CENTRO TECNOLÓGICO
“ERNSTH THALMANN”
1-7-2021
INATEC – JINOTEPE
Modulo: Prevención De Riesgos Laborales.
Código: TE-0990-02-2021
Profesor: Ing. Edwin Ruiz.
Elaborado por
Maykeling Martínez
Grisel Martínez
Erika Morales
Fecha: lunes 01 de julio del 2021
ESTRÉS TÉRMICO
Introducción
El cambio climático está causando, además de la elevación de las temperaturas medias del
planeta, el aumento de la frecuencia, la intensidad y los picos de las olas de calor. Las olas
de calor son episodios de calor extraordinario respecto a las condiciones climáticas de
temperatura y humedad normales en un área determinada en cada estación del año; así, unas
condiciones meteorológicas que en una zona templada o cálida puedan considerarse
normales, en un área más fría pueden ser propias de “una ola de calor”.
Las altas temperaturas plantean un importante riesgo para la salud humana. Durante las olas
de calor se incrementa la mortalidad, la morbilidad y el uso de los servicios de salud. Además
de provocar efectos a corto plazo, la exposición al calor afecta a la salud a medio y largo
plazo, por lo que se considera un problema de salud pública que debe recibir la atención de
las autoridades (OMS, 2015; Tustin, 2018). Con todo, hay que destacar que la magnitud del
impacto del calor en la salud no depende solo de la intensidad y la duración de esos
fenómenos climáticos ni del nivel de aclimatación alcanzado por los individuos; también
tiene que ver con la vulnerabilidad social, y esta es, en gran medida, dependiente del contexto
y de determinantes sociales.
Aunque el ser humano posee la capacidad de compensar los efectos de fuentes calóricas
naturales, los trabajos en instalaciones donde hay altas temperaturas, fuentes de calor
radiante, alta humedad, contacto directo con objetos calientes, y/o actividades en las que se
realiza una fuerte actividad física (fundiciones, minería, fabricación de cerámica, cristal, etc.)
Son actividades donde se puede estar expuesto a cargas de calor excesivas que pueden poner
en riesgo la salud. Así mismo, trabajos en exteriores y/o con tiempo caluroso, como la
construcción, también son actividades donde ese riesgo existe.
Este riesgo puede verse incrementado si las condiciones climáticas externas no son
favorables, como puede ocurrir cuando llega el verano y/o hay una ola de calor.
Ante el calor, prevención de riesgos laborales
El ingenio humano ha posibilitado que todas las culturas hayan desarrollado un abanico de
medidas de protección ante las temperaturas extremas. Por citar solo algunas que se han
desarrollado en nuestro entorno geográfico y cultural, pensemos en el uso de botijos,
persianas, toldos, adaptación de los horarios de trabajo y sueño, de la dieta, etc. La tarea es
trasladar esta lógica a las empresas.
En toda empresa en la que las condiciones de trabajo se ven afectadas por las condiciones
climáticas externas, el plan de prevención debe de contemplar estar preparados para los días
en que las condiciones ambientales estén más allá de lo que se considera “normal” en cada
zona. Este debe contener un plan de acción que pueda ser activado durante los episodios de
calor, con medidas técnicas, organizativas y de formación, para mandos y trabajadores, sobre
las medidas adoptadas en la empresa y para la activación de los primeros auxilios y la
atención sanitaria, aspectos muchas veces fundamentales para salvar vidas.
A la hora de elaborar el plan se ha de tener en cuenta que:
✘ No solo se ha de atender el riesgo de golpe de calor: las altas temperaturas reducen la
capacidad de trabajar, dificultan el desarrollo de las tareas, crean malestar, reducen la
atención, etc. Estas situaciones incrementan el riesgo de accidentes de trabajo.
✘ El riesgo se incrementa cuando las actividades laborales requieren ejercer esfuerzo
físico, particularmente si se realiza bajo la radiación solar y/o en lugares afectados
por el efecto isla de calor.
