0% encontró este documento útil (0 votos)
13 vistas7 páginas

Síntesis de Max Scheler

El documento analiza la teoría de los valores de Max Scheler, quien sostiene que los valores son objetivos, invariables y jerárquicamente ordenados, independientemente de la percepción humana. Se discuten las diferencias entre subjetivismo y objetivismo en la valoración, así como la importancia de la intuición emocional en la comprensión de los valores. Además, se presenta un estudio de caso en un contexto hospitalario que ilustra dilemas éticos en la atención a pacientes en estado crítico.

Cargado por

rg21050
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
13 vistas7 páginas

Síntesis de Max Scheler

El documento analiza la teoría de los valores de Max Scheler, quien sostiene que los valores son objetivos, invariables y jerárquicamente ordenados, independientemente de la percepción humana. Se discuten las diferencias entre subjetivismo y objetivismo en la valoración, así como la importancia de la intuición emocional en la comprensión de los valores. Además, se presenta un estudio de caso en un contexto hospitalario que ilustra dilemas éticos en la atención a pacientes en estado crítico.

Cargado por

rg21050
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

UNIVERSIDAD EVANGÉLICA DE EL SALVADOR

Facultad de Medicina
Doctorado en Medicina

LOS VALORES MAX SCHELER


El dilema en torno a la objetividad o subjetividad de los valores ha sido
analizado por grandes intelectuales desde diferentes perspectivas,
encontramos a los nominalistas, en donde los valores son relativos a los
seres humanos y, por tanto, son subjetivos; las teorías realistas
absolutas de los neokantianos y las teorías fenomenológicas objetivistas,
las cuales han sido analizadas desde diferentes disciplinas tales como la
filosofía, antropológica, moral, social y psicológica, todas ellas han
constituido la teoría de los valores o teoría axiológica.

Para el subjetivismo no existe la verdad universal, por tanto, los valores


son o existen a partir del sujeto, en otras palabras, son creados por el
hombre, así, su utilidad, estimación y jerarquía puede variar de persona
a persona dependiendo del conocimiento, experiencia y circunstancias
del sujeto que valora. En oposición al subjetivismo, los objetivistas, como
Max Scheler, afirman que los valores valen por sí mismos y su valor no
depende del sujeto ni del objeto, pues valen independientemente de la
percepción o estimación de la persona.

Scheler, que es sin duda uno de los grandes pilares de la fenomenología


del siglo XX, en su teoría del saber argumenta que los valores son
objetivos y que estos valen, y el valer implica que tienen contenido
material de cualidad, el cual es representado en la realidad de su
esencia a priori 1. Para entender lo anterior, es importante mencionar
que para nuestro intelectual existen tres tipos de conocimiento: el
conocimiento inductivo que pertenece a las ciencias positivas; el
conocimiento de la estructura esencial, que es el conocimiento de los a
priori, el cual, a partir de la intuición emocional nos permite acceder a la
verdad de las cosas, su esencia y, finalmente, el saber metafísico,
también llamado de la salvación, que es la forma más alta de saber,
pues nos lleva a lo absoluto 2.

Llevando lo anterior al reino de los valores, para Scheler los valores son
cualidades ideales a priori, invariables, absolutos, autónomos, eternos y
ordenados jerárquicamente, pero no racionales, sino emocionales, lo
cual, de primera instancia nos puede llevar a calificar su teoría como
irracionalismo ético, sin embargo, para nuestro pensador, existen dos
mundos: el de las intuiciones emocionales (que tienen su propia lógica)
y las intuiciones racionales (inductiva), dentro de las primeras se
encuentra la estructura esencial, en donde se expresan ideales de
perfección, a saber los valores, los cuales captamos de manera intuitiva
a partir de las emociones y nos sentimos atraídos por ellos 3.

Así, los valores para Scheler tienen una esencia o realidad independiente
al sujeto y pueden ser captadas por el hombre con anterioridad a la
experiencia, o independientemente de ella a través del órgano del
sentimiento, por tanto, poseen una valía intrínseca. Por tal razón, los
valores no pueden ser relativos o reducirse a la interpretación y
estimación del hombre, pues estos poseen una realidad e identidad
propia; por ejemplo, la lealtad, independientemente de que un sujeto
sea desleal, la lealtad sigue teniendo su valor o valores no pierden su
esencia, pues, no dependen de las cosas o la estima de las personas,
tiene su polaridad, por ejemplo, tomando nuevamente la lealtad como
referente, su polaridad, no-existencia o valor negativo es la deslealtad,
ambos tienen esencia, existencia y valía (en mayor y menor grado
dependiendo de su esencia), y el hombre tiene la facultad de en un acto
intencional preferir o elegir a partir de órgano emocional su inclinación
hacia un valor positivo o negativo, sin embargo, ambas entidades se
mantienen en su estructura esencial inalterables.

“El asiento propio de todo el a priori estimativo (y concretamente de la


moral) es el conocimiento del valor, la intuición del valor que se cimenta
en el percibir sentimental, el preferir y, en último término, en el amar y
el odiar, así como la intuición de las conexiones que existen entre los
valores, entre su ser “más altos” y “más bajos”, es decir, el
“conocimiento moral””. (Scheler. Ética. pág. 124)

El preferir, al que Scheler se refiere, no parte de la idea de satisfacción


producida a partir de nuestras inclinaciones o apetitos, sino en la
posesión sentimental de un bien positivamente valioso, aun cuando toda
tendencia o impulso haya desaparecido 4. Así, los valores se dividen
según Scheler en más alto y más bajo, superiores o inferiores de
acuerdo a su polaridad y a su esencia (relación entre valor y deber), es
decir, la polaridad genera una división entre lo positivo y lo negativo, y
la esencia genera conexiones entre valor y el deber – ser ideal, el cual
determina cómo deberían ser las cosas (positivo) y como no – deberían
ser (negativo).

