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Manual Constelaciones - Modulo 4

El documento aborda el fenómeno de la representación en constelaciones familiares, donde se exteriorizan situaciones y relaciones del consultante para explorar su pasado y encontrar soluciones a problemas actuales. Se describen los pasos y protocolos que debe seguir un constelador, así como la importancia de la presencia y la sintonía con el consultante y su sistema familiar. Además, se analizan los 'Estados del YO' según el Análisis Transaccional, que ayudan a comprender las dinámicas personales y familiares en el proceso de sanación.
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Manual Constelaciones - Modulo 4

El documento aborda el fenómeno de la representación en constelaciones familiares, donde se exteriorizan situaciones y relaciones del consultante para explorar su pasado y encontrar soluciones a problemas actuales. Se describen los pasos y protocolos que debe seguir un constelador, así como la importancia de la presencia y la sintonía con el consultante y su sistema familiar. Además, se analizan los 'Estados del YO' según el Análisis Transaccional, que ayudan a comprender las dinámicas personales y familiares en el proceso de sanación.
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MÓDULO 4
EL FENÓMENO DE LA REPRESENTACIÓN
La representación es un fenómeno fácil de vivir y difícil de explicar justamente por-
que se basa en la experiencia. Se trata de exteriorizar con personas o plantillas una situa-
ción, una pregunta que el consultante tiene sobre algo en su vida que no está funcionan-
do. Usualmente representamos la familia de origen del consultante, otras veces la familia
actual y también representamos abstractos, como síntomas, posibles parejas, sentimien-
tos o metas u objetivos. Comienza a configurarse así algún escenario del pasado familiar
del consultante, quizás de sus abuelos, de sus padres o de su propio pasado personal.
El constelador va describiendo lo que se ve de forma evidente en los representan-
tes, (para ésto también le pregunta a ellos qué sienten), intentando no interpretar, sino
observando la imagen y chequeando al mismo tiempo el efecto que esto tiene en el con-
sultante, es decir, sus reacciones. Muchos movimientos llevan al estancamiento dentro de
una constelación y otros a la solución, la liberación. También es parte del trabajo del facili-
tador diferenciarlos.

La constelación es entonces, la respuesta a una pregunta que trae el consultante, es


la puerta para un posible movimiento y muestra la información que es necesaria integrar,
hacer lugar. Se trata de darle tiempo y espacio a un pasado que no lo tuvo.

El fenómeno de la representación nos muestra:

- Un momento del pasado familiar, personal o generacional que emerge con relación a
una pregunta específica que alguien se hace sobre un problema o síntoma;

- Las relaciones internas y no necesariamente externas que tiene el consultante respecto a


su familia de origen y familia actual;

- Aquel momento del pasado que, por alguna razón, no fue digerido o procesado en su
momento (trauma) y continúa vivo en el presente y que de alguna forma se relaciona con
el tema que el consultante trae, con su pregunta;

- Las posibles implicancias que el consultante tiene con un cierto hecho o con las perso-
nas excluidas de su familia;

- Aquellas situaciones específicas de sus padres, abuelos, bisabuelos o incluso de su actual


pareja cuya resolución no está en las manos del consultante;

- El patrón sistémico en el que haya inserto;

- Las lealtades ciegas a sus padres o hermanos;

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- Los anhelos inconscientes hacia alguno de los padres;

- Aspectos excluidos del consultante;

- El potencial del consultante para mirar el futuro;

- La responsabilidad del consultante frente a su vida actual;

- El movimiento sanador y lo que hace falta para hacerlo: reconocer, tomar, respetar, soltar
o dejar ir a los padres;

- La posibilidad de mirar la realidad tal como es y poder nombrarla de esa forma tanto
hacia el pasado como hacia el presente;

- Aquello que queda pendiente como paso que el consultante debe dar más allá de la
constelación;

- Las consecuencias que trae el movimiento o paso que desea dar el consultante, en rela-
ción con su familia de origen y su familia actual. Es decir, el precio para la solución.

El agregado de representantes

Acerca de querer agregar nuevos representantes luego de haber ubicado ya a algu-


nos. Habría que ir agregando de a uno porque esto le permitía ver qué cambios se pro-
ducían con cada nueva presencia. Esta forma permite al constelador evaluar los efectos
que tiene cada representante en los demás ubicados previamente, así como también los
efectos en sí mismo y en el consultante.

Los Primeros Pasos del Constelador


Protocolo Constelaciones

1. Preparación
2. Apertura
3. Representantes
4. Observación
5. Sensaciones
6. Frases Sanadoras
7. Movimientos
8. Solución Final
9. Cierre

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1° Prepararse ¿Cómo Prepararse?

Dice Berth Hellinger, sólo el que haya integrado en su vida las leyes de vida de los
órdenes del amor, puede lograr realmente una constelación.

- El resultado de una constelación depende del constelador.

- Las constelaciones son la consecuencia de una filosofía de vida. No se puede constelar si


no se ha transitado dia tras dia por el soltar y el tomar.

- La constelación tiene tres actores, los tres de igual importancia: el consultante, los repre-
sentantes y el constelador.

- Los tres tienen que estar en una actitud particular (no convencional) para que la conste-
lación sea sanadora.

- El chequeo interno o diálogo con el inconsciente:


Son sensaciones corporales, cuando nuestro inconsciente nos quiere decir SI, a
nivel de los pulmones o del diafragma, algo se expande, se aligera y cuando nos quiere
decir que no, algo se cierra y nos oprime ligeramente.
Cada vez que nuestro guía o inconsciente quiere hacerse presente, lo hace en el
cuerpo: si nos quiere aprobar lo que estamos pensando o haciendo, nuestro cuerpo se en-
sancha, hacemos una inspiración profunda o nos sentimos fuertes, expandidos y ligeros.
Y cuando nos quiere avisar de algo, lo hace a través de una sensación corporal que atrae
nuestra atención. La sensación irá de ser un poco desagradable a muy desagradable,
según la importancia de lo que nos quiere decir.
El constelador necesita reconocer la intuición, la voz del movimiento del espíritu
para distinguirlas de las proyecciones del ego, es decir que prenderemos a escuchar a
nuestro guía y para ellos necesitamos entrenamiento y disciplina.
Para ello, negociaremos con nuestro inconsciente o guía, una señal sensorial nítida.
La señal para el SI puede ser de cualquier tipo: calor, picor, movimiento de un músculo, de
un tejido, en cualquier parte del cuerpo ó un test muscular.
Y repetimos el proceso para el NO.
Una vez establecido el código, necesitamos mantener abierto el diálogo con el guía, ya no
por entrenamiento sino por norma de vida, por despertar y para crecer.
Y así aprenderemos la disciplina del pensamiento, a valorar cuál es la pregunta adecuada
y a seguir el ritmo de la sintonía.

- Sólo nos contestará el guía si nos comprometemos con su respuesta, si acatamos


sus indicaciones.

- Y no se manifestará si queremos manipular o interferir en la vida de otras personas, o si


queremos adivinar algo en vez de actual. O si es por curiosidad.

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- Tampoco lo hará si no estamos centrados

¿Qué significa estar en centro vacío? Es estar totalmente PRESENTE

Nos centraremos en tres etapas:

1. Estar Presente

2. En sintonía con los demás

3. En sintonía con el movimiento del espíritu

1° Estar PRESENTE

La respiración nos va ayudar a lograrlo:

• Hacemos una inspiración larga y profunda y seguimos respirando unos minutos como si
tuviéramos los pulmones en el vientre.

• Nos damos cuenta de la calma que entra y nos tomamos el tiempo suficiente para sen-
tirlo,

• Esta respiración es la del aquí y ahora: sentimos todo nuestro cuerpo, desde los pies bien
plantados en el suelo, hasta la cabeza.

Esto es hacer una respiración consciente: el aire es la vida, es la información, es el


amor. Nuestra tarea es espirar (soltar/hacer/amar) y el aire entrará en la misma cantidad
que hayamos soltado, hecho, amado y dejado atrás, proporcionalmente al espacio que
hayamos creado, dejando todo eso atrás.

“Esta respiración nos hace presentes”

Ejercicio 4-7-8

–­ Estando en una posición cómoda y con la columna recta, coloca la punta de la lengua en
la parte superior trasera de los dientes delanteros y mantenla allí durante todo el ejercicio.
– Exhala completamente todo el aire a través de la boca, alrededor de la lengua, de mane-
ra sonora.

– Pon tus manos sobre la región del ombligo.

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Respiración:

• Cierre la boca e inhala silenciosamente a través de la nariz, contando mentalmente hasta


cuatro.

• Mantén la respiración, contando mentalmente hasta 7.

• Exhala completamente todo el aire a través de la boca de manera sonora, contando


mentalmente hasta 8.

• Repite esta secuencia tres veces más para completar un total de cuatro repeticiones.

¿Cómo me vacío para llenarme de presente? ¿Cómo aquietar la mente?

Tomando con compasión todo lo que asoma, todo lo que surge, las preocupacio-
nes, las distracciones, cualquier pensamiento.

• En la primera etapa de la relajación, decir SI: a todo lo que compone mi vida, a todo lo
que interfiere con mi presente y también forma parte de él, a todo lo que viene a la men-
te, cualquier pensamiento, le digo sí.

• Aquello que me preocupa o me ocupa actualmente lo tomo en mi corazón, y amable-


mente todo se va posando, llenándose de vida y liberando mi pensamiento y mi con-
sciencia. Lo tomo todo en mi corazón, a todo le digo que SI, y me hago uno con todo y de
pronto estoy en el presente.

2° La Sintonía con los demás

Es ponerme al servicio del sistema familiar del consultante.

• Chequeas con tu cuerpo si estás en sintonía, si la respuesta es SI

• Te abris a todo su sistema, tomándolos como son: honras interiormente sus destinos, sus
sufrimientos, sus anhelos, su culpa, su muerte.

• Sintonizás con sus padres: honras sus sistemas familiares, tomas a los excluidos de sus
familias en tu corazón.

• Sintonizás tambien con los sistemas familiares de todos lo que tuvieron algo que ver con
los ancestros de los presentes, repitiendo la siguiente frase:

“Asiento a todos como son, a todo como fue”

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¿Cómo me sintonizo?

Con la intención, pensar es actuar: el pensamiento crea la realidad, y digo en voz alta o
interiormente:

“me sintonizo con…..(decir el nombre del consultante)” sentir que la vibración interna
cambia, chequear esa sensación nueva de “estar en sintonía con….”

3° El Movimiento del Espíritu

Ahora podés chequear si estás en sintonía con el movimiento del espíritu:

• Si la respuesta es SI, ya estás en el centro vació;

• Si la respuesta es NO, sigue los siguientes pasos:

Ahora en tu interior, tu intención es “me abro al movimiento del espíritu”

Tras unos segundos sentirás todo tu cuerpo, como en trance, completamente lleno
y vacío al mismo tiempo, estarás en tu centro, estarás totalmente presente.
Con estos tres pasos te has alineado, todos tus chakras se han alineado. Estas conec-
tado con una dimensión superior.
Y cuanto más tiempo estés en esa conexión, mejor vivirás y más fuerza y sanación
aportarás sólo con tu estar.

CENTRO VACIO

Resumiendo: ¿Cómo anclar el centro vacío?

• Sintiendo bien los pies en el suelo y expandiendo la energía hacia arriba, por todo el
cuerpo;

• Viendo a los demás o a sus sistemas familiares expandiéndote por los ojos o el corazón;

• Abriéndote al movimiento del espíritu que se distinguirá por un espíritu expandido, una
sensación muy particular de trance hiperpresente, abierto a todo, fuerte y compasivo.

La persona en sintonía con la vida está en sintonía con el movimiento del espíritu.
No necesita buscar un significado a su vida. La vive. Está inmersa en el gran significado y
se deja llevar por lo mas grande: el SI al movimiento del espírituSolo en el presente esta-
mos al máximo de nuestra fuerza y sólo estando presente podremos ayudar al cliente.

¿Es necesario meditar?

• La actitud fundamental del constelador es una actitud meditativa, totalmente centrada y


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entregada a la observación y al movimiento del espíritu.

• La concentración y la disciplina mental nos permiten estar sin juicios, sin preferencias ni
rechazos, abiertos a todo y a todos de la misma manera.

Que se llame meditación, visualización o autohipnosis, da igual, cualquiera de estos


ejercicios será necesario para adquirir la disciplina mental que permita dirigir una sesión
de constelaciones.
Existen muchas modalidades de visualización, todas tienen el mismo esquema de
base: entrar en calma, anclarse a la tierra, abrirse a lo superior, abrirse a todo.
Helliger dice que la meditación es útil si nos conecta a la vida y si nos impulsa a la
acción. Resume el estar presente en tres palabras: fuerza, concentración y acción.

Ejercicio: averigua

¿Cuál es tu YO? Los Estados del YO

• Estado del YO Padre


• Estado del YO Adulto
• Estado del YO Niño

Los Estados del YO

Eric Berne, el fundador del Análisis Transaccional, creó los conceptos metodológicos
y fenomenológicos de los “Estados del YO”, que permiten tener una visión estructural de la
personalidad, eficiente, sanadora y totalmente abarcadora.
Nuestro estar presente es un hecho discontinuo, aunque no tengamos consciencia
de ello.

En todo momento experimentamos lo bifásico de la vida:

• Vivimos alternativas de momentos presentes;

• Vivimos momentos “hipnotizados” o enganchados con el pasado, ya sea el nuestro o el


de un antepasado.

Con el crecimiento espiritual somos mas conscientes de esos momentos y pasamos


cada vez mas tiempo en el presente.
Hellinger se refiere a menudo al “estado del adulto” cuando habla de la “fuerza” … y
dice:
“No hay ayuda posible si no es desde el Estado Adulto”

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Estado del YO Padre

El “Estado Padre” nos vincula siempre a una figura de poder o perpetrador: es la


imitación inconsciente de comportamientos ancestrales de dominación: protegiendo,
castrando, mandando, juzgando o haciendo daño.

Apoya sus aseveraciones con estos juicios y órdenes:

• ”esto está mal”, “esto es de mala educación”, “esto no se hace, esto si se hace”, no mires, no
pidas, piensa como yo..

Se dirige a los demás desde la obligación:

• “hay que”, “debes”, “tienes que”

Algunas manifestaciones concretas son:


Dar consejos, juzgar, descalificar, dar órdenes, comunicar y enseñar creencias personales.
Representa la moral: las creencias familiares creadas para ocultar la razón de las víctimas y
hacerlas pasar por “malas”.

Estado del YO Adulto

El comportamiento del “Estado Adulto” es estar en el aquí y ahora, orientado hacia


el futuro, con el pasado integrado.

• No tiene principios religiosos, sólo una ética individual.

• Actúa de modo eficaz en función de sus propios objetivos, sabe negociar y adaptarse a
los intereses colectivos.

• Vive las emociones que corresponden con el momento presente.

• Se dirige a los demás por “conviene, quiero, voy a “

Algunas manifestaciones concretas son: respiración profunda, realismo, escuchar,


negociar, participar, realizar, reflexionar antes de actuar, compromiso y responsabilidad.
Es eficaz, sociable y creativo. Sin creencias, sin religión. Tiene sentido del humor.
Sólo el Adulto está en la realidad.

