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Haslos

Los episodios finales de 'Verdades que transforman' se centran en la importancia de compartir nuestro testimonio personal como parte de la Gran Comisión y en el proceso continuo de transformación espiritual. Se enfatiza que cada creyente tiene una historia valiosa que contar y que la verdadera transformación ocurre al fijar nuestra mirada en la gloria de Jesús. El cierre de la temporada invita a los oyentes a comprometerse con su crecimiento espiritual y a convertirse en agentes de transformación en la vida de otros.
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Los episodios finales de 'Verdades que transforman' se centran en la importancia de compartir nuestro testimonio personal como parte de la Gran Comisión y en el proceso continuo de transformación espiritual. Se enfatiza que cada creyente tiene una historia valiosa que contar y que la verdadera transformación ocurre al fijar nuestra mirada en la gloria de Jesús. El cierre de la temporada invita a los oyentes a comprometerse con su crecimiento espiritual y a convertirse en agentes de transformación en la vida de otros.
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¡Por supuesto!

Es un honor y un privilegio culminar esta temporada con estos dos episodios


finales, diseñados para consolidar todo lo que hemos aprendido y lanzar a cada oyente a una
vida de propósito y transformación continua.
Aquí están los episodios 29 y 30 de "Verdades que transforman".

Episodio 29: La Gran Comisión Personal: Tu Historia es Tu


Testimonio
(0:00 - 2:00) Intro y Bienvenida
(Música de introducción inspiradora, con un sentido de propósito y misión)
David: Bienvenido a "Verdades que transforman". Soy David.
Laura: Y yo soy Laura. Estamos llegando al final de nuestro viaje juntos, y hoy queremos
hablar del propósito de todo esto. ¿Para qué nos transforma Dios? ¿Para qué nos sana, nos
libera y nos llena de su Espíritu?
David: La respuesta es que nuestra transformación nunca fue solo para nosotros. Hoy
hablaremos de cómo nuestra propia historia de vida es la herramienta más poderosa que
tenemos para cumplir la Gran Comisión, no como un deber pesado, sino como el desborde
natural de un corazón agradecido.
(2:00 - 7:00) La Experiencia Humana: El Miedo a "Evangelizar"
Laura: Para muchos cristianos, la palabra "evangelismo" genera ansiedad. Nos imaginamos
teniendo que pararnos en una esquina con un megáfono o tener debates teológicos
complicados para los que no estamos preparados.
David: Sentimos que no tenemos todas las respuestas. "¿Y si me preguntan algo que no sé?",
"¿Y si me rechazan?", "¿Y si arruino el mensaje?". El miedo a la insuficiencia nos paraliza.
Laura: Creemos la mentira de que compartir nuestra fe es solo para los pastores, los
misioneros o los que tienen un "don" especial. Nosotros, la gente común, nos sentimos
descalificados.
David: Y al pensar así, nos perdemos el método más simple y poderoso que Dios siempre ha
usado para extender su Reino: el poder de una vida cambiada. El poder de un testimonio
personal. No se trata de tener todos los argumentos correctos, se trata de contar tu propia
historia de rescate.
(7:00 - 15:00) Introduciendo el Versículo y su Contexto Profundo
Laura: Antes de ascender al cielo, Jesús les dio a sus discípulos sus últimas instrucciones. Son
conocidas como la Gran Comisión, y las encontramos en Mateo, capítulo 28, versículo 19:
(Voz de David, con un tono de autoridad y comisión): "Por tanto, id, y haced discípulos a
todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo..."
David: Este mandato puede sonar abrumador: "¡todas las naciones!". Pero Jesús no los envió
solos ni con las manos vacías. Unos momentos antes, en el libro de los Hechos, les había dado
la clave del poder para cumplir esta misión. En Hechos, capítulo 1, versículo 8, les dice:
(Voz de Laura, con un tono de promesa y poder): "...pero recibiréis poder, cuando haya
venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en
Samaria, y hasta lo último de la tierra."
Laura: ¡Aquí está la clave! No dijo: "me seréis abogados" o "me seréis teólogos". Dijo: "me
seréis testigos". ¿Qué hace un testigo en una corte? Simplemente, cuenta lo que ha visto y
oído. No inventa, no argumenta, no especula. Testifica su experiencia personal.
David: Nuestra misión no es "convencer" a la gente. Esa es la obra del Espíritu Santo. Nuestra
