0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas5 páginas

Marco Teórico

El documento aborda el concepto de condición física, definiéndola como la capacidad de realizar tareas físicas con eficacia y relacionándola con la salud y el rendimiento deportivo. Se discuten métodos de evaluación del estado nutricional, como el índice de masa corporal (IMC) y la composición corporal, destacando sus limitaciones y la importancia de considerar la masa magra y grasa. Además, se menciona el somatotipo como una forma de clasificar la morfología corporal y se presentan métodos antropométricos para medir la grasa corporal.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas5 páginas

Marco Teórico

El documento aborda el concepto de condición física, definiéndola como la capacidad de realizar tareas físicas con eficacia y relacionándola con la salud y el rendimiento deportivo. Se discuten métodos de evaluación del estado nutricional, como el índice de masa corporal (IMC) y la composición corporal, destacando sus limitaciones y la importancia de considerar la masa magra y grasa. Además, se menciona el somatotipo como una forma de clasificar la morfología corporal y se presentan métodos antropométricos para medir la grasa corporal.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

MARCO TEÓRICO

Condición física

El concepto de “condición física” o “estado físico” ha sido definido en

innumerables ocasiones por diferentes autores. Es la traducción al español del concepto

inglés physical fitness, que hace referencia a la capacidad o potencial físico de una persona.

(Devís J, 1992)

Según los Informes Técnicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un

buen estado físico es la “capacidad de realizar satisfactoriamente un trabajo muscular en

determinadas condiciones”, lo que implica la capacidad de los individuos de abordar con

éxito una determinada tarea física dentro de un entorno físico, social y psicológico. Se

deben considerar la intensidad, duración y naturaleza del esfuerzo máximo que el sujeto

puede resistir; las relaciones entre el esfuerzo submáximo y la reacción del organismo a

dicho esfuerzo; el tiempo de recuperación del sistema cardiorrespiratorio después de un

esfuerzo máximo o submáximo; y el grado de fatiga después de una actividad prolongada

(OMS, 1968).

Otra definición utilizada para referirse a un buen estado físico o una buena

condición física es “la capacidad de llevar a cabo las tareas diarias con vigor y vivacidad

sin excesiva fatiga y con suficiente energía para disfrutar del tiempo libre u ocio y para

afrontar emergencias inesperadas” (Caspersen CJ, 1985).

Los componentes de la condición física se pueden diferenciar en dos grupos;

aquellos relacionados mayormente con el rendimiento deportivo, que dependen

principalmente de factores genéticos y aquellos relacionados con la salud, los cuales se ven

influenciados favorable o negativamente por el nivel habitual de ejercicio físico. Estos

últimos corresponden a la capacidad cardiorrespiratoria, resistencia y fuerza muscular,

flexibilidad y la composición corporal (Haskell W. 2000, Caspersen CJ. 1985, Pate R.R.

1983, American College of Sport Medicine. 1991). (Anexo 1)

Dichos componentes contribuyen a un estado positivo de salud del organismo,

reduciendo la posibilidad de enfermedades degenerativas, incrementando la eficiencia del

trabajo y eliminando los dolores musculares. Entre ellos, los más importantes en relación a
la salud, y más mencionados en la literatura científica son: la composición corporal (CC) y

la capacidad cardiorrespiratoria (CCR). (Aránguiz H. 2010, Barry A. 2009, Shephard R.J.

2009, Chong D.L. 1999)

IMC

En general, el índice de masa corporal (IMC) es el indicador del estado nutricional

más utilizado como método de tamizaje para hacer evaluaciones a nivel poblacional sobre

el peso ideal de los individuos y es el punto de corte para definir la obesidad según la OMS. Esto es
por ser un método sencillo, rápido y de bajo costo y porque puede agrupar a una

población en diferentes estratos de acuerdo a su estado nutricional. (Kweitel S, 2007)

El IMC es el cociente entre la masa corporal y el cuadrado de la estatura. Evalúa la

“normalidad” del peso de una persona, a partir de una fórmula que relaciona la masa

corporal con la estatura (McArdle, 2004).

IMC = Masa Corporal (Kg) / Estatura² (m²)

De acuerdo al resultado de la ecuación y según la clasificación internacional de la

OMS del estado nutricional, se clasifica al individuo en las categorías de bajo peso, normal,

sobrepeso y obesidad, determinando el riesgo para la salud. Se presentan tabulados la

clasificación y el riesgo para la salud de acuerdo a los valores de IMC en el Anexo 2.

Si bien su gran ventaja es lo sencillo que resulta calcularlo, la limitante de este

índice es que no toma en cuenta la composición corporal del cuerpo. Por lo tanto, no tiene

por qué tener una relación absolutamente directa con la cantidad de grasa que posee un

individuo (Marrodán M, 2006). El IMC puede llevar a errores en la evaluación del estado
nutricional, pues se

considera que existe exceso de peso cuando la cantidad de grasa del cuerpo es superior a lo

deseable, sin embargo este índice considera exclusivamente peso y talla, sin considerar la

composición corporal de los individuos. Por esto, no puede diferenciar entre masa magra y

masa grasa (Norton K. 2004, Kweitel S, 2007) y tampoco indica la distribución de la masa

grasa. Por lo tanto dos personas de igual estatura y peso, tendrán un mismo IMC, pero la

cantidad de grasa puede diferir considerablemente. Es por esto que para realizar una
valoración más detallada y adecuada de la situación nutricional de la persona, se debe

acompañar el resultado con otras evaluaciones que consideren la composición corporal del

individuo. (Marrodán M, 2006)

Composición Corporal

La composición corporal es un índice para evaluar el estado nutricional. La

composición corporal permite cuantificar los grandes componentes estructurales del

cuerpo: tejido óseo, muscular y graso (McArdle, 1991), estableciendo una relación entre

masa magra y masa grasa.