Estado del YO Niño

El “Estado del Niño” tiene obligaciones a las que hay que someterse por miedo o por
seducción, sobre la base inconsciente de recuerdos de sumisión o rebeldía.
El “estado niño” nos vincula a una víctima, al victimismo (sumisa o rebelde) y a las
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ganas de venganza: son comportamientos aprendidos en la infancia, transmitidos desde
la consciencia familiar a través de los padres.
Vive el amor arcaico desde las intrincaciones y todos los desórdenes del amor: in-
conscientemente revive una y otra vez todas las emociones y conflictos de la infancia. Está
bloqueado por los traumas no resueltos. Su comportamiento es reactivo.

• Se dirige a los demás por “me gusta, me da la gana, tengo que, no puedo”.

• Sus conductas típicas: miedo a hablar en público, comerse las uñas, enfadarse ante una
contrariedad, necesitar gurúes o padres espirituales (personas dependientes del terapeu-
ta)

¿Qué es estar en el último lugar?

Estar en el último lugar ¿Dónde tiene que sentarse el cliente?

Independientemente si el cliente es diestro o zurdo, su inconsciente coloca a su


derecha a sus padres y mayores y a su izquierda a los familiares menores, como los herma-
nos o hijos.

• Si el constelador se coloca a su derecha, entra en el espacio de los padres y el cliente lo


siente y lo observa como a uno de sus progenitores.

• Si el constelador se coloca a la izquierda del cliente, te colocas en un lugar jerárquica-


mente inferior al cliente.

¿Cuáles son las consecuencias?

Colocado el cliente a la izquierda del constelador, el cliente no tiene fuerza, al estar


el terapeuta en el espacio de sus padres, el cliente entra en dependencia del terapeuta y
la terapia puede resultar sin cambio sustancial.
Por otro lado, el constelador se está haciendo cargo del destino familiar del cliente,
llevas toda la carga, la culpa, la fidelidad a los muertos de la familia del cliente. Y además,
el constelador va a pagar por no haber respetado a los padres de su cliente y esa penali-
zación sistémica se podrá manifestar con angustias, fracasos, y enfermedades.
Sin embargo, si es el constelador el que se coloca a la izquierda del cliente, estas
en el último lugar, los dos permanecen iguales y libres el uno del otro. Ambos están en el
“estado adulto” y el cliente sabrá tomar sus propias decisiones.
Cuando te retires de esta relación terapéutica, te sentirás libre y sin carga, pues nin-
guno se llevará nada del otro.
Si el cliente esta en su estado de niño estará relacionándose con el terapeuta como
un hijo e inconscientemente el terapeuta se siente invitado a responder como madre o
padre transfiriendo así sus necesidades sobre el cliente, se produce la contratransferencia:
un juego psicológico.
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“En esta situación no hay cambio posible”

Esto termina cuando uno de los dos rompa esa simbiosis. Un terapeuta experimentado se
mantiene en su estado adulto, sea cual sea el convite del cliente y de esta manera le ofre-
ce la única manera de sanarse y recuperar su autonomía.

Dos no juegan si uno no quiere

Limpiar nuestra casa

Durante tu formación en Constelaciones Familiares, te habrás estado limpiando,


ordenando, reencontrando y soltando. Te has puesto en marcha en la senda de tu creci-
miento personal.
Cuando alguien se pone al servicio del espíritu, le dice SI, en contrapartida recibe luz,
a su vez adquiere un compromiso de abandonar creencias y dependencias emocionales.
El universo va a contribuir a nuestra purificación poniendo frente a nosotros mani-
pulaciones, miedos y frustraciones hasta que las soltemos.
Al sintonizarnos con el espíritu nos volvemos cada vez mas flexibles y transparentes,
mas conscientes de nuestra imperfección, con el ego mas trabajado y mucho mas servicia-
les. Avanzar con las constelaciones, como constelador, significa avanzar como ser humano.
Si eres constelador significa que tu consciencia familiar tiene urgente necesidad de
limpiar un pasado muy doloroso, en cada terapia, el constelador sana algo de su propio
sistema al mismo tiempo que su cliente.
Cliente y terapeuta se necesitan mutuamente, de ahí que debemos observar para
evitar la contratransferencia en la relación terapéutica.

¿Cómo amortiguar entonces el efecto de esta resonancia?

• Asumiendo la “soledad del terapeuta”, renunciando a las relaciones de convivencia y


amistad con los clientes.

• Estando en un proceso constante de crecimiento: a mas crecimiento menos creencias y


mas purificación.

¿Cómo limpiar nuestra casa y cultivar nuestro jardín de vida?


“Poniendo en práctica los Ordenes del Amor”

Empezando a Sintonizar con el Espíritu

Ejercicio: Sintonizar. “Recuerda que estás en el SI a todo como ES”

• Cuando colocas a tus padres detrás de ti, sintonizas con las consciencias familiares de
todas las personas del lugar, te pones al servicio de ellas, al servicio del movimiento del
espíritu.
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Sintonizar: significa imaginarlos, decir “sintonizo con..” o “percibirlos internamente”

• Luego, vas a llevar al consultante al centro vacío, tu introspección es fundamental para ir


armonizando contigo, a fin de llevarlo a tu centro vacío. “Puedes utilizar una visualización
para lograrlo”.

• El “No” a nuestra vida, a sus dificultades, a lo que nos pesa, nos ata a ello: “nos transfor-
mamos en lo que rechazamos y tememos”

• El “SI” nos libera y permite el cambio. Es la puerta de la sintonía con la consciencia del
espíritu.

2° Apertura

Esto alude a la expresión que comúnmente usamos cuando el constelador se dis-


pone a comenzar el trabajo con la frase: “Vamos a abrir la constelación”

• Se comienza chequeando internamente si estamos en el estado adulto: totalmente pre-


sentes.

• En las constelaciones individuales se puede utilizar una visualización guiada para iniciar
la constelación.

• El constelador consulta al cliente: ¿Cuál es el tema a tratar?

¿Cómo hacer la pregunta de cuál es el tema a tratar?

El cliente dice en una frase el tema que quiere trabajar, algo concreto de lo que te
puedas formar una imagen.

Necesitamos hechos, por ejemplo:

• Quiero trabajar y no encuentro trabajo


• Gasto todo lo que gano
• No consigo tener pareja
• Me enojo con todo el mundo
• Tengo cáncer

La consigna es que lo exprese en una sola frase, muy concreta y personalizada.


Porque el tema es el primer acercamiento a lo que se va constelar mas tarde, es una refe-
rencia o punto de partida.

¿Cómo hacer la pregunta de cuál es el tema a tratar?

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Si necesitas mas información le harás preguntas, las menos posibles, porque puede
ocurrir que la acumulación de información te pueda distraer y pierdas la energía y la sin-
tonía con el espíritu.
Piensa que el inconsciente, el campo o el sistema, te agradece la oportunidad que
ofreces al cliente y te va a dar varias pistas de lo que más le apremia.

Pistas del inconsciente o del campo:

• Pensamientos, imágenes que te vienen

• Lapsus del cliente, lo que dice con otro tono

• Todo lo que sale de lo habitual

¿Cómo hacer la pregunta de cuál es el tema a tratar?

Toma la frase que expresa la necesidad de su consciencia familiar. Puede suceder que:

• El cliente pide consejo como plantear su tema, le ayudarás a centrar su necesidad, pero
te negarás a definir por ella su tema.

• Cuando el cliente dice que está preocupado por no saber cómo resumir el tema en una
frase, le vas a recomendar que se olvide de la frase, que se centre en su vida (relajación
con respiración consciente) y se entregue a lo que sienta y a la idea que venga.

¿Cómo hacer la pregunta de cuál es el tema a tratar?

• Algunos dicen no poder elegir entre dos temas, le pides que se centre y sienta si esos dos
temas tienen que ir juntos. El inconsciente es el que habla y si la persona está centrada,
descubrirás posteriormente que ambos temas se refuerzan mutuamente.

• Por el contrario, si la persona no está centrada, no sabe elegir entre varios temas, signifi-
ca que la persona no está preparada y que no quiere trabajar.

• Si el cliente habla de sentimientos y de reproches, haciéndose pequeña (estado niño), la


reencuadramos con preguntas sobre “hechos”, de este modo la persona vuelve a crecer y a
estar en la fuerza del estado del adulto.

Sacar al cliente del estado niño, la manipulación o la queja, del estado de víctima, por
ejemplo:

Cliente:

• “Mi madre nunca me ha querido”


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• “Quiero trabajar mi autoestima pues mi madre siempre me ha despreciado”

• “Me acosan, me critican, me manipulan, pobre de mí, etc (Ahí está la habilidad del cons-
telador de devolver al cliente al estado adulto), con firmeza y amor profundo diciendo:
“que grandes son tus padres”, “uno se transforma en lo que rechaza o teme” ¿tú a quien
quieres?
“¿Tú para quien tienes estima, para tu madre o para tu padre? ¿Qué le ocurrió a tu madre
cuando era pequeña?”
“¿Cuál es tu papel en todo esto?, ¿Cómo te relacionas con los demás?”

La lista de los temas:

• Quiero trabajar mi rama paterna, luego constelaré mi rama materna, mi familia actual y
ya estará todo hecho;

• Ahora voy a trabajar el trabajo, otro día el amor, después el dinero, luego…

• No se por dónde empezar, pues tengo una lista de temas para constelar…

Estamos en Terapias sistémicas, todo está unido. No se trata de ir al mecánico y bus-


car una reparación para cada fallo de nuestra vida. ¡Así no funciona!
El principio de la mirada sistémica es el “efecto dominó” la vibración de la sanación
se va a desplegar paso a paso y va a aumentar la resonancia con esta frecuencia inicián-
dose el proceso de sanación.
Por lo tanto, plantear el tema recurrente o puntual del hoy de la persona, el que
incide en muchos aspectos de su vida.
La vida de la persona es el mejor espejo de los desórdenes que su sistema necesita
sanar, sus fracasos, accidentes, olvidos o síntomas son los espejos de las “fidelidades e
intrincaciones” que se pueden trabajar en una constelación.
Por ello la elección del tema necesita seriedad y centramiento y por tanto, las listas
no tienen sentido ni eficacia.
Le recordarás al cliente que, en cada momento de la vida hay un vínculo dominante,
es decir un desorden dominante y que estamos vivos para hacer algo positivo con los su-
frimientos de nuestros antepasados.
Y que cada sufrimiento o dolor es una llamada del sistema familiar para que mire-
mos un poco mas allá, hasta reconciliarnos con alguien o incluir a un ancestro.

• Cuando el cliente pide constelar por otro, por ejemplo:

Cliente: “Quiero constelar a mi madre” Constelador: la respuesta es NO...

El cliente lo único que puede hacer es honrar el destino de su madre, cualquier otra
cosa es una arrogancia.
Lo que si puede trabajar es “la dificultad para aceptar el destino” de su madre, la
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enfermedad, la soledad.
El constelador tiene que recordar que no respetar el destino de alguien se paga.
Lo pagarán todos: cliente, el constelador y la persona constelada (muchas enfermedades
raras de los psicólogos, terapeutas y consteladores no son mas que la consecuencia de la
falta de respeto del destino del otro…

Cuando el cliente pide constelar a otro, por ejemplo:

• “Quiero constelar a mi Jefe”


• “Quiero constelar la sexualidad de la pareja”
• “Quiero constelar a mis padres”
• “Quiero constelar a mi padre fue siempre muy frio y egoísta, se separó de mi madre y no
nos vemos casi nunca”: la crítica y la desvalorización constituye una manera de exclusión.
Constelador: la respuesta es NO
Lo correcto de la formulación es:
• “Quiero constelar mi relación laboral con mi Jefe”
• “Quiero constelar la sexualidad que tengo con mi pareja”
• “Quiero constelar la tristeza que tengo por la separación de mis padres”
• “Quiero constelar la comunicación con mi padre”

Cuando el cliente pide constelar una demanda confusa, por ejemplo:

• “Quiero constelar mi ser en el mundo, que me da una tristeza vital llena de sinsentido a
nivel existencial”
• “El marido de mi hermana no la trata bien y no puedo soportarlo, porque ella es de per-
sonalidad débil y está embarazada y no se como lo aguanta, la está pasando mal y no se
cómo ayudarla.

Constelador: la respuesta es NO

El consultante no tiene claro lo que necesita resolver.

Cuando el cliente pide constelar varios objetivos a la vez, por ejemplo:

• “Quiero relacionarme mejor con mi madre, comunicarme mas con mi padre, llevarme
bien con mi marido y ser mas escuchada por mi hija”
• “Siento mucha tristeza y no se a qué se debe, siento que no he podido cumplir con mi
sueño de ser madre”
• “Quiero constelar mi relación con los hombres y muchas veces pienso que tiene que ver
con la relación con mi padre”.
• “Quiero constelar cuál es el propósito de vida, además de ayudar a mi familia y a las per-
sonas que me rodean”

Constelador: la respuesta es NO
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Le recomendaremos al consultante centrarnos en un objetivo a la vez, claro y concreto.
Cuando el cliente pide constelar objetivos imposibles de alcanzar con la terapia, por
ejemplo:

• “Quiero saber si mi hijo sea pianista”


• “Quiero saber si mi amante va a dejar a su esposa”
• “Quiero saber si me casaré”.
• “Quiero constelar si debo aceptar recibir quimioterapia”

Constelador: la respuesta es NO

El objetivo al alcanzar mediante esta técnica deber ser adecuado y factible de alcan-
zar a través de la constelación individual. Estos casos requieren de las dinámicas grupales.

Resumiendo:

• Expresar el tema en una frase corta (una o dos palabras)

• Al formular el tema hacerlo claro y concreto sin criticas ni desvalorizaciones.

• Tomar datos del discurso del consultante en los primeros minutos de la entrevista. (el
campo de conocimiento ya se expresa desde el primer momento que terapeuta y cliente
entran en contacto).

Escucha activa.
• Formular un objetivo a la vez, constelar el mas significativo para el consultante, centrado
en su propia persona.

• Formular objetivos precisos y factibles de lograr.

Al ser constelador, adquirimos un compromiso


con respecto a la consciencia:
“El de tomar en nuestro corazón a todo como es.
SI a todos como son”
Hacer de los Órdenes del Amor un estilo de vida.

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Guía Práctica para Las Constelaciones Familiares
El Método y Elementos

El método de Constelaciones Familiares, es el Método de la Reconciliación, donde


no hay ni buenos ni malos, tan solo personas unidas por unos lazos profundos de amor. El
Trabajo con constelaciones Familiares, se puede realizar en Talleres de Grupo, en Consulta
Individual o con Movimientos Sistémicos

- De Grupo:

En un taller de Constelaciones Familiares, trabajan todos los participantes en él. Este


trabajo se puede hacer de tres maneras diferentes:

• Como Cliente. Exponiendo un asunto que le preocupe o que quiera solucionar. La cons-
telación se centra en las dinámicas de su Sistema Familiar.

• Como Representante. Poniéndose al servicio del cliente representando a algún miembro


de su familia.

• Como Participante. Observando y ayudando a contener aquello que va ocurriendo du-


rante el trascurso de la constelación.

