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Lección 5

La adultez abarca las edades de 18 a 65 años, dividiéndose en adultez temprana (20-40 años) y adultez media (40-65 años), donde se alcanza la madurez física, cognitiva y psicosocial. La edad se puede clasificar en cronológica, funcional, biológica, psicológica y social, y varios factores como la herencia, el ambiente y el estilo de vida influyen en el desarrollo. En la adultez, se presentan cambios físicos y cognitivos, con un declive gradual en las capacidades a medida que se avanza en la vida.

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Lección 5

La adultez abarca las edades de 18 a 65 años, dividiéndose en adultez temprana (20-40 años) y adultez media (40-65 años), donde se alcanza la madurez física, cognitiva y psicosocial. La edad se puede clasificar en cronológica, funcional, biológica, psicológica y social, y varios factores como la herencia, el ambiente y el estilo de vida influyen en el desarrollo. En la adultez, se presentan cambios físicos y cognitivos, con un declive gradual en las capacidades a medida que se avanza en la vida.

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Lección: 5

Tema: Juventud y adultez


La etapa posterior a la de la adolescencia, en el estudio del ciclo de vida, es
la adultez. Se considera que la etapa abarca, en los seres humanos, las edades
entre los 18 y 65 años y está dividida en varias sub-etapas. Existen varias
clasificaciones de acuerdo con el punto de vista del autor o marco teórico en el
que se basa, en un consenso de éstas se puede decir que la adultez se divide en:
Adultez temprana o juventud (20-40 años), que incluye a otra subdivisión
denominada adultez emergente (18-29 años).
Adultez media (40-65 años).
La madurez, en general, es un concepto que aparece en todas las áreas del
desarrollo humano cuando se refiere a la adultez: física, cognitiva o psicosocial, ya
que en esta etapa es donde se alcanza dicha madurez, o mencionado de otra
manera, la plenitud de vida en términos evolutivos.
Significados de la edad: Cuando se refiere a etapas, por lo general se dice que
abarca un periodo de edad, este es un criterio de gran valor referencial, pero en sí,
no es preciso.
Palacios, Marchesi & Coll (2014, p. 523), explican
diferentes significados de la edad:
1. Edad cronológica: es la más común y se refiere al número de años
transcurridos desde el nacimiento de un ser humano.
2. Edad funcional: es la comparación con otras personas de la misma
edad cronológica, en cuanto a la forma en que interactúa física y
socialmente.
3. Edad biológica: esto se basa en la salud biológica, física o del
cuerpo y es una estimación del tiempo en el que se encuentra un
individuo respecto a su potencial de vida, basado en el
funcionamiento y salud de su cuerpo.
4. Edad psicológica: es la valoración de la forma de enfrentar las
demandas del entorno y su adaptación.
5. Edad social: es el ajuste a las normas y roles sociales de acuerdo
con la edad cronológica.
Entre los factores que afectan el desarrollo de la etapa está la herencia,
la genética, el ambiente, cultura, educación, religión, ocupación, trabajo,
estilo de vida, nivel socioeconómico, salud, momentos de crisis interna y
externa, entre otros.
Juventud o adultez temprana: Abarca entre los 20 y 40 años aproximadamente,
y se considera la etapa de mayor plenitud. El aspecto social cambia
drásticamente, consolidando un rol que le da rumbo a la vida.
Muchas veces la madurez no se logra tan rápido en varios aspectos, lleva más
tiempo, por lo que algunos seres humanos comparten características de la etapa
adolescente y de la adulta, a esto se le ha denominado etapa de adolescencia
tardía, aunque algunos autores la llaman adultez emergente. En términos
relativos, ya que cada persona es una historia diferente, abarca entre los 18 y 29
años. Un ejemplo de ellos son todos los estudiantes universitarios.

El desarrollo adulto implica el entendimiento de las áreas del desarrollo: física,


cognitiva y psicosocial.
Desarrollo físico de la juventud
El aspecto físico implica cambios en los sistemas y estructuras del cuerpo, que
incluye al sistema sensorial, órganos internos y sistema nervioso, sistema motor,
salud y condición física.
 En la juventud todos los sentidos alcanzan su máximo potencial entre los 20
y 25, siendo la vista y la audición lo primero que empieza a declinar en su
funcionamiento, alrededor de los 40 años; el olfato, el gusto y el tacto
empiezan a perder agudeza alrededor de los 45 años.

