CORROSIÓN
PILA DE DANIELL.- La pila o celda de Daniell, fue inventada en 1836
por John Daniell. la pila se construye separando dos semirreaciones en dos
recipientes diferentes: en uno hay un electrodo de cobre en una disolución de
sulfato de cobre; en el otro hay una barra de zinc en una disolución de sulfato
de zinc. Ambos electrodos metálicos están conectados por un cable
conductor por donde circula la corriente eléctrica. Los dos recipientes están
unidos por el puente salino que permite que la pila no se polarice por
acumulación de cargas de un mismo signo en cada semicelda.
En la celda de Daniell,
los electrodos de cobre y
de zinc están inmersos en
una disolución de sulfato de cobre
(II) y de sulfato de zinc,
4
respectivamente:
en el ánodo, el zinc se oxida por la
2+ -
reacción siguiente: Zn(s) → Zn (aq) + 2e
2+ -
en el cátodo, los iones cobre (II) se reducen por la reacción: Cu (aq) + 2e →
Cu(s)
La pila de Daniell genera una tensión de 1,10 voltios. Se usa corriente
continua
LEY DE FARADAY para calcular la masa depositada:
m = [Link]
F
m = masa depositada en el electrodo en gramos
I = intensidad de corriente en amperios
t = tiempo en segundos
Eq = equivalente electroquímico
F = constante de Faraday = 96500 coulombios :
CORROSIÓN se define como el deterioro de un material a consecuencia de
un ataque electroquímico por su entorno. Puede entenderse como la
tendencia que tienen los materiales a buscar su forma de mayor estabilidad o
de menor energía interna. Siempre que la corrosión esté originada por una
reacción electroquímica (oxidación), la velocidad a la que tiene lugar
dependerá en alguna medida de la temperatura, de la salinidad del fluido en
contacto con el metal y de las propiedades de los metales en cuestión. Otros
materiales no metálicos también sufren corrosión mediante otros
mecanismos. El proceso de corrosión es natural y espontáneo.
La corrosión es una reacción de oxido-reducción en la que intervienen tres
factores: la pieza, el ambiente y el agua, por medio de una reacción
electroquímica. Los factores más conocidos son la alteración química de
metales a causa del aire, como la herrumbre del hierro y el acero o la
formación de pátina verde en el cobre y sus aleaciones (bronce, latón).
Sin embargo, la corrosión es un fenómeno mucho más amplio que afecta a
todos los materiales (metales, cerámicas, polímeros, etc.) y todos los
ambientes (medios acuosos, atmósfera, alta temperatura, etc.)
Es un problema industrial importante, pues puede causar ruptura de una
piezas y, además, representa un costo importante, ya que se calcula que cada
pocos segundos se disuelven cinco toneladas de acero en el mundo,
procedentes de unos cuantos nanómetros, invisibles en cada pieza pero que,
multiplicados por la cantidad de acero que existe en el mundo, constituyen
una cantidad importante.
Lo que provoca la corrosión es un flujo eléctrico masivo generado por las
diferencias químicas entre las piezas implicadas. (La corrosión es un
fenómeno electroquímico) Una corriente de electrones se establece cuando
existe una diferencia de potencial entre un punto y otro. Cuando desde una
especie química se ceden y migran electrones hacia otra especie, se dice que
la especie que los emite se comporta como un ánodo y hay oxidación, y
aquella que los recibe se comporta como un cátodo y en ella hay reducción.
Para que esto ocurra entre las especies, debe haber un diferencial
electroquímico. Si separamos una especie y su semireacción, se le
denominará semipar electroquímico; si juntamos ambos semipares, se
formará un par electroquímico. Cada semipar está asociado a un potencial de
reducción. Aquel metal o especie química que exhiba un potencial de
reducción más positivo procederá como una reducción y, viceversa, aquél que
exhiba un potencial de reducción más negativo procederá como
una oxidación.
Este par de metales constituye la llamada pila galvánica, en donde la especie
que se oxida (ánodo) cede sus electrones y la especie que se reduce (cátodo)
acepta electrones. Al formarse la pila galvánica, el cátodo se polariza
negativamente, mientras el ánodo se polariza positivamente.
En un medio acuoso, la oxidación del medio se verifica mediante un electrodo
especial, llamado electrodo ORP, que mide en mili voltios la conductancia del
medio. La corrosión metálica química es por ataque directo del medio
agresivo al metal, oxidándolo, y el intercambio de electrones se produce sin
necesidad de la formación del par galvánico.
