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Ensayo - La Interpelacion

El ensayo jurídico analiza la interpelación como un mecanismo de control parlamentario en Guatemala, destinado a evaluar la responsabilidad de los funcionarios públicos. Se detalla su fundamentación legal, el procedimiento de interpelación y se critica su eficacia en la práctica política, destacando la falta de voluntad política como un obstáculo para su funcionalidad. A pesar de las reformas recientes que buscan fortalecer este mecanismo, se concluye que su efectividad sigue siendo limitada.
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Ensayo - La Interpelacion

El ensayo jurídico analiza la interpelación como un mecanismo de control parlamentario en Guatemala, destinado a evaluar la responsabilidad de los funcionarios públicos. Se detalla su fundamentación legal, el procedimiento de interpelación y se critica su eficacia en la práctica política, destacando la falta de voluntad política como un obstáculo para su funcionalidad. A pesar de las reformas recientes que buscan fortalecer este mecanismo, se concluye que su efectividad sigue siendo limitada.
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UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA

FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES


DIRECCIÓN DE LA ESCUELA DE ESTUDIOS DE POSGRADO
MAESTRÍA EN DERECHO CONSTITUCIONAL

ENSAYO JURÍDICO
La interpelación como mecanismo de control
parlamentario para deducir la responsabilidad de
actuación de los funcionarios públicos

PODER LEGISLATIVO
CATEDRÁTICO: Lic. Msc. Pablo Bonilla

PRESENTADO POR: Marvin Inés De León Samayoa

Guatemala, Junio de 2017.

0
Tabla de Contenido

Introducción.......................................................................................................................... i

La interpelación como mecanismo de control parlamentario para deducir la


responsabilidad de actuación de los funcionarios públicos......................................- 2 -

1.1 La interpelación como atribución del organismo legislativo.......................- 2 -

1.1.1 Consideraciones doctrinarias..................................................................- 2 -

1.1.2 Fundamentación legal de la interpelación en Guatemala...................- 3 -

1.1.3 El procedimiento de interpelación y sus efectos..................................- 6 -

1.2 Análisis crítico de los fines y procedimientos de la interpelación..............- 9 -

1.2.1 Sus fines y propósitos originarios...........................................................- 9 -

1.2.2 Su funcionalidad real como mecanismo de control político de la


responsabilidad de los funcionarios públicos....................................................- 10 -

Conclusiones.......................................................................................................................ii

Recomendaciones.............................................................................................................iii

Referencias.........................................................................................................................iv

1
Introducción

El ensayo jurídico que se desarrolla a continuación se elaboró con el fin de


juzgar la eficacia de la interpelación como mecanismo de control parlamentario
para deducir la responsabilidad de actuación de los funcionarios públicos, misma
que constituye un mandato constitucional atribuido al Congreso de la República de
Guatemala, con la intención de fiscalizar la actividad administrativa ejercida por el
Organismo Ejecutivo, especialmente por sus Ministerios.

En virtud de ello, en el primer subtema, se define esta atribución


parlamentaria desde el punto de vista doctrinario, posteriormente se hace
referencia a su regulación legal con un enfoque jerárquico que abarca desde la
Constitución hasta las normativas ordinarias que la desarrollan. Y se termina,
describiendo de forma resumida las etapas del procedimiento de interpelación,
incluyendo las acciones legalmente permitidas a los congresistas y a los
funcionarios interpelados, estableciéndose sus efectos jurídico administrativos en
relación a los funcionarios involucrados.

En un segundo subtema, se efectúa un análisis crítico de sus fines y


propósitos originarios, confrontándolos con los hechos y circunstancias que
denotan la funcionalidad real de este mecanismo en la vida política administrativa
del gobierno de Guatemala, revelándose la ineficacia de este medio de control
parlamentario debido a la falta de voluntad política y de gobierno.

i
La interpelación como mecanismo de control parlamentario para deducir la
responsabilidad de actuación de los funcionarios públicos

1.1 La interpelación como atribución del organismo legislativo

Las funciones básicas del Congreso de la República de Guatemala,


pueden resumirse en: la representativa, la deliberativa, la legislativa, la
política, la financiera y la de control e indagación, mismas que no son
independientes sino que al contrario se entrelazan entre ellas, para
reforzarse y legitimarse.

