Guía Manejo Del Insomnio en AP
Guía Manejo Del Insomnio en AP
DEL INSOMNIO
EN ATENCIÓN
PRIMARIA
3. Fármacos Z.................................................................................................10
3.1. Mecanismo de acción de los fármacos Z 10
3.2. Indicaciones y prevalencia del uso de fármacos Z 10
3.3. Efectos adversos de los fármacos Z 10
3.4. Manejo de los fármacos Z en el insomnio 11
5. Recomendaciones clínicas..................................... 16
6. ANEXO: ALGORITMO DE RETIRADA
DE BENZODIACEPINAS Y FÁRMACOS Z.................... 18
Bibliografía................................................................................................. 20
3
MANEJO
DEL INSOMNIO
EN ATENCIÓN
PRIMARIA
1. Introducción
El trastorno de insomnio se define como la insatisfacción por la cantidad o
calidad del sueño estando presentes uno o más de los siguientes síntomas1:
5
2. Benzodiacepinas
2.1. Mecanismo de acción de las benzodiacepinas
Las benzodiacepinas actúan como un modulador alostérico positivo no selec-
tivo del receptor del ácido gamma-aminobutírico A (GABA-A), concretamente
de las subunidades ω1 y ω2 de dicho receptor. El GABA es el neurotrans-
misor más abundante en el sistema nervioso central, presenta una naturaleza
inhibitoria y reduce la excitabilidad de las neuronas, produciendo así un efecto
sedativo e hipnótico a nivel del mismo10,11.
6
con tan solo una administración de benzodiacepinas la siguiente dosis produ-
ce un efecto menor, aumentando de manera consecutiva con las siguientes
administraciones14. Por otra parte, se ha objetivado que las benzodiacepinas
con vida media corta son las que producen un efecto de tolerancia más in-
tenso, tanto a nivel psicológico, conductual como subjetivo15. Esto es algo es-
pecialmente a tener en cuenta cuando se utilizan benzodiacepinas indicadas
para el tratamiento del insomnio, las cuales son de vida media corta o inter-
media, buscando un efecto hipnótico rápido que permita conciliar el sueño al
paciente y, de manera ideal, esté ausente una vez que el paciente despierte.
7
hipnótico. Además, se ha objetivado que esta desestructuración del sueño es
más grave cuando se utilizan benzodiacepinas de manera prolongada23.
Uno de los efectos adversos más conocidos, y que ha sido determinado me-
diante diversos metaanálisis, es la producción de deterioro cognitivo con el
uso prolongado de las benzodiacepinas, el cual es, además, dosis-dependien-
te y en algunos estudios se objetiva que llegan a aumentar al triple el riesgo
de padecer deterioro cognitivo24-28. Por otro lado, el uso de benzodiacepinas
está desaconsejado en los pacientes mayores de 65 años, ya que se ha de-
terminado que produce un empeoramiento de las funciones cognitivas y, en
aquellos pacientes que ya presentan un deterioro cognitivo establecido, lo
empeoran29-31.
Otro motivo por el que las benzodiacepinas deben ser prescritas con precau-
ción es su relación con el síndrome confusional agudo (delirium), ya que se
ha objetivado que aumentan por tres el riesgo de desarrollarlo32. Teniendo en
cuenta que el síndrome confusional agudo suele presentar una etiología mul-
tifactorial, y que en la población mayor de 65 años algunos de esos factores
están presentes de manera habitual, como puede ser la polifarmacia o el dete-
rioro cognitivo, es necesario tener especial precaución en este rango de edad.
8
2.4. Manejo de las benzodiacepinas en el insomnio
Las benzodiacepinas han demostrado utilidad en el tratamiento a corto plazo
del insomnio, pero no hay estudios que evidencien su utilidad a largo plazo.
