ESTRIAS
REALIZADO POR:
LAURA ZULUAGA
KAREN PALACIOS
JULIETH PELUFFO
LINDA MERCADO
MELLYS FUENTES
2 DE MARZO DE 2024
ELION YIRET
CARTAGENA
ESTRIAS
Las estrías son atrofias cutáneas muy visibles por el adelgazamiento y hundimiento
localizado de la epidermis y por el color diferenciado violáceo, rosado o nacarado que
pueden presentar.
Las estrías son rayas que aparecen en el abdomen, las mamas, la cadera, los glúteos u otras
partes del cuerpo.
Desde el punto de vista anatómico patológico, las estrías pueden ser definidas como
lesiones degenerativas de la dermis con una localización particular: adquieren forma radial
sobre los senos en dirección de la aureola, vertical y oblicua sobre los flancos del pecho, los
brazos, pantorrillas, muslos, nalgas y caderas e incluso transversal en espalda provocadas
por tensión del tejido subyacente.
TIPOS DE ESTRIAS
Estas lesiones atróficas lineales o en bandas se presentan en áreas de grandes pliegues
cutáneos, en región periaxilar, región mamaria, región periumbilical, fosas ilíacas, región
lumbar, cara interna o superior del muslo y región poplítea.
Todas las estrías tienen las mismas características macroscópicas:
Forma rectilínea, curvilínea, sinuosa o en zigzag.
Longitud de 1-2 cm por unos mm de ancho, pero pueden llegar a 5 cm de largo por 1 cm de
ancho.
El color varía según el período de instauración: las rojizas son más frecuentes y las blanco-
nacaradas pueden llevar años instauradas.
La distribución viene determinada por la dirección en que se ejerce una mayor presión
cutánea. La orientación del desmallado es en sentido perpendicular respecto a las «líneas de
tracción», dispuestas frecuentemente en forma paralela o asumiendo el aspecto de
«aureola».
Su superficie es lisa o ligeramente irregular y la epidermis se reduce, está adelgazada,
estando constituida tan sólo por una especie de aglomeración celular, carece de elasticidad
y está privada de vascularización.
1. Estrías de embarazo
2. Estrías de Pubertad
3. Estrías rojas
4. Estrías musculares
5. Estrías en Hombres
ESTRIAS DE EMBARAZO
Prácticamente el 100 % de las mujeres embarazadas tienen estrías. Aparecen por el
aumento de volumen, que conlleva a un estiramiento de la piel. Como consecuencia, se
rompen las fibras de elastina y colágeno de la piel. Al principio las estrías son de color rosa,
y con el paso del tiempo toman un color blanquecino. Las zonas donde se presentan durante
la gestación son: pecho, muslos, vientre y caderas.
ESTRIAS DE PUBERTAD
Las estrías de pubertad, tal y como su propio nombre indican, son las que aparecen como
consecuencia de la actividad hormonal propia de la pubertad. Una etapa de la vida en la que
se dan un amplio abanico de cambios corporales. Este tipo de estrías se dan con mayor
frecuencia en mujeres, y se localizan en los glúteos.
ESTRIAS ROJAS
Uno de los tipos de estrías en mujeres más frecuentes son las rojas. Se trata del primer tipo
de estrías que aparecen en la piel. Son de color rojizo, con una apariencia muy similar a la
de una cicatriz reciente. Toman este color porque todavía hay circulación sanguínea debajo
de ellas. Son las más sencillas de eliminar.
A medida que pasa el tiempo, las estrías rojas poco a poco van tomando un color
blanquecino. El organismo termina cicatrizando las estrías rojas, y desaparece la
circulación de sangre debajo de ellas. Estas resultan más complicadas de eliminar.
