Facultad De Ciencias Jurídicas y Justicia
Licenciatura En Ciencias Jurídicas y Sociales
y de Justicia
Medicina Forense
Lic. David Rolegio Batz Tay
TAREA: Identificación Humana
Alumno: Lixy Madelaine Maravilla Pérez
ID: 000099696
Introducción
Probar nuestra identidad parece un problema trivial, dado que a lo largo de nuestra vida
tramitamos diversos documentos de identificación ante distintas autoridades para tal fin,
pero existen circunstancias particulares en los que la autoridad habrá de realizar más
que expedir un papel de tal naturaleza. El presente artículo versa sobre los sistemas de
identificación de personas, con énfasis en su concepto, utilidad y evolución, así como
en los sistemas de identificación actuales, con el propósito de informar al lector de uno
de los grandes objetos de estudio que abarca la criminalística.
Desde pequeñas, todas las personas cuentan con diversos documentos de
identificación, mismos que les permiten acreditar su identidad ante quienes se los
requieren y, en consecuencia, realizar un sinfín de trámites; pero existen circunstancias
particulares en las que es indispensable hacer uso de otros mecanismos para tal fin, ya
sea porque no se cuenta con el documento idóneo o porque no se está en condiciones
de proporcionarlo; es en estas situaciones donde interviene la criminalística, disciplina
que desarrolla procedimientos técnicos – científicos tendientes a la identificación
humana, de aplicación en personas vivas, cadáveres o restos humanos.
La criminalística, según su objeto de estudio, se divide en criminalística aplicada al
procesamiento del lugar de los hechos, en criminalística aplicada al estudio de los
indicios y las evidencias y en criminalística aplicada a la identificación de personas
(Ccaza, 2013). En esta última subclasificación se encuentran los procedimientos
técnicos – científicos a que he hecho referencia, denominados sistemas de
identificación de personas. La importancia de la identificación humana es trascendente
tanto en las actividades simples de la vida como en las complejas, esto es, desde
identificar a la persona que acude a la oficina de correo a recoger un envío, hasta
identificar a la persona que comete un delito; por lo que, no establecer la correcta
identidad de una persona, a través de la identificación pertinente, puede derivar en
consecuencias graves.
La necesidad de identificar exactamente la identidad de las personas que infringen la
ley penal es algo latente y de gran importancia en el sistema de justicia penal
acusatorio, esto es una exigencia de la sociedad que visualiza un sistema inmerso en la
impunidad y reprocha jurídicamente a quien se considera inocente, no obstante, no es
algo novedoso ni una reclamación propia o exclusiva de este sistema, siendo una
preocupación constante a través del transcurso del tiempo. En la actualidad, la
criminalística moderna es una herramienta vital para dicha finalidad.
1
Identificación humana en el ámbito forense
En el concepto general la identificación humana en el ámbito forense implica el conjunto
de características del genotipo y el fenotipo que representan a cada persona, y por
medio de éstas, lograr la identidad de las personas que en un hecho violento han sido
afectados logrando identificar a un sujeto fallecido, causas y manera del deceso y hasta
el tiempo de muerte.
De hecho, es un proceso interdisciplinario que lo conforman diferentes profesionales de
la ciencia, entre ellos: antropólogos, dactiloscopistas, odontólogos, médicos, que se
unen para brindar un enfoque forense.
Por lo tanto, la identificación no solo se limita al estudio genético, pues hay rasgos que
en el genotipo es difícil de comprobar si no hay muestras de ambos padres.
Por ejemplo, en un accidente donde fallecen varios hijos, y solo tienen la muestra de la
madre, como pueden diferenciar uno del otro. Es allí donde entra en acción un comité
multidisciplinario para determinar las características físicas que van desde la
identificación maxilar y el uso de huellas dactilares si así el caso lo amerita.
Cómo actúan los especialistas
En la identificación humana forense los especialistas tienen un rompecabezas que
deben ir uniendo con signos, pistas, muestras, comprobación científica y otros aspectos
antropológicos que permiten identificar al sujeto.
Otro de los casos donde hay participación de los forenses en la identificación humana
es tras un desastre natural, incendios con muchas víctimas, desastres aéreos, deslave,
terremotos, huracanes, grandes incendios, entre otros.
En estos casos, los familiares tienen el derecho de reconocer a sus deudos y así el
Estado tiene el deber moral de armar un equipo dedicado a identificar las víctimas.
Casos reales a tener en cuenta
Por ejemplo, luego del desastre de Armero, durante mucho tiempo un equipo completo
se dedicó a identificar los cuerpos, lo cual no era fácil, pues se trató de lava volcánica,
que en muchos casos lo único que encontraron fueron mandíbulas o huesos grandes
del cuerpo humano.
Otro caso muy sonado en el país fue la identificación de las víctimas tras el atentado en
el Palacio de Justicia, los efectos de un proceso muy ‘irregularidad’, ha sido una de las
claves para que la justicia no aparezca todavía, a pesar de los más de 30 años que han
transcurrido desde los hechos.
