“A la mitad” (2017) de Daniel Nizcub (En Poesía en transición)
Hoy la oscuridad en mi espalda,
con las manecillas del reloj deteniendo mis pies
y las ganas de ser viento
extintas debajo de tu sombrilla roja.
No hay mañana,
me quedé sin voz.
He vivido con el miedo atroz de no conocerme;
con la duda,
siempre la duda arrogante,
de no saber mi lugar.
He vivido con las manos atadas,
con la cabeza agachada
para evitar decir no.
He vivido
con las ganas calladas de ocultar lo que sobra.
Con el grito ahogado de mi nombre,
con las venas laceradas
y los oídos dispuestos a escuchar de boca de otros
el dictado de mi biología.
He vivido respirando a medias,
con los pies cubiertos,
los ojos vendados
y siempre a la mitad.
Sólo me sobran las manos para retener,
sólo me sobran los pies para patear la nada,
sólo me sobra la voz para vomitar palabras.
Y a la mitad,
siempre a la mitad,
a la mitad del camino,
a la mitad del miedo,
a la mitad entre la tierra y el cielo,
a la mitad de la noche y sin avanzar.
“Yo, monstruo mío” (2011) de Susy Shock (En Poemario Trans Pirado)
…Yo, pobre mortal,
equidistante de todo
yo D.N.I: 20.598.061
yo primer hijo de la madre que después fui
yo vieja alumna
de esta escuela de los suplicios
Amazona de mi deseo
Yo, perra en celo de mi sueño rojo
Yo, reinvindico mi derecho a ser un monstruo
ni varón ni mujer
ni XXI ni H2o
yo monstruo de mi deseo
carne de cada una de mis pinceladas
lienzo azul de mi cuerpo
pintora de mi andar
no quiero más títulos que cargar
no quiero más cargos ni casilleros a donde encajar
ni el nombre justo que me reserve ninguna Ciencia
Yo mariposa ajena a la modernidad
a la posmodernidad
a la normalidad
Oblicua
Vizca
Silvestre
Artesanal
Poeta de la barbarie
con el humus de mi cantar
con el arco iris de mi cantar
con mi aleteo:
Reinvindico: mi derecho a ser un monstruo
que otros sean lo Normal
El Vaticano normal
El Credo en dios y la virgísima Normal
y los pastores y los rebaños de lo Normal
el Honorable Congreso de las leyes de lo Normal
el viejo Larrouse de lo Normal
Yo solo llevo la prendas de mis cerillas
el rostro de mi mirar
el tacto de lo escuchado y el gesto avispa del besar
y tendré una teta obscena de la luna mas perra en mi cintura
y el pene erecto de las guarritas alondras
y 7 lunares
77 lunares
qué digo: 777 lunares de mi endiablada señal de Crear
mi bella monstruosidad
mi ejercicio de inventora
de ramera de las torcazas
mi ser yo entre tanto parecido
entre tanto domesticado
entre tanto metido “de los pelos” en algo
otro nuevo título que cargar
baño: de ¿Damas? o ¿Caballeros?
o nuevos rincones para inventar
Yo: trans…pirada
mojada nauseabunda germen de la aurora encantada
la que no pide más permiso
y está rabiosa de luces mayas
luces épicas
luces parias
Menstruales Marlenes bizarras
sin Biblias
sin tablas
sin geografías
sin nada
solo mi derecho vital a ser un monstruo
o como me llame
o como me salga
como me pueda el deseo y la fuckin ganas
mi derecho a explorarme
a reinventarme
hacer de mi mutar mi noble ejercicio
veranearme otoñarme invernarme:
las hormonas
las ideas
las cachas
y todo el alma!!!!!!… amén.
“La loba” (1916), Alfonsina Storni (en La inquietud del rosal)
«Yo soy como la loba.
Quebré con el rebaño
Y me fui a la montaña
Fatigada del llano.
Yo tengo un hijo fruto del amor, de amor sin ley,
Que no pude ser como las otras, casta de buey
Con yugo al cuello; ¡libre se eleve mi cabeza!
Yo quiero con mis manos apartar la maleza.
Mirad cómo se ríen y cómo me señalan
Porque lo digo así: (Las ovejitas balan
Porque ven que una loba ha entrado en el corral
Y saben que las lobas vienen del matorral).
¡Pobrecitas y mansas ovejas del rebaño!
