ENTRE MUNDOS ( SEGUNDA PARTE )
Capítulo 6: Ecos del Corazón
Han pasado cinco años desde que Lior cerró el Umbral de Cristal. Neotera ha cambiado:
las emociones ya no están reguladas, y la gente sueña sin miedo. Todo gracias al
Proyecto Kaen, una red que traduce sentimientos en energía pura.
Pero Lior sigue sintiendo una ausencia, una vibración interdimensional en su pecho. A
veces, en los reflejos del metal líquido o al borde del sueño, jura escuchar la risa de
Kaen… o sentir su tacto.
Una noche, una grieta aparece de nuevo. Esta vez… en el cielo de Neotera.
Pero no es un portal.
Es una herida.
Capítulo 7: El Vacío Despierta
Un equipo de exploradores entra en la grieta. Solo uno vuelve.
“El Vacío tiene voz… y está llamando a Lior por su nombre.”
Lior descubre que al sellar el Umbral de Cristal, no lo cerró del todo. Lo comprimió. Y
ahora algo al otro lado —una fuerza sin nombre— ha comenzado a alimentarse de los
recuerdos de Kaen que vive en su mente.
“Lo que sientes por él… lo está trayendo de vuelta. Pero no solo a Kaen.”
Capítulo 8: El Kaen Fragmentado
En medio del colapso dimensional, Lior viaja al núcleo de la red de portales para buscar
respuestas. Allí, entre mundos rotos, ve a Kaen… pero está diferente. Dividido.
Fragmentado en versiones opuestas de sí mismo.
Uno es oscuro, lleno de rabia, alimentado por el dolor del abandono.
Otro es puro, como la primera vez que se conocieron.
“Tu amor me mantuvo vivo —dice Kaen— pero también me rompió. Si me eliges…
uno de nosotros morirá.”
Capítulo 9: La Decisión Imposible
Lior tiene una opción: estabilizar a Kaen fusionando ambas mitades, pero eso liberaría
completamente al Vacío. O borrar todos sus recuerdos de él, sellando al Vacío para
siempre… pero perdiendo a Kaen con ello.
En el instante final, Lior toma la decisión más dolorosa: no elegirá.
En lugar de eso, entra al Vacío, dejando su mundo atrás, llevando consigo la mitad más
oscura de Kaen… para que la mitad buena pueda vivir.
“Si tengo que perderme para que tú vivas… que así sea.”
Capítulo 10: El Nuevo Umbral
Lior desaparece. Pero el mundo no se olvida de él.
En las estaciones de control dimensional, aparece un nuevo patrón: un portal que no va
a un lugar… sino a un sentimiento.
Al cruzarlo, la gente ve cosas: amores perdidos, versiones de sí mismos que no pudieron
ser… y, a veces, una figura solitaria con ojos grises y un tatuaje dorado en la muñeca.
Kaen.
Vivo. Completo. Esperando.
Epílogo: Más Allá del Infinito
En el centro del Vacío, una chispa arde.
Dos voces se entrelazan. Una de orden, otra de caos.
“Te busqué en todos los mundos posibles.”
“Y yo esperé en todos los imposibles.”
El Umbral de Cristal se abre una última vez. Esta vez… desde dentro.
Y por fin, Lior y Kaen se abrazan. No como recuerdos, ni fragmentos.
Sino como dos mitades del mismo universo.