Esquema de oxidación del hierro, ejemplo de corrosión del tipo polarizada.
La corrosión de los metales es un fenómeno natural que ocurre debido a la
inestabilidad termodinámica de los metales. Salvo excepciones como el oro,
los metales están en forma de óxidos en los minerales (como la bauxita si es
Al o la hematita si es Fe). Desde la prehistoria, toda la metalurgia ha
consistido en reducir los óxidos en hornos, para fabricar el metal. La corrosión,
es el regreso del metal a su estado natural, el óxido.
Tipos de corrosión
Corrosión química
En la corrosión química un material que se disuelve en líquido corrosivo se
seguirá disolviendo hasta que se consuma totalmente o se sature el líquido.
Las aleaciones base cobre (Cu) desarrollan un barniz verde a causa de la
formación de carbonato e hidróxidos de cobre, esta es la razón por la cual
la Estatua de la Libertad se ve con ese color verduzco.
Ataque por metal líquido Los metales líquidos atacan a los sólidos en sus
puntos más críticos de energía como los límites de granos lo cual a la larga
generará varias grietas.
Lixiviación selectiva Consiste en separar sólidos de una aleación. La corrosión
grafítica del hierro fundido gris ocurre cuando el Fe se diluye selectivamente
en agua y desprende cascarillas de grafito y un producto de la corrosión, lo
cual causa fugas o fallas en la tubería.
Disolución y oxidación de los materiales cerámicos.- Pueden ser disueltos los
materiales cerámicos refractarios que se utilizan para contener el metal
fundido durante la fusión y el refinado por las escorias provocadas sobre la
superficie del metal.
Ataque químico a los polímeros Los plásticos son considerados resistentes a
la corrosión, por ejemplo el teflón y el vitón son algunos de los materiales más
resistentes, estos resisten muchos ácidos, bases y líquidos orgánicos pero
existen algunos solventes agresivos a los termoplásticos, es decir las
moléculas del solvente más pequeñas separan las cadenas de los plásticos
provocando hinchazón que ocasiona grietas.
Tipos de corrosión electroquímica
Celdas de composición.- Se presentan cuando dos metales o aleaciones,
como cobre y hierro forma una celda electrolítica. Con el efecto de
polarización de los elementos aleados y las concentraciones del electrolito las
series fem quizá no nos digan que región se corroerá y cual quedara
protegida.
Celdas de esfuerzo. - La corrosión por esfuerzo se presenta por acción
galvánica pero puede suceder por la filtración de impurezas en el extremo de
una grieta existente. La falla se presenta como resultado de la corrosión y de
un esfuerzo aplicado, a mayores esfuerzos el tiempo necesario para la falla se
reduce.
Corrosión por oxígeno.- Este tipo de corrosión ocurre en superficies
expuestas al oxígeno diatómico disuelto en agua o al aire, se ve favorecido
por altas temperaturas y presión elevada ej calderas de vapor. La corrosión en
las máquinas térmicas (calderas de vapor) representa una pérdida de
rendimiento y vida útil de la instalación.
Corrosión microbiológica.- Algunos microorganismos son capaces de causar
corrosión en las superficies metálicas sumergidas. La biodiversidad que está
presente en éste tipo de corrosión será: Bacterias. Algas. Hongos.
Se han identificado algunas especies hidrógeno-dependientes que usan el
hidrógeno disuelto del agua en sus procesos metabólicos provocando una
diferencia de potencial del medio circundante. Su acción está asociada
al pitting (picado) del oxígeno o la presencia de ácido sulfhídrico en el medio.
En este caso se clasifican las ferrobacterias. Es indispensable que el medio
tenga presencia de agua. Las bacterias pueden vivir en un rango de pH de 0 a
10, dicho rango no implica que en un pH de 11 no pueda existir bacteria
alguna.
Corrosión por presiones parciales de oxígeno
El oxígeno presente en una tubería, está expuesto a diferentes presiones
parciales del mismo. Una superficie es más aireada que otra próxima a ella y
se forma una pila. El área sujeta a menor aireación (menor presión parcial)
actúa como ánodo y la que tiene mayor presencia de oxígeno actúa como un
cátodo y se establece la migración de electrones, formándose óxido en una y
reduciéndose en la otra parte de la pila. Este tipo de corrosión es común en
superficies muy irregulares donde se producen obturaciones de oxígeno.
