Los Hábitos
Los Hábitos
Facultad de Humanidades. UCALP difícil estar a la altura de las exigencias del telos del amor o impulso natural. Cuando los
Cátedra: Ética. actos humanos son inadecuados a las necesidades de su naturaleza y cuando un orden social
Titular: Pbro. Lic. Andrés Marcos Rambeaud del cual el hombre depende para alcanzar su bien personal, por su parte también es
Año: 2023 inadecuado, contribuyen a radicalizar este desequilibrio.
Unidad 6: Historicidad y moralidad El desequilibrio se supera andando, como el ciclista sino pedalea, se cae.
Virtus significa, virtud, hombría, valentía, poder, potestad; vir significa varón, hombre
Un segundo factor de desequilibrio lo introduce el hecho de la libertad. El hombre es
hecho, recto; vis fuerza, vigor. Y su equivalente griego, ἀή excelencia, perfección, fuerza,
un ser temporal y libre, por lo tanto, histórico. El desarrollo de sus potencialidades depende
vigor, nobleza de ánimo, gloria, prosperidad, dicha; ἄ es superlativo de ἀό,
en parte de su libertad. Nada le garantiza al ser humano el cumplimiento de sus capacidades
bueno, por lo tanto, significa excelente, óptimo. La virtud es lo que nos hace fuertes en algo,
personales. A diferencia de los demás seres vivos que desarrollan naturalmente su ser si están
fortalece nuestra naturaleza para obrar de determinada manera.
dadas las condiciones en el medio ambiente, el ser humano debe conquistar libremente la
realización de sí mismo. Necesariamente quiere su realización (es la tendencia de su amor o
El desarrollo de los hábitos buenos o virtudes entonces vigoriza las disposiciones
impulso natural) pero debe conquistarla en libertad. Esta conjugación de necesidad y libertad
naturales, su desarrollo y fecundidad. Estamos en las antípodas de la concepción nietzscheana
representa un segundo factor de desequilibrio.
de la virtud como un factor de represión y debilitamiento de la vida que hace del hombre una
mezcla híbrida de planta y fantasma, como lo describe en Así hablaba Zaratustra1. El
Un tercer factor de desequilibrio lo constituye la falibilidad de la naturaleza.
diagnóstico de Nietzsche quizás se relacione especialmente con una moral dualista que
Ignorancia, malicia, debilidad, intemperancia, trabajan a contrapelo de la expansión de la vida
considera que la razón debe controlar y triunfar sobre las inclinaciones naturales, con una
del sujeto. El rasgo común de las heridas de la naturaleza, la subestimación de la importancia
de la alteridad, de la necesidad de salir de sí para la realización de la propia vida hace muy
1
Cfr. Primera parte, parágrafo 3
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moral que gira entorno de la encrateia, al estilo de la moral kantiana o estoica. Sed contra: Lectura: Emilio Komar, “La formación intelectual”, Revista Criterio. Sobre la
importancia de las virtudes morales para la vida intelectual.
“Virtud, en términos completamente generales, es la elevación del ser en la
persona humana. La virtud es, como dice Santo Tomás, ultimum potentiae, lo máximo -El ser del hábito: definiciones
a que puede aspirar el hombre, o sea, la realización de las posibilidades humanas en el
"El hábito es una cualidad relativamente permanente que dispone bien o mal a lo
aspecto natural y sobrenatural.”1
dispuesto respecto de sí mismo o de otro."
Virtudes naturales
(Aristóteles, Metafísica. V, 20 ,1022b)
La precisión que consiguen los hábitos se entiende mejor con la siguiente imagen: el
Morales: disposición al bien, cardinales:(cardo, inis: eje)
Medidas por la inteligencia hábito es como una puerta angosta que abre a un horizonte amplio. Un músico por ejemplo se
ha cualificado gracias a su experiencia, se ha ejercitado en un aspecto de su humanidad, la
Justicia: dar a cada uno lo suyo. Fortalece a la voluntad. música, la interpretación o la composición. Ha «afinado» sus capacidades entorno a ese
objeto y con ello su percepción, su sensibilidad, su espíritu, se han abierto a un horizonte
Fortaleza: bien arduo. Fortalece la agresividad.
amplio, a un horizonte del ser que antes le estaba vedado.
