+ Ferrocarril en Rio Turbio
+ Ferrocarril en Rio Turbio
MDT - Trenes
Trenes
1
Revista TRENES
Una realización de MDT Editores
Desde 1970 en la historia del riel
Nota publicada en la revista MDT-Trenes
número 11 de Mayo de 1997
Director
Editor
Angela M. Novoa
STAFF
Horacio Máspero
Jorge E. Kelsey
Colaboraciones
Darío Saidman
Edgardo Somoza
Ingº Juan Leis
Oscar Alexis Boichetta
MDT - Trenes
Trenes
© 1998-2001
Condarco 2069
1878Quilmes Argentina
Tel: 054-011-4253-8017
email: mdttrenes@[Link]
Sitio web: [Link]
2
Por Edgardo Somoza
RIO TURBIO
El combustible que signó el siglo XIX fue el carbón. Los ferro- Abandonada la idea de usar carbón nacional, los ferrocarriles
carriles, barcos, faroles de alumbrado y más tarde las usinas se fueron pasando gradualmente al consumo de petróleo, que ha-
eléctricas lo consumieron en enormes cantidades. Su imperio te- bía sido descubierto en Comodoro Rivadavia en 1907. De todas
nía como base la máquina a vapor, primera forma de producción maneras, el carbón se siguió utilizando en grandes cantidades en
de fuerza que no dependía del viento, las corrientes de agua ni los la generación eléctrica y en muchísimas calderas industriales. Si
animales. El carbón fue el motor de la economía mundial hasta por un lado, las locomotoras consumían cada día más petróleo y
que, primero el petróleo y luego otras formas de energía le quita- menos carbón, el crecimiento del consumo eléctrico requería anual-
ron el reinado. mente más combustible sólido.
Nuestro país también necesitaba carbón, pero no se explota- Pero en 1939 estalló la Segunda Guerra Mundial y los envíos
ba ningún yacimiento y todo el que se consumía venía desde Eu- de carbón desde Gales se redujeron casi a cero. Entonces el Go-
ropa. Como en el resto del mundo, el auge de los ferrocarriles y la bierno Argentino reguló estrictamente el consumo, o mejor dicho
generación eléctrica requirieron más y más carbón, que comenzó lo racionó durante todo el período bélico; las cosas se pusieron
a llegar en gran escala desde Gran Bretaña. Los grandes ferroca- bastante difíciles, aunque la producción petrolera creciente pugna-
rriles construyeron instalaciones portuarias que recibían el com- ba día tras día para balancear la situación.
bustible y lo distribuían a lo largo de las propias líneas para abas- Así las cosas, se decidió la explotación del ya conocido yaci-
tecer a las locomotoras y a otros consumidores. miento carbonífero de Río Turbio en el Sur de Santa Cruz, pero el
Esto, además de significar una constante erogación de recur- proyecto se dilató en el tiempo y no fue sino hasta 1950 que llega-
sos, planteaba grandes problemas logísticos y por eso el Ferroca- ron a Río Gallegos los primeros hombres que iban a internarse en
rril Sud se dedicó a buscar carbón en el país y lo encontró en el el continente para llegar casi hasta el Pacífico y plantar las prime-
Neuquén, pero por diferentes razones, no era posible o económi- ras instalaciones rudimentarias del futuro complejo minero.
camente viable explotarlo. En aquellos días, entre las costas del Atlántico y el yacimien-
to de la cordillera de los An-
des había un desierto cru-
zado por caminos que no
eran más que sendas pe-
dregosas. Para poder llevar
el mineral hasta el mar se
pensó en principio en ten-
der una vía férrea hasta el
pueblo de Puerto Santa
Cruz. Poco a poco se fue
levantando el campamen-
to minero y comenzó la ex-
plotación. Para empezar a
trabajar, la División Com-
bustibles Sólidos de YPF,
que entonces era la dueña
de la mina, compró en In-
glaterra un lote de 100 ca-
miones volcadores a vapor
Sentinel que la gente termi-
La 107 tirando de uno de los últimos trenes nó conociendo como «los
a vapor en el paraje Las Buitreras. Chuffy». Más tarde las car-
Foto: Oscar Boichetta tas se barajaron de nuevo
3
Oscar Boichetta dibujó este más que detallado mapa del ramal.