Por ello es fundamental que la justicia cuente con personal adecuado, no viciado y que
ejerce sus funciones por vocación y con un alto compromiso con las leyes.
Pero la identificación humana va más allá, pues no solo el objeto de investigación es
para con sujetos fallecidos, sino, además, con personas que han desaparecido y que
han perdido capacidades mentales para recordar su identidad.
2
Sistemas de identificación personal
La necesidad de identificar exactamente la identidad de las personas que infringen la
ley penal es algo latente y de gran importancia en el sistema de justicia penal
acusatorio, esto es una exigencia de la sociedad que visualiza un sistema inmerso en la
impunidad y reprocha jurídicamente a quien se considera inocente, no obstante, no es
algo novedoso ni una reclamación propia o exclusiva de este sistema, siendo una
preocupación constante a través del transcurso del tiempo. En la actualidad, la
criminalística moderna es una herramienta vital para dicha finalidad.
Ahora bien, por sentido común pensaríamos que la identidad es equivalente a
identificación; es decir, tanto una como otra se experimentan sin que exista diferencia,
dependiendo una de la otra, no obstante, es necesario precisar que aunque guardan
una relación muy estrecha no son lo mismo y que cada una tiene un significado distinto,
por lo tanto es necesario precisar los conceptos.
La identidad se define como el conjunto, de características o particularidades que hacen
que una persona sea solo igual a ella misma, diferenciándola por lo tanto de las demás,
en contraste con la identificación que es la operación mediante la cual se localiza ese
grupo de detalles peculiares de la persona, Nerio Rojas la define como “…el
procedimiento para reconocer a un individuo vivo o muerto, o en sus restos
cadavéricos…”.
La individualización de las personas es imprescindible, para ello, es necesario utilizar
métodos de identificación personal fiables y seguros, debido a que la identidad es el
elemento del derecho que permite establecer con precisión y certeza que una persona
es esa y no otra.
La identificación personal también se emplea en la vida social con relación a nuestros
semejantes, lo hacemos de manera automática e inconsciente, identificando al amigo(a)
o conocido(a) con la imagen que de él o ella tenemos grabada en la memoria, tras un
cotejo instantáneo. Esto lo expresó de forma muy convincente el doctor Federico Olóriz
Aguilera, creador del Sistema Dactiloscópico Español, quien decía que la identificación
es el acto más frecuente y elemental de la vida social.
Entre las técnicas empleadas, en el plano científico, para la identificación de un sujeto
tenemos la dactiloscopia, la antropometría, la odontología legal, la genética forense, la
fotografía, las señas particulares y el retrato hablado, mismas que a continuación se
precisarán de manera general para mayor entendimiento.
Dactiloscopia. Es el estudio de la forma, disposición, registro y clasificación de las
crestas papilares que se encuentran en la extremidad de la yema de los dedos de la
mano. Se trata del método identificativo por excelencia debido a sus tres principios:
perennidad, inmutabilidad y diversiformidad. Los dibujos digitales permanecen
invariables en una misma persona hasta la muerte, así lo señala la perennidad; no
3
pueden variarse o modificarse a voluntad, inmutabilidad; y la diversiformidad significa
que los dibujos digitales son exclusivos en cada persona, por lo que no existe la
posibilidad de dos dactilogramas iguales, producidos por dedos diferentes. De igual
manera se han realizado brillantes estudios acerca de las impresiones dejadas por las
palmas de las manos y las plantas de los pies. En este método una ventaja que se
presenta es que son clasificables, fáciles y rápidas de obtener.
Antropometría. Está basado en las dimensiones que tiene el esqueleto, las que a partir
de los 21 años se conservan invariables, sobre todo por la infinita variedad de
dimensiones que existen entre los diversos individuos. Se emplean escuadras,
compases, cintas métricas, etcétera. Las principales medidas antropométricas son:
talla, envergadura, busto, largo y ancho de la cabeza, diámetro bizigomático, longitud y
anchura del pabellón de la oreja derecha, longitud del dedo medio de la mano de
izquierda, longitud del pie izquierdo, longitud del dedo meñique de la propia mano,
longitud del antebrazo izquierdo, desde el olécranon hasta la extremidad del dedo
medio. Existen desventajas al aplicar este método debido a que suelen cambiar
diversas medidas a lo largo del tiempo.
Odontología legal. Es la rama de la odontología que se encarga del estudio de las
piezas dentales con fines identificativos, se basa en los datos aportados por la historia
clínica, ficha dentaria, radiografías obtenidas, fotografías de la dentadura, etcétera. Se
podría pensar que únicamente es un sistema de identificación para cadáveres al
recordar el término odontología forense, empero, el método se emplea en una persona
viva que se encuentra transitando en el sistema judicial como inculpado, debido a que
se realiza un método comparativo en un hecho en el cual esté plasmada una impresión
dental, es aquí donde visualizamos verbigracia una asociación e identificación con
evidencia de huellas de mordedura en la víctima.
