El narrador despierta en una habitación oscura, atado y sufriendo, sin saber quiénes son sus captores ni qué quieren de él. A pesar de ser interrogado y torturado, logra liberarse y correr hacia la luz, pero es abatido por disparos antes de poder escapar. La historia culmina en un sentimiento de desesperanza y dolor, deseando la muerte tras el sufrimiento.