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Alz He Aimer

La enfermedad de Alzheimer es un trastorno cerebral que afecta la memoria y las habilidades cognitivas, siendo una de las principales causas de muerte en adultos mayores. En México, aproximadamente 1.3 millones de personas padecen esta enfermedad, que se caracteriza por la acumulación de placas amiloides y ovillos de tau en el cerebro. Aunque no existe cura, se están investigando tratamientos y estrategias para mejorar la calidad de vida de los pacientes y apoyar a sus cuidadores.

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Alz He Aimer

La enfermedad de Alzheimer es un trastorno cerebral que afecta la memoria y las habilidades cognitivas, siendo una de las principales causas de muerte en adultos mayores. En México, aproximadamente 1.3 millones de personas padecen esta enfermedad, que se caracteriza por la acumulación de placas amiloides y ovillos de tau en el cerebro. Aunque no existe cura, se están investigando tratamientos y estrategias para mejorar la calidad de vida de los pacientes y apoyar a sus cuidadores.

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UNIVERSIDAD SALAZAR

ALZHEIMER
TANATOLOGIA

Docente: Lic. Ingrid

Alumnos:

-Yesenia Guadalupe Perez Ruiz

-Darinel de Jesús Sánchez Gómez

-Rosa Gloria Jiménez Perez

-Yuviceli Roblero Muñoz

-Karen Juliana Robles Mancilla

6TO CUATRIMESTRE F
La enfermedad de Alzheimer es un trastorno del cerebro que lentamente destruye la memoria y
las habilidades de pensamiento y, con el tiempo, la capacidad de realizar las tareas más sencillas.

En la mayoría de las personas con esta enfermedad, los primeros síntomas aparecen más
adelante en la vida. Los cálculos varían, pero los expertos sugieren que más de 6 millones de personas
en los Estados Unidos, la mayoría de ellos de 65 años o más, pueden tener demencia causada por la
enfermedad de Alzheimer.

En México, se estima que aproximadamente un millón 300 mil personas padecen la enfermedad
de Alzheimer. Esta cifra representa entre el 60 y el 70 por ciento de los diagnósticos de demencia y
afecta principalmente a personas mayores de 65 años

La enfermedad de Alzheimer es una de las principales causas de muerte en los Estados Unidos, y
los cálculos recientes indican que el trastorno puede ocupar el tercer lugar, justo detrás de las
enfermedades cardíacas y el cáncer, como causa de muerte en las personas mayores.

La enfermedad de Alzheimer es el tipo más frecuente de demencia en los adultos mayores. La


demencia es la pérdida del funcionamiento cognitivo (pensar, recordar y razonar) y de las habilidades
conductuales hasta tal punto que interfiere con la vida y las actividades diarias de una persona. La
demencia varía en gravedad desde la etapa más leve, cuando recién comienza a afectar el
funcionamiento de una persona, hasta la etapa más grave, cuando la persona debe depender
completamente de los demás para recibir ayuda con las actividades básicas de la vida diaria.

Las causas de la demencia pueden variar, según los tipos de cambios cerebrales que puedan estar
ocurriendo. Otras demencias incluyen la demencia con cuerpos de Lewy, los trastornos
frontotemporales y la demencia vascular. A menudo, las personas pueden tener demencia mixta, una
combinación de dos o más tipos de demencia. Por ejemplo, algunas personas tienen tanto la enfermedad
de Alzheimer como la demencia vascular.

La enfermedad de Alzheimer lleva el nombre del Dr. Alois Alzheimer. En 1906, el Dr.
Alzheimer notó cambios en el tejido cerebral de una mujer que había muerto de una enfermedad mental
inusual. Sus síntomas incluían pérdida de memoria, problemas de lenguaje y comportamiento
impredecible. Después de que ella murió, examinó su cerebro y encontró muchas aglomeraciones
anormales (ahora llamados placas amiloides) y marañas de fibras enredadas (ahora llamadas ovillos
neurofibrilares u ovillos de tau).

Aún hoy en día, se consideran a estas placas y ovillos en el cerebro entre las características
principales de la enfermedad de Alzheimer. Otra característica es la pérdida de conexiones entre las
neuronas del cerebro. Las neuronas transmiten mensajes entre las diferentes partes del cerebro y desde
el cerebro a los músculos y órganos del cuerpo.

