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Universidad de Costa Rica Facultad de Ciencias Sociales Escuela de Geografía

La tesis evalúa el impacto del síndrome de la corriente urbana en la Quebrada Negritos, donde el 83% del área es impermeable, lo que altera el ciclo hidrológico y aumenta la escorrentía superficial. Se utilizan técnicas de hidrología isotópica para cuantificar la conversión de lluvia en escorrentía, evidenciando problemas como erosión y riesgo de inundaciones. La investigación destaca la importancia de las áreas verdes para la regulación de la escorrentía urbana y la necesidad de abordar los cambios en el uso del suelo y la infraestructura urbana.
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Universidad de Costa Rica Facultad de Ciencias Sociales Escuela de Geografía

La tesis evalúa el impacto del síndrome de la corriente urbana en la Quebrada Negritos, donde el 83% del área es impermeable, lo que altera el ciclo hidrológico y aumenta la escorrentía superficial. Se utilizan técnicas de hidrología isotópica para cuantificar la conversión de lluvia en escorrentía, evidenciando problemas como erosión y riesgo de inundaciones. La investigación destaca la importancia de las áreas verdes para la regulación de la escorrentía urbana y la necesidad de abordar los cambios en el uso del suelo y la infraestructura urbana.
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Universidad de Costa Rica

Facultad de Ciencias Sociales

Escuela de Geografía

Evaluación hidrogeomorfológica del síndrome de la corriente urbana (SCU); Quebrada

Negritos, San Pedro de Montes de Oca.

Tesis para optar por el grado de Licenciatura en Geografía

Manfred Salas-Castro B56443.

Ciudad Universitaria Rodrigo Facio

Setiembre, 2023

1
Tribunal examinador

Evaluacitm htdroJreo~o,fo/6gfca del síndrome de la corrienJe urban:s (SCU); Quebrada


Negritos, San .Pedro de ¡\;fonl'1S de Oc:u.

(',,;~e-_'. -(~- DEA. Pascal Gir Pignot


frcsidc te del T bunal

Msc, Luis G uillcnnu Arfavia Roclrígmu,


Lector 1n,·1rado

Dr. Chrhtit'tn Dirkd


Director

Dra. Ana María Ou_rán Qu_esada


1,ecmr:i

7
~ Dr. Acfolfo Quesada•Román
Lector
t

'- ..., f\ihmfrcd Sítlas.C~1stro


Sustcotanfe

2
Agradecimientos

A mi mamá Norma, por sembrar en mí la curiosidad por la naturaleza y los ríos. A Ricardo

por apoyarme en todo momento y motivarme a estudiar, a Andrey, mi primo por ayudarme

siempre que lo necesité.

A mi perro, Rex, por todo el cariño y la compañía durante 15 años.

A Cristian Aguilar, Omar Mejía, Tomás Fernández, Jesús y Manuel Céspedes, por las

risas, el acompañamiento y el por el crecimiento académico que compartimos. Para

Sharon Camacho, Ana María Araya, María José Carpio y Sara Blanco, por la consejería,

el apoyo y los buenos momentos.

A mis amigos de Aserrí: Alejandro Fallas, Danny Mora y Luis Carvajal por ser amigos

de la vida y por siempre estar ahí.

A Jasson Mora y Helber Guillén y Manuel Peralta por el apoyo durante los muestreos y

trabajo campo. A Osvaldo Ureña, por al apoyo y la motivación para seguir estudiando.

A mi equipo asesor, especialmente a Christian Birkel por el acompañamiento, consejería

y por la oportunidad de trabajar en el Observatorio de Agua y Cambio Global, para Adolfo

Quesada por los consejos y las oportunidades de aprendizaje. Ana María Durán del

CIGEFI por la retroalimentación y facilitar datos meteorológicos para este trabajo.

3
Dedicatoria

A Rex, que me acompaño la mitad de mi vida, en las noches, tardes y días de escritura y

estudio.

A mi mamá Norma.

A mis amigos, Omar, Cristian, Tomás, Jesús, Manuel, Danny, Luis, Alejandro, Andrey.

A mí, por el espíritu y las ganas de salir adelante.

4
Tabla de contenidos.

Tabla de contenidos. ...................................................................................................... 5


Lista de tablas. ............................................................................................................... 6
Lista de figuras. ............................................................................................................. 6
Lista de abreviaturas. ..................................................................................................... 7
Resumen ............................................................................................................................. 9
Capítulo 1. Marco introductorio ..................................................................................... 10
1.1 Introducción ........................................................................................................... 10
1.2 Pregunta de investigación ...................................................................................... 11
1.3 Problema ................................................................................................................ 11
1.4 Antecedentes .......................................................................................................... 13
1.5 Justificación ........................................................................................................... 18
1.6 Objetivos ................................................................................................................ 20
1.6.1 Objetivo General ................................................................................................. 20
1.6.2 Objetivos específicos .......................................................................................... 20
1.7 Marco teórico-conceptual ...................................................................................... 21
1.8 Marco metodológico .............................................................................................. 29
Capítulo 2. Caracterización geomorfológica de la sección media-alta de la microcuenca
de la Quebrada Negritos, San Pedro de Montes de Oca. ................................................ 33
2.1 Área de estudio: ..................................................................................................... 33
2.2 Clima: .................................................................................................................... 35
2.3 Usos de suelo y coberturas: ................................................................................... 38
2.4 Población: .............................................................................................................. 39
2.5 Caracterización Geomorfológica: .......................................................................... 40
2.5.1 Unidades ............................................................................................................. 42
Capítulo 3. Evaluación del régimen hídrico en términos de cantidad de agua de diferentes
fuentes geográficas de agua en la sección media-alta de la microcuenca de Quebrada
Negritos, San Pedro de Montes de Oca, mediante técnicas de hidrología isotópica. ..... 50
3.1 Comportamiento de la precipitación durante el año 2019: .................................... 50
3.2 Muestreo isotópico, caudales, precipitación: ....................................................... 54

5
3.3 Balance hidrológico simulado: .............................................................................. 57
Capítulo 4. Evaluación de influencia de las variables hidrogeomorfológicas e isotópicas
en el síndrome de la corriente urbana en la microcuenca media-alta de Quebrada
Negritos............................................................................................................................ 62
Cambios en el paisaje: geomorfología y usos de suelo: .............................................. 62
Cambios hidrológicos: ................................................................................................. 65
Capítulo 5. Discusión de resultados, conclusiones y recomendaciones.......................... 70
5.1 Discusión de resultados: ........................................................................................ 70
5.2 Conclusiones. ......................................................................................................... 75
5.3 Recomendaciones: ................................................................................................. 78
Referencias................................................................................................................... 80

Lista de tablas.

Tabla 1. Porcentaje de área de las unidades geomorfológicas. ......................................... 36

Tabla 2: Datos de muestro por evento............................................................................... 52

Tabla 3. Síntomas del SCU identificados en la Quebrada Negritos. ................................ 61

Lista de figuras.

Figura 1. Alteraciones del ciclo hidrológico en cuencas urbanas. ................................... 16

Figura 2. Modelo conceptual lluvia-escorrentía. ............................................................. 28

Figura 3. Mapa de ubicación Quebrada Negritos. ........................................................... 34

Figura 4. Climograma de la Estación CIGEFI, San Pedro, 2006-2019. .......................... 37

Figura 5. Cobertura permeable e impermeable en la QN, 2019. ..................................... 39

Figura 6. Población de los distritos del cantón San Pedro con base en datos del INEC 1973,

1984, 2000 y 2011. .......................................................................................................... 40

Figura 7. Fondos de Valle (FV) de la Quebrada Negritos. .............................................. 43

6
Figura 8. Terrazas Aluviales (TA). .................................................................................. 44

Figura 9. Laderas de Baja Pendiente y Pendiente Moderada (LBP - LPM).. .................. 45

Figura 10. Laderas de Pendiente Moderada y Escarpadas. (LPM-LSC). ........................ 47

Figura 11. Modificaciones de la red hidrográfica. ........................................................... 48

Figura 12. Geomorfología de la Cuenca Quebrada Negritos........................................... 49

Figura 13. Climograma mensual de la estación CIGEFI para 2019. ............................... 53

Figura 14 . Línea evaporativa y meteórica local, Quebrada Negritos, 2019. .................. 55

Figura 15. Balance hidrológico diario simulado para el periodo de estudio 2019, Quebrada

Negritos............................................................................ ¡Error! Marcador no definido.

Figura 16. Aportes al caudal total simulado de diferentes fuentes de agua, Quebrada

Negritos, 2019.................................................................................................................. 60

Figura 17. Modificaciones del paisaje por cambios en el uso de suelo. .......................... 64

Figura 18 Figura 18. Fracciones de agua nueva respecto al caudal muestreado. ........... 69

Lista de abreviaturas.

CIGEFI Centro de Investigaciones Geofísicas


CNE Comisión Nacional de
prevención de riesgos
Y atención de emergencias
EMMA End Member Mixing Analysis (traducción libre: modelo de
mezcla de fuentes geográficas de agua).
ENOS El Niño-Oscilación del Sur
ET Evapotranspiración
FAN Fracción de Agua Nueva.
FGA Fuentes Geográficas de Agua.
FV Fondo de Valle
FVC Fondo de Valle Confinado
GAM Gran Área Metropolitana.
GIRH Gestión Integrada del Recurso Hídrico

7
Gwcontr Contribución de agua subterránea
IMN Instituto Meteorológico Nacional.
INEC Instituto Nacional de Estadística y Censos.
INEC Insitutito Nacional de Estadísticas y Censo
LBP Ladera de pendiente baja
LEL Línea Evaporativa Local
LPM Ladera de pendiente moderada
LSC Ladera escarpadas
MDS Modelo Digital de Superficie
MIVAH Ministerio de Vivienda y Asentamiento Humanos.
MJO Oscilación Madden-Julien
ODS Objetivos de Desarrollo Sostenible
ODS Objetivos de Desarrollo Sotenible
ONU Organización de las Naciones Unidas.
P Precipitación
QN Quebrada Negritos.
Qs Caudal simulado
Qup Escorrentía Superficial
SIG Sistema de Información geográfica
TA Terrazas Aluviales
TI Área total impermeabilizada
UCR Universidad de Costa Rica
ZCIT Zona de Convergencia Intertropical

8
Resumen

Debido al crecimiento demográfico y al desarrollo de infraestructura urbana, se han

producido cambios en el uso del suelo que han alterado las funciones de regulación y el

paisaje, afectando el equilibrio del ciclo hidrológico. La impermeabilización del suelo

disminuye su capacidad de retención de agua, reduciendo la infiltración y la percolación,

afectando los flujos de base en los ríos urbanos. Además, la expansión de la red vial y el

sistema de alcantarillado pluvial conectado al cauce, junto con patrones de urbanización

están condicionados por las formas del relieve, promueven la escorrentía superficial hacia

el cauce principal. En el marco del Síndrome de la Corriente Urbana (SCU) se observaron

cambios hidrológicos en la Quebrada Negritos (QN), donde el 83% del área es

impermeable y solo el 17% es permeable. Esto implica una conversión rápida de la lluvia

en escorrentía y la importancia de las áreas verdes para la retención y regulación de la

escorrentía urbana. Mediante técnicas de hidrología isotópica, se cuantificó cuánta agua

de lluvia se convierte en precipitación efectiva, contribuyendo hasta un 89% al volumen

total del caudal, lo que conlleva problemas como la erosión lateral de las laderas del río e

inundaciones y el aumento en la exposición de infraestructura en las zonas aledañas al a

QN.

9
Capítulo 1. Marco introductorio
1.1 Introducción

En las cuencas urbanas, los cambios en el uso del suelo, el incremento de la red pluvial y

vial modifican la estructura y función del paisaje, lo que afecta el comportamiento

hidrológico. Estos cambios hidrológicos se traducen en una reducción de las áreas de

infiltración y reduce la evapotranspiración, lo que propicia el aumento de la escorrentía

superficial producto de la canalización y el vertido de aguas pluviales y residuales que

desfogan directamente al canal. El aumento del caudal y los flujos pico durante las

tormentas, se incrementaron, amplificando el riesgo de inundación y los aportes de la

escorrentía superficial al río.

Los factores de alteración hidrogeomorfológica en cuencas urbanas se entendieron bajo el

concepto del síndrome de la corriente urbana (SCU) en adelante SCU. Este concepto,

proporcionó un marco conceptual, metodológico e interpretativo que analizó los

principales factores de afectación y cambio del ciclo hidrológico en ríos urbanos (Walsh

et al., 2005).

El propósito de esta investigación fue conocer cuáles factores del SCU se encuentran en

cuencas urbanas tropicales, como la cuenca de la Quebrada Negritos en adelante (QN),

debido a que el principal factor de alteración es el 83% de su área impermeabilizada, lo

cual ha modificado históricamente la red de drenaje y los patrones de escorrentía

superficial. Se aplicó una metodología experimental que considera el uso de sensores en

campo, imágenes satelitales, hidrología isotópica y modelos de mezcla para caracterizar

los miembros finales o las fuentes geográficas de agua, y el nexo del régimen hidrológico

10
con el uso del suelo y la geomorfología. Con ello, se pretende detallar los mecanismos del

cambio hidrológico, como las crecidas repentinas, e indagar en los aspectos

geomorfológicos que condicionaron los patrones de urbanización, el trazado vial y el

alcantarillado pluvial, los cuales han determinado los patrones de escorrentía que inciden

en los aumentos súbitos de caudal, propiciando amenazas como inundaciones y

deslizamientos en la QN.

1.2 Pregunta de investigación

¿Cómo influyen los factores hidrogeomorfológicos e isotópicos en la manifestación del

síndrome de la corriente urbana en la sección media-alta de la microcuenca de la Quebrada

Negritos?

1.3 Problema

El crecimiento urbano y la impermeabilización del suelo puede tener efectos adversos en

el ciclo hidrológico, como la conversión inmediata de la lluvia en escorrentía (Vietz et al.,

2016). La escorrentía rápida y directa a los canales y afluentes principales puede provocar

crecidas repentinas en los ríos (Walsh et al., 2005). Además, la infiltración y el

almacenamiento de agua en el suelo y los acuíferos disminuyen, lo que modifica los flujos

base en los ríos. El desfogue de aguas residuales y pluviales también puede afectar

negativamente la calidad ambiental, incrementando la carga de sedimentos, nutrientes o

el transporte de aguas contaminadas producto de la escorrentía superficial (Wenger et al.,

2009).

Estas alteraciones del ciclo hidrológico abordadas desde el SCU permiten comprender las

transformaciones hidrológicas desde un punto de vista geográfico tomando en cuenta

11
elementos como la geomorfología, hidrología y la ecohidrología. Debido a la amplitud de

ciencias que intervienen en el estudio del SCU, se requiere una combinación de

herramientas multi- disciplinarias para abordar el problema de manera efectiva (Bhaskar

et al., 2016, 2018; Francis, 2012; Glenn et al., 2015; Grimmond & Oke, 1999; Poff &

Ward, 1989).