La sigla T.A. alude a las tomas de agua y PN a los pasos a nivel.
y la cabecera del ramal ferroviario
se cambió a la ría del río Gallegos, Una de las ocho Henschel.
desde donde se comenzó a tender Foto: Colección Richard Campbell.
la vía. La construcción la llevó a cabo
el Ministerio de Transportes, y una
vez terminada, le entregó el ramal
ya operando a la empresa minera.
La ahora Yacimientos Carboní-
feros Fiscales se decidió por la tro-
cha de 75cm porque aún había ma-
teriales depositados en Río Grande
para la nunca construida línea has-
ta Ushuaia y en Puerto Madryn per-
manecían sin uso varias Henschel
2-8-2 y bastantes vagones, coches
y repuestos. También llegaron una
pilota 0-6-0T y una locomotora grúa
del ramal de Vintter a Coronel Sosa,
también hechas por Henschel y un
grupo de vagones de dos ejes que
habían pertenecido al Ministerio de
Marina.
Durante un tiempo, la carga y
los pasajeros se trasbordaron en las
sucesivas puntas de riel de la línea
que iba avanzando hacia la cordille-
ra. Sólo se podía trabajar en verano
y el resto del año había que sentar-
se a esperar otra vez el buen tiempo para seguir poniendo rieles. Las nevadas obliga-
ban a una lucha constante, con trenes que se quedaban aislados durante semanas en
el desierto blanco. Finalmente se terminaron los 258 kilómetros y se pudo transportar
carbón en grandes cantidades, pero las pobres Henschel, que tenían una capacidad
de tracción de a lo sumo trescientas toneladas, no podían con el peso de los trenes
que tenían que mover.
Fue entonces que comenzó la búsqueda de una locomotora a vapor de buena
potencia y la elección recayó en un diseño original de Baldwin para el FC Central
Norte Argentino (La serie E2), adaptado a la trocha, que fabricó la división Nihara
Engineering de Mitsubishi. El primer lote de diez de estas 2-10-2 llegó a la Patagonia
en 1956 y las alemanas pasaron a la maniobra, pero esta tarea también les quedó
grande, porque su capacidad no les alcanzaba para lidiar con los cortes de vagones
cargados. Finalmente fueron dejadas de lado, lo mismo que la pilotita, que un día fue
a parar al Museo Minero donde hoy descansa en paz sin la caldera, que fue usada
para la calefacción de un edificio del Colegio Salesiano. Para poder exhibirla le pusie-
ron un burdo cilindro de chapa sobre el bastidor. La locomotora grúa terminó hecha
una piltrafa en el museo de Río Gallegos junto a algunas zorras y al cadáver de la
maquinita del ramal de trocha de 1,067m desde el frigorífico Swift hasta el muelle.
Al llegar la década del 60, YCF construyó galpones de máquinas, estaciones,
campamentos para cuadrillas y, a partir de un grupo de cien casas Un autovía en Ing. Cappa en 1974
para el personal, nació el pueblo de 28 de Noviembre, cerca de la Foto: Richard campbell.
mina. Para transportar a la gente se armó un servicio local con
siete paradas y once trenes diarios, para el que se usaron algunas
Henschel recuperadas de la siberia y reparadas en Astarsa, aco-
pladas a dos coches, con luz de cabecera y miriñaque en el vehí-
culo de cola, que formaban un curioso push-pull a vapor desde el
pueblo hasta la planta de depuración de carbón. En realidad, lo
que hacían era volver con el conductor mirando para atrás desde
la casilla de la máquina.
