Del estadio, a las oficinas y tribunales
El fútbol profesional venezolano durante los últimos meses, se ha visto envuelto en una serie de
escándalos y problemas que trascienden los diferentes escenarios para la práctica del deporte rey.
Múltiples factores afectan el rendimiento no solo de quienes son protagonista en el 11 vs 11 a lo
largo y ancho del país, si no también dirigentes e instituciones en su totalidad, no han podido
escapar a la onda expansiva que ya se ha hecho habitual en nuestro balompié.
El primero de ellos tiene como protagonista a quien, en teoría, sería el segundo ascendido para la
temporada 2018, desde la segunda división la escuadra de Gran Valencia FC, envuelto en una serie
de altercados extradeportivos, haciendo un recuento de lo sucedido, el día 14 de diciembre del año
2017 fueron aprehendidos por intermedio del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y
Criminalísticas (CICPC) varios de sus dirigentes y miembros del Cuerpo Técnico, en la acusación fiscal
que se debe realizar de acuerdo a la normativa penal del Venezuela, le fueron imputados delitos
como extorsión y asociación para delinquir, sin embargo debemos dar detalle de a que se refiere los
mismos para tener un panorama más claro del tema.
La extorsión, consiste en obligar a una persona producto de intimidación, utilización de la violencia o
amenazas, a realizar un acto o negocio con el objetivo de verse beneficiado, produciendo a su vez un
perjuicio en la persona objeto del mismo o en terceros, va a consistir esencialmente en una lesión a
la propiedad. En el caso de asociación para delinquir es mucho más complejo, pero en resumen va a
consistir en sociedad que se forman bajo una apariencia licita o legal para cometer actos que vayan
en contra de la ley.
Pero, ¿en dónde se manifiesta la relación causal en el tema netamente futbolístico? Atendiendo a
los lapsos del proceso penal venezolano, en la fase de investigación no se ha logrado demostrar que
tales delitos se encuentren relacionados con el tema deportivo en un primer lugar, en el mismo se
recaban todas las pruebas necesarias para demostrar si se ha cometido el delito y quienes
participaron en el mismo. Esta fase sirve bien para continuar con el proceso, o exculpar a los
acusados sobre los delitos que se le han impuesto.
Ahora debemos tocar las normas correspondientes a la disciplina, en el caso de FIFA y FVF como
actúan en los supuestos de los cuales se ven inmiscuidos el conjunto de Gran Valencia FC, el máximo
órgano rector del fútbol mundial tiene una política de tolerancia cero, en casos de los cuales, se
compruebe a las asociaciones miembros, o parte de quienes la componen de todo tipo de
manipulación o influencia ilícita en los resultados de los partidos, si ese fuere el caso.
Además de ello las Asociaciones Miembro (AM) contaran con un órgano jurisdiccional o tribunal, en
otros términos, estará autorizado a realizar procedimientos y sancionar todo incumplimiento del
reglamento mencionado y, al mismo tiempo, podrá adoptar medidas disciplinarias. Para evaluar el
riesgo o vulnerabilidad, se puede efectuar con la ayuda de un sistema de supervisión como el Early
Warning System (EWS) o Sistema de Alerta Temprana, que arroja diferentes datos sobre el número
de casas de apuestas que ofrecen partidos de las AM en el mercado. a su vez cada asociación puede
establecer sus propios factores de riesgo para las competiciones internas.
Las asociaciones miembro deben poseer vías para investigar o llevar a cabo procedimientos para
determinar hechos concretos o acusaciones sobre el tema amaño de partidos, bien sea de manera
preventiva o ya concretamente de modo sancionatorio, ahora bien, en que momento la justicia
ordinaria y los órganos de jurisdicción de FIFA en el tema amaño de partidos entra en juego, se va a
establecer un proceso de colaboración solo cuando sea necesario y pertinente, se va a instar al
delegado por FIFA de cada ente federativo, a contactar autoridades judiciales o policiales del
respectivo país. Cabe destacar que remitir el caso a cualquier órgano de seguridad o de justicia no
exime de responsabilidad y de poder de actuación a la asociación y de llevar a cabo su propio
procedimiento. Siendo esta actuación de manera paralela y complementaria de ser posible.
Sin embrago, se debe destacar que toda actuación de los órganos jurisdiccionales, por medio del
contacto de la asociación miembro, no debe interrumpir el normal desarrollo de las investigaciones
que lleva a cabo para en primer lugar mantener el ritmo de investigación y de posterior sanción en el
plano ético y disciplinario bajo el amparo de las normativas FIFA.