La salud de los órganos sensoriales depende de conductas positivas,


higiene y estilo de vida, para su adecuado funcionamiento, las conductas
negativas como el tabaquismo, alcoholismo, adicciones en general, lo
mismo que situaciones medioambientales desfavorables, como trabajar en
un taller o mina, van a afectar antes de tiempo dichos órganos sensoriales,
perdiendo agudeza y sensibilidad.
 Entre los 25 y 35 años, se tiene la mayor fuerza muscular y destreza
manual, después de eso empieza la pérdida de masa muscular, siendo más
evidente en los músculos de la parte inferior del cuerpo. “La fuerza
muscular, rapidez de movimiento, flexión, movimiento de las manos y
extensión de los dedos, alcanza su punto máximo entre los 25 y 30 años, lo
que permite la realización y ejecución eficiente de deportes o actividades
lúdicas” (Jiménez, 2012. p. 12). Después empieza la pérdida gradual, que
en la etapa de la juventud es poco notoria.
 El sistema nervioso, en la adultez temprana, se encuentra en plenitud lo
mismo que todos los órganos internos, incluyendo el funcionamiento sexual
y reproductivo.
 La salud física es la mejor de todo ciclo de vida, sino surgieron dificultades
internas o externas que dificultaron y seguramente afectaron las áreas
socioemocionales. Existen influencias genéticas que pueden afectar la
salud, como la propensión a la obesidad, pero también pueden incidir en el
riesgo a padecer alguna enfermedad mayor como del corazón que,
combinado con estilos de vida poco saludables, hacen más propensa a la
persona a padecer estos problemas.

