a favor de nosotros, cuando murió en la cruz (Rom 3:25; 1 Juan
2:2; 4:10).
38
DÍA 39 (Éxodo 26:1- ) El Culto Espi itual
A primera vista, este capítulo no parece ser de mucho interés para el creyente.
Describe la estructura y los materiales usados para el tabernáculo. Leemos que
era un rectángulo, hecho de madera (v.15-29), y cubierto por tres capas de
materiales: una de lindo torcido (v.1-6), una de pelo de cabra (v.7-13), y una de
pieles de carneros (v.14). El tabernáculo estaba dividido en dos partes: el
Lugar Santo y el Lugar Santísimo (v.31-37).
i. El Lugar Santo era donde los sacerdotes servían a Dios (Heb 9:6). Por
tanto, es simbólico de la Iglesia, do de osot os los sa e dotes del
Nuevo testamento) servimos al Señor. En ese servicio, necesitamos
alimento espiritual (la mesa de los panes) e iluminación espiritual (el
candelabro).
ii. El Lugar Santísimo representa el cielo – la morada de Dios. Como
sa e dotes, pasamos por el Lugar Santo, para acercarnos a Dios (Heb
9:7; 10:19-22) . Ingresamos a ese lugar, por medio del altar de
incienso, que simboliza nuestra adoración. No debemos
o te ta os o u ulto e te o , si o ue de e os p o u a
acercarnos a Dios mismo.
iii. Las cortinas cubrí an lo que había dentro del tabernáculo, de los
ojos del pueblo. Esto simboliza dos cosas:
- La naturaleza provisional del culto en el Antiguo Testamento (Hb
9:8-12).
39
- La falta de entendimiento espiritual (2 Cor 3:15-16). Dios no había
revelado todavía el pleno significado de estas cosas.
iv. La sencillez del tabernáculo indica que Dios está dispuesto a morar en
el corazón más humilde. Sin embargo, en medio de la sencillez había
belleza (los colores, los materiales, los diseños); eso significa que
aunque nos acercamos a Dios en manera sencilla, debe haber una
belleza interna en nuestros corazones.
Afuera del tabernáculo había un altar de bronce (v.1-8). Era un poco más de
dos metros cuadrado, con una altura de un metro y medio (v.1). Aunque el
pasaje describe los materiales y la confección del altar, debemos pensar más en
lo que se hacía en el altar. Era el lugar de sacrificio. Los sacerdotes no podían
ingresar al Lugar Santo, sin antes haber hecho un sacrificio. En la misma
a e a, osot os o o sa e dotes , o pode os se vi a Dios, si el
sacrificio de Cristo. Para nosotros, el altar de bronce es la cruz del calvario.
Durante todo el Antiguo Testamento, pocos ingresaban a ese patio. Ahora Dios
ha abierto las puertas de Sus atrios, y millones y millones de personas ingresan
cada día (especialmente los domingos) para alabar a Dios.
‘EFLEXIÓN: ¿“o os o ie tes del p ivilegio de esta e los atrios del “eño ?
¿Nos acercamos a Dios, para servirle, siempre confiando en la
sangre de Cristo? ¿Estamos lle os del aceite espi itual, pa a
alu a e este u do , si deja ue uest a luz se apague ve
Mat 25:1-13)?
Como sol, Dios me deja ver a mí mismo; como escudo, Dios se me muestra El
mismo. El sol hace visible mi insignificancia; el escudo, la divina suficiencia. El
uno me permite discernir que no merezco otra cosa que ira y que no puedo
conseguir otra cosa que vergüenza; el otro, que tengo derecho a la
inmortalidad y que puedo echar mano de una herencia permanente en el cielo.
41
Pero nuestro ornato en el evangelio no debe ser de oro ni costosos atavíos,
sino las vestiduras de la salvación, el manto de la justicia.
42
El resto del pasaje describe las vestimentas de los demás sacerdotes (v.39-43).
Dos cosas destacan:
i. Todo tenía que ser hermoso – porque se trataba del servicio a Dios
(v.40).
ii. Servir a Dios sin el debido cuidado era sumamente peligroso (v.43).
43
Si ellos se iban a dedicar a ofrecer los sacrificios delante de Dios, Él les dio el
derecho de comer de esos sacrificios.
La ceremonia no se iba a hacer en un solo día. Había que repetirlo por siete
días (v.35-37). Estaban por comenzar una institución que duraría 1,500 años;
era importante, tanto para ellos, como para todo el pueblo de Israel, que lo
tomaran muy en serio.