ESTRIAS MUSCULARES
Aunque hay quienes desconocen este dato, lo cierto es que las estrías no afectan única y
exclusivamente a mujeres embarazadas. Muchos deportistas, sobre todo aquellos que
entrenan para conseguir un gran desarrollo muscular, pueden tener lo que se conoce como
estrías musculares. Lesiones cutáneas que se dan por ejemplo en practicantes de culturismo.
Aumentan la masa muscular a gran velocidad, haciendo que las fibras de colágeno y
elastina de la piel se rompan.
Por supuesto, no todo el mundo tiene por qué sufrir este tipo de estrías. Hay una serie de
aspectos que influyen en la elasticidad de las fibras: alimentación e hidratación, hábitos
nocivos como el tabaquismo, exposición solar
ESTRIAS EN HOMBRES
Las estrías en hombres también existen, y son un problema real. Las marcas aparecen por el
incremento o la disminución brusca de peso, así como durante la adolescencia y los
entrenamientos de musculación. Aparecen en los glúteos, los pectorales, la zona lumbar, las
caderas y los muslos.
¿DE DONDE PROVIENEN?
Se producen como consecuencia de una rotura y pérdida parcial de fibras de colágeno y
elastina en la región afectada, dando lugar a una disminución de la cohesión cutánea y
cediendo dicha área a las fuerzas de tensión de las masas musculares que soporta la piel.
La aparición de estrías cutáneas en determinadas etapas de la vida de una persona,
principalmente del sexo femenino, no representa un trastorno patológico de interés práctico.
Pero desde el punto de vista estético es un gran motivo de preocupación, fundamentalmente
en mujeres, ya que es el sexo más afectado por este tipo de afección. Aparecen
aproximadamente entre un 27 y un 35% de los adolescentes (entre 10 y 16 años, y 2,5 veces
más en mujeres que en hombres).
Las mujeres en período de pubertad sufren una serie de cambios y trastornos hormonales
que pueden dar lugar a la formación de estrías atróficas (pudiendo llegar a afectar al 58%
de las mujeres adolescentes), las cuales, de no evitarse, la acompañarán durante toda la
vida. En el embarazo, si no se toman medidas preventivas, las estrías aparecen entre el 75 y
el 95% de las gestantes, siendo mayor en mujeres primíparas. También se encuentran en el
grupo de riesgo todas aquellas mujeres sometidas a curas de adelgazamiento y, sobre todo,
aquéllas que además padecen otros trastornos, como puede ser la celulitis. Los cambios
bruscos de peso, tanto en aumento como en disminución, consecuencia de alteraciones
metabólicas o simplemente por imperativos estéticos, y/o la realización de ejercicios
violentos que producen una modificación del diámetro textural (deportistas, bailarinas,
etc.), pueden provocar la aparición de estrías.
¿DE DONDE NACEN?
En cuanto a la etiología de las estrías, las roturas en la trama fibrosa (colágeno y elastina)
del tejido conjuntivo dérmico son debidas a la acción aislada o conjunta de una serie de
factores etiopatogénicos de naturaleza endocrina, mecánica y neurofisiológica.
Factores endocrinos o bioquímicos
En la formación de estrías se destaca fundamentalmente la influencia de dos tipos de
hormonas: las cortico suprarrenales (cortisona e hidrocortisona) y los estrógenos.
A continuación se exponen los efectos de estas hormonas y su papel en el desmallado
cutáneo.
Hormonas cortico suprarrenales
Son producidas por la parte cortical de la glándula suprarrenal, un trastorno endocrino de
origen cortico suprarrenal, con evidente hiperfunción glucocorticoidea y probable
hiperfunción (moderada) mineralocorticoidea, se traduce en los siguientes efectos:
Un aumento de la glucogénesis, con la consiguiente disminución de la capacidad
energética, que produce una disminución del metabolismo dérmico que afecta
negativamente a la síntesis de los fibroblastos.
Un aumento de la lipolisis, con movilización parcial de grasa en tejido adiposo
subcutáneo, que externamente se percibe con un aumento de la flacidez.