Corrosión galvánica Es la más común y se establece cuando dos metales
distintos entre sí actúan como ánodo uno de ellos y el otro como cátodo.
Aquel que tenga el potencial de reducción más negativo procederá como una
oxidación y viceversa aquel metal o especie química que exhiba un potencial
de reducción más positivo procederá como una reducción. Este par de
metales constituye la llamada pila galvánica. En donde la especie que se
oxida (ánodo) cede sus electrones y la especie que se reduce (cátodo) acepta
los electrones.
Corrosión por heterogeneidad del material
Se produce en aleaciones metálicas, por imperfecciones en la aleación.
Corrosión por aireación superficial También llamado Efecto Evans. Se
produce en superficies planas, en sitios húmedos y con suciedad. El depósito
de suciedad provoca, en presencia de humedad, la existencia de un entorno
más electronegativamente cargado.
PROTECCIÓN CONTRA LA CORROSIÓN
Diseño El diseño de las estructuras puede parecer de poca importancia, pero
puede ser implementado para aislar las superficies del medio ambiente.
Los recubrimientos Estos son usados para aislar las regiones anódicas y
catódicas e impiden la difusión del oxígeno o del vapor de agua, los cuales
son una gran fuente que inicia la corrosión o la oxidación. La oxidación se da
en lugares húmedos pero hay métodos para que el metal no se oxide, por
ejemplo: la capa de pintura.
Elección del material La primera idea es escoger todo un material que no se
corroa en el ambiente considerado. Se pueden utilizar aceros inoxidables,
aluminios, cerámicas, polímeros (plásticos), FRP, etc. La elección también
debe tomar en cuenta las restricciones de la aplicación (masa de la pieza,
resistencia a la deformación, al calor, capacidad de conducir la electricidad,
etc.). Cabe recordar que no existen materiales absolutamente inoxidables;
hasta el aluminio se puede corroer. En la concepción, hay que evitar las zonas
de confinamiento, los contactos entre materiales diferentes y las
heterogeneidades en general. Hay que prever también la importancia de la
corrosión y el tiempo en el que habrá que cambiar la pieza (mantenimiento
preventivo).
Dominio del ambiente Cuando se trabaja en ambiente cerrado (por ejemplo,
un circuito cerrado de agua), se pueden dominar los parámetros que influyen
en la corrosión; composición química (particularmente la acidez), temperatura,
presión... Se puede agregar productos llamados "inhibidores de corrosión". Un
inhibidor de corrosión es una sustancia que, añadida a un determinado medio,
reduce de manera significativa la velocidad de corrosión. Las sustancias
utilizadas dependen tanto del metal a proteger como del medio, y un
inhibidor que funciona bien en un determinado sistema puede incluso
acelerar la corrosión en otro sistema.
Inhibidores de la corrosión Es el traslado de los productos físicos que se
agrega a una solución electrolítica hacia la superficie del ánodo o del cátodo
lo cual produce polarización. Los inhibidores de corrosión, son productos que
actúan ya sea formando películas sobre la superficie metálica, tales como los
molibdatos, fosfatos, o bien entregando sus electrones al medio. Por lo
general los inhibidores de este tipo son azoles modificados que actúan
sinérgicamente con otros inhibidores tales como nitritos, fosfatos y silicatos.
Su uso es en el campo de los sistemas de enfriamiento o disipadores de calor
tales como los radiadores, torres de enfriamiento, calderas y "chillers".
Métodos preventivos de protección Antes de dar una protección hay que
preparar la superficie del metal, limpiándola de materiales ajenos (limpieza y
desengrasado). También el agregado de sustancias que eviten el paso del
oxígeno, agua, etc. por ejemplo, la pintura impide el paso de la corrosión.
PROTECCIÓN CATÓDICA con ánodos galvánicos o ánodos de sacrificio
La protección catódica con ánodos de sacrificio o galvánicos se efectúa con
tres metales característicos: zinc (Zn), magnesio (Mg), aluminio (Al) y sus
aleaciones. El zinc ha sido siempre el material anódico clásico, Los ánodos de
aleaciones de magnesio han sido también utilizados con éxito; se emplean
para la protección de estructuras que requieren de una polarización rápida, o
en medios agresivos de resistividad elevada, como los suelos. El aluminio es
un material anódico de gran interés por sus características electroquímicas.