Habiendo indicado cómo los sacerdotes deberían ser instalados en sus puestos,
Dios procedió a indicarle a Moisés cuál iba a ser el trabajo cotidiano de los
sacerdotes – las of e das dia ias. Estas o sistía de dos corderos de un año
(v.38). Notamos otra vez que Dios no les dio la libertad para ser creativos en su
ministerio. Los sacerdotes tenían que hacer las cosas exactamente como Dios
lo mandó hacer.
Los dos corderos se ofrecían, no por el pecado, sino como holocaustos (ver Lev
1) – en señal de agradecimiento a Dios, e indicando que toda la nación de Israel
estaba consagrada a Dios, como Su pueblo especial. Por eso se ofrecían con
harina, aceite y vino (v.40-41) – los elementos fundamentales de la vida diaria.
44
iv. Sobre la base de todo esto, Dios se manifestaría a Su pueblo en
manera permanente (v.42b-43a).
El altar de incienso iba delante del velo, que separaba el Lugar Santísimo (v.6);
ve la figu a…
Dios le indicó a Moisés que tanto el aceite de la unción como el incienso tenían
que ser confeccionados según Sus órdenes (v.22-38). ¡Con qué insistencia Dios
exigía que todo el culto se llevara a cabo bajo Su dirección! El elemento
humano queda casi excluido. Dios extiende al pecador la invitación de
acercarse a Él, pero es Él quien pone las condiciones para hacerlo, no el
pecador.
45
Es más, las cosas sagradas no se podían usar para otros fines (v.31-33, 37-38).
Era como si Dios hubiera sacado la patente sobre estas cosas, y ejercía
derechos exclusivos sobre todo lo que tenía que ver con la adoración a Él. ¡Qué
solemne! Entre otras cosas, esto nos enseña que el creyente tiene que
a te e se pu o del u do ; o pleta e te dedi ado a Dios ‘o : ;
Cor 6:15; 2 Tim 2:4, 20-21).
46
DÍA 45 (Éxodo 31:1- ) O ede ie do a Dios
Por eso Dios prometió que dos personas en particular – Bezaleel y Aholiab,
recibirían una unción especial del Espíritu Santo, para poder efectuar (¿dirigir?)
la obra de elaborar todos los materiales para el tabernáculo (v.2-6a). Sin
embargo, muchos otros también fueron otorgados la ayuda del Espíritu de Dios
(v.6b).
Aunque Dios había prometido ayudar al pueblo de Israel en todo lo que tenían
que hacer, Él esperaba de ellos un compromiso de obediencia. Esa obediencia
se evidenciaría en el asunto de guardar el día de reposo (v.12-17). Es
i po ta te ota ue el día de eposo el sá ado e a u a señal v. , .
Pero, ¿señal de qué? Señal de que Israel era el pueblo escogido por Dios
(v.13b).
¿Debemos guardar el sábado? ¡NO! Por la sencilla razón que somos cristianos,
no judíos. Hoy en día, el judío debe circuncidarse y guardar el sábado, porque
es judío. Pero, los creyentes gentiles debemos bautizarnos y guardar el
do i go, pa a evide ia ue so os istia os, o judaiza tes .
47
1. El PUEBLO: Cuarenta días antes habían prometido obedecer a Dios (Éx
24:7). Ahora piden otros dioses (v.1), infringiendo así el primer
mandamiento (Éx 20:3). ¿Qué aprendemos de ello?
i. Cuán importante es el liderazgo espiritual. Mientras Moisés estaba
con ellos, los hijos de Israel andaban bien. Pero cuando no estaba
presente, con rapidez se desviaron espiritualmente.
ii. Cuán importante es el conocimiento de Dios (Dan 11:32b). Cuando
no hay este conocimiento, las personas fácilmente se desavían a
ot o eva gelio Gál : .
2. AARON: Aunque Aarón compartía el liderazgo de la nación, en realidad
era una persona débil. Ante la presión del pueblo, se dejó llevar por
ellos. En lugar de impedir su desobediencia, trató de encausarla en una
mejor dirección. El pueblo quería otros dioses (v.1); Aarón pretendió
hacer una imagen del verdadero Dios (v.4), y ordenar el culto hacia el
Señor (v.5-6). En lugar de quebrantar el primer mandamiento, promovió
el quebrantamiento del segundo mandamiento (Éx 20:4-5). Pero fue un
error fatal. Su falta de firmeza causó la muerte de miles de personas
(v.28).