La enfermedad de Alzheimer y el cerebro

Los científicos continúan descubriendo los cambios complejos que ocurren en el cerebro en la
enfermedad de Alzheimer. Los cambios en el cerebro pueden comenzar una década o más antes de que
aparezcan los síntomas. Durante esta etapa muy temprana de la enfermedad de Alzheimer, se están
produciendo cambios tóxicos en el cerebro, que incluyen acumulaciones anormales de proteínas que
forman placas de amiloide y ovillos de tau. Las neuronas, que anteriormente estaban sanas, dejan de
funcionar, pierden conexiones con otras neuronas y mueren. Se cree que ocurren muchos otros cambios
complejos en el cerebro que también desempeñan un papel en la enfermedad de Alzheimer.

El daño inicialmente parece tener lugar en el hipocampo y la corteza entorrinal, que son partes
del cerebro que son esenciales para la formación de los recuerdos. A medida que mueren más neuronas,
más partes del cerebro se ven afectadas y comienzan a encogerse. En la etapa final de la enfermedad de
Alzheimer, el daño es generalizado y el tejido cerebral se ha reducido significativamente.

Señales y síntomas

Los problemas de memoria suelen ser una de las primeras señales de deterioro cognitivo
relacionado con la enfermedad de Alzheimer. Algunas personas con dificultad para recordar las cosas
tienen una afección llamada deterioro cognitivo leve, en la que tienen más problemas de memoria de lo
normal para su edad, pero sus síntomas no interfieren con su vida diaria. Las dificultades de
movimiento y los problemas con el sentido del olfato también se han relacionado con el deterioro
cognitivo leve. Las personas mayores con este trastorno tienen un mayor riesgo de desarrollar la
enfermedad de Alzheimer, pero no todas lo hacen. Algunas incluso pueden volver a la cognición
normal.

Los primeros síntomas de la enfermedad de Alzheimer varían de persona a persona. Para


muchos, la disminución de los aspectos de la cognición diferentes de la memoria, como la búsqueda de
palabras, los problemas visuales o espaciales y el razonamiento o el juicio deteriorados, pueden señalar
las etapas muy tempranas de la enfermedad.

Los investigadores están estudiando los biomarcadores (signos biológicos de la enfermedad que
se encuentran en las imágenes del cerebro, el líquido cefalorraquídeo y la sangre) para detectar cambios
tempranos en el cerebro de las personas con deterioro cognitivo leve y en las personas cognitivamente
normales que pueden tener un mayor riesgo de padecer de la enfermedad de Alzheimer. Se necesitan
más investigaciones antes de que estas técnicas puedan usarse de manera amplia y rutinaria para
diagnosticar la enfermedad de Alzheimer en un consultorio médico.

Etapas de la enfermedad de Alzheimer

Enfermedad de Alzheimer leve

A medida que la enfermedad de Alzheimer progresa, las personas tienen una mayor pérdida de
memoria y otras dificultades cognitivas. Los problemas pueden incluir deambular y perderse, dificultad
para manejar el dinero y pagar las facturas, repetir preguntas, tomar más tiempo para completar las
tareas diarias normales, y sufrir cambios en la personalidad y el comportamiento. Por lo general, el
diagnóstico se hace en esta etapa.

Enfermedad de Alzheimer moderada

En esta etapa, el daño ocurre en las áreas del cerebro que controlan el lenguaje, el razonamiento,
el pensamiento consciente, y el procesamiento sensorial, como la habilidad para detectar correctamente
los sonidos y los olores. La pérdida de memoria y la confusión empeoran, y las personas comienzan a
tener problemas para reconocer a familiares y amigos. Es posible que no puedan aprender cosas nuevas,
realizar tareas de varios pasos, como vestirse, o enfrentar situaciones nuevas.

Además, las personas en esta etapa pueden tener alucinaciones, delirios y paranoia y pueden
comportarse de manera impulsiva.

