Un pensamiento
Vas caminando sin descansar
la vida impulsa tu andar
se acerca el amanecer
de nuevo un destino
Mis sentimientos se hacen canción
mis lágrimas emoción
y la humildad me enseñó
a no tener miedo
Prejuicioso rostros de maldad
so voz no sabe a verdad
que su sombrío existir
no extinga tu fuego
No ando buscando la comprensión
soy libre para sentir
si con tan solo existir
soy un pensamiento
Andamos juntos nuestra niñez
detrás de ese mismo sol
que nos brindaba el calor
palabras de vida
Soy muy dichoso en este lugar
mi padre ha de valorar
el fuego que yo logré
tener encendido
Nuestro refugio es la inmensidad
pues gira entorno a tu ser
cantemos nuestra verdad
hecha chacarera
La flor del nuevo amor
Enraiazando, luz de Amor
Tierra Madre
Soy fuego de tu Corazón
Suspendido en mi volar
Cruzo yo tus mares
Libre y azul es mi soñar
Cuando siento tu calor,
Me elevó en tus soles,
Magia dorada, conexión!
Soy la Tierra, Soy el Sol,
Germinando lunas,
Nace la Flor, del Nuevo Amor.
Soy Arena, Soy río,
En mis aguas llevo el mar,
como mí destino.
No hay Ayer, ni mañana,
Solo Soy Presente
Eterno en mi Presencia.
Otro cielo, otras almas,
Soy caída libre,
Estrella fugaz en mi cantar
Soy la Tierra, Soy el Sol,
germinando lunas,
Nace la flor, del Nuevo Amor.
Solo luz
Como haré con esta pena
que se metió dentro mío palomita
es un árbol de tristezas
que florecen con el vino ay vidita.
Como humito de cigarro
se van las cosas vividas por los años
hay coplas que no se olvidan
amores y despedidas desengaños
Sólo quiero luz
para andar y andar
mezclado entre nubes
voy a encontrar mi soledad.
Largo mi grito a los vientos
pa olvidarme de tu olvido
entre sueños
a solas con mis recuerdos
tu distancia
y mi camino a los cerros.
Como haré con esta pena
hoy canto pa desangrarla palomita
donde enterrar el cariño
y donde mis esperanzas ay vidita.
La Nochera
Ahora que estás ausente
Mi canto en la noche te lleva
Tu pelo tiene el aroma
De la lluvia sobre la tierra
Y tu presencia en las viñas
Doradas de luna se aleja
Hacia el corazón del vino
Donde nace la primavera
Mojada de luz, en mi guitarra nochera
Ciñendo voy tu cintura encendida por las estrellas
Quisiera volver a verte
Mirarme en tus ojos, quisiera
Robarte guitarra adentro
Hacia el tiempo de la madera
Cuando esta zamba te cante
En la noche, sola, recuerda
Mirando morir la luna
Cómo es larga y triste la ausencia
A don Rosa Toledo
Desde el vino un grito sube por la tarde
don Rosa Toledo va rumbo a las casas
y su grito verde, trepa los viscales
tiene un quejido de algarrobo y tala.
La vida le debe todas las promesas
el vino ha cumplido, por eso su amigo.
Sus venas son ramas de viejos nogales
y en la sangre danzan duendes de lagares.
Fue mago de fraguas. Fue también minero.
Mil estrellas guarda su yunque de herrero
como cascabeles de risas y sueño,
porque su esperanza, nunca tuvo miedo.
Ahí va el rey del hacha, quitate el sombrero
que ahí va por la tarde, Don Rosa Toledo.
En Don Rosa Toledo vuelven distancias y ausencias
y para las penas inventa alegrías
y su voz de árbol áspera y caliente
se le vuelve tierna, si dice María.
Las venas del cuello se le hacen chirleras
cuando suelta en coplas su alma vidalera,
y un perfume a albahaca se mezcla en su ropa
con el remolino de la borrachera.