Un aumento de la proteolisis y disminución de la proteosíntesis de fibroblastos
dérmicos. Es decir, se inhibe la formación y actividad de los fibroblastos (células de
la piel que producen elastina y colágeno). La hidrocortisona se localiza
concretamente en los fibroblastos, provocando variaciones morfológicas, retardando
y ralentizando la formación de fibras elásticas y de colágeno, como la construcción
de tejido de granulación.
Disminuye la resistencia tensora del tejido.
El menor aporte nutricio y energético hace que disminuya el metabolismo y la mitosis del
estrato germinativo, lo que provoca una epidermis adelgazada con moderado hundimiento
en la zona de la estría
Por su parte, la hiperfunción mineralocorticoidea ocasiona cierto edema en dermis y laxitud
de todo el tejido cutáneo (por una retención aumentada de sodio y una mayor excreción de
calcio).
Estrógenos
Como es sabido, las estrías se producen durante estados fisiológicos en los que existe un
aumento de la producción de estrógenos endógenos durante un período de tiempo
relativamente breve (embarazo, pubertad, aumento de peso, celulitis) o en aquellos estados
fisiológicos en que los estrógenos son ingeridos vía oral en forma de medicamentos
(anticonceptivos). Los estrógenos producen:
Aumento de la retención del contenido hídrico y salino del propio tejido, produciéndose un
mayor volumen de este tejido e incrementándose la tensión.
Tendencia al debilitamiento de las estructuras de sostén, es decir, de las fibras de elastina y
colágeno intra y extravasales.
Precisamente, esta acción producida por los estrógenos es responsable de la coloración
rojiza de las estrías recientes, que se produce por la exudación de sustancia plasmática por
una debilitada microcirculación a nivel estructural (fenómeno conocido como «exudación
sin rotura»).
Recuérdese que los estrógenos estimulan la producción de cortisona, potenciando la acción
lesiva de las hormonas de la glándula suprarrenal.
El aumento de derivados esteroides es típico del síndrome de Cushing (aumenta la
actividad de la glándula suprarrenal), en la cortico terapia o terapia esteroidea sostenida,
tanto general como local (uso frecuente-abusivo de preparados tópicos con corticoides), la
pubertad o adolescencia (estrías puberales), en celulitis y durante la gestación (estrías del
embarazo), circunstancias en las que es más frecuente la aparición de estrías.
Factores mecánicos
Son agentes desencadenantes de estrías todos aquellos factores exógenos y endógenos que
provocan una distensión relativamente duradera del tejido cutáneo.
Se produce una distensión de la piel como consecuencia del aumento del tejido subyacente
(adiposo y conjuntivo en el caso del embarazo, obesidad y celulitis, y tejido muscular en el
caso de los atletas y personas que soportan grandes pesos).
El factor de riesgo es el estado en que se encuentra la dermis (a peor estado, mayor
probabilidad de aparición de estrías en la piel).
Factores neurofisiológicos. Estrés
El sistema hipotálamo-hipófisis-suprarrenal es uno de los interesados en el estrés y es el
encargado de proporcionar un soporte metabólico al comportamiento. Su respuesta es más
lenta, pero más persistente que la del sistema simpático-medular suprarrenal.
A nivel somático, los dos sistemas actúan en sinergia para optimizar la respuesta de
adaptación. Esta observación nos hace intuir por qué este sistema juega un papel no
precisamente secundario en la génesis del desmallado, especialmente durante la pubertad y
embarazo. Ambos estados fisiológicos se caracterizan por una brusca y acelerada
modificación de la imagen corpórea, con una serie de implicaciones y vivencias mentales
que seguramente generan ansia.
Todas estas circunstancias son la causa del consiguiente adelgazamiento generalizado del
tejido conectivo y de la epidermis, característica de la zona donde existen las estrías.
En su evolución se pueden distinguir dos fases: inflamatoria y cicatricial.