Enfermedad de Alzheimer grave

En última instancia, las placas y los ovillos se extienden por todo el cerebro, y el tejido cerebral
se reduce significativamente. Las personas con la enfermedad de Alzheimer grave no pueden
comunicarse y dependen por completo de otros para su cuidado. Cerca del final de la vida, es posible
que la persona pase en cama la mayor parte o todo el tiempo mientras el cuerpo se va deteriorando.

¿Qué causa la enfermedad de Alzheimer?

En los últimos años, los científicos han hecho un gran avance para comprender mejor la
enfermedad de Alzheimer y el impulso continúa creciendo. Aun así, los científicos todavía no
comprenden completamente qué causa la enfermedad de Alzheimer en la mayoría de los casos. En
personas con Alzheimer de inicio temprano, una mutación genética puede ser la causa. El Alzheimer de
inicio tardío surge de una serie compleja de cambios cerebrales que pueden suceder durante décadas.
Las causas probablemente incluyen una combinación de factores genéticos, ambientales y de estilo de
vida.
La importancia de cualquiera de estos factores para aumentar o disminuir el riesgo de desarrollar
la enfermedad de Alzheimer puede diferir de una persona a otra.

Conceptos básicos de la enfermedad de Alzheimer

Los científicos están llevando a cabo estudios para aprender más sobre las placas, los ovillos y
otros rasgos biológicos de la enfermedad de Alzheimer. Los avances en las técnicas de imágenes
cerebrales permiten que los investigadores vean el desarrollo y la extensión de las proteínas amiloides y
tau anormales en el cerebro vivo, así como los cambios en la estructura y función del cerebro. Los
científicos también están explorando los primeros pasos en el proceso de la enfermedad al estudiar los
cambios en el cerebro y en los líquidos corporales que se pueden detectar años antes de que aparezcan
los síntomas de la enfermedad de Alzheimer. Los resultados de estos estudios ayudarán a comprender
las causas de esta enfermedad y facilitarán su diagnóstico.

Uno de los grandes misterios de la enfermedad de Alzheimer es por qué afecta en gran medida a
los adultos mayores. Las investigaciones sobre el envejecimiento cerebral normal exploran esta
pregunta.

Células neuronales en el cerebro con placas amiloides y ovillos de tau.

Ejemplo, los científicos están aprendiendo cómo los cambios en el cerebro relacionados con la
edad pueden dañar las neuronas y afectar otros tipos de células cerebrales para contribuir al daño que
causa esta enfermedad. Estos cambios relacionados con la edad incluyen atrofia (reducción) de ciertas
partes del cerebro, inflamación, daño vascular, producción de moléculas inestables llamadas radicales
libres y disfunción mitocondrial (un colapso de la producción de energía dentro de una célula).

Genética de la enfermedad de Alzheimer

La mayoría de las personas con la enfermedad de Alzheimer tienen la forma de inicio tardío de
la enfermedad, en la que los síntomas se hacen evidentes alrededor de los 65 años o más adelante. Los
investigadores no han encontrado un gen específico que cause directamente la enfermedad de
Alzheimer de inicio tardío. Sin embargo, tener una forma del gen de la apolipoproteína E (APOE)
aumenta el riesgo. Este gen tiene varias formas y una de ellas, la APOE ε4, aumenta el riesgo de
desarrollar la enfermedad y también está asociado con una edad más temprana de su aparición. Sin
embargo, tener la forma APOE ε4 del gen no significa que una persona definitivamente desarrollará la
enfermedad de Alzheimer, y algunas personas sin APOE ε4también pueden desarrollarla.
Además, los científicos han identificado varias regiones de interés en el genoma (el conjunto
completo de ADN de un organismo) que pueden aumentar o disminuir en menor o mayor grado el
riesgo de que a una persona le dé la enfermedad de Alzheimer de inicio tardío.

La enfermedad de Alzheimer de inicio temprano ocurre entre los 30 y los 65 años y representa
menos del 10% de todos los casos de Alzheimer. A veces, la causa es un cambio hereditario en uno de
tres genes. En otros casos, las investigaciones muestran que hay otros componentes genéticos
involucrados. La mayoría de las personas con síndrome de Down desarrollan la enfermedad de
Alzheimer. Esto puede deberse a que las personas con síndrome de Down tienen una copia extra del
cromosoma 21, que contiene el gen que genera las proteínas amiloideas dañinas.