Propiedades de un material anódico.- Tomando en cuenta la serie
electroquímica de los metales un metal tendrá carácter anódico respecto de
otro si se encuentra arriba de él en dicha serie. Así, por ejemplo, el hierro será
anódico con relación al cobre y catódico respecto al zinc. El metal que actúa
como ánodo se "sacrifica" (se disuelve) en favor del metal que actúa como
cátodo; por esto el sistema se conoce como protección catódica con ánodos
de sacrificio. figura 17.
Figura 17. Mecanismo de protección catódica con ánodo de sacrificio.
Las propiedades que debe reunir un material anódico son las siguientes:
1) Debe tener un potencial de disolución lo suficientemente negativo como
para polarizar la estructura de acero (que es el metal que se protege) a -0.80
V. Sin embargo, el potencial no debe ser excesivamente negativo ya que eso
motivaría un gasto innecesario de corriente. El potencial práctico de
disolución puede estar comprendido entre - 0.95 V y - 1.7 V.
2) Cuando el metal actúe como ánodo debe presentar una tendencia pequeña
a la polarización, no debe desarrollar películas pasivantes protectoras y debe
tener un elevado sobrepotencial para la formación de hidrógeno.
3) El metal debe tener un elevado rendimiento eléctrico, expresado en
amperes-hora por kg. de material (Ah/kg.) lo que constituye su capacidad de
drenaje de corriente.
4) En su proceso de disolución anódica, la corrosión deberá ser uniforme.
5) El metal debe ser de fácil adquisición y deberá de poderse fundir en
diferentes formas
6) El metal deberá ser economico de modo que en conjunción con las
características electroquímicas correctas, pueda lograrse una protección a un
costo bajo por ampere-año.
.Características electroquímicas del zinc , magnesio y aluminio
Las propiedades que deben reunir los materiales anódicos para que puedan
ser utilizados como tales en la práctica, remiten, pues, al Zn, Al y al Mg como
metales seleccionados.
Intensidad de la corriente anódica
A partir de las leyes de Faraday se puede calcular la intensidad de corriente
que es capaz de suministrar 1 kg de metal en su actuación anódica. Ahora
bien, este valor está muy lejos de ser significativo, ya que no tiene en cuenta
que:
a) la intensidad que es capaz de dar un metal en su actuación anódica es
función de su forma geométrica; es decir, 1 kg de metal en forma cilíndrica
suministrará una intensidad de corriente menor que si tiene forma de estrella.
Ademas hay que tener en cuenta que cualquiera que sea su superficie, ésta va
disminuyendo a medida que el ánodo se va desgastando, factor que habrá
que tener en cuenta en el cálculo de la intensidad.
Vida de los ánodos.- Un factor importante a tener en cuenta es la duración o
vida" de los ánodos. La vida para cada valor de intensidad de corriente es
función del peso del ánodo (ley de Faraday) y no del número de ánodos que
se coloquen. Si se conoce la intensidad que es capaz de suministrar un ánodo
(1) y su peso (kg), se puede calcular fácilmente su duración. El factor de
utilización puede ser de 85%, ya que, cuando un ánodo se ha consumido, este
porcentaje debe sustituirse, pues el material que queda es insuficiente para
mantener un porcentaje adecuado de la intensidad de corriente que
inicialmente era capaz de suministrar.
Fijación de los ánodos.- Los ánodos se pueden colocar en la estructura a
proteger con distintos procedimientos, pero siempre con ayuda del alma que
la atraviesa que suele ser redonda y de acero. Los extremos que sobresalen
del alma pueden doblarse ligeramente y soldarse, lo que es el caso más
común. se utilizan también con frecuencia sistemas de grapas o espárragos o
simplemente se atornillan. Cuando van enterrados se introducen en una bolsa
de tela y son rodeados de una mezcla de componentes de baja resistividad
que proporcionan un funcionamiento homogéneo del ánodo. Por medio de un
cable se une el alma de acero del ánodo con la estructura que se quiere
proteger
Cálculo del número de ánodos.- Para conocer el número de ánodos que se
van a necesitar para llevar a efecto la protección catódica es necesario
determinar la superficie a proteger y conocer la densidad de corriente de
2
protección. El producto de la superficie a proteger (en m ) por la densidad de
2
corriente de protección (en mA/m ) nos dará la intensidad total necesaria
para la protección catódica (It).
