Pragmática
Tema 2. La teoría de los actos de habla
Los filósofos del lenguaje consideraban que este era imperfecto, además de
inadecuado para la ciencia y la filosofía. Austin reivindica que el lenguaje no es
imperfecto, sino que es perfecto para la comunicación. A él le importa cómo funciona la
lengua en la comunicación. Lo importante es llegar a explicar cómo “Tengo trabajo”
quiere decir que no voy a la fiesta. Austin propone la Falacia descriptiva al concluir que
el lenguaje sirve para mucho más que para describir el mundo; para él hablar es actuar,
hacer cosas con palabras. A Austin y Searle les importa la intención de “Es el otro”. El
lenguaje no es mera información del mundo, sino hacer cosas con intención y efecto.
Austin también propone la noción de enunciado, como realización concreta de una
oración emitida por un hablante concreto en unas circunstancias concretas. Los
enunciados son tipos de acciones concretas.
El enunciado es la unidad mínima de la Pragmática. Existen dos tipos de ellos:
los descriptivos, que solo describen el mundo, y los performativos, que realizan
acciones. Acaba concluyendo que todos son performativos, ya que hablar es hacer.
El acto de habla es la unidad mínima dotada de intención comunicativa. Dicho
de otro modo, los enunciados se producen en actos de habla. Los actos de habla son
intencionales, es decir, tienen intención y efecto. El reto de la Pragmática es conocer
qué saben los hablantes sobre la comunicación. La teoría de los actos de habla es un
intento de formular ese conocimiento de los hablantes. Todo acto de habla tiene tres
facetas: acto locutivo (puesta en juego de la gramática y la articulación físico mental);
acto ilocutivo (intencionalidad con que se dice algo); acto perlocutivo (lo que se
consigue). Los actos de habla pueden tener éxito o no y todo acto de habla se completa a
sí mismo cuando tiene efecto.
La pragmática estudia qué condiciones se tienen que dar para que los actos de
habla sean exitosos. Dichas condiciones se denominan condiciones de felicidad o
doctrina de los infortunios. Los hablantes las conocen de forma inconsciente. Esa es la
clave de que triunfe la comunicación. El significado de “Tengo trabajo”=no, no es
convencional, hay que interpretarlo cada vez.
Para que determinado acto de habla tenga éxito se deben dar unas condiciones
acordes con dicho acto de habla.
Condiciones de apelación. A1: debe existir un procedimiento convencional, que
tenga un cierto efecto convencional y que incluya la emisión de ciertas palabras por
ciertas personas en determinadas circunstancias.
A2. Y además, las personas y circunstancias particulares del caso deben ser las
adecuadas para la invocación del procedimiento particular al que se apela. Según las
personas implicadas y las circunstancias, el acto de habla tiene éxito o no.
Condiciones de ejecución. B1. El procedimiento (ah) debe llevarse a cabo por
todos los participantes de manera correcta…
B2. Y en todos sus pasos. Hay una mala ejecución del procedimiento si se
incumplen B1 y B2.
Condiciones de sinceridad. R1. Cuando el procedimiento está pensado para ser
usado por personas que tienen ciertos pensamientos o sentimientos, o para dar comienzo
a una conducta subsiguiente por parte de un participante, entonces la persona que invoca
el procedimiento (el emisor) debe tener esos pensamientos y los participantes deben
tener la intención de conducirse de ese modo.
R2. Y además, deben conducirse efectivamente de ese modo en lo sucesivo. Si
las condiciones de sinceridad no se cumplen las palabras son huecas.
La teoría de John Searle
Es discípulo directo de Austin. Su teoría se parece más a la de Austin que a la de
Grice. Bromear, exagerar, mentir son acciones que reconocemos porque conocemos las
condiciones. Searle defiende que cada acto de habla se asocia a ciertas formas
gramaticales, como por ejemplo, el imperativo, que es una forma exclusiva para dar
órdenes.