Templanza: bien deleitable. Fortalece la capacidad de
gozo. El ser humano se orienta a una zona de la existencia: el deporte, la vida intelectual, la
amistad con determinadas personas, los idiomas, la ciencia, la filosofía; hay una entrega a
cierto orden de valores que lo estimulan a realizar determinadas actividades que afinan,
cualifican sus facultades y las hacen capaces de entrar en contacto activa o pasivamente con
nuevas dimensiones de lo real, de entrar en comunión con la riqueza del mundo en algunas de
1
sus formalidades que comienzan a serle connaturales en mayor medida. Como antes de su
Josef Pieper, Las virtudes fundamentales, Madrid, Rialp, 1976, p. 15
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formación (pues formación es formación de hábitos), no era capaz de hacerlo podríamos decir Edith Stein1 diferencia las disposiciones o actitudes adquiridas conscientemente en
que creció su potencialidad, antes era remota, lejana y ahora es próxima, efectiva. Los libertad en la edad adulta, de las miméticamente adquiridas durante los años de crecimiento
hábitos son intermediarios, pontífices, entre las posibilidades naturales y su concreta en la niñez y juventud. En la madurez uno debería poner en tela de juicio las disposiciones
realización, son una habilitatio ad recipiendum1 la riqueza vivificante de lo real. adquiridas miméticamente para asumirlas libremente o modificarlas. Sostiene Michele
Federico Sciacca en consonancia con estas ideas, que a menudo es necesaria una tarea de
Relativamente permanente:
deseducación para el crecimiento personal en la virtud2.
Una característica del hábito es ser difícil de modificar. Para algunos autores (Jacques
-Necesidad de los hábitos
Maritain2, André Marc3) la virtud, una vez alcanzada, es más difícil de modificar que el
vicio. Esta tesis se fundamenta en el siguiente argumento: la virtud está arraigada en, o está a. El hombre necesita de los hábitos para superar el desequilibrio de su naturaleza.
en línea y fortalece a, las tendencias naturales. La vida humana se despliega allí con mayor
"Si la forma es tal que pueda obrar de diversos modos, como lo es el alma es
vigor. Un mal hábito, en cambio, supone un dinamismo desequilibrante que entorpece a la
preciso que se disponga a sus operaciones por medio de los hábitos. La potencia a
tendencia natural, y en el cual el hombre nunca termina por encontrarse cómodo. Esto no
veces dice relación a muchos objetos y es entonces cuando necesariamente exige una
significa que el desorden del vicio sea fácil de modificar. El vicio generalmente se encarna en
determinación por otro principio [...] y precisamente por eso la potencia necesita de
algún tipo de organización física o psíquica que en sí mismas son difíciles de cambiar. Su
hábitos para determinarse al bien."3
modificación implicaría una profunda transformación personal y un importante
acompañamiento del entorno. El hombre tiene entonces un cierto «derecho metafísico» al hábito; el hábito es exigido
por las tendencias de su naturaleza. El ser humano busca realizar su propia identidad de modo
Dispone bien o mal a lo dispuesto respecto de sí mismo o de otro:
discursivo, a través del tiempo:
La cualificación de un ser temporal, dinámico, intencional se traduce en una
"Cada naturaleza tiene derecho a poder alcanzar su fin, su desarrollo. Ahora
disposición. Primero en sí mismo, se encarna en sus facultades y como estas facultades dicen
bien, si los seres naturales alcanzan su fin necesariamente en virtud de la naturaleza
relación a algo otro, la disposición interior se manifiesta en el modo de relacionarse con
misma que los determina a sus operaciones, el hombre en cambio, en razón de su
aquello otro. El orden interior se «exporta» a las relaciones con el mundo. Las disposiciones
indeterminación no alcanzaría jamás su fin o su crecimiento si no lo inclinara a ello
son buenas o malas si se adecuan o no al orden del desarrollo que necesita un ser para lograr
una disposición complementaria. Los hábitos constituyen precisamente esos
su crecimiento personal en su relación con el mundo.
complementos de la naturaleza, esas determinaciones sobreañadidas, que establecen
Las disposiciones pueden ser: 1) Dadas por naturaleza: a) comunes a todos los relaciones definidas entre la indeterminación del espíritu humano y sus concretas
hombres: son las tendencias propias de la naturaleza humana; al conocimiento, al bien, a la operaciones."4
vida en común; b) propias de cada individuo: son las disposiciones derivadas de la
b. Por otro lado los hábitos se forman necesariamente pues representan las huellas del
conformación corporal, psíquica, espiritual (dotes, temperamento, etc.) 2) Adquiridas por la
pasado en el presente. Son la memoria de nuestra identidad discursiva. Es el pasado vivido,
experiencia a lo largo del tiempo: los hábitos o el carácter.4
encarnado que nos dispone en una determinada dirección en el aquí y ahora.