Algunas otras enfermedades que se presentan como el acné, colitis,


gastritis, surgidas en la etapa anterior, pueden tener afectaciones en la
salud emocional y social, ya que afectan el autoconcepto en esta etapa.
 La condición física se refiere al mantenimiento y desarrollo de los aspectos
físicos del ser humano, involucrando las esferas afectivas y sociales. En
esta etapa es cuando más se practican los deportes y actividades físicas.
Una adecuada condición física, es decir, que se pueda ejercer fuerza y
resistencia mayor sin que aparezca lesión o fatiga rápida a las diferentes
actividades, tiene múltiples beneficios en la salud como el mantenimiento
del peso corporal, fortalecimiento del sistema cardiorrespiratorio, desarrollo
muscular y prevención de enfermedades físicas y emocionales.
Existen algunos factores que influyen en la condición física y la salud, como la
dieta y nutrición, la actividad física, afectando positiva o negativamente, pero
existen otros factores negativos que también inciden como el estrés, falta de
sueño, tabaquismo, abuso de alcohol y consumo de drogas.
Adultez media: Comprende entre los 40 y 65 años aproximadamente.
En esta etapa se ve más evidente que el cuerpo y sus capacidades
físicas empiezan a declinar.
Lachman (2004), nos dicen que “la experiencia de la edad media varía
con la salud, el género, la raza y la etnia, la posición socioeconómica, la
cohorte y la cultura, así como la personalidad, el estado civil, la
presencia de hijos y el empleo.” (en Papalia & Martorell, 2017. p. 442).
Esta etapa se le denomina también etapa de madurez, ya que se llega a
un equilibrio donde se tiene la sensación de control y se logra el
aumento de algunas capacidades y el desarrollo de habilidades.
Desarrollo físico de la adultez media
A partir de los 40 años los órganos sensoriales empiezan un ligero declive, la vista
y la audición son las primeras en declinar y para los 45 años el gusto, olfato y
tacto.
El metabolismo tiene una disminución en su función, debido a la baja de
requerimiento de energía y lleva a una disminución en la resistencia.
El cerebro y el sistema nervioso empiezan a envejecer, teniendo una disminución
en el peso del cerebro, pérdida de neuronas, es decir un deterioro en el
funcionamiento, aunque esto levemente si se mantiene una buena salud y se
ejercita sus funciones. Un ejemplo es la concentración, cuando existen muchos
estímulos un joven se concentra rápido y ágilmente, mientras que una persona en
edad madura le cuesta trabajo concentrarse.
Pérez & Navarro (2011, p. 269), dicen que otros aspectos físicos que cambian en
esta etapa son una disminución en la densidad ósea, la piel pierde tersura y
suavidad, el pelo se adelgaza y aparecen las canas, existe un aumento de peso
por acumulación de grasa y pérdida de tejido muscular y se pierde estatura.
En esta época empiezan los problemas de salud, sobre todo en aquellas personas
que no han podido cuidarse adecuadamente, debido a falta de atención por
posición socioeconómica, a estilos de vida perniciosos, a situaciones genéticas,
enfermedades o accidentes.
Algunas de las enfermedades que inician en esta etapa media son la hipertensión,
diabetes, osteoporosis y cáncer.
Un aspecto importante es el funcionamiento sexual y reproductivo, debido a los
cambios que ocurren.
Las mujeres en la etapa de adultez media, alrededor de los 50 años, experimentan
cambios fisiológicos relacionados con su sistema reproductivo. A estos cambios se
le denomina climaterio, que consisten en la producción de menos estrógenos y
progesterona, lo que se traduce en que la menstruación empieza a ser irregular.
Cuando descienden más estos niveles de hormonas, la menstruación desaparece
definitivamente. Esto se llama menopausia.
Además, aparecen otros cambios que no todas las mujeres padecen, pero se
manifiestan en un alto porcentaje, como lo son los bochornos, la resequedad
vaginal y la disfunción urinaria. También una propensión a las infecciones
vaginales, dolor de cabeza, fatiga, mareos, ganancia de peso, entre otras. En la
parte sexual sufren de una baja excitación, aunque todavía pueden lograr el
orgasmo.
En los hombres, en esta etapa media, los niveles de testosterona disminuyen
gradualmente, llegando a ser de un 40 % aproximadamente para los 70 años. Los
cambios fisiológicos, emocionales y psicológicos, debidos a las transformaciones
en el sistema reproductor, se llama climaterio masculino o andropausia.
No a todos les afecta de la misma manera, pero algunos de los cambios que se
reportan son: alargamiento de la próstata que trae problemas urinarios y sexuales,