✘ El uso de ropa de protección y/o EPI (equipos de protección individual) que dificultan
la pérdida de calor corporal supone una exposición a estrés térmico cuya gravedad se
multiplica cuando el calor externo es elevado.
✘ Los efectos de la exposición al calor en la salud se ven agravados por la
contaminación del ambiente exterior o interior, ya que se incrementa la absorción y
los efectos en la salud.
✘ La salud se puede ver afectada por la aparición simultánea de otros factores que
suelen aparecer con las altas temperaturas, como la contaminación por ozono
troposférico o el humo de incendios forestales.
✘ El desempeño de tareas con exposición a la radiación solar directa, además de elevar
considerablemente el estrés térmico por calor, supone la exposición a un importante
factor cancerígeno.
Conceptos
Estrés, según RAE, Tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones
psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves.
Térmico, perteneciente o relativo al calor o la temperatura.
Fiebre térmica, fiebre producida por la exposición del cuerpo a una temperatura exterior
demasiado alta.
Insolación, malestar por exposición excesiva al sol.
¿Qué es el estrés térmico?
Los trastornos derivados de las temperaturas extremas, cuasantes del estrés térmico, son
consecuencia de la falta de prevención en el trabajo y, por tanto, merece la consideración de
enfermedad profesional. La existencia de calor en el ambiente laboral constituye
frecuentemente una fuente de incomodidad, molestia, bajo rendimiento en el trabajo y, en
ocasiones, riesgos para la salud.
Las consecuencias de las altas temperaturas pueden abarcar desde un simple dolor de cabeza,
a la aparición de debilidad, fatiga, calambres musculares, naúseas, abundante sudoración,
confusión, etc. La consecuencia más extrema es el conocido “Golpe de Calor”
GOLPE DE CALOR: Aumento brusco y sostenido de la temperatura interna corporal por
encima de los 40ªC ya sea por simple exposición o por realización de ejercicios extenuantes.
Produce alteraciones del sistema nervioso central (delirio, convulsiones, alteraciones sutiles
del comportamiento, coma,…). Si no se toman las medidas oportunas puede causar la muerte.
La mortalidad, puede ser incluso superior al 70% de los casos, generalmente por situaciones
de fracaso multiorgánico (F.M.O.).
¿Qué es el estrés térmico por calor?
El estrés térmico por calor es la carga de calor que las personas trabajadoras reciben y
acumulan en su cuerpo, es el resultado de la interacción entre las condiciones ambientales
(temperatura y humedad), la actividad física que realizan y la ropa que llevan.
El riesgo de sufrir alteraciones en la salud para una persona expuesta a un ambiente caluroso
depende de la producción de calor de su organismo como resultado de la actividad física y
de las características del ambiente que lo rodea, que condiciona el intercambio de calor entre
el ambiente y su cuerpo.
La temperatura del aire se refiere al grado de calor específico en un lugar y momento
determinados. La temperatura se puede medir con un termómetro (mercurio o electrónico),
cuidando que esté bien calibrado. En los países de Europa se expresa en la escala Celsius, en
grados centígrados, ºC. Cuando se necesita medir la temperatura ambiental se debe tener
cuidado para que no influyan otros factores como la radiación térmica emitida por objetos
cercanos, ni los efectos de la humedad relativa o el movimiento de aire.
FACTORES DE RIESGO
Asociados a lugar de trabajo
✘ Exposición a temperaturas y humedades relativas altas.
✘ Fuentes de calor radiante, por convección o conducción.
✘ Ventilación escasa. Al aumentar la velocidad del aire, disminuye la sensación de calor
porque se facilita la pérdida de calor por convección y por evaporación.
✘ Exposición directa a los rayos del sol.
Asociados a la tarea
✘ Dificultad para suministrar agua fresca (trabajos en el exterior donde no existe punto
de alimentación de agua, por ejemplo).
✘ Pausas de recuperación insuficientes. Es preferible descansar a cada hora. A medida
que la temperatura es mayor, las pausas deben ser más largas y frecuentes.
✘ Realización de trabajo físico intenso.