Factores de salud, medio ambiente y estilo de vida

Las investigaciones sugieren que una serie de factores más allá de la genética pueden
desempeñar un papel en el desarrollo y transcurso de la enfermedad de Alzheimer. Existe un gran
interés, por ejemplo, en la relación entre el deterioro cognitivo y las afecciones vasculares, como
enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y presión arterial alta, así como afecciones
metabólicas como la diabetes y la obesidad. Las investigaciones actuales nos ayudarán a comprender si
reducir los factores de riesgo para estas afecciones, y la manera en que se reducen, pueden también
disminuir el riesgo de Alzheimer.

Una dieta nutritiva, la actividad física, la interacción social y las actividades que estimulan la
mente han sido asociadas con ayudar a las personas a mantenerse saludables a medida que envejecen.
Estos factores también podrían ayudar a reducir el riesgo del deterioro cognitivo y la enfermedad de
Alzheimer. Los estudios clínicos están investigando algunas de estas posibilidades.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Alzheimer?

Los médicos utilizan varios métodos y herramientas para ayudar a determinar si una persona que
tiene problemas de memoria tiene la enfermedad de Alzheimer. Para diagnosticar la enfermedad de
Alzheimer, los médicos pueden:

• Hacerle preguntas a la persona y a un familiar o amigo sobre la salud general, el uso de


medicamentos recetados y de venta libre, la alimentación, los problemas médicos, la capacidad de
realizar actividades diarias y los cambios en el comportamiento y la personalidad.

• Realizar pruebas de memoria, solución de problemas, atención, conteo y lenguaje.


• Realizar exámenes médicos estándares, como análisis de sangre y orina, para identificar otras
posibles causas del problema.

• Realizar escaneos cerebrales, como la tomografía computarizada (TC), resonancia magnética


(RM) o tomografía de emisión de positrones (TEP), para apoyar el diagnóstico de enfermedad de
Alzheimer o descartar otras posibles causas de los síntomas.

Estas pruebas se pueden repetir para brindar a los médicos información sobre cómo la memoria
de la persona y otras funciones cognitivas cambian con el tiempo. Las personas con inquietudes sobre
su memoria y pensamiento deberían hablar con su médico para averiguar si los síntomas se deben a la
enfermedad de Alzheimer o a otra causa, como un accidente cerebrovascular, un tumor, la enfermedad
de Parkinson, trastornos del sueño, efectos secundarios de medicamentos, una infección o algún otro
tipo de demencia. Algunas de estas afecciones se pueden tratar y, posiblemente, revertir. Si el
diagnóstico es la enfermedad de Alzheimer, comenzar el tratamiento en las primeras etapas del proceso
de la enfermedad puede ayudar a preservar el funcionamiento diario durante un tiempo. Un diagnóstico
temprano también ayuda a las familias a planificar para el futuro. Pueden ocuparse de los asuntos
financieros y legales, abordar posibles problemas de seguridad, aprender sobre los arreglos de vivienda
y desarrollar redes de apoyo.

Además, un diagnóstico temprano brinda a las personas más oportunidades de participar en


estudios clínicos u otros tipos de investigación clínica que prueban posibles tratamientos nuevos para la
enfermedad de Alzheimer.

¿Cómo se trata la enfermedad de Alzheimer?

La enfermedad de Alzheimer es compleja y es poco probable que un solo medicamento u otra


intervención trate con éxito a todas las personas que la tienen. En los estudios clínicos en curso, los
científicos están desarrollando y poniendo a prueba varias posibles intervenciones terapéuticas. Si bien
actualmente no existe una cura para la enfermedad de Alzheimer, están surgiendo medicamentos para
tratar su avance. También existen medicamentos que pueden mejorar o estabilizar temporalmente la
memoria y las habilidades de pensamiento en algunas personas, así como controlar ciertos síntomas y
problemas de conducta.

