0% encontró este documento útil (0 votos)
16 vistas8 páginas

Imprimirr

Las normas de control interno del efectivo son esenciales para proteger los activos y asegurar la precisión financiera en una organización. Estas normas incluyen la separación de funciones, autorización de transacciones, custodia y protección del efectivo, registro y documentación, y verificación independiente. Implementar estas medidas, junto con un adecuado manejo de la caja chica y la conciliación bancaria, contribuye a la integridad de la información financiera.

Cargado por

michel nava
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
16 vistas8 páginas

Imprimirr

Las normas de control interno del efectivo son esenciales para proteger los activos y asegurar la precisión financiera en una organización. Estas normas incluyen la separación de funciones, autorización de transacciones, custodia y protección del efectivo, registro y documentación, y verificación independiente. Implementar estas medidas, junto con un adecuado manejo de la caja chica y la conciliación bancaria, contribuye a la integridad de la información financiera.

Cargado por

michel nava
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Las normas de control interno del efectivo son cruciales para proteger los activos de una organización

y garantizar la precisión de la información financiera. Aquí te presento algunas normas clave,


organizadas por categorías para que sea más fácil comprenderlas:

I. Separación de Funciones:

Separación de la custodia del efectivo de la contabilidad: La persona que tiene acceso físico al
efectivo (cajero) no debe ser la misma que registra las transacciones en los libros contables. Esto reduce
el riesgo de fraude y errores.

Separación de la autorización de las transacciones de la custodia y el registro: Quien aprueba un


pago o un recibo de efectivo no debe ser quien lo maneja o lo registra. Esto asegura que las
transacciones sean legítimas y estén debidamente autorizadas.

Separación de las funciones operativas de las de auditoría interna: El personal encargado de revisar
y evaluar los controles internos no debe estar involucrado en las operaciones diarias del manejo de
efectivo. Esto garantiza la objetividad de la auditoría.

II. Autorización y Aprobación:

Establecimiento de niveles de autorización: Se deben definir claramente los montos máximos que
cada persona o departamento puede autorizar para pagos o desembolsos de efectivo. Las transacciones
que excedan estos límites deben requerir una aprobación de nivel superior.

Uso de documentos prenumerados: Cheques, recibos y otros documentos relacionados con el efectivo
deben estar prenumerados para facilitar el seguimiento y la detección de posibles faltantes o
alteraciones.

Políticas claras para desembolsos menores (caja chica): Se deben establecer reglas estrictas para el
uso y la reposición de la caja chica, incluyendo límites de gasto, documentación requerida (vales) y
arqueos periódicos.

III. Custodia y Protección:

Uso de cajas registradoras y sistemas de punto de venta (POS): Estos sistemas ayudan a registrar
las ventas en el momento en que se realizan y proporcionan un control sobre el efectivo recibido.

Depósitos diarios e íntegros: Todo el efectivo recibido debe depositarse en la cuenta bancaria de la
empresa diariamente y por el monto total. Esto reduce el riesgo de pérdidas o robos.

Limitación del efectivo en caja: Se debe mantener la menor cantidad posible de efectivo en las
instalaciones de la empresa para minimizar el riesgo de robos.

Uso de cajas fuertes y otras medidas de seguridad: Para el efectivo que deba permanecer en las
instalaciones, se deben utilizar cajas fuertes o áreas seguras con acceso restringido.

Conciliaciones bancarias periódicas: Un empleado independiente de la custodia y el registro del


efectivo debe comparar periódicamente el saldo del efectivo según los registros contables con el saldo
reportado por el banco, investigando cualquier diferencia.
IV. Registro y Documentación:

Registro oportuno y preciso de todas las transacciones de efectivo: Cada ingreso y egreso de
efectivo debe registrarse de inmediato y con la documentación de respaldo adecuada (facturas, recibos,
etc.).

Mantenimiento de registros detallados: Los libros de contabilidad deben mostrar claramente la fecha,
el concepto, el monto y la persona involucrada en cada transacción de efectivo.

Uso de un plan de cuentas adecuado: Se deben utilizar cuentas contables específicas para el efectivo
en caja, el efectivo en bancos y otros fondos para facilitar el seguimiento y la elaboración de informes.

V. Verificación Independiente:

Arqueos de caja sorpresivos: Realizar conteos inesperados del efectivo en caja y compararlos con los
registros contables puede ayudar a detectar posibles irregularidades.

