UMMC (Universidad de Misisipi): Artículo del 50 aniversario del trasplante
Annals of Thoracic Surgery: Reseña médica del procedimiento
National Library of Medicine (NIH): Historia de trasplantes pulmonares
John Richard Russell: El primer paciente de un trasplante de pulmón
¿Quién era?
John Richard Russell era un hombre de 58 años, residente de Misisipi, Estados Unidos.
Tenía un historial criminal, ya que había sido condenado por asesinato. Al momento de
la intervención médica, se encontraba en estado terminal, padeciendo de carcinoma
pulmonar (cáncer de pulmón) y un absceso infeccioso en uno de sus pulmones.
Debido a su condición médica crítica y su estatus de prisionero, fue considerado un
candidato adecuado para intentar una cirugía experimental que nunca antes se había
realizado con éxito en humanos.
La cirugía histórica
El 11 de junio de 1963, en el Centro Médico de la Universidad de Misisipi
(UMMC), el doctor James D. Hardy y su equipo realizaron el primer trasplante de
pulmón humano. El pulmón trasplantado fue el izquierdo, removido de un donante
fallecido recientemente.
Aunque los recursos de inmunosupresión (necesarios para evitar el rechazo del órgano)
eran limitados en esa época, los cirujanos lograron realizar el procedimiento sin
complicaciones quirúrgicas mayores. El pulmón trasplantado funcionó correctamente.
Después del trasplante
John Russell sobrevivió 18 días después del trasplante. No falleció por un rechazo del
órgano, sino por insuficiencia renal, una complicación relacionada con su debilitado
estado de salud general.
A pesar de su corta supervivencia, el caso de Russell fue considerado un gran avance
científico, ya que probó que era posible trasplantar un pulmón humano funcionalmente
y abrir el camino para futuros desarrollos en la medicina de trasplantes.
Legado
El trasplante de Russell no tuvo éxito a largo plazo, pero marcó el inicio de una era en
los trasplantes de pulmón. Décadas después, con mejores medicamentos
inmunosupresores como la ciclosporina, los trasplantes comenzaron a tener tasas de
supervivencia mucho más altas.