Las personas con la enfermedad de Alzheimer también pueden tener insomnio, depresión,
ansiedad, agitación y otros síntomas conductuales y psicológicos. Los científicos continúan
investigando por qué ocurren estos síntomas y están explorando nuevos medicamentos y estrategias no
farmacológicas para controlarlos. Diversas investigaciones muestran que el tratamiento de estos
síntomas psicológicos y conductuales puede hacer que las personas con Alzheimer se sientan más
cómodas, mientras también ayudan a sus cuidadores.

Las estrategias para tratar los síntomas psicológicos y conductuales sin el uso de medicamentos
se centran en promover el bienestar físico y emocional de las personas con la enfermedad. Estas
estrategias pueden incluir:

• Evitar situaciones estresantes o que pueden desencadenar los síntomas.

• Determinar si otros factores que se puedan tratar (como los efectos secundarios de los
medicamentos, la visión o la pérdida auditiva) están contribuyendo al cambio de comportamiento.

• Crear un entorno en el que no haya confrontaciones, sino que sea tranquilo y receptivo.

• Mantenerse activo. Si los enfoques no farmacológicos no funcionan o los síntomas son


particularmente graves, es posible que se requiera el uso de medicamentos. Si bien los antidepresivos,
antipsicóticos y ansiolíticos tradicionales pueden ser útiles para algunas personas con la enfermedad de
Alzheimer, es importante analizar los riesgos y los beneficios con sus profesionales médicos.

Apoyo para familias y cuidadores

Cuidar de una persona con Alzheimer puede tener costos físicos, emocionales y financieros
significativos. Las demandas del cuidado diario, los cambios en los papeles en la familia, y las
decisiones sobre si colocar a la persona enferma en un centro de atención pueden ser difíciles. El NIA
apoya los esfuerzos para evaluar programas, estrategias, enfoques y otras investigaciones para mejorar
la calidad de la atención y la vida de las personas con demencia y sus cuidadores.

Informarse bien sobre la enfermedad es una de las estrategias importantes a largo plazo. Pueden
ser útiles los programas que enseñan a las familias sobre las diversas etapas de la enfermedad de
Alzheimer y sobre las formas de lidiar con los comportamientos difíciles y otros desafíos del cuidado.
Buenas habilidades de afrontamiento, una sólida red de apoyo y cuidado de relevo son otras cosas que
pueden ayudar a los cuidadores a manejar el estrés de cuidar a un ser querido con Alzheimer. Por
ejemplo, mantenerse físicamente activo otorga beneficios físicos y emocionales.

Algunos cuidadores han descubierto que unirse a un grupo de apoyo es un salvavidas


fundamental. Estos grupos de apoyo permiten a los cuidadores encontrar un respiro, expresar
inquietudes, compartir experiencias, obtener consejos y recibir consuelo emocional. Muchas
organizaciones patrocinan grupos de apoyo en persona y en línea, incluidos grupos para personas con
Alzheimer en etapa inicial y sus familias
INTRODUCCION

La demanda de atención sanitaria es elevada, tanto por su edad avanzada como


por la diversidad de patología asociada, por ello, los cuidados de enfermería a estos
enfermos deben ir dirigidos fundamentalmente a la atención de sus necesidades, tanto
físicas como psíquicas, siendo el objetivo fundamental proporcionar a estos
enfermos una calidad de vida aceptable y manteniéndose dentro de su ámbito social y
familiar

FISIOPATOLOGIA

Enfermedad de origen todavía desconocido que se acompaña de cambios


bioquímicos y neurológicos específicos, entre ellos destacan la muerte neuronal
progresiva y la disminución de la capacidad de síntesis de los mediadores químicos,
disminuyendo la producción de la enzima que participa en la síntesis de la acerilcolina

MANIFESTACIONES CLINICAS

La enfermedad se manifiesta de manera lenta e insidiosa. En sus comienzos


aparece una disminución de la "'memoria reciente" o inmediata, los olvidos son frecuentes y
gradualmente se deterioran las funciones cognoscitivas superiores, con pérdida de la
capad-dad de escribir, leer, calcular e incluso comunicarse coherentemente. Se hacen
patentes cambios de personalidad. Paralelamente van apareciendo trastornos de las
funciones motoras, incluidas la marcha.