baja en la producción de espermatozoides, las erecciones son menos firmes y
más lentas donde el tiempo de recuperación es mayor.
Además, se le asocia posible depresión, irritabilidad, insomnio, fatiga, debilidad,
entre otras, aunque esto puede estar relacionado a otros factores. Aun así, la
fertilidad prevalece.
Los diferentes cambios y deterioro en los seres humanos no aparecen al mismo
tiempo, ni de la misma manera, en cada persona es diferente y depende de
múltiples factores. A esto se le llama envejecer.
Existen dos tipos de envejecimiento según Palacios, Marchesi & Coll, (2014. p.
529):
 Primario: se refiere a los procesos de deterioro biológico genéticamente
programado.
 Secundario: se refiere a procesos de deterioro que aumentan con la edad y
que dependen de la nutrición, ejercicio físico, hábitos de vida y situaciones
ambientales.
Por lo que una adecuada salud física, mental y social, modifica positivamente el
grado de deterioro.
Adultez: No solo es un lapso, sino es una serie de factores estrechamente
relacionados que varían en las diferentes culturas, en donde importa lo
anteriormente vivido para establecer el presente y condicionar el futuro.
Bibliografía
Jiménez, S. G. (2012). Teorías del Desarrollo III. México: Red Tercer
Milenio.
Palacios, J., Marchesi, A. & Coll, C. (2014). Desarrollo Psicológico y
Educación. Madrid, España: Alianza.
Papalia, D. E. & Martorell, G. (2017). Desarrollo Humano. México:
McGraw-Hill.
Papalia, D. E, Sterns, H. L., Feldman, R. D. & Camp, C. J.
(2009). Desarrollo del Adulto y Vejez. México: McGraw-Hill.
Pérez, P. N. & Navarro, S. I. (2011). Psicología del Desarrollo Humano:
del Nacimiento a la Vejez. Alicante, España: Club Universitario.
Lección 6 JUVENTUD Y ADULTEZ: DESARROLLO
COGNITIVO
LA CONGNICIÓN: La cognición es una de las áreas de estudio del desarrollo
humano y se refiere a los procesos que llevan a la adquisición del conocimiento
y al aprendizaje e incluyen la percepción, atención, lenguaje, memoria,
pensamiento e inteligencia.
DESARROLLO COGNITIVO: Las situaciones de vida en la juventud, como
entrar a la universidad, inicio de la vida laboral, matrimonio y familia,
representan retos que cada persona los solventa de forma distinta, y esto
depende del desarrollo previo de los distintos aspectos del área cognitiva del
ciclo de vida.
Las experiencias van a ir consolidando la madurez del proceso de desarrollo
cognitivo y para la adultez media, estos procesos alcanzan su plenitud que se
puede conservar en forma general hasta la vejez, aunque están condicionados
al proceso de envejecimiento biológico.
PROCESOS CLAVE: ATENCIÓN, MEMORIA:
La atención es el mecanismo por medio del cual se seleccionan los estímulos
ambientales para procesarlos, los cuales son de varios tipos (sostenida,
dividida y selectiva); en la adultez temprana se desempeña sin complicaciones,
sin embargo, después de los 35 empieza el proceso de envejecimiento.
La memoria es la capacidad de codificar, retener y recuperar la información a
voluntad, existiendo varios tipos de memoria y clasificaciones. En la etapa de
juventud funcionan a plenitud y con el paso de los años tiene un ligero
deterioro, aunque esto se manifiesta de forma muy diferente en cada uno de
los seres vivos. En la adultez media depende de la estimulación, aunque
relativamente permanece intacta.
EL PENSAMIENTO: DEL JOVEN, ADULTO MEDIO.
El pensamiento del joven tiene características especiales, Jiménez (2014, p.
22), refiere que en la etapa de juventud: “el pensamiento se ha tornado más
flexible, abierto, adaptable e individualista como consecuencia de la capacidad
de abstraer, analizar y confrontar los nuevos contenidos cognoscitivos”. El
joven crea su criterio y valores respecto a normas y creencias, es decir
desarrolla su aspecto moral.
En el adulto medio, la habilidad es un elemento característico del desarrollo
cognoscitivo, que es la capacidad y experiencia sobre un determinado tema y
ayuda en la resolución de problemas. Mientras los jóvenes procesan mejor la
información nueva, los adultos medios utilizan su conocimiento experto para
razonar y afrontar de diferente manera los problemas que se presentan.
ESTUDIOS DEL DESARROLLO COGNITIVO
1. Jean Piaget, propone que el máximo logro alcanzado por un ser humano
en este desarrollo es la etapa de pensamiento formal, en la cual es
posible hacer hipótesis, ya que el pensamiento trabaja de forma
abstracta, y sugirió que esto se debía lograr en la adolescencia. Estudios
posteriores demostraron que el proceso puede durar muchos años más,
e incluso no lograr a desarrollarse.