Cada constelador tiene una manera personal y especial de coordinar este trabajo
dependiendo de cada caso. Algunos tienen cuatro pasos:

1. La persona que hace su Constelación (cliente), tras exponer el asunto que le preocupa,
elige representantes, entre los participantes al taller, para aquellas personas que integran
su familia actual o de origen, incluyendo uno para sí mismo.

2. Los configura, es decir, los coloca en el espacio relacionándolos unos con otros. Lo
único que tienen que hacer los representantes, es moverse o actuar de acuerdo a lo que
perciban y/o sientan corporal y/o emocionalmente mientras están en el papel.

3. A partir de ahí el constelador (coordinador) acompaña al cliente en el desarrollo de la


constelación, orientándose a través de los que expresan verbal, corporal y emocional-
mente los representantes, ayudándose con frases sanadoras y/o con movimientos corpo-
rales, buscando una imagen de solución.

4. Se suele terminar incluyendo al cliente pidiéndole que ocupe su lugar para que parti-
cipe de esa nueva imagen sanadora.

En cambio, otros autores, postulan solo tres pasos :

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1. Un grupo de participantes (10-30), dirigidos por un facilitador capacitado, se sienta en
un círculo. Se selecciona un participante (cliente o buscador) para trabajar en un proble-
ma personal. Los otros sirven como “representantes” o contribuyen activamente obser-
vando con concentración.

2. El facilitador pregunta: “¿Cuál es su problema?” El problema puede ser extremo: “Hace


dos años, mi esposo y mi hijo murieron en un accidente. Estoy tratando de aprender a
vivir con eso “. Puede parecer más común, como un estudiante universitario que informa:”
Tengo 21 años y me han diagnosticado depresión clínica “.

3. El cliente se para y pone sus manos sobre los hombros de cada representante por turno.
Entonces, el cliente se sienta. Nadie dice nada por un tiempo. Los representantes supues-
tamente sintonizan la resonancia del campo familiar. El facilitador pregunta a los repre-
sentantes qué sienten. Supuestamente, “lo que surge es que alguien de la familia actual
se identifica inconscientemente con un miembro de la familia fallecido de una generación
anterior. Si esta conexión es con una persona excluida, o alguien que tuvo un destino
difícil, el miembro de la familia viviente puede ser atraído a repite este destino o compen-
sa lo que ocurrió en el pasado”.

En general, se supone que se logra una solución curativa para el problema después
de reposicionar a los representantes y agregar miembros clave del sistema que han sido
olvidados o eliminados de la historia familiar. Cuando cada representante se siente bien
en su lugar y los otros representantes están de acuerdo, el facilitador puede sugerir que
se pronuncien en voz alta una o dos oraciones. Si los representantes no se sienten en paz
con su nueva posición u oraciones, pueden moverse nuevamente o intentar una oración
diferente. Esto se afirma, de manera abstracta, para representar una posible resolución de
los problemas que enfrenta el buscador. A veces, el proceso concluye sin lograr una reso-
lución completa.
Cuando el facilitador siente que la resolución de curación se ha apoderado de los
representantes, se invita al buscador a “reemplazar a su representante en la Constelación”.
Esto supuestamente le permite al buscador percibir cómo se siente ser parte de un siste-
ma reconfigurado. Cuando todos se sienten cómodos en su lugar, la Constelación con-
cluye.

Del Individuo:

No siempre es posible o necesario trabajar los asuntos en grupo. Se puede trabajar


con Constelaciones Familiares de forma individualizada (cliente-constelador). Aquí el mé-
todo es algo diferente y, al igual que en los Talleres de Grupo, varía según el coordinador y
las necesidades de cada caso. Se pueden utilizar varias herramientas :

• Figuras o muñecos. Se usan para configurar el Sistema Familiar. Aquí no podemos contar
con la información de los representantes, por lo que el trabajo de percepción del cliente y
del constelador, se vuelven fundamentales.
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• Tapetes o papeles. Que representarán a los miembros de su familia. Sirven para dar una
imagen de la relación entre los miembros de su sistema y permiten realizar un trabajo de
percepción corporal encaminado hacia la solución.

Procedimientos

De Manera Grupal

Las rondas.

El trabajo de Constelaciones Familiares es una terapia de grupo en la que se trabaja


con cada participante de forma individual. El hecho de trabajar en grupo propicia que la
energía conjunta ayude en el proceso terapéutico.
Dentro del trabajo grupal tienen especial importancia las rondas, en las que el fa-
cilitador se dirige, por turno y de forma breve, a cada uno de los participantes, a fin de
conocer cómo van encarando las emociones y percepciones que se dan en el curso del
trabajo. Lo normal es hacer una ronda al inicio de cada sesión. Esto permite al facilitador
ver por dónde se mueve la energía del colectivo y qué personas deben trabajar primero.
El valor de las rondas se nota de manera especial en los talleres que se realizan du-
rante varios días, pues se sigue la evolución de cada participante .
Durante la ronda, el facilitador preguntará a cada participante cómo se encuentra
o si desea decir algo. Si a raíz de esto, es necesario hacer alguna aclaración o corrección,
es conveniente hacerlo de forma breve, de modo que las rondas no se conviertan en un
diálogo demasiado extenso, ya que esto tiende a reducir la energía del grupo. Cuando
las personas del grupo se distraen o hacen comentarios entre ellos, desvían la energía del
plano corporal al mental. De hecho, debe considerarse como una táctica evasiva de tipo
inconsciente que el facilitador debe cortar sin contemplaciones .
Los diálogos cruzados entre participantes no suelen ser productivos, por lo que
el facilitador debe intervenir en ellos de manera que la energía se encauce de nuevo. En
cualquier dinámica de grupo es muy fácil que las personas más fuertes o verbalmente
hábiles impongan sus interpretaciones a los demás. Esto es nocivo para el trabajo, ya que
en Constelaciones Familiares no buscamos interpretaciones a los hechos, ni es un trabajo
que se base en la comprensión mental, sino que nos centramos en lo que sucede para
buscar la solución a los conflictos .
Por eso se evitan, en la medida de lo posible, las interacciones negativas en el gru-
po. Nadie cuestiona a nadie, ni le critica, ni se buscan explicaciones o se elaboran teorías
que el facilitador no haya pedido. De este modo, cada uno respeta a los demás y siente
que su problema particular tendrá una solución que provenga del amor .
En este sentido es muy importante evitar los juicios acerca de las personas, presen-
tes o no, pues es algo completamente nocivo en cualquier proceso sanador. El juicio nos
aleja de la persona en vez de acercarnos a ella. La tarea del facilitador no es la de ser juez,
ni fiscal, ni abogado de nadie, sino que debe estar siempre al servicio de la reconciliación
y la claridad .
19
Concretar el problema:
Como se ha indicado, en un taller típico de Constelaciones Familiares se dan una se-
rie de fases. A continuación vamos a explicar cada una de ellas, aclarando, como siempre,
que cada caso es diferente y que no hay reglas fijas en este trabajo .
El primer paso consiste en concretar el problema sobre el que se va a trabajar. En
Constelaciones Familiares se trabaja sobre un tema cada vez, y se pretende hacerlo sobre
la cuestión que genera más conflictos en la persona en el momento presente. El objetivo
de la terapia no es resolver conflictos del pasado, aunque se vaya al pasado en busca de
soluciones. Tampoco se pretende arreglar todo lo que acucia a la persona en una sola se-
sión. Muchas veces, arreglando un sólo tema, se obtiene la solución a varios conflictos que
estaban unidos a éste, debido a la naturaleza sistémica del ser humano .
Para concretar el problema, el facilitador sostiene un pequeño diálogo, con la per-
sona que desea configurar su Constelación (cliente). Este diálogo se realiza ante el grupo,
lo que implica por parte del facilitador un gran respeto ante la intimidad del constelado.
Las preguntas que intentan satisfacer la curiosidad no tienen lugar y se tiende a ir a los
hechos esenciales. Así por ejemplo, si una persona refiere estar viviendo un conflicto ma-
trimonial, no hace falta que entre en detalles íntimos, pues son innecesarios y sólo crean
distracción y morbo .
El diálogo aclaratorio es un arte que requiere sensibilidad, centramiento y claridad
por parte del facilitador. Estas cualidades le permiten observar y sentir lo que está suce-
diendo con el cliente. De este modo, se detecta cuál es el trasfondo oculto bajo la cues-
tión, ya que el problema aparente no siempre es el que realmente le acucia .
A este respecto conviene recordar lo que dice Hellinger: “Todo lo que una persona
idea con anterioridad sirve para la defensa. También lo que le cuenta al terapeuta acerca de
sus problemas sirve para la defensa. Sólo cuando la persona actúa, el asunto va en serio.
Como decimos, el facilitador debe estar centrado y ser claro, de modo que sea
capaz de ver qué es lo que el alma de la persona necesita en ese momento. Las ideas
preconcebidas deben ser dejadas de lado, así como la información previa que se tenga
sobre la persona, tal como corresponde al enfoque fenomenológico. Se requiere aquí una
actitud seria y siempre al servicio del alma del cliente, lo que implica también no dejarse
seducir por sus explicaciones, ni ir en la dirección que éste quiere, sino en la que su alma
necesita.
Como ya sabemos, lo que necesita el alma es orden, reconocimiento de los exclui-
dos y equilibrio. Los órdenes del amor son la brújula que orienta al facilitador y le permite
hallar el lugar donde ha quedado enredada el alma de la persona. Hay que tener siempre
en cuenta que se busca la solución para la persona que está presente, para el cliente y
para nadie más. Las exploraciones banales en el sistema “por ver qué hay” son también
desaconsejables. La Constelación se hace en serio y por un buen motivo .
El motivo concreto se reconoce porque es simple, porque tiene fuerza y porque se
puede resumir en una sola frase .
A través del diálogo se concreta el problema a tratar y se aprovecha para centrar al clien-
te. Un buen diálogo es el primer paso para encontrar una buena solución, y en ocasiones,
puede ser la solución en sí misma .

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Exploración genealógica:
A través de la exploración genealógica, el facilitador intenta buscar las causas sis-
témicas más probables que han generado el problema del constelado. Esta exploración
no presupone una solución, ya que ésta vendrá dada por la Constelación, pero permite
apuntar diversas posibilidades .
La exploración genealógica implica preguntar al constelado por las personas que
formaron parte del sistema y en ocasiones configurar un cuadro genealógico denomi-
nado “genograma”. En este momento, es aconsejable que el facilitador centre al cliente en
los hechos concretos y que evite, en la medida de lo posible, las opiniones acerca de los
antepasados.

Los hechos sobre los que se debe cuestionar al constelado son, básicamente, éstos:

-Personas que forman parte del sistema, tanto los antepasados como los descendien-
tes, es decir, abuelos, padres, hermanos, pareja, parejas anteriores e hijos.
• También conviene anotar las parejas anteriores de los padres.
- Hechos relevantes en la vida de estas personas, entre las que se encuentran:
- Aquellos de los que “no se hablaba”.
- Secretos familiares.
-Embarazo adolescente.
- Abortos y mortinatos (muerte en el nacimiento). También las muertes en la edad
infantil.
- Muerte de la madre durante el parto o en el período inmediatamente posterior.
- Violaciones o abusos, como víctima o perpetrador.
- Enfermedades graves, sean físicas o mentales.
- Accidentes graves.
- Emigración.
- Reparto desigual de una herencia.
- Asesinatos, como víctima o perpetrador. También las muertes sin aclarar.
- Suicidios.
- Torturas o persecución política, como víctima o perpetrador.
- Oficios relacionados con la muerte o el dolor, tales como soldados, policías, enterra-
dores, médicos, enfermeras, etc.
- Oficios relacionados con Dios, como sacerdocio o monacato.
- Participación en guerras o conflictos.
- Robos, apropiación de bienes ajenos (incluso de manera legal tras una guerra).
- Cualquier otro hecho que se considere relevante.

Generalmente, a través de esta pesquisa, el facilitador puede hacerse una idea de


en qué lugar del sistema hay nudos que pueden estar incidiendo en la vida del conste-
lado.En ningún caso, el facilitador explicará cuál es su esquema mental acerca de las po-
sibles causas sistémicas. Pues en este punto se trata sólo de una hipótesis que ha de ser
refrendada o modificada por medio de la Constelación. Así no se mediatiza el resultado
del trabajo ni se influye en los representantes .
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Estos datos se pueden acompañar del trazado de un gráfico esquemático del ár-
bol genealógico, denominado genograma. El genograma permite al cliente visualizar su
propio esquema interior y es un primer paso antes de configurar la Constelación. En el
genograma se pueden hacer pequeñas anotaciones o símbolos que ayuden a indicar qué
personas del sistema pueden ser importantes para la solución, aunque todo esto es op-
cional y no necesario para la solución definitiva .
Elegir a los representantes. A continuación, el facilitador indicará al cliente qué re-
presentantes debe elegir de entre los miembros del grupo de trabajo. Para ello, tendrá en
cuenta varias consideraciones .
La primera y fundamental es su propia percepción acerca del sistema y en qué parte
del mismo puede estar el nudo, y por tanto la solución. En los casos en que hay un injusti-
cia evidente, o bien cuando el conflicto con uno de los progenitores es claro, esta percep-
ción debe ser inmediata. En otros, se requiere algo más de reflexión.
Otra cuestión a considerar es en qué sistema (el de origen o el propio) es más pro-
bable que se encuentre el conflicto. Una vez acotado el sistema, se elegirán aquellos re-
presentantes que parezcan más adecuados. No es recomendable utilizar todos los miem-
bros del sistema, “por si acaso”, sino que es mejor elegir unos pocos miembros clave, y si es
necesario, añadir más sobre la marcha. Esto aporta claridad y centramiento al trabajo.
Las únicas personas que no pueden ser seleccionadas como representantes son el propio
facilitador así como aquellos que realmente formen parte del sistema del sujeto y que
estén presentes en la sesión (por ejemplo, el cónyuge, progenitores, hermanos o amigos
íntimos)
Siempre se elige un representante para el cliente, de modo que éste pueda observar la
Constelación desde fuera. El hecho de que exista un representante del constelado permite
que su visión del sistema, que siempre será parcial y subjetiva, no interfiera en el trabajo.
Al elegir entre los miembros del grupo, es común que se seleccionen hombres para re-
presentar a hombres y mujeres para representar a mujeres. Pero en algún caso, si no hay
suficientes personas de un sexo determinado, o bien si el cliente así lo siente, puede selec-
cionar a una persona de sexo contrario. De cualquier modo, la selección debe hacerse de
manera rápida, centrada e instando al constelado para que actúe de manera espontánea
Si el facilitador observa que el cliente no está centrado, o bien, que no actúa de manera
espontánea en su selección, debe parar el proceso e indicar esto al cliente. En caso de que
éste no reaccione, se puede suspender o aplazar la Constelación. Esto es así porque en el
trabajo se intenta actuar en el momento donde se concentra la máxima energía. Si el cons-
telado, por ejemplo, se ríe o se toma la selección a la ligera, está dispersando la energía
y los representantes no podrán sintonizar con su sistema. Como se ha indicado anterior-
mente, una Constelación no se hace a la ligera o por “ver qué hay”, sino que requiere estar
centrados y enfocados a algo que sea importante. Lo contrario es una falta de respeto
para el grupo. Por regla general, los representantes se sitúan en un rincón de la zona de
trabajo a medida que se van seleccionando .
Cualquier miembro del grupo tiene derecho a negarse a participar en una Constela-
ción determinada. Nadie está obligado a ser representante, pero es conveniente, por el
bien de la cohesión del grupo, que el facilitador anime a todos a participar. Generalmente,
quien se niega actúa por miedo al dolor, y si bien esto es respetable, no es un buen sínto-
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ma de predisposición al trabajo. En algunos casos, cuando un participante ha intervenido
en varias Constelaciones, se le puede dejar al margen para que descanse y evitar una
situación que rayaría con el abuso. En un grupo ideal, todos trabajan para todos, de modo
que las cargas se reparten .
Como se indicó anteriormente, en el transcurso de la Constelación, el facilitador
puede añadir algún representante más, eligiéndolo directamente entre los participantes.
Generalmente no hace falta decir quién es éste representante, y suele tratarse de alguien
que carece del reconocimiento del sistema o bien de un miembro cuyo destino fue trági-
co y cuya identificación con el cliente es causa del conflicto. Hay que añadir que el facilita-
dor puede, si lo cree conveniente, elegir a los representantes por sí mismo. Esto se debe a
que en realidad no es importante quién represente a quién, ni quién escoge a quién, sino
la energía del grupo. De hecho, el permitir elegir al constelado es una deferencia que se
tiene con él, pero no un requisito para el éxito del trabajo.

