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UNIVERSIDAD PERUANA UNIÓN
FACULTAD DE TEOLOGIA
TITULO:
“RESEÑA CRITICA”
NOMBRE Y APELLIDOS:
Jonatan David Sánchez Cerdán
Lima 26 de junio 2025
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RESEÑA CRITICA DE EL LIBRO HISTORIA DE LA IGLESIA
CRISTIANA
Historia de la Iglesia Cristiana, escrita por Jesse Lyman Hurlbut y publicada por
Editorial Vida, es una obra didáctica que busca ofrecer una visión panorámica y accesible
del desarrollo histórico de la iglesia cristiana desde sus orígenes apostólicos hasta el siglo
XX. A pesar de su formato compacto, el libro logra condensar más de veinte siglos de
historia eclesiástica en una narrativa clara y secuencial, destinada tanto a lectores
generales como a estudiantes de religión e historia cristiana.
Uno de los mayores logros de esta obra es su organización temática. Hurlbut
divide la historia de la iglesia en siete periodos generales: la Iglesia Apostólica, la Iglesia
Perseguida, la Iglesia Imperial, la Iglesia Medieval, la Iglesia Reformada, la Iglesia
Moderna y la Iglesia Contemporánea (siglo XX). Esta división permite al lector trazar
una línea clara del desarrollo institucional, doctrinal y cultural del cristianismo a lo largo
de las épocas, destacando momentos clave como el edicto de Constantino, la Reforma
Protestante, las cruzadas, el surgimiento del papado y los movimientos misioneros
modernos.
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En cuanto al contenido, el autor demuestra un enfoque marcadamente evangélico.
Esto es evidente tanto en el lenguaje como en la valoración teológica de los eventos
narrados. Desde el inicio, en el preámbulo y el prefacio, Hurlbut deja en claro que su obra
no pretende ser una historia eclesiástica académica ni crítica, sino más bien una
exposición inspiradora y edificante de cómo la iglesia ha sido utilizada por Dios a través
del tiempo. Este enfoque, si bien es valioso para ciertos públicos devocionales, puede
resultar limitado para lectores que buscan una crítica más imparcial o un análisis riguroso
de las controversias doctrinales y políticas que marcaron el devenir cristiano.
El estilo narrativo de Hurlbut es claro, directo y en ocasiones vívido,
especialmente cuando describe eventos como el día de Pentecostés, las persecuciones
romanas, o la Reforma Protestante. Sin embargo, esta narración fluida se apoya en una
simplificación excesiva de los procesos históricos. En múltiples ocasiones, los conflictos
doctrinales complejos son reducidos a oposiciones binarias entre “la verdad” y “la
herejía”, sin presentar los matices filosóficos, sociales y políticos que los alimentaron.
Asimismo, figuras históricas como Pedro, Pablo, Constantino o Lutero son presentadas
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en términos heroicos, lo que refuerza el carácter edificante pero debilita el valor crítico y
académico de la obra.
Desde el punto de vista metodológico, el libro carece de referencias a fuentes
primarias o investigaciones históricas recientes. La obra depende en gran medida de la
narrativa tradicional protestante del siglo XIX y principios del XX, sin entrar en debates
historiográficos ni actualizarse conforme a los avances en la historiografía
contemporánea. Esto convierte el libro en una pieza útil como introducción general, pero
obsoleta para un estudio especializado o crítico.
Un aspecto positivo es la preocupación pedagógica del autor. Hurlbut estructura
cada capítulo con claridad, introduce personajes y acontecimientos relevantes con
explicaciones accesibles, y enfatiza las lecciones espirituales de cada época. El lector
puede identificar con facilidad los eventos determinantes que marcaron los cambios en la
iglesia: la expansión del cristianismo entre los gentiles, la institucionalización bajo el
imperio romano, la consolidación del papado, la división entre Oriente y Occidente, la
aparición del protestantismo y la diversificación denominacional moderna. Además, la
narrativa incluye una sección final que describe sucintamente las principales
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denominaciones protestantes de Norteamérica, lo cual puede ser valioso para lectores de
contextos evangélicos contemporáneos.
Sin embargo, esta misma pedagogía conlleva riesgos. Al presentar una historia
resumida, didáctica y devocional, se corre el peligro de transmitir una visión lineal y
triunfalista del cristianismo, donde los errores institucionales, los abusos de poder, las
guerras religiosas o la opresión doctrinal se diluyen o minimizan. A pesar de mencionar
brevemente las cruzadas, la inquisición o la corrupción papal, el texto no profundiza en
las implicancias éticas ni en la responsabilidad institucional, prefiriendo destacar el
progreso de la fe cristiana como si se tratase de un avance inevitable y divinamente
guiado.
En términos teológicos, la obra enfatiza fuertemente una visión evangélica
conservadora: la autoridad de las Escrituras, la centralidad de Cristo, la necesidad de
conversión personal, y la importancia del testimonio activo del creyente. Estos elementos
son presentados como constantes a lo largo de la historia, lo cual refuerza una
interpretación teológica coherente, pero corre el riesgo de proyectar sobre los siglos
pasados las convicciones doctrinales modernas del autor.
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En conclusión, Historia de la Iglesia Cristiana de Jesse Lyman Hurlbut es un texto
valioso como herramienta introductoria, especialmente para iglesias, grupos de estudio y
jóvenes cristianos interesados en conocer el panorama general del desarrollo de su fe. Su
tono devocional, claridad narrativa y estructura pedagógica lo hacen accesible y ameno.
Sin embargo, presenta limitaciones serias en cuanto a su profundidad analítica, su
objetividad historiográfica y su actualización académica. Es recomendable acompañar su
lectura con otros textos más críticos y especializados para obtener una visión más
equilibrada y completa de la historia de la iglesia. A pesar de ello, su contribución al
fortalecimiento de la identidad cristiana y al despertar del interés por la historia
eclesiástica no puede subestimarse.
Bibliografía
Hurlbut, Jesse Lyman. Historia de la Iglesia Cristiana. Miami: Editorial Vida, s.f.