CASO CLINICO

Paciente varón de 78 años de edad, de profesión abogado (óptimo estatus social), con
deterioro cognitivo progresivo de unos siete años de evolución y diagnosticado de enfermedad
de Alzheimer hace seis años.

Antecedentes personales

Comenzó hace siete años con trastornos episódicos de la memoria reciente,


afasia nominativa y trastornos en el carácter, con labilidad emocional, tendencia a la
depresión e irritabilidad ocasional. Posteriormente evolucionó presentando un mayor
grado de amnesia y desorientación en el tiempo y en el espacio, así como apraxia,
Agnosia, indiferencia y retraimiento afectivo.
Desde hace un año, su mujer, principal cuidadora (ya que no tienen hijos), se
siente desbordada por las constantes atenciones que requiere su marido,
resultándole muy difícil el manejo del paciente en su propio domicilio.

El diagnóstico de enfermedad de Alzheimer ha provocado el aislamiento en el


matrimonio, originando unas relaciones sociales insatisfactorias, además de un elevado
grado de estrés y ansiedad en su mujer, al carecer ésta de refuerzo emocional.

Historia actual

Se plantea el ingreso en nuestro centro hospitalario por presentar vagabundeo,


intentos frecuentes de salir a la calle, episodios ocasionales de agitación y elevado
grado de ansiedad de su esposa.

Además, se trata de un bronquítico crónico en tratamiento con Teofilina, sin que


en la actualidad se evidencie problema clínico derivado de dicha alteración.

Fumador de un paquete al día. No presenta antecedentes de alcohol u otros


hábitos tóxicos.

A la exploración

Consciente, desorientado tiempoespacialmente. Presenta pérdida de memoria más


marcada para acontecimientos recientes que remotos. Ansiedad, falta de atención y
concentración. Afasia nominal caracterizada por el olvido de nombres de objetos y
personas. Agnosia determinada por la incapacidad para reconocer a algunos
familiares cercanos.

Dificultades en cuanto al esquema corporal, con problemas entre derecha e


izquierda.

Tristeza y sentimientos depresivos.

Bien hidratado y nutrido, con buenas coloraciones de piel y mucosas.

Carótidas rítmicas y simétricas. Pupilas isocóricas y normorreactivas.


En extremidades superiores e inferiores conserva fuerza y sensibilidad pero
inhibición en la expresión articular, presentando lentitud y torpeza en los gestos. En la
marcha arrastra ligeramente los pies, con el consiguiente riesgo de tropiezos. No presenta
edemas ni signos de trombosis venosa profunda. Se palpan pulsos pelos.

Pruebas complementarias

Analítica completa: hemograma completo, bioquímica y sist, de orina normal.


RX tórax sin alteraciones de interés.
ECG ritmo sinusal a 185 por minuto con aumento moderado de la actividad theta.
TAC craneal = no lesiones estructurales. Se evidencia atrofia cortical y discreta
dilatación ventricular.

Serologías de Lues y HIV negativos.

Balance de las actividades de la vida diaria

Dependiente en aseo, vestido, ir al cuarto de baño, con episodios ocasionales de inconti-


nencia urinaria.

Independiente para el movimiento, deambulación y subir escaleras.

Necesita alguna ayuda en la alimentación.

Necesita tiempos de ejecución largos.

No es consciente de los horarios de las actividades diarias: comidas, baño, etc.

Presenta dificultad en el reconocimiento de los objetos, así como fallos en el encadena-


miento de los actos consecutivos.
En ocasiones, su actitud hostil y de resistencia obliga a que le sean realizadas las tareas
diarias.
Ingresa en nuestro hospital con diagnóstico de

Enfermedad de Alzheimer en fase avanzada.


Durante su estancia en la Unidad mantenemos contactos periódicos con su familia
(su mujer y una sobrina), que refieren sensación de temor y ansiedad por la situación
del paciente. Dichos contactos sirven para que los miembros de la familia expresen sus
sentimientos y al mismo tiempo participen en el cuidado del paciente. Es dado de alta de
la Unidad a los 14 días de su ingreso, habiéndose cubierto los objetivos planteados por el
personal de Enfermería.