Es precisamente ese ser y no – ser, el que elimina todo relativismo y da


sentido a los valores, determina su misión y los hace objetos
(estructuras esenciales apriorísticas) en nuestra realidad, pues es
gracias a ellos que estimamos las cosas y se manifiesta el sentido del
deber ser moral, así, existe una diferencia o polaridad entre el deber ser,
por ejemplo, justo, y el no – deber ser de algo injusto. Para apoyar esta
diferencia entre los valores positivos y negativos, Scheler culmina con
distinción jerárquica, estableciendo cuatro categorías:
 La serie de los valores hedónicos o sensibles (Lo agradable –
desagradable).

 Los valores espirituales (Lo bello-feo, justo-injusto, correcto-


incorrecto, etc.).

 La serie de valores vitales (Lo noble – vulgar).

 Los valores religiosos (Lo sagrado y lo profano).

El amor, en el mundo de los valores, es para Scheler el fenómeno que


abre los ojos del espíritu, en donde los valores adquieren una dimensión
dinámica, y ese movimiento intencional nos lleva a la búsqueda,
descubrimiento y conocimiento de los valores superiores 5.

BIBLIOGRAFÍA:
(1)Vegas, J. M. (1992). Introducción al pensamiento de Max Scheler.
(Obra original publicada en 1992)
(2)Sánchez-Migallón, S. (2007). Max Scheler. Philosophica:
Enciclopedia filosófica.
[Link]
(3)Sequera, N. J. (2014). Subjetividad y Objetividad del Valor.
[Link]
32932014000100009. [Link]
script=sci_arttext&pid=S1690-32932014000100009
(4)Suances, A. M. (2022). Los valores y su jerarquía en la filosofía de
Max Scheler (2a ed.). Dominicos Org. (Obra original publicada en
1975)
(5)Sánchez, A. (2011). Un enfoque scheleriano del amor. Veritas,
(25), 93–97.
Scheler, M. (2001). ÉTICA (2a ed.). Caparrós Editores. (Obra original
publicada en 1913)
 PUBLICADO EN: Cultural, julio 25, 2024
ESTUDIO DE CASO
INTRODUCCIÓN

La invitación con este trabajo de estudio de casos es a desarrollar


la capacidad de análisis para una mejor toma de decisiones, desde
unos principios éticos sólidos, que invitan a hacer un esfuerzo
para que todos lleguemos a conclusiones correctas; a saber:
aquellas que permitirán avanzar hacia una mejor construcción de
la sociedad.

PARA QUÉ, SI IGUAL SE VAN A MORIR

LOS HECHOS

En la UCI de un hospital importante de la ciudad, se atienden


pacientes con enfermedades graves y que requieren del cuidado
por parte del equipo médico las veinticuatro horas del día.
Muchos de los pacientes con pocas posibilidades de mejorar, son
sometidos a largos tratamientos que resultan costosos para los
familiares y tediosos para el equipo médico a cargo. Hace
bastante tiempo, a Rosario, una enfermera, le correspondió cubrir
unos turnos por falta de personal en ese servicio y le encargaron
trabajar en la sala con estos pacientes tan necesitados y
enfermos.

En esa ocasión la sala tenía seis pacientes y dos enfermeras, lo


que significaba que cada una de ellas debía atender a tres
pacientes. Al principio, con tantas cosas que había que realizarle a
cada uno de los pacientes Rosario se concentró en sus tres
“viejitos”, sin advertir el trato que su compañera Laura tenía con
los suyos. A medida que pasaron los días Rosario observó que su
compañera era mucho más relajada con el tratamiento y el
horario de los medicamentos que debía suministrarles a sus
pacientes; al parecer ella no les hacía nada y se limitaba a anotar
lo que en rigor corresponde en el cuaderno para la ronda de los
médicos.

Cuando Rosario confirmó que efectivamente ella hacía lo mismo


en cada turno, se preocupó y en la medida que el tiempo se lo
permitió comenzó a asumir también la responsabilidad de los
otros pacientes, lo que incluía cambiarlos de posición, asearlos,
cambiarlos de ropa, entre muchos otros cuidados.

Al término de uno de los turnos Rosario habló con su compañera


Laura y le preguntó por qué no atendía correctamente a sus
pacientes y la respuesta de Laura fue una de esas que a cualquier
persona dejan “frío”. Respondió: “para qué me voy a desgastar si
total estos viejos se van a morir igual”. La conversación se tornó
pesada y la molestia de Laura no se hizo esperar: le hizo saber a
Rosario que ella no tenía por qué meterse en sus asuntos y en su
forma de atender a los pacientes, primero porque Rosario estaba
haciendo sólo reemplazos y, segundo, su larga experiencia en la
UCI le permitía entender que no valía la pena desgastarse tanto.

Al día siguiente, al terminar el turno, la enfermera jefa –con quien


se había contactado Laura– llamó a Rosario y le informó que se
habían percatado de que por estar pendiente de los pacientes de
su compañera había descuidado a los suyos, por lo tanto, iba a ser
cambiada de servicio, con un reporte de su jefe del mal
desempeño en la UCI, lo que la inhabilitaba para volver a ese
servicio.

Temas éticos involucrados:


_____________________________________

Comentarios:
Conclusión:

También podría gustarte