Auditorías internas periódicas: El departamento de auditoría interna debe revisar periódicamente el


cumplimiento de las políticas y procedimientos de control interno del efectivo.

Auditorías externas: Las auditorías realizadas por firmas externas proporcionan una evaluación
independiente de los controles internos y la razonabilidad de los saldos de efectivo.

Implementar estas normas de control interno del efectivo contribuirá significativamente a la protección de
los activos de tu organización y a la integridad de tu información financiera aquí en Valera, Trujillo.

La caja chica es un fondo de efectivo que se mantiene en las instalaciones de una organización para
realizar pagos menores y rutinarios para los cuales no es práctico o eficiente emitir un cheque. Aquí en
Valera, Trujillo, muchas empresas utilizan la caja chica para cubrir gastos como:

Suministros de oficina menores: Bolígrafos, papel, grapas, etc.

Gastos de transporte pequeños: Taxis para diligencias urgentes.

Refrigerios o almuerzos ocasionales: Para empleados en situaciones específicas.

Pequeñas reparaciones: Arreglos menores que no requieren un proveedor externo.

Gastos de mensajería o envío de documentos urgentes.

Normas de Control Interno Específicas para la Caja Chica:

Para asegurar el uso adecuado y la protección de los fondos de la caja chica, es fundamental
implementar normas de control interno específicas:

Establecimiento de un límite máximo: Se debe definir un monto máximo para el fondo de la caja chica,
basado en las necesidades operativas de la empresa. Este límite debe ser lo suficientemente grande
para cubrir los gastos menores típicos, pero lo suficientemente pequeño para minimizar el riesgo de
pérdidas significativas.

Designación de un custodio responsable: Una persona debe ser designada como la única
responsable de la custodia, el desembolso y el control del fondo de la caja chica. Esta persona debe ser
confiable y tener un buen entendimiento de los procedimientos establecidos.
Procedimiento para los desembolsos:

Requisición de pago: Para cada desembolso, se debe completar un "vale de caja chica" o
"comprobante de egreso" que indique la fecha, el beneficiario, el concepto del gasto, el monto y la firma
de la persona que solicita y recibe el pago.

Documentación de respaldo: Siempre que sea posible, se debe adjuntar al vale la documentación de
respaldo original (facturas, recibos, etc.).

Aprobación (si es necesario): Dependiendo del monto o la naturaleza del gasto, puede requerirse la
aprobación de un supervisor antes de realizar el desembolso.

Registro del desembolso: El custodio debe registrar cada desembolso en un registro de caja chica,
indicando la fecha, el número del vale, el beneficiario, el concepto y el monto.

Reposición del fondo:

Nivel mínimo de efectivo: Se debe establecer un nivel mínimo de efectivo en la caja chica que active el
proceso de reposición.

Solicitud de reposición: Cuando el efectivo en la caja chica se acerca al nivel mínimo, el custodio debe
preparar una solicitud de reposición, adjuntando todos los vales y la documentación de respaldo de los
gastos realizados.

Revisión y aprobación de la reposición: Un empleado independiente (por ejemplo, del departamento


de contabilidad) debe revisar los vales y la documentación para verificar que los gastos sean válidos y
estén debidamente soportados antes de aprobar la reposición.

Emisión de un cheque: Para reponer el fondo, se debe emitir un cheque a nombre del custodio de la
caja chica por el importe total de los gastos realizados.

Reembolso del efectivo: El custodio canjea el cheque y repone el efectivo en la caja chica,
manteniendo el saldo inicial establecido.

Arqueos periódicos e inesperados:

Arqueos regulares: Un empleado independiente debe realizar arqueos periódicos (por ejemplo,
semanal o quincenalmente) del fondo de la caja chica para verificar que el efectivo disponible más el
importe de los vales pendientes sumen el saldo inicial establecido.

Arqueos sorpresivos: Realizar arqueos inesperados puede ayudar a detectar posibles irregularidades
que podrían no ser evidentes en los arqueos regulares. Cualquier diferencia entre el saldo real y el saldo
registrado debe investigarse y corregirse de inmediato.

Limitación de los tipos de pagos: Se deben establecer claramente los tipos de gastos que se pueden
pagar con la caja chica. Gastos significativos o aquellos que normalmente se pagan con cheque o
transferencia bancaria no deben cargarse a la caja chica.