Configurar la constelación:
Una vez se han elegido los representantes, el facilitador insta al cliente a que sitúe a
éstos en el espacio de trabajo. Como en la elección, la colocación debe hacerse un modo
centrado y de manera espontánea.
El cliente tomará a cada uno de los representantes y los conducirá al lugar que crea
correspondiente dentro del espacio de trabajo. Los representantes quedarán de pie en el
lugar indicado y mirando de frente en la dirección que se les sitúe. Poniéndoles las manos
sobre los hombros, el cliente mira al representante y le dice quién es dentro de la Constel-
ación: “Tú eres mi padre/madre/hermano/hijo”. O bien, si es su propio representante, le
dice: “Tú eres yo”.
El cliente no puede mover ninguna parte del cuerpo del representante, ni situarlo
en ninguna postura, ni hacer que dirija su mirada a algún punto concreto. Simplemente le
conduce a un lugar del espacio. Una vez se han situado todos los representantes, el cliente
se sienta junto al facilitador. A partir de ese momento, se limitará a observar lo que suceda
en la Constelación . En esta primera fase, la situación de los representantes en la Constel-
ación refleja la visión superficial que el cliente tiene del sistema en cuestión. A partir de
este momento, comenzarán a regir las fuerzas del sistema.

Desarrollo de la constelación:
El momento álgido de la Constelación comienza cuando los representantes que-
dan solos en el espacio de trabajo. En ese momento, las energías del sistema comienzan a
actuar sobre los representantes de un modo inexplicable, pero visible.
Es importante recordar a los representantes que, al inicio de la Constelación dejen
los brazos colgando a los lados del cuerpo (nada de brazos cruzados) y que se mantengan
los ojos abiertos. El facilitador explicará a los representantes, especialmente a aquellos
que sean novatos, que se dejen llevar por lo que sientan en cada momento, sin pensar
nada y actuando con la mayor espontaneidad. Les indicará que pueden moverse por el
espacio, sentarse o hacer lo que consideren oportuno, siempre que se haga despacio y de
manera centrada.
Los movimientos demasiado bruscos o la verbalización espontánea de las emocio-
23
nes se deben considerar, en la mayor parte de los casos, como una intromisión de la men-
te del representante en el trabajo. Cuando esto sucede, es conveniente que el facilitador
corte de raíz estos comportamientos, que no ayudan al trabajo. Si es preciso, el facilitador
puede hacer sentar a un representante y sustituirlo por otro. En una Constelación típica,
en pocos minutos se observa cómo los representantes comienzan a moverse, a expresar en
sus gestos las energías del sistema, siempre de acuerdo al papel que estén representando.
Aquí no importa, cuál sea el grado de información que posean sobre el sistema, ya que en
muchas ocasiones se moverán de forma contradictoria a lo que el cliente ha manifestado
en su exposición inicial .
Los representantes, en este punto del trabajo, se liberan poco a poco de la visión su-
perficial del cliente y comienzan a entrar en el campo energético de su fotografía interior,
que el constelado, en muchos caos, desconoce. Aun así, si el constelado está centrado en
el trabajo y no deja que sus objeciones interiores le desvíen de la percepción, reconocerá
que lo que se muestra en la Constelación refleja la auténtica realidad del sistema. El facili-
tador observará con atención no sólo los movimientos que realizan los representantes,
sino que se fijará en su lenguaje corporal. Los gestos, las miradas, la posición del cuerpo
indica los sentimientos que se dan dentro del sistema y que lo representantes están ex-
presando. Junto a esto, el facilitador también preguntará a cada representante por sus
sentimientos, si es preciso. Si ve que la persona desea hacer un movimiento y no se atreve,
le puede instar a completarlo. Al dirigirse al representante, le denominará según el papel
que ocupe dentro del sistema, diciendo por ejemplo: “¿Cómo se siente la representante
de la madre?” y frases similares .
Es aconsejable prestar atención a las percepciones corporales de los representantes,
pues suelen ser más fiables que las descripciones genéricas. Así por ejemplo, si el facilita-
dor siente que el representante tiene problemas para fijar la mirada en un punto, o si cree
que le tiemblan las rodillas, puede preguntar por ello. Las combinaciones que se pueden
dar a lo largo de una Constelación son infinitas y sería imposible dar cuenta aquí de todas
ellas. Es preciso que el facilitador participe en muchas Constelaciones como mero obser-
vador y representante, a fin de tener una percepción correcta de todas ellas. Aquí indi-
caremos solamente algunas posibilidades y su significado más habitual, aunque siempre
hay que tomar estas indicaciones como guías.

• Cuando los miembros de la pareja están frente a frente, esto puede indicar algún con-
flicto entre ellos, aunque hay que confirmar esta percepción preguntando a los protago-
nistas.
• Cuando miran en direcciones contrarias, desacuerdo o alejamiento.
• Cuando el hijo se pone entre los padres, puede indicar divorcio o alejamiento emocio-
nal entre los cónyuges.
• El nerviosismo del hijo señala que está parentificado (identificado con el progenitor).
• Cuando alguien se acerca a otra persona, puede indicar una identificación o un deseo
de recibir su energía. el alejamiento indica lo contrario.
• Cuando se mira al vacío, generalmente falta alguien que debe ser incorporado.
• Suele tratarse de algún olvidado o excluido.
• Cuando alguien se tumba en el suelo, señala que está muerto. Cuando sale del espa-
24
cio de trabajo, está muerto o en peligro de muerte. También puede ser consecuencia de
algún acto muy grave, que le lleva a la expulsión del sistema.
• La jerarquía se crea situando a las personas unas a la izquierda de las otras.
• Generalmente el padre se sitúa el primero, a su izquierda la mujer y a continuación los
hijos.
• El sistema nuevo tiene prioridad sobre el antiguo. Cuando se concibe un hijo fuera de
la pareja, ésta se rompe por causa del nuevo vínculo.
• Cuando hay una pareja anterior, la persona debería situarse entre ésta y la nueva pare-
ja. En caso contrario, refleja un conflicto no resuelto.
• Dolores en la espalda o en el cuello, pueden indicar cargas. También la necesidad de
inclinarse ante un progenitor.
• Dolores de cabeza, amor retenido y no expresado.
• Puños cerrados indican rabia contenida.
• Debilidad en las rodillas o en las piernas, falta de energía de los antepasados, un pro-
genitor herido.
• Cerrar los ojos o bajar la mirada, puede ser indicio de vergüenza o culpa. Se siente que
se ha hecho algo mal.
• Tapando la boca se guardan los secretos de la familia.
• Gente muy junta implica sofocación, imposibilidad de crecer. Demasiado amor o de-
masiado control.
• La lejanía física, puede ser también emocional.

Todos estos significados deben ser tomados con bastante precaución, pues cada
caso es diferente. Esta fase de la Constelación se prolongará mientras la energía esté en
ascenso, sin abreviarla, pero sin alargarla tampoco más allá de lo necesario. El facilitador
tiene que estar plenamente centrado en la Constelación para captar estas variaciones de
la energía, actuando cuando sea necesario, de forma abierta y sin esperar ningún resultad
en especial.

Movimientos de corrección:
En un momento determinado, el facilitador puede hacer los movimientos correc-
tivos que considere necesarios para modificar la imagen proporcionada por la Constela-
ción. Conviene hacer estos movimientos en el instante en que la energía del grupo esté en
su momento más elevado, de manera que la actuación resulte eficaz y tenga el impacto
adecuado en el alma del cliente. En ocasiones se trata de descubrir en qué momento al-
guien toma sobre sí un derecho o un lugar que no le corresponden porque es aquí donde
suele estar el problema .
De este modo, cuando hay una identificación, a veces se confronta a la persona
con el mecanismo de identificación. Aquí, el uso de frases correctoras es bastante útil. Por
ejemplo, decir “Te sigo” o “Por ti lo hago con gusto” muestra con claridad la identificación
y abren el camino a una solución. Otras frases correctoras que son apropiadas cuando
alguien toma un lugar que no le corresponde (por ejemplo, el hijo que toma el lugar del
progenitor), puede ser “Te honro”. A veces, es preciso presentar al miembro excluido a to-
dos los demás miembro del sistema. Junto a las frases correctoras, algunos movimientos
25
físicos son también altamente beneficiosos. Hacer que el hijo se incline ante los padres le
ayuda a situarse en su lugar. Ponerlo de espaldas frente a sus padres les permite tomar la
fuerza de éstos. A la hora de hacer las correcciones es conveniente que el propio cliente
tome su lugar en la Constelación, haciendo sentar a su representante. De este modo, pue-
de sentir las energías por sí mismo y hacer los movimientos correctores de modo directo.
Solamente si el cliente presenta grandes resistencias o si su dolor es demasiado grande,
se permite que sea el representante el que haga este trabajo. El efecto sobre el alma es el
mismo, pues la imagen correctora entra igualmente en su conciencia.
Hay que dejar muy claro que todas las correcciones se deben hacer con mucho cui-
dado y sin forzar nunca una solución. Si el cliente o cualquiera de los representantes ex-
presa un serio rechazo a la solución, en ocasiones, es mejor dejarlo o mover otra pieza del
rompecabezas para ver si la resistencia cede. Una vez hechas las correcciones, idealmente
se alcanza un punto en que todos los representantes han quedado con una sensación
de ligereza y paz y se cierra el trabajo. Los representantes regresan a sus asientos y se les
indica, especialmente en aquellas Constelaciones que han sido emocionalmente muy
intensas, que dejen atrás la energía del sistema, ya que no les corresponde. Una buena
manera de descargar esta energía consiste en hacer algunos movimientos: agitar el cuer-
po, moverse, y sobre todo, dejar el espacio de trabajo y volver al lugar ocupado antes de
la Constelación. En ocasiones, a pesar de haber realizado las correcciones, la Constelación
queda “inacabada”. Esto suele suceder cuando el cliente presenta grandes resistencias a la
hora de percibir la verdad que emerge de la Constelación. También puede darse cuando
la información que se posee sobre el sistema es claramente incompleta y faltan datos muy
importantes.
En estos casos, es conveniente dejar las cosas como están y permitir que la Conste-
lación siga haciendo su trabajo dentro del alma del cliente en días posteriores. Esto tam-
bién es altamente curativo. En cualquier caso, el trabajo está hecho y ha tenido su impac-
to en el alma del cliente. Por ese motivo, el facilitador, confiando en su alma, le deja en paz
y no intenta convencerle ni discute con él para que acepte lo que ha visto. Si es necesario,
se le indica que no es bueno luchar contra su propia percepción, y que lo que ha surgido
no ha sido iniciativa de ninguna persona, sino fruto de la energía del grupo. Sólo hay una
cosa que el facilitador no debe permitir, ni por parte del cliente ni mucho menos por nin-
guna persona del grupo: las objeciones que restan poder al trabajo realizado .
Si después de hacer una Constelación, se expresan dudas sobre la eficacia o se in-
tenta crear un debate sobre lo visto, el facilitador debe ponerse siempre del lado del alma
de su cliente y no debe permitir dichas objeciones. Un taller de Constelaciones Familiares
no es una tribuna de debate, ni un foro en el que cualquiera puede opinar impunemente.
Se trata de un trabajo curativo en el que está en compromiso el alma del cliente. El facili-
tador debe ponerse de parte del alma, incluso cuando el que expresa objeciones es el
propio cliente. En estos casos, siempre hay que dejar claro que la Constelación no ha sido
creada por el facilitador, sino por el grupo, siendo tajante si es necesario .

Cierre:
Cuando se acaba la Constelación, debemos sentir que hemos logrado generar una
nueva imagen en el alma de la persona. Y es importante entender y hacer entender que
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esa imagen comenzará a dar frutos sólo si se confía en ella. Las dudas y la resistencia no
hacen más que dilatar la llegada de la solución.
Muchas veces, las personas se aferran a sus problemas y es ingenuo creer que de
verdad estén buscando solución a los mismos. Sólo bajo una gran presión, sólo con un
gran dolor, se buscará la solución. Pero incluso cuando esta solución ha sido percibida, se
siente muchas veces como peligrosa, ya que el problema es doloroso pero conocido y en
cambio la solución es desconocida. Por este motivo, muchas personas quieren poner obs-
táculos a la solución. Este es un problema común, que el facilitador debe tener en cuenta .
Otra forma de resistencia muy común consiste en tener prisa por solucionar el problema.
La imagen interior necesita un poco de tiempo para desarrollar sus efectos, pero lo hace
de forma implacable y eficaz. Es bueno dejar un tiempo y estar atento a todo lo que ocu-
rre en el sistema familiar. Hay que permitir que la imagen interior trabaje por el bien de
la persona y resistirse a cualquier cosa que se le oponga. De este modo, se obtiene la
curación y ésta se expande en todos los órdenes y a través de todo el sistema. Cuando
el trabajo ha terminado, se pueden dar algunas explicaciones, siempre que se considere
conveniente. Pero más que nada es importante que el cliente termine con una sensación
de fe en lo que ha visto y de confianza en su propia alma, conociendo que ésta buscará la
solución definitiva al problema planteado. La Constelación ha abierto el camino y el resto,
será desarrollado por su alma en cooperación con su sistema. Muchas veces, la solución
definitiva llega por una vía inesperada, así que no conviene preocuparse por ella.
En algunos casos, cuando en la Constelación se han representado a algunas perso-
nas importantes del sistema presente, como el cónyuge, el facilitador puede sugerir al
cliente que explique a su pareja lo ocurrido. Esto se debe hacer de manera objetiva,
contando los hechos, sin interpretaciones y evitando cualquier acto manipulativo. En oca-
siones, esta intervención puede dar grandes resultados.
Si la persona ha sufrido o se ha emocionado durante la Constelación, es importante dejar-
la sola con sus emociones. Por eso, el facilitador se retira y continúa con otro participante,
y por eso, debe evitar gestos de compasión gratuitos por parte de otros participantes. Mu-
chas veces el “no es para tanto” es más venenoso que el propio problema. La confianza en
el alma exige que se respeten los sentimientos y percepciones del cliente. El dolor propio
no puede ser cargado por otra persona, ni es bueno intentarlo. Cada uno debe atender a
lo suyo, de modo que se vuelva fuerte y confiado en sí mismo.
Para sintetizar lo dicho hasta ahora puede decirse que, según la idea general de la CF, cada
miembro de una familia debe ocupar un determinado puesto respecto de los demás, en
el que se sienta aceptado y respetado, y asumir las responsabilidades y funciones que le
son propios (pero no más). En el transcurso de una CF, los lugares físicos que ocupan los
representantes se consideran una metáfora de este orden familiar, o para ser exactos, de
la imagen que el cliente tiene de ese orden. Así, la asunción terapéutica básica mantiene
que, a través de la CF, esta imagen cambiará para bien, es decir, en la dirección de aliviar
tensiones y distorsiones y procurando así un efecto sanador.