Es así como, dentro de la función de control e indagación del Congreso,


encontramos la atribución constitucional de la interpelación, que no es más
que un mecanismo de inspección y fiscalización que debe llevar a cabo el
Organismo Legislativo sobre la actividad que realiza el Organismo Ejecutivo,
siendo éste incluso un resultado de la independencia de poderes que debe
prevalecer en un Estado de derecho.

1.1.1 Consideraciones doctrinarias

Para comprender mejor el sentido de la interpelación, se citaran


a continuación algunas de sus definiciones doctrinarias:
Sobre el origen etimológico del término interpelación, el autor
Walter Robles, indica que se deriva del vocablo latín “interpellare” que
significa “dirigir la palabra a alguien para pedir algo”. Respecto a su
definición, el mismo autor establece que:
“En el Derecho Parlamentario es un mecanismo de control
esencialmente político que hacen uso los congresistas para hacer
efectiva la responsabilidad de los ministros, quienes deben rendir
cuenta de su gestión, del ejercicio de sus atribuciones o el desarrollo
de las políticas públicas de su sector.” (Robles Rosales, 2007)

Mientras que, Manuel Ossorio, en su Diccionario de Ciencias


Jurídicas, Políticas y Sociales, afirma acerca de la interpelación:
“En el Derecho Político de los países de régimen democrático, la
interpelación es la facultad que tienen las Cámaras Legislativas para
requerir de un ministro que informe acerca de ciertos actos de gobierno

2
o para que aclare aspectos de la política en general. Según Duguit,
representa el medio más eficaz de ejercer el Poder Legislativo su
control sobre el Poder Legislativo.” (Ossorio, 1982).

Lo cual implica que la interpelación es a su vez un derecho o


facultad del Congreso a ejercer un control sobre el Organismo
Ejecutivo, pero también, que es una obligación del mismo, con el fin
de verificar si el Ejecutivo ajusta sus actos a la conveniencia pública
desde la perspectiva de los congresistas, e inclusive si acata las
disposiciones establecidas en la ley sobre el manejo de la cosa
pública.

Circunstancia que enfatiza Gerardo Prado, en su obra Derecho


Constitucional, al indicar que el juicio político o interpelación se origina
de “una desacertada actuación de ciertos funcionarios (Ministros de
Estado), que desempeñan una atribución de especial dignidad en el
Gobierno de una Nación.” (Prado, 2008)

1.1.2 Fundamentación legal de la interpelación en Guatemala

En la perspectiva jurídico-legal, la interpelación es una atribución


del Congreso constitucionalmente establecida, específicamente
regulada en la Sección Segunda de la Constitución Política de la
República de Guatemala, relativa a las Atribuciones del Congreso, en
donde aparece el Artículo 165. Atribuciones, que literalmente
establece: “Corresponde al Congreso dela República: …j) Interpelar a
los ministros de Estado;…” (Asamblea Nacional Constituyente, 1985)
La Constitución también regula en su Artículo 166 la conducta
que deben asumir los Ministros de gobierno cuando son llamados al
Congreso para su interpelación; y en su Artículo 167 se refiere a los
efectos de la misma respecto a los funcionarios que sean sometidos a
ésta.
En cuanto a las leyes ordinarias que desarrollan el contenido
constitucional de la Interpelación, se tiene en primer término a la Ley