Queiloscopia. Es la ciencia que estudia los surcos y huellas labiales, los cuales son
individuales (salvo en los gemelos univitelinos), presenta líneas, fisuras o las
combinaciones de éstas que son específicas, inmutables, perennes y clasificables.
Genética forense. Se define el uso de ciertas técnicas empleadas en genética para la
identificación de los individuos en base al análisis del ADN. Nuestra información
genética, personal e intransferible, está grabada en una gota de sangre, en un
miligramo de saliva, en un cabello, incluso se puede extraer de una huella dactilar. No
hay confusión posible, con excepción de los hermanos gemelos de un solo óvulo.
Resulta relevante en el estudio de los vestigios exclusivamente orgánicos, como pelos,
manchas de sangre, semen, saliva, fragmentos de la piel del agresor bajo las uñas de
la víctima, etcétera. Es así que a través de la huella genética se puede conducir a la
identificación con gran exactitud y precisión del agresor, o bien descartar a un acusado
inocente.
La fotografía, las señas particulares y el retrato hablado deben considerarse como
auxiliares muy útiles en la identificación. Estos métodos son un buen medio para
reconocer a las personas, pero no para determinar la identidad de las mismas.
4
En alguna ocasión hemos escuchado el dicho “una imagen (en este caso fotografía)
vale más que mil palabras”, para este tema se considera muy válido para el sistema de
justicia penal al momento de responsabilizar a una persona que se reconoce
precisamente por fotografía, o bien encontrarlo inocente por motivo de una imagen
borrosa, de baja resolución o, en esencia, mala. Señas particulares como cicatrices,
tatuajes, mutilaciones, lunares, etcétera, resultan ser adecuados para una plena
identificación en una investigación ministerial, esto denota en una consecuencia atroz
para la persona que podría no ser la identificada correctamente. Lo mismo pasa con un
retrato hablado siendo únicamente gráficas de las características de una persona como
la descripción de frente nariz y orejas.
No obstante, debemos tomar en cuenta, y no pasar por alto, que estos últimos tres
métodos son auxiliares, por lo tanto no son certeros en sus resultados, en virtud de que
los sistemas de identificación adecuados y veraces son los científicos, como pudimos
percatarnos de la lectura de sus objetos de estudio de cada una de las técnicas, y los
alcances que tienen éstas en la investigación para determinar la responsabilidad de una
persona.
En el sistema de justicia penal acusatorio, resulta trascendental el tema abordado,
debido a que tres de los principios del proceso penal impactan en el resultado que se
concluya de llevar a cabo los sistemas de identificación: el esclarecimiento de los
hechos, proteger al inocente y procurar que el culpable no quede impune.
5
Conclusión
Los sistemas de identificación de personas contestan una de las siete preguntas de oro
de la criminalística ¿Quién?, toda vez que permiten establecer la identidad de los
probables responsables de la comisión de hechos que la ley señala como delitos y de
sus víctimas, a través de procedimientos en los que se emplean diversos métodos y
técnicas, aplicables en personas vivas, muertas o en sus restos. Para realizar estos
procedimientos es indispensable contar con indicios idóneos, tales como fluidos
orgánicos (sangre, esperma, saliva), dientes, huesos o restos óseos, huellas dactilares
o papilares, cabellos, prendas de vestir; su adecuado tratamiento (localización,
recolección, embalaje, traslado, resguardo y conservación) es tan importante como el
mismo procedimiento, dado que la efectividad de éste dependerá en gran medida de la
condición de aquellos, así como de la capacidad de sus intervinientes, ello implica que
las personas responsables de realizar estas actividades deben ser expertas, desde el
perito en el lugar de los hechos, hasta el especialista en el laboratorio, quienes deben
disponer de la infraestructura, equipos, instrumentos y materiales esenciales, caso
contrario, el solo indicio no aportará los resultados buscados.
En muchas ocasiones, la identificación de las personas involucradas en un ilícito no
representa mayores problemas, bien porque éstos proporcionan sus documentos de
identidad o, en su defecto, se encuentran en el lugar de los hechos, o bien porque los
testigos y familiares los reconocen o incluso hay cámaras que captan el suceso, desde
luego esto no exime a las autoridades de corroborar tal información, pero si simplifica
los procedimientos que habrán de realizar; no obstante, también hay otros casos en los
que no es tan sencillo saber de quienes se trata, bien porque las personas huyen del
lugar de los hechos y dada la naturaleza del delito y el lugar de su comisión no hay
testigos ni cámaras, o bien porque los cadáveres están irreconocibles aun para los
familiares o solo se encuentran restos de ellos.
Todos estos problemas motivaron la creación de los sistemas de identificación humana
y los avances científicos y tecnológicos permitieron su desarrollo hasta los que
conocemos hoy en día.
6
Anexos