De Manera Individual

A continuación, se señalan algunas de las similitudes y diferencias más importantes


27
entre las Constelaciones Familiares realizadas en grupo con aquellas que se ejecutan e
sesión individual. Como se verá, ambos métodos parten de un tronco común y llegan a
los mismos resultados, pero varían en algunos de sus detalles a la hora de ser llevados a la
práctica:

• Las Constelaciones Individuales siguen los mismos principios que las grupales.
• Es decir, ambas se rigen por los enfoques fenomenológico y sistémico. Ambos méto-
dos emplean también los órdenes del amor como método para conocer y sanar las estruc-
turas inherentes al sistema familiar.
• En ambos casos se trabaja desde una doble perspectiva, por un lado, se intenta cono-
cer el sistema, pero también se procura resolver los nudos que están afectando al cliente.
Así, la intención detrás del trabajo es tanto indagatoria como sanadora.
• En la práctica, hemos visto que no hay diferencias entre el nivel de efectividad de uno
y otro método. Ambos son igualmente certeros.

Como es evidente, la principal diferencia entre ambos sistemas de trabajo consiste


en que en las Constelaciones “clásicas”, se trabaja con un grupo más o menos extenso, en
el que se van desarrollando, una a una las constelaciones de cada persona, mientras que
en las individuales solamente se desarrolla una única constelación por sesión. Ahora bien,
esta diferencia tiene una consecuencia en el nivel energético del trabajo realizado. En las
constelaciones grupales, esta energía puede ser muy alta, mientras que en las individua-
les, es más sutil y requiere de más empeño por ambas partes para ser manejada.

• A diferencia de la versión grupal, en el trabajo individual se utiliza como representan-


tes tanto a elementos inanimados como al propio facilitador y al cliente.
• Una de las desventajas del trabajo individual con respecto al grupal consiste en que,
en el contexto de taller en grupo, si el cliente no está preparado para realizar su constela-
ción en un primer momento, se le puede dejar para un instante posterior. Esto permite
que la persona pueda abrirse poco a poco, participando como representante en otras
constelaciones o simplemente siendo testigo del trabajo con el resto de participantes. En
las sesiones individuales esto no es posible y hay que solventar las resistencias a través de
un diálogo más extenso, que cree confianza y apertura en el cliente.
• Por otro lado, no es infrecuente que los representantes aporten información muy
relevante acerca de una dinámica familiar oculta, información que se pierde a la hora de
trabajar individualmente con objetos inanimados.
• Por último, no hay que dejar de lado el peligro de que el cliente ejerza demasiada in-
fluencia sobre el facilitador en el trabajo individual. Si bien en una sesión grupal, las ener-
gías están más equilibradas entre todos los asistentes, en la individual, el poder de convic-
ción del cliente no es nada desdeñable y debe ser correctamente sopesado por el facilita-
dor, evitando caer en el error de ser “seducido” por las ideas preconcebidas que el cliente
puede traer a la consulta.

28
Características de las constelaciones con figuras

El trabajo con objetos, que aquí denominaremos “figuras”, es una manera muy útil
de aproximarse al trabajo individual. Por figuras entendemos aquellos objetos materiales
que son susceptibles de convertirse en represen-tantes del sistema familiar de la persona .
Es usual que los terapeutas que trabajan individualmente empleen figuras huma-
nas de juguete que presentan características humanas (como las de la marca Playmobil®
o similares), ya que permiten una rápida identificación por parte del constelado, y son
además fáciles de mover y de colocar en cada posición. Además, al ser de plástico y de
reducido tamaño, se pueden transportar o almacenar fácilmente. Ahora bien, además de
este tipo de figuras se pueden emplear otros objetos tales como esculturas con forma
humana, zapatos, cojines, y cualquier otro elemento que resulte apropiado .
A la hora de trabajar con figuras, hay que tener en cuenta que los objetos no son
importantes en sí mismos. Da igual si se trata de pequeñas esculturas, de figuras de
juguete, de sillas, cojines, zapatos o trozos de papel situados en el suelo. Cualquier ele-
mento que pueda ser utilizado y que sea susceptible de recibir la representación de un
miembro del sistema es válido para este trabajo. Hay que reseñar aquí que, del mismo
modo que no importa quiénes sean los representantes en una constelación grupal, aquí
tampoco tiene relevancia la figura empleada, sino cuál es su orientación espacial: dónde
se sitúan, hacia dónde miran y cuáles son las relaciones sistémicas que establecen con el
resto de las figuras, es decir, con el sistema.

Las figuras elegidas para realizar una Constelación individual deberían tener estas
características:

• Siempre que sea posible, deben ser figuras con las que el facilitador pueda trabajar de
manera cómoda, tanto por su forma, como por su tamaño y por la conexión que el facilita-
dor establezca con ellas.
• Se deben usar figuras que no tengan demasiadas características especiales. O bien, el
usuario debe poder escoger entre éstas y otras más “normales”.
• Es conveniente que el conjunto de figuras presentada provea al cliente de cierta capa-
cidad de elección en base a pequeñas diferencias. Por ejemplo, debe haber figuras mascu-
linas y femeninas, así como figuras de diversas edades.
• En todo caso, y sean cuales sean las figuras empleadas, es importante delimitar un
modo de conocer hacia dónde “mira” la figura (evidentemente esto es más fácil cuando
se emplean figuras de juguete con forma humana).

Antes de comenzar a trabajar con las figuras, se deben haber dado los pasos previos
que hemos comentado con anterioridad, es decir, el cliente debe haber especificado el
tema a tratar y el facilitador, a través del diálogo, tiene que tener una percepción interior
del sistema. Si además se ha realizado un genograma, podemos decir que se dispone de
la información más que suficiente para comenzar con la siguiente etapa del trabajo .
Para trabajar con las figuras, hay que mostrar estas al constelado, explicando que
va a trabajar con ellas como representantes de su esquema familiar. Si la persona ha acu-
29
dido a una Constelación grupal, entenderá perfectamente el concepto. Si no es así, puede
ser necesaria una explicación más detallada. El facilitador pedirá entonces al cliente que
escoja las figuras que mejor se ajusten a diversas personas de su sistema. Como en el caso
de las Constelaciones grupales, será el facilitador quien indique qué personas van a ser
representadas, en función de dónde se presuma que esté el nudo sistémico a tratar.
A continuación, se permite que el cliente se tome su tiempo para seleccionar y
situar a las figuras. Éstas se ubicarán siempre dentro de un espacio acotado, que puede
ser, dependiendo de las figuras, un espacio de la mesa de trabajo o bien del suelo. Una vez
conformada la Constelación con figuras, el facilitador preguntará qué objeto representa
a cada uno de las personas del sistema y observará con cuidado hacia dónde “mira” cada
una de las figuras. Si el facilitador tiene alguna duda acerca de a quién representa una
figura o si está mirando en una dirección determinada por azar o de modo intencionado,
podrá preguntarlo al cliente. En el caso de que el cliente fuera incapaz de ubicar a las figu-
ras, el facilitador puede hacerlo, basándose en la información que el cliente le ha ofrecido
en el diálogo previo, así como en su percepción interna. En este caso, una vez situadas
las figuras, preguntará al cliente si está de acuerdo y si desea realizar algún cambio. Esta
técnica es muy eficaz en aquellos casos en los que el constelado se bloquea y no es capaz
de armar una Constelación .
Otro tipo de bloqueo que se puede dar en este trabajo consiste en que el constela-
do simplemente sitúe a las figuras en línea, lo que no nos daría apenas ninguna clave para
interpretar el sistema. Estos casos se dan cuando el cliente no desea cooperar o es incapaz
de entender que él mismo está representado por una figura (ya que él mismo, al hacer
esto, se ha ubicado como parte de la Constelación). En estos casos hay que señalar la fi-
gura que le representa y solicitarle que vuelva a configurar la Constelación teniendo en
cuenta a su representante y a las relaciones que las demás figuras tienen con ésta. Como
en el caso de las Constelaciones grupales, la posición de los representantes, así como el
lugar hacia el que miran, nos mostrará con claridad la dinámica interna del sistema famili-
ar. Es decir, qué lugar ocupa cada uno, quién es reconocido o ignorado por el sistema y los
vínculos que se establecen entre los miembros del clan.

Dar voz a los representados


El siguiente paso en el desarrollo de la Constelación consiste en dar voz a las per-
sonas que están siendo representadas por las figuras. Como ya sabemos, en una Cons-
telación grupal el facilitador suele preguntar a los representantes cómo se sienten, a fin
de que puedan expresar las percepciones corporales y emocionales que tienen. De este
modo, no sólo el facilitador puede alcanzar una comprensión más profunda de los nudos
sistémicos que están afectando al constelado, sino que también da la oportunidad a éste
de escuchar lo que su sistema, a través de los representantes, tiene que decirle .
Como es lógico, esta posibilidad no está presente en el trabajo individual con figu-
ras, ya que con éstas sólo contamos con la posibilidad de observar su posición y la direc-
ción hacia la que están mirando. Pero para remediar esta falta, el facilitador puede dar voz
a estas figuras, expresando lo que ellas dirían si fuesen seres animados .
Así por ejemplo, al observar la figura paterna relegada a una esquina y mirando al
exterior, el facilitador puede decir: “Creo que tu padre se siente bastante aislado y desin-
30
teresado de lo que sucede en la familia, ¿no crees?”. Por sorprendente que parezca, esto
puede no ser evidente para el cliente, que es quien ha situado a la figura paterna en esa
posición. De este modo, esta clarificación, este “dar voz” a la figura, puede abrir en la con-
ciencia del constelado el espacio a una nueva percepción. Como sabemos, en el trabajo
de Constelaciones intentamos hacer consciente para el cliente aquello que posiblemente
estaba escondido dentro del inconsciente familiar. Así, el hecho de dar voz a las figuras es
una forma de abrir esa consciencia y de traer el mensaje de los excluidos, lo que es de por
sí muy sanador .
Resolución. El último paso en el trabajo individual, como sucede en las Constelacio-
nes grupales es intentar hallar algún tipo de resolución al nudo sistémico planteado. En
el caso de las figuras, esto puede hacerse ubicando a las propias figuras en sus posiciones
correctas, siguiendo para ello las indicaciones del sistema de órdenes del Amor .
Una vez reubicadas las figuras, lo cual puede hacerse acompañado de una explicación por
parte del facilitador, es conveniente preguntar al constelado si se siente cómodo con la
nueva disposición .
Otro medio de alcanzar la resolución final, muy aconsejable cuando se encuentren
resistencias, puede ser el de realizar simples movimientos, como inclinar la cabeza o simi-
lares. Aquí será también importante preguntar a la persona, después de realizar el mov-
imiento, si se siente mejor, con más comprensión acerca del sistema y con menos tensión
interior. El uso de las frases sanadoras es también una forma apropiada de resolver nudos
en el trabajo individual. En este caso, en vez de hablar a un representante humano que no
está presente, el cliente puede formular las frases simplemente en voz alta, mirando al fa-
cilitador o sin dirigirse específicamente a nadie. Como es lógico, las frases serán sugeridas
por el facilitador y debe estar claro a qué miembro del sistema están dirigidas. Evidente-
mente, las frases que se emplean son las mismas que expresamos en las Constelaciones
grupales .
Lo más importante, como en cualquier Constelación Familiar es que se llegue a una
solución que produzca una sensación de paz y de ligereza en la persona constelada. De
este modo, sea a través de frases, mediante simples movimientos, o modificando el orden
de las figuras presentadas en la sesión, el resultado debe ser el mismo: crear una nueva
imagen interior que resuelva los nudos sistémicos que están aquejando al constelado. Si
esto se consigue, la sesión puede darse como exitosa.

De Manera Solitaria

Mediante el conocimiento de los ordenamientos y los vínculos en la familia se des-


pierta la curiosidad de mucha gente. Repentinamente, la historia familiar no es más un
cuento de tías y abuelas obsesivas .
Las viejas fotos familiares que hasta el momento solo juntaban polvo, comenzarán
a ser observadas desde otro punto de vista. Uno de los participantes de mis seminarios
me dijo: “Responder a las preguntas que me has mandado antes de iniciar con el seminario
fue valioso. Por primera vez pude hablar con tranquilidad con mis padres acerca del pasado de
nuestra familia. Yo escuché tantas cosas nuevas sobre las cuales nunca habíamos hablado”.
Cuando buscamos en la historia familiar podemos encontrar visiones sorprenden-
31
tes.
Por esta razón es útil responder a las siguientes preguntas. El punto de partida es la
familia original:

- ¿Cómo se han conocido los padres?


- ¿Qué edad tenían el padre y la madre?
- ¿Qué edad tenían los padres cuando se casaron?
- Si no se casaron o si luego se separaron, ¿cuál fue el motivo?
- ¿Tuvo la madre importantes amores, novios o parejas?
- ¿Tuvo el padre importantes amores, novias o parejas?
- ¿Cuántos hermanos / as tiene Ud.? (También hermanastros / as)
- ¿Cuántos hermanos / as tiene la madre?
- ¿Cuántos hermanos / as tiene el padre?

La muerte prematura es una de las causas más importantes de las tramas en la familia:

- ¿Tiene Ud. hermanos / as que murieron en la juventud? (Menores de 30 años, los


nacidos muertos también cuentan.
- ¿Murieron sus padres antes de que Ud. cumpliese los 15 años de edad?
- ¿Sufrió alguno / a de sus hermanos / as bajo un destino especial? (más adelante hay
ejemplos acerca de estos destinos)
- ¿Hubo muertes prematuras entre los hermanos / as de la madre?
- ¿Hubo muertes prematuras entre los hermanos / as del padre?
- ¿Hubo muertes prematuras entre los hermanos / as de los abuelos por parte ma-
terna?
- ¿Hubo muertes prematuras entre los hermanos / as de los abuelos por parte pater-
na?
- ¿Murieron el padre o la madre con hijos más jóvenes de 15 años de edad?
- ¿Murió alguna mujer de la familia durante o después del parto o tuvo estas graves
consecuencias?

Los crímenes, las graves injusticias y la culpa profunda efectúan su influencia a


través de las generaciones:

- ¿Ha cometido asesinato un miembro de la familia?