Aleaciones para ánodos
Zinc.- sus impurezas más perjudiciales son el hierro (Fe) y el plomo (Pb).
porcentajes de hierro superiores al 0.01% causan la pérdida de actividad del
ánodo. En aplicaciones de ánodos de Zn en agua de mar, sería recomendable
un límite máximo de 0.0002% de Fe.
Magnesio.- Se ha estudiado una serie de aleaciones de Mg para ser utilizada
como ánodos de sacrificio. El rendimiento en corriente de estas aleaciones
crece con la densidad de corriente.
Aluminio.- A pesar de ser, el material para ser usado como ánodo de
sacrificio, su empleo es reciente. La razón es que este metal, aleado o no,
presenta el inconveniente que forma una película de óxido de aluminio
(pasivación anódica) que lo hace muy resistente a la corrosión y por tanto al
"sacrificio".
Campos de aplicación del Zn, Al, Mg y sus aleaciones como ánodos
galvánicos
El uso del Zn como ánodo de sacrificio está justificada porque es el primer
metal que se empleó. Su potencial de disolución le da un alto rendimiento de
corriente.
Uno de los factores que puede limitar el uso del Zn es la resistividad del
medio agresivo. Es aconsejable que su empleo quede limitado a
resistividades inferiores a los 5 000 ohms-cm.
Como ánodo de sacrificio se usa para la realización de la protección catódica
en agua de mar: buques, pantalanes, andenes marítimos, refuerzos metálicos,
diques flotantes, boyas, plataformas de perforación de petróleo, depósitos de
agua, condensadores, etcétera.
El Al, por su situación en la serie electroquímica, es el metal más idóneo para
la protección catódica, pues ocupa una posición intermedia entre el Zn y el
Mg, y tiene una capacidad elevada de corriente, asi un solo ánodo de Al
puede ejercer la acción de tres de iguales características de Zn, para la misma
duración del ánodo. Por eso es que estos ánodos estén muy usados en
construcción naval, para la protección catódica de tanques de lastre de carga
lastre y en los petroleros.
Ventajas y limitaciones de la protección catódica con ánodos galvánicos
Las ventajas y desventajas de la protección con ánodos galvánicos se
resumen en el cuadro siguiente, la protección con ánodos de sacrificio puede
utilizarse cuando se requiere de una corriente pequeña y la resistividad del
medio agresivo es baja. Puede usarse además como complemento de la
protección catódica con corriente impresa, para proteger alguna parte de la
estructura o bien para eliminar la posibilidad de corrosión por corrientes
vagabundas
CORRIENTE IMPRESA. – (fem impresa) En este sistema de protección
catódica se utiliza la corriente suministrada por una fuente continua para
imprimir la corriente necesaria para la protección de una estructura. El
procedimiento consiste en unir eléctricamente la estructura que se trata de
proteger con el polo negativo de una fuente de alimentación de corriente
continua (pura o rectificada) y el positivo con un electrodo auxiliar que cierra
el circuito. Los electrodos auxiliares se hacen de chatarra de hierro, aleación
de ferrosilicio, grafito, titanio platinado, etc. Es completamente indispensable
la existencia del electrolito que completa el conjunto para que se realice el
proceso electrolítico.
Este sistema de protección catódica tiene la característica de que utiliza
como ánodo dispersor de la corriente materiales metálicos que en mayor o
menor grado se consumen con el paso de la corriente. Sin embargo, el
intercambio necesario de corriente con el electrolito tiene lugar a través de
reacciones electroquímicas, las cuales dependen tanto del material anódico,
como del ambiente que rodea al mismo e incluso de la densidad de corriente
que éste suministra. en el caso de un ánodo de chatarra de hierro o de acero
al carbono, la reacción electródica es la de disolución del hierro:
2+ -
Fe Fe + 2e (1)
Los componentes de un sistema de protección catódica con corriente
impresa son:
a) un ánodo dispersor, b) una fuente de corriente continua y c) el cable
portador de la corriente. En la figura 19 se presenta un esquema de la
protección de una tubería enterrada en el suelo.
Esquema de protección catódica con corriente impresa de una tubería
enterrada.
Fuentes de corriente.- El sistema de corriente impresa requiere de una
fuente de corriente continua Un sistema de corriente impresa debe de poder
funcionar de forma permanente al menos durante diez años.
Rectificadores.- Son los aparatos que permiten el paso de la corriente en un
solo sentido
Dinamo con motor térmico
Permite la protección catódica en donde no existe posibilidad de suministrar
energía eléctrica, como en el caso de los desiertos o zonas selváticas.