Tipos de actos de habla (se deben dar unas condiciones preparatorias adecuadas, una
condición de sinceridad y que las personas implicadas sean las correctas)
Acto de habla representativo o descriptivo: El hablante se compromete con la
verdad de la proposición con respecto al mundo y con un estado de creencia. En
principio se cree lo que se está diciendo.
Acto de habla directivo (dar órdenes, hacer peticiones): El hablante quiere que el
oyente haga algo. La intención es que el mundo se adapte a las palabras o que el oyente
haga algo.
Acto de habla compromisivo: El hablante se compromete con una acción. Las
amenazas y promesas son compromisos. Ej.: “Mañana seguimos con esto”. Corresponde
a cualquier compromiso que el hablante adquiera con su palabra.
Acto de habla expresivo: El hablante transmite sus sentimientos o emociones.
Pequeño intercambio emocional concreto. Cuesta más identificarlos porque hay algo de
expresividad en todo lo que decimos.
Declaraciones: Se emplean para modificar una situación provocando un cambio
en el mundo. Si tiene éxito, las palabras encajan automáticamente en el mundo. La
declaración modela el mundo de una manera más sustancial.
Todo acto de habla puede ser directo o indirecto. En el caso de los actos de habla
directo, el significado literal es el que hay. La forma del acto de habla es clara del acto
que realizas. Se expresan utilizando una forma lingüística transparente. Si el acto de
habla es indirecto, se da un rodeo, la forma lingüística es menos transparente.
Que existan actos de habla directos o indirectos pone de manifiesto la existencia
y necesidad de la Pragmática. Ej.: Cuando yo tenga un Ferrari, la Barbie tendrá un
Ferrari (lo dicho) ¬ No, no te compro el Ferrari (lo implicado)
Tema 3. La teoría de Paul Grice/ las implicaturas conversacionales
Grice asume que los enunciados van más allá de lo puramente semántico. Puede
haber dos niveles de significación. Hay enunciados literales, que no presentan un 2. º
nivel de significación. Si hablar es hacer, hay que saber que hay una intención detrás. Al
hablar de la comunicación, hay que entender que siempre hay una intención detrás por
parte del emisor y que está sujeta a unas “reglas”. La Pragmática es una disciplina
social.
A Grice le importa cómo funciona el proceso de conseguir cosas con palabras; el
proceso de inferir. Así, enuncia el principio de cooperación: “Su aporte a la
conversación debe ser en cada etapa de esta tal como lo exija la finalidad del
intercambio verbal, aceptado por ambas partes”. Todo debe estar orientado a la finalidad
Para entender las implicaturas… el proceso de entrañamiento y presuposición
son parte de la semántica. El entrañamiento es “Lope es un gato”—es un mamífero; la
presuposición es “Juan ha dejado de fumar” (antes fumaba). En estos dos casos el
receptor no tiene que hacer operaciones mentales complejas para llegar a estas
conclusiones.
¿Vienes a la fiesta? Tengo trabajo es una implicatura (No, no voy) y, como tal,
se calcula mediante un proceso inferencial. Llegamos muy rápido a las implicaturas,
pero no sabemos cómo. Existen implicaturas convencionales y conversacionales.
Dentro de las conversacionales, tenemos las conversacionales generalizadas (Tengo la
casa sola, Pepe cenó ayer con una mujer) y las conversacionales particularizadas
(¿Vienes a la fiesta? Tengo trabajo, Es el otro). Las conversacionales generalizadas dan
cuenta del hecho de que muchas implicaturas dependen de factores socioculturales. En
el caso de la casa, todos conocemos los factores y por eso reaccionamos similar.
Las implicaturas convencionales son implicaturas que se extraen de un elemento
que está implícito, como el pero en “Pepe es pobre, pero honrado”.
El principio de cooperación calcula las implicaturas y se desglosa en unas
máximas conversacionales, que los hablantes conocen de manera inconsciente. Las
máximas conversacionales son 4:
La máxima de cantidad tiene que ver con la cantidad de información que se
proporciones al receptor y se subdivide en: 1.) que su contribución sea todo lo
informativa que requiera el propósito del diálogo; 2.) que su contribución no sea más
informativa de lo necesario. Es decir, da la información justa y necesaria, pero no dar
excesiva información, aunque a veces, incumplimos esta máxima a propósito para
intentar decir algo más.