Hacía un tiempo que la empresa francesa SOFRERAIL venía
prestando asesoramiento ferroviario junto con otras firmas galas
que lo hacían en el tema minero. Los franceses querían vender
locomotoras, pero en 1961 se prefirió comprar otras diez Mitsu-
bishi, aunque modificadas según el diseño de Livio Dante Porta, entraban en conos de sombras y finalmente eran abandonados.
con combustión a la gasógena, que aumentaba la potencia de los Uno de esos proyectos, de 1966, fue el cambio a trocha me-
700 originales a 1200HP al gancho. Las otras máquinas menos dia y la dieselización. Se previeron trenes muy pesados tracciona-
una, la 106 se fueron modificando para que tuvieran las caracte- dos por varias locomotoras. Uno solo de esos teóricos trenes hu-
rísticas de las nuevas. Más tarde, Porta volvió sobre el tema y biese podido llevar hasta el puerto un millón de toneladas por año.
modificó la 118 con su sistema de combustión ciclónica. También se encargó al ingeniero Misnuik el estudio de la elec-
Esa colaboración con SOFRERAIL dio como resultado la com- trificación del ramal, pero eso también quedó en la nada. Más tar-
pra de ocho autovías Billard con motores Alsthom V8 refrigerados de apareció el Plan 3M que apuntaba a la extracción y transporte
por aire de 100HP y transmisión mecánica con mando final a ca- de tres millones de toneladas, lo que por supuesto requería la
dena, que se utilizaron primero para las cuadrillas de vía y obra y repotenciación del ferrocarril con nuevas locomotoras y vagones.
en 1965 algunos fueron a reemplazar a las Henschel en el servicio Para explorar las posibilidades se le encargó a Porta el estudio de
local pero, poco aptos para la nueva tarea, volvieron pronto a su la tracción a vapor y éste produjo tres proyectos de locomotoras
trabajo habitual en el que se mantuvieron hasta los años 80. El articuladas: una Mallet, una Garratt y una especie de cruza de las
tren local se reemplazó por colectivos y las Henschel fueron a pa- dos. Eran máquinas de diez y doce ejes motrices, con enorme
rar a algún desvío donde las chatarrearon un tiempo después. Al- poder de tracción, que iban a ser fabricadas por AFNE en Río San-
gunas terminaron desarmadas en el depósito de carbón de YCF tiago. Hubiesen sido monstruos espectaculares, mucho más po-
5
Vagón de 22 toneladas para el transporte de carbón. Boichetta. A la punta Sur de la ría llegarían tre-
nes de más de cien vagones. Sabían que lo
podían hacer porque Porta había hecho correr
algunas formaciones de prueba de hasta 136
vehículos, tiradas por dos Mitsubishi. Todo eso
también se diluyó y no se hizo nada concreto.
La trocha seguía siendo una frontera y se
volvió a intentar superarla en 1984 con un nue-
vo proyecto de cambio, esta vez a 1 metro y
tracción diesel. Cambiarla implicaba un gasto
muy grande si se hacía con una bitrocha
provisoria, pero la gente de vía y obra pensó
en reemplazar primero los durmientes por otros
tentes que cualquier otra máquina que hubiese circulado por nues- más largos, después instalar las agujas de cambios para la trocha
tro país y en muchos otros. Y en trocha de 75cm.!! métrica y finalmente parar el ferrocarril durante veinticinco días
Para estudiar la posibilidad diesel se convocó al legendario para correr el riel hacia afuera. Se tenía pensado, mientras se iba
José Vittone, que había sido el jefe de mecánica del viejo Provin- haciendo la obra, cambiar los bogies de algunos vagones y tener
cial de Buenos Aires y mentor de los coches motores Sulzer y las las locomotoras diesel listas para trabajar en la nueva vía que, a
diferencia del proyecto de trocha media, no iba a
Prototipo de vagón para carbón que no prosperó y terminó convertido en requerir modificar los radios de curva. Pero ya la
tanque auxiliar. empresa había entrado en la decadencia final y
tampoco pasó nada.