Mantenimiento de la documentación: Todos los vales, la documentación de respaldo y los registros de


la caja chica deben conservarse de forma organizada y segura durante el período de tiempo requerido
por las políticas de la empresa y las regulaciones locales aquí en Valera.
La conciliación bancaria: es un proceso que compara los registros contables de una empresa sobre
sus cuentas bancarias con la información proporcionada por el banco a través de los extractos bancarios.
El objetivo principal es identificar y explicar cualquier diferencia que exista entre ambos registros,
asegurando que los saldos coincidan.

En esencia, se trata de verificar que todas las transacciones registradas por la empresa también estén
reflejadas en el estado de cuenta del banco, y viceversa. Si existen diferencias, se investigan para
determinar la causa (errores, omisiones, cargos bancarios no registrados, etc.) y se realizan los ajustes
necesarios en los libros de la empresa.

Métodos de Conciliación Bancaria

Existen principalmente dos métodos para realizar la conciliación bancaria:

Método de Saldos Ajustados: Este es el método más común y recomendado. Consiste en partir de
ambos saldos (el del libro de la empresa y el del extracto bancario) y realizar ajustes para llegar a un
saldo correcto y conciliado. Los ajustes típicos incluyen:

Partidas que aumentan el saldo del libro:

Depósitos en tránsito: Depósitos realizados por la empresa pero que aún no han sido registrados por el
banco.

Notas de crédito del banco no registradas: Ingresos abonados directamente por el banco a la cuenta de
la empresa y que esta aún no ha registrado.

Partidas que disminuyen el saldo del libro:

Cheques en circulación: Cheques emitidos por la empresa pero que aún no han sido cobrados por el
beneficiario y, por lo tanto, no han sido debitados por el banco.

Notas de débito del banco no registradas: Cargos realizados por el banco (comisiones, intereses, etc.)
que la empresa aún no ha registrado.

Errores en los registros de la empresa: Sumas mal registradas, omisiones, etc.

Partidas que aumentan el saldo del banco:

Errores del banco que disminuyeron el saldo según el extracto.

Partidas que disminuyen el saldo del banco:

Errores del banco que aumentaron el saldo según el extracto.

El objetivo es que, después de realizar todos los ajustes pertinentes a ambos saldos iniciales, los saldos
finales ajustados coincidan.

Método de Saldo del Banco al Saldo del Libro (o viceversa): Este método busca conciliar el saldo del
extracto bancario con el saldo del libro de la empresa (o al revés). Se toman las partidas que causan la
diferencia y se suman o restan al saldo inicial del banco para llegar al saldo del libro (o viceversa).
Aunque es menos común, puede ser útil en ciertas situaciones.
Independientemente del método utilizado, el proceso general para realizar una conciliación
bancaria implica los siguientes pasos:

Obtener los documentos: Se necesita el extracto bancario del período a conciliar y los registros
contables de la empresa para ese mismo período.

Comparar los depósitos: Se cotejan los depósitos registrados en el libro de la empresa con los abonos
mostrados en el extracto bancario. Los depósitos en tránsito se identificarán como abonos en el libro que
no aparecen en el extracto.

Comparar los cheques/pagos: Se comparan los cheques emitidos y otros pagos registrados por la
empresa con los cargos en el extracto bancario. Los cheques en circulación serán aquellos que aparecen
en el libro pero no en el extracto.

Identificar cargos y abonos del banco no registrados: Se revisan las notas de débito y crédito del
banco que la empresa aún no ha contabilizado.

Identificar errores: Se buscan errores tanto en los registros de la empresa como en el extracto bancario.

Realizar los ajustes: Se elabora un documento de conciliación donde se presentan los saldos iniciales y
los ajustes identificados para llegar a los saldos conciliados.

Corregir los libros de la empresa: Es crucial realizar los asientos contables necesarios para corregir los
errores y registrar las partidas del banco que no se habían contabilizado.

La conciliación bancaria es una práctica fundamental para mantener la precisión de los registros
contables, detectar errores o fraudes, y tener un mejor control del efectivo de la empresa. Se recomienda
realizarla de forma periódica, generalmente mensual, especialmente en empresas con un volumen
significativo de transacciones.

¿Qué son las Operaciones Financieras?

En esencia, las operaciones financieras son todas aquellas acciones o transacciones que implican el
movimiento de dinero o activos financieros entre diferentes agentes económicos (individuos, empresas,
gobiernos, etc.) con el objetivo de obtener un rendimiento, financiar actividades o gestionar riesgos.