- ¿Ha cometido un crimen sexual un miembro de la familia?
- ¿Hubo alguien relacionado con el nacionalsocialismo? ¿En que forma?
- ¿Hubo alguien que heredó o dio una herencia en forma ilegal?

Los destinos especiales tienen una intrínseca relación con la expulsión de la familia, con
ellos especialmente malos o con la pérdida de los padres o la patria:

- ¿Cometió suicidio algún miembro de la familia?


- ¿Ha sido víctima de un crimen algún miembro de la familia?
32
- ¿Hubo discapacitados en la familia?
- ¿Hubo permanencia en un establecimiento psiquiátrico?
- ¿Hubo prisión? • ¿Hubo bancarrota? • ¿Hubo homosexuales?
- ¿Se expulso a algún miembro de la familia por otras razones?
- ¿Emigró algún miembro de la familia?
- ¿Hubo hijos fuera de los matrimonios?
- ¿Se entregó algún hijo o hija a tutores o a otros parientes?
- ¿Hubo adopciones?
- ¿Tuvo que escaparse algún miembro de la familia de su patria o buscó el exilio?
- ¿Tiene algún miembro de la familia padres de diferentes nacionalidades?
- ¿Hubo algún otro destino trágico?
- ¿Están presentes estos destinos tanto en la familia de la madre como en la del padre?
- ¿Están presentes estos destinos en la familia de los abuelos?
- ¿Están presentes estos destinos en la familia de los bisabuelos? }

Vale la pena analizar los contenidos que se reprimen en la familia. Casi siempre se
trata de crímenes o de algo vergonzoso relacionado al sexo:

- ¿Hay secretos familiares?

Un punto de vista interesante sobre la familia se logra con un árbol genealógico.


De esta manera se le pueden dar las informaciones encontradas a la persona correspon-
diente. Hay muchas posibilidades de confrontarse con lo que uno piensa sobre la familia.
Lo importante en todas las sugerencias a continuación es percibir y aceptar la reacción
personal. ¿Qué pasa dentro de mí? ¿Me es indiferente? ¿Me irrita algo y me produce una
contradicción? ¿O me hace bien?

Es bueno cerrar los ojos frente a cada imagen interior y tomarse su tiempo hasta
que cada persona aparezca detalladamente en la imaginación. Las frases deben pronun-
ciarse sin emoción y con tranquilidad interior:

- Imagínese a su padre o madre y dígale: “Me paro a tu lado”


- Imagínese a su padre o madre e inclínese con respeto y honra, luego dígale: “Yo te
honro a ti y a tu destino.” •
- Imagínese a su padre o madre y dígale: “Yo soy parecido a ti” y / o “Yo lo hago como
tú.”
- Imagínese a su padre o madre y dígale: “Yo cargo con la responsabilidad por amor.”
- Imagínese a su padre y madre juntos y dígales: “Lo que ocurre entre vosotros no me
concierne. Lo dejo en vuestras manos. Yo sólo soy el hijo y no tengo que decidirme.”
- Imagínese a su padre y madre detrás suyo y siéntase sostenido.
- Imagínese a su padre y a su madre y dígales: “Yo tomo lo que me habéis regalado y
les agradezco... es mucho y alcanza... el resto lo hago yo solo.”
- ¿Qué siente al estar vinculado e identificado con su familia, especialmente con su
padre o su madre?
33
- Imagínese a un miembro expulsado de la familia y dígale: “Te pertenezco”
- Imagínese a una pareja anterior y dígale: “Te agradezco por lo que me has dado y
puedes quedarte con lo que yo te he dado. Yo tomo mi parte de responsabilidad en el
fracaso de nuestra relación y tu parte te la dejo a ti... Te doy el lugar correspondiente en mi
corazón (y mediante nuestros hijos permanecemos vinculados.)
- Imagínese un lugar donde están todos los muertos de la familia. Vaya allí y recués-
tese junto a los muertos. Descanse un momento. Cuando sienta que ha sido suficiente,
párese y diríjase nuevamente hacia la luz.

PASOS A REALIZAR PARA HACER UNA CONSTELACION

La visión de esta terapia orientada hacia la solución sistémica de hechos actuales


que padece el consultante, es que, en la mayoría de los casos, el conflicto se encuentra
entramado con la familia de origen, ancestral y en algunos otros, con la familia presente.

¿Qué más?

-Es un método que sirve para hacer un diagnóstico de situación. Por ejemplo: ¿Por qué no
consigo trabajo, pareja, etc.?

-Sirve para destrabar o abrir una situación de conflicto. Por ejemplo, para la toma de una
decisión.

-Sirve para cerrar situación no resueltas. Por ejemplo, duelos.

Terapeuta y representantes

Tarea del terapeuta:

Es diferente a cómo actúa un terapeuta en otros abordajes:

- dice cuándo trabajar o no,

- qué frases usar,

- elige personas para colocar en el campo.

La condición necesaria es la conexión del terapeuta con el campo conocedor o cam-


po de memoria del consultante y con su propia intuición.
Las constelaciones pueden desarrollarse en contacto con los representantes, sus reaccio-
nes, el respeto al campo conocedor, al respeto a las situaciones, hechos que aparezcan o
que no aparezcan, los toma como hipótesis de trabajo.
Es importante testear con hechos de la realidad, la información aparecida durante la cons-
telación.
34
El terapeuta respetara:

- Lo que se dice y no se dice,

- Los órdenes del amor.

El terapeuta trabaja en 3 niveles:

- La energía de los representantes,

- Ordenes del amor,

- Realidad.

Energía de los representantes:


En algunas constelaciones, se les pide que sigan la intención de su movimiento,
pudiendo encontrar o encaminar hacia la solución. El terapeuta puede, siguiendo los
Órdenes del amor, advertir cuando un representante sigue movimientos desde la con-
ciencia, no desde el alma. Por ejemplo: un representante de un hijo que retrocede al ver
al representante de su padre muerto trágicamente cuando era pequeño (duelo no elabo-
rado). El terapeuta acompañará hacia el movimiento del alma, esto significa en este caso,
hacia la elaboración del duelo, a reencontrarse con el padre fallecido para luego soltarlo.

Órdenes del amor:


El terapeuta debería utilizar su saber acerca de las regularidades y las excepciones
para lograr un buen orden en el que cada cual se sienta bien.

Nivel de la realidad:
Contiene los hechos concretos que el cliente conoce y comparte. Son esenciales
introducirlos en la Constelación. Máximo si se trata de hechos que tienen consecuencias.
Si un cliente dice mi padre me ha violado y en la constelación se ve una corriente de amor
muy grande entre ambos, se introducirá la información:

“Me has violado”. Bertold Ulsamer habla de “linterna”: esto implica qué elemento del pa-
norama familiar será exactamente observado durante la constelación. El cliente o consul-
tante en primer término, los hijos del cliente (por las consecuencias sobre ellos), un exclui-
do o excluidos del sistema (por ejemplo, los padres, un ex marido, etc.)
El motivo de la constelación será “usado” para iluminar con la linterna todos los
rincones oscuros que se encuentran relacionados con el motivo de consulta de la constel-
ación.

Es importante integrar la energía de los representantes, el orden y la realidad, y no


sólo el orden, no sólo la energía de los representantes.

35
Requisitos a cumplir:

- Es necesario tener formación y oficio,


- saber acerca de los órdenes del amor.
- Incluir la realidad y el orden
- tener confianza en el campo conocedor.

Es importante no tener la intensión de modificar el destino ni de curar al cliente.


Siempre existe el deseo y la intensión de apoyar al consultante en su camino de sanación.
¿Qué es lo que actúa en contra de un constelador? La testarudez, el orgullo del terapeuta,
si pretende ir contra el fluir interrumpido de una constelación.

Tema de la Constelación

Cómo se realiza una Constelación Familiar:

- En grupo
- En individual
- Constelación de a dos
- Constelación de a tres

Para realizar una constelación es necesario ser parte del problema y de la solución.

PASOS:

-Preguntas en relación al tema (según la decisión del constelador) siempre relacionados a


hechos importantes. Acontecidos en la familia.

- Elección de representantes. Decisión si el consultante participa de la primera etapa de la


constelación.

- Posicionamiento de los representantes: Imagen inicial.

- Intervenciones.

a. Lectura de la imagen inicial,


b. “Sigan el impulso”. Se solicita a los representantes que libremente los representantes
buscan un mejor lugar,
c. Se pregunta a los representantes acerca de sus sensaciones,
d. Se sugieren movimientos exploratorios y frases sanadoras.

-Imagen final: en la que la mayoría llega a un lugar más relajado. Si hay varios se tomara
básicamente en cuenta el lugar del consultante y los representantes más significativos
para esa escena.
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¿Cuántas constelaciones es bueno hacer?

Hellinger sostenía que una persona debería hacer una sobre su sistema de origen
y una sobre el actual. En 1997 en Wiesloch, dijo Hellinger que una primer constelación
puede abrir una capa superficial de la personalidad, luego había otras capas y temas, para
trabajar.
La participación reiterada en talleres es una herramienta valiosísima para fomentar
el crecimiento personal, ayuda a expandir aquellas imágenes internas que necesitan de
un tiempo para desarrollar su efecto.
Para hacer una nueva constelación es necesario chequear si el consultante lo quiere
hacer para profundizar su proceso y tener una mayor comprensión del mismo. En estos
casos es conveniente hacerla. Formarse en este enfoque es también un proceso de cre-
cimiento personal. Las constelaciones liberan energíaspoderosas y descontroladas. Sen-
timientos ocultos aparecen.

Una constelación no es un instrumento inocente

Hay que ser muy cauteloso con cómo se la usa. Luego pueden desencadenarse
fuerzas que hay que saber controlar y entender. Para ello además de conocimiento es
necesario oficio y experiencia de vida.

Metodología e Intervenciones

Trabajo posterior a una constelación:


Es bueno que el consultante acuda a un Psicólogo o a una terapia para apoyo, para
tener un acompañamiento y también para profundizar en el propio camino.
Si un representante queda con sentimientos y emociones del rol que desempeñó
es bueno realizar algún ejercicio para quedar libre de ello. Si con esto no alcanzara, sería
bueno que la persona se pregunte qué había de suyo y personal en ello.

¿Cuándo se elige representante? ¿Cuándo se constela con el consultante directamente?

Algunas veces se ubica al cliente en la constelación cuando ésta llega a su fin. Al


hacerlo, entra en las relaciones y experimenta que se siente en su propio lugar, producié-
ndose una identificación emocional. Se pone como parte de la familia y acepta a los re-
presentantes como si fuesen personajes reales y así podrá algunas veces pronunciar frases
sanadoras. Hacia esos representantes diciendo: Te tomo papá (como dirigiéndose a su
padre verdaderamente).

Dependerá de la evaluación del terapeuta

Si es conveniente que el consultante participe en toda la constelación sin represen-


tante, o se lo convocara en algún tramo de la constelación o desde el comienzo. Por ej. Si
se trata de resolver el duelo por un padre muerto tempranamente, es conveniente que
37
realice el movimiento del duelo el propio consultante. A veces es convocado al final de su
constelación o simplemente se le permite ser observador. Dependerá de las resistencias o
preparación del consultante o de cómo el trabajo de una constelación podrá ayudar me-
jor al consultante.

Intervención del terapeuta:

Es minimalista. Se termina la constelación cuando se encuentra el punto de mayor


energía para el sistema. Por ejemplo: un paciente dice sentirse solo y deprimido, la cons-
telación muestra cómo se reconcilia con su padre. Entonces trabajar en esa misma cons-
telación con la línea de su madre, la energía se pierde la idea beneficiosa es que el efecto
de una constelación no está en manos del terapeuta y tampoco del consultante.
Si el consultante está abierto los efectos se verán con más precisión. También si el sistema
lo permite.
Es responsabilidad del consultante ir profundizando con su trabajo personal lo
que se ha abierto o cerrado con una constelación.“La constelación es un suceso en un
proceso”(Tobías Holc). Es fundamental trabajar sobre la responsabilidad personal.
Aprendemos la fuerza de los hechos y de la realidad más que de las ideas. Se ve a través
de las constelaciones que somos responsables de nuestros actos sin importar cómo nos
justifiquemos frente a ello. Si miramos los hechos y a las personas de frente nos fortalece y
clarifica la vida. Nos damos cuenta que lo simple y profundo puede expresarse con pocas
palabras.

Ámbito Terapia Individual

A veces hay consteladores que no tienen grupos. También sucede que no todo con-
sultante está preparado para hacer su constelación.
Cuando trabajamos con Constelaciones en el ámbito de una terapia individual, se
asemeja más a una terapia gestáltica o a un psicodrama.
Se pueden utilizar objetos, por ejemplo muñecos de madera, playmóvil, plantillas
de goma con diferentes formas, almohadones, papeles. También en esta forma de apli-
cación aparece un campo de conocimiento.
Por ejemplo, utilizando muñecos. Se le puede pedir al paciente que los ubique en
un espacio sobre una mesa y se le podrá preguntar, señalando a un muñeco que repre-
senta a su padre.

Ejemplo:.
- ¿Cómo se sentiría tu padre en este lugar?, o se le puede pedir que le diga Ahora decile a
tu padre: “Recién ahora te veo”…. y ahora el padre le dice a……
- Se pueden usar etiquetas con nombres, zapatos, almohadones, gorros….
- Al pararse sobre el lugar, el terapeuta o la persona podrían percibir cosas.
- Para saltar de rol en rol hay que ser flexible y tener capacidad de compenetración.
- Este trabajo no se puede hacer con todos los pacientes.
- En caso de aplicarlo, es bueno que el terapeuta pase por todos los roles y chequee.
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Se pueden usar visualizaciones:

Imagina con ojos cerrados que estas frente a tu mamá, la miras y le decís:” ahora te
tomo...”….

¿Qué estás sintiendo ahora cuando la miras?

En una constelación dentro de un grupo, la energía del campo de conocimiento es


más fuerte. La intensidad y los sentimientos son más claros y precisos.
La constelación entre dos personas (Constelación de dos) es útil cuando hay un tema pen-
diente con alguien.
Se puede hacer con el terapeuta. Es un buen primer paso, para mostrar cual es el
trabajo de un representante.

Principios y Dinámicas:

Si durante una constelación se advierte que hay una persona o aspecto que el
consultante no ve o excluye, hay que ubicarlo a una buena distancia, ni muy lejos ni muy
cerca del consultante o su representante, luego es bueno que se realice el reconocimiento
de la pertenencia:

Por ejemplo:
- “Te reconozco como mi hermano, te doy lugar como mi miedo, vos formas parte de mí.”
- También se pueden representar objetos: una casa, dinero, un auto, etc.
- Los representantes manifiestan sentimientos que son proyecciones de sentimientos del
consultante.
- También se puede “limpiar” de enredos o dinámicas sistémicas proyectadas sobre esos
objetos.

El trabajo en constelaciones sirve para incluir con conciencia a los miembros de la


familia y a todos darles un lugar. La persona se ve en la continuidad.
Se advierte de este modo que la vida es más grande que nuestra idea acerca de
deseos y de nosotros mismo. También se crea un mayor respeto hacia los demás.
La comprensión de que todos estamos determinados por lo familiar, más allá de
nuestro vínculo real con ella, nos muestra que hay algo más que nuestra alma personal,
de nosotros mismos.
Las constelaciones ayudan a tomar a la persona tal como son. Lo importante es que
este tomar sea verdadero y no fingido.
Representar a personas o situaciones lejanas a la propia vida enriquece, lleva a
profundizar en el propio ser y experimentar una comprensión existencial de otros seres y
destinos.