El último intento por cambiar las cosas fue
un plan de 1986 para dieselizar, incorporar las
comunicaciones por radio y construir vagones
de 32 toneladas. Se hizo un prototipo de vagón
carbonero en COMSAL de San Antonio Oeste
que tiempo después fue convertido en tanque y
además se construyeron doce cubiertos pareci-
dos a los Buriasco de la trocha angosta, aunque
proporcionalmente más largos. Pero otra vez
aparecieron las indecisiones y las cosas queda-
primeras English Electric. Vittone propuso retomar un proyecto del ron a mitad de camino.
ingeniero Cappa, que en los albores de la empresa pensó usar En los años posteriores, tanto la mina como el ramal se fue-
pequeñas locomotoras de 250HP acopladas en múltiple de a cua- ron deteriorando día a día, aunque después de tantas idas y veni-
tro, pero todo esto se fue derecho al archivo cuando la política das comenzó la construcción del ramal a Punta Loyola, que avan-
energética argentina priorizó el consumo de gas natural y el car- zó a los tumbos, hasta que hace tres años el Gobierno Nacional
bón santacruceño sólo tuvo como consumidor a la usina térmica tomó la decisión de ofrecer la empresa en concesión a algún ope-
de San Nicolás y alguna otra aplicación marginal. rador privado.
Los nuevos dueños, bajo el nombre de Ya-
cimientos Carboníferos Río Turbio, se hicieron
cargo con un contrato de provisión a la central
de San Nicolás a precio subsidiado, única forma
de que la mina siga trabajando y así evitar el
cierre y la segura catástrofe que sería el despo-
blamiento de toda esa zona cordillerana. La sal-
vación para la mina, sin embargo significó la
sentencia de muerte de las vaporeras, ya que
una de las primeras decisiones de YCRT fue re-
Uno de los vagones cubiertos de 32 toneladas,
emplazarlas por diesels, no porque las Mitsubishi
que llaman la atención por su largo. no fueran buenas máquinas sino debido a su alto
Mucho de lo que se había hecho en el RFIRT se había debido costo de mantenimiento.
a Oscar Boichetta, antiguo ferroviario del Urquiza, que un día de
1960 llegó a Gallegos con un contrato de seis meses y se terminó
quedando más de treinta años.
Boichetta en 1980 encaró de nuevo el camino diesel-eléctrico RIO GALLEGOS HOY
y se dirigió a General Motors, donde le contestaron que con trocha Aquellos que conocieron la terminal ferroviaria de Río Galle-
de hasta 90cm se prendían, pero con menos que eso no les intere- gos seguramente sentirán que hoy allí el viento es un poco más
saba. Sin embargo General Electric recogió el guante y propuso fuerte y frío que en el resto de la ciudad. El silencio sólo se inte-
una locomotora que habían hecho para Sudáfrica con trocha de rrumpe cuando el Jumbo de Aerolíneas Argentinas que hace el
60cm. y 650HP. Boichetta les retrucó con una U12 con unos bo- vuelo transpolar viene perdiendo altura para aterrizar y parece como
gies A1A basados en los de la máquina sudafricana, que tenían si ocupara toda la ría, mientras un grupo de chicos juega empu-
los motores delante de las ruedas, conectados a los ejes vía una jando una zorra destartalada.
cascada de engranajes. A los norteamericanos les gustó la idea, Quince de las veinte hermosas Mitsubishi yacen desparra-
aunque todo terminó otra vez en un cajón. madas alrededor del galpón de máquinas, algunas totalmente
Pero apareció un nuevo plan 3M, de donde salió el tema de despanzurradas y otras enteras pero frías y polvorientas. El propio
trasladar el puerto a Punta Loyola, sobre un proyecto inicial de galpón, con sus puertas batiendo al viento, parece arrasado por un
6
Los monstruos salidos de la imaginación de Livio Porta. Arriba la Mallet de 10 ejes acoplados, en el medio la de 12 ejes y
abajo la Garratt.