3
del Organismo Legislativo Decreto Número 63-94, donde aparece un
título específico referente al trámite de las interpelaciones, que es el
Título VII comprendido a su vez por dos Capítulos que tratan las
Disposiciones Generales y los Procedimientos de dicha atribución
parlamentaria, abarcando su contenido desde el Artículo 139 al
Artículo 145.
Cabe citar, por su importancia, el contenido literal del Artículo
139 de ese cuerpo legal, el cual regula:
“Los Diputados tienen el derecho de interpelar a los Ministros de
Estado o a los Viceministros en funciones de Ministro y éstos tienen la
obligación ineludible de presentarse al Congreso a fin de responder las
interpelaciones que se les formulen. Las interpelaciones podrán
hacerse por uno o más Diputados y es obligación personal de los
Ministros responder a ellas, pues no puede delegarse en Viceministros
ni en ningún otro funcionario. No hay asunto del ámbito de un Ministerio
que no puedan los Diputados investigar mediante la interpelación. Ni el
Pleno del Congreso, ni autoridad alguna, puede limitar a los Diputados
el derecho de interpelar ni tampoco calificar las preguntas o
restringirlas.
No pueden los Diputados interpelar respecto a asuntos que se refieren
a cuestiones diplomáticas u operaciones militares pendientes, pero al
finalizar tales cuestiones u operaciones, podrán ser objeto de
interpelación.” (Congreso de la República de Guatemala, 1994)

Del amplio desarrollo de esta atribución parlamentaria, dentro del


contenido de la Ley Orgánica del Organismo Legislativo, se puede
deducir la importancia que se le otorga a este medio de control
interorgánico en beneficio del bien común de los ciudadanos
guatemaltecos.
En segundo término, de forma complementaria y no
contradictoria, aunque no lo suficientemente desarrollada en relación a
la interpelación, se encuentra lo regulado por la Ley Orgánica del
Organismo Ejecutivo, donde en su Artículo 22. Actuación ministerial,
literalmente indica: “Los Ministros… son responsables de sus actos de
conformidad con la Constitución Política de la República de
Guatemala y las leyes. …” (Congreso de la República de Guatemala,
1997)

4
Razón por la que, recientemente, el Congreso de la República de
Guatemala, consideró que no era suficientemente rígida la legislación
previamente aprobada para obligar a los funcionarios de gobierno a
asistir a las interpelaciones a donde se les hubiere citado, accionando
al respecto mediante la promulgación del Decreto 13-2016 Reformas
al Decreto Número 17-73 del Congreso de Guatemala, Código Penal,
donde mediante el Artículo 2 de la reforma en mención, se le adicionó
el Artículo 420 Bis al Código Penal vigente, el cual tipifica el delito de
Incumplimiento de funcionarios y empleados públicos de acudir a las
citaciones legislativas. (Congreso de la República de Guatemala,
2016)
Esta reciente reforma penal fue aprobada a pesar de haber sido
vetada por el actual Presidente de la República de Guatemala, el
señor Jimmy Morales, así lo confirma la columna de opinión escrita
por Luis Morales Chúa en el diario Prensa Libre:
“El ejecutivo ha vetado estos días un decreto del Congreso y este, a su
vez, en un acto de independencia política, ha rechazado el veto, por lo
que el acto legislativo primigenio puede adquirir calidad de ley, ya sea
que el presidente de la República por disposición imperativa del
Congreso lo sancione, promulgue y publique o que se abstenga de
hacerlo, caso en el cual el Congreso puede ponerlo en vigencia por
cuenta propia, llenando previamente los trámites correspondientes.
La Nación está viendo en este caso el ejercicio de la primacía
legislativa o, dicho en otras palabras, del uso de una superioridad de
poder, plenamente establecida en la Constitución Política de la
República, la que prevé lo procedente cuando el Ejecutivo rechaza,
mediante el veto, un decreto aprobado por el Congreso.” (Morales
Chúa, 2016)

Frente a este veto los congresistas mantuvieron la postura de


que los argumentos de rechazo del Presidente, no eran
suficientemente objetivos sino que únicamente pretendían proteger
políticamente a sus funcionarios, tal y como también lo afirma el
mismo artículo de periódico previamente citado:
“La piedra en el zapato para la Administración es el novedoso Decreto
13-2016, que obliga a ministros de Estado y a otros funcionarios y
empleados públicos, tanto como a particulares que administran fondos

5
públicos, a obedecer sin excusa las citaciones que les formulen los
diputados. Todo lo cual ya estaba en la Constitución. Lo fantástico del
decreto es que crea el delito denominado incumplimiento de
funcionarios y empleados públicos de acudir a citaciones legislativas.
Se sancionará, pues, la desobediencia a la autoridad del Congreso, con
penas para los desobedientes de dos a tres años de cárcel.
La resolución del pleno no ha caído en gracia a los funcionarios
públicos, como era de esperar. Sin embargo, la historia legislativa
registra casos en los que los funcionarios no han obedecido las
citaciones. (Morales Chúa, 2016)

De esa forma, aparentemente se lograron reducir las


posibilidades de evasión injustificada de la interpelación por parte de
los funcionarios sujetos a ella.