misión es simplemente ser testigos fieles de lo que Jesús ha hecho en nuestra vida. Y el poder
para hacerlo no viene de nuestra elocuencia, sino del Espíritu Santo obrando en nosotros y a
través de nosotros.
Laura: Y fíjate en el plan geográfico: Jerusalén (nuestra ciudad, nuestra familia, nuestro círculo
más cercano), Judea (nuestra región), Samaria (aquellos que son diferentes a nosotros) y
hasta lo último de la tierra. Comienza justo donde estamos.
(15:00 - 25:00) Reflexión Central y Autoexamen
David: ¿Cuál es tu historia? ¿Qué ha hecho Jesús por ti?
(Pausa musical breve y reflexiva)
Laura: Quizás piensas que tu historia no es "dramática". No importa. Todo testimonio del poder
de Dios es dramático. ¿Estabas perdido y ahora tienes dirección? ¿Vivías con ansiedad y
ahora tienes paz? ¿Estabas atado a un pecado y ahora eres libre? ¿Estabas vacío y ahora
tienes propósito? Esa es una historia que el mundo necesita oír desesperadamente.
David: Tu vida es un mensaje. La forma en que manejas las pruebas, la forma en que amas a
los demás, la esperanza que tienes... todo eso es parte de tu testimonio. Es la evidencia viva
de que el Evangelio es verdad.
Laura: La pregunta no es si tienes un testimonio. La pregunta es si estás dispuesto a
compartirlo. ¿Has dejado que el miedo te silencie? ¿Has creído la mentira de que tu historia no
es lo suficientemente buena?
David: Volver a los caminos de Dios y ser transformado por sus verdades culmina en este
punto: convertirnos en una carta viva, escrita por el Espíritu, para que el mundo pueda leer la
buena noticia de Jesús.
(25:00 - 30:00) Interludio Musical
Laura: Tomemos un momento. La siguiente canción es una declaración de la belleza del
nombre de Jesús y del poder de su historia en nuestras vidas.
David: Que esta canción despierte en ti el deseo de compartir la esperanza que has
encontrado.
(Se reproduce una canción de adoración temática, como "Hermoso Nombre" de Hillsong
en Español o "Te Doy Gloria" de En Espíritu y En Verdad)
(30:00 - 35:00) Aplicación Práctica: Preparando tu Historia
Laura: ¿Cómo podemos prepararnos para ser buenos testigos? David, ¿qué pasos prácticos
podemos dar?
David: Tres pasos para preparar tu gran comisión personal. Primero: Estructura tu historia.
La forma más simple de contar tu testimonio es en tres puntos: 1. Mi vida antes de Cristo (cómo
me sentía, en qué buscaba mi identidad). 2. El momento en que me encontré con Cristo (cómo
entendí el evangelio y tomé mi decisión). 3. Mi vida después de Cristo (los cambios que Él ha
hecho, no que soy perfecto, pero sí que tengo una nueva esperanza y dirección). Intenta
escribir un párrafo para cada punto.
Laura: Segundo: Ora por una oportunidad. Ora específicamente esta semana: "Señor, abre
una puerta para que yo pueda compartir una parte de mi historia con alguien. Dame la
sensibilidad para ver la oportunidad y la valentía para aprovecharla".
David: Y tercero: Practícalo. Comparte tu historia con un amigo cristiano de confianza o con tu
grupo pequeño. Decirlo en voz alta en un ambiente seguro te dará confianza y te ayudará a
refinarlo para que sea claro y conciso.
(35:00 - 38:00) Oración Guiada
Laura: Oremos juntos.
David: Señor Jesús, te doy gracias por la historia de salvación que has escrito en mi vida.
Perdóname por las veces que he escondido mi luz y he guardado silencio por miedo o por
vergüenza. Perdóname por no haber sido un testigo fiel.
Laura: Hoy acepto mi llamado. Quiero ser Tu testigo en mi Jerusalén. Lléname de nuevo con
Tu Espíritu Santo y dame poder y audacia. Quita de mí todo temor al hombre y pon en mi boca
las palabras que Tú quieres que diga.
David: Ayúdame a ver mi vida como un testimonio de Tu gracia y a estar siempre preparado
para dar razón de la esperanza que hay en mí. Úsame, Señor, para atraer a otros a Ti. Amén.
(38:00 - 40:00) Resumen y Despedida
Laura: No tienes que ser un teólogo para ser un testigo. Solo tienes que ser un experto en tu
propia historia de gracia.
David: Tu vida transformada es la mejor apologética. Ve y comparte la buena noticia que ha
cambiado tu vida.
Laura: Gracias por acompañarnos en "Verdades que transforman". En nuestro gran final de
temporada, haremos un recuento de nuestro viaje y hablaremos de cómo la transformación es
un proceso glorioso para toda la vida.
David: ¡Será la celebración final de estas 30 verdades! Te esperamos. Que seas un testigo
valiente esta semana.
(Música de cierre)