Estos dibujos aparecieron en el artículo sobre locomotoras articuladas del número 22 de la revista Ferroclub
bombardeo, con caños perdiendo agua, repuestos tirados y una una ubicación provisoria frente al muelle, donde está varado el
soledad ominosa. En otro galpón, los dos vagones sanitarios y un remolcador a vapor que ya no es necesario.
coche de segunda clase esperan que el tiempo los termine de des- La empresa no tiene interés en conservar este lugar funcio-
truir. En la playa, dos preciosos coches de pasajeros recién pinta- nando y en cuanto las nuevas instalaciones administrativas de
dos para una exposición que se hizo hace poco, aguantan a pie Loyola estén terminadas, lo va a abondonar totalmente junto con
firme la inactividad y en un pequeño galpón el último autovía, a todo el material que no necesita para trabajar. Esto quiere decir
medio reparar y con un motor Perkins nuevo, descansa entre ba- que tanto las máquinas, de las que dos o tres aún pueden volver a
sura y restos de tablones. funcionar y los cochecitos de pasajeros van camino a la chatarra o
Cuando se hizo cargo YCRT, el ramal a Punta Loyola ya esta- al incendio si alguien no los saca en algún momento de la boca del
ba casi terminado y una vez operable, toda la actividad se trasladó lobo.
al nuevo puerto en la punta Sur de la ría, instalaciones de descar-
ga y carga incluidas. La oficina de Control Trenes se trasladó a
PUNTA LOYOLA
El "colero" El eterno problema del puerto carbonero en el interior de la ría
era su poca profundidad y ya en la época en que la empresa aún
era administrada por el Estado se retomó el proyecto de trasladar-
lo a Punta Loyola, donde se puede operar más cómodamente. Para
eso, hace algunos años se comenzó a construir el nuevo ramal
desde el kilómetro 9 de la línea original. Para hacerlo se levantó
parte de los rieles y dos puentes de la línea de Comodoro Rivadavia
a Sarmiento en el Sur del Chubut.
En Loyola se instaló un vuelcavagones doble y todo el siste-
ma de cintas transportadoras de acopio y carga de buques. El
nuevo puerto era un lugar bastante inhóspito y falto de servicios,
así que hubo que poner una usina con tres generadores MAN y ya
se está construyendo el edificio de oficinas y el galpón de máqui-
nas.
A más o menos dos kilómetros de la terminal, sobre la costa
se ve un viejo velero varado, con su casco metálico to-
La FAUR 005 en talmente oxidado y los palos caídos sobre la borda, que
Empalme Km.9 con se muestra fantasmal y solitario en la playa pedregosa.
59 vagones vacíos El patio de maniobras tiene cuatro vías una de las
rumbo a la mina. cuales va a la futura fosa para las locomotoras y las
otras sirven para maniobrar con hasta dos trenes. Pa-
sando el vuelcavagones hay una larga cola adonde van
a parar los vehículos vacíos, que ya quedan formados
como para salir para la mina.
Cada día llegan dos trenes cargados y se van dos
vacíos, con entre sesenta y setenta vagones. Toda la
carga de carbón se pasa a un buque comprado por la
7
empresa, con capacidad para 16.000 toneladas, que hace el viaje
de ida y vuelta hasta San Nicolás en doce días. No hay mucha
gente trabajando, pero la actividad es constante y las nuevas die-
sel siempre están activas moviendo los vagoncitos cuadrados.
LAS DIESEL
Después de tantos intentos fallidos, finalmente el motor de
combustión interna sentó sus reales en el tren del carbón, pero
acostumbrados como estamos a ver máquinas de diseño norte-
americano, las nuevas diesel parecen a primera vista bastante ra-
ras a los ojos de cualquiera.