1
Cfr. Santo Tomás, Suma Contra Gentiles, I, 56 1980, pp. 64-75
2 1
Cfr. Arte y escolástica, Bs. As., Club de lectores, 1972 Ser finito y ser eterno, Méjico, FCE, 1996, p. 441 y ss
3 2
Cfr. Psychologie Réflexive, Paris, DDB, 1942, [Link] La libertad y el tiempo, Barcelona, Miracle, 1967, p. 54 y ss
4 3
En psicología se distingue el temperamento (melancólico, flemático, colérico y sanguíneo) que es innato y sin connotación Santo Tomás, S.T I-II, 49, 4
4
ética, del carácter. El carácter es adquirido y tiene connotación ética. Cfr. Erich Fromm, Ética y psicoanálisis, Méjico, FCE, Etienne Gilson, El Tomismo, EUNSA, España, 1978, p. 456 y ss
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"El hombre según lo sabemos ya, es un ser discursivo, cuya vida debe alcanzar “Tres cosas hay que me rebasan,
una cierta duración para que pueda lograr su fin. Mas esta duración no es la de un Y una cuarta que no comprendo
cuerpo inorgánico cuyo modo de ser permanezca invariable a lo largo de su El camino del águila por el aire,
desenvolvimiento; sino que es la duración de un ser vivo. […] El alma del hombre El camino de la serpiente por la peña,
como su cuerpo, tiene una historia; conserva su pasado para gozar de él, utilizarlo en El camino de la nave por el mar
un perpetuo presente; la forma más general de esta fijación de la experiencia pasada El camino del varón por la doncella”
se denomina hábito."1 (Pr 30, 18-19)
Paul Ricoeur sostiene la idea de una identidad narrativa del ser humano y la ausencia Comentando estos versos en el contexto de su traducción del Cantar de los Cantares,
de neutralidad ética de los relatos que conforman la vida1. Por otra parte, podemos decir Alonso Schökel se pregunta: ¿quién enseña a volar al águila? Y se responde: es el aire el que
también que nuestra historia aparece «narrada» en nuestras actitudes y disposiciones para enseña a volar al pájaro, el agua a navegar a la nave, la peña a deslizarse a la serpiente. La
quien sepa leerlas. Somos, «lo sido». Nuestra identidad se vincula con la historia que hemos mujer a ser varón al varón.2 Es la riqueza de lo real la que despierta la propia riqueza.
ido tejiendo sobre lo que nos ha sido dado.
La virtud requiere tiempo:
-Generación de los hábitos
En algunas ocasiones, dice Aristóteles un solo acto basta -por ejemplo, la evidencia de
Como ya señalamos, el desequilibrio se supera andando, en la búsqueda de una armonía una verdad a la capacidad de conocimiento, para disponernos- pero añade en la Ética a
nueva. El hombre no puede permanecer en la indeterminación. Necesariamente vive, Nicómaco: “Una golondrina ni un día hacen el verano, ni un solo día ni un corto tiempo
experimenta, actúa, se cualifica bien o mal, se fortalece o debilita, se construye o destruye. hacen felices a los hombres.”3
La generación del hábito supone una potencia activa y pasiva o receptiva, la acción y/o "En este proceso varía nuestra capacidad de elegir con cada acto, con nuestra
recepción y el objeto de la acción o pasión. El hábito de lectura, por ejemplo, supone la práctica de la vida. Cada paso de la vida que aumente la confianza que tengo en mi
capacidad de lectura, el acto de lectura, la experiencia sostenida «del leer» y obviamente los mismo, en mi integridad, en mi valor, en mi convicción, aumenta también mi
textos. De este modo los hábitos se adquieren mediante la experiencia vital, mediante las capacidad para elegir la alternativa deseable, hasta que al fin se me hace más difícil
operaciones. El sujeto se cualifica, adquiere hábitos gracia a la recepción (que es un cierto elegir la acción indeseable que la deseable. Por otra parte, cada acto de rendición y
padecer) de lo otro en la experiencia y la donación de sí en el obrar. El gesto de recepción de cobardía me debilita, prepara el camino para nuevos actos de rendición."4
cualidades permite que la realidad nos enriquezca y fecunde. Por otra parte, la intervención
Lo que era arduo se convierte en fácil y deleitable: plasticidad, discursividad y
activa del sujeto en las distintas circunstancias vitales también deja su huella en el interior del
formación
alma.