Los primeros estudios de la composición corporal dividían la masa corporal total en

cuatro compartimientos que, sumados, correspondían al total de masa corporal (Brozek J,

2001); esqueleto, piel más tejido subcutáneo, tejido músculo-esquelético y lo que fue

denominado como el resto. Actualmente, se habla de un modelo de doble compartimiento,


conformado de masa

libre de grasa (masa magra) y la masa corporal compuesta de grasa. (Kamimura M. 2004).

Masa Grasa

La masa grasa corporal total se divide en dos: la grasa esencial y la de almacenamiento. Los

valores de referencia para ambas varían de acuerdo al género; en mujeres, por ejemplo, lo

considerado normal se encuentra entre el 18% y 30% del peso corporal aproximadamente, y

valores bajo y sobre dicho rango representan delgadez y obesidad respectivamente

(McArdle, 2004). En el Anexo 3 se presenta una tabla con los valores de referencia del

porcentaje de grasa corporal (%GC) para hombres y mujeres y su clasificación según la

OMS.

Si bien algunos autores manejan estos valores de referencia, distintos estudios

indican que no existe un consenso internacional sobre los porcentajes de grasa para

determinar si un sujeto es obeso o no. (Flegal K, 2009)

Masa Magra

Está constituida por la masa muscular, masa ósea y masa visceral y se calcula

restándole a la masa corporal en kilos la masa grasa en kilos. La masa muscular


corresponde entre el 40 y 50% del peso total de la masa magra (McArdle, 1991). También

contiene una cierta cantidad de grasa esencial, alrededor de un 3% ubicada en cerebro y

médula espinal, huesos y órganos internos.

Para el estudio de la composición corporal existen variados procedimientos

científicos. Una forma de clasificar estos métodos para la determinación de la composición

del cuerpo, es agrupándolos como métodos directos, indirectos y doblemente indirectos

(Anexo 4). Dentro de estos últimos se encuentra la antropometría, que será usada en este

estudio.

Somatotipo

Se define como la cuantificación de la forma y composición actual del cuerpo

humano, es decir, la conformación morfológica, forma, tamaño, composición y

proporcionalidad del cuerpo (Carter J, 1990).

Sheldon clasificó el somatotipo en tres dimensiones, referidas como endomorfismo,

mesomorfismo y ectomorfismo (Sheldon W. H, 1940), tomando como referencia las capas

embrionarias de donde se derivan los tejidos (Sheldon W. H, 1961). El endomorfismo

representa la adiposidad relativa, el mesomorfismo representa la robustez o magnitud

músculo-esquelética relativa y, el ectomorfismo, la linealidad relativa o delgadez de un

físico. (Duncan M.J, 2006)

El somatotipo está expresado en una calificación de tres números que representan

los componentes endomórfico, mesomórfico, y ectomórfico, respectivamente, siempre en el

mismo orden (López A, 1991). Luego, este somatotipo puede ser representado en una

somatocarta, que es una gráfica bidimensional, explicada en el Anexo 5.

Para calcular el somatotipo antropométrico son necesarias diez mediciones: estatura

en extensión máxima, peso corporal, cuatro pliegues cutáneos (tríceps, subescapular,

supraespinal, y pantorrilla medial), dos diámetros óseos (biepicondilar del húmero y

fémur), y dos perímetros (brazo flexionado, en tensión máxima, y pantorrilla). A estos

resultados se aplican las fórmulas para endo-, meso- y ectomorfísmo ( Norton K, 2004),
que se muestran en el Anexo 6. Las escalas de calificación del somatotipo y sus características se
detallan en el

Anexo 7.

Antropometría

Los procedimientos antropométricos pueden estimar con éxito la grasa corporal.

Este método indirecto de determinación de la composición corporal se basa en la medición

de pliegues cutáneos y circunferencias. Su exactitud se puede ver limitada por problemas

como redistribución de la grasa subcutánea, selección de la ecuación de regresión apropiada

y la técnica de medición operador dependiente (Rodríguez A, 2001). Su ventaja con

respecto a otros métodos de determinación de la composición corporal, es que es un método

de fácil acceso y bajo costo. (Rufino M, 1996)

En la evaluación antropométrica se pueden utilizar dos “perfiles” generales, el total

y el restringido. Para la obtención del perfil antropométrico total, se incluye la medición de

peso, estatura, nueve pliegues cutáneos, trece perímetros, y dieciséis longitudes y

diámetros. (Norton K, 2004). Tanto con el perfil total como con el perfil restringido (que se

utiliza en esta investigación), se puede obtener el somatotipo, la grasa corporal relativa, el

IMC, patrones de distribución de grasas, entre otros. Además se pueden realizar

estimaciones de la obesidad y comparaciones entre poblaciones. (Norton K. 2004). Para

obtener el perfil restringido se deben medir, además del peso y la estatura, nueve pliegues

cutáneos, cinco perímetros y dos diámetros, que se mencionan en el Anexo 8 junto a las

técnicas de medición. En esta investigación no se midió el pliegue axilar, que si bien está

incluido en el perfil restringido, no es necesario para obtener el %GC ni el somatotipo.

También podría gustarte