39
Hechos importantes a tener en cuenta

- Miembros excluidos de la red familiar;

- Muertes tempranas de hijos, por ende hermanos;

- Muertes de padres cuando los hijos son pequeños;

- Muerte de la madre en el parto;

- Partos difíciles con riesgo de vida para la madre, el bebé o para ambos;

- Abortos. Provocados o espontáneos;

- Enfermedades a repetición o no de distinto grado de gravedad, somáticas, psíquicas o


mentales;

- Adicciones diversas (alcoholismo, drogas, juego);

- Accidentes a repetición o no de distinto grado de gravedad;

- Migraciones escapando de la guerra o miseria y dejando familiares cercanos en el país de


origen;

- Participación en guerras. Desapariciones y secuestros;

* Situaciones en las cuales algunos familiares de la red sacaron provecho de otras perso-
nas causándoles desgracia o infortunio. Por ejemplo, si algunos tuvieron grandes empre-
sas, campos, minas en las que emplearon personas en calidad de esclavos o exponiéndo-
los a situaciones de vida indígena;

- Divorcios y separaciones de pareja no logradas;

- Separaciones entre hermanos;

+ Suicidios o asesinatos;

- Abusos. Maltrato. Violación. Incesto.

- Epidemias, catástrofes naturales que afectaron a la familia. Accidentes masivos y otros


traumas sociales.

- Mala praxis profesional y muertes en accidentes por responsabilidad de terceros.

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- Corrientes opuestas. Oposiciones ideológicas, religiosas y raciales in conciliadas
en la familia.

- Salvar a alguien o ser salvados.

A quienes se considean excluidos?

- A los no tenidos en cuenta, generalmente otras parejas anteriores de Padres o Abuelos.


Aquellos otros que devienen pertenecientes a partir de algún hecho Vinculante.

- A aquellos por quienes no se hizo duelo:

• Abortos provocados o espontáneos


• Muertes tempranas de niños pequeños y jóvenes
• Cuando mueren Padres o Tutores a temprana edad del niño
• Cuando los muertos están idealizados o despreciados
• Cuando subsiste culpa y/o enojo por la muerte de otro

- A los hijos vivos o abortados de parejas anteriores o extramatrimoniales;

- A las Madres o Padres de estos hijos ocultos;

- Al mal visto, criticado, juzgado, descalificado, despreciado, desvalorizado y aquellos que


constituyeron una carga para la familia, de los cuales quisieron librarse.

- A los apartados y/o desheredados, por no responder a estándares y expectativas familiares

- A los novios/as, parejas anteriores cuando murieron o medió una separación no lograda

- No sólo personas sino hechos y situaciones rechazadas, que a veces involucran a varias
personas de la historia familiar o de fuera de la familia;

- Hechos y situaciones de la propia vida que preferiríamos no haber vivido, que lamenta-
mos, que sentimos no merecer;

- Secretos personales y familiares;

- Partes de uno mismo: partes del cuerpo y aspectos de nuestro modo de ser que rechaza-
mos o reprimimos, juzgamos o menospreciamos.

41
Catálogo de dinámicas indicativo no taxativo

Adicciones
Las constelaciones familiares sacan a la luz una dinámica que rigurosamente se
plantea en estos casos, más frecuente en adicción a drogas más pesadas.
El adicto tiene un vínculo que lo une profundamente a los muertos de la propia
familia.
La muerte y los muertos le atraen, la droga es el medio. La atracción a la droga (se-
guir a los muertos) es mayor que su deseo de cesar el consumo.

Sobreviviente
Siente culpa. Sus ganas y fuerza de vivir desaparecen, quieren seguir a los muertos
o compensar negativamente su vida.

Violencia
Detrás de hechos terribles de violencia se observa lealtad a los sistemas de origen:
generalmente allí se encurta la conexión con hechos dolorosos, acontecidos en genera-
ciones anteriores.

Ira adoptada
Quien la siente, siente que tiene razón. Es difícil así asumir la propia responsabili-
dad. La realidad es una nebulosa. Esta dinámica oculta dificulta asumir la responsabilidad.
Un miembro de un sistema de delincuentes está dispuesto a dar su servicio como
delincuente al sistema.

Pasos para resolver la dinámica y favorecer la propia responsabilidad:

1) Reconocer cómo su modo de actuar está vinculado a su familia.

2) Es necesario cambiar y transformar los vínculos con la familia que se han manifestado
negativamente. El trabajo se realiza con respeto y viendo si es más fuerte la necesidad de
cambiar o su lealtad al sistema. Eso no se logra con solo una Constelación. A veces resulta
imposible el cambio. Al menos es bueno reconocerlo.

3) Aceptar la responsabilidad sobre las propias acciones. Para que un victimario tome con-
ciencia de su culpa es necesario que mire a los ojos a su víctima. Solo así habrá conciencia
del acto y llegara el arrepentimiento.

Patria
Al haber una expulsión o migración o cuando los padres vienen de lugares diferen-
tes, hay que colocar representantes para los países. La persona siente una estrecha rela-
ción con la patria.
Perder la patria es igual a perder un mimbro importante de la familia. Reprimir esta
pérdida es no elaborar el duelo. El duelo cesa cuando el dolor ocupa su lugar.
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Si un hijo rechaza su propia patria o la de los padres o abuelos, está rechazando sus
raíces. El destierro es siempre una injusticia cometida hacia los desterrados.
La gente nueva que ocupa el país obtiene beneficios de esta injusticia. En los hijos y
nietos aparece la necesidad de reparación y expiación.

La culpa siempre es personal


El hijo honra al padre y a la madre, como fuente de vida y les deja la responsabilidad
de hechos vergonzosos que hayan cometido. El hijo conserva sus raíces, no debe quedar
enredado con culpas ajenas.
Si un descendiente de un asesino siente vergüenza, la vergüenza lo conecta con los
victimarios. Con las víctimas puede haber sentimientos de duelo y respeto, lo opuesto a la
vergüenza.

Sobre la muerte
Cuando las muertes son dudosas: cámaras de gas, desaparecidos en Argentina, Hi-
roshima, bomba atómica; es complejo el duelo.
También, por ejemplo, descendientes de conquistadores en relación a los indios: la
culpa de los antepasados pesa sobre la descendencia.
También tiene consecuencias dentro de un sistema si alguien saca ventaja por la
muerte de otro: consulta un hombre de 45 años, sin pareja, intranquilo, no encuentra
lugar en ningún lado.
Su abuelo fue constructor del ferrocarril Boston – Toronto: ganó fortunas. Durante la
construcción murieron obreros.
Descendientes de Indios: recuperan fuerzas cuando se sitúan generaciones anterio-
res a la llegada y aniquilación por los blancos.
Fuertes sentimientos eróticos de padres a hijas o madres a hijos En constelaciones
con japoneses o taiwaneses, se ve con frecuencia. Se trata de Matrimonios.
Un hijo que nace de una relación así, puede ser sustituto de una relación insatisfac-
toria y poco plena. Luego, el patrón se repite.
Esta dinámica también se da en un hijo, por identificación con una pareja anterior
de la madre o padre, o puede representar a su propio padre o madre. (Hija que representa
para el padre a su propia madre, o a una hermana, etc.)

Muertes tempranas de hermanos


Produce en los hermanos que lo sobreviven o que nacen posteriormente una atrac-
ción hacia la muerte.
En los hermanos vivos, trae el sentimiento de culpa del sobreviviente, miedo mu-
chas veces (cuando se trata de una muerte de un niño pequeño por ej.,) o una idealización
del muerto, que no ayuda a la elaboración del duelo.

Política y cultura
Pueden las constelaciones usarse para constelar conflictos políticos. Se puede perci-
bir emociones y experimentar conocimientos históricos.
Quien la realiza debe tener poder político de decisión o haber sufrido las conse-
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cuencias de esos hechos.
También puede aplicarse para entender razones de conflictos entre naciones y cul-
turas y encontrar soluciones.
Es muy valioso y sanador para el entendimiento humano podes asumir roles de
diferentes culturas (para un japonés que siente un brasilero, etc.)

Inseminación artificial
Trae un nuevo modelo sistémico. Entran los sistemas de la persona (alquiler de vien-
tre, donación de óvulos o espermas) o pareja donante, la pareja de padres que reciben la
donación y el bebe.
Al elegir tener un bebe con un esperma de otro, por ej. Un hombre que es estéril,
optan por la donación de espermas. Desaparece la relación, dice Hellinger. Peor aun cuan-
do se le oculta la verdad al hijo.
Las consecuencias dependerán del grado de respeto, responsabilidad y conciencia
real con que se tomen decisiones tan delicadas. El mensaje es: estas decisiones no son
inocuas.
Para el hijo nacido en estas condiciones (generalmente los representantes de estos
bebes dicen sentir frío) es importante trabajar para que tomen sus vidas más allá de sus
progenitores, dando a cada uno su lugar.

Hijo extramatrimonial
Todo nuevo sistema está por encima del anterior. Por lo tanto, cuando hay un hijo
con otra pareja, la anterior desaparece. Por ej. Un hombre casado que tiene durante su
matrimonio, un hijo con otra mujer. El matrimonio se rompe en estas condiciones.

Donación de órganos
Dice Hellinger: debe haber una profunda comunión, amor y respeto para que fun-
cione. El que recibe el órgano tiene que recibir la bendición del donante.
A veces, para un receptor es demasiado recibir de un pariente un órgano o sacar
ventaja de la muerte de otro. A veces, también se observa en el donante, tener dificul-
tades en su propia vida, luego de haber donado. La frase sanadora para el donante, que
con frecuencia se utiliza en una constelación es: “fue demasiado para mí.”
Desde la experiencia reconoce los patrones que se repiten, por ejemplo la identifi-
cación con la primer mujer o marido.

Verdad para Hellinger

Es lo que se ve e interpreta (se lo dice a Linz en una entrevista) en el momento que


cualquier persona también puede ver si está atenta al momento.
La verdad es algo que muestra el momento y su dirección, indica El paso siguiente.
Cuando ya ha visto algo así en otra constelación lo dice con absoluta seguridad y com-
prueba cuál es el efecto.
“Si ocurre lo mismo en una constelación de lo que sucedió en una constelación
anterior, dice Hellinger, miro de forma nueva lo que el momento me trae. “Dice, no hay
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verdades permanentes
Dice Hellinger: “Siempre miro de una manera nueva pues, la verdad de un momento
es reemplazada por la verdad de otro momento. Ese orientarse hacia la verdad revelada
en cada momento, es lo que caracteriza mi modo de proceder, es lo que llama Psicotera-
pia Fenomenológica.
Aunque haya patrones que se repitan, se enfrenta a la contradicción cuando apa-
rece y sopesa los términos de la misma. Hellinger acuerda con la contradicción
de aquello que manifiesta y no trata de comprobarlo.
Contradicción: se atiene a su verdad personal, a lo que percibe. Por otro lado, no pretende
que el otro tenga la misma verdad.
Hellinger no se ha quedado en la jungla de las terapias, sino que buscó lo efectivo
en ellas. Ha llegado a una independencia interior. Confía en sus propios juicios es en lo
que ve. Es bueno poder aceptar con respeto a este hombre.
Cada uno luego, apoyado en sus enseñanzas puede comprobar los resultados y
adquirir distintos puntos de vista
Su gran descubrimiento es el del “campo conocedor” y la interrelación de los partici-
pantes con él.
Los órdenes del amor fueron descubiertos, no diseñados.

Dice Hellinger: según mis observaciones, la familia perfecta es la peor, pues la moral que
allí impera destrozó la vida y todo lo vivo. En las llamadas familias perfectas, se produce el
fenómeno de exclusión de las ovejas negras.
Algunos sostienen que son mejores y que tienen más derecho a vivir y a pertenecer.
Esta es la peor falta contra el orden. Mientras que en las familias de los pecadores todo
resulta más fácil. El vínculo exclusivo con la propia familia detiene el desarrollo.
El camino comienza con ese vínculo y el orden en la propia familia, luego es el tiem-
po, de encontrarse con el propio ser mas allá de la familia de origen.
El paso siguiente la persona se entrega a algo mayor y más lejano.
Los terapeutas comienzan este camino y lo hacen desde abajo, como una vaca
comenzó siendo ternero. Es ponerse en el camino. A medida que avanzamos, aceptamos y
nos exponemos a más cosas y más peligrosas.

Órdenes del Amor- Bert Hellinger

El problema y la desdicha van unidos a una sensación de inocencia y de felicidad.