Fase inflamatoria
Es una estría reciente, papulosa, eritematosa, ligeramente violácea o púrpura y en ocasiones
pruriginosa, de consistencia blanda.
Fase cicatricial
Son estrías tardías y la lesión evoluciona hacia su aspecto definitivo. La atrofia comienza
en el centro de la estría y se extiende de modo centrífugo, produciendo una depresión
central a lo largo de la estría.
La epidermis adelgaza y la coloración evoluciona hacia el blanco nacarado, como
cicatrices. En ocasiones, la estría puede pigmentarse.
A la palpación, se encuentra en vacío dérmico entre dos orillas resistentes. La estría pierde
su elasticidad, es blanda y deprimida. A su nivel no hay ningún pelo, ni secreción sebácea
ni sudoral.
COMO SE CONTROLAN, COMO SE PREVIENEN Y COMO TRATARLAS
En un primer nivel, cuando las estrías apenas han cumplido un año, las mallas del tejido
conectivo se desgarran, la pérdida de elasticidad y compacticidad ocasiona, precisamente,
la herida y permite que se forme la exudación. Las estrías presentan una apariencia rojiza y
todavía están vascularizadas. Con una dermis y unas fibras elásticas de ruptura reciente, los
capilares sanguíneos que las riegan están edematizados. Todavía no hay cicatriz interna
(primera, segunda y tercera fase del proceso biológico, que se describe más adelante).
El espacio que queda disponible se llena de materia hemática. Aquí se inicia el proceso de
regeneración, existiendo una doble posibilidad en la reparación del tejido conectivo:
Curación por primera intención. Permite una regeneración de vasos, células, matriz
intercelular, etc., que hace que el tejido vuelva a su estado primitivo.
La segunda curación dará lugar a la formación de la cicatriz, generando lo que se conoce
como estría.
En un segundo nivel, de mayor gravedad, los capilares se obturan y se forma un tejido
fibroso. Es la cuarta y última fase del proceso biológico.
Primera fase
Invasión de espacios vacíos por parte del plasma, de los granulocitos, macrófagos y fibrina.
Segunda fase
En la fibrina comienzan a avanzar las células epiteliales y los fibroblastos, que proliferan
activamente. Se forman delgados puentes celulares que unen las orillas opuestas de aquellas
zonas en donde, debido a la rotura de la trama conectiva, se han creado espacios vacíos
delimitados por bordes de tejido intacto.
Tercera fase
Proliferan las células endoteliales y forman cordones celulares resistentes que, cuando se
encuentran con los que provienen del lado opuesto, se canalizan formando una nueva red de
vasos capilares, lo que origina un sistema de vasos sanguíneos y linfáticos cuya misión es
favorecer el drenaje de la abundante linfa exudativa.
Cuando la regeneración afecta a la piel, encima del tejido conectivo recientemente formado,
se regenera el epitelio cutáneo, el cual formará una nueva capa epidérmica sin que por ello
se regeneren los elementos diferenciados como son las glándulas sudoríparas y los sistemas
pilosebáceos.
El nuevo tejido se denomina a su vez granulado, debido a que presenta una superficie
rugosa y adquiere un desarrollo exagerado como consecuencia de un estímulo excesivo. En
principio se manifiesta en un tono rosáceo o rojo vivo debido a la vascularización, que
después va modificándose conforme evoluciona el propio tejido.
Cuarta fase
El tejido granuloso se transforma gradualmente en conectivo fibroso denso, debido a una
neoformación de fibras de colágeno que se inicia precozmente como repuesta a un
complicado proceso.
El nuevo tejido es invadido por colágeno, donde las células y los vasos de reciente
constitución experimentan una serie de opresiones. Diversas enzimas proteolíticas facilitan
la hidrolización de la fibrina y de los restos de células muertas, los leucocitos.
A medida que el número de células se reduce, desaparecen completamente los leucocitos y
macrófagos, disminuyendo también los fibroblastos, mientras que los capilares sanguíneos
experimentan un proceso de atrofia y desaparecen enseguida.