Piensa en ellas como las "venas" por donde fluye el capital en la economía. Pueden ser simples, como
depositar dinero en una cuenta bancaria, o complejas, como la emisión de bonos corporativos o la
negociación de derivados.

Conceptos Básicos:

Activo Financiero: Es un instrumento que representa un derecho sobre un flujo futuro de fondos.
Ejemplos incluyen acciones, bonos, depósitos a plazo fijo, etc.

Inversión: Es la colocación de capital en un activo financiero con la expectativa de obtener un


rendimiento futuro.

Financiación: Es la obtención de recursos financieros para llevar a cabo proyectos, inversiones o cubrir
necesidades de liquidez.

Riesgo: Es la incertidumbre asociada al rendimiento futuro de una inversión o al costo de una


financiación.
Rentabilidad: Es el beneficio o rendimiento obtenido de una inversión, expresado generalmente como un
porcentaje del capital invertido.

Liquidez: Es la facilidad con la que un activo puede convertirse en efectivo sin perder valor
significativamente.

Mercado Financiero: Es el espacio (físico o virtual) donde se negocian los activos financieros. Se divide
en mercado primario (emisión de nuevos activos) y mercado secundario (negociación de activos ya
existentes).

Intermediario Financiero: Es una institución que facilita la transferencia de fondos entre ahorradores e
inversores (ej. bancos, corredores de bolsa, aseguradoras).

Principios de las Operaciones Financieras:

Aunque las operaciones financieras son diversas, existen algunos principios fundamentales que las
rigen:

Valor del Dinero en el Tiempo: Un bolívar hoy vale más que un bolívar mañana debido a la inflación y la
posibilidad de invertirlo para obtener un rendimiento. Este principio es crucial para la valoración de
activos y la toma de decisiones de inversión.

Relación Riesgo-Rentabilidad: Generalmente, a mayor riesgo asumido en una inversión, mayor debe ser
la rentabilidad esperada para compensar ese riesgo. Los inversores exigen una prima por asumir riesgos
adicionales.

Diversificación: No poner todos los "huevos en la misma canasta". Distribuir las inversiones en diferentes
activos reduce el riesgo global de la cartera.

Eficiencia del Mercado: La idea de que los precios de los activos financieros reflejan toda la información
disponible. En mercados eficientes, es difícil obtener rendimientos superiores al promedio de manera
consistente sin asumir un riesgo adicional.

Liquidez vs. Rentabilidad: Existe un trade-off entre la liquidez de un activo y su potencial de rentabilidad.
Los activos más líquidos suelen ofrecer rendimientos más bajos y viceversa.

Clasificación de las Operaciones Financieras:

Las operaciones financieras se pueden clasificar de diversas maneras, atendiendo a diferentes criterios:

1. Según el Plazo:

Corto Plazo: Vencimiento o duración inferior a un año (ej. depósitos a la vista, letras del tesoro a corto
plazo).

Mediano Plazo: Vencimiento o duración entre uno y cinco años (ej. algunos bonos corporativos,
préstamos bancarios a mediano plazo).

Largo Plazo: Vencimiento o duración superior a cinco años (ej. acciones, bonos a largo plazo, bienes
raíces).

2. Según el Tipo de Activo Subyacente:


Operaciones de Renta Fija: El emisor se compromete a pagar un flujo de pagos predefinido (ej. bonos,
letras del tesoro).

Operaciones de Renta Variable: El rendimiento depende de factores como la rentabilidad de una


empresa o las condiciones del mercado (ej. acciones).

Derivados Financieros: Su valor deriva del precio de otro activo subyacente (ej. futuros, opciones,
swaps).

Divisas: Compra y venta de monedas extranjeras.

3. Según su Finalidad:

Operaciones de Inversión: Destinadas a obtener un rendimiento futuro (ej. compra de acciones, inversión
en fondos mutuos).

Operaciones de Financiación: Destinadas a obtener recursos para llevar a cabo actividades (ej.
préstamos bancarios, emisión de bonos).

Operaciones de Cobertura (Hedging): Destinadas a reducir o eliminar el riesgo asociado a movimientos


adversos en variables financieras (ej. compra de futuros para fijar el precio de una materia prima).

Operaciones Especulativas: Destinadas a obtener ganancias a corto plazo aprovechando las


fluctuaciones de los precios de los activos financieros.