Gracias a los hábitos logramos articular una pluralidad de facultades bajo una nueva
La formación interior depende entonces de un cierto movimiento o ritmo activo y
forma. Edith Stein pone el ejemplo de la incorporación de una lengua:
pasivo-receptivo de la vida. Del “salir de si, entrar en comunión con lo otro para ser sí
mismo”. Como dice el autor de los Proverbios:
1
Sí mismo como otro, Bs. As., [Link], 1996, estudio VI
2
Cfr. El Cantar de los Cantares o la dignidad del amor, Navarra, Verbo Divino, 1999, p. 41
3
Ética a Nicómaco,1098 a
4
1 Erich Fromm, El corazón del hombre, Méjico, F.C.E., 1980, p. 160
Ibidem
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“Cuando se empieza a aprender una lengua, la traducción de un pequeño texto a Un ejemplo. Formación y vida intelectual. La vida intelectual es entrega. Donación
modo de ejercicio, o decir unas frases en ese idioma, son tareas que requieren gran y recepción. Nietzsche: El especialista y el literato. El rostro y las máscaras.
esfuerzo; tras una hora de ejercicios de ese tipo quedamos muy cansados. Pero una
"Estos eran mis pensamientos al acabar de leer ahora un buen libro sabio; yo me
vez transcurrido un tiempo relativamente largo, esas tareas son tan fáciles como un
sentía agradecido, muy agradecido, pero aliviado también, en el libro de un sabio hay
juego. Con base en una cierta aptitud para los idiomas (una potencia), el conocimiento
siempre algo de opresor que oprime: "el especialista" se afirma siempre en algún sitio:
y el uso de determinada lengua se han convertido en un hábito adquirido. Sin la
su celo, su seriedad, su cólera, su presunción con motivo del rincón en que está
necesaria aptitud, ello no hubiese sido posible, pero tampoco lo hubiese sido sin el
sentado tejiendo su tela, su joroba; todo especialista tiene joroba. Un libro sabio
necesario «esfuerzo», si bien la intensidad de éste variará según la magnitud de la
refleja también un alma que se encorva; todo oficio obliga al hombre a curvarse. [...]
aptitud correspondiente.
Toda especie de maestría se paga cara sobre la tierra, en la que todo se paga quizá
El aprendizaje de una lengua es un proceso sumamente complejo, en el que demasiado caro. ¿Pero vosotros queréis ser de otra manera; vosotros queréis pagar
actúan las más diferentes potencias. Es preciso captar y distinguir entre sí estructuras “menos caro”, queréis que esto sea más fácil, verdad señores míos, ¿contemporáneos?
fonéticas desconocidas, lo que es tarea del oído (y en parte de la vista); es preciso Pues bien, ¡andad! pero entonces enseguida tendréis otra cosa: en lugar del oficio y
también emitir dichas estructuras fonéticas con nuestros propios instrumentos del del maestro, tendréis al literato, el literato hábil y flexible, que carece, en efecto de
habla, lo que requiere la adaptación de determinados órganos corporales a joroba -si no contamos la que hace delante de nosotros, como dependiente de la
movimientos a los que no estamos acostumbrados. Por otra parte, tenemos que captar mercería del espíritu, como representante de la cultura-. [...] Yo os bendigo también
el sentido de esas estructuras y comprender las relaciones objetivas que guardan entre por vuestra joroba. ¡Y también porque despreciáis como yo, los literatos y los
sí, y dichos sonidos deben ser conservados en la memoria junto con sus respectivos parásitos de la cultura! ¡Y porque no sabéis hacer negocio con vuestro ingenio! ¡Y
sentidos. Hemos de llegar finalmente a pensar en una nueva lengua, es decir, a ir porque no tenéis más que opiniones que no se pueden traducir en dinero! ¡Y porque
formando los pensamientos no según nuestro propio modo de pensar, sino según el de no representáis lo que no sois! Porque no tenéis otra voluntad que ser maestros en
la otra lengua. Cada una de estas actividades parciales – de lo sentidos, de la memoria, vuestro oficio, respecto de toda clase de maestría y excelencia y en aversión radical de
del entendimiento- son al principio actividades de la voluntad. Y precisamente esto, la todo lo que no es más que apariencia, semi verdad, virtuosismo, maneras de
captación y la retención, impulsadas por la voluntad, la búsqueda de expresiones demagogo y de comediante; ¡de todo lo que no puede presentarse ante vosotros con
ajenas y el rechazo de las que nos son familiares y que por ello tratan de una probidad absoluta en su preparación y en sus medios!" 1
imponérsenos, es lo que requiere esfuerzo. Pero tan pronto estos procesos tienen lugar
Ser uno mismo o construir un personaje. Llevado esto al terreno de la filosofía. ¿Ser o
por sí mismos, dejan de ser especialmente cansadores.