En la cuenca de la QN, el aumento en la urbanización observado entre 1974 y 1989, y a

la actualidad, ha estado acompañado de una creciente presión demográfica que ha

incrementado la exposición a la amenaza de inundaciones y deslizamientos debido a

procesos como el socavamiento lateral, el transporte de desechos y la obstrucción del

cauce. Además, los grandes volúmenes de escorrentía superficial conducidas por la red

vial y el alcantarillado pluvial. Desde la década de 1970, se han registrado problemas de

inundación relacionados con la expansión urbana en las zonas cercanas a la cuenca del río

QN (CNE, 1990). Así Además, se han evidenciado problemas de erosión que afectan la

infraestructura ubicada en las terrazas y laderas del sitio. Asimismo, se ha observado un

incremento en el desarrollo de infraestructura que podría estar expuesta y en peligro

debido a estos factores hidrogeomorfológicos. A pesar de estas problemáticas, aún no se

ha abordado de manera adecuada el impacto ambiental derivado de la modificación

hidrológica ocasionada por la urbanización. Por consiguiente, es necesario desarrollar una

metodología experimental que permita analizar el ciclo hidrológico modificado en

cuencas urbanas tropicales como la QN, considerando específicamente la influencia del

crecimiento urbano y la relación con los aspectos geomorfológicos. Al Ser un estudio

pionero en cuencas urbanas en Costa Rica, la implementación de este enfoque

metodológico proporcionaría una comprensión más precisa de cómo la urbanización ha

12
impactado en los componentes locales del ciclo hidrológico en la zona. Este tipo de

estudio podrían en un recurso valioso para la toma de decisiones, la planificación y la

gestión territorial en el cantón Montes de Oca. Además, la versatilidad de esta

metodología permitiría su adaptación y aplicación a otras áreas de estudio, además su

potencial para utilizarse como indicador de eficacia de infraestructura verde para el control

de inundaciones en zonas urbanas, así como cuencas de mayor tamaño o incluso a nivel

cantonal.

1.4 Antecedentes

Para comprender el SCU, se han utilizado diferentes consideraciones geocientíficas, entre

ellas la geomorfología, que han permitido investigar que, el proceso de urbanización

afecta el equilibrio hidrogeomorfológico por la alteración de los flujos de agua en el

sistema, como el aumento escorrentía superficial, aumento de los aportes del

alcantarillado pluvial, variación en el aporte y transporte de sedimentos. Además, estos

factores afectan la forma del canal simplificándolo y estrechándolo (Vietz et al., 2015).

La expansión urbana y el desarrollo de infraestructura influyen el comportamiento

hidrológico, disminuyendo el tiempo de estancia del agua y aumentando la escorrentía

superficial (Wenger et al., 2009). Además, el efecto del confinamiento, los cambios en su

forma y la impermeabilización del área colindante al canal generan flujos rápidos en la

corriente afectando infraestructuras y el equilibrio de los ecosistemas (Hale et al., 2016).

Para estimar los efectos de la urbanización, y determinar los tiempos de estancia y edades

del agua en una cuenca urbana, relacionado a aspectos como la influencia de los usos de

suelo en la transformación de lluvia-escorrentía y tiempos de estadía más cortos por efecto

13
de escorrentía superficial. En función de los aportes de diversas fuentes de agua, distintas

investigaciones han determinado la utilidad de los isótopos ambientales estables como el

Oxígeno 18 (18O) y el Deuterio (2H) para conocer la dinámica hidrológica y sus procesos

dominantes (Soulsby et al., 2014). Debido a sus propiedades conservativas, se han

desarrollado modelos con los que se pueden discriminar las fuentes geográficas del agua

(en adelante FGA) mediante análisis hidroquímicos, hidrométricos e isotópicos (Birkel &

Soulsby, 2015; Hooper, 2003; McDonnell et al., 2010; Ogle et al., 2014).

A través de los modelos de mezcla de fuentes geográficas del agua (EMMA, por sus siglas

en inglés), se plantea que una corriente de agua es una combinación de varias FGA. Por

ejemplo, el agua almacenada en el suelo, las aguas subterráneas, la precipitación y las

aguas de escorrentía. Al cuantificar sus propiedades isotópicas, se puede determinar la

contribución de cada FGA a la mezcla total en la corriente, permitiendo la separación del

hidrograma (Christophersen et al., 1990).

Los modelos de mezcla se han usado ampliamente para conocer la concentración isotópica

e hidroquímica del agua y así evaluar el estado ecohidrológico de una cuenca al emplear

la concentración de solutos como indicador para la escogencia de las FGA (Correa et al.,

2019; Ogle et al., 2014).

El incremento del área impermeable tiende a saturar suelos poco profundos, lo que

conlleva a la reducción de la infiltración, la recarga de acuíferos y la evapotranspiración,

incrementando la escorrentía superficial. En función de esas condiciones, la mitigación de

inundaciones y el manejo de aguas residuales mediante piscinas de retención pueden no

ser tan eficaces. Estas medidas no sustituyen la función de retención de las áreas naturales

14
o permeables, pues solo atienden una pequeña porción del área impermeabilizada y

convierten la escorrentía en una descarga directa hacia las aguas superficiales, lo que

también altera la velocidad y ubicación de la recarga de agua subterránea y su posterior

descarga (Konrad & Booth, 2005).

Con relación al uso de los modelos de mezcla y la evaluación de la efectividad de

infraestructura verde, se han empleado isótopos estables del agua para evaluar las medidas

de control de aguas pluviales y sus efectos en los aportes de agua en una cuenca con un

40% de su área urbana en Carolina del Norte (Jefferson, 2021). Se determinó que la firma

isotópica de las piscinas de retención y biorretenedores es diferente a la del afluente

principal. Esto se debe a mayores niveles evaporación y una mejor mezcla de agua dentro

de las piscinas. Además, se estimó que las piscinas aportan al caudal de hasta un 10% del

flujo total durante la crecida del río en el momento de mayor caudal. Adicionalmente, las

piscinas contribuyeron en un promedio de entre 32% y hasta un 54% del flujo en el arroyo,

posterior a la crecida del río. Esta investigación refleja que las piscinas y biorretenedores

tienen un comportamiento adecuado para aumentar los tiempos de residencia del agua en

el sistema y disminuir las descargas rápidas al canal (Jefferson, 2021).

Otros enfoques de investigación señalan que se deben replantear las relaciones entre la

estructura y función ecológica del paisaje, en relación con los usos del suelo en zonas

urbanas. Los flujos de escorrentía rápidos responden a la impermeabilización del suelo,

por lo que usualmente se utiliza un porcentaje del área total impermeabilizada (TI) como

principal indicador de alteración, que se relaciona con la disminución en la infiltración y

del flujo base. También se consideran la concentración de nutrientes y contaminantes,

15
cambios en la morfología del canal, disminución de la riqueza ecológica, la simplificación

y homogeneización del ecosistema, como los más importantes (Walsh et al., 2005).

Al seguir las líneas de análisis del SCU, se toman en cuenta los cambios en la dinámica

hidrológica (Figura 1) como la infiltración, análisis de hidrograma, frecuencia e intensidad

de las tormentas, medición local de evapotranspiración, porcentaje impermeabilizado de

la cuenca, concentración de nutrientes y disminución del bosque ripario como factores

clave en la manifestación del síndrome (Booth et al., 2016; Groffman et al., 2003, 2005).

Precipitación

t + Evapotranspiración
t -Evapotranspiración
i

Figura 1. Alteraciones del ciclo hidrológico en cuencas urbanas. A la izquierda se muestran los
procesos hidrológicos en equilibrio en cuencas naturales o forestadas. A la derecha se detalla como
el proceso de urbanización afecta el equilibrio de los procesos hidrológicos.

16
El uso de la técnica de separación de hidrogramas ha sido ampliamente utilizado. En el

artículo de Klaus & McDonnell (2013) se revisan las principales investigaciones

realizadas en cuencas con poca alteración en climas templados y fríos. Estos estudios se

centraron en conocer las fracciones de agua en eventos de tormenta o derretimiento de

nieve. Sin embargo, al revisar los estudios realizados en cuencas urbanas, se ha encontrado

que las fracciones de agua nueva son superiores al 60%. Esto se debe a la impermeabilidad

del suelo, lo que produce una mayor escorrentía superficial en lugar de infiltración en el

suelo. Estas fracciones de agua pueden variar según las condiciones específicas de la

cuenca y la intensidad de las lluvias o el derretimiento de nieve. Asimismo, es necesario

tener en cuenta las limitaciones asociadas con el uso de isótopos estables en la separación

de hidrogramas, tales como la disponibilidad limitada de datos isotópicos, la variabilidad

espacial y temporal de los isótopos, la combinación de fuentes de agua y los altos costos

de muestreo y análisis.

Desde la perspectiva social, se han realizado investigaciones orientadas a la

institucionalidad formal, tomadores decisiones y la relación con la gestión y planificación

urbana, sin dejar de lado las variables hidrológicas sobre la percepción de usos del agua y

participación comunitaria en la gestión del recurso (Capps et al., 2016; Pataki et al., 2011).

Otras investigaciones usan la categoría de paisajes urbanos irrigados, para cuantificar la

oferta y demanda de agua, basados en mapeo de usos del suelo, combinado con entrevistas,

buscan conocer la cantidad de agua usada para regar zonas verdes o campos agrícolas

(Glenn et al., 2015).

Estudios relacionados con el SCU en Costa Rica, Gervasi (2012) analizó el caso de la

Quebrada Matías en Alajuela, donde mediante la comparación, de cambios usos de suelo,

17
densidad de viviendas y caminos durante el período 1989-2010, determinó que se

acrecentó el pico de caudal debido a los aportes inmediatos de escorrentía superficial. Este

fenómeno se da por el aumento de la impermeabilización de la zona de amortiguamiento

del canal (bosque ripario), cuando esta pasó de 16 metros de ancho a 100 metros de ancho.

Este autor comprobó la importancia de la zona riparia y su estructura para prevenir la

escorrentía rápida y la sedimentación.

Para la QN, se encuentran las investigaciones de Chaves (2018) donde cuantifica y modela

las potenciales zonas de inundación en Finca 1 y Finca 2 de la Universidad de Costa Rica

(UCR), tomando en cuenta la cobertura de suelo y datos meteorológicos para un modelo

hidráulico sin calibración y la subsecuente zonificación de estas amenazas. Por otra parte,

Mora et al. (2015) hacen una caracterización geotécnica de las laderas de la QN que

atraviesan la Universidad de Costa Rica, para esos fines determinaron las zonas con mayor

probabilidad de deslizamientos a partir de muestreo de suelos y pruebas geotécnicas.

1.5 Justificación

La aplicación de técnicas de hidrología isotópica en cuencas urbanas permite obtener

diversas perspectivas adicionales a las mediciones hidrometeorológicas tradicionales

sobre su comportamiento y dinámica. Al entender cuáles son las alteraciones al ciclo

hidrológico. Además, la utilización de isótopos estables en la separación del hidrograma

permite conocer el estado del sistema en términos de la contribución de diferentes FGA

al caudal. Los aspectos morfológicos y los cambios en el uso del suelo se manifiestan en

una escorrentía superficial de alta intensidad y frecuencia, lo que lleva a un aumento súbito

de los caudales de los ríos urbanos. Esto puede convertirse en una amenaza para la

18
seguridad y la salud de las personas, así como para los ecosistemas y las obras civiles

(Zalewski & Wagner, 2005; Capps et al., 2016; Jefferson, 2021).

Según el Banco Mundial (2022) el porcentaje de población mundial asentada en zonas

urbanas en el 2019 fue de 56%, el mismo ente estimó para Costa Rica en ese mismo año

la población asentadas en zonas urbanas representa un 80,08%. El Programa Estado de la

Nación (2019) señala que en el Gran Área Metropolitana (en adelante GAM) en 1986

habían 66.3 habitantes por hectárea (ha) urbana incrementando a un 75.9 para el 2019. La

QN presenta una población urbana en crecimiento, estimada en 10.191 personas (INEC,

2011). En ella se producen manera recurrente inundaciones y deslizamientos en áreas ya

conocidas, debido a los cambios en la cobertura y usos de suelo, canalización de drenajes

y aspectos morfológicos (Camacho Lizano et al., 2004; Chaves, 2018; Mora et al., 2015,

Quesada Román et al., 2021a, b ).

Diversas investigaciones sobre el SCU toman algunos de los efectos del cambio del

paisaje, pero no abordan el comportamiento del funcionamiento interno del sistema. Es

decir, no se conocen algunos elementos estructurales que llevan a esas manifestaciones

del SCU, solo sus efectos. La oportunidad de aplicar técnicas de geomorfología e

hidrología isotópica con el marco interpretativo del SCU, abre una perspectiva para el

estudio de los cambios hidrológicos en ríos urbanos (Fletcher et al., 2011a; Vietz et al.,

2016). El conocimiento en esta área es una herramienta práctica para la gestión e

implementación de políticas públicas prospectivas y preventivas amparadas a los marcos

institucionales y legales locales, como la Constitución Política remite al Artículo 50: “El

Estado procurará el mayor bienestar a todos los habitantes del país, organizando y

estimulando la producción y el más adecuado reparto de la riqueza. Toda persona tiene

19
derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Por ello, está legitimada para

denunciar los actos que infrinjan ese derecho y para reclamar la reparación del daño

causado” (Constitución Política de Costa Rica, 1949). Además, se pretende contribuir a

las agendas internacionales sobre Desarrollo Sostenible, en particular los Objetivos de

Desarrollo Sostenible (en adelante, ODS) que conciernen al ambiente el agua y las

ciudades. A saber los ODS 6 ,11, 13 y 15 que buscan garantizar la disponibilidad de agua

y su gestión sostenible y el saneamiento. Por otro lado, pretenden lograr que las ciudades

y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles, la

adopción de medidas para combatir el cambio climático y sus efectos, así como velar por

la sostenibilidad en el uso de los ecosistemas terrestres, y frenar la pérdida de la diversidad

biológica (ONU, 2016).

1.6 Objetivos

1.6.1 Objetivo General

Analizar los factores hidrogeomorfológicos e isotópicos predominantes y su relación con

el de síndrome de la corriente urbana, en la sección media-alta de la microcuenca de la

Quebrada Negritos, San Pedro de Montes de Oca.

1.6.2 Objetivos específicos

1). Caracterizar geomorfológicamente la sección media-alta de la microcuenca de

la Quebrada Negritos, San Pedro de Montes de Oca.

20
2). Evaluar el régimen hídrico en términos de cantidad de agua de diferentes

fuentes geográficas de la sección media-alta de la microcuenca de Quebrada

Negritos, San Pedro de Montes de Oca mediante técnicas de hidrología isotópica.

3). Evaluar las variables hidrogeomorfológicas e isotópicas que influyen en el

síndrome de la corriente urbana en la sección media-alta de la microcuenca de la

Quebrada Negritos, San Pedro de Montes de Oca.