✘ Utilización de equipos de protección que impidan la evaporación del sudor.
✘ Ropa utilizada.
Asociados a la trabajadora o al trabajador
✘ Pérdida de aclimatación. La aclimatación puede aumentar claramente la tolerancia al
calor. Se consigue en 7-15 días, pero desaparece en sólo una semana.
✘ Condición física. La falta de entrenamiento en la ejecución de tareas físicas intensas
constituye un factor de riesgo. La capacidad aeróbica es determinante para conocer
la habilidad para llevar a cabo trabajo físico con calor.
✘ Existencia de antecedentes médicos, tales como enfermedades del sistema
cardiovascular, de las vías respiratorias, diabetes o insuficiencia renal.
✘ Ingesta de determinados medicamentos, tales como antihistamínicos, diuréticos o
antidepresivos.
✘ Consumo de determinadas sustancias, tales como alcohol o cafeína.
✘ Sobrepeso. Las personas gruesas requieren mayor esfuerzo en su movimiento y por
tanto generan más calor.
✘ Edad avanzada. Las personas mayores presentan más riesgo de deshidratación, ya que
con la edad el mecanismo de termorregulación se ve alterado, produciéndose una
disminución importante de la sensación de sed.
✘ Dimensiones físicas. La actividad física representa una mayor carga relativa para un
cuerpo con baja masa muscular, el mayor ratio superficie-masa de las personas
menudas puede ser una desventaja en condiciones de calor extremo.
✘ Otras cuestiones: actividades tras la jornada laboral, actividades deportivas extremas,
hogar con alta temperatura, estado de nutrición e hidratación.
✘ Sexo. Aunque no se han encontrado diferencias debidas al sexo que no estén
relacionadas con las dimensiones y condición física de la persona, es conveniente
tener en cuenta si la trabajadora está embarazada o no.
Respuesta fisiológica al calor: enfermedades y muerte por calor
El exceso de calor en el cuerpo afecta a la salud, lo que puede manifestarse de distintas
maneras:
✘ Alteraciones y/o enfermedades relacionadas con el calor, como las siguientes:
– Erupciones cutáneas (sarpullidos).
– Edema (hinchazón en tobillos, pies).
– Calambres.
– Agotamiento.
– Pérdida de conciencia (síncope).
– Golpe de calor
✘ Efectos en la conducta, causantes de accidentes o incidentes.
✘ Deshidratación grave.
✘ Agravamiento de afecciones previas (pulmonares crónicas, las afecciones
cardíacas, los trastornos renales y las enfermedades psiquiátricas).
✘ Trastornos a largo plazo.
Trastornos o Signos, síntomas y mecanismos
enfermedades
por calor
Sarpullido por Aparecen pequeñas manchitas rojas (pápulas) y picor, generalmente
calor en zonas como la cara, el cuello, la parte superior del pecho, debajo
del pecho, la ingle y el escroto. Se asocia a la sudoración intensa,
muy habitual en climas cálidos y húmedos.
Edema por calor La hinchazón de las extremidades inferiores, generalmente en los
tobillos, aparece al comienzo de la estación calurosa.
Desmayo o Se manifiesta en una pérdida de la consciencia o mareo, de corta
síncope por calor duración. Suele afectar a personas que han permanecido de pie
durante largos períodos de tiempo sin moverse o cuando se han
levantado repentinamente de una posición sentada o acostada,
generalmente durante los primeros días de exposición al calor.
Calambres por Son espasmos musculares dolorosos que suelen darse en piernas,
calor brazos o abdomen, generalmente al final de un ejercicio prolongado.
Puede estar relacionado con deshidratación, pérdida de electrolitos y
fatiga muscular.
Agotamiento por Enfermedad leve a moderada caracterizada por la incapacidad de
calor mantener el ritmo cardiaco, sed intensa, debilidad, incomodidad
ansiedad, mareos, desmayos y dolor de cabeza. La temperatura
central puede ser normal, o ligeramente baja o elevada (menor a 39
ºC). El pulso es irregular, con hipotensión postural (es la tensión baja
que se produce al ponerse de pie tras estar sentado o acostado) y
respiración rápida y superficial. No hay alteración del estado
mental.