3. DIOS: Aunque Él estaba hablando con Moisés, era conciente de lo que
pasaba en el campamento de Israel (v.7-8). Él no tenía ilusión alguna
acerca del verdadero carácter del pueblo de Israel (v.9). ¡Nada se
esconde de los ojos de Dios! Aunque se airó contra el pecado del pueblo
(v.10), estuvo dispuesto a perdonar al pueblo (v.14). En la intercesión de
Moisés (v.11- te e os u a so a o a ti ipo de la i te esió de
C isto Is : , orado por los pecadores .
4. MOI“É“: Es i te esa te ota el a io e t e el Moisés I te eso
(v.11- , el Moisés Justi ie o v. -20). En su vehemencia, vemos la
fuerza de su carácter y personalidad, que le permitió liderar a más de un
millón de personas.
5. Los LEVITAS: Moisés apeló a ellos, para ser los verdugos. Si estaban
destinados a ser los líderes espirituales de la nación, entonces era
importante ponerlos a prueba. ¡Y ahora era el momento para hacerlo!
En su disposición de ejecutar el juicio de Dios, comenzando con sus
familiares y amigos (v.27), los levitas demostraron que eran personas
que amaban a Dios por encima de todas las cosas – que es el requisito
fundamental para el liderazgo espiritual.
El pasaje termina con Moisés volviendo a subir al monte Sinaí a interceder por
el pueblo. No tanto para salvar sus vidas, sino para lograr el perdón de sus
pecados (v.31-32).
48
Dios indicó que podían seguir su viaje a la Tierra Prometida (v.34a), sin
embargo advierte que habrá una consecuencia seria por el pecado (v.34b-35).
49
DÍA 48 (Éxodo 34:1– ) La Visió de la Glo ia de Dios
Una vez más Dios ordena a Moisés a subir a la cumbre del monte Sinaí (v.2).
Habiendo roto las primeras tablas de los Diez Mandamientos (Éx 31:19), él
tenía que confeccionar otras (v1). Moisés había pedido ver la gloria de Dios (Éx
: ; esa glo ia esta a ela io ada o el nombre del Señor v. . El
o e del “eño es la suma de todos Sus atributos o características (v.6-7).
El impacto de la manifestación de Dios fue tan grande que aún Moisés, quien
había hablado con Dios cara a cara, terminó en el piso (v.8). Delante de Dios,
Moisés intercede una vez más por el pueblo de Israel (v.9). ¡Qué tremendo
líder! Vivía para el bien del pueblo que guiaba, por tan indignos que fueran.
Por consiguiente, era necesario que Dios ordenara la destrucción de todos los
elementos relacionados con la idolatría en Canaán (v.11-17), para que estos no
sean de tropiezo para Israel (v.12). Además de contrarrestar la idolatría, habría
que reglamentar otra vez la adoración a Dios.
Por eso, Dios aprovecha este momento para recalcar otra vez cómo y cuando
debían adorar a Dios (v.18-26). No era suficiente ser negativo (decir a Israel
que era lo que NO debían hacer), era necesario ser positivo – decir a Israel
cómo debían adorar a Dios.
Cuando Moisés por fin descendió del monte, el pueblo de Israel notó un
cambio dramático en él (v.29-35). ¡Su rostro resplandecía! ¿Cuál es la
explicación que Moisés dio de este resplandor? Ver v.29b. Uno se pregunta
por qué su rostro estaba resplandeciendo ahora, luego de cuarenta días en la
presencia de Dios (v.28), cuando no resplandecía luego de los primeros
cuarenta días en el monte (Éx 24:18; 31:18).
50
DÍA 49 (Éxodo 35:1 – : ) U Co azó Dispuesto Ge e oso
Una vez que el pacto había sido renovado (Éx 34), las cosas estaban listas para
continuar con el trabajo de la construcción del tabernáculo. El perdón de Dios
produjo la reconciliación. Dios no guardaba rencores; lo pasado, pasó, y quedó
en el olvido. En señal de esa reconciliación, Dios ordenó al pueblo a traer sus
ofrendas para el tabernáculo (v.4-9).
¿Por qué fue generoso el pueblo, en este momento? Seguramente, por haber
visto la gloria y el poder de Dios, y por haber entendido la grandeza de Su
perdón y de Su misericordia (Éx 34:6-7). Nuestra generosidad es una buena
medida de nuestro entendimiento espiritual.