4. Según el Mercado donde se Negocian:

Mercado Primario: Emisión de nuevos activos financieros por parte de las empresas o gobiernos.

Mercado Secundario: Negociación de activos financieros ya existentes entre inversores (ej. bolsas de
valores).

Mercado Monetario: Negociación de instrumentos de deuda a corto plazo y alta liquidez.

Mercado de Capitales: Negociación de instrumentos de deuda a largo plazo y de capital (acciones).

El feudalismo fue un sistema político, económico y social que predominó en Europa occidental durante
la Edad Media, aproximadamente entre los siglos IX y XV. Se caracterizó por la descentralización del
poder político, donde la autoridad se distribuía entre nobles que gobernaban sus propios territorios o
feudos.

Características generales del feudalismo:

Estructura social jerárquica: La sociedad se dividía en estamentos con poca movilidad social. En la cima
se encontraba el rey (con un poder a menudo limitado), seguido por la nobleza (duques, condes,
barones), el clero (con gran influencia religiosa, política y cultural) y, en la base, los campesinos (siervos
o libres) que trabajaban la tierra.

Relaciones de vasallaje: La piedra angular del sistema era el vínculo de dependencia personal entre un
señor feudal (noble) y su vasallo (otro noble o caballero). El señor concedía un feudo (tierras) a su
vasallo a cambio de lealtad, servicio militar y otros compromisos. Esta relación se formalizaba mediante
ceremonias como el homenaje y la investidura.
Economía agraria y de subsistencia: La principal actividad económica era la agricultura. Los feudos eran
unidades autosuficientes donde se producía lo necesario para la subsistencia de sus habitantes. El
comercio era limitado y la moneda escaseaba.

Poder local de los señores feudales: Los señores feudales ejercían un gran poder dentro de sus
territorios. Administraban justicia, cobraban impuestos y, en muchos casos, tenían sus propios ejércitos.

Importancia de la Iglesia: La Iglesia Católica tenía un papel fundamental en la sociedad feudal. Poseía
grandes extensiones de tierra, ejercía influencia política y social, y era la principal fuente de conocimiento
y cultura.

Descentralización política: No existía un estado centralizado fuerte. El poder estaba fragmentado entre
los señores feudales, lo que a menudo generaba conflictos y guerras entre ellos.

El feudalismo en Venezuela:

A diferencia de Europa, Venezuela no experimentó un sistema feudal clásico en el sentido medieval. Sin
embargo, algunos historiadores han utilizado el término "feudal" para describir ciertas características de
la sociedad venezolana en diferentes períodos, especialmente en relación con la tenencia de la tierra y
las relaciones de poder.

Algunos puntos relevantes sobre el uso del concepto de feudalismo en el contexto venezolano incluyen:

Época Colonial: Durante la colonia española, se estableció un sistema de grandes haciendas y una
marcada estratificación social con una élite terrateniente que ejercía un poder considerable sobre la
población campesina e indígena. Algunos autores han señalado similitudes superficiales con el
feudalismo en términos de la concentración de la tierra y las relaciones de dependencia, aunque el
contexto y las instituciones eran fundamentalmente diferentes.

Siglo XIX y principios del siglo XX: Tras la independencia, la persistencia de grandes latifundios y el
poder de los caudillos regionales han llevado a algunos analistas a hablar de estructuras "seudofeudales"
o "gamonalismo", donde el control de la tierra y la lealtad personal eran elementos clave del poder
político y social a nivel local.

Venezuela contemporánea: Más recientemente, algunos comentaristas han utilizado el término


"feudalismo" de manera analógica para describir ciertas formas de concentración de poder económico y
político, así como la persistencia de relaciones de dependencia y clientelismo en la sociedad venezolana
actual. Un ejemplo de esto se puede ver en la referencia a un "feudalismo al estilo siglo XXI" en un
artículo de opinión venezolano, que alude a estructuras de poder y control que recuerdan a la Europa
medieval.

Es importante destacar que el uso del término "feudalismo" en el contexto venezolano es principalmente
metafórico o analógico y no implica una reproducción exacta del sistema medieval europeo. Las
condiciones históricas, las instituciones y las dinámicas sociales han sido significativamente diferentes.
Sin embargo, el concepto puede ser útil para analizar ciertas características de la distribución del poder y
la tenencia de la tierra en la historia de Venezuela.

También podría gustarte