Suele aparecer como resultado de la exposición a niveles altos de
calor ambiental o al ejercicio físico vigoroso, a veces asociada a
deshidratación y/o pérdida de electrolitos.
Golpe de calor Problema muy grave: el cuerpo es incapaz de controlar la
temperatura, y esta se va incrementando, alcanzando rápidamente los
40 ºC y más.
Los síntomas principales: calor, sequedad y piel roja, pulso
rápido, dolor intenso de cabeza, confusión y pérdida de
conciencia. Puede haber náuseas, hipotensión y aumento de la
frecuencia respiratoria.
El cuerpo sufre una inflamación interna, con resultado de lesiones en
órganos (como el hígado, riñón, etc.) y en tejidos (por ejemplo,
intestinos y músculos). En su grado más severo, que puede aparecer
rápidamente, además de las lesiones citadas, se produce una
disfunción profunda del sistema nervioso central.
Primeros auxilios
✘ Si la temperatura corporal interna alcanza o supera los 39 °C y/o se observa
una alteración del estado mental o una hipotensión sostenida, debe
considerarse que la persona está sufriendo un golpe de calor.
✘ ¿Qué se debe hacer ante un golpe de calor? Llamar a Urgencias para su
traslado urgente a un hospital. Sin atención médica urgente, un golpe de calor
puede ser fatal.
✘ Mientras se espera, interrumpir la exposición y aplicar medidas para bajar la
temperatura corporal (por ejemplo, paños de agua fría, baño o ducha fría) y
trasladar a la persona a un lugar fresco y oscuro.
✘ El golpe de calor es una emergencia médica que suele resultar fatal o causar
graves problemas a largo plazo. Puede resultar letal incluso si la persona
recibe tratamiento hospitalario. Las posibilidades de supervivencia aumentan
con la rapidez de la intervención.
El golpe de calor mata de “27 formas” diferentes
El estrés térmico desencadena peligrosas respuestas fisiológicas que han sido objeto de un
considerable interés desde la medicina. Afecta no solo a trabajadores, sino también a atletas
y a personal militar, y últimamente también se están estudiando en relación a la salud del
conjunto o segmentos de la población general.
Siniestralidad laboral asociada al estrés térmico
Las altas temperaturas ambientales, aun cuando no alcancen niveles que amenazan el
equilibrio térmico, afectan al comportamiento humano. Su efecto se incrementa cuando se
realiza trabajo físico intenso. Diversos estudios señalan que el calor excesivo produce una
reducción de la capacidad de trabajo. Este concepto hace referencia, en relación al estrés
térmico, a la capacidad de las personas aclimatadas para mantenerse realizando un cierto
trabajo, de manera sostenida en el tiempo, sin que ello afecte negativamente a su salud y
seguridad, ni durante el periodo de exposición ni en el medio o corto plazo después de realizar
las tareas.
Hay estudios que estiman que esta relación es mayor en tareas con alta exigencia física, en
el trabajo bajo condiciones ambientales de calor y/o humedad altos, la productividad laboral
se reduce aproximadamente en un tercio (NIOSH, 2016). Allí se citan autores que indican
que durante las últimas décadas ya se ha producido una reducción de la capacidad de trabajo,
que estaría ya en el 90%, y que las previsiones respecto al cambio climático hacen previsible
que la reducción llegue al 80% para el año 2050.
Se ha señalado una relación entre la temperatura ambiente y el riesgo de lesiones por
accidente de trabajo, que se produciría a través de varios mecanismos. Los cambios
fisiológicos y psicológicos asociados a la exposición a altas temperaturas disminuirían el
rendimiento de los trabajadores y de este modo conducirían al deterioro de la concentración,
a una mayor distracción y a fatiga. Estos factores aumentan el riesgo de lesiones laborales
(Kjellstrom et al. 2016).