Ahora bien, que nos dice la asociación miembro, en este caso la Federación Venezolana de Fútbol
(FVF), en el Código de Ética vigente, establece las sanciones respectivas sobre el tema en los
siguientes artículos:
Artículo 75: Los Clubes que realicen cualquier acto conducente a determinar, previamente, la cesión
de puntos en encuentro oficial, tanto si es por voluntad propia, como por acuerdo con el contrario,
serán sancionados con la pérdida de la mitad de los puntos que haya obtenido hasta el momento de
la comisión de la falta, independientemente del castigo pecuniario que será impuesto
discrecionalmente por el Consejo de Honor. Las sanciones se aplicarán a todos los Clubes cuya
intervención se apreciase como probada en cualquiera de ellos, la existencia de acuerdo o convenio,
siempre que conste la intervención de directivos, personal afecto o simples gestores.
Artículo 76: El Consejo de Honor, para la aplicación del artículo anterior, considerará los siguientes
elementos de juicio:
1. Si se hubiera empleado como medio indirecto de cesión la alineación indebida de un jugador o la
comisión a sabiendas de otra falta sancionada con la pérdida del juego
2. Si en uno de los tres (3) últimos juegos de la competencia en cuestión, el equipo se dejara vencer
premeditadamente por una diferencia anómala de goles, que revele implícito el propósito de alterar
la clasificación de la competición
3. Si injustificadamente se presenta al encuentro con una alineación sin los jugadores regulares o
con menos de once (11) jugadores reglamentarios.
Artículo 77: El club que ofrezca o entregue al árbitro dádivas o presentes con el fin claro o
encubierto, de obtener un arbitraje parcial, será sancionado con la misma pena que establece el
artículo 75 de este Código. Si la oferta o entrega es a un jugador contrario, para que su equipo
obtenga un resultado irregular, se aplicará la misma sanción prevista en este artículo.
Artículo 78: Quedarán exentos de responsabilidad, los clubes que, habiendo participado en los
hechos que los artículos anteriores castigan, den cuenta antes del encuentro, a la C.N., aportando
pruebas oportunas. Debiendo la C.N. remitir todas las pruebas aportadas por el interesado, al
Consejo de Honor, con su criterio o recomendación al respecto, a los fines del sobreseimiento de la
causa.
Ahora, la FVF como asociación afiliada, emitir alguna sanción sobre el caso mencionado, de ser así,
debe hacerlo a través de una asamblea general de clubes siempre y cuando la medida tomada
consista en la desafiliación de quien ha cometido el hecho, que, además de ello, cualquier otra
sanción como la hemos visto en los artículos mencionados, procederá con la resta de la mitad de los
puntos obtenidos en la competición hasta el momento de la realización del hecho.
No se puede imponer cualquier otro tipo de sanción en busca del menoscabo de los intereses de los
clubes, cuando por hechos no vinculantes con el tema amaño de partidos se pretenda restar puntos
como es el caso de la suspensión temporal del club GRAN VALENCIA FC, sobre los hechos
acontecidos en la final de la segunda división en el cual el estadio sede se encontraba cerrado, las
propias normativas federativas expresan una reprogramación inmediata, no siendo demostrada la
incomparecencia, pues ambos clubes se encontraban a disposición de realizar el compromiso, por lo
que toda actuación en la respectiva sanción va en contra de las propias normativas federativas y de
las establecidas por FIFA, y la calificación dada por el organismo rector venezolano como
incomparecencia, no es aplicable en el caso respectivo. Siendo ahora obligación del club interponer
el llamado recurso de reconsideración según el código de ética de la FVF dentro de los lapsos
respectivos, que bien o interrumpe y suspende la sanción o la ratifica, siendo de vital importancia la
decisión puesto que se define el ascenso, teóricamente deportivo del cuadro de la ciudad de
Valencia.
Debe establecer finalmente la FVF los mecanismos de ascenso por los cuales cualquier equipo como
segundo clasificado a la primera división, si el mismo corresponde a la suma general en la tabla de
clasificación, mediante algún tipo de sanción de tipo deportiva o administrativa hacia los clubes
participantes, que no vaya en contra de sus propias normas ni a las establecidas por FIFA, de no ser
así se corre el grave riesgo de una intervención del máximo órgano rector del futbol a nivel mundial,
de existir alguna inconsistencia en el criterio de ascenso en el fútbol profesional venezolano.