PROCESO DE ATENCION DE ENFERMERIA AL PACIENTE CON


ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

El proceso de atención de Enfermería incluyó primeramente una valoración inicial que nos
aportó los datos básicos para la planificación y ejecución de los cuidados.

Valoración inicial

Nuestra valoración se fundamentó en los siguientes apartados:

Estado de conciencia: confusión, desorientación en tiempo y espacio, conducta impulsiva,


deterioro cognitivo, afasia nominal y juicio alterado.

Ansiedad, inseguridad y angustia.

Limitaciones de la comunicación verbal.


Necesita ayuda para bañarse, vestirse, ir al cuarto de baño y mantenerse aseado.
No duerme por la noche; se levanta y camina de un lado para otro.
Problemas en la vida familiar por falta de cuidadores, falta de conocimientos acerca de la
enfermedad y por las limitaciones en las interacciones sociales.

Diagnósticos de Enfermería

A partir de la valoración inicial y continuas observaciones, los diagnósticos de


Enfermería que formulamos fueron los siguientes:

Ansiedad, relacionado con deterioro cognitiyo, inseguridad y angustia.


Déficit de autocuidado, relacionado con la incapacidad para baño/higiene, alimentación,
eliminación y vestido.
Alteración en los procesos de pensamiento, relacionado con confusión y
desorientación en tiempo y espacio.
Trastorno de la comunicación verbal, relacionado con deterioro intelectual.
Potencial de violencia con autolesiones y/o lesiones a otros, relacionado con conducta
impulsiva, juicio alterado y confusión.
Alteración del patrón del sueño, relacionado con ansiedad, confusión y reposo durante el
día.
Alteraciones de los procesos familiares, relacionado con el carácter progresivo de la en-
fermedad y las limitaciones en las interacciones sociales.

Objetivos
Mantener la capacidad cognitiva y sensorial mínima.
Conservar el máximo grado de independen- ia en las actividades de la vida diaria.
Lograr el nivel óptimo de las funciones intelectuales.
Mantener un intercambio de ideas entre el paciente y el equipo.
Controlar y mantener la seguridad física del paciente.
Conservar un nivel óptimo de sueño nocturno.
Ayudar a la familia a desarrollar y usar habilidades de adaptación positiva, mejorando la
interacción social.

Actividades de Enfermería
Disminución de la ansiedad
Si es posible, orientar a la realidad con acciones que le sean gratificantes, evitando si-
tuaciones que le hayan perturbado el pasado.
Mantener una rutina diaria para todas las actividades que realice.
No enfadarse con el paciente.
Dejaremos que realice las actividades que desee, siempre que no sean peligrosas para él
ni para los demás.
Mantendremos al paciente ocupado realizando actividades en función de sus posibilida-
des en cada momento.
No sobrecargarle con un encadenamiento de actividades: le daremos el tiempo necesario
para que las realice.
En lo posible, de manera sencilla y clara, responderemos a sus preguntas e inquietudes.
No hablarle como a un bebé o con palabras propias de un menor.

Higiene corporal
 Realizaremos baño o ducha según sus preferencias.
 Se realizará siempre a la misma hora y siguiendo los mismos pasos.
 Prepararemos la bañera antes de que el enfermo llegue al cuarto de baño, no
llenándola con demasiada agua (de 8 a 10 cm).
Controlaremos la temperatura del agua evitando que se queme.
No añadiremos a la bañera geles, para impedir que el enfermo resbale.
Los espejos los quitaremos o los cubriremos, ya que el paciente, al mirarse en
ellos, no se reconoce y se asusta pensando que se trata de un extraño.
 Vigilaremos el estado de la piel y de las uñas.
Controlaremos que se limpie los dientes, proporcionándole el cepillo y el
dentífrico. Si lleva prótesis habrá que quitársela, limpiarla y colocarla siempre
en el mismo sirio.
Debe llevar el cabello muy corto, que precisa menores cuidados, evitando el
secador eléctrico.