La máxima de cualidad es la de sinceridad y se basa en que la información que
se dé sea cierta. Hay que intentar que la contribución sea verdadera y se subdivide en:
1.) No hay que decir lo que crea falso; 2.) no hay que decir algo de lo que no se tienen
pruebas suficientes. Gran parte del humor se basa en la violación de esta máxima.
La máxima de relación se basa en decir cosas relevantes y tiene que ver con la
máxima de cantidad, porque el exceso de información se puede considerar irrelevante.
Es una máxima muy interesante para desencadenar implicaturas, tal y como pasa
cuando te preguntan si vas a ir a la fiesta y tú dices que tienes trabajo (la deducción y el
contexto permiten calcular la implicatura No, no voy a la fiesta).
La máxima de modalidad se basa en ser claro y se subdivide en: 1.) Hay que
evitar la oscuridad de expresión y de la escritura; 2.) hay que evitar la ambigüedad; 3.)
hay que ser breve; 4.) y ordenado. Esta máxima está muy relacionada con la cortesía
(dar rodeos).
Grice distingue 4 cosas que pueden pasar al respetar o no respetar las máximas:
1. Choque de máximas: que tengas que priorizar una con respecto a otra. Que
no se respete una para respetar otra.
2. Supresión abierta: es cuando abiertamente el emisor se niega a colaborar.
Me niego a cumplir el supuesto acuerdo de colaboración.
3. Violación encubierta: discreta y sin ostentación. “Tengo la casa sola” es una
violación discreta de la máxima de cantidad.
4. Violación abierta: ostensiva e intencionada. El interlocutor tiene que obtener
la inferencia automáticamente.
Tema 4. La teoría de la Relevancia, de Sperber y Wilson
Sperber y Wilson toman ideas de Grice, pero reducen las inferencias. Conectan
esto con procesos cognitivos mucho más generales, para dar una explicación mucho
más sencilla de Grice. De Grice toman que la comunicación se basa en reconocer
intenciones. A Sperber y Wilson les interesa que hay unas expectativas, ya en Austin,
Searle y Grice con el principio de cooperación, que guían al receptor para entender el
significado de lo que se dice.
Reducen las máximas de Grice a 1, la de relación, de la que se llega a la
relevancia. Si falta información, es mentira o no viene a colación, no es relevante.
Expectativa de relevancia. Todo enunciado presupone su propia relevencia.
Refinamiento de la cooperación. No se trata de ser relevantes para cumplir una máxima,
sino que refiere a un proceso cognitivo general; la relevancia lo rige todo a nivel
cognitivo. Ej.: un estímulo es relevante o no según el contexto situacional + el
conocimiento del mundo: si el humo no debería estar, me asusto y huyo. Si el humo no
entraña peligro, no me iré. Con un enunciado hago algo parecido. Asumo que es
relevante para mí y actúo en consecuencia.
Sperber y Wilson sostienen que la comunicación es ostensivo-inferencial. El
receptor necesita dar con la intención del emisor. Ellos dan un paso más allá, se basan
en otros principios cognitivos. Explicar las teorías reduciéndolas a un principio
cognitivo general.
En la comunicación ostensivo-inferencial el receptor debe darse cuenta de que
se trata de un estímulo intencional y, en primer lugar, darse cuenta de que va dirigido a
él. Después, el receptor tiene que entender que el estímulo es una modificación del
entorno hecha conscientemente para atraer su atención sobre algo. A Sperber y Wilson
interesa mucho que los receptores deben hacer una selección de los conocimientos del
mundo relevantes para un contexto determinado.
¿Cómo definimos la relevancia?
Es una cuestión de grado. Las cosas pueden ser más o menos relevantes según el
individuo en un momento concreto. Es una cuestión comparativa. El esfuerzo que
supone interpretarlo y los efectos cognitivos que provoca.