Los estudios posteriores a la teoría de Piaget proponen que el


pensamiento formal evoluciona aún más y lo denominan pensamiento
reflexivo y surge entre los 20 y 25 años, que es cuando el cerebro
alcanza su máximo desarrollo físico. El joven puede cuestionar hechos,
hacer inferencias, establecer conexiones para crear sistemas de
pensamiento complejos, donde puedan coexistir ideas complementarias
y al mismo tiempo contradictorias, llamado a esto pensamiento crítico.

2. Otro desarrollo es la propuesta del pensamiento posformal, que es un


tipo más evolucionado, a partir del formal, e inicia en la adultez
temprana y se desarrolla a plenitud en la adultez media, consistiendo
en: “la capacidad para lidiar con las incoherencias, las contradicciones y
los compromisos” (Papalia & Martorell, 2017, p. 400). Es un tipo de
pensamiento flexible y relativista, ya que admite diferentes
interpretaciones para un mismo problema, pudiendo manejar la
incertidumbre y la contradicción.
3. K. Warner Shaine propone un modelo de desarrollo cognitivo diferente al
de Piaget, en el cual, como lo menciona Papalia & Martorell (2017, p.
400), “examina el desarrollo de los usos del intelecto dentro de un
contexto social”. Son siete etapas que aparecen en el ciclo de
vida, cuyo centro es alcanzar diferentes metas motivacionales y sugiere
que la inteligencia es diferente en cada etapa:
a. Etapa adquisitiva. Abarca la niñez y la adolescencia. Se obtiene
información y habilidades para adquirir conocimiento y la
capacidad de tener parte en la sociedad.
b. Etapa de logro (19 - 30 años aprox.). Utilizan el conocimiento
para alcanzar sus metas como la profesión y familia.
c. Etapa de responsabilidad (36 - 60 años aprox.). Se resuelven
problemas prácticos relacionados con sus responsabilidades.
d. Etapa ejecutiva (30 - 60 años aprox.). Esta etapa se puede
realizar al mismo tiempo que las dos anteriores, logro y
responsabilidad, en donde la persona se puede hacer cargo de
sistemas sociales como lo son negocios u organizaciones,
encargándose de relaciones complejas.
e. Etapa de reorganización (60 - 70 años aprox.). Se da una
reorganización de la vida y los esfuerzos se centran en actividades
significativas para las personas y sociedad. Es la época de los
jubilados.
f. Etapa reintegrativa (65 - 80 años aprox.). Al vivir el efecto
del envejecimiento biológico-cognitivo, tienden a centrar sus
esfuerzos en tareas relevantes y posibles para ellos.
g. Etapa de creación del legado (80 años en adelante). Se
centran en transmitir su legado y tienden a poner sus asuntos en
regla, en previsión de su próximo fallecimiento.
4. Sternberg propone la teoría triárquica de la inteligencia, basado en
su concepto de inteligencia que define como: “un grupo de habilidades
intelectuales necesarias para que las personas se adapten a cualquier
contexto ambiental, así como para seleccionar y dar forma a los
contextos en los que viven y se desarrollan.” (Papalia, D. & Sterns, H. &
Feldman, R. & Camp, C. J., 2009, p. 203). La cual tiene tres elementos:

a. Conocimiento componencial, se refiere a cuán eficientemente la


gente procesa la información.
b. Conocimiento experiencial, se refiere a cómo las personas
abordan las tareas novedosas o familiares.
c. Conocimiento contextual, se refiere a cómo las personas
enfrentan su entorno.

Estos tres elementos se pueden observar en la adultez.


5. Howard Gardner propone la teoría de las inteligencias múltiples,
considerando que son siete los talentos autónomos que permiten
resolver los problemas, trabajándolos en diferentes contextos:
Lingüística, lógico-matemática, musical, espacial, corporal-cinestésica,
interpersonal e intrapersonal. Aunque posteriormente agregó la
naturalista. Se considera que se pueden desarrollar en las diferentes
etapas del ciclo de vida y lo hacen a diferentes ritmos, pudiendo
destacar solo en una sobre las otras. Para la etapa adulta pueden
modificarse y ajustarse.

La inteligencia emocional se refiere a la capacidad de un ser humano


para usar las emociones, de tal forma que le permita enfrentar el
aspecto social de forma favorable y competente. En la etapa adulta se
manifiesta si, desde la niñez, se aprendió a manejar las emociones, o si
le perjudican, para crear un adecuado entorno social, laboral y de pareja.