Alimentación
Organizaremos las comidas de manera rutinaria siempre a la misma hora y en el
mismo entorno.
Los cubiertos los reduciremos al mínimo indispensable, dándose en función
de la comida. Los colocaremos siempre de la misma manera. Se aconseja que
tengan mangos pesados para que sean un recordatorio táctil de que está
comiendo.
Usaremos mantel y platos de plástico que el paciente pueda romper y de colores
diferentes para que los distinga bien.
Los platos deberán tener ventosa para que no pueda volcarlos, usándose
preferentemente cuencos. No deberemos colocar varios platos juntos, sino
dárselos de manera sucesiva.
Cortaremos los alimentos en trozos pequeños, recordándole que mastique y que
trague.

Vigilaremos la temperatura de los alimentos para que no se queme.

Anotaremos la cantidad que bebe en las comidas, evitando el alcohol, vino y


estimulantes. No llenaremos el vaso hasta el borde para evitar que lo derrame.

Eliminación
 Estableceremos un horario rutinario para ir al cuarto de baño, recorriendo
varias veces el camino al WC para que no se le olvide.
 El cuarto de baño lo identificaremos con luces, dibujos, manteniendo la puerta
abierta o poniendo en ella una foto del inodoro. No deberá beber a partir de las
21:00 horas, para evitar que se levante por la noche con la vejiga llena.

Vestido
 Se le pedirá que se quite la ropa y se la ponga de manera adecuada, paso a paso.
 Para que se vista le iremos dando prenda a prenda, diciéndole que se la ponga de
manera correcta. Eliminaremos los botones y accesorios difíciles para el uso del
paciente, evitando además de que puede tragárselos.
 Reducción de la confusión y orientación en tiempo y espacio
 Es muy importante hablarle mucho al paciente.
 Daremos orientaciones de donde está y en qué fecha nos encontramos.

 Le hablaremos con amabilidad, lentamente y pronunciando las palabras. Usaremos


palabras sencillas y frases cortas, diciéndole siempre quienes somos y le
llamaremos por su nombre. No le tocaremos si antes no le hemos hablado.
 El ambiente será sencillo y placentero.
 Las actividades diarias se programarán siempre a la misma hora, sin modificación.
Utilizaremos notas, etiquetas sobre los objetos y dibujos que le faciliten la
memoria.
 Conservaremos solamente sus objetos de uso cotidiano, evitando el desorden,
manteniéndolos siempre en el mismo lugar.
 Mantendrá objetos personales que le recuerden al pasado: fotografías, películas,
etc.
 Facilitaremos que reconozca el día y la noche, haciendo entrar luz natural durante el
día y disminuyendo la luz artificial por la noche.
 Colocaremos en zona visible un reloj de pared de números grandes que pueda
leer con facilidad, así como un calendario de gran formato en el que podamos ir
marcando los días.
 Se le señalarán los recorridos que realice mediante dibujos, balizas o bandas
luminescentes para que no se pierda.

Mejoramiento de la comunicación

 Los mensajes al paciente serán de palabras sencillas y frases cortas.


 Le hablaremos lentamente y pronunciando las palabras, aunque el paciente
no nos responda. Le diremos siempre lo que estamos haciendo en cada
momento, ya que así tendrá la impresión de estar integrado en la
actividad que realizamos.
 Le realizaremos preguntas que pueda contestar con un sí o con un no,
evitando aquéllas que supongan una toma de decisión por parte del paciente.

Evitaremos ruidos y situaciones que puedan distraerle.


No le tocaremos si previamente no le hemos hablado.
Le ayudaremos, dentro de lo posible, en las palabras que olvide.
Ignoraremos los errores que corneta el paciente.
Le proporcionaremos métodos opcionales de comunicación como dibujos, señalar con el
dedo, escribir, etc.

Prevención de accidentes

No existirán desniveles en el suelo, ni cambios bruscos de coloración.


No usaremos cerrojos interiores ni pestillos en puertas.
La luz de la cama, así como el timbre deberán estar fácilmente accesibles.
Colocaremos mecanismos de seguridad en puertas y ventanas exteriores para evitar
que el abra, pero el sistema elegido deberá permitirnos a nosotros abrirlos fácilmente.
Los radiadores deberemos protegerlos para evitar quemaduras.
Las camas será bajas y provistas siempre de barandillas de seguridad.

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