Después de estos cambios de estructura, el tejido granuloso pierde poco a poco las
características que tenía inicialmente y su color se atenúa cada vez más como consecuencia
de la desaparición de los vasos.
La superficie aparecerá rosácea-pálida y el tejido granuloso se habrá convertido en tejido
cicatricial, que compensará esa pérdida de tejido que se habrá producido e irá encogiéndose
progresivamente.
TRATAMIENTO FARMACOLOGICO Y DERMOCOSMETICO
Tanto los tratamientos farmacológicos como dermocosméticos son poco eficaces en la
eliminación de estrías atróficas, así que lo mejor que puede hacerse es prevenirlas. No
obstante, a pesar de la dificultad, se puede mejorar el tejido estriado con productos de
acción estimulante trófica, bioactivante e hidratante.
En principio, es muy importante estudiar la causa que produce las estrías y corregir en su
medida los factores que influyen en su formación. Los resultados dependerán, por un lado,
de la antigüedad de la estría, sus dimensiones, sus características y si conserva un tono
rosáceo (signo de vascularización y mayor probabilidad de éxito); por otro lado, es
importante realizar una correcta elección de los productos activos en función de su acción.
Las estrías, no basta con hidratar la piel. Ésta debe adquirir unas propiedades de elasticidad
suficientes para resistir el factor mecánico que supone el estiramiento que acompaña a
ciertos estados fisiológicos, especialmente en el embarazo.
Existen preparados comercializados que contienen sustancias capaces de estimular la
actividad fibroblástica y favorecer la formación de las fibras elásticas y de colágeno.
En fase inflamatoria (estrías rojas y azuladas)
Se puede obtener un buen resultado con un tratamiento apropiado, siempre que se vuelva a
la normalidad de peso y volumen.
En esta primera fase inflamatoria, las estrías mejoran con un tratamiento farmacológico a
base de una solución de indometacina al 3% en alcohol absoluto.
Se recomienda la aplicación de productos que estimulen la formación de
glicosaminoglicanos de las fibras de colágeno y elastina, activando la regeneración de
tejidos, aportando principios activos reparadores que sustituirán las estructuras alteradas y
mejorarán la oxigenación e hidratación del tejido.
Tanto los tratamientos farmacológicos como dermocosméticos son poco eficaces en la
eliminación de estrías atróficas, así que lo mejor que puede hacerse es prevenirlas.
Los productos anti estrías recomendados en esta fase son los que contienen las siguientes
sustancias:
Hidrolizado de colágeno y elastina. Mejora la consistencia y elasticidad del tejido.
Asiaticósidos. Procedentes de extracto de centella asiática, mejoran la apariencia y
evolución de las estrías.
Ácido hialurónico. Mejora la hidratación y oxigenación de la dermis.
Extractos placentarios. Estimula el metabolismo y la respiración celular, favoreciendo la
regeneración de los tejidos lesionados.
Vitaminas A, B, C, D, E y aceite de germen de trigo. Ejercen una actividad regeneradora,
protectora e hidratante a nivel dermoepidérmico.
Lisados proteicos y nucleicos. Los primeros son aminoácidos como la glicocola, que
retiene la capacidad de la cisteína y la tremoína, que tienen la capacidad de estimular la
reparación de tejidos alterados). Entre los segundos podemos citar la fitoestimulina y la
equinacina B.
Se obtiene un mejor resultado con la combinación de varios de los principios activos antes
reseñados, vehiculizados en sustancias grasas que aseguran una doble acción: rehidratante y
preventiva.
Las manipulaciones se concentrarán en las zonas afectadas rojizas y se alternarán con la
aplicación de cremas anti estrías por medio de masajes del tejido conectivo.
En fase cicatricial
No existe un tratamiento clínico eficaz para eliminar las estrías una vez formadas,
especialmente si se encuentran en su fase cicatricial.