Por otra parte, la mayoría de los estudios que han demostrado la utilidad de
las benzodiacepinas en el tratamiento del insomnio a corto plazo, no han eva-
luado los efectos adversos a largo plazo. Además, existen estudios que han
objetivado incluso una falta de respuesta a corto plazo, llegando a no mostrar
una diferencia significativamente estadística con respecto al placebo37-39.
9
3. Fármacos Z
3.1. Mecanismo de acción de los fármacos Z
Los fármacos Z son activadores de los receptores GABA-A, pero actúan en
subunidades diferentes a las benzodiacepinas, recibiendo de ahí su nombre
de análogos de las benzodiacepinas. Los fármacos Z son agonistas de la su-
bunidad α1 del GABA-A, teniendo una actividad agonista menor en las subu-
nidades α2, α3 y α549.
10
mayores de 65 años y, en caso de ser pautados, utilizarlos a la menor dosis
posible y durante un periodo de tiempo breve.
11
4. Otras medidas terapéuticas
para el tratamiento del
insomnio
4.1. Higiene del sueño y terapia cognitivo-conductual
Sin duda alguna, las normas de higiene del sueño son las primeras medidas
que se deben recomendar a la hora de tratar a un paciente con insomnio, pues
han demostrado utilidad en la mejoría del insomnio crónico y, aunque no pa-
recen ser suficientes por sí solas en la mayoría de los casos, sí que son útiles
como coadyuvantes de otros tratamientos. La terapia cognitivo-conductual,
sin embargo, sí ha demostrado una clara utilidad en el tratamiento del insom-
nio crónico y es ampliamente recomendada como primera línea terapéutica
por las guías clínicas39-46.
En cuanto a las normas de higiene del sueño, son una serie de sencillas pau-
tas que se pueden resumir en los siguientes puntos39:
Evitar la siesta.
Evitar acostarse hasta que hayan pasado dos horas desde la cena.
12
Evitar realizar ejercicios intensos o utilizar el ordenador en las dos horas
previas al sueño nocturno.
4.2. Antidepresivos
Algunos antidepresivos, fundamentalmente la trazodona, la mirtazapina y en
menor medida la amitriptilina, son utilizados por sus propiedades sedativas
para el tratamiento del insomnio. Actualmente la evidencia científica de la que
se dispone sobre estos fármacos es escasa y no permite recomendar su uso
para el insomnio que no esté asociado a un trastorno depresivo39.
4.3. Antipsicóticos
Existe una gran cantidad de antipsicóticos que presentan propiedades seda-
tivas como la quetiapina, la olanzapina, la levomepromazina o la clotiapina. No
obstante, su elevado riesgo de producir reacciones adversas y complicacio-
nes potencialmente mortales hace que no sean un tratamiento de elección
para el insomnio primario. Además, existe una falta de evidencia científica de
la eficacia de estos fármacos que no permite recomendarlos para el trata-
miento habitual del insomnio39.
4.4. Antiepilépticos
Algunos antiepilépticos, como la gabapentina y la pregabalina, han demostra-
do presentar un efecto terapéutico sobre el insomnio69,70.
13
La función de la melatonina es la regulación de los ritmos de sueño-vigilia a
través de su acción en los receptores MT1 y MT2. Durante las horas de luz
la secreción de melatonina está limitada, pero durante las horas de ausencia
de luz se libera de manera gradual, con un pico máximo de concentración
plasmática entre las 3:00 y las 4:00 de la noche81. Esta regulación hormo-
nal es muy importante tanto para el establecimiento del sueño como para el
mantenimiento y calidad del mismo, habiéndose reportado que según avanza
la edad del individuo este sistema de regulación pierde efectividad y, especial-
mente en ancianos, puede estar alterado82, lo que podría explicar, en parte, el
aumento de prevalencia de insomnio que se produce según avanza la edad.