ÁNODOS AUXILIARES.- Todos estos ánodos van consumiéndose a mayor o
menor velocidad con el paso de la corriente. Así, por ejemplo, la chatarra de
Fe se consume muy rápidamente y el Ti a un ritmo muy lento.
Chatarra de hierro.- Por ser lo más económico, la chatarra de hierro es
utilizada con frecuencia como ánodo auxiliar. Dentro de los perfiles es el carril
viejo el más utilizado y, dentro de las fundiciones, la tubería. Puede ser
aconsejable la utilización de este tipo de ánodos en terrenos de resistividad
elevada, y es recomendable también que se le rodee de un relleno artificial
constituido por carbón de coque
Ferrosilicio.- El ánodo de ferrosilicio es recomendable en terrenos de media y
baja resistividad. Se coloca hincado o tumbado, en el suelo, y normalmente
rodeado de un relleno de carbón de coque. El ferrosilicio es muy frágil en
virtud de su estructura cristalina, por lo que se ha de tener un extremo
cuidado en su embalaje y transporte.
Grafito.- El grafito puede utilizarse principalmente en terrenos de resistividad
media, con un relleno de grafito o de carbón de coque. Este ánodo es frágil,
por lo que su transporte y embalaje debe ser cuidadoso. La salida máxima de
corriente que tienen estos ánodos es de 3 a 4 A por ánodo y su desgaste varía
entre 0.5 y 1 kg/A-año.
Titanio platinado
El de titanio platinado es un ánodo especialmente indicado para instalaciones
en agua de mar. Su forma es diversa: pueden estar hechos en forma de una
barra maciza, de tubo, chapa, alambre, etc.
Tántalo platinado.- El ánodo de tántalo platinado es semejante al anterior,
aunque tiene sobre aquél la ventaja de que en agua de mar puede trabajar a
tensiones altas (50-60 V
Ánodos auxiliares: propiedades
Los diversos materiales que se usan como ánodos para los sistemas de
protección catódica con corriente impresa se escogen en función de sus
prestaciones necesarias y del medio en que serán colocados. En general, un
buen ánodo debe poseer las propiedades siguientes:
a) Bajo consumo,
b) densidad de corriente erogada elevada,
c) pequeñas dimensiones,
d) baja resistividad,
e) buena resistencia mecánica, y
f) elevado potencial de ruptura.2
Los ánodos que se utilizan en la corriente impresa pueden dividirse, en cuanto
a su consumo, en: a) ánodos solubles, b) semi inertes y c) inertes.
Actualmente se prefieren los inertes ya que, pese a que su costo es más alto,
tienen las mejores características.
La elección de un ánodo se hace en base a su consumo o a la densidad de
corriente que puede proporcionar; , sus propiedades de resistencia mecánica,
su resistencia a la erosión (como en el caso de que sean utilizados en agua de
mar, y sobre todo sumergidos en las inmediaciones del mar o en el fondo
marino), su facilidad de instalación, el tiempo de sustitución e incluso su
disponibilidad en el mercado.
En el terreno, los ánodos pueden ser instalados en un lecho de bentonita o
polvo de coque, lo cual crea un medio homogéneo, húmedo y de baja
resistividad alrededor del ánodo, con lo que se aumenta su diámetro
aparente y las dimensiones efectivas del ánodo, y se disminuye de esta forma
la resistencia ánodo-suelo, se evitan los problemas de corrosión localizada
que pueden romper el ánodo y reducir el consumo del material anódico.
Ventajas y limitaciones del método de protección catódica con corriente
impresa
Se puede decir que este método es más conveniente que el de los ánodos de
sacrificio, cuando se tratan de proteger estructuras muy grandes o con una
gran demanda de corriente y cuando la resistividad del ambiente es elevada,
como en el caso de los suelos.
Ventajas y limitaciones de la protección catódica con corriente impresa.
Una gran ventaja de este método es su posibilidad de proteger una gran
superficie con un solo ánodo. Por otra parte, tanto la diferencia de potencial
como la corriente suministrada son variables y de aquí se desprende que el
sistema presenta una gran flexibilidad [Link] tipo de sistemas debe
ser proyectado con cuidado para no causar problemas de corrientes erráticas
(parásitas), las cuales pueden provocar la corrosión de estructuras vecinas.