sólo parecer? El verdadero filósofo se entrega al objeto de su interés. No tiene una «relación
Estos fenómenos nos remiten al hecho de que la actividad de la voluntad instrumental» con el conocimiento sino intencional. De este modo el objeto se abre y él es
implica el sometimiento de nuestra fuerza a una gran tensión. Lo que la voluntad «definido» por esa búsqueda y comunión con el sentido. El que contempla se asemeja al
logra es dar a la fuerza una determinada dirección. [...] Cuando la fuerza se ha objeto de su contemplación. Se convierte en especialista. El literato tiene una mirada
aplicado repetidas veces del mismo modo, experimenta una formalización duradera. soslayante, instrumental, no le interesa lo que es, si no el parecer, la mascarada. Para él la
Queda sin más a disposición precisamente de esas actividades y los órganos y realidad se vuelve opaca.
1
capacidades implicados permanecerán coordinados entre sí.”
Según Andrei Tarkovski “Un genio no se manifiesta en la perfección absoluta de una
1 1
Edith Stein, La estructura de la persona humana, Madrid, BAC, 1998, p. 230 y ss Nietzsche, El Gay saber, parag. 366
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obra, sino en la fidelidad absoluta a sí mismo, en la consecuencia frente a su propio Lo bueno para el hombre se encuentra en la línea de la virtud, de su «sumo» personal,
apasionamiento.”1 Señala la importancia de permanecer en lo propio. La voluntad de ser uno lo que implica una superación -siempre parcial- del desequilibrio inicial:
mismo, la fidelidad y entrega a lo propio es condición de la eidopoeisis que coincide con la
"La naturaleza del hombre, su verdadera naturaleza, es tenerse constantemente
exaltación del rostro personal.
encima de sí mismo; si no adelanta, retrocede; si no sube, baja. La vida normal
Lectura: Marisa Mosto, “Todo ojo, todo rostro”, capítulo del libro Quereme así [ideal] del hombre es el esfuerzo hacia las alturas: ser para él es subir siempre."3
piantado. [Link]., Areté, 2000 Está en EVA
Lo «malo» es el retroceso. ¿En qué consiste la maldad, el «no-ser», el desorden, de un
-Corrupción: mal hábito?
Los hábitos se debilitan cuando cesa la experiencia y la operación en un determinado
El desequilibrio se radicaliza en el vicio:
orden. Disminuye la encarnación del hábito y avanza la indeterminación. Por eso la
«constancia» lleva a la «consistencia» en la formalización de la potencia y a la espontaneidad - La tendencia al bien se realiza de cualquier manera, fuera del orden (Cfr.
en el obrar y en la capacidad de recepción de las cualidades de los seres. Santo Tomás, De Malo, 8). Por estar encauzada fuera del orden, por su desorden bloquea
las aspiraciones más profundas del sujeto.
Pero el principal modo de corrupción de un hábito es la generación de un hábito
contrario. La superación de un mal hábito no se logra solamente reprimiendo los actos a que - Se acentúan las heridas de la naturaleza (distentio y elongatio). Lo que
nos dispone, sino fortaleciéndonos mediante hábitos que estén en franca oposición al que se produce una ruptura en la unidad de la vida (unidad del pensar-sentir-querer-obrar en su
intenta erradicar. consonancia con el campo de sus relaciones, con el orden del mundo).
2) El hábito como exigencia de progreso o regreso. Superación parcial o - El regreso implica entonces un dinamismo desordenado: sin jerarquía en las
radicalización del desequilibrio. El sujeto de los hábitos líneas de su desarrollo, dando prioridad a un aspecto en desmedro de la armonía del todo.