Exposición al calor y tóxicos
Las altas temperaturas incrementan la peligrosidad de muchos productos tóxicos. El grado
de aumento depende de la intensidad del estrés térmico, de los niveles de exposición y de las
características físico-químicas de cada producto químico.
Dependiendo de la sustancia activa, los efectos tóxicos pueden ser de tipo respiratorio,
neurológico, u otros, y producirse a largo, a medio o a corto plazo. Hay que tener en cuenta
que los síntomas de intoxicación aguda se pueden confundir con la respuesta al estrés
térmico, como la sudoración excesiva, la deshidratación, etc. Este tipo de situación representa
un grave peligro para los trabajadores que en su trabajo, por ejemplo, manipulan o entran en
contacto, por vía inhalatoria, con pinturas y disolventes.
En el ámbito laboral, la absorción de los productos químicos relacionada con el estrés térmico
se incrementa sustancialmente, tanto si el estrés térmico es fruto del calor ambiental como
del incremento del calor metabólico. En un estudio realizado sobre población trabajadora en
Quebec (Truchon, 2014) identificaron las veinte ocupaciones más afectadas por este
problema; estas estaban en el sector de las manufacturas de minerales no metálicos, en la
manufactura primaria de metales y en la fabricación de productos metálicos, así como
trabajadores de la construcción (especialmente los puestos con exposición solar) y bomberos.
Además encontraron que la exposición a ciertos contaminantes puede afectar los mecanismos
de termorregulación y, por lo tanto, reducir la capacidad de los trabajadores para adaptarse
al calor. Respecto a las sustancias, encontraron que los trabajadores más afectados son los
expuestos al plomo y sus compuestos inorgánicos (polvos y humos), a determinados
plaguicidas (compuestos organofosforados y carbamatos) y a los humos de óxido de metales
(zinc, aluminio, antimonio, cadmio, cobre, magnesio, manganeso y estaño).
Impacto en la salud a largo plazo
NIOSH (2016) indica que, aunque no hay muchos estudios, estos indican diversos efectos a
largo plazo de la exposición a estrés térmico por calor. Ciertas enfermedades graves han sido
relacionadas con la exposición a calor: daños permanentes en órganos como el corazón,
riñones e hígado, que darían lugar a trastornos crónicos.
MEDIDAS PREVENTIVA
Aclimatación
1. Un programa de aclimatación adecuado disminuye el riesgo de enfermedades
relacionadas con el calor. Se debe considerar que es necesario un periodo de 7 a 15
días para la aclimatación al calor. Cuando se deja de trabajar en condiciones calurosas
durante periodos como las vacaciones o bajas laborales, es necesario volver a
aclimatarse al incorporarse de nuevo al trabajo.
2. Fomentar el mantenimiento físico de los trabajadores, peso corporal controlado,
alimentación etc. Controlar especialmente a aquéllos trabajadores que han
permanecido durante un largo periodo sin exposición al calor y que han modificado
sus parámetros de aclimatación.
Reposición de fluidos
1. Proporcionar agua potable en las proximidades de los puestos de trabajo.
2. Fomentar en los trabajadores expuestos la ingesta de pequeñas cantidades de agua
fresca (aproximadamente un vaso) cada 20 minutos.
Nutrición adecuada
1. La pérdida de sales se debe recuperar con la comida, por lo que ésta debe ser
equilibrada.
Medidas de control
1. Ventilación y/o climatización general.
2. Instalar ventiladores, equipos de climatización localizados.
3. Instalación de persianas, estores y toldos para disminuir la temperatura en caso de
locales cerrados debido a las fuentes externas.
4. Instalar aislamientos, apantallamientos, barreras frente a las fuentes internas de
radiación térmica.
5. Colocar aislamientos en o cambiar las superficies conductoras de calor.
6. Puestos de control cerrados con sistema de climatización.
7. Instalación de puestos de control remoto.
Medidas administrativos y prácticas de trabajo
1. Informar y formar sobre los riesgos relacionados con el calor (estrés térmico y
sobrecarga térmica), los factores de riesgo, sus efectos y las medidas preventivas,
instrucciones y procedimientos de trabajo, el uso de equipos de protección individual
y las medidas de primeros auxilios que hay que adoptar, así programas de
entrenamiento frecuentes.