1.1.3 El procedimiento de interpelación y sus efectos

Los funcionarios sujetos a interpelación son los Ministros de


Estado o a los Viceministros en funciones de Ministro, quienes media
vez citados tienen la obligación ineludible de presentarse al Congreso
a fin de responder a los cuestionamientos que se les formule. La
obligación de asistir no puede delegarse en Viceministros ni en ningún
otro funcionario.
El procedimiento, de acuerdo con la Ley Orgánica del Organismo
Legislativo, puede dar inicio con su solicitud por uno o más Diputados
en punto de agenda denominado “mociones y proposiciones”, o
mediante oficio dirigido a la Secretaría del Congreso, aunque esta
segunda opción es menos utilizada, prefiriendo los diputados
presentar una moción privilegiada en el transcurso de la sesión.
Posteriormente, se procederá por el Presidente a anunciar la
hora y fecha de la sesión en que se llevara a cabo la interpelación, a
más tardar después de las cinco sesiones inmediatas siguientes. En el
mismo acto, la Secretaria del Congreso notificará mediante oficio, al
Ministro que ha de ser interpelado, citándolo a concurrir.

6
Las preguntas básicas deben comunicarse al ministro o ministros
interpelados, con cuarenta y ocho horas de anticipación. Cuando se
solicita por medio de escrito a la Secretaría del Congreso, los
diputados solicitantes pueden o no incluir el pliego de preguntas
básicas, tomando en cuenta que pueden contar con algún tiempo para
la entrega o remitirlas directamente al ministro. Sin embargo, además
de las preguntas principales, cualquier otro diputado que quiera
también puede hacer preguntas adicionales, siempre y cuando tengan
relación con el asunto de la interpelación.
Los Ministros deben responder a todo lo preguntado, no
habiendo asunto del ámbito de un Ministerio que no puedan los
Diputados investigar mediante la interpelación, de acuerdo con el
Artículo 166 de la Constitución y el Artículo 139 de la Ley del
Organismo Legislativo. Así mismo, ni el Pleno del Congreso, ni
autoridad alguna, puede limitar a los Diputados el derecho de
interpelar, ni tampoco calificar las preguntas o restringirlas. La única
restricción de las preguntas es respecto a asuntos que se refieren a
cuestiones diplomáticas u operaciones militares pendientes, pero al
finalizar tales cuestiones u operaciones, podrán ser objeto de
interpelación.
Una vez planteada la interpelación de un ministro, este no puede
ausentarse del país, ni excusarse de responder, salvo el caso de que,
al ser citados, estuvieren ausentes del país o padeciendo de
quebrantos de salud que justifiquen la inasistencia. En esos casos, el
Congreso calificara las excusas y de ser aceptadas, la interpelación se
llevara a cabo inmediatamente después que el Ministro retorne al país,
o recobre su salud, en concordancia con lo estipulado por el Artículo
140 de la Ley del Organismo Legislativo.
Si el funcionario citado no concurriere o su excusa presentada
fuere injustificada, los Diputados interpelantes tienen el derecho de