El desarrollo parcial e inarmónico implica mutilación e hipertrofia. Por ejemplo, un
Dice Pascal: “El espíritu cree naturalmente y la voluntad ama naturalmente, de suerte
hombre egoísta, al estimar desproporcionadamente su yo, mutila aspectos importantes de
que a falta de objetos verdaderos es preciso que ambos se fijen en los falsos.”1 Los hábitos se
su ser debido a la hipertrofia (crecer fuera del orden) de otros.
forman necesariamente, porque el hombre no puede no actuar y actuando se cualifica y como
estas cualificaciones no son indiferentes con respecto a la eidopoiesis, entonces el hábito "Todo está torcido a causa de la mentira y la vanidad porque han crecido sin verdad."
introduce una exigencia de progreso o regreso en la condición humana. (Platón, Gorgias, 525a)
"Jamás puede describirse un hábito sin que la calificación de bueno o malo entre en El desorden se instala como un nuevo orden con sus leyes propias que ejerce violencia
su definición. En efecto, lo que define a una cosa es su forma; pero la forma no es sobre el primero.
solamente la esencia de una cosa, sino que es también su razón de ser; la forma de una
cosa es también su fin. Decir de qué modo los hábitos de un ente determinan el modo El sujeto propio de los hábitos
2
como realiza su propia definición, es decir, a la vez cómo realiza su esencia [...].”
Santo Tomás sostiene que el sujeto propio de los hábitos es el «intelecto posible» (I-II,
1
Pensamientos, Buenos Aires, Hyspamérica, 1984, nro. 103
2
Etienne Gilson, op. cit. p. 456
3
André Marc, Paris, DDB, 1949, Psychologie Réflexive, p. 212. Nótese la coincidencia con la definición del «hombre noble»
1
Esculpir en el tiempo, Madrid, Rialp, 1991, p. 76 de Ortega y Gasset en La rebelión de las masas, principalmente en el capítulo VII: « Vida noble y vida vulgar, o esfuerzo e
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q. 49 y 50). Señala por su parte Etienne Gilson comentando la propuesta de Tomás: Tomás señala la prioridad de la dimensión intelectual como sujeto de los hábitos, tal como lo
“¿Cuáles son las condiciones requeridas para que un hábito pueda desarrollarse? afirma el comentario de Gilson.
La primera y la que en el fondo implica a todas las demás, es la existencia de un
El vital darse cuenta, la experiencia luminosa, el sentido comprendido por el corazón
sujeto que esté en potencia para muchas determinaciones diferentes, y en el cual
es la principal fuente transfiguradora del interior del sujeto. Vivir según la razón como
puedan combinarse muchos principios diferentes para producir una sola de estas
sabiduría, prudencia, conciencia moral es el origen del progreso humano. Estamos repitiendo
determinaciones. […] En realidad, el verdadero sujeto de los hábitos es un alma como
los conceptos de la segunda unidad: estar en la verdad, realizarse en la verdad y realizar la
el alma humana, pues implica un elemento de receptividad y potencia y como es el
verdad. No intentamos con estas ideas presentar una comprensión intelectualista de la ética:
principio de una multiplicidad de operaciones por las múltiples facultades que posee,
el amor natural al bien se orienta, se ordena en el contacto con el logos de la vida y desde allí
satisface todas las condiciones requeridas para su desarrollo.
se difunde libremente al obrar humano. La inteligencia hace del amor, un «amor lúcido». No
En el interior del alma se puede determinar con más precisión todavía el terreno es un paso necesario sino libre y discursivo.
en que se desarrollan los hábitos. Estos no pueden residir en las potencias sensitivas
Dice Sergui Bulgákov:
del alma en cuanto tales, consideradas en sí mismas e independientemente de la razón,
“El hombre toma conocimiento del mundo en las profundidades de su
pues están determinadas a su acto por una especie de inclinación natural y carecen de
pensamiento, y por la fuerza de su vida se va realizando activamente en el mundo,
la indeterminación necesaria para que los hábitos puedan desarrollarse. No queda pues
humaniza a este último. Este conocimiento no es solamente el reflejo pasivo de las
más que el intelecto donde poder situarlos. En él y solo en él reside esta multiplicidad
imágenes del mundo en el hombre, como en un espejo, sino que supone su
de potencias indeterminadas, que pueden combinarse y organizarse entre ellas según
adquisición activa. En el conocimiento, el hombre, no sólo introduce en sí lo
los esquemas más diferentes. Y como es la potencialidad la que permite el hábito, es
cognoscible, sino que también sale de sí mismo al mundo y se identifica con él (de ahí
preciso situarlo en el intelecto posible. En cuanto a la voluntad es capaz de llegar a ser
la designación de conocimiento aplicada a la unión del hombre y la mujer: «Adán
sujeto de hábito, como facultad del alma racional, cuya libre indeterminación se funda
conoció a Eva, su mujer» [Gn 4,1]). En este sentido el conocimiento es la
en la universalidad de la razón misma.”1
identificación del logos interior del hombre, ojo del mundo, con el logos del mundo
Aquí reside uno de los fundamentos antropológicos más importantes del bien del […] En su iluminación creadora, el hombre puede acceder tanto a la profundidad
hombre como vivir según la razón: como a la altura del mundo. Se siente en unión con el alma del mundo, se suscita en él
"El hábito introduce en esta doctrina un elemento dinámico de progreso y un «sentimiento cósmico» de la vinculación de todo en el universo, y se siente profeta
organización. Considerado bajo su aspecto más profundo, el hábito tomista se nos presenta natural y creador (aunque creado) en este mundo.
