El término Mentalizar hace referencia a una de las capacidades más fascinantes, características y distintivas del ser
humano: su tendencia para ir más allá de la superficie de las cosas a partir del deseo de comprender el porqué de
su funcionamiento.
Concretando un poco más esta idea, la capacidad de mentalizar viene siendo definida por los autores que
empezaron a elaborar este concepto hacia los años noventa como la habilidad humana de percibir, interpretar y
comprender tanto el propio funcionamiento como el de aquellos con los que nos relacionamos en términos de
“estados mentales intencionales”, esto es, en términos de necesidades, deseos, sentimientos, creencias, objetivos,
propósitos, etc. (Bateman y Fonagy, 2016; p. 3; Fonagy, Bateman y Luyten, 2012; p. 3).
Mentalizar supone pues enfatizar el hecho de que nuestras creencias, anhelos, deseos, sentimientos y
pensamientos, ya sean conscientes o inconscientes, determinan nuestra forma de funcionar. Lo cual conlleva situar
el foco en los es- tados mentales que determinan tanto nuestro modo de comportarnos como el modo en que se
comporta la gente con la que nos relacionamos.
Video referencia: T1 E#2. Terapia basada en la Mentalización
https://www.youtube.com/watch?v=gtx9fnzqXTE
1.2. Dimensiones de la Mentalización
Un rasgo fundamental de la MBT radica en su esfuerzo decidido por adaptar cada intervención terapéutica a cada
paciente concreto y a cada momento concreto del proceso terapéutico. Esa pretensión requiere una lectura muy
fina de las dificultades de mentalización de cada paciente determinado en cada momento concreto. De cara a la
realización de esta tarea diagnóstica y al tiempo terapéutica “momento a momento”, es preciso tener en cuenta
que la capacidad de mentalizar es dinámica y multidimensional.
Pueden delimitarse con claridad cuatro dimensiones o polaridades básicas en la capacidad de mentalización y que
implican la activación de diferentes áreas cerebrales.
Un funcionamiento saludable precisaría de la posibilidad de ajustar de modo flexible cada una de estas dimensiones
en función de las circunstancias intrapsíquicas e interpersonales en las que nos encontramos en cada momento.
Estas dimensiones serían (ver Figura 2):
Esto supone que, para cada individuo concreto, hay un punto de activación emocional en el que la capacidad para
sentir y pensar de un modo tranquilo y controlado cae de un modo dramático, poniéndose en marcha entonces
una mentalización intuitiva, automática, que puede ser muy útil en una situación de riesgo extremo pero que resulta
inadecuada y problemática en una interacción interpersonal compleja.
Resumen: Objetivo terapéutico de la MBT
La Terapia Basada en la Mentalización (MBT) tiene como objetivo explícito mejorar la capacidad de mentalización
del paciente, con el fin de restaurar su confianza epistémica. Para lograrlo, el terapeuta debe:
• Establecer una relación segura y confiable.
• Usar su propia mente para comprender la mente del paciente.
Este fortalecimiento solo es posible si existe una relación terapéutica sólida, en la que el terapeuta se involucra
desde una postura de “no saber”, mostrando un interés genuino por comprender los estados mentales del paciente.
Esta actitud permite al paciente reconocerse en la mente del otro, conectarse con su subjetividad y activar su
capacidad de mentalizar. La figura del terapeuta mentalizante, por tanto, es central en todo proceso
psicoterapéutico efectivo.
MBT: Aplicaciones fundamentales
La Psicoterapia basada en la Mentalización (MBT por sus siglas en inglés, Mentalization-Based Treatment), como
propuesta psicoterapéutica basada en la evidencia, se define por tener como objetivo la estimulación de la
capacidad de mentalización de los pacientes a partir del establecimiento de una relación terapéutica confiable,
segura y colaborativa (Bateman y Fonagy, 2012).
Resumen: Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) y Terapia Basada en la Mentalización (MBT)
La Terapia Basada en la Mentalización (MBT) ofrece beneficios clave para el tratamiento del TLP: estructura el
tratamiento, se basa en una comprensión profunda del trastorno, cuida los movimientos del terapeuta ante
pacientes con frágil capacidad de mentalizar, y se actualiza constantemente gracias a la investigación.
Su objetivo no es cambiar la personalidad o los esquemas cognitivos del paciente, sino fortalecer su capacidad de
mentalización para restaurar la confianza epistémica. Esto se logra a través de una relación terapéutica colaborativa
que incluye una evaluación conjunta, formulación de problemas, y un plan de crisis. El tratamiento puede ser
individual, grupal o mixto, incluyendo una fase introductoria grupal (MBT-I).