La posibilidad de reconstruir el tejido conectivo fibroso valiéndose solamente de productos
dermocosméticos es algo difícil, por lo que es conveniente la ayuda de aparatología y
tratamientos médicos que aporten en sinergia una respuesta a los tratamientos. Entre ellos,
destacan los siguientes:
En lesiones cronificadas blanquecinas se han mostrado parcialmente efectivos los
retinoides tópicos y el ácido glicólico u otro alfahidroxiácido. Clásicamente se utilizan las
cremas con centella asiática, pero con resultados mal orientados.
Muchos estudios demuestran que el tratamiento con tretinoína en combinación de otros
agentes estimulantes dérmicos obtiene mejores resultados que utilizando dichos
estimulantes por separado.
Las radiaciones con láser IR (infrarrojos) actúan en profundidad, suministrando energía a
las células y favoreciendo el equilibrio, así como la reconstrucción del tejido.
El ventajoso empleo del láser He-Ne trata el estriado en su fase de reconstrucción del
tejido epitelial, actuando superficialmente. Su energía se suministra selectivamente a las
células del estrato basal. Facilita la penetración de sustancias de uso tópico, ya que activa la
circulación sanguínea. El tratamiento láser asociado a productos tópicos es menos agresivo
que los tratamientos quirúrgicos y ofrece resultados prometedores. Uno de los productos
más utilizados en combinación con láser es la tretinoína. En combinación con láser,
también se utilizan sustancias como extracto de canela, algas y aceites esenciales, así como
cinc y cobre (oligoelementos que eliminan las toxinas de la piel y favorecen la
regeneración).
Se han ensayado peelings blandos y tratamientos quirúrgicos. La dermoabrasión de estrías
abdominales no hace desaparecer totalmente la estría, pero sí mejora el aspecto estético y
del tono de la piel abdominal.
La dermoabrasión más la mesoterapia con fármacos estimulantes de la actividad
fibroblástica (ADN altamente polarizado y extractos embrionarios) y la aplicación tópica de
ácido retinóico proporcionan mejores resultados, pero no la desaparición total de las estrías.
Tratamiento preventivo
Las estrías requieren un tratamiento preventivo, sea cual sea su motivo de aparición
(embarazo, ejercicio, aumento o disminución de peso, celulitis). Una vez formadas, ya no
tienen remedio, aunque se puede conseguir en algunos casos que sean menos visibles.
Dada la etiología, el tratamiento preventivo de la aparición de estrías debe estar orientado al
mantenimiento y a la mejora de la estructura dérmica, con el fin de conseguir una dermis
con capacidad elástica suficiente para resistir el estiramiento cutáneo producido por el
aumento de volumen de los tejidos subyacentes, y capaz también de resistir la influencia
del alto componente hormonal a la que puede verse sometida en determinadas etapas de la
vida de una persona.
Los productos de uso tópico sirven tanto para prevenir las estrías como para ralentizar su
desarrollo. Y tan importante como su uso es su forma de aplicación, ya que dichos
productos no serán efectivos sin una correcta utilización.
Se debe realizar un ligero pero prolongado masaje, ya que ello contribuye a aumentar la
microcirculación local, produciéndose así un incremento del aporte de los elementos
plásticos e hídricos que el propio organismo no puede proporcionar. De esta forma, las
probabilidades de formación de estrías disminuyen.
El excipiente del producto anti estrías debe retardar la absorción, ya que cuanto más rápida
sea ésta, antes se dejará de efectuar el masaje, con lo que no se conseguirán los efectos
beneficiosos.
Otro consejo para prevenir las estrías es activar la circulación sanguínea con masaje y
ejercicio físico, evitando la exposición excesiva al sol y el baño en piscinas, ya que resecan
la piel o la alteran con elementos fuertes como el cloro.