como una exigencia de progreso o regresión, en todo caso como una exigencia de vida en el
«Con dedos leves como un sueño, mis párpados, tocó.
intelecto humano y por el intelecto, en el alma humana toda entera."2
Entonces se abrieron proféticos mis ojos
Proponemos ampliar un poco más la denominación y hablar no sólo del intelecto sino Cuál los ojos de un águila en peligro.
del corazón, de ese lugar en el que se reúnen las dos capacidades esenciales del ser personal: Rozó mis oídos; se llenaron de sonidos y clamores:
la intelectual y la afectiva. Pero como los movimientos afectivos siguen a la luz intelectual, Oí las vibraciones del éter, oí el vuelo de los ángeles,
El deslizarse de los peces bajo el mar,
inercia »
1
El tomismo, p. 458. Las negritas son mías
2
Ibidem.
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Y el crecer silencioso de la vida.» (Pushkin)”1 que entra dentro de su radio. Pues la unidad de la que hablamos hay que entenderla en
términos de identidad (desarrollo de lo propio) y pertenencia (riqueza de los vínculos).
Algo similar se constata desde la psicología:
Segunda naturaleza:
"Con seguridad que todos los psicoanalistas han visto pacientes que pudieron
invertir las tendencias que parecían dominar sus vidas una vez que llegaron a "En la reflexión y la voluntad, el fin del movimiento es una idea, un ideal a
conocerlas e hicieron un esfuerzo concentrado por recobrar su libertad. Pero no se realizar, algo que debe ser, puede ser y no es todavía. Es una posibilidad. A medida
necesita ser psicoanalista para tener esa experiencia. Algunos de nosotros hemos que el fin se confunde con el movimiento y el movimiento con la tendencia, la
tenido la misma experiencia con nosotros mismos o con otra persona: la cadena de la posibilidad, el ideal, se cumple. La «idea» se transforma en «ser», en el ser mismo, el
supuesta causalidad se rompió y los individuos tomaron un rumbo que parecía ser del movimiento y la tendencia que determina. El hábito es progresivamente una
milagroso porque contradecía las expectativas más razonables que hubieran podido «idea sustancial». [...] Es una naturaleza adquirida, una «segunda naturaleza» que
1
formarse a base de sus actuaciones pasadas." tiene su razón última en la naturaleza primitiva."2
3. La virtud expande la vida: la espontaneidad virtuosa como punto de llegada de "Habitus sicut quaedamm natura operatur in habente."3
la ética realista. La mediación del hábito en la riqueza de la experiencia. El vicio como
El hábito bueno y la experiencia humana:
aislante de la relación hombre-mundo
Toda experiencia personal profunda es fruto del encuentro entre una naturaleza humana
La concepción de Friedrich Nietzsche y de las llamadas filosofías de la sospecha
bien dispuesta y la riqueza de aquellas realidades capaces de afectarla Hay gozo en el
(Nietzsche, Marx, Freud), acerca de que la virtud (o los códigos culturales) provoca la
encuentro del oído educado y la música, entre el filósofo y la sofía, en la amistad y el amor…
represión de la vida y de que la racionalidad ejerce un dominio instrumental sobre la
naturaleza, es totalmente ajena a la idea de virtud que venimos desarrollando. La virtud exalta “Dadas estas condiciones, en cada orden de hechos, la mejor actividad que se
la vida. El hombre virtuoso experimenta la expansión de su vida personal en el obrar. La desarrolla es la del sentido mejor dispuesto respecto de los objetos capaces de
perspectiva de la conquista de una unidad sobreelevante de la vida por los hábitos supone la afectarlo. Esta actividad será pues, la mejor y la más agradable, pues a cada sentido le
unidad substancial, y la posibilidad de unidad operativa interior y en relación con el entorno. corresponde un placer particular, y se puede decir lo mismo en relación con el
pensamiento y la contemplación: el placer más perfecto es también el más agradable y
Esta tesis coincide con el planteo de la metafísica: ser = uno = verdadero = bueno =
el más perfecto es el del sentido que se halla mejor dispuesto respecto del mejor de los
bello. A mayor ser (acto) mayor unidad, mayor verdad, mayor bondad, mayor belleza.
