NOMBRE FREDDY MORA
TEMA : Consulta de la carta a los Gálatas, capitulo Ga. 1:3-9 y Ga. 3:29-32
No hay otro evangelio
6
Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia
de Cristo, para seguir un evangelio diferente. 7 No que haya otro, sino que hay algunos
que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. 8 Mas si aun nosotros, o un
ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea
anatema. 9 Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica
diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Ga 1:6-9 RVR 1960.
El peligro de un evangelio diferente
a. Gálatas 1:7 dice tres cosas acerca de este evangelio diferente. En primer lugar, se
trata de un Evangelio ilegítimo (el cual no es otro). En segundo lugar, no es bueno para
nada más que problemas (que os atribulan). En tercer lugar, se trata de una distorsión
del verdadero evangelio. (Pervertir el evangelio de Cristo).
b. Lo cual no es otro: Pablo reconoce que este evangelio diferente no es realmente otro
evangelio en absoluto. Esos Los que promovieron este evangelio diferente tal vez
dijeron: “Sabemos que nuestro mensaje es diferente al mensaje de Pablo. Él tiene su
verdad, y nosotros tenemos la nuestra. Él tiene su evangelio, y nosotros tenemos el
nuestro. “Pablo rechaza la idea de que su mensaje es un evangelio legítimo alternativo
“de cualquier manera.
c. Hay algunos que os perturban: Los que trajeron este “otro evangelio” a los Gálatas
les trajo problemas. No anuncian su mensaje como problemas, pero eso es lo que era.
d. Para pervertir el evangelio de Cristo: El “otro evangelio” era realmente una perversión
o una distorsión del verdadero evangelio de Jesucristo. No “empezar de cero”, que
constituyen un nuevo nombre para Dios y pretender tener un nuevo salvador. Se utilizó
los nombres e ideas familiares a los cristianos de Galacia, pero un poco torcido las ideas,
y esto hizo que su mensaje lo más engañoso.
e. Quieren pervertir el evangelio de Cristo, Pablo claramente dice que estas personas
quieren pervertir el evangelio de Jesús. ¿Por qué iba alguien a querer pervertir el
evangelio de Cristo?
El intentar cambiar el evangelio tenía el mismo efecto de convertirlo en lo opuesto, lo
contrario a lo que era en realidad
En nuestros días hay muchos cultos y sectas que están intentando presentarnos otro
evangelio. Aunque aquellos que los propagan puedan ser seguidos con la misma
devoción que si fueran ángeles, hay que recordar que, después de todo, hasta Satanás
mismo puede transformarse en un ángel de luz
Y que el predicase un evangelio diferente, caería bajo maldición. Realmente, no podría
haber un castigo más severo.
Galatas 3:22-29
22
Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en
Jesucristo fuese dada a los creyentes.
23
Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella
fe que iba a ser revelada. 24 De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a
Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. 25 Pero venida la fe, ya no estamos
bajo ayo, 26 pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; 27 porque todos los
que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. 28 Ya no hay judío ni
griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno
en Cristo Jesús. 29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y
herederos según la promesa. RVR Ga3:22-29
"Pero antes que llegara la fe, estábamos confinados bajo la Ley, encerrados
para aquella fe que iba a ser revelada".
La frase antes que llegara la fe se refiere, por supuesto, a la fe en el Señor Jesucristo,
quien murió por nosotros.
O sea, que hasta que vino el Señor Jesucristo, la ley incluía a la misericordia porque
establecía la existencia de un propiciatorio, que era la tapa del arca de la alianza, del
pacto. Allí se encontraba el lugar donde Dios entraba en contacto con su pueblo para
perdonarlo
"De manera que la Ley ha sido nuestro guía para llevarnos a Cristo, a fin de
que fuéramos justificados por la fe"
En el libro del profeta Isaías 64:6 hemos leído que la justicia del hombre era como
trapos sucios a los ojos de Dios. Él no aceptó el guardar la Ley para obtener la salvación
porque la Ley no podía salvar; sólo podía condenar. No fue dada para salvar a los
pecadores sino para que ellos supieran que eran pecadores. No removía el pecado sino
que lo revelaba, lo ponía en evidencia. No podía evitar que el ser humano pecara, porque
el pecado ya había llegado a la raza humana. La ley demuestra que el hombre, en
realidad, no es como algunos lo han presentado, como un pecador sofisticado, refinado,
educado. Puede que lo parezca, pero a la hora de la verdad, en su estado natural, es un
ser detestable, vulgar, injusto y sin ningún atractivo.
Así que la ley prueba que el ser humano es un pecador, pero no lo convierte en un santo,
puro y limpio.
"Pero ahora que ha venido la fe, ya no estamos bajo un guía"
La palabra en griego que se utiliza aquí para nuestro término guía es "paidagogus", que
quiere decir, "el que cuida a los niños".
Pablo estaba diciendo aquí era que la Ley era nuestro "paidagogos". Era como si la Ley
hubiera dicho: "Mira niño, yo no puedo hacer nada más por ti. Así que quiero tomarte
de la mano y llevarte a la cruz de Cristo. Tú estás perdido, y necesitas a un Salvador".
Por ello decimos que el propósito de la Ley era el de conducir a los seres humanos a
Cristo,
"Porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús, pues todos los que
habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos".
Uno se convierte en un verdadero hijo de Dios por la fe en Cristo, y eso es todo lo que
se necesita para ello. La salvación no equivale a la fe y algo más. Sino que la fe, y nada
más que la fe, le convierte a uno en un hijo de Dios. Nada más puede convertirle a
alguien en un hijo de Dios. Y esto queda suficientemente claro en este versículo, que
declara enfáticamente todos sois hijos de Dios ¿y cómo? por la fe en Cristo Jesús.
"Pues todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis
revestidos".
El bautismo por agua es siempre un rito bautismal y creemos en ese rito con todo nuestro
corazón. Creemos que cada creyente debe ser bautizado y debe ser bautizado por
inmersión; porque la inmersión claramente ilustra al verdadero bautismo, que es el
bautismo del Espíritu Santo, el bautismo que coloca o une a alguien al cuerpo de los
creyentes
"Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer,
porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús".
En Cristo no existen las barreras raciales. Cualquier persona que esté unida a Cristo es
mi hermano o hermana, y no importa cuál sea el color de su piel; porque lo que me
interesa es el color de su corazón
"Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente descendientes de Abraham sois, y
herederos según la promesa".
¿cómo podemos ser nosotros descendientes de Abraham? Por el hecho de que Abraham
fue salvo por la fe, y nosotros somos salvos por la fe.
Es que si yo estoy unido a Cristo y usted también lo está, ambos pertenecemos a la
descendencia de Abraham y somos herederos según la promesa.