Episodio 30: Verdades que Transforman: Un Nuevo Comienzo


(0:00 - 2:00) Intro y Bienvenida
(Música de introducción majestuosa, emotiva y celebratoria, que recoge los tonos de
toda la temporada)
David: Bienvenido al episodio final de la temporada de "Verdades que transforman". Soy David.
Laura: Y yo soy Laura. Y hoy, nuestros corazones están llenos de gratitud por el increíble viaje
de 30 episodios que hemos compartido contigo.
David: Hemos explorado verdades que nos han consolado, confrontado, sanado y
comisionado. Y hoy, queremos cerrar este ciclo con una de las promesas más espectaculares
de toda la Escritura.
Laura: No veremos este episodio como un final, sino como el verdadero comienzo. El
comienzo de una vida vivida en un proceso continuo de transformación, de gloria en gloria.
(2:00 - 7:00) La Experiencia Humana: El Viaje de la Vida
Laura: Cuando terminamos una serie, un curso o un buen libro, a menudo nos queda la
pregunta: "¿Y ahora qué?". Hemos aprendido mucho, hemos sido inspirados. Pero, ¿cómo
hacemos que este cambio sea duradero?
David: El peligro es ver la transformación como un destino al que hemos llegado. "Ya aprendí
sobre el perdón", "Ya entendí la gracia". Y corremos el riesgo de estancarnos, de volver a los
viejos patrones.
Laura: La vida cristiana no es un campamento de verano del que volvemos con buenas
experiencias. Es un maratón que corremos toda la vida. Es un proceso de construcción que
dura hasta el día en que vemos a Jesús cara a cara.
David: Hoy queremos dejarte con la visión y la seguridad de que Dios, que comenzó la buena
obra en ti, no ha terminado. Lo mejor está por venir. Y el proceso de transformación, aunque a
veces sea difícil, es la aventura más gloriosa en la que podemos participar.
(7:00 - 15:00) Introduciendo el Versículo y su Contexto Profundo
David: El apóstol Pablo, al final de un largo pasaje donde contrasta la gloria del Antiguo Pacto
con la gloria superior del Nuevo Pacto en Cristo, nos regala una imagen impresionante del
proceso de santificación del creyente. Es el versículo que resume el título y el corazón de toda
nuestra serie. Lo encontramos en 2 Corintios, capítulo 3, versículo 18:
(Voz de Laura, con un tono de asombro y adoración): "Por tanto, nosotros todos, mirando a
cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en
gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor."
Laura: ¡Desempaquemos esta joya! "Nosotros todos...". Esto es para cada creyente. No hay
excepciones.
David: "...mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor...". En el Antiguo
Pacto, Moisés tenía que usar un velo por la gloria de Dios. Nosotros, en Cristo, no tenemos
velo. Podemos acercarnos a la presencia de Dios y contemplar Su gloria directamente,
principalmente a través de la persona de Jesús en las Escrituras.
Laura: Y aquí viene el resultado de esa contemplación: "...somos transformados de gloria en
gloria en la misma imagen...". ¡No nos transformamos a nosotros mismos! Somos
transformados. Es una obra pasiva. A medida que nos enfocamos en Jesús, en Su belleza, en
Su carácter, en Su gloria, algo sobrenatural sucede.
David: ¿Y qué es? Somos cambiados "a la misma imagen", es decir, a la imagen de Cristo. Y
es un proceso: "de gloria en gloria". No es un salto instantáneo a la perfección. Es un paso, un
nivel de gloria, y luego el siguiente, y el siguiente. Es un ascenso continuo.
Laura: Y finalmente, nos dice quién es el agente de esta transformación: "...como por el
Espíritu del Señor". Es el Espíritu Santo quien toma la verdad de lo que vemos en Jesús y la
usa para moldear y cambiar nuestro carácter desde adentro hacia afuera.
(15:00 - 25:00) Reflexión Central y Autoexamen
David: ¿En qué has estado fijando tu mirada últimamente?
(Pausa musical breve y reflexiva)
Laura: La Biblia dice que nos convertimos en aquello que adoramos. Si miramos
constantemente las redes sociales, nos volvemos más ansiosos y comparativos. Si miramos las