objetos capaces de afectarlo.”4
Significa un crecimiento de la persona (eidopoiesis) y de su modo de relación con aquello
"La felicidad, por consiguiente, como beber de la vida, tiene que concebirse
1
El Paráclito, Salamanca, Sígueme, 2014, p. 270-271 En esta línea la ética puede encontrar puentes con la espiritualidad del
cristianismo. “La luz con que ambos brillan [mundo y hombre] procede del Logos divino.” La Palabra de Dios es fecunda en como un obrar que excita todas las potencialidades del hombre a la suma realización.
el corazón del hombre, el Logos, la Verdad es una Persona con la que estamos llamados a relacionarnos para llegar a ser
plenamente humanos. Copiamos el poema de Pushkin completo: [...] Este también es el sentido, dice Santo Tomás, de la palabra con que las Sagradas
“Arrebatado por la ambición del espíritu/vegetando en el desierto, se me acercó/un serafín de seis alas/allí donde el camino
se abre en cruz. /Con sus dedos de luz /suavemente mis ojos, tocó: /Ojos de profeta, sin miedo, /verdaderos, en mí Escrituras denominan principalmente la Bienaventuranza: vida eterna. El nombre no
despertaron, /en mi oído penetró su dedo /y lo llenó de sonido. /Y oí el tremor de los cielos, /de los ángeles el vuelo, /del
fondo del mar los animales, /del viñedo el crecer junto al suelo. /Y en mi garganta penetró, /arrancóme de la boca mi lengua, quiere decir simplemente un interminable vivir sino la más alta intensificación
/vana, pecadora y temerosa. /Por los impávidos labios /mano sangrienta metió /el sabio aguijón de la serpiente. /Y mi pecho
su espada cruzó /a sacarme el tembloroso corazón;
1
en la herida abierta dejó/carbón ardiendo, de ascua lleno. /Tirado en la arena, como muerto, /me ordenó la voz de Dios: E. Fromm, El corazón del hombre, Méjico F.C.E., 1979, p. 149
2
/“¡Álzate, profeta, ve y oye, /predícame de ciudad en ciudad! /Y caminando de aldea en aldea /quema con tu palabra el Felix Ravaisson, El hábito, Aguilar, Bs. As., 1964, p. 50; 55
3
corazón.” Santo Tomás, De Veritate, q. 24, a 12, rta 9na obj.
4
Alexander Pushkin (1826) Citado por Andrei Tarkovski, Esculpir en el tiempo, Madrid, Rialp, 1991, p. 243-244 Aristóteles, Ética a Nicómaco, 1174b
FACULTAD DE HUMANIDADES
CARRERA: LIC. EN FILOSOFÍA
ASIGNATURA: Ética 17
Unidad V – 2da parte B
Albert Camus, Bodas con el mundo: “Todo ser bello tiene el orgullo natural de
su belleza y hoy el mundo deja que su orgullo rezume por todas partes. […] No, no
era yo quien contaba, ni el mundo, sino el acuerdo y el silencio que de él a mi hacía
nacer el amor. Amor que no tenía yo la debilidad de reivindicar para mí solo,
consciente y orgulloso de compartirlo con toda una raza, nacida del sol y del mar,
viva y sápida, que extrae su grandeza de su sencillez y, de pie sobre las playas, dirige
su sonrisa cómplice a la sonrisa luciente de sus cielos.”2
El vicio lejos de intensificar las experiencias humanas como vulgarmente se piensa, las
banaliza y torna superficiales, empobrece su dimensión cualitativa y la traduce generalmente
en términos de cantidad o intensidad química, artificial.
"El hombre contemporáneo está hambriento de vida. Pero que, puesto que
siendo un autómata no puede experimentar la vida como actividad espontánea, acepta
como sucedáneo cualquier cosa que pueda causar excitación o estremecimiento:
bebidas, deportes o la identificación ilusoria con los personajes ficticios de la
pantalla."3
1
Josef Pieper, El ocio y la vida intelectual, Madrid, Rialp, 1979, p. 280
2
Albert Camus, “Bodas en Tipasa”, Bodas, Bs. As., Sur., 1972, p. 71-73
3
Erich Fromm, El miedo a la libertad, Paidós, España, 1980, p. 210