La solución y la felicidad, en cambio, van unidos a una sensación de traición y culpa. Por
eso, la solución únicamente es posible cuando la persona afronta esta culpa. Si bien no se
trata de una culpa razonable, se experimenta como tal. Por este motivo, el paso del pro-
blema a la solución es tan difícil.
Al estar identificado, me siento enajenado de mí mismo (no estoy libre, muchas
veces ni siquiera sé que estoy identificado). En cambio, siguiendo un modelo no me siento
enajenado (un modelo no es una identificación). Un modelo se tiene presente. Por tanto,
estoy separado del modelo, puedo seguirlo o no; estoy libre).
Lo importante es no hacer más de lo que la persona necesita para la solución.
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El desprendimiento de lo más próximo nos relaciona con algo mayor, aunque nos
cueste el precio de una mayor soledad.
El orden nos viene dado y no es posible sustituirlo por el amor. El amor se subordina
a un orden y después puede prosperar.
Confesar las propias culpas y quejarse no es más que aplazar la acción (se impide
actuar y se fomenta la debilidad).
En el seno de un sistema existe la prioridad en función del comienzo de la perte-
nencia a ese sistema (el primogénito sobre el segundo, la relación de pareja sobre la pa-
ternidad, etc.) En la sucesión de los sistemas, sin embargo, la nueva familia tiene prioridad
sobre la antigua.
La profundidad de un vínculo puede deducirse del grado de culpa que una persona
siente al abandonar una relación.
En terapia familiar el interés se centra sobre todo en descubrir dónde la persona se arroga
(inconscientemente) un derecho que no le corresponde (por ej un hijo que intenta expiar
una culpa en lugar de sus padres).
Un hijo no debe nunca saber detalles que pertenecen a la relación de pareja de los
padres. Eso no le interesa ni al hijo ni a nadie más. El revelar detalles de la relación íntima
constituye un abuso de confianza de graves consecuencias, ya que rompe la relación. Lo
íntimo siempre debe ser un secreto para terceros.
En la mayoría de los casos las separaciones (de pareja) se dan sin que haya culpa por
ninguna parte; por regla general, son inevitables.
Siempre que algo no funciona bien entre los padres, los hijos buscan la culpa en e-
llos mismos. Prefieren tener la culpa ellos mismos que darles la culpa a los padres
Los hijos (después del divorcio) deben ir con aquel de los padres que más respeta al otro
cónyuge en los hijos. Por regla general, éste es el marido. El hombre tiende más a respetar
a la mujer en los hijos, que no a la inversa. No sé por qué es así, pero se puede ver. Pare
el bien de sus hijos, lo mejor es que cada uno de los padres continúe en los hijos el amor
original al otro cónyuge, tal como fue en un principio e independientemente de lo que
resultó más adelante.
La persona que se decide a favor de algo, por regla general tiene que renunciar a
otra cosa a cambio. Aquello por lo que se decide es aquello que es, aquello que se realiza.
En relación a lo que es y que se realiza, lo otro, a lo que la persona renuncia, es como un
no-ser (no se trata de nada sino de una existencia no realizada, sin la cual lo que es no
sería concebible).
Si menosprecia lo que constituye el no-ser, éste merma lo que es. Si lo valora, la
parte no realizada de su existencia, añade aún algo a aquello elegido, permitiendo que
crezca y aumente.
La persona que admite su culpa tiene fuerza; la culpa se manifiesta como fuerza.
El que niega su culpa y rehúye sus consecuencias se siente culpable y débil. En cambio, la
persona que toma sobre sí una culpa y sus consecuencias en lugar de otro, se debilita, al
mismo tiempo también debilita a la otra persona, dado que tomando sobre sí la culpa de
otro, también lo priva de la fuerza para hacer algo con esa culpa.
Cuánto más se aleja una interpretación (personal sobre la situación) de la realidad,
más veces hay que repetirla. De lo contrario, la percepción la cuestionaría .
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La solución duele. También la solución buena duele, ya que la solución buena es
humilde. Esta es la traba.
Siempre que alguien fue interrumpido en un movimiento temprano hacia uno de
los padres, el recuerdo surge una y otra vez (el amor acumulado puede provocar dolores
de cabeza)- aunque sólo sea como recuerdo corporal- en cuanto la persona se dirige a
otra, por ejemplo a su pareja. Así en el mismo punto que interrumpió el movimiento en
aquel entonces, también lo interrumpe ahora.
La neurosis nace en el punto en que se interrumpió el movimiento hacia uno de los
padres, y el comportamiento neurótico no es más que el movimiento circular antes des-
cripto (alejarse del punto de interrupción para después volver a él).
La persona que mata (o quiere matar, o cometió un crimen serio contra otra) a otro
miembro de su sistema, pierde su derecho a la pertenencia. Tiene que marcharse o tiene
que ser excluida. De lo contrario se excluye a otro miembro inocente del sistema.
Excluir a una persona significa, por ej, que los hijos despidan a su padre o a su
madre de sus corazones con amor, dejando que se vayan con las víctimas.
La solución requiere el gran valor de mirar abiertamente la realidad, valor que, por
regla general, sólo tiene el terapeuta, siempre que se mantenga independiente, conozca
y afirme las órdenes que actúan en los sistemas, y se someta a ellos con respeto. Dejando
que los participantes actúen por sí solos, estos se comportan como si secretamente se
hubieran puesto de acuerdo en mantener el problema.
El terapeuta no debe actuar como si no viera lo que ve, ni ocultar sus conocimientos
y experiencias detrás de frases en subjuntivo, ya que, de lo contrario, engaña a los partici-
pantes formando parte de su complot. La persona que comprende los órdenes ve la solu-
ción.
Buscando la solución a partir de un concepto determinado o de una asociación,
el terapeuta jamás encontrará la claridad. Deduciendo no encontrará nunca la solución.
Toda solución, es siempre única e irrepetible. Centrando mi mirada en la persona que lleva
la carga (teniendo presente y respetando a todos los implicados) el terapeuta encontrará
la solución, ya que, de esa manera, tiene presente lo esencial.
La imagen final se busca a través de varios pasos. Frecuentemente se señalan
primero los extremos a los que el sistema tiende, para después buscar la solución mejor
en varios pasos. Es preciso, sin embargo, acercarse a la meta con una cierta rapidez. Si la
búsqueda resulta demasiado larga, la energía se pierdeLlamamos “inmortal” lo que ya
sabemos perdido y pasado.
Entre otras razones, una persona se convierte en homosexual cuando tiene que
representar a otros miembros excluidos, considerados malos.

Sistema

Una comunidad de personas unidas por el destino a través de generaciones, cuyos


miembros, de manera inconsciente, pueden verse involucrados en el destino de otros
miembros. El alcance de este sistema se define por el alcance de los destinos causantes de
implicaciones.
Para las implicaciones sistémicas la proximidad física (por ejemplo una tía o abuela
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conviviente con la familia) no tiene ninguna importancia
El trabajo con constelaciones ha mostrado que entre supervivientes y muertos, y
entre perpetradores y víctimas, se crea un profundo vínculo que, más allá de los afectados
mismos, también tiene secuelas con sus descendientes.
Los cambios en un sistema se producen a través de la imagen interior acertada.

En terapia familiar existe un principio:

En lo que a bueno y malo se refiere, el asunto es justo lo contrario de lo que se pre-


senta. No es necesario conocer a las personas con las que uno está identificado. La presión
que conduce a la identificación proviene del sistema y actúa sin que se sepa nada de las
personas que uno tiene que representar.
Una persona se vuelve toxicómana cuando la madre le decía: “Lo que viene del
padre no vale nada, toma tan sólo de mí”. En un caso así, el hijo se venga de la madre, to-
mando tanto que le perjudica.

(En Occidente) Los hombres están en retirada. Cada vez más las mujeres desprecian
más a los hombres, y con ello aumentan las toxicomanías. Es un proceso muy normal. Las
mujeres no pueden simplemente eliminar a los hombres.
La intuición únicamente funciona si estoy orientado hacia la solución, ya que, de
esta manera, también estoy orientado hacia el amor y el respeto.
En el hijo adulto, el movimiento hacia los padres a veces se obstaculiza por el despre-
cio que se siente hacia sus padres, o por los reproches que guarda contra ellos, porque se
considera mejor o quisiera ser mejor, o porque desea otra cosa que lo que ellos le dan. En
este caso, el movimiento hacia los padres debe ir precedido por una profunda reverencia.
Cuando una persona está convencida de que tiene razón, muy convencida, en la
mayoría de los casos se trata de una doble identificación (del sujeto y del objeto).
Cuando se trata de los propios derechos de una persona, uno no lucha con tanto fervor
como al tratarse de los derechos de terceros.
En su mayor parte, los problemas graves entre cónyuges radican en una doble
transferencia. Todos los esfuerzos por superarlos se verán frustrados hasta que no se
reconozca y solucione la identificación. Sólo entonces puede haber una relación nueva
y buena. En la identificación, la persona vive en un mundo extraño, inaccesible para los
demás, puesto que no es él mismo o ella misma, sino una persona ajena. Asimismo, tam-
poco ve a su pareja, sino a una persona ajena. Así, todo está desfigurado.
Ninguna persona tiene el derecho de perdonar. Cuando alguien pide perdón, me
pasa la responsabilidad de su culpa, es exactamente esto lo que ocurre en una confesión.
En ese momento se pasan las consecuencias de un comportamiento a otra persona. Algu-
nos se confiesan con el terapeuta. Si éste lo permite, lo toma sobre él y se lo queda. Pero
también puede protegerse diciendo “No lo quiero saber”. En el perdón siempre se da un
desnivel, de arriba abajo, lo cual impide una relación de igual a igual. Sin embargo, dicien-
do “lo siento”, tú guardas tu dignidad y el otro puede dirigirse a ti con más facilidad que si
le pidieras perdón.

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Introducción al rol del constelador

Diferencias con la terapia

En primer lugar, debemos recordar que la sesión individual de constelaciones fa-


miliares o la constelación realizada durante un taller grupal, al menos entendidas desde el
paradigma propio de este método fenomenológico, no constituyen una sesión de terapia.
El constelador familiar trabaja en red con los psicoterapeutas o psiquiatras: ambos traba-
jos son complementarios entre sí. Es importante tener todo esto en claro al momento
de iniciar la sesión. Es cierto que una constelación familiar, tanto grupal como individual,
tiene, por lo general, un efecto terapéutico. Sin embargo, no constituye una sesión de
terapia propiamente dicha, ya que carecemos de continuidad en el tiempo. No existe con-
tinuidad, puesto que la persona puede ir a vernos una sola vez en toda su vida o una vez
al año.
Si entendemos la palabra “proceso” como un conjunto de actividades encamina-
das hacia un resultado, podemos decir que las constelaciones familiares también tienen
un proceso, aunque no es igual al proceso terapéutico que presupone continuidad en
el tiempo (por ejemplo, semanal) para perseguir el resultado. Un proceso terapéutico,
incluso, puede utilizar diversas herramientas a lo largo del tiempo, mientras que las cons-
telaciones familiares consisten en una sola herramienta y necesita de cierto margen de
tiempo entre una sesión y otra, al menos uno o dos meses .
Es decir, también se da un proceso dentro de las constelaciones familiares, pero este
proceso se da de principio a fin dentro de la constelación, y el resultado perseguido es
posicionar a la persona en su lugar de mayor fuerza, para que luego, en su vida cotidiana,
al enfrentarse a un asunto dificultad o síntoma, observe lo que le sucede con otro tipo de
percepción y desde otro lugar. Las constelaciones familiares amplían el campo de infor-
mación que rodea a un síntoma o a un problema, y el objetivo más contundente del mé-
todo es que la persona pueda ampliar este núcleo de percepción. A partir de allí, las cons-
telaciones familiares dejan al sujeto en plena libertad con su asunto, que podrá seguir
revisando con su propio terapeuta (si es que hace terapia) o indagando en su propia vida
cotidiana. Esta es la razón por la que tantas veces se escucha decir que las constelaciones
no sanan, no buscan curar, no intentan resolver, aunque evidentemente muchas cosas
sanen, se curen o se solucionen a partir de ampliar nuestro propio núcleo de percepción
sobre los síntomas o problemas. Es también la razón por la cual decimos que una conste-
lación es un punto de partida y no de llegada.

PERCIBIR

El trabajo sistémico está basado en la percepción. A partir de esta percepción evi-


denciamos ciertos patrones. Estos patrones no son fijos sin embargo forman parte del
proceso. Pueden cambiar y ser una vez de una manera y otra vez de otra.
Esto quiere decir que el terapeuta debe de estar siempre alerta, y ver lo que real-
mente ocurre. Él no se deja distraer por una hipótesis o teoría que se ha hecho de ante-
mano.
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Un terapeuta sólo puede hacer el trabajo sistémico si se deja llevar por lo que se
evidencia; si escucha y percibe todo aquello que los representantes muestran.
Si el terapeuta quiere dirigir una constelación según sus ideas y valores morales, los re-
presentantes no colaboraran. El orden se encontrará únicamente de acuerdo con lo que
los representantes sienten como correcto.
Estos son dirigidos a su vez, por el alma de aquel que constela y por la conciencia
del clan al que pertenece. Lo que todas las constelaciones demuestran es que existe algo
así como un orden del amor. Los patrones que lo forman y las leyes que lo rigen están
aparentemente escritos en tu alma de una manera indeleble.
Cuando se vive en armonía con ese orden, se siente fuerza, amor y libertad. Cuando
se perturba este orden- consciente o inconscientemente- se vive con dolor, problemas y
falta de libertad.

¿Cuál es el lugar del constelador?

El lugar del constelador es un lugar de ayudador sin intención. El método no pre-


supone que de un lado están los sanos y, del otro lado, los no sanos; en este sentido, se
trata de un paradigma de igualdad (o intenta serlo, al menos). Presupone que todos los
seres humanos, tanto consultantes como consteladores, estamos unidos y somos leales a
nuestro sistema familiar de origen. No pretende remendar a nadie ni decirle qué hacer ni
cómo moverse en el mundo. No da consejos, aunque a veces es posible hacer sugerencias
para el manejo de las relaciones cotidianas y visibles.

El constelador está entrenado

• En primer lugar para leer imágenes


• Luego para detectar el lugar que el consultante ocupa en su sistema familiar de origen
• Y finalmente para, a través de imágenes o frases, facilitar al consultante la posibilidad
de moverse hacia su propio lugar o hacia un sitio de mayor fuerza. Y esta posibilidad
queda siempre a criterio de la persona, quien puede elegir o no moverse de allí.

Siempre se trabaja con la fuerza de la persona y con sus posibilidades y límites.

EL ROL DEL CONSTELADOR

El rol del constelador es un rol sin intención.

Ahora vamos a dar un paso más que, a primera vista, podría parecer contradictorio.
Estar sin intención no quiere decir ponernos en un lugar desde el cual eliminamos nuestra
humanidad. Ser humanos quiere decir que, por supuesto, tenemos intenciones, y los ayu-
dadores ciertamente las tenemos: intentamos ayudar a quien nos pide ayuda.
Si bien el primer paso para comprender cómo es el rol del facilitador de constelacio-
nes familiares es enfrentarnos a la frase que dice “sin intención”, una vez que recibimos el
impacto de esta propuesta de cambio de paradigma, podemos ir un poco más allá. Enton-
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ces, lo correcto sería decir que no se trata de no tener intenciones, sino que se trata del
lugar desde el cual asumimos la intención. Esto quiere decir que si el facilitador carece de
espacio interior suficiente para abordar la intención desde un lugar más amplio, entonces
su intención de ayudar ocupará casi todo su espacio y de esta forma se reducirá el poten-
cial sanador para con el consultante.
Por lo tanto, “sin intención” significa que nuestra intención humana de ayudar no
tiene que ser eliminada, sino jerarquizada, y ocupar un lugar mucho menos importante,
para que aquella parte nuestra que realmente no intenciona adquiera mayor espacio en la
relación constelador-consultante y, de esta forma, pueda emerger el potencial sanador.

RELACIÓN CONSTELADOR-CONSULTANTE

La relación facilitador-consultante tiene un cierto potencial. Sin embargo, no


debemos confundir este potencial con el potencial de sanación que posee cada sistema
familiar y cada consultante según sus circunstancias externas e internas, personales y
sistémicas. Este último potencial no depende del trabajo del constelador. El constelador
únicamente puede registrarlo, es decir, entrar en consonancia con lo que es, con la reali-
dad y las circunstancias del consultante y del sistema tal como se ha dado y se da. Esta
consonancia o resonancia permite que se active el potencial sanador de la relación facili-
tador-consultante, puesto que, en dicho momento, la intención de ayudar en el conste-
lador se ha jerarquizado (ocupa ahora el lugar que le corresponde) y se abre espacio para
que aquello que pueda y necesite emerger, en beneficio del consultante y su sistema,
ahora finalmente lo haga.
Si el constelador cree que de él depende el potencial sanador que hay en el sistema
familiar del consultante, entonces su intención de ayudar permanece en primer lugar y,
desde allí, podría caer fácilmente en el proselitismo. Querer convencer, imponer una idea
o solución para que alguien ahora esté mejor resulta peligroso cuando dicho movimiento
interno ocupa el lugar más importante. Para nosotros, el lugar más importante lo ocupa
el sistema familiar del consultante, luego el consultante y, en último lugar, el facilitador
con sus intenciones. Nuevamente se hace preciso aclarar que no es posible eliminar nada
de ninguno. Las intenciones están, sí, y al ser correctamente ubicadas en su lugar o jerar-
quizadas, adquieren con el tiempo una transformación sustancial que se parece un poco
más a la condición energética de lo que significa “estar sin intención”.

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