El paciente con TLP suele mentalizar de forma rápida, emocional e intuitiva, centrada en el otro, lo que requiere
que el terapeuta ralentice el proceso y fomente una mentalización más reflexiva. No obstante, cuando el paciente
está muy activado emocionalmente, es fundamental primero regular la afectividad mediante validación empática
antes de intentar recuperar su capacidad de mentalizar.
Resumen: Trastorno Antisocial de la Personalidad
En pacientes con Trastorno Antisocial de la Personalidad, la mentalización presenta una dinámica desequilibrada:
suelen mostrar una capacidad desarrollada en lo cognitivo, externo y automático, pero con una marcada
desconexión emocional y afectiva. Esto les permite, en ocasiones, utilizar su capacidad mentalizadora de forma
manipuladora o patológica.
La intervención terapéutica habitual, centrada en fomentar una mentalización más reflexiva y controlada, puede
no ser efectiva debido a la falta de resonancia emocional. Estos pacientes pueden comprender cognitivamente
situaciones complejas sin conectar emocionalmente con ellas. Por ello, el trabajo terapéutico debe enfocarse
primero en construir una mínima conexión afectiva, que sirva como base para desarrollar una mentalización más
equilibrada y profunda.
Resumen: Depresión desde la Mentalización (MBT)
La Terapia Basada en la Mentalización (MBT) plantea que la depresión surge como respuesta a una amenaza
percibida en el ámbito del apego, lo cual también afecta la vivencia del self. Este enfoque entiende la depresión
como un trastorno tanto interpersonal como intrapsíquico, donde las conductas relacionales del paciente
(aislamiento, dependencia, necesidad de seguridad) tienden a provocar en el entorno las mismas respuestas
temidas.
La historia de apego del individuo influye profundamente en cómo enfrenta estas amenazas, generando distintos
tipos de depresión que requieren enfoques terapéuticos diferenciados:
• Apego ansioso: conduce a una hiperactivación de las estrategias de apego. Estos pacientes (sociotrópicos
o dependientes) temen el abandono, son hipersensibles a los estados mentales ajenos y reprimen sus
propias emociones hostiles.
• Apego evitativo: genera una desactivación de las necesidades de apego. Estos pacientes (autocríticos o
autónomos) expresan principalmente rabia, desconfianza y ambivalencia en sus narrativas.
En síntesis, la MBT considera que comprender el estilo de apego y su impacto en la regulación emocional y
relacional es clave para el abordaje clínico de la depresión.
Resumen: Trauma desde la Mentalización (MBT)
El trauma no solo se manifiesta como Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT), sino que también puede estar en
la base de múltiples problemáticas clínicas como la ansiedad, depresión, disociación, consumo de sustancias,
autolesiones, suicidio, trastornos alimentarios y de la personalidad.
Desde la Terapia Basada en la Mentalización (MBT), se entiende que el trauma, especialmente cuando ocurre en
un contexto de apego, interfiere gravemente con el desarrollo de la capacidad de mentalizar. En estos casos, se
activa una equivalencia psíquica, donde el recuerdo traumático tiene el mismo peso emocional que la experiencia
real. Si el trauma proviene de una figura de apego, se genera un conflicto profundo, pues el deseo de protección
se dirige hacia quien también es la fuente del daño, lo que produce un “cortocircuito” en la mentalización.
Esto da lugar a:
• Disociación de la experiencia interna.
• Dificultades en la vida relacional.
• Daño al self (por identificación con el agresor).
• Repetición de vínculos retraumatizantes.
El objetivo terapéutico en MBT será establecer una relación segura con el paciente que permita mentalizar lo no
pensado, procesar el trauma y así disminuir su impacto desorganizador y retraumatizante.
Resumen: Adolescentes en crisis y Trastornos Límite de la Personalidad (TLP) emergentes
La adolescencia es una etapa del desarrollo caracterizada por inestabilidad emocional, impulsividad y cambios
bruscos de ánimo, con una identidad aún en formación y una capacidad de mentalización muy fluctuante.
En las últimas décadas, se ha observado que muchos adolescentes disfuncionales presentan síntomas como
desregulación afectiva, impulsividad e inestabilidad en su autoimagen y relaciones interpersonales. Estos cuadros
clínicos son muy similares a los del Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), lo que sugiere que dicho trastorno
puede empezar a configurarse desde etapas tempranas del desarrollo. Esto ha llevado a considerar la posibilidad
de realizar un diagnóstico precoz en adolescentes que manifiestan patrones característicos del TLP.
Sincronización cerebral | "Esto activará el 100% de Tu cerebro" - Dr. Bruce Lipton
https://www.youtube.com/watch?v=qC3LhJnSIaw