Durante la gestación se debe utilizar un producto específico para evitar la formación de
estrías, que en un 90% de los casos (está demostrado clínicamente) ha conseguido impedir
su formación. Este hecho no es de extrañar, pues la mujer embarazada es consciente de los
riesgos que su estado conlleva y, por tanto, no sólo cuida su salud sino también su estética.
No es suficiente aplicar cualquier crema hidratante epidérmica para la prevención de la
aparición de estrías; todo depende de la resistencia al factor hormonal y al estiramiento a
los que aludíamos al comentar la etiología de las estrías.
Como no se puede predecir cómo se va a comportar cada piel en el embarazo, se debe
prevenir la aparición de estrías intentando que la piel se encuentre en las mejores
condiciones para resistir los dos factores desencadenantes.
Los productos para la prevención de estrías pueden contar en su composición con
estimulantes de la actividad fibroblástica, elementos nutritivos y cremas hidratantes y
regeneradoras.
Estimulantes de la actividad fibroblástica
Para mejorar la capacidad elástica de la dermis se debe estimular a los fibroblastos para que
éstos sinteticen las macromoléculas que constituyen la matriz extracelular dérmica.
Los productos para la prevención de estrías pueden contar en su composición con
estimulantes de
la actividad fibroblástica, elementos nutritivos y cremas hidratantes y regeneradoras
La mayoría de los preparados específicos antiestrías de los laboratorios
dermofarmacéuticos contienen en su composición las siguientes sustancias:
Asiaticósidos. Son principios activos que se hallan en el extracto de centella asiática. Estas
sustancias son de estructura triterpénica, estimulantes de la mitosis y con propiedades
bioestimulantes, antiinflamatorias, antivaricosas, anticelulíticas y aceleradoras de la
cicatrización. El mecanismo de acción es a través de la estimulación de la proliferación de
fibroblastos y la producción de fibras de colágeno y elastina. El asiaticósido produce un
efecto antagónico sobre los corticoides (por tener estructura similar a los esteroides).
Extracto de timo. Es de efectos similares al extracto de centella asiática.
Aceites vegetales. Poseen una capacidad estimulante debido a su contenido en ácido
retinoico, como el de la rosa mosqueta.
En cualquier caso, el uso de estimulantes celulares exige la definición ajustada y constante
de la concentración idónea a la que deben utilizarse, ya que su actividad es dosis
dependiente (en dosis bajas no actúa). Su actividad aumenta con la dosis hasta que llega a
una dosis óptima, a partir de la cual empieza a disminuir hasta que producen efectos
inversos a los deseados. Se ha de definir la curva dosis-actividad para asegurarse de que la
concentración escogida sea realmente eficaz y segura (se ha demostrado en diversos
estudios que formulaciones cualitativamente similares presentan resultados muy distintos).
Elementos nutritivos
Si se pretende estimular la síntesis de elastina y colágeno, es necesario asociar a un
estimulante fibroblástico un hidrolizado de colágeno, con el fin de que pueda desarrollar la
acción sin ningún tipo de limitación, aportando los aminoácidos necesarios para su síntesis
endógena (la elastina y, sobre todo, el colágeno tienen un aminograma muy específico, por
lo que el aporte de aminoácidos en las proporciones adecuadas para sintetizarlas va a
facilitar su síntesis). En su composición debe haber una alta proporción de prolina e
hidroxiprolina, que son los aminoácidos más susceptibles de ser atacados por los radicales
libres:
Hidrolizado de colágeno y elastina. Como aporte de elementos plásticos.
Aceite de germen de trigo. Es rico en vitamina E y colabora en la utilización de oxígeno
en el proceso metabólico, protegiendo a las proteínas de la acción negativa de los radicales
libres.
Cremas hidratantes y regeneradoras
Las cremas hidratantes y regenerantes no borran la estría, pero proporcionan a la piel
elasticidad y humedad, elementos esenciales para evitar su crecimiento y profundización.
ANEXOS