1.7 Marco teórico-conceptual

El marco teórico a abordar en la investigación sobre el SCU se basa en los enfoques de la

geomorfología fluvial, hidrología, e hidrología isotópica:

La geomorfología, es la base para entender los mecanismos de transporte de sedimentos

o de agua en relación con la pendiente, orientación del terreno y la rugosidad del terreno

(Davie, 2008). Además, estudia los materiales, formas y procesos de formación del

relieve, siendo un área importante para la planificación y para el análisis del paisaje (Otto

& Smith, 2016). La geomorfología estudia la influencia de la geodinámica interna y

externa en la transformación del paisaje, las primeras asociadas a elementos como la

tectónica y el vulcanismo, y la segunda al clima y las actividades humanas, resultando en

procesos como la meteorización, erosión, transporte y sedimentación, así como el

movimiento y comportamiento de las aguas en el relieve (Lugo, 2011). Estos aspectos

geomorfológicos se pueden cuantificar con software de Sistemas de Información

Geográfica (SIG) que impulsó el desarrollo de modelos y otros productos que sirven para

el análisis multivariado del terreno (Otto et al., 2018). Para ello se emplean los archivos

21
tipo ráster, estos son representaciones numéricas del espacio que contienen información

de variables continuas (precipitación, elevación) y discretas (usos de suelo, coberturas)

compuestas por píxeles de igual tamaño, ordenados en una matriz en columnas y filas que

contienen la información de las entidades y sus coordenadas (ESRI, s/f-a; McDonnell &

Kemp, 1995). Dentro de los archivos ráster se encuentran los Modelos Digitales de

Superficie (MDS) como el AW3D Estándar, con una resolución espacial de 1x1 metros.

Los cuales son representaciones espaciales continuas de la elevación, donde se

contemplan los objetos que sobresalen del terreno como infraestructura, vegetación o

cualquier otro objeto (ESRI, s/f-b). El potencial del software SIG y la información de alta

resolución, permite la delimitación automática y detallada de una cuenca hidrográfica

pequeña y a la vez extraer información derivada del procesamiento del (MDS), como

ráster de acumulación y dirección de flujo, pendiente e índice de humedad topográfica

como insumos para la caracterización geomorfológica. Esto permite entender los procesos

de la cuenca y la influencia en los procesos hidrológicos, siendo insumo para diversas

áreas como medio ambiente, ecología, geografía e hidrología (Otto & Smith, 2016).

La Hidrología estudia el comportamiento del agua en diferentes ambientes y estados,

comprendiendo su ciclo, procesos y distribución en el sistema terrestre (Davie, 2008).

Como procesos hidrológicos, entendemos una serie de fenómenos físicos donde los flujos

e intercambios energéticos del ciclo hidrológico, que se encuentran supeditados a los usos

de suelo, geología, geomorfología, topografía, suelos, estacionalidad y la distribución de

la lluvia, así como la interacción de la dinámica atmósfera-tierra y tierra-atmósfera.

Además, las condiciones hidrológicas están constituidas por la evapotranspiración,

condensación, formación de nubes, precipitación, intercepción, infiltración, percolación,

22
escorrentía y almacenamiento en el suelo (Naghettini, 2016). Para el cálculo de caudal se

acude al método área-velocidad, para el cual se tiene una sección transversal del canal

principal definiendo su alto y ancho, donde se aplica la siguiente fórmula:

Q= (V x A) Ec.1

Donde Q es el caudal (m3/s), V la velocidad de la corriente en (m/s) medida con

instrumentos como el correntómetro y la altura de la columna de agua en metros (A)

(Davie, 2008, p. 87).

La evapotranspiración es la pérdida de agua hacia la atmosfera y un proceso complejo

donde intervienen elementos climatológicos como la radiación solar, humedad relativa,

temperatura, precipitación y velocidad del viento. Las características del suelo como

textura, estructura, color, y densidad, así como las características de la vegetación, altura

de la planta, tipo de planta, estado fenológico, y la estructura radicular. Debido a esa

amplitud de factores, la estimación evapotranspiración es compleja y se requieren modelos

que simplifican factores como el tamaño y tipo de vegetación de referencia y se utilizan

datos meteorológicos para su cálculo expresado en mm con la siguiente ecuación

propuesta por (Dunn &Mackay, 1995):

ρCp δe
Rn ∆ +
r
Ea = λ⌊∆+γ(1+r a/r )⌋ Ec.2
s a

Donde Rn es la radiación neta en Wm-2, ρ es la densidad del aire en kg m-3, Cp el calor

específico del aire a presión constante (J kg-1 °C-1), de es el déficit de presión de vapor

(mbar), Δ es el gradiente de presión de vapor saturado en mbar °C-1, γ la constante

psicrométrica (mbar °C-1), λ el calor latente de vaporización J kg -1 y ra es la resistencia

23
aerodinámica en s m-1, que es función de 208/U2 donde U2 es la velocidad del viento a

dos metros de altura; finalmente, rs es la resistencia superficial dada en s m-1, y depende

del área foliar (Dunn & Mackay, 1995). Para ra, debido a la ausencia de datos, se utilizó

el valor de referencia de 50 s m-1, mientras que rs se fijó en 69 s m-1. La estación

meteorológica utilizada en este estudio (CIGEFI, UCR) está situada en una zona urbana,

a 245 metros del área de estudio y se considera la simplificación válida de Kc ~1 para que

Ea ≅ ET0.

Otra de las formas para conocer la dinámica hidrológica, es mediante los trazadores

isotópicos, estos muestran los procesos de formación de agua en los diversos estadios del

ciclo hidrológico. Según el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (2009) (en

adelante IMTA) la hidrología isotópica es una técnica que utiliza isótopos estables,

radiactivos naturales y artificiales que sirven para identificar los distintos cambios

fisicoquímicos del agua dentro del ciclo hidrológico. Los isótopos son átomos cuyos

núcleos contienen el mismo número de protones, pero un número diferente de neutrones.

La cantidad protones presente va a definir y diferenciar a cada elemento, mientras la

cantidad presente de neutrones va a definir el isótopo de este (Porowski, 2014). El mismo

autor muestra que los isótopos tienen tres tipos fundamentales: radioactivos, radiogénicos

y estables, los isótopos radiactivos se descomponen de manera lineal siendo

estadísticamente predecible su comportamiento. En hidrología isotópica son utilizados los

isótopos estables (18O, 13C, 34S) la abundancia de estos en el agua responde a variaciones

naturales procedentes cambios fisicoquímicos. Respecto al 17O y 18O, tienen abundancias

de 0,037% y 0,20%, respectivamente donde el segundo (18O) es fundamental dentro de la

hidrología isotópica, pues las concentraciones en el agua nos indican bajo cuales procesos

24
y estadios pasaron las partículas de agua dentro del ciclo hidrológico (Instituto Geológico

y Minero de España, 2002).

Los isótopos fungen como un indicador sobre la dinámica de una cuenca en términos del

tiempo de estancia del agua y los procesos de mezcla de diversas fuentes geográficas de

agua. Se asume que la aguas tienen una composición isotópica determinada y

composiciones químicas estables (Kendall et al., 2001). Respecto al Oxígeno (δO18) y el

Deuterio (δ2H), estos son utilizados en estudios hidrológicos, debido a su origen natural y

a sus propiedades conservativas (Birkel et al., 2021; Correa et al., 2019; James & Roulet,

2006). Además permiten observar la variación isotópica de las fuentes geográficas del

agua, y se pueden distinguir entre sí utilizando herramientas analíticas como la separación

del hidrograma (Institute of Artic and Alpine Research (INSTAAR), 2004).

Respecto a la separación del hidrograma, este se basa en una separación de dos o más

componentes (es decir, dos fuentes geográficas de agua), expresadas en un modelo de

balance de masa, donde se asume que, la mezcla de agua del caudal, está constituida por

diversas fuentes geográficas de agua (lluvia, agua de suelo, agua subterránea, aguas

pluviales). Esta separación (Ec. 3 – 5), se aplica a través de un balance de masa con al

menos 2 FGA identificadas para extraer el aporte de cada fuente al total del caudal

(Christophersen et al., 1990; Kendall et al., 2001).

El balance de masa del agua acoplado a la composición isotópica C es:

Qt = Qn + Qv Ec. 3

Ct = cn + cv. Ec. 4

25
Donde Qt es la mezcla de aguas en el caudal total, Qn es aporte de agua nueva (lluvia),

además Qv es el aporte de aguas viejas (flujo base). El caudal total Qt y sus componentes

Qn y Qv se asocia con la composición isotópica C.

Como menciona Christophersen et al. (1990) y Jefferson (2021) al tener identificadas al

menos dos FGA y su contenido isotópico (δn y δv) podemos inferir el aporte de estas a la

mezcla (δt). Por lo tanto, podemos conocerlos mediante la unión de las ecuaciones 3 y 4

y resuelto por Qn/Qt, la fracción de agua nueva del total:

𝑸𝒏 (𝜹𝒕)𝜹𝒗)
= (𝜹𝒏)𝜹𝒗)
Ec. 5
𝑸𝒕

Ecuación 5, Tomada y modificada de (Jefferson, 2021).

Donde Qt es el caudal total, (δt) trazador isotópico del agua del agua de la corriente, (δv)

el trazador isotópico del agua vieja (flujo base), (δn) trazador isotópico del agua nueva

(lluvia) y (δv) el trazador isotópico del agua vieja.

Este balance de masa nos permite conocer la fracción de agua nueva en el caudal en

determinado momento y sus procesos de mezcla con agua vieja o previamente

almacenada. El SCU asume que en cuencas urbanas (Figura 1), la modificación de las

funciones de regulación hidrológica del paisaje como la reducción de la infiltración

produce aumentos en la escorrentía superficial. Estas van estar relacionadas a las

descargas directas de aguas pluviales por el aumento del área impermeabilizada de suelo

que incide en un aumento en la frecuencia y magnitud de los flujos pico en el caudal. Con

crecidas más repentinas, al tiempo disminuyen los flujos base por la disminución de agua

almacenada en el suelo (Booth et al., 2016; Hession, 2004; Walsh et al., 2005).

Conjuntamente, el proceso de urbanización se acompaña de cambios bioquímicos,

26
incidiendo en una mayor cantidad de nutrientes en el río, propiciando el crecimiento de

algas donde hay un mayor aporte de sedimentos y concentración de contaminantes

causando eutrofización en cuerpos superficiales de agua (Booth et al., 2016; Walsh et al.,

2005) y su relación con la salud ambiental y equilibrio ecológico del río (UNESCO, 2018;

Maciej Zalewski & Wagner, 2005).

El enfoque integral y multivariado de las problemáticas ecosistémicas en relación con las

poblaciones humanas significa un insumo para la Gestión Integrada de Recursos Hídricos

(en adelante GIRH) que incluye actores como la academia, sociedad civil y tomadores

decisiones para la implementación de planes de restauración o intervención teniendo como

unidad de análisis la cuenca hidrográfica (Zalewski et al., 1997).

Muchas decisiones de la GIRH se basan en modelos de lluvia-escorrentía (Beven, 2012).

El empleo de modelos facilita la comprensión y funcionamiento de una cuenca. Los

modelos lluvia-escorrentía permiten conocer entre otros aspectos cómo responde una

cuenca a ciertas condiciones de precipitación, infiltración y evapotranspiración. La clase

de los modelos hidrológicos conceptuales representan una simplificación matemática del

comportamiento hidrológico de una cuenca.

Estos modelos tratan de representar cómo funciona el almacenamiento de agua en

reservorios que representan diferentes unidades de la cuenca como el suelo o acuífero, de

los cuales se estiman los flujos de agua hacia un río principal formando su caudal (Figura

2) para un esquema conceptual del modelo aplicado en este estudio). Dichos flujos se

calculan mediante un balance de masa, a partir de condiciones físicas de frontera que

simulan las entradas y salidas de agua en la cuenca (Beven, 2012).

27
En este estudio se utiliza un modelo de dos reservorios que conceptualiza el suelo y el

acuífero como fuentes de agua basado en los coeficientes de almacenamiento lineal que

relacionan el volumen de agua almacenada en los reservorios con escorrentía. En él se

definen los siguientes coeficientes de almacenamiento lineal: “b”: coeficiente de

almacenamiento lineal del agua subterránea en la capa profunda, “R”: coeficiente de

almacenamiento lineal para dimensionar recarga de las laderas y c: coeficiente de

almacenamiento lineal del flujo lateral en los humedales ribereños. y se calculan los

balances hidrológicos cada hora.

P >=P99 (4,58 mm)

. FIUJOS
superficiales
(Qs)

Flujos de agua
de suelo
laterales (Qup)

Flu¡os de agua
subterránea
(Gwflow)

Figura 22.Modelo
Modelo
Modeloconceptual
conceptual
conceptuallluvia-escorrentía
lluvia-escorrentía.
lluvia-escorrentía.Modelo conceptual de dos reservorios que detalla las
entradas (P) y salidas (ET y Qsim) para el cálculo del balance hidrológico.

Mediante los balances de masa, se calculan los flujos de agua, la entrada como la

precipitación, que se acumula o se infiltra en el suelo para la recarga de agua subterránea.

Además, se incluyen los flujos de salida como la evapotranspiración (ET), la escorrentía

superficial (QS), el flujo lateral (Qup) y la contribución de agua subterránea (GWcontr).


28
Para el caso de la cuenca urbana en estudio se implementa la escorrentía superficial, esta

se produce cuando la precipitación (P) es mayor a un umbral de activación. El umbral fue

definido con base en el percentil 99 de los registros de lluvia horaria de la estación CIGEFI

y es de 4,58 mm/h. Si la precipitación no supera este umbral, no sucede flujo superficial

y la precipitación infiltra al suelo para evapotranspiración, recarga o escorrentía lateral.

(Ver Figura 2).

1.8 Marco metodológico

Para el desarrollo de los objetivos de esta investigación se pretende aplicar una

metodología que contempla trabajo de campo con el uso de sensores, análisis de series de

tiempo con información hidrometeorológica, fotografías aéreas y satelitales. Junto al uso

de hidrología isotópica y métodos hidrométricos, se cuantificará y analizará el

comportamiento de la microcuenca en función de aspectos como el efecto de la

urbanización, fuentes geográficas de agua, así como elementos de carácter

geomorfológico y usos de suelo en el área de estudio.

1.8.1 Objetivo 1. Caracterizar geomorfológicamente la sección media-alta de la


microcuenca de la Quebrada Negritos, San Pedro de Montes de Oca.

Los datos que se utilizarán para la delimitación de la sección media-alta de la microcuenca

de Quebrada Negritos, San Pedro de Montes de Oca serán procesados con Sistemas de

Información Geográfica (SIG) y el software QGIS 3.16.15. Conjuntamente se usará un

modelo digital de superficie (MDS) “AW3D Estándar” con una resolución espacial de

1x1 metros, ortofotos a escala 1:1000 de los años 2015-2018 suministradas por Sistema

Nacional de Información Territorial (SNIT), así como imágenes satelitales de Google

29
2019. Además, información vectorial como curvas nivel cada 5 metros del SNIT y un

punto de aforo (E 495215.09 N 1098935.56), toda la información geográfica (ráster y

vectores) será transformada a la proyección nacional CRTM05.

Para la delimitación automática de la cuenca se acudirá al programa QGIS 3.16.15 y los

complementos GRASS y SAGA y el módulo de modelado hidrológico, donde se hará el

procesamiento del (MDS) AW3D, del se extraerán los ráster de acumulación y dirección

de flujo, pendiente e índice de humedad topográfica, con estos se hará la delimitación

automática de la cuenca. Adicionalmente, se hará una corrección manual de la cuenca

extraída basándonos en el análisis de ortofotos, imágenes satelitales y curvas de nivel.

Respecto al mapeo geomorfológico. Se emplearon las metodologías de (Otto & Smith,

2016; Otto et al., 2018; Quesada-Román, 2018) que consisten en 3 fases. La primera de

Premapeo, donde se recolecta y analiza información del sitio, posteriormente, se elaboró

un mapa preliminar con las principales unidades identificadas, y finalmente el post mapeo,

donde se integra la información verificada así como recolectada en campo y su análisis

previo para realizar la caracterización final del área de estudio.