2. Controlar especialmente y en su caso limitar la exposición de aquéllos trabajadores
que tomen medicación que pueda afectar al funcionamiento del sistema
cardiovascular, a la presión sanguínea, a la regulación térmica, a la función renal o a
la sudoración; así como la ingesta de alcohol.
3. Limitar las tareas pesadas que requieran un gasto energético elevado. Si es posible,
proporcionar ayudas mecánicas para la manipulación de cargas u herramientas que
faciliten el trabajo, siempre y cuando su manejo no suponga una mayor actividad
metabólica que la actividad sin ellas.
4. Limitar el tiempo o la intensidad de la exposición, haciendo rotaciones de tarea
siempre que haya sitios con menor exposición que lo permitan.
5. Planificar las tareas más pesadas en las horas de menos calor, adaptando, si es
necesario, los horarios de trabajo.
6. Permitir al trabajador, en la medida de lo posible, adaptar su propio ritmo de trabajo.
Permitir la autolimitación de las exposiciones.
7. Aumentar la frecuencia de las pausas de recuperación (cada hora, por ejemplo).
8. Evitar el trabajo individual, favoreciendo el trabajo en equipo para facilitar la
supervisión mutua de los trabajadores, con el fin de detectar síntomas de sobrecarga
térmica.
9. Habilitar zonas de sombra o locales con aire acondicionado para el descanso de los
trabajadores.
10. Procurar vestir con ropas amplias, de tejido ligero y colores claros. Proteger la cabeza
con gorra o sombrero.
Vigilancia de la salud específica del riesgo de estrés térmico. Controles durante la tarea.
Uso de equipos de protección individual
1. Ropa aislante y reflectante que evite la absorción de radiación térmica. Este tipo de
ropa no suele permitir el intercambio de aire, por lo que el efecto de reducción de
calor radiante tiene que ser mayor que la pérdida en el proceso de “enfriamiento”
evaporativo. Por ello, se aconseja que estas prendas se lleven lo más flojas posible.
2. Elementos auxiliares que enfríen el cuerpo: “chalecos de hielo”, ropas húmedas,
elementos refrigerados por agua, aire, etc.
3. La utilización de estas prendas supone peso y puede interferir con la actividad, lo que
se deberá de tener en cuenta en el procedimiento de trabajo. En algunos casos, su uso
sería recomendable durante los periodos de descanso y no durante las operaciones de
trabajo.
Verificar las condiciones meteorológicas de forma frecuente e informar a los
trabajadores y poner en práctica los procedimientos establecidos para condiciones
térmicas adversas, si es necesario.
ACTUACIÓN EN CASO DE UN GOLPE DE CALOR
1. Colocar al trabajador en una zona a la sombra y en un ambiente frío, a ser posible.
2. Debe desvestirse al trabajador y se recomiendan duchas con agua fría (15-18ºC). No
debe utilizarse agua más fría de 15ºC, ya que se produciría una disminución de la
pérdida del calor, debido a una constricción de los vasos sanguíneos cutáneos.
3. Si el trabajador está consciente, suministrarle agua fría para beber. Si está
inconsciente, colocarlo en posición recostado sobre un lateral de su cuerpo, con la
cabeza ligeramente ladeada, el brazo inferior atrás, extendido, el superior flexionado
hacia adelante y arriba y las piernas flexionadas, más la superior que la inferior.
4. Otra posibilidad es cubrir el cuerpo con toallas húmedas, cambiándolas con
frecuencia y, preferiblemente, en combinación con un ventilador eléctrico o un
dispositivo similar, para que la temperatura del cuerpo disminuya algo más.
5. Contacte con un médico y, si es posible, lleve al paciente al hospital lo más pronto
posible. A menudo, una persona que sufre un golpe de calor puede precisar oxígeno,
administración de suero por vía intravenosa y, algunas veces, medicación adecuada.