Zigurat
Es un templo de la antigua Mesopotamia que tiene la forma de una torre o pirámide escalonada.
El diseño de un zigurat va desde una simple base con un templo en lo alto, hasta las maravillas
matemáticas y arquitectónicas con varias terrazas rematadas con un templo. La base podía ser de
forma rectangular, ovalada o cuadrada. El núcleo del zigurat –la parte no expuesta a la
intemperie– estaba construido de ladrillos secados al sol (adobe), mientras que la parte exterior
estaba revestida de ladrillos cocidos, los cuales podían además estar vitrificados en diferentes
colores; el acceso se realizaba mediante escaleras situadas en los lados del zigurat o que ascendían
en espiral hasta la cima.
Los zigurats fueron un tipo de templo común para sumerios, babilonios y asirios.
Se les consideraba la morada de los dioses. Gracias al zigurat, la gente podía estar cerca de los
dioses.
Nabucodonosor
Rey de Babilonia (?, h. 630 - Babilonia ?, 562 a.C.). Nabucodonosor era hijo de Nabopolasar, un
general caldeo que, tras la muerte de Asurbanipal, se había proclamado soberano de Elam,
Mesopotamia, Siria y Palestina, fundando un Imperio neobabilonio que vino a ocupar el espacio
del declinante Imperio asirio.
Nabucodonosor aseguró el dominio de estos territorios derrotando a los egipcios en la batalla de
Karkemish (605), todavía en vida de su padre. Muerto Nabopolasar en aquel mismo año,
Nabucodonosor le sucedió y se consagró a la tarea de consolidar el imperio que había heredado,
combatiendo incesantemente contra sus enemigos, especialmente en la zona sirio-palestina.
A pesar de que Nabucodonosor había ocupado Jerusalén y deportado a muchos judíos a Babilonia,
el rey Joaquín de Judá se rebeló en connivencia con los egipcios en el 597; tras recuperar
Jerusalén, Nabucodonosor les castigó con una segunda deportación a Babilonia. Puso entonces en
el Trono de Judá a Sedecías, que también le traicionó, rebelándose de nuevo en alianza con Tiro y
Egipto (586).
Tras un año y medio de asedio, Nabucodonosor tomó Jerusalén por tercera vez, mandó destruir la
ciudad y el templo (clave de la identidad del pueblo judío) y envió un tercer contingente de judíos
deportados a Babilonia; este «cautiverio babilónico» de los judíos se prolongaría hasta que el
imperio fuera conquistado por los persas, quienes restauraron el Templo y permitieron el regreso
de los deportados a su país de origen. Tras una dura lucha, Nabucodonosor completó su victoria
con la anexión de Tiro (573) y una nueva derrota de los egipcios (567).