1.8.2 Objetivo 2. Evaluar el régimen hídrico en términos de cantidad de agua de


diferentes fuentes geográficas de la sección media-alta de la microcuenca de
Quebrada Negritos, San Pedro de Montes de Oca, mediante técnicas de hidrología
isotópica.

Se realizó una campaña experimental en estación lluviosa en los meses de mayo a

setiembre del 2019, donde se realizaron aforos manuales en una sección definida de 2,6

m de alto por 5,9 m de ancho en las coordenadas CRTM05 (E 495215.09 N 1098935.56)

y WGS84 (-84.04361,9.93838) donde se medió con un correntómetro sonda de flujo

30
(GLOBAL WATER FP111), la velocidad y altura de la columna de agua mediante marcas

cada 20 centímetros en la pared de la sección definida. Estos aforos se hicieron antes,

durante y después de los eventos de lluvia con objeto de caracterizar la respuesta de la

quebrada según el evento de precipitación.

El muestreo de aguas de precipitación (realizado en las instalaciones del CIGEFI) por

estos eventos aforados se analizó por isotopos estables, mediante espectrometría láser de

δO18 y δ2H, en el Stable Isotope Laboratory de la Universidad Nacional (UNA-SIL) con

un instrumento de tipo PICARRO L2120-i δD/δ18O Isotopic Water Analyzer con una

precisión de (δ18O < 0.1 ‰; δD < 0.5 ‰).

Con base en los datos recolectados y suministrados, se elaboró una matriz de datos en el

software Excel con posterior análisis en el lenguaje estadístico R. Se aplicaron cálculos

hidrométricos para evaluar el comportamiento hidrológico a partir de variables como

caudal, altura de la columna de agua, velocidad de la corriente, concentración de química

de trazadores isotópicos δO18 y δ2H. Adicionalmente, el modelo de mezcla de FGA (Ec.

3 - 5) y el modelo hidrológico conceptual (Figura 2) desarrollado en R. Los cuatro

parámetros (a, b, R y c) se determinaron mediante un proceso de calibración automática.

Dicha calibración varia aleatoriamente combinaciones de parámetros para evaluar su

rendimiento. El rendimiento del modelo al simular caudal se evalúa en comparación con

los aforos por medio de dos criterios estadísticos (RMSE y MAE). El promedio de la raíz

cuadrada del error cuadrado (RMSE, siglas en inglés) y el error absoluto (MAE, siglas en

inglés) fueron implementados en el algoritmo NSGA2 (non-sorted dominated genetic

algorithm, NSGA2, siglas en inglés) para minimizar los errores hacia una solución óptima.

31
El algoritmo usó un total de 10,000 iteraciones para encontrar una solución óptima en

términos de un RMSE y MAE mínimo.

1.8.3 Objetivo 3. Evaluar las variables hidrogeomorfológicas e isotópicas que


influyen en el SCU en la microcuenca media-alta de Quebrada Negritos.

Para el mapeo de cobertura, se recurrirá a la delimitación del área de estudio y se hizo un

mapa de cobertura con una clasificación basada en dos zonas (permeable e impermeable),

además de la cuantificación de áreas ocupadas por tipo de cobertura y el porcentaje

respectivo al área total de la QN. Este mapa se elaboró con base en fotografías aéreas

PLANET, con un algoritmo de clasificación supervisado, basado en el algoritmo random

forest. Conjuntamente se hará una clasificación de los usos encontrados en la fase de

premapeo para poder conocer las condiciones del área y posteriormente hacer

comprobación en campo para verificar la información. Para el trabajo de campo se

planificaron rutas y puntos de observación que permitan el máximo aprovechamiento de

la visita campo.

Mediante una consulta bibliográfica pertinente se interpreta cualitativa y

cuantitativamente los parámetros hidrológicos y geomorfológicos, contrastados con el

fenómeno observado en esas fuentes y con los resultados analizados en el área de estudio.

Estos análisis buscarán evaluar cuál es el aporte de las FGA, en el tiempo de respuesta de

la cuenca y de tránsito, lo cual permite deducir la influencia de aspectos geomorfológicos

y de uso de suelo en relación con el comportamiento hidrológico y del SCU.

32
Capítulo 2. Caracterización geomorfológica de la sección
media-alta de la microcuenca de la Quebrada Negritos, San
Pedro de Montes de Oca.
2.1 Área de estudio:

La microcuenca media-alta QN cuenta con un área de 0,86 km2, y se encuentra en los

distritos San Pedro y Sabanilla del cantón Montes Oca, provincia San José. Su afluente

principal tiene una longitud de 1495 metros y es tributario del Río Torres. La QN discurre

entre valles fluviales de baja disección con pendientes entre los 8° y 16° (Camacho Lizano

et al., 2004). La alta permeabilidad de la roca y los suelos propician una alta probabilidad

de contaminación de aguas subterráneas (MIVAH, 2007). Además, se encuentran suelos

de origen volcánico (Andisoles) con texturas limo arenosas, sobrepuestos a lahares,

avalanchas de lodo y escombros cuaternarios provenientes de la Cordillera Volcánica

Central (Mora et al., 2015). Adicionalmente, se han determinado que la cuenca es

propensa a deslizamientos en los sitios próximos a los valles fluviales e inundaciones en

zonas de pendiente media y baja. (Camacho Lizano et al., 2004; Chaves, 2018; Mora et al.,

2015; Quesada-Román et al., 2021a,b). (Ver Figura 3).

33
496020E
N

• CIGEFI

O 100 200 m

496020E
Contexto
Nacional

Simbología
Puntos de muestro D Distritos
e CIGEFI
Altimetría
Punto de aforo (m snm)
1.330
- - Drenaje Principal
1.120
O cuenca
Sistema de coordenadas Proyectadas: CRTMOS - Datum: WGS 84

Fuentes: Sistema Nacional de Información Territorial (SNIT)


Elaborado por: Geóg. Manfred Salas castro
2022

Figura 3. Mapa de ubicación de sitios de muestreo de la Quebrada Negritos, dentro de los distritos
San Pedro y Sabanilla de Montes de Oca.

34
2.2 Clima:

El clima de la QN se divide en dos temporadas, una seca y una lluviosa. La seca de

diciembre a marzo, con abril como mes de transición a lluvioso, y la temporada de lluvias,

de mayo a octubre, siendo noviembre el mes de transición a seco. La precipitación de esta

región es de 2322 mm anuales con 148 días con lluvias, siendo los meses de setiembre y

octubre los de mayor precipitación (> a 200mm). Las temperaturas promedio oscilan entre

los 26.7 °C y 16.8 °C (IMN, 2020; (IMN), 2021)(IMN, 2020; (IMN), 2021).

Por otro lado, el sitio se ve influenciado por las fases del ENOS. El fenómeno El Niño

representa la fase cálida, mientras que La Niña representa la fase fría, con la fase neutral

caracterizada por oscilaciones de temperatura entre -0,5 °C y 0,5 °C. En el caso de Costa

Rica y la región Centroamericana, las precipitaciones disminuyen durante la fase cálida y

aumentan durante la fase fría. Además de otros fenómenos meteorológicos a escala

sinóptica como la Oscilación Madden-Julian (MJO) , que opera en ciclos que abarcan de

30 a 45 días. La MJO presenta dos fases: la fase divergente y la fase convergente. La

primera de estas fases, favorece los procesos de convección, lo que incrementa la

probabilidad de precipitaciones. Por otro lado, la fase convergente tiene el efecto

contrario, inhibiendo la convección y disminuyendo precipitación (Daniel Poleo Brito

et al., 2014). Y la posición de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT).

Durante el Período 2006-2019 la microcuenca de la QN (estación CIGEFI) presenta un

promedio anual de precipitación de 1745 mm y una estacionalidad de lluvia típica de la

región. La influencia de los eventos de El Niño y La Niña se reflejan en los años con

déficit y superávit, respectivamente. Aunque algunos años pueden presentar anomalías

debido a la presencia de ambos eventos en diferentes momentos del año. La temperatura


35
promedio diaria, de 20 °C muestra una variación estacional con los meses más cálidos

entre abril y junio y los más fríos en noviembre, diciembre, enero y febrero

Los años deficitarios, guardan relación con el fenómeno El Niño, en 2009 (-17%), 2011

(-5%), 2012 (-43%), 2013 (-16%), 2014 (-26%), 2015 (-32%), 2018 (-17%) y 2019 (-7%),

siendo el año 2012 y 2015 los de mayor déficit. A pesar de que el índice El Niño 3-4

indicara que la fase neutra fuera la de mayor incidencia, a nivel nacional durante 2012,

ambas vertientes sufrieron una sequía importante que ocasionó una disminución

significativa en la precipitación en todo el país, esto debido a un comportamiento similar

al de El Niño (IMN, 2012). En el 2015, la intensidad de El Niño ejerció una intensa

influencia durante 11 meses particularmente de setiembre a diciembre con temperaturas

entre los 20,1 °C y 25,7 °C, lo que ocasionó una disminución en la precipitación.

La influencia de La Niña es notoria en los años con superávit, 2006, 2007, 2008, 2010,

2016 y 2017, este superávit de precipitación fue de (32,5%), (60%), (28,8%), (3,3%) y

(34,8%) respectivamente. El superávit más bajo, durante el 2016, tuvo una fuerte

influencia de El Niño durante los primeros cuatro meses del año. Por otra parte, el año

2008 el acumulado anual fue de 2802 mm, un 60% más respecto al promedio anual de la

serie, donde gobernó la fase fría y neutra del ENOS.

Para la serie 2006-2019, estacionalidad de la lluvia en la estación del CIGEFI, presenta

promedios de precipitación de enero a abril de 11,3 mm, 6,5 mm, 8,5 mm y 44,9 mm,

respectivamente, lo que muestra una transición gradual hacia la temporada lluviosa. Este

comportamiento es consecuente con las variaciones de la estacionalidad de lluvia en el

Valle Central. En mayo y junio el promedio es de 253 mm y 258,7 mm respectivamente,

36
estableciéndose la primera parte de la temporada de lluviosa. Durante julio, por efecto de

la canícula, el promedio de precipitación disminuye a 189 mm, aumentando levemente en

setiembre con un promedio de 206,5 mm estableciéndose la segunda mitad de la

temporada lluviosa, siendo setiembre y octubre los meses más lluviosos con promedios

de 315,7 mm y 269,2 mm respectivamente.

En noviembre se marca la transición a la temporada seca que inicia en diciembre, cuyos

promedios de precipitación son de 146 mm y 35,8 mm respectivamente. Las temperaturas

del sitio tienen poca variación diaria donde el percentil 99 de los promedios diarios es de

22,62 °C. La temperatura promedio diaria de toda la serie oscila entre la mínima 14,60

°C y máxima de 26,08 °C. El promedio de los meses más cálidos se presenta en abril

20,7 °C, mayo 20,9 °C y junio con 20,7 °C. Así mismo las temperaturas más bajas se dan

2006 2007 2008 2009 2010 20 11 2012

50 500

40 400

30 300

20 200

~ 10 100 ~
C)
;s·
~ o
:, o ~
-;¡¡
- -
C)

ai
c.
E 50
2013 20 14
- 20 15 2016 20 17 2018 2019

5003
a:
:,

~ 2-
40 400

30 300

20
-- ... ,,,..... - 200

10

o
EFMAMJJASOND EFMAMJJASOND
1
1

J
EFMAMJJASOND
1

EFMAMJJASOND
Mes
EFMAMJJASOND EFMAMJJASOND EFMAMJJASOND
1
100

Fase Neutro ■ Niña ■ Niño

Figura 4. Climograma de la Estación CIGEFI, San Pedro. Se detallan la precipitación acumulada


mensual y el promedio de temperatura mensual de la serie 2006-2019, así como los meses en fase
neutra fría y cálida del ENOS con datos tomados de la NOAA.

37
en los meses de noviembre 19,6 °C, diciembre 19,2 °C, enero 18,9 °C y febrero 19,2°C.

(Ver Figura 4).

2.3 Usos de suelo y coberturas:

El plan regulador del cantón de Montes de Oca, estimó que en los años 1989 y 1998 hubo

una disminución en las áreas destinadas a cultivo y un aumento del uso forestal y urbano.

El uso urbano es el de mayor importancia en términos de extensión con 416 y 505

hectáreas urbanas en los años 1989 y 1998 respectivamente. Hacia 1998, el uso urbano es

de un 84% en el distrito San Pedro y un 66% en Sabanilla (PRODUS, 2001, pp. 2–4).

Respecto a la cuenca de la QN, Chaves (2018) estimó el porcentaje impermeabilizada en

un 75%.

Como se aprecia en la Figura 5 en el año 2019, la cuenca hidrográfica de la QN presentó

un elevado índice de impermeabilización, alcanzando un porcentaje del 83%. De esta

cifra, un 71% corresponde a infraestructura urbana desarrollada, mientras que un 12% a

la red vial y el 17% restante, áreas permeables como bosques y pastos. La distribución del

área urbana en la cuenca se distribuye a lo largo y ancho de la misma, conectada por la

red de carreteras.

Además, se observa una concentración de las áreas permeables en la zona central de la

cuenca y en las orillas del río destacando las áreas de protección de la Universidad de

Costa Rica y los parques que se ubican a lo largo de la ribera. En el resto de la cuenca, los

parches más pequeños de áreas verdes, como parques, patios o zonas verdes, se encuentran

distribuidos de manera fragmentada (Figura 5).

38
4960Z0E

Usos de la tierra

Urbano/Impermeable -
Bosques y pastos/Penneable -
Carreteras -
Simbología
Cuenca
Red fluvial
Quebrada Negrttos -
~óecoordeNdas~. CflTM05•
01tu111; wc;s114
F\.lel'(ti:$dll!fflilleOOl'IIIOlll'tOffl'11(:i1611
T~1(5NIT}
Contexto Nacional

(t.boralopor;Gcóg, "'-1hcdSolltSC.,!1rv

""

Figura 5. Localización y distribución de los tipos de cobertura permeable (parches verdes) e


impermeable, como carreteras en infraestructura (parches negros y morados) en la QN 2019.

2.4 Población:

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC, 2012) la población urbana en

Montes de Oca en 1973 fue de 27.536 habitantes y para el 2011, 49.132, lo que representa

un incremento de un 78% de la población urbana en casi cuatro décadas. A nivel distrital,

los censos 1973, 1984, 2000 y 2011 han colocado a San Pedro como un distrito urbano,

cuya población en el 2011 es de 23,977 habitantes.

En el caso de Sabanilla para el Censo de 1973 se consideraba como un distrito rural con

una población de 3475 personas y para los años 1984, 2000 y 2011 cambió a distrito

urbano, con una población al 2011 de 10.775 habitantes. Particularmente en la cuenca de


39
la QN, las Unidades Geoestadísticas Mínimas del INEC, estiman una población de 10.191

personas (Ver Figura 6).

20000·
(/)

2e
2 Distrito
:.ol'IJ
.i:::
■ Mercedes
Q) ■ Montes de Oca
"O ■ Sabanilla
"O
l'IJ ■ San Pedro
"O ■ San Rafael
'E 10000·
l'IJ
u

Rural' 1973 Rural' 1984


1
Rural' 2000 Rurai' 2011 •
Urbano 1973 Urbano 1984 Urbano 2000 Urbano 2011
Condición geográfica según Censo

Figura 6. Condición geográfica de la población ubicada en los distritos del cantón San Pedro con
base en datos del INEC 1973, 1984, 2000 y 2011.