La moralidad y su desarrollo inicia desde la niñez, pero va a ser en la


etapa adulta donde se consolida con base en el desarrollo cognitivo de
cada persona y permeado por las experiencias de vida. Sin olvidar los
trabajos de Kohlberg, refiriéndose a los aspectos culturales que matizan
la moralidad.
La Cognición en la adultez tanto temprana como media, permite a los seres
humanos enfrentar diferentes desafíos evolutivos que influyen directamente en
su ciclo vital.
Bibliografía
Jiménez, S. G. (2012). Teorías del Desarrollo III. México: Red Tercer Milenio.
Palacios, J. & Marchesi, A. & Coll, C. (2014). Desarrollo Psicológico y Educación.
Madrid, España: Alianza.
Papalia, D. E. & Martorell, G. (2017). Desarrollo Humano. México: McGraw-Hill.
Papalia D. E. & Sterns, H. L. & Feldman, R. D. & Camp, C. J. (2009). Desarrollo
del Adulto y Vejez. México: McGraw-Hill.
P

érez, P. N. & Navarro, S. I. (2011). Psicología del Desarrollo Humano, del


Nacimiento a la Vejez. Alicante, España: Club Universitario.

Juventud y adultez, desarrollo psicosocial. La adultez es la etapa del ciclo de la