7
promover el correspondiente antejuicio por el delito cometido tipificado
para el efecto en el Artículo 420 Bis al Código Penal vigente.
En la sesión señala para la interpelación, después de leída y
aprobada el acta de la sesión anterior se procederá a dar inicio a la
interpelación. El presidente dará la palabra al diputado interpelante,
quien procederá a hacer una breve exposición de la razón de la
interpelación y hará las preguntas básicas. El Ministro interpelado
deberá responder al dársele la palabra, inmediatamente después de
hecha la pregunta. Posteriormente, los demás diputados podrán dirigir
al Ministro las preguntas adicionales pertinentes, debiendo
responderlas también el interpelado, según lo regulado en el Artículo
142 de la Ley del Organismo Legislativo.
Después de dicho interrogatorio, se dará el debate en el que los
Diputados podrán tomar la palabra hasta tres veces con relación a los
asuntos que lo motivaron. Si el Ministro afectado, lo desea puede
participar en el debate sin límite de veces en el uso de la palabra.
Si las respuestas de la interpelación no son satisfactorias, ya
sea durante el debate o en una de las dos sesiones inmediatas
siguientes, cuatro o más Diputados podrán proponerle al Pleno del
Congreso la aprobación de un voto de falta de confianza al Ministro
interpelado, el cual se pondrá a discusión sin demora alguna. Empero,
para su aprobación deberá contarse con los votos de la mayoría
absoluta del total de Diputados.
Aprobado el voto de falta de confianza en contra de un Ministro
de Estado, este deberá presentar inmediatamente su dimisión al
Presidente de la República, debiéndole informar al respecto al
Congreso, de conformidad con los Artículos 144 de la Ley del
Organismo Legislativo y 167 de la Constitución.
El Presidente de la República tiene la facultad de aceptar la
renuncia, salvo que considere en Consejo de Ministros que el acto o

8
actos censurados al Ministro interpelado se ajustan a la conveniencia
nacional o a la política del Gobierno, entonces el interpelado podrá
apelar ante el Congreso dentro de los ocho días a partir de la fecha en
que se emitió el voto de falta de confianza.
Al presentarse la apelación, el Presidente del Congreso señalara
fecha y hora para la sesión en que se discutirá el asunto, la cual
tendrá verificativo dentro de los ocho días siguientes de interpuesta la
apelación. Debatido el tema y ampliada la interpelación, si es
necesario se procederá a la votación para la ratificación del voto de
falta de confianza, cuya aprobación requiere del voto afirmativo de las
dos terceras partes del total de Diputados al Congreso. Si se ratifica el
voto de falta de confianza, se tendrá el Ministro por separado de su
cargo inmediatamente, de acuerdo con lo regulado por el Artículo 145
de la Ley del Organismo Legislativo.
En tal sentido, es posible afirmar que los principales efectos de la
interpelación son: la obligación coercitiva de concurrir a la citación
correspondiente, la prohibición de ausentarse del país para el
funcionario citado y la obligación de renunciar al cargo en caso que se
dé el voto de falta de confianza, siempre que éste sea justificado e
incluso ratificado después de la apelación.

1.2 Análisis crítico de los fines y procedimientos de la interpelación


1.2.1 Sus fines y propósitos originarios

La interpelación en su calidad de control propio del sistema


parlamentario, es ejercido por lo regular por un grupo político de
diputados (bancada partidaria), bloque o bloques políticos, o alguna
comisión parlamentaria, con la finalidad que los Ministros de Estado y
funcionarios públicos comparezcan ante el Congreso, a justificar su
actuación administrativa, mediante un interrogatorio propuesto por los
diputados interpeladores y de las respuestas que brinden, se derivarán

9
las acciones que los diputados consideren pertinentes, como
denuncias administrativas, penales o de otro tipo.

Aparentemente, el propósito primordial de los legisladores de la


Asamblea Nacional Constituyente de 1985, al incluir esta figura legal
en la Constitución Política de la República de Guatemala, era el de
garantizar la prevalencia del estado de derecho y la democracia de
este país, considerando que formularon la interpelación como medio
de fiscalizar y ejercer control sobre los actos administrativos y
esencialmente políticos de los Ministros de Estado en el ejercicio de
sus cargos, así como mecanismo para deducir responsabilidades a los
mismos. En relación al propósito de defesa del estado de derecho,
Gerardo Prado afirma que la interpelación: “constituye uno de los
controles interorgánicos como medio político de defensa de la
Constitución.” (Prado, 2008)