2.5 Caracterización Geomorfológica:

El estudio geomorfológico e hidrológico urbano representa un insumo importante para

comprender el comportamiento hidrológico de una cuenca. Particularmente en las cuencas

urbanas, la alteración y cambio de paisaje modifican los regímenes en el transporte de

agua y sedimentos a causa de la impermeabilización del suelo y el aumento de la red de

drenaje artificial. Estos cambios aumentan la conectividad con el canal principal, estos

procesos inciden en picos de caudal más abruptos, pero de menor duración que generan

eventos intensos. Además, como consecuencia, en condiciones normales estos cauces

40
tienden a disminuir los flujos de base debido a la incapacidad del sistema de infiltrar agua

y de transferir por macroporos o poros el agua al río (Gurnell et al., 2007).

El contexto geológico del área circundante de la QN está compuesto por materiales

volcánicos de origen extrusivo como lahares, y avalanchas de lodo asociadas a la actividad

de la Cordillera Volcánica Central. La capa más superficial está constituida por mantos de

cenizas y suelos Andisoles con texturas limo-arenosas que son fácilmente erodables

(Camacho Lizano et al., 2004). Estos depósitos conocidos como lavinas se caracterizan

por presentar un espesor variable. Estas avalanchas y flujos de detritos dan lugar a colinas

alargadas que se extienden en dirección este-oeste, como resultado del colapso del

estratovolcán Cabeza de Vaca. (Hidalgo et al., 2011).

Estas unidades sobreyacen los depósitos laháricos que se pueden visualizar en el fondo de

valle de la QN. Bajo esas condiciones, el modelado geomorfológico es multiconvexo, con

pendientes entre 0,4°-20° y una media de 4,41°, lo que permite distinguir diversas

unidades geomorfológicas, para esta investigación, se tomó la nomenclatura de referencia

los nombres de las algunas unidades cercanas al área de estudio propuestas por Camacho

Lizano et al. (2004): los fondos de valle (FV), fondos de valle confinados (FVC), terrazas

aluviales (TA), laderas de pendiente moderada (LPM), laderas de baja pendiente (LBP) y

laderas escarpadas (LSC).

41
2.5.1 Unidades

Tabla 1. Porcentaje de área de las unidades geomorfológicas.

Forma FV FVC TA LBP LPM LSC Total

Área km2 0,0282 0,005 0,0242 0,362 0,393 0,0486 0,861

Porcentaje de área por 3% 1% 3% 42% 46% 6% 100%

forma

Fondos de Valle (FV):

Comprende el 3% del área total de la cuenca, además, un área de 5000 m2 confinados en

la parte alta de la cuenca. Esta unidad posee una pendiente media de 3,88°, donde las

dinámicas erosivas y acumulativas causadas por el afluente principal de la QN tienen

menor incidencia en la profundidad y ancho del canal. El punto de menor altitud (aforo)

se encuentra a 1220 (m snm) y en su parte más alta a 1270 (m snm), la QN es un sistema

con un relieve de baja energía, donde convergen los flujos de escorrentía superficial

provenientes de la red vial y cordones de caño, que se convierten en canales intermitentes

producto de la precipitación, además hay diversos puntos donde desfogan las aguas del

sistema de alcantarillado pluvial.

Debido al aporte de agua por flujos de escorrentía rápidos, la acción erosiva en las laderas

del río causa que el material coluvial y aluvial alojado en sus laderas, se precipite al cauce

y se integren al arrastre fluvial. Los efectos de la intervención humana aportan materiales

de desecho como ladrillos y bloques de cemento que modifican la rugosidad del canal.

Esta disección de la quebrada, se acentúa aguas abajo, desde la parte media en las

42
inmediaciones de la Escuela Nueva Laboratorio - Emma Gamboa, en este punto se

ensanchan los frentes de la lavina y se inicia paulatinamente el encañonamiento de los FV,

con profundidades promedio 15 m, una mínima de 2 m y una máxima de 18m (Figura 7).

Figura 7. Fondos de Valle (FV) de la Quebrada Negritos (QN). (A) Vista noreste (aguas arriba) de las
laderas del FV. (B) Vista hacia el oeste (aguas abajo) donde se aprecia material de coluvial (MC) y
aluvial (MA) del cauce principal de QN, la línea con triángulos naranja, detalla la ladera sur del río
que está sometido a procesos erosivos. Fuente: Trabajo de campo.

Terrazas Aluviales (TA):

Ubicadas en la parte baja y media de la cuenca de la QN, representan un 3% del área de

estudio, tienen una pendiente media de 5,52°. Estas unidades son de baja energía y

colindan con la base de los frentes de la lavina en las zonas ribereñas. En las partes más

43
encañonadas de las laderas de las TA, se pueden encontrar materiales de origen aluvial y

coluvial transportados por la QN.

Dichas laderas están sometidas a la acción erosiva del río en las partes medias y bajas,

estas áreas se han utilizado para el desarrollo de infraestructura, parques y zonas verdes al

margen del río, en ellas se divisan los distintos niveles (4) de terrazas en la zona más baja

y 2 en la parte media. Hacia la parte baja de la cuenca, en las instalaciones de la Ciudad

de la Investigación de la UCR, las TA tienen 4 niveles y se encuentran cubiertas por

bosque ribereño y algunas unidades de infraestructura (Figura 8).

Figura 8. Terrazas Aluviales (TA). (A) Vista hacia el noreste de las TA de nivel 3 y 4 de la QN, sector
cuenca baja, Parque del Duende. (B) Vista aérea sobre las TA, en la cuenca baja de la QN, donde se
aprecia cobertura forestal y unidades de infraestructura sobre las TA de nivel T1 y T2. Fuente:
Trabajo de campo.

44
Laderas de Baja Pendiente (LBP) & Laderas de Pendiente Moderada (LPM):

Estas unidades conformadas por los lomos de los frentes de la lavina, son zonas casi planas

y anchas, poseen una pendiente media de 3,54°, de baja o poca disección ligeramente

ondulada y corresponden a un 42% del área de estudio, estas unidades con orientación E-

O contribuyen a la recolección y distribución de las aguas de escorrentía mediante la red

vial y alcantarillado pluvial al canal principal de la QN.

Debido a sus características, la disposición urbanística de estas zonas, la acumulación del

flujo tiende a ser de media, lo que favorece flujos superficiales rápidos en las vías y en el

alcantarillado pluvial. Hacia el sur del afluente principal, estas unidades colindan de

manera más abrupta con la QN, debido que el sector sur de la cuenca tiende a ser más alto

que el sector norte. (Ver Figura 12. Perfiles A-B, C-D, E-F y G-H).

Figura 9. Laderas de Baja Pendiente y Pendiente Moderada (LBP - LPM). (A) Vista hacia el norte
desde parte media alta de la cuenca de la QN, donde se aprecia el relieve de baja energía con ligeras
ondulaciones. (B) Vista al noreste desde la cuenca media, se aprecian LPM, elongadas y con dirección

45
N-S. Nótese una cobertura urbana tota, además de la orientación de la pendiente que promueve el
movimiento de la escorrentía superficial aguas abajo. Fuente: Trabajo de campo.

Las (LPM) Figura 9 B ,comprenden el 46% del área de estudio y tienen una pendiente

media de 4,53° y son las laderas paralelas al cauce principal de la QN, al igual que las

(LBP) la orientación de las laderas y disposición urbanística, contribuyen a la captación y

distribución de agua de escorrentía hacia el afluente principal de la QN. La acumulación

del flujo en esta unidad es media-alta, en ellas se captan y conducen las aguas provenientes

de las (LBP), estas áreas se encuentran en la parte alta de la cuenca y tienen una mayor

área de captación, aportando una mayor cantidad de agua al canal principal (Figura 9, A).

Laderas Escarpadas (LSC):

Estas unidades ocupan el 6% del área de estudio y responden a las zonas de mayor

pendiente (9° en promedio y máximas de 20°) de los frentes de la lavina. Dos sectores

son paralelos a los fondos de valle en la parte baja de la cuenca, en las inmediaciones del

Parque el Duende, donde el cauce tiende a encañonarse. Dichas unidades solo se

encuentran a la margen sureste de la QN, en concordancia con las características de mayor

elevación de este sector. Las otras tres unidades se encuentran en la parte media y alta de

la cuenca donde son visibles escarpes que corresponden a los límites de los flujos de la

lavina y cubiertos por capas de ceniza, en ellas se encuentran parques y áreas verdes de

esparcimiento (Figura 10, A).

46
Figura 10. Laderas de Pendiente Moderada y Escarpadas. (LPM-LSC). (A) Pequeño escarpe de unos
50 metros de longitud. (B) Vista hacia el oeste desde la parte alta de la QN, se muestran diferencias
de pendiente entre la ladera sur (izquierda) y la ladera norte (derecha). (C). Ladera de pendiente
moderada, urbanización San Marino, la diferencia de alturas entre las viviendas muestra que el
terreno tuvo que someterse al terraceo perpendicular a los frentes elongados de la lavina, la flecha
celeste indica la dirección de la ladera.

Red Hidrográfica:

El afluente principal de la QN tiene una longitud de 1495 m de los cuales 183 m se

encuentran confinados, es decir un 12% de su longitud. Las condiciones topográficas

sugieren la existencia de una red de drenaje más amplia con una extensión de 1872 m.

Estas inferencias topográficas se relacionan con el trazado vial o bien a la red de

alcantarillado pluvial donde se trasfiere agua al canal principal de la QN. Según la

información extraída del MDS, hacia el extremo noreste de la cuenca, se infieren más

47
afluentes, sin embargo, en campo estos no se pueden comprobar debido al desarrollo

urbano. No obstante, el trazado vial se considera como afluentes artificiales que se activan

con la precipitación, además sistema de alcantarillado pluvial que transfiere esas aguas

directamente sobre la QN. La influencia de la morfología del terreno ha determinado un

modelo de urbanización que responde a dichas formas, la disposición urbanística de las

cuadras y vías son en general, perpendiculares a los frentes de la lavina. Este patrón urbano

contribuye a que las vías, caños y red de drenaje tengan desfogues de agua perpendiculares

al cauce principal, al ser aguas pluviales estos flujos son rápidos e inciden en un aumento

súbito del caudal (Figura 11).

Figura 11. Modificaciones de la red hidrográfica. (A) Caja de registro al pie de una (LPM),
urbanización San Marino. (B) Confinamiento del cauce principal de la QN, en las inmediaciones de
la Escuela Emma Gamboa. (C) Desfogue de alcantarillado pluvial so sobre la QN en el Colegio
Monterrey.

48
496020E

z .....
o o
~ ~
.....
~ ~
....
o
z

123B 1270
1236
1234
1260
1232
1230
122B 1250
1226
100 200 30(

1296
1294
1280
1292
1290
l270 [D 1288
1286
1284

Simbología
Puntos de muestreo Unidades Geomorfológicas. ■ cuenca
Punto de aforo ■ Fondo de valle
• Estación CIGER ~ Valle confinado
• desfogues Terrazas
Laderas de baja pendiente
Canales princi piles
- - Abierto ■ Laderas de pendiente mocerada
-confinado Laderas escarpadas

•• •• • Inferencias topográficas Escarpes Sistema de coordenadas ProvectarJas: CRntOS - Datum: WGS 84


Fuente: Sistema Nac:looal de Información Territorlal {SNm
~ Escarpes Elaborado por; GeóQ. ~~ nfred Salas e.astro
2022

Figura 12. Distribución y localización de las unidades geomorfológicas, red drenaje y desfogues pluviales de la
QN.

49
Capítulo 3. Evaluación del régimen hídrico en términos de
cantidad de agua de diferentes fuentes geográficas de agua en
la sección media-alta de la microcuenca de Quebrada
Negritos, San Pedro de Montes de Oca, mediante técnicas de
hidrología isotópica.

La evaluación del régimen hídrico de la QN se realiza con el objetivo de entender la

dinámica del agua en la zona y su relación con factores climáticos y geográficos. Para

ello, se llevó a cabo un muestreo de agua de lluvia, aforos de caudal y la sistematización

de datos isotópicos, durante el período comprendido entre el 20 de mayo del 2019 al 30

de setiembre del 2019. Estos datos se complementaron con información sobre

precipitación y temperatura recopilados por el CIGEFI desde el 2006 hasta el 2019.

Posteriormente, se integraron los datos para calcular las precipitaciones acumuladas

diarias y mensuales, así como la evapotranspiración, mediante la utilización de la ecuación

de Penman-Monteith. De esta manera, se obtendrá una visión completa y detallada del

régimen hídrico de la QN.

3.1 Comportamiento de la precipitación durante el año 2019:

El año 2019 tuvo un comportamiento normal dentro del contexto climático del Valle

Central y la Vertiente del Pacífico. Las anomalías de precipitación respecto a los otros

años de la serie se vieron afectadas por eventos a escala sinóptica como la Zona de

Convergencia Intertropical (ZCIT), las Oscilación Madden-Julian (MJO) y El Niño-

Oscilación del Sur (ENOS) en su fase cálida (El Niño), fría (La Niña) y neutra. La

precipitación anual fue de 1625,1 mm, con un déficit del 7%. La distribución interanual

de la precipitación se repartió del a siguiente manera. En enero la precipitación fue de 1,7

50
mm, para febrero y marzo de 0,1 mm. Durante abril se establece la transición a la

temporada lluviosa con un acumulado de 17,6 mm. En ese primer cuatrimestre del 2019,

la influencia de El Niño fue notoria, habiendo déficit de precipitación del 85%, 98%, 99%

y 61% respectivamente. Esto es consecuente con el comportamiento de las precipitaciones

en el resto del país, donde El Niño influyó en la disminución de las precipitaciones en la

vertiente del Caribe y en un alto déficit en la vertiente del Pacífico (IMN, 2019a, 2019b,

2019c).

Para abril, el patrón seco se mantuvo gobernado por El Niño y la Oscilación Madden-

Julian, repercutiendo en un déficit en la Región Central de hasta el 75% (IMN, 2019d).

En contraste, mayo fue el mes más lluvioso del 2019, con una precipitación acumulada de

398,4 mm y un superávit del 57% respecto a la climatología de mayo de la serie 2006-

2019. Esto se debe al acoplamiento de diversos fenómenos a escala sinóptica que

propiciaron el aumento de las precipitaciones: la ubicación de la ZCIT durante mayo del

2019 estuvo en la posición habitual que tendría en setiembre. Además, la Oscilación

(MJO) estuvo en fase divergente y frente a las costas del Pacífico de Costa Rica y

Nicaragua, se ubicó un sistema de baja presión, lo que permitió el ingreso de humedad del

Pacífico y la formación de sistemas de lluvia convectiva, ocasionando fuertes

precipitaciones y un temporal del 21 al 27 de mayo (IMN, 2019e).