No temáis a la loba, ella no os hará daño.
Pero tampoco riáis, que sus dientes son finos
¡Y en el bosque aprendieron sus manejos felinos!
No os robará la loba al pastor, no os inquietéis;
Yo sé que alguien lo dijo y vosotras lo creéis
Pero sin fundamento, que no sabe robar
Esa loba; ¡sus dientes son armas de matar!
Ha entrado en el corral porque sí, porque gusta
De ver cómo al llegar el rebaño se asusta,
Y cómo disimula con risas su temor
Bosquejando en el gesto un extraño escozor…
Id si acaso podéis frente a frente a la loba
Y robadle el cachorro; no vayáis en la boba
Conjunción de un rebaño ni llevéis un pastor…
¡Id solas! ¡Fuerza a fuerza oponed el valor!
Ovejitas, mostradme los dientes. ¡Qué pequeños!
No podréis, pobrecitas, caminar sin los dueños
Por la montaña abrupta, que si el tigre os acecha
No sabréis defenderos, moriréis en la brecha.
Yo soy como la loba. Ando sola y me río
Del rebaño. El sustento me lo gano y es mío
Donde quiera que sea, que yo tengo una mano
Que sabe trabajar y un cerebro que es sano.
La que pueda seguirme que se venga conmigo.
Pero yo estoy de pie, de frente al enemigo,
La vida, y no temo su arrebato fatal
Porque tengo en la mano siempre pronto un puñal.
El hijo y después yo y después… ¡lo que sea!
Aquello que me llame más pronto a la pelea.
A veces la ilusión de un capullo de amor
Que yo sé malograr antes que se haga flor.
Yo soy como la loba,
Quebré con el rebaño
Y me fui a la montaña
Fatigada del llano»
“Greda”, Juan Ricardo Nervi
Perdón por el dolor. Yo no sabía
esto que sé, y ahora, en un segundo
me sobrecoge de sabiduría
y sabio soy, con el saber profundo
del que no supo amar con alegría.
Hubo un ángel feroz, ciego, iracundo
acechando el amor que te debía,
y fue dolor todo el amor del mundo…
Al fin ya sé que amar es la condena
del que no sabe perdonar, y amando
desanda el laberinto de su pena.
Es más fácil morir que amar penando,
y hoy que lo sé, la vida que me queda
es polvo sin amor, arena, greda…
“Canción para mis manos” – Juan Ricardo Nervi
Con estas manos modelé tus senos
hice con ellas una tibia copa
para saciar la sed de tus deseos
y la roja ansiedad que hay en tu boca.
Con estas manos dibujé en tu cuerpo
otro país de extrañas lejanías,
un mar enamorado del silencio
con un misterio de asombradas islas.
Pero estas manos se han quedado solas, pero
estas manos se han quedado frías,
hay tanto invierno en ellas que en mis dedos
son palomas heladas las caricias…
Con estas manos estrujé tu cuello
en sueños de ansiedad y agonía,
atormentado por oscuros celos
en la alta cerrazón de mis vigilias.
Con estas manos que te sueñan llevo
el árbol lleno de mi propia vida,
sus ramas crujen pero habita en ellas
la flor de una ternura no marchita.
“Tu mano” - Lisa Segovia
Tu mano
balancea mis angustias;
tenaza de plata
ajusta el llanto
a sabiendas
y a gusto.
Tu mano
de hielo traslúcido
no deja marca,
adormece las caricias,
quiebra las uñas
al margen de los dedos.
Tu mano,
la frígida,
no siente el filo del cuchillo
cuando mata mis sueños.
“10” – Juan Carlos Bustriazo Ortiz (Unca Bermeja)
y ahora estás para vos sola
con tu sonrisa contra el mundo
cáeme la noche desvencijada
déjame más un ay yaciéndote
quiero tu olor de niebla abierta
sácame vetas de temblor verde
despellejados juanjirones
quiero otra muerte de conana
quiérome estar hasta lo claroso
déjame hacer en esta sombra
hasta la herida del colorinche
cuando respires muy frutona
mora entreblanca o entreoliva
en esta cosa hecha de enjambre
quiérome estar hasta el dios mío
hasta que pálida medanees
o hasta que el buche de la paloma
déjame herir hasta lo amarillo
hasta que tu sed mate otra uva
y entre lo destrozado vivas!