1.2.2 Su funcionalidad real como mecanismo de control político de la


responsabilidad de los funcionarios públicos

En la realidad actual, la interpelación o juicio político,


lamentablemente ha perdido el sentido de su funcionalidad objetiva y
se ha convertido en un medio de control ineficaz con tintes de ataque
político partidista o de intereses personales. Ya que así lo afirman los
mismos congresistas, como se muestra en el contenido del artículo
denominado “Interpelación de ministro Aldo García divide al
Congreso”, publicado por Prensa Libre, donde se afirma que el actual
congresista Oliverio García, se expresó así sobre este tema: “La
interpelación es un juicio político, no un linchamiento político”; ahí
mismo, también se hace referencia a la opinión del diputado oficialista
Manuel Giordanio, quien calificó la interpelación de García, como “un

10
asunto personal de Velásquez”, refiriéndose al diputado interpelador.
(Pocasangre & Gramajo, 2017).

Las causas de esta tergiversación son diversas, pero entre las


principales están la falta de técnica legislativa en la formulación de los
interrogatorios, ya que por ejemplo, notifican al ministro interpelado, un
pliego de preguntas básicas excesivas en número (cien o más
preguntas) o de contenido irrelevante corriéndose el riesgo de
perderse la esencia de la investigación que se pretende iniciar, con la
intención de tratar los asuntos esenciales en el pliego de preguntas
adicionales con el firme propósito de hacer caer en error o culpa a los
funcionarios interpelados.

Otro aspecto negativo, es que usualmente los funcionarios


interpelados ya llevan respondidas de forma escrita las preguntas que
se les notificaron previamente, por lo que únicamente proceden a leer
sus respuestas o sus informes y estadísticas, información que a veces
ni siquiera se refiere al tema objeto del interrogatorio, usándose esta
acción por los interpelados como distractor de los asuntos principales
de su actuación como funcionarios.

Habiéndose llegado a un abuso de este mecanismo, durante la


anterior legislatura 2012 al 2015, principalmente en el periodo de la
campaña electoral, ya que los congresistas utilizaron la interpelación
como un medio de presión y de freno a la actividad legislativa del
Congreso; hecho que se confirma con la publicación del artículo “El
abuso del derecho de interpelar” del diario La Hora, donde se afirmaba
lo siguiente:

“Desafortunadamente para la población, ese derecho a preguntar


algunos diputados lo han transformado en una herramienta política
para impedir el trabajo de un gobierno, para bloquear el análisis,
aprobación o discusión de una ley, así como para otros fines que logran
que el ministro pase días en el Congreso y en paralelo que el Congreso
no atienda otros asuntos, frecuentemente de interés nacional. Esa

11
obstrucción generalmente obstaculiza la discusión o aprobación de
leyes que son muy importantes para el bien común.” (Carrillo M.,
2012)

A consecuencia de ello, en el 2016 el actual Congreso por medio


del Decreto Número 14-2016 introdujo reformas a los Artículos 141 y
142 de la Ley Orgánica del Organismo Legislativo, regulándose la
alternativa de programar una sesión adicional si la interpelación dura
más de dos sesiones, y estableciéndose la alternabilidad en el uso de
la palabra para dar participación equitativa a todos los congresistas.

Empero, pese a dichos esfuerzos por mejorar la eficacia de este


mecanismo de control parlamentario, a la presente fecha dicha
situación de deplorabilidad política administrativa en el Congreso
continúa.

Lo cual se reafirma por la opinión de Alejandro Balsells Conde,


emitida en su columna de opinión titulada “El desorden del control”
publicada por Prensa Libre, donde literalmente dice:

“Racionalizar el poder es la preocupación del constitucionalismo desde


su gestación, porque si el poder se ejerce de forma racional, nuestra
libertad está garantizada. En países donde los controles se ejercen de
manera pronta y eficiente, la libertad de sus ciudadanos es realidad,
mientras que en países donde los controles son ineficaces los derechos
ciudadanos, pero sobre todo las garantías de libertad, están bajo
amenaza.
El ejercicio de los controles solo puede medirse de forma cualitativa, es
decir, si con ellos se consigue de manera eficiente lo pretendido por la
norma. Un país puede tener muchos controles, pero si esos
instrumentos no cumplen su objetivo, no sirven para nada.” (Balsells
Conde, 2016)

Es por todo ello, que se puede afirmar que hacen falta


mayores esfuerzos y mejores estados de conciencia política para
llegar a alcanzar los fines constitucionales de la interpelación como
mecanismo para la racionalización del poder ejercido por los
funcionarios públicos.

