1.
DILEMA ÉTICO Y VALORES CONFRONTADOS
Como subgerente de una planta industrial, descubro que los trabajadores de producción están
realizando horas extras sin recibir remuneración alguna, lo cual constituye una práctica ilegal.
Esta situación es conocida por los supervisores e incluso por el gerente general, quien ha
normalizado esta práctica para cumplir los objetivos de producción.
Dilema ético:
¿Debo mantener el silencio y adaptarme a la cultura laboral para conservar mi puesto, o debo
intervenir, reportar y actuar frente a esta injusticia, a pesar de las posibles represalias o
conflictos con la dirección?
Valores en conflicto:
Justicia laboral vs. Lealtad a la empresa
Legalidad y derechos humanos vs. Cultura organizacional
Responsabilidad ética vs. Interés personal (estabilidad laboral)
2. ALTERNATIVAS DE SOLUCIÓN Y SUSTENTO
Alternativa 1: Denunciar internamente la práctica y proponer un cambio ético-laboral
Plantear ante el gerente o recursos humanos una revisión de las condiciones laborales y exigir
el pago correspondiente de horas extras, promoviendo una cultura de respeto a la ley.
Sustento académico:
Según Cortina (2000), actuar éticamente implica ir más allá del cumplimiento de normas; se
trata de construir instituciones justas. Además, desde la ética profesional, “el deber del
ingeniero no es solo técnico, sino también moral y social”.
Código de Ética del CIP:
Art. 1: El ingeniero debe actuar con responsabilidad, honestidad e integridad.
Art. 4: Debe evitar acciones que desacrediten la dignidad de la profesión.
Art. 8: Debe respetar los derechos laborales.
Alternativa 2: Adaptarse a la práctica sin intervenir
Decidir no hacer nada por el momento, considerando que soy nueva en el cargo y que esta
práctica es parte de la cultura organizacional. Esperar una mejor oportunidad para plantear un
cambio más adelante.
Sustento académico:
Desde un enfoque pragmático, algunos autores argumentan que adaptarse temporalmente a
contextos difíciles puede permitir construir influencia y realizar cambios sostenibles más
adelante (Kidder, 1995). Sin embargo, esto no justifica la complicidad con prácticas ilegales.
Problema ético: La omisión también es una forma de transgresión. Permitir que se vulneren
los derechos de los trabajadores me hace corresponsable desde el punto de vista ético.
3. ALTERNATIVA ELEGIDA Y FUNDAMENTACIÓN
Implementaré la Alternativa 1: actuar de inmediato y proponer una solución al problema
laboral.
Fundamentación:
Como profesional de la ingeniería, mi deber no solo es técnico, sino también ético. El hecho de
que esta práctica sea “cultural” no justifica su legalidad ni su moralidad. Permitir estas
condiciones perpetúa el abuso laboral y desacredita mi rol como líder.
Intervenir no significa denunciar de inmediato a una autoridad externa, pero sí iniciar un
proceso de corrección interna basado en principios éticos y legales.
4. PARTES INTERESADAS Y CONSECUENCIAS
Trabajadores de la fábrica
o Positivas: Recuperan sus derechos laborales y dignidad profesional.
o Negativas: Pueden experimentar temor a represalias si no se comunica
adecuadamente el cambio.
La empresa y el gerente general
o Positivas: Evitan multas, denuncias y mejoran su imagen corporativa.
o Negativas: Enfrentan mayores costos laborales y posibles ajustes en la
planificación de producción.
Yo misma como subgerente
o Positivas: Refuerzo mi imagen como profesional ética, transparente y
comprometida con el bienestar del personal.
o Negativas: Riesgo de fricciones con la dirección o incluso la pérdida de mi
puesto si no hay apertura al cambio.
5. ARTÍCULOS DEL CÓDIGO DE ÉTICA DEL CIP TRANSGREDIDOS
Artículo 1: Actuar con responsabilidad, honestidad e integridad
o Transgresión: Obligar o permitir trabajo no remunerado atenta contra estos
valores esenciales del ejercicio profesional.
Artículo 4: Evitar acciones que desacrediten la dignidad de la profesión
o Transgresión: La cultura de trabajo ilegal proyecta una imagen negativa del rol
del ingeniero en la gestión laboral.
Artículo 8: Respetar los derechos laborales
o Transgresión: No pagar horas extras vulnera directamente el derecho al salario
justo, que está protegido por la legislación laboral.