14
como a largo plazo97-99. Los estudios aleatorizados que se han realizado con
melatonina indican que los efectos adversos que puede producir su uso a largo
plazo son leves y comparables a los producidos por el placebo. Por otra parte,
no se han reportado síntomas de intoxicación aguda con el uso de melatonina a
dosis extremas (800 mg/kg) en modelos animales, ni tampoco malformaciones
o aumento de la mortalidad con la administración de dosis muy altas (200 mg/
kg/día) durante el embarazo en ratas. No obstante, debido a la falta de estudios
en humanos, no se puede determinar su seguridad en mujeres embarazadas ni
lactantes por lo que no se recomienda su uso en dicha población100.
15
5. Recomendaciones clínicas
Las siguientes recomendaciones son aportadas por el autor de esta guía tras
la revisión bibliográfica exhaustiva realizada para la confección de la misma:
16
Las recomendaciones de higiene del sueño son fundamentales para
todo paciente que presente insomnio. Antes de comenzar ningún trata-
miento farmacológico, es recomendable pautar estas medidas y combi-
narlas con terapia cognitivo-conductual.
La melatonina es una sustancia bien tolerada que en la actualidad pre-
senta una evidencia científica limitada sobre su eficacia. No obstante,
presenta unas propiedades muy ventajosas (excelente perfil de tole-
rabilidad y seguridad, estructuración del sueño, no potencial adictivo,
neuroprotección…) que le hacen una sustancia útil como primera línea
de tratamiento dada su buena proporción de riesgo/beneficio.
Nota: Esta guía ha sido desarrollada para ayudar a los médicos de Atención
Primaria en su práctica clínica habitual. Si bien las guías son una ayuda útil
para el personal sanitario, son los propios médicos los que han de decidir el
tratamiento óptimo para cada uno de sus pacientes de manera individualizada,
atendiendo a los cuadros clínicos específicos que se presenten y al conjun-
to de recomendaciones realizadas por la comunidad científica. Por tanto, las
recomendaciones contenidas en esta guía pueden no ser apropiadas para
su uso en todas las circunstancias, y la realización de una recomendación o
directriz no implica que deba realizarse sin excepciones. La responsabilidad
y decisión de cada una de las acciones clínicas realizadas debe ser tomada
siempre por el médico responsable del paciente y adaptada a las circunstan-
cias presentadas por el paciente de manera individual.
17
6. anexo: algoritmo de
retirada de benzodiacepinas
y fármacos Z
Con la finalidad de facilitar un algoritmo para la retirada de benzodiacepinas
y fármacos Z en Atención Primaria, se expone una propuesta de algoritmo,
basado en la evidencia científica, en el que se recogen de manera abreviada
los principales puntos a tener en cuenta al inicio y durante el proceso de re-
tirada (fig. 1).
INICIAR RETIRADA EN
ATENCIÓN PRIMARIA
18
INICIAR RETIRADA EN
ATENCIÓN PRIMARIA
Tabla de equivalencias de
benzodiacepinas y fármacos Z:
Benzodiacepinas • Benzodiacepinas de
de vida media vida media corta o Dosis
Benzodiacepina Vida equivalente
larga (clorazepato intermedia (alprazolam, o fármaco Z media106 a 5 mg de
dipotásico, lorazepam, bromazepam, diazepam106,107
clonazepam…) lormetazepam…) Diazepam 20-80 h 5 mg
• Fármacos Z Lorazepam 12-16 h 1 mg
Alprazolam 6-25 h 0,5 mg
Bromazepam 20 h 3 mg
Lormetazepam 10-12 h 1 mg
Realizar retirada Realizar retirada
Clobazam 17-49 h 10 mg
progresiva progresiva CON CAMBIO
Triazolam 1-3 h 0,25 mg
SIN CAMBIO a dosis equivalente
Oxazepam 4-15 h 15 mg
a dosis equivalente de diazepam
Zolpidem 2,4 h 10 mg
de diazepam
Zopiclona 5,2 h 7,5 mg
19
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