La tarea de dirigir toda la obra fue encargada a dos hombres (Éx 35:30 – 36:1).
Ellos habían sido preparados por Dios (v.31). Su tarea no era sólo construir, sino
entrenar a otros en las obras de construcción y decoración (v.34). ¡No es bueno
acaparar todo el trabajo! Debemos estar dispuestos a compartir el ministerio.
51
DÍA 50 (Éxodo 36:2 – : ) La Co st u ió del Ta e á ulo
Ya hemos leídos los detalles del diseño del tabernáculo (Éx 26). Lo que
tenemos aquí es el relato de la construcción del tabernáculo. Es hermoso leer
ue Todos los sa ios de o azó …hi ie o el ta e á ulo É : . Cua do
todos trabajan, la obra se hace más liviana.
1. Muchas de las cosas mencionadas aquí nunca serían vistas por el pueblo
de Israel; pero eso era bueno volver a describirlas.
2. Al igual que los cuatro evangelios presentan diferentes detalles de la vida
de Cristo, esta duplicación en la narración de la construcción del
tabernáculo permite un mayor estudio de los detalles del tabernáculo y
del mobiliario.
3. La descripción de la construcción del tabernáculo nos permite afirmar
que todo se hizo exactamente cómo Dios se lo manifestó a Moisés.
REFLEXIÓN: Es bueno hacer una comparación entre lo que Dios nos manda
hacer, en Su Palabra, y lo que realmente hacemos. ¿Somos tan
fieles en obedecer a Dios, como lo fue el pueblo de Israel al
construir el tabernáculo?
52
La suma de los materiales empleados en la construcción del tabernáculo es
impresionante, especialmente cuando recordamos que las personas que dieron
todo este dinero estaban viajando por el desierto, habiendo recién huido de
Egipto, donde fueron esclavos.
REFLEXIÓN: Dios es justo. Por siglos, los hijos de Israel tuvieron que servir de
alde a los egip ios. Pe o al fi llegó la ho a de o a , lo ue
cobraron les permitió edificar el tabernáculo en el desierto.
¡Confiemos en la justicia de Dios!
El nombre de las doce tribus, grabado en las piedras de ónice que iban sobre
las hombreras (v.6), y también en las piedras preciosas que iban sobre el
pectoral (v.10-14), nos hace recordar que nuestros nombres están escritos
sobre las palmas de las manos de Dios, como memorial.
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Debemos observar que todas las vestidu as de los sa e dotes e a las
vestiduras del ministerio para ministrar en el santuario v. . El se vi io a Dios
no se podía efectuar con ropa común y corriente. Es igual para nosotros. Si
deseamos servir a Dios tenemos que estar vestidos con el ropaje de la salvación
(la santidad). Ver Apo 7:13-15; y 19:8.
Una vez que todo estaba listo, lo trajeron a Moisés (v.33). El criterio
fundamental fue que todo se había hecho conforme al mandamiento de Dios
(v.43). Por eso, Moisés pronunció una bendición sobre todo el pueblo (v.43b).
Luego Aarón y sus hijos tuvieron que ser lavados y ungidos con aceite (v.12-15).
El servicio a Dios requiere limpieza pode . Note os la f ase, y su unción les
servirá por sacerdocio perpetuo v. . Mie t as o se va a la u ió ,
podían servir a Dios como sacerdotes. Pero sin la unción del Espíritu Santo, el
sacerdocio sería simplemente un ritual, carente de valor y significado.
Un año antes, habían salido de Egipto (Éx 12:1-2). Le llevó al pueblo de Israel
todo un año, salir de Egipto, cruzar el Mar Rojo, llegar al pie del monte Sinaí,
recibir la revelación de Dios, y construir el tabernáculo. ¡Doce meses! Pero
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qué momento más emotivo. El tabernáculo estaba listo, y Dios vendría a morar
e t e “u pue lo. Nos ha e e o da lo ue lee os e Apo : , He aquí el
ta e á ulo de Dios o los ho es, él o a á o ellos… . El ta e á ulo
e el desie to e a si óli o u a so a de la Nueva Je usalé (Apo 21:2).
Tal fue la magnitud de la revelación de la gloria de Dios que ni aun Moisés pudo
ingresar al tabernáculo (v.35). El que había hablado con Dios en el monte Sinaí
y en el tabernáculo de reunión (Éx 33:9-11), no podía acercarse ahora a la
presencia de Dios.
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