12
Conclusiones

La interpelación puede considerarse como una facultad y a su vez como un


mandato constitucional que tiene el Congreso de la República de Guatemala para
requerir que un ministro informe acerca de su posible desacertada actuación en el
ejercicio de su cargo o para que aclare algunos aspectos de la política en general.

Su importancia como mecanismo de control parlamentario establecido


constitucionalmente, radica en que representa el medio más eficaz de ejercer la
independencia de poderes y de fomentar la sana fiscalización que debe existir
entre los mismos, con el fin de garantizar el ejercicio de la democracia y el estado
de derecho.

Sin embargo, este mecanismo se ha venido tergiversando y a pesar de los


recientes esfuerzos por mejorar su funcionalidad, como las reformas a la Ley del
Organismo Legislativo y las reformas al Código Penal, el mismo ha perdido su
sentido original, ya que se ha transformado en un medio de entorpecimiento al
ejercicio de la actividad del ejecutivo e incluso del propio legislativo ya que distrae
a los legisladores de otras funciones que deben cumplir; además se ha convertido
en una forma de hacer valer intereses político partidistas que solo buscan propiciar
campañas publicitarias de desprestigio al gobierno de turno, pero que no
favorecen en nada al bien común de los ciudadanos de este país.

ii
Recomendaciones

Algunas acciones de mejora que podrían tomarse en cuenta para mejorar la


eficacia de la interpelación son:

 Los congresistas no deberían considerarla como un recurso vanal y de simple


ataque político, sino como un mandato constitucional y parlamentario, por lo
tanto, solo deberían ponerlo en marcha cuando las circunstancias relativas a
la protección del estado de derecho y el actuar improcedente de los
funcionarios lo justifiquen, pero no cuando se trate de solventar intereses
partidistas o personales.

 Los funcionarios llamados a interpelación deberían colaborar en la aclaración


y transparencia de los asuntos principales a tratar, sin tratar de evadir su
asistencia ni tomar esta citación como un ataque personal, sino más bien verlo
como una oportunidad de dar a conocer los beneficios de su actuar
administrativo.

iii
Referencias

Asamblea Nacional Constituyente. (1985). Constitución Política de la República de


Guatemala. Guatemala.
Balsells Conde, A. (10 de 08 de 2016). El desorden del control. Prensa Libre, pág.
12.
Carrillo M., A. (03 de 27 de 2012). El abuso del derecho a interpelar. Diario La
Hora, pág. 20.
Congreso de la República de Guatemala. (01 de 12 de 1994). Ley Orgánica del
Organismo Legislativo. Decreto Número 63-94. Guatemala.
Congreso de la República de Guatemala. (13 de 11 de 1997). Ley Orgánica del
Organismo Ejecutivo. Decreto Número 114-97. Guatemala.
Congreso de la República de Guatemala. (19 de 04 de 2016). Decreto 13-2016.
Reformas al Decreto Número 17-73 del Congreso de la República de
Guatemala Código Penal. Guatemala.
Morales Chúa, L. (10 de 04 de 2016). La primacía legislativa, Opinión. Prensa
Libre, pág. 12.
Ossorio, M. (1982). Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales. Buenos
Aires, Argentina: Heliasta.
Pocasangre, H. E., & Gramajo, J. (04 de 05 de 2017). Interpelación de ministro
Aldo García divide al Congreso. Política, pág. 14.
Prado, G. (2008). Derecho Constitucional. Guatemala: Vásquez Industria
Litográfica.
Robles Rosales, W. (07 de 2007). Congreso del Gobierno del Perú. Obtenido de
La interpelación parlamentaria:
http://www2.congreso.gob.pe/sicr/cendocbib/con2_uibd.nsf/39D92E1A548A
FA2F052575DF006235B2/$FILE/La_Interpelaci
%C3%B3n_parlamentaria[1].pdf

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