Durante el mes de junio, se registró una precipitación acumulada de 208,1 mm, lo que

representó un déficit del 20% en comparación con la climatología de la serie. Este patrón

también se observó a nivel regional y se atribuyó a la influencia del fenómeno de El Niño

(IMN, 2019f). En julio, las precipitaciones disminuyeron debido a la canícula, registrando

un total de 128,7 mm y un déficit del 32%. Este comportamiento fue similar al observado

51
en el Valle Central, donde los déficits de precipitación oscilaron entre el 11% y el 74% en

ambos meses, y se atribuyó a la fase neutra del ENOS (IMN, 2019f, 2019g). En agosto, la

precipitación fue de 194,2mm con un déficit del 6%. Al igual que en los meses anteriores,

la fase neutra del ENOS influyó en el comportamiento variable de la precipitación en el

Valle Central, presentándose déficit entre 16% y 28% y superávit de un 18% en distintas

zonas de la región (IMN, 2019h).

En septiembre y octubre, se registraron las segundas y terceras precipitaciones mensuales

acumuladas más altas del año, con 284,1 mm y 274,6 mm respectivamente, y un déficit

del 10% y 3% cada uno. Este patrón se repitió en otras estaciones del Valle Central, donde

el déficit en la precipitación fue de hasta el 60% (IMN, 2019i, 2019j). Durante noviembre

la precipitación acumulada es de 100,9 mm, con un déficit de 31%, influenciado por la

transición a la temporada seca (IMN, 2019k). Para diciembre se registró una precipitación

de 16,6 mm y un déficit del 54% correspondiendo con el comportamiento del Valle

Central con déficits entre el 30% y 70% (IMN 2019l), ver figura 6.

52
40 400

30 300

-o
~ al
()
-5·
~
:::;¡
-¡¡; 20 200 ~
5:
ai
o.
:::;¡

E 3
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10 100

o o

Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Die
Mes

Fase del ENOS Neutro ■ Niño

Figura 13. Climograma de la precipitación acumulada y promedio mensual de temperatura de la


estación CIGEFI para 2019. Eje y izquierdo, temperatura en °C , eje y derecho precipitación en mm.

En el período de estudio, los eventos de lluvia extremos se consideraron con el percentil

99 de la precipitación horaria, para cada mes de la serie, tomando en cuenta los meses de

estudio marzo-setiembre del 2019. Además, tomando el máximo de los eventos superiores

al percentil 99, demás, al analizar el máximo de los eventos que superaron dicho percentil

99, se observó lo siguiente:

En mayo, se registró una precipitación máxima horaria de 33,8 mm, la cual superó

ampliamente el valor del percentil 99 para mayo, que era de 17,5 mm. Este hallazgo

sugiere la presencia de un evento de lluvia extrema en mayo, lo cual es coherente con la

característica de ser el mes más lluvioso del año (ver Figura 13).

En junio, se registró una precipitación máxima horaria de 31,5 mm, la cual también superó

significativamente el valor del percentil 99 para junio, que estaba establecido en 4,1 mm.

53
En julio, la precipitación máxima horaria alcanzó los 16,7 mm, superando con creces el

percentil 99 para julio, que era de 6,6 mm. Estos valores también clasifican como eventos

extremos para ambos meses.

En agosto, se registró una precipitación máxima de 25,8 mm en una hora, la cual superó

el percentil 99 de 8,5 mm para este mes. Y durante septiembre, la precipitación máxima

horaria alcanzó los 40,5 mm, superando el percentil 99 de 8,0 mm para este mes. Este

evento se destaca como el más intenso durante el período de estudio, considerando la

diferencia con respecto al percentil 99.

3.2 Muestreo isotópico, caudales, precipitación:

La caracterización isotópica permite conocer los estadios del agua dentro del ciclo

hidrológico y estimar sus procesos de cambio y en cuales se encuentra. Para el cálculo de

la Línea Evaporativa Local (en adelante LEL) se tomaron muestras de FGA con 14

muestras de agua de precipitación y 29 agua del río. La composición isotópica promedio


18
de O‰ en las muestras de precipitación es de -10,22‰, oscilando entre -3,18‰ y -

14,61‰. Esto indica que hay un empobrecimiento del trazador a medida que avanza la

época lluviosa. Si tomamos como referencia los primeros 6 muestreos entre el 20/05/2019

y los últimos 2 el 30/8/2019, vemos que los primeros 6 tienen valores entre -13,60‰ y -

10,64‰, mientras que los últimos se encuentran entre -7,04‰ y -3,18‰. Esto se relaciona

con la estacionalidad de la lluvia, donde las primeras muestras tienden a perder oxígeno

conforme la humedad ingresa a la parte continental y debido al efecto de la altitud, así

como a los procesos locales de evaporación y precipitación. Además, el superávit de

54
precipitación durante el mes de mayo favoreció procesos más intensos de evaporación y

precipitación, lo que propició un enriquecimiento de 18O.

La tendencia de enriquecimiento de oxígeno a finales de septiembre puede indicar una

mayor influencia de aguas oceánicas incorporadas por tormentas u ondas tropicales. Por
18
otra parte, el valor promedio de O‰ encontrado en el caudal es de -9,85‰, con un

mínimo de -7,19‰ y un máximo de -10,22‰.

y= 0.12 X+ -1.53 •
-30 R"2 = 0.9
y= 0.12 X+ -1.24 ♦

R"2 = 0.96 ♦

----
~
0
-60 ♦

I
N
IO

-90



-15 -12 -6 -3

Leyenda • ó de caudal • ó de precipitación

Figura 14 . Línea evaporativa y meteórica local, Quebrada Negritos, 2019, muestra una correlación
casi idéntica entre los isótopos en la lluvia (puntos anaranjados) R2 de 0.96 y en el caudal R2 0.90
(puntos morados).

La Figura 14 muestra una correlación casi idéntica entre la firma isotópica de la

precipitación y la del caudal, lo que sugiere que la respuesta hidrológica en la cuenca es

muy rápida y se da una transformación casi directa de las aguas de precipitación a

escorrentía, con muy poca mezcla con el agua previamente almacenada en la cuenca. Los

55
datos isotópicos indican que la conversión de la lluvia en escorrentía es veloz debido a las

alteraciones del paisaje provocadas por la impermeabilización de la cuenca.

En total se recolectaron 29 muestras de caudal y precipitación, distribuidos por tres

períodos: antes del evento de lluvia (6), durante el evento (13) y posterior al evento (10).

De estos, 14 incluyeron muestras isotópicas de precipitación, durante los meses de mayo

a setiembre de 2019.

Los caudales aforados oscilaron entre los 0,07 m3/s y los 41,6 m3/s, con un promedio de

4,50 m3/s. En los muestreos antes de la precipitación, el caudal promedio es de 0,18 m3/s,

fluctuando entre los 0,07 m3/s a los 0,61 m3/s, con precipitaciones entre los 0,0 mm y los

1,30 mm.

El caudal promedio durante los eventos de precipitación fue de 9,03 m3/s, con un mínimo

de 0.07 m3/s y un máximo de 41,6 m3/s. Las precipitaciones promedio fueron de 11,39

mm, oscilando entre un mínimo de 1,60 mm y un máximo de 33,80 mm. En los muestreos

durante la precipitación, se identificaron los caudales más altos, 32,5 m3/s y 41,6 m3/s.

Además, de los 13 muestreos durante la precipitación, 7 presentaron caudales mayores a

5,7 m3/s, correspondiendo al aporte de la escorrentía superficial al flujo base. Las

fracciones de agua nueva en promedio fueron del 66%, lo que indica que más de la mitad

del agua presente en el caudal es producto de los aportes de la lluvia y la escorrentía

superficial. El promedio del caudal en eventos posteriores al evento de la precipitación

son de 0,74m3/s, con un mínimo de 0,15 m3/s y un máximo de 4,37m3/s, además la

precipitación promedio de 0,84mm.

56
3.3 Balance hidrológico simulado:

El modelo hidrológico simuló la descarga horaria de la QN desde los meses de abril a

diciembre del 2019 donde se pueden distinguir diferentes FGA y sus porcentajes en

relación a la descarga total. Además, se realizó una estimación del balance hidrológico

para todo el año 2019, sin embargo, es importante señalar que no se consideraron los

meses de enero, febrero, marzo y los primeros 8 días de abril que corresponde a la fase

para inicializar el modelo. En general, el modelo llegó a una precisión alta durante la

calibración y el RMSE indica un ajuste de 5,53 E+07 y el MAE 2,87 E+08 (Figura 15).

40

~
E 30
.s
e
:g 20
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·a.
-~ 10
a::
o
01/01/19 01/04/19 01/07/19 01/10/19 01/01/20

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ª 2

o
01/01/19 01/04/19 01/07/19 01/10/19 01/01/20

Figura 15. Balance hidrológico diario simulado para el periodo de estudio 2019, Quebrada
Negritos, las barras azules indican los valores horarios de precipitación, las verde claro la
evapotranspiración horaria y verde oscuro el caudal simulado, los puntos corresponden a los
caudales observados .

57
Cabe mencionar que para poder cerrar el balance hidrológico del modelo se tuvieron que

ajustar los caudales aforados a un área de cuenca de aproximadamente 30km2 al convertir

de m3/s a mm/h. Esto debido a que los aforos realizados superaban tres veces el volumen

de lluvia caída.

El balance hidrológico a escala mensual tiene un carácter estacional. Las descargas de la

QN estimadas en mm responden a los meses con más lluvias tienen descargas mayores y

consecuentemente, los meses con menores precipitaciones, la descarga disminuye. En el

contexto de la evaluación del modelo con respecto a los eventos extremos, se observa que

los valores de RMSE y MAE representan el error promedio entre las predicciones del

modelo y los valores observados. Estos valores numéricos indican que la precisión de las

predicciones es confiable en relación a los datos observados. Además, se ha detectado una

correlación positiva entre las simulaciones del modelo y los datos observados, lo que

sugiere que el modelo sigue las tendencias generales de los eventos extremos. Esta

correlación positiva respalda la capacidad del modelo para capturar patrones similares a

los valores reales, así como la dinámica del hidrograma en relación a los eventos de

precipitación, a lo que responde de manera adecuada.

El caudal mensual presenta un promedio de 174,9 mm, siendo octubre, mayo, junio,

setiembre y agosto los meses con descargas superiores al promedio, con valores de 306,7

mm, 300,1 mm, 287,1 mm, 228,8 mm y 177,4 mm, respectivamente. En cambio, abril,

diciembre, noviembre y julio presentan descargas inferiores al promedio, con valores de

16 mm, 24,9 mm, 107,9 mm y 125,6 mm, respectivamente. En relación a las fracciones

simuladas de FGA que contribuyen al caudal, se observa que la escorrentía superficial

aporta en promedio un 2% del total del caudal, con un máximo de 4% en mayo y valores

58
de 3% en los meses de agosto y setiembre, 2% en abril, junio, julio, octubre y noviembre

y un 0% en diciembre.

Por su parte, los aportes laterales de agua del suelo al caudal representan en promedio el

15% del total del caudal. Los aportes de agua al caudal, tanto subterráneos como

superficiales, presentan una distribución desigual a lo largo del año. Los aportes de agua

por escorrentía lateral tienen mayor proporción en mayo, con un 21%, seguidos de abril y

agosto con 17% cada uno, julio con un 16%, de octubre a noviembre con un 14%, junio

con un 11% y diciembre con un 9%.

En cuanto a los aportes subterráneos, estos representan el mayor porcentaje del caudal,

con un promedio del 83%. Los mayores aportes se presentan en junio con un 86%, julio

con un 82%, octubre y noviembre con un 84% y diciembre con un 91%. Por otro lado, los

meses con menores aportes de agua subterránea son abril con un 81%, mayo con un 76%,

agosto con un 80% y setiembre con un 77%. Los datos muestran que los aportes de las

distintas FGA se correlacionan con los meses de mayor o menor precipitación, indicando

que, tanto la infiltración como la escorrentía lateral se activan en función de la

precipitación.

En el caso de los flujos de agua subterránea, se observa una ligera inversión en algunos

meses, como en abril, mayo, agosto y setiembre, estos son los meses con mayor

precipitación pero menos aportes de agua subterránea. Esto sugiere que los procesos de

mezcla, infiltración y evapotranspiración actúan en las capas superficiales y aumentan el

aporte de agua subterránea al caudal total durante los meses de menor precipitación. Ver

figura 16.

59
01 /04/19 01/07/19 01/10/19 01 /01 /20
Mes

- Caudal simulado - Escorrentía superficial - Flujos laterales - Flujos subterráneos

Figura 16. Separación del hidrograma según los aportes de la escorrentía superficial simulada, flujos
laterales simulados y flujos subterráneas al caudal simulado, Quebrada Negritos, 2019.

60
Tabla 2: Datos de muestro por evento. Elaboración propia con base en trabajo de campo y datos del (CIGEFI).

Fecha y hora Muestra P Q P_δO18 P_δ2H Q_δO18 Q_δ2H δv MQ_δO1 δn MP_δO18 FAN

(mm/h) (m3/s) (‰) (‰) (‰) (‰) 8


(‰)

(‰)

20/5/2019 10:00 1 14,70 0,148 -13,36 -93,98 -11,72 -82,00 -9,38 4 -13,36 1 0,59

20/5/2019 14:00 2 4,20 0,207 -13,61 -98,64 -13,41 -94,40 -11,72 1 -13,61 2 0,89

20/5/2019 15:00 3 0,20 0,177 -13,00 -94,58 -11,98 -84,68 -11,72 1 -13,00 3 0,20

21/5/2019 10:00 4 0,00 0,078 - - -9,38 -63,52 - - - - 0,00

21/5/2019 15:00 5 1,50 0,266 -10,64 -77,40 -9,48 -63,71 -9,38 4 -10,64 5 0,08

21/5/2019 17:00 6 1,60 0,354 -12,06 -83,65 -10,24 -72,16 -9,48 5 -12,06 6 0,29

22/5/2019 10:00 7 0,30 0,094 - - -10,13 -68,26 - - - - 0,00

23/5/2019 10:00 8 0,00 0,071 - - -9,00 -60,07 - - - - 0,00

24/5/2019 11:00 9 1,30 0,097 - - -8,95 -59,49 - - - - 0,00

24/5/2019 12:00 10 3,50 0,471 - - -8,84 -58,78 - - - - -

24/5/2019 16:00 11 0,20 0,148 -8,15 -66,39 -9,50 -66,57 -9,50 11 -8,15 11 0,00

27/5/2019 9:00 12 0,00 0,609 - - -10,72 -73,86 - - 0,00

27/5/2019 15:00 13 12,10 5,664 -11,50 -78,29 -10,77 -72,51 -9,50 11 -11,50 13 0,64

27/5/2019 18:00 14 0,00 0,148 - - -11,18 -75,21 11 0,00

28/5/2019 17:00 15 3,60 0,071 -9,31 -63,79 -9,13 -61,58 -11,18 14 -9,31 15 1,10*

31/5/2019 15:00 16 1,30 0,142 - - -10,69 -82,63 - - -

31/5/2019 16:00 17 33,80 41,064 - - -10,01 -74,71 - - -

31/5/2019 17:00 18 23,50 6,372 - - -13,04 -99,09 - - -

4/6/2019 15:00 19 11,80 9,588 - - -7,21 -54,95 - - -

4/6/2019 16:00 20 0,80 0,991 - - -7,38 -57,36 - - -

7/6/2019 16:00 21 18,20 32,450 - - -10,64 -77,65 - - -

7/6/2019 17:00 22 0,10 0,000 - - -10,79 -78,41 - - -

12/6/2019 16:00 23 0,00 0,000 -14,61 -109,89 -13,98 -108,56 -10,79 22 -14,61 23 0,83

3/7/2019 12:00 24 4,10 1,062 -12,21 -104,04 -6,15 -50,15 -13,98 23 -12,21 24 NA

8/7/2019 16:00 25 16,70 2,124 -8,88 -61,95 -8,25 -58,58 -6,15 24 -8,88 25 0,77

19/8/2019 15:00 26 1,40 4,337 - - -10,22 -60,75 - - -

21/8/2019 17:00 27 9,70 9,912 -5,59 -35,95 -7,10 -40,87 -10,22 26 -5,59 27 0,67

30/8/2019 13:00 28 - - -7,04 -48,94 -8,52 -56,85 -10,22 26 -7,04 28 0,53

30/8/2019 15:00 29 - - -3,18 -16,56 -7,19 -52,26 -8,52 28 -3,18 29 0,25

P: precipitación en milímetros por hora, Q: caudal en metros cúbicos por segundo, P_δO18(‰) concentración isotópica por mil de Oxígeno
18 en muestras de aguas de precipitación, P_δ2H (‰) concentración isotópica por mil de Deuterio en muestras de aguas de precipitación.
Q_δO18 (‰) concentración isotópica por mil de Oxígeno 18 en muestras de aguas de escorrentía y Q_δ2H(‰) concentración isotópica por mil
de Deuterio en muestras de aguas de escorrentía, δv: Isótopo de agua vieja, M Q_δO18(‰): muestra de referencia para el agua vieja, δn: Isótopo
+, .-)./
de agua nueva, MP_δO18(‰): Muestra de referencia para agua vieja, FAN: Fracción de Agua Nueva: +- = . * La muestra 15 fisicamente
.,)./
no es posible, solo matemáticamente.