El nuevo operador compró en Bulgaria cinco locomotoras die-
sel hidráulicas FAUR rumanas, de 1000HP brutos que tienen un
aspecto parecido a las ALCO CAF de BAP y SEFEPA, salvo, claro
el tamaño que, sin embargo no es tan reducido como uno podría
esperar. Son rojas con una franja ancha de color naranja en los Tirado sobre una chata, un autovía con motor Jeep de
laterales y tienen un logo azul con una P y una O, que corresponde cuatro cilindros.
a la empresa Poliservicios, concesionaria del complejo, que las sistema de aire comprimido, se las modificó colocándoles un de-
numeró 001 a 005. presor tipo Roots que primero era impulsado por un motor diesel
Para conducirlas contrataron gente del Norte (El Norte, en la Lombardini de 60HP, pero finalmente se optó por conectarlo al eje
Patagonia es todo lo que no es la Patagonia) y los antiguos con- cardánico del generador por medio de correas de goma, mientras
ductores de vapor hacen de pilotos. En este lugar, el que no cono- que la cañería de vacío corre por afuera a la altura del bastidor.
Las máquinas tienen pequeñas diferencias externas entre sí, quizás producto de modificaciones hechas en Bulgaria. En el
dibujo de abajo se ven las cañerías del freno de vacío, que corren por uno de los laterales.
ce el paño, o se queda patinando o se va al paisaje, por lo tanto, de Para las primeras pruebas, cuando todavía las máquinas no te-
cada yunta uno conoce la vía y el otro la máquina. nían el depresor, armaron trenes con una diesel traccionando y
La cabina es bastante cómoda y silenciosa, con un asiento atrás de ella, una vaporera accionando el freno.
regulable para el conductor, otro plegable en la puerta del tablero El comando es con un volante de 16 posiciones, con la pa-
eléctrico y una silla para el acompañante. En la sala de máquinas lanca de la reversa justo debajo; a la derecha están los comandos
no hay mucho espacio, pero se puede caminar bastante derecho, del freno, mientras que las válvulas de la bocina se ubican justo
sobre todo en las que tienen el motor original rumano, ya que en debajo de la ventanilla, en un lugar no muy cómodo de accionar.
las que recibieron el Caterpillar, los turbocompresores obstruyen Las máquinas se muestran bastante forzudas y dóciles y a pesar
algo el paso. de ser relativamente anchas para la trocha no cabecean mucho
Los trenes tienen freno de vacío en los primeros quince vago- más que cualquier otra.
nes y de ahí para atrás nada. Como las máquinas vinieron con El tablero de instrumentos, con todas las leyendas en búlgaro
8
Control Trenes nos dio vía libre hasta Piedrabuena. Yendo para El
Turbio los vagones de freno no están habilitados así que la rumana
se va a tener que encargar de parar la formación todo el camino.
La velocidad máxima no supera nunca los 35-40Km/h., pero ja-
más vamos a circular a menos de 30 salvo tres o cuatro tramos a
precaución.
Una vez que cruzamos la ruta 3 aparecen los dos puentes
traídos de Comodoro, que fueron modificados para aceptar la nue-
va trocha. Vamos por una vía recta con una sola curva que se
termina en el kilómetro 36, donde estaba la estación Piedrabuena,
de la que ya no queda más que la torre del tanque de agua. En
este ramal no hay señales y se circula con órdenes de vía libre
extendidas por teléfono. Barrientos detiene el tren en el cambio
Este, se va con el teléfono portátil hasta la casilla donde están los
9
venerable Mitsubishi que en vapor, es-
Locomotora eléctrica AEG en la mína 3. Foto: Richard Campbell
pera que sea de día para salir a hacer
maniobras.
Todo muy lindo, pero en la
Patagonia, como en el resto del hemis-
ferio Sur, Enero también es verano y
el invierno pasado fue poco riguroso.