vida de las personas que estudian desarrollo humano y se divide en dos,
adultez temprana de 18 a 40 años y adultez media de 40 a 65 años. Es la
etapa de mayor duración del ciclo vital, teniendo como principal característica
la diversidad entre los individuos, impulsada por la identidad y personalidad
recientemente adquiridas, y que van consolidándose y madurando a través de
la etapa, en donde se asumen una serie de estatus y roles que junto con
algunas experiencias importantes marcan el desarrollo de la vida.
La toma de decisiones marca el camino de las experiencias, ya que sirven para
sobrevivir, mejorar la calidad de vida y el desarrollo personal. La identidad
continúa en desarrollo durante todo el ciclo de vida y se va transformando de
acuerdo con las experiencias de vida. La vivencia de la adolescencia ha servido
para cimentar esa estructura, permitiendo la consolidación de la personalidad.
Es decir, el desarrollo de la comprensión de sí mismo, del yo, junto con las
diferentes situaciones de vida que se viven, el aprendizaje y maduración, dan
como resultado el carácter y la personalidad que hacen único a cada individuo.
La personalidad en la adultez temprana se consolida aunque continúa su
desarrollo a lo largo de la vida. En la teoría del desarrollo psicosocial, Erickson
propone para la adultez dos etapas.
1. En la adultez temprana, intimidad frente a aislamiento. Con la madurez y
fortaleza del yo, el individuo se puede permitir fusionar su identidad con la de
otra persona, creando la intimidad. Cuando la identidad no se encuentra
madura, tiene relaciones conflictivas.
La persona no puede o tiene temor a tener compromisos serios. Se puede
volver aislada. 2. En la adultez media, generatividad frente a estancamiento.
El adulto medio tiene la preocupación del declive de la vida, por lo que trata de
establecer y guiar a la siguiente generación, protegiendo y cuidando a
personas, productos o ideas. Cuando no lo logra, la persona se vuelve más
ensimismada, se autoabsorbe y se estanca. De acuerdo con izquierdo, Peck
propone cuatro conflictos del desarrollo adulto medio.
Aprecio de la sabiduría frente al aprecio de la fuerza física. El adulto al tener un
deterioro físico, cambia su forma de enfrentar los retos de vida por situaciones
basadas en lo mental, la sabiduría. Socialización frente a sexualización en las
relaciones humanas.
Se redefinen las relaciones humanas dando prioridad a la camaradería sobre lo
sexual y lo competitivo. Flexibilidad emotiva frente a empobrecimiento
emotivo. Ante los acontecimientos de vida de la etapa, la flexibilidad emotiva
permite superarlos adecuadamente.
Flexibilidad frente a rigidez mental. Si la rigidez mental se impone, no se
aceptan cambios de pensamientos o comportamientos, a pesar de que la
realidad lo justifique. Además del desarrollo de la personalidad, en la adultez
existen varios acontecimientos sociales por los que atraviesa la persona.
Los acontecimientos que pueden marcar la entrada a la adultez temprana son
conseguir un trabajo remunerado, continuar los estudios después del
bachillerato, la autonomía económica, la salida de la familia y hogar,
matrimonio o emparejamiento, formación de una nueva familia. En la adultez
emergente se tiende a demorar muchas de estas decisiones, es decir, no
asume las responsabilidades de la edad adulta. Entre los desafíos y retos
evolutivos que marcan la adultez están, en primer lugar, las relaciones
sentimentales de amistad, pareja y familia.
Existe una necesidad por establecer relaciones íntimas que sean firmes,
estables, duraderas, cercanas y comprometidas. La amistad va evolucionando
a lo largo de la adultez, pero en la juventud estas relaciones son más
dependientes para enfrentar el entorno social. Conforme se establecen
relaciones más estables con la pareja y se forman familias, la dependencia
disminuye.
Si se elige el estilo de vida no marital, la dependencia a las amistades
continúa, aunque la cantidad disminuye volviéndose selectivos, por lo que se
vuelven muy relevantes estas relaciones en la vida del individuo. El amor es
otro elemento muy importante en la vida de las personas y se manifiesta en
muchas experiencias en esta etapa adulta. Fenberg, 2006, dice que está
compuesto de tres elementos, intimidad, pasión y compromiso.
El amor es parte de las relaciones íntimas, de las relaciones de pareja y las
familiares, ayuda en la consolidación de la identidad. El matrimonio es un estilo
de vida que se puede consolidar en esta etapa y que provee a las personas
mayor seguridad y un desarrollo más equilibrado, pese a los desafíos de
organización y estructuras relacionados. Formar una familia, tener hijos, es
también parte del proceso de desarrollo y una estructura social muy
importante y distintiva de la etapa.
El divorcio, aunque en aumento, pero sin ser un porcentaje mayor a los
matrimonios, es una situación de vida que se reporta como un gran fracaso,
causa gran pesar en las personas y se traduce en una complicación que puede
interferir en el sano desarrollo evolutivo. Por lo general, se da en los primeros
diez años a partir de la formalización de la relación. En la etapa de la adultez
media aparece la crisis de la edad media, entre los 40 y 45 años, en la que, al
tener mayor conciencia de la mortalidad, se evalúan las metas y propósitos de
la vida adolescente e inicio de la adulta, teniendo una necesidad de
reestructurar la vida ante los nuevos desafíos.
Otra situación evolutiva es la relación con los hijos, ya que se enfrenta a un
cambio de los roles tradicionales debido a que los hijos jóvenes tardan más en
volverse independientes y salir del hogar. Cuando todos los hijos dejan el hogar
familiar, los padres, adultos medios, se quedan solos. A esto se le denomina
nido vacío.
Esta situación tiene ciertas repercusiones y afecta el desarrollo del ciclo vital.
En segundo lugar, en el ámbito laboral, que viene precedido por la elección de
la vida de la adolescencia, dando lugar al ciclo ocupacional en el cual se
transforman las ideas e inquietudes del adolescente en una elección vocacional
que lo llevará a un desarrollo profesional y su futura jubilación. El trabajo es
considerado uno de los acontecimientos más importantes del desarrollo, ya
que se considera que contribuye al desarrollo del autoconcepto, favorece la
organización de la actividad de las personas y contribuye a definir la función de
éstas dentro
de la comunidad, por lo que el desempleo genera baja autoestima y estrés
provocando muchos conflictos familiares y sociales.
Abraham Maslow, psicólogo humanista, propone que el desarrollo personal se
logra teniendo un ambiente propicio que permita la satisfacción de
necesidades de acuerdo con su teoría de la jerarquía de necesidades humanas
para poder tener una vida más plena y realizada. La base son las necesidades
fisiológicas seguidas por las de seguridad y afiliación, sentimientos afectivos
continúan con las de reconocimiento que tienen que ver con la autoestima y
estima del mundo para lograr la autoconfianza, competencia y logro. La última
es la de autorrealización que incluye desarrollo espiritual profesional
académico de ayuda social entre otros.
La adultez se encuentra relacionada con estas dos últimas necesidades, la
juventud con las necesidades de reconocimiento y la adultez media con las de
autorrealización. El ámbito laboral y sentimental junto con las necesidades de
reconocimiento y autorrealización son los elementos base en la construcción de
programas educativos propios de la etapa adulta.

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