61
Capítulo 4. Evaluación de influencia de las variables
hidrogeomorfológicas e isotópicas en el síndrome de la
corriente urbana en la microcuenca media-alta de Quebrada
Negritos.
Las observaciones realizadas durante 2019 permiten realizar una síntesis para evaluar la

influencia de las variables hidrogeomorfológicas e isotópicas en la manifestación del SCU

en la cuenca de la QN. Además, se consideran algunos aspectos relacionados con las

características de las zonas de protección y los instrumentos ordenamiento territorial, los

cuales no han funcionado de manera adecuada. Estos factores han propiciado un

crecimiento urbano desordenado y de alta densidad, siendo este el principal factor de

modificación del paisaje que desencadena las manifestaciones del SCU en la QN.

Cambios en el paisaje: geomorfología y usos de suelo:

En la Figura 17 (A) y B), correspondiente a la ortofoto del IGN de 1974 y 1989, se puede

apreciar que en el punto número 1, donde actualmente se encuentra la Facultad de Ciencias

Sociales, anteriormente era una zona permeable con pastos y árboles dispersos. Sin

embargo, hacia 2015, la Universidad de Costa Rica construyó un complejo de edificios en

el área, lo cual modificó la permeabilidad y la conectividad del sitio con el cauce de la

QN. Morfológicamente, el sitio corresponde a laderas de baja pendiente que se orientan

al norte, hacia las terrazas de la QN, lo que propicia que la escorrentía superficial sea

conducida por la red vial hacia el alcantarillado pluvial desfogando directamente en la

quebrada. En el punto 2, alrededor de la Escuela Nueva Laboratorio, los cambios en los

usos de suelo son aún más drásticos, entre las fotografías aéreas de 1974 y 1989, se puede

observar cómo las áreas circundantes a la QN dejaron de ser zonas permeables, como

62
cafetales, pastos y bosques dispersos, para convertirse en una urbanización de alta

densidad. Esto incrementó la conectividad con el canal de la QN, debido al aumento del

área impermeable circundante y a los desfogues de aguas pluviales.

Además, esta área se caracteriza por laderas de pendiente moderada con orientación sur,

y de baja pendiente con orientación norte, este efecto entre las laderas y su

impermeabilidad propicia que la escorrentía superficial se conducida hacia el afluente

principal de la QN por las calles, caños y alcantarillado pluvial. En el punto de referencia

3, se puede observar un cambio de cobertura notable. En la fotografía de 1974, se aprecia

un área permeable de pastos con un cauce tributario de la QN. Sin embargo, hacia 1989,

el área experimentó un cambio completo de uso y se convirtió en la urbanización San

Marino, lo que incrementó el área impermeable y la disposición de la red vial que se

extiende de norte a sur sobre laderas de pendiente moderada que conducen y facilitan el

flujo de la escorrentía superficial y las aguas provenientes de la red pluvial, las cuales son

conducidas aguas abajo para ser descargadas en la QN. En este punto, el afluente fue

confinado y cubierto por una red de alcantarillado, y actualmente el área se destina a

parques recreativos.

En el punto 4, en el cementerio de Sabanilla, se da un cambio de bosque a urbano y

pastizales entre 1974 y 1989, consolidándose la condición urbana hasta el año 2019. En

esta localización, se observa un incremento en la red vial y en las áreas destinadas a la

urbanización, en este sector, la orientación de la pendientes moderadas son hacia noroeste

y el sur. Hacia el noroeste, la escorrentía superficial es conducida de manera más rápida

hacia la QN por la red pluvial, y en el flanco sur no hay conexión directa con la QN, sino

que estas aguas son conducidas por la red de alcantarillado hacia aguas debajo de la QN.

63
En el punto 5, Urbanización Carmiol, la cobertura urbana estaba presente durante la

fotografía de 1974, y en el año 1989 se incrementó la cobertura urbana, consecuentemente,

la red vial y el alcantarillado pluvial que desfoga directamente en la QN, debido a la

orientación sur de las laderas de baja y moderada pendiente colindan con las terrazas del

río. En el punto 6, en los alrededores del bar La Bamba, se presentan cambios de uso,

pasando de bosques y pastos a una zona urbana, en este sector las laderas de baja

pendiente, tiene un cambio abrupto hacia laderas escarpadas que paulatinamente vuelven

a conectar con sectores de baja pendiente.

Simbología
- Cuenca Quebrada Negritos
Puntos de referencia
A: Ortofoto IGN 1974
B: Ortofoto IGN 1989
C: Imagen Planet 2019
1: Facultad de Ciencias Sociales
2: Escuela Nueva Laboratorio
3: Urbanización San Marino
4: Cementerio de Sabanilla
5: Urbanización Carmiol
6: La Bamba
o 500 1000 m

Sistema de coordenadas Proyectadas: CRTM0S - Datum: WGS 84


Fuentes: Sistema Nacional de Información Terntortal (SNIT), Instituto Geográfico NAclonal (1974, 1989), l'tanet Team (2017). Planet Application
Program Interface: In Space for Lite on Earth.
Elatx>rado por: Geóg. Manfred salas castro
2023

Figura 17. Modificaciones del paisaje por cambios en el uso de suelo.

64
Como se evidencia, los cambios en el uso de suelo han modificado el paisaje,

disminuyendo las áreas permeables y aumentando las zonas impermeables conectadas

directamente al cauce de la QN. Este efecto se le conoce como impermeabilidad efectiva,

este se refiere a la disminución del efecto de regulación de la escorrentía superficial de las

áreas permeables y de bosque ribereño de las zona protectoras, y a las condiciones de

impermeabilidad y los desfogues de aguas pluviales reducen el efecto regulador de la

escorrentía superficial. La conectividad directa a través de sistemas de alcantarillado

pluvial aumenta los volúmenes de descarga de agua en el canal principal, lo que

incrementa los flujos rápidos y puede causar cambios como erosión lateral y vertical,

ensanchando el canal y propiciando deslizamientos en las laderas de los fondos de valles.

Adicionalmente, las alteraciones en la forma y rugosidad del cauce como el confinamiento

del canal del río, resulta en la aceleración del flujo debido a las variaciones en el área del

cauce, causando erosión diferencial entre la infraestructura y el material de las laderas, así

como el riesgo de taponamiento debido al arrastre de desechos durante las crecidas y

propiciando la probabilidad de inundaciones.

Cambios hidrológicos:

Al ser una metodología experimental, uno de los retos del muestreo y la toma de datos es

la frecuencia y continuidad del muestreo simultáneo de las variables monitoreadas. Para

las muestras simultáneas de caudal y precipitación, se obtuvieron 14 muestras usándose

12 para el cálculo de la FAN: las muestras 1, 2, 3, 4, 5, 6, 11, 13, 15, 23, 28 y 29.

Los cambios hidrológicos generados por las transformaciones en el paisaje urbano tienen

un impacto significativo en la dinámica del agua y el flujo superficial durante las

65
tormentas. La frecuencia y magnitud de los eventos de precipitación afectan directamente

la cantidad y velocidad del flujo de agua que se desplaza sobre la superficie

impermeabilizada, hasta el afluente de la QN. A continuación se detallan los eventos, y el

comportamiento hidrológico de la QN y los aportes de agua nueva al caudal a partir del

modelo de mezcla.

En las muestreas 1, 2 y 3 con fecha del 20/05/2019 entre las 12:00 hrs y las 15:00 hrs, el

evento de precipitación previa a la muestra 1 11:00 hrs es de 0,1 mm. Al momento del

muestreo 1 12:00 hrs, durante un evento de precipitación de 14,70mm, el aporte de agua

nueva fue del 59%, en un caudal de 0,148m3/s. A las 13:00 hrs la precipitación fue de

0mm y para la muestra 2 a las 14:00 hrs, la precipitación fue de 4,20mm, con un aporte

de agua nueva del 89% y un caudal de 0.207m3/s. Además, durante la muestra 3 15:00 hrs

la precipitación fue de 0,20mm, y el porcentaje de agua nueva de 20% en un caudal de

0,177 m3/s. Este comportamiento indica que durante el muestreo 3, se está

restableciéndose el flujo base y que el aporte de agua nueva en el evento 2, está regido

incorporación de la escorrentía superficial previo y durante la precipitación principal.

Para las muestras 4, 5 y 6 del 21/05/2019 entre las 10:00 hrs y las 17:00 hrs. Donde antes

9:00 hrs y durante el muestreo 4, a las 10:00 hrs, la precipitación fue de 0mm.

Consecuentemente, la fracción de agua nueva fue de 0%, con un caudal de 0,078m3/ que

pertenece al su flujo base. Durante las 4 horas previas al muestreo 5, no hubo

precipitación. Para el muestreo 5, 15:00 hrs la precipitación fue de 0,3mm, con un caudal

de 0,266m3/s y el aporte de agua nueva al caudal fue del 8%. Con la muestra 6, la

precipitación antes del muestreo fue de 0,8mm y durante la muestra (17:00hrs) la

66
precipitación fue de 1,60mm, lo que incrementó el caudal a 0,354m3/s, así mismo el aporte

de agua nueva incrementó al 29%.

Durante la muestra 11 del día 24/05/2019 a las 16:00 hrs, la precipitación fue de 0,20 mm

con un caudal de 0,14 m3/s. Este volumen pertenece al flujo base ya que no hay aportes

de aguas nuevas, el 0% de agua nueva se explica debido a que en las tres horas previas al

muestreo 11 la precipitación no superó los 0,80 mm. Esto responde a que la intensidad y

cantidad de lluvia no fue suficiente para activar la escorrentía superficial debido a la

infiltración-evapotranspiración o bien, su tránsito por el sistema de alcantarillado y vías

fue lento y no fue detectado al momento del muestreo.

Para el 27/05/2019 a las 15:00 hrs, muestra 13, correspondió a una precipitación de 12,10

mm, con un caudal de 5,66 m3/s. El 64% del pertenecen a aportes de agua nueva, en este

evento, el aporte responde a la precipitación al momento del muestreo, ya que la intensidad

y cantidad de esta es suficiente para activar la escorrentía superficial y los aportes

conducidos por el alcantarillado pluvial. En el caso de la muestra 15 del 28/5/2019 a las

17:00 hrs, en las 5 horas previas al muestreo, la precipitación acumulada fue de 1,6mm,

sin superar los 0,5 mm/h. Al momento del muestreo 15, la precipitación fue de 3,60 mm,

con un caudal de 0,71m3/s, donde el 100%, del agua en el caudal pertenece a agua nueva,

sin embargo, este dato puede pertenecer a un error en la medición o en las características

de la muestra conduciendo al error, ya que en función de los otros muestreos la cantidad

de precipitación no es suficiente como para generar un porcentaje total de agua de lluvia

en el río, anulando los aportes de aguas viejas.

67
Durante las 4 horas previas a la muestra 23 del 12/06/2019 a las 16:00 hrs, la precipitación

acumulada fue de 22 mm con un evento principal de 14,2 mm a las 13:00 hrs. Durante el

muestreo fue de 0mm, pero el aporte de agua nueva al caudal fue de 83%. Es decir, la

mezcla del agua de la corriente transportaba el agua proveniente de la escorrentía

superficial de los eventos de precipitación antecedentes. La muestra 25 el 8/7/2019 a las

16:00 hrs, tomada durante el evento de lluvia, cuya precipitación fue de 16,70 mm, con

un caudal de 2,12m3/s. El aporte de agua nueva fue de un 77%, ya que en las tres horas

previas al muestreo la precipitación no superó los 1,9 mm, esto muestra que en la mezcla

de la corriente, la mayor parte del agua corresponden a los aportes de escorrentía

superficial ocasionada por el evento de precipitación.

La muestra 27 del 21/8/2019 a las 17:00 hrs, la precipitación fue de 9,70 mm, con un

caudal de 9,91m3/s, donde el porcentaje de agua nueva es de un 67%, estos aportes

responden a la precipitación de referencia y a un evento previo a las 16:00hrs de 6,3mm.

El día 30/8/2019 se tomaron las muestras 28 13:00 hrs y 29 15:00 hrs, en las 3 horas

previas al muestreo 28, la precipitación no fue mayor a los 0,1 mm, con un evento principal

de 6,90 mm y los aportes de agua nueva fueron de 53% y 25%. La cantidad de agua se

relaciona al evento de lluvia principal, donde los aportes de agua nueva dominan en la

mezcla de la corriente, en la muestra 28 el caudal fue de 8,14m3/s. Sin embargo, dos horas

después con la muestra 29 el caudal disminuye a 0.74m3/s, consecuentemente, el aporte

de agua nueva disminuye a un 25%, volviendo el caudal a su nivel de base.

La dinámica hidrológica de la cuenca responde a las alteraciones en las funciones de

retención y regulación del paisaje por los cambios de uso y cobertura del suelo. El

68
volumen de agua nueva presente en la mezcla del caudal se asocia directamente a la

intensidad de la lluvia y a mayor escorrentía mayor FAN (Figura 18).

10.0

7.5

5.0
-¡¡¡
"O
:::,

ü"'

2.5

o.o
o
---
FAN
--Eventos muestreados

o ■ 25 ■ 50 ■ 75
10

■ 100
- 15

Figura 18. Fracciones de agua nueva (FAN) respecto al caudal muestreado las barras muestran en
color azul los eventos muestreados donde la FAN es superior al 50% hasta el100%, en amarillo los
eventos con valores menores al 50% de FAN en el caudal..