noticias, nos volvemos más temerosos. Si miramos nuestras fallas, nos volvemos más
condenados.
David: Pero si fijamos nuestra mirada en la gloria de Jesús —Su amor, Su perdón, Su poder,
Su santidad—, somos transformados a Su imagen. Este es el secreto de la transformación
cristiana. No es el esfuerzo propio, es la adoración enfocada.
Laura: Al mirar hacia atrás en estos 30 episodios, desde entender que somos hijos amados,
hasta aprender a ser pacificadores; desde recibir el gozo hasta vivir con una perspectiva
eterna... todo se resume en esto: cada verdad es un nuevo ángulo para contemplar la gloria del
Señor.
David: Y este proceso no termina. Mañana, Dios tendrá una nueva faceta de su gloria para
mostrarte. Y al contemplarla, serás llevado a un nuevo nivel de transformación. ¡Qué
esperanza! ¡Qué aventura!
(25:00 - 30:00) Interludio Musical
Laura: Como nuestra última canción juntos, hemos elegido un himno de adoración pura, una
canción que simplemente exalta la gloria y la dignidad de nuestro Señor.
David: Que este sea el clamor de nuestro corazón, no solo hoy, sino por el resto de nuestras
vidas: fijar nuestros ojos en Él.
(Se reproduce una canción de adoración temática, como "Digno" de Elevation Worship o
"La Bendición" de Kari Jobe & Elevation Worship)
(30:00 - 35:00) Aplicación Práctica: Pasos para una Vida de Transformación
Laura: ¿Cómo podemos comprometernos con este proceso de por vida? David, ¿cuáles son
nuestros pasos finales?
David: Tres compromisos para el nuevo comienzo. Primero: Revisa tu jornada. Tómate un
tiempo esta semana para mirar los títulos de los 30 episodios. Identifica los 3 temas que más te
impactaron. Dale gracias a Dios por lo que te enseñó a través de ellos.
Laura: Segundo: Establece tu "siguiente nivel de gloria". Basado en lo que aprendiste,
define un área específica en la que quieres seguir creciendo. ¿Es en la humildad? ¿En el
perdón? ¿En escuchar a Dios? Establece un paso de acción claro para seguir avanzando en
esa área.
David: Y tercero: Conviértete en un agente de transformación. La mejor manera de
solidificar una verdad en tu vida es compartirla con alguien más. Elige una verdad que
aprendiste en esta serie y busca una oportunidad para compartirla y animar a otra persona esta
semana.
(35:00 - 38:00) Oración Guiada
Laura: Oremos juntos una última vez.
David: Señor Jesús, te adoramos. Eres glorioso, eres hermoso, eres digno de toda nuestra
atención. Te damos gracias por este viaje de 30 verdades que han comenzado a
transformarnos.
Laura: Hoy nos comprometemos a seguir mirándote. Queremos fijar los ojos de nuestro
corazón en Ti cada día. Perdónanos por distraernos con las cosas de este mundo. Ayúdanos a
buscar las cosas de arriba.
David: Espíritu Santo, te pedimos que continúes Tu obra en nosotros. Transfórmanos de gloria
en gloria, a la imagen de Jesús. Que nuestra vida sea un reflejo cada vez más claro de Su
amor y Su santidad, para que el mundo te vea y te glorifique.
Laura: Este no es el final, es el comienzo. Nos ponemos en tus manos para el resto de la
carrera. En Tu precioso nombre. Amén.
(38:00 - 40:00) Resumen y Despedida
Laura: La transformación no es un evento, es una dirección. Y la dirección es siempre hacia la
gloria de Jesús.
David: Sigue mirándolo. Sigue buscando. Sigue creciendo. Él que comenzó la buena obra en
ti, la llevará a feliz término.
Laura: Ha sido un privilegio y un gozo incomparables compartir esta temporada de "Verdades
que transforman" contigo. Gracias por escucharnos, por reflexionar con nosotros y por abrir tu
corazón. Soy Laura.
David: Y yo soy David. Que tu vida sea un testimonio del poder de las verdades que
transforman. Este no es un adiós, sino un hasta que nos volvamos a encontrar en el camino.
¡Bendiciones y a seguir adelante!
(Música de cierre, majestuosa, emotiva y triunfante, que sube de volumen y finaliza la
temporada)

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