Durante las grandes nevadas de 1995,
una de las vaporeras se quedó blo-
queada entre Comodoro Py y Gober-
nador Lista. Cuando después de va-
rias horas llegó un helicóptero de res-
cate, los gendarmes encontraron a
conductor y foguista metidos en el ho-
gar de la máquina que, aunque por
supuesto ya no tenía fuego, era el úni-
co lugar donde no hacía 35 grados bajo
cero. Ahora falta saber cómo se por-
tan las diesel cuando el frío aprieta y
cipal hay que retroceder todo el tren de nuevo hasta el cambio. la nieve tapa los alambrados. Blanco, correntino ex Urquiza, que
Justo después de Ingeniero Cappa, un gran puente colgante además de conducirlas las mantiene caminando, espera confiado
carretero cruza el río Gallegos, que sigue insistentemente a nues- el momento de empezar a pechar para mantener destapada la vía.
tra derecha. La nueva vía libre nos permite ir hasta Gobernador El carbón de Río Turbio sigue yendo en tren hasta el mar,
Mayer, pero para llegar hay que surcar una zona de desfiladeros pero ahora detrás de una diesel. Las vaporeras ya forman parte
en subida, donde las vaporeras se tragaban toda el agua. Para del pasado. Seguro que cuando se aquieten las aguas de esta
reabastecerlas, en la cornisa había tanques que se llenaban de época de cambio, aunque sea una vez cada tanto, alguien las va
agua de las vertientes y la mandaban hasta el nivel de la vía por a sacar a pasear unos kilómetros por el Sur del continente.
caños, algunos de los cuales aún vomitan agua.
Son las diez de la noche y el sol recién se empieza a ocultar Un tren cargado bajando hacia el mar.
en la Patagonia Austral. Se nos cruzan enormes cantidades de
liebres que, o zafan o se inmolan bajo las ruedas de la FAUR. Ya
de noche llegamos a la estación Gobernador Lista, en el kilómetro
201, donde paramos para revisar la locomotora y cargar algo de
agua para un mate que nos ayude a bajar los sandwiches de
milanesa que trajo Condorito, viejo vaporero metido ahora a piloto
de diesel.
La luz de cabecera no es muy potente, pero tampoco hay
mucho que ver, que no sean las infortunadas liebres y algún toro
prepotente que amaga una embestida. Salvo algún tramo algo ás-
pero, toda la vía está en bastante buenas condiciones y uno se
pregunta cómo será llevar a la FAUR corriendo liviana a 60 por
hora. Ya hay varios tramos con riel de 50 kilos, que para las 13
toneladas por eje de la máquina bastan y sobran. Ahora nos acom-
paña el río Turbio que, como su tributario, también se queda del
lado derecho de la vía. Desde una pequeña cañada, nos saluda
un grupo de pescadores, que ya tienen la fogata encendida en el
centro de un grupito de carpas.
En Mayer paramos sólo el tiempo suficiente para saludar al
encargado que, con su familia viven en la única estación habilitada
de la línea y para llamar a Calixto, que acaba de tomar servicio en
Control Trenes, y pedirle una nueva vía libre hasta la mina. Cua-
renta minutos más tarde llegamos a 28 de Noviembre, que hoy en
día es la tercera ciudad en población de la provincia y unos kilóme-
tros más adelante, paramos en la estación Río Turbio, donde des-
viamos el tren, desacoplamos la máquina y nos vamos para el
galpón de locomotoras del kilómetro 258, que es la verdadera pun-
ta de riel.
En la playa de maniobras hay otro tren vacío que llegó al
mediodía y espera para que se lo lleven a cargar. YCRT no tiene
vagones de sobra; con algo menos de 250 vehículos, tienen como
para cuatro trenes, así que por lo general hay un tren en Loyola ,
otro en viaje, uno más en la mina y el cuarto esperando que lo
carguen.
En el galpón está humeando la 116, la única vaporera que
GRACIAS
todavía funciona y la FAUR 003, que fue canibalizada para extraer A toda la gente deYCRT, al ingeniero Leis y especial-
repuestos. Son las tres de la mañana, casi trece horas después de mente a Oscar Alexis Boichetta. Sin el apoyo y la colabo-
haber salido de Punta Loyola y apagamos la máquina al lado de la ración de todos ellos, este artículo no se habría hecho.
10