69
Capítulo 5. Discusión de resultados, conclusiones y
recomendaciones.
5.1 Discusión de resultados:

La alteración hidrológica y geomorfológica manifestada en los síntomas del SCU es

notable en la QN. En la Tabla 3, se detallan los síntomas que se describen en la literatura

en función a las variables estudiadas, y cuales fueron identificadas en la QN. Los síntomas

están relacionados principalmente al porcentaje de área impermeable, que es de un 83%,

de estos, el 71% corresponde a infraestructura urbana desarrollada, mientras que un 12%

a la red vial y un 17% a las áreas verdes.

Tabla 3. Síntomas del SCU identificados en la Quebrada Negritos según Walsh et al.

(2005)

Variable Síntomas Síntomas presentes en la QN

Hidrología + Frecuencia y magnitud del flujo + Frecuencia y magnitud del flujo

superficial. superficial.

+ Frecuencia de flujo erosivo. - Tiempo de retardo hasta el flujo

+ Magnitud del flujo pico. máximo.

+ Dinámica del hidrograma en + Magnitud del flujo pico.

tormentas. + Dinámica del hidrograma en

- Tiempo de retardo hasta el flujo tormentas.

máximo. + Frecuencia de flujo erosivo.

70
Geomorfología + Anchura del canal + Anchura del canal

+ Profundidad del estanque + Socavación lateral y horizontal.

+ Socavación + Aumento de la red de drenaje

+ Simplificación del canal artificial.

Las áreas naturales y la vegetación desempeñan un papel crucial en la absorción y

retención de agua, ayudando a regular la escorrentía y reducir los impactos de las

precipitaciones intensas en el comportamiento del río. Sin embargo, en la QN, el proceso

de urbanización y desarrollo de infraestructura ha implicado la sustitución de estas áreas

por superficies impermeables, como edificios, carreteras y aceras. Como resultado, la

capacidad de las áreas verdes restantes para regular la escorrentía superficial se ve

comprometida, lo que aumenta aún más los riesgos de inundaciones y erosión y

socavación del canal.

En relación a la amenaza y riesgo de inundación, es necesario desarrollar infraestructuras

verdes basadas en los principios de Soluciones Basadas en la Naturaleza. En los entornos

urbanos como la QN, aunque con elevados porcentajes escorrentía superficial proveniente

de la lluvia (hasta un 89%) y conducida por la red pluvial hacia el canal, aún hay

contribuciones al caudal de agua proveniente de la infiltración proveniente de las áreas

verdes. En este sentido, la restauración de las funciones de regulación hidrológica podría,

compensar los aportes de escorrentía superficial y reducir el riesgo de inundaciones aguas

abajo.

71
Un efecto relacionado al aumento de los volúmenes del caudal que requiere atención es la

socavación del cauce. Este fenómeno es relevante debido al desarrollo de infraestructuras

en las laderas y terrazas de la QN, en particular en la Ciudad de la Investigación de la

UCR. En esta área, se ha construido un considerable número de edificios en zonas que

podrían verse potencialmente afectadas por la socavación lateral del río en los fondos de

valles y terrazas. De ahí es necesario considerar la implementación de obras hidráulicas

u otras medidas que mitiguen la exposición a la amenaza. Entendiendo que en la cuenca

alta no hay mecanismos suficientes para la gestión de aguas pluviales, combinada con el

continuo crecimiento urbano, ha tenido un impacto sustancial en el comportamiento

hidrológico de la QN, resultando en la generación de volúmenes significativos de

escorrentía superficial durante episodios de lluvias intensas.

Esto ha propiciado aumentos en los niveles del caudal de hasta 32,45 m3/s y 41,6 m3/s. La

rápida distribución de la lluvia a lo largo y ancho de la cuenca y su transporte hacia el

cauce principal del río, ha generado una disminución en el tiempo de retardo del flujo

máximo, así mismo el río vuelve a su nivel base rápidamente, lo que muestra alteraciones

en el tiempo de residencia del agua en el sistema. Además, la extensión de superficies

impermeables redujo las áreas de infiltración y almacenamiento de agua en el suelo, lo

que limita su posterior incorporación al río y aumenta la probabilidad de inundaciones en

zonas vulnerables.

A nivel horario, la precipitación es suficiente para que activen la escorrentía superficial.

Según (Fletcher et al., 2011b) en áreas urbanas la escorrentía se activa con precipitaciones

72
superiores a 1 mm, siempre y cuando estén conectadas directamente con el canal principal,

ya sea mediante vías o alcantarillado pluvial. En el caso de la QN, considerando el

percentil 99 de precipitación a nivel horario en la serie 2006-2019, se encuentra un valor

de 5,6 mm, lo cual es suficiente para generar escorrentía superficial si consideramos la

condición urbana imperante desde 1989. Esto afecta directamente la estabilidad del canal

propiciando la erosión e incisión en el canal, debido al incremento de la velocidad y el

volumen del flujo en el río. Resultando en socavación y desestabilización de las laderas

del cauce, especialmente en áreas encañonadas o con pendientes pronunciadas

incrementando la amenaza de inundaciones y deslizamientos.

El porcentaje de área impermeable en una cuenca está directamente relacionado con el

aumento de la escorrentía. Por ejemplo, si el área impermeable representa entre el 10% y

el 20% del total de la cuenca, la escorrentía se duplica. Si el área impermeable oscila entre

el 35% y el 50%, la escorrentía se triplica, y si el área impermeable abarca entre el 75% y

el 100%, la escorrentía superficial se multiplica por más de cinco en comparación con las

cuencas naturales (Paul & Meyer, 2001).

Respecto al incremento frecuencia y magnitud del flujo superficial, este se evidencia en

el aporte de la escorrentía superficial a la mezcla del caudal. Ya que las FAN indican que

el sistema es susceptible a variaciones muy dinámicas y abruptas, en la transformación de

lluvia-escorrentía. Además, los tiempos de residencia del agua son relativamente cortos,

esto es evidente en los cambios de fracción entre eventos muestreados el mismo día, como

el caso de las muestras 2 y 3 donde en 1 hora la fracción de agua nueva osciló entre 89%

y el 20%. Conjuntamente las muestras 5 y 6 en un lapso de dos horas la fracción de agua

nueva pasó de 8% a 29%. Esto indica lo dinámico del sistema en cuento a la incorporación

73
de agua de lluvia en el caudal y la conducción y evacuación del agua de la escorrentía

superficial por el alcantarillado pluvial, lo que implica una reducción en el tiempo de

retardo hasta el flujo máximo en la QN.

Conjuntamente, estos volúmenes de agua nueva, en eventos intensos, incrementa la

frecuencia de flujo erosivo ya que por características de la precipitación del sitio, la

intensidad y volumen inciden en la alteración hidrológica de la QN. Tomando los valores

de lluvia diaria en la serie 2006-2019 los eventos que superan el percentil 99, con valores

iguales o mayores a 52,8 mm, tienen un impacto significativo en la alteración de la

dinámica hidrológica, ya que activan la escorrentía superficial y el efecto de alteración de

dinámica hidrológica se acentúa y se acopla a factores hidrogeomorfológicos. Esto causa

aumentos en la magnitud del flujo pico, atenuado por las aguas provenientes de las aguas

de escorrentía superficial, lo que aumenta el riesgo de inundaciones, erosión y arrastre de

contaminantes hacia el río.

En el caso específico de la zonas de protección del río y las zonificaciones propuestas

dentro de un plan regulador, estas áreas tienen una importancia fundamental para la

conservación del ambiente y la prevención de desastres. Por lo tanto, su protección debe

ser una prioridad para las autoridades encargadas de la gestión territorial y la planificación

urbana.

En relación a las Zonas de Protección y el régimen de propiedad, debe ser entendido como

un elemento clave en la gestión territorial y la planificación urbana, pero considerando los

derechos colectivos y el interés público. La falta de aplicación de leyes y reglamentos en

cuanto a la zona de protección del río y las zonificaciones propuestas dentro de un plan

74
regulador puede ser un factor estructural que contribuye a la manifestación del SCU. Es

necesario fortalecer las figuras institucionales que regulan los bienes de uso público y la

propiedad privada, y garantizar un equilibrio adecuado entre los derechos individuales y

colectivos en la gestión territorial y la planificación urbana (Torres, 2010).

5.2 Conclusiones.

El proceso de urbanización y desarrollo de infraestructura en la QN ha llevado a la

sustitución de áreas naturales y vegetación por superficies impermeables, el porcentaje de

área impermeabilizada en una cuenca, es el principal disparador del SCU, que se ve

potenciado por los aspectos geomorfológicos, climatológicos y geográficos.

Los cambios en el paisaje, expresados en la disminución de las áreas verdes en la cuenca,

ha comprometido la capacidad para regular la escorrentía superficial de las áreas verdes

remanentes. Esto incrementa el riesgo de inundaciones en las zonas de menor pendiente y

causando erosión y socavación en el canal, que puede propiciar deslizamientos y

taponamientos del alcantarillado de la QN.

La falta de mecanismos adecuados de gestión de aguas pluviales, en la mayor parte de la

QN, así como el desconocimiento sobre distribución, localización y tamaño de red pluvial

del cantón de Montes de Oca, impide una mejor gestión de estas, además del continuo

crecimiento urbano que ha impactado significativamente en el comportamiento

hidrológico de la QN. Este efecto ha generado grandes volúmenes de escorrentía

superficial durante las lluvias más intensas. La extensión de superficies impermeables

75
redujo las áreas permeables y de almacenamiento de agua en el suelo, lo que limita su

incorporación al río, disminuyendo los flujos base.

Las características climáticas locales y su relación con sistemas sinópticos y globales

como el ENOS o la ZCIT, afectan el régimen de precipitación y con ello la intensidad y

frecuencia de los síntomas del SCU debido a la alta precipitación y a la susceptibilidad de

la cuenca a producir escorrentía superficial. Esto evidencia un incremento en la frecuencia

y magnitud del flujo superficial en la QN, debido al aporte de la escorrentía superficial a

la mezcla del caudal. Los tiempos de residencia del agua son relativamente cortos, lo que

indica la dinamicidad del sistema en cuanto a la incorporación de agua de lluvia en el

caudal y la conducción y evacuación del agua de la escorrentía superficial por el

alcantarillado pluvial.

La ausencia de mecanismos de planificación y regulación en las zonas de protección del

río dentro de un plan regulador limitan la conservación del ambiente y la prevención de

desastres en la QN. En este sentido, es importante generar nuevos modelos de gestión de

aguas pluviales, para mejorar la gestión territorial y la planificación urbana del cantón de

Montes de Oca.

El enfoque conceptual del SCU, proporcionó un marco de referencia adecuado para la

comprensión y descripción del comportamiento hidrológico en una cuenca urbana, sin

embargo presenta limitaciones a nivel metodológico, por lo que se deben integrar diversos

métodos para el entendimiento de síntomas del SCU. En ese sentido, la pertinencia y

utilidad de las técnicas de hidrología isotópica permitió evaluar el comportamiento

hidrológico y sus cambios en función de los cambios en el paisaje de la QN. El modelo

76
implementado para el fraccionamiento de agua, probó su utilidad para estimar cómo se

comporta la conversión de lluvia-escorrentía y las implicaciones de esta en el ciclo

hidrológico en una cuenca urbana.

Además, el modelo hidrológico conceptual, reflejó los efectos de la alteración hidrológica,

en función de la necesidad de ampliar sintéticamente el área, para lograr cerrar el balance

hidrológico, esto sugiere el aporte de agua de otras fuentes por medio trasvases o red

pluvial de otros sectores que desfogan en la QN. Así mismo, la incorporación del análisis

geomorfológico, con el uso de información geográfica y análisis de paisaje y visitas a

campo, permitió establecer una relación con el uso de suelo y el desarrollo de

infraestructura condicionado por las características del terreno, por lo que provee un

insumo para el análisis integral del paisaje en cuanto a su función y estructura.

La gestión inadecuada de las aguas pluviales en la parte alta de la QN agrava la amenaza

de inundación, socavación y erosión. La carencia de mecanismos eficaces para gestionar

la escorrentía superficial producto de la precipitación dificulta la mitigación del riesgo de

inundación. Además, la ausencia de planificación y regulación en las zonas de protección

del río limita la capacidad de conservar las áreas verdes cercanas a la QN. Esto es resultado

de la interacción de factores geográficos, hidrológicos y la falta de planificación.

Abordar integralmente esta manifestación del SCU (Síndrome de Cambio Urbano) y su

vinculación con la amenaza de inundación y socavación requiere una acción coordinada

entre diversas instituciones, como la Universidad de Costa Rica, la Municipalidad de

Montes de Oca y las comunidades que podrían verse afectadas. Un enfoque en la gestión

de las aguas pluviales mediante obras de retención y la recuperación de áreas verdes, junto

77
con la planificación urbana, podría constituir esfuerzos dirigidos a mitigar el riesgo y

asegurar la seguridad y la integridad de la infraestructura, de las personas y del entorno de

la QN.

5.3 Recomendaciones:

1. Establecer una red de monitoreo y otros puntos de muestreo tanto de caudal como

isotópicos en la QN, pueden ser de utilidad para la investigación ambiental de

cuencas urbanas, además de generar datos e insumos para gestión y planificación.

El estudio podría replicarse en otras zonas urbanas, donde se consideren distintos

punto de muestreo, y contemplando modificaciones a la metodología según la

escala espacial y temporal del estudio.

2. El monitoreo del SCU, podría ser un insumo para diversas instituciones o actores

parar comprender los efectos de la urbanización en el comportamiento hidrológico

en zonas urbanas y tomar acciones para disminuir o revertir los efectos negativos

de la urbanización en el ciclo hidrológico. En este sentido, se podrían los puntos y

zonas con mayor afectación, donde localizar infraestructura verde y sitios que se

puedan someter a la remediación. Asimismo, la metodología aplicada al muestreo

de cuerpos de agua se puede utilizar para medir la eficacia o eficiencia de

proyectos de remediación, como piscinas de retención o bioretenedores en zonas

urbanas.

3. Generar un modelo hidrológico conceptual calibrado con los datos isotópicos para

estimar las fracciones de agua nueva en el río y simular los aportes de la lluvia a

la descarga total.

78
4. Ampliar las áreas de estudio, para comprobar si la metodología es replicable en

cuencas urbanas de mayor tamaño y con condiciones geográficas más

heterogéneas.

5. Para la mejora de la gestión de las aguas urbanas, es necesario contar con

información detallada de la cobertura de la red pluvial y desfogues de aguas en la

QN, con ello desarrollar y colocar infraestructura verde que compense los efectos

de la impermeabilización y disminuir el riesgo de inundación debido a las

escorrentía rápida.

6. Los modelos de licitación de aguas pluviales, es una manera de gestión territorial

que puede ser eficaz para reducir los efectos del cambio hidrológico. Este modelo

de gestión permite a los particulares o propietarios dispongan infraestructuras en

sus propiedades para la retención y recogida de las aguas pluviales.

7. Es importante implementar medidas de gestión adecuada de las aguas pluviales

para reducir los riesgos de inundaciones y mejorar la calidad del agua en la QN.

Se requieren soluciones integrales que incluyan la implementación de prácticas de

gestión de agua en el lugar, como el uso de techos verdes, la permeabilización de

superficies y la construcción de estructuras de almacenamiento y retención de

agua.

8. Además, es necesario un enfoque holístico de la planificación urbana que tenga en

cuenta la conservación de las áreas verdes y la protección de la infraestructura

natural existente para reducir el impacto de la expansión urbana en el

comportamiento hidrológico de la cuenca.

79
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