7 ORACIONES
1. CANTICO DE DANIEL
Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres:
a ti gloria y alabanza por los siglos.
Bendito tu nombre, santo y glorioso:
a él gloria y alabanza por los siglos
2. EL MAGNIFICAT (CANTO DE MARÍA)
Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humillación
de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí. Su nombre es
Santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo, dispersa a los soberbios de corazón. Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los
humildes. A los hambrientos los colma de bienes y a los ricos despide vacíos.
Auxilia a Israel su siervo, acordándose de su santa alianza según lo había prometido a nuestros padres en favor de
Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en principio ahora y siempre por los siglos de los siglos.
Amen.
3. HIMNO DEL ESPIRITU SANTO
Ven creador Espíritu, de los tuyos la mente a visitar, a encender en tu amor los corazones, que
de la nada te gustó crear. Tú que eres gran Consolador, y Don Altísimo de Dios; Fuente viva, y
Amor, y Fuego ardiente y Espiritual unción.
Tú, generoso en dádivas, tú, poder de la diestra paternal; tú, Promesa magnífica del Padre que al
torpe labio vienes a soltar. Con tu luz ilumina los sentidos, los afectos inflama con tu amor, con
tu fuerza invencible fortifica la corpórea flaqueza y corrupción.
Lejos expulsa al pérfido enemigo, danos pronto tu paz, siendo tú nuestro guía, toda culpa
lograremos evitar. Denos, tu influjo conocer al Padre; denos, también al Hijo conocer, y en ti, del
Uno y Otro, Santo Espíritu para siempre creer.
A Dios Padre, alabanza, honor y gloria, con el Hijo, que un día resucitó, y a ti, abogado y consuelo
del cristiano, por los siglos de los siglos se rinda admiración. Amén.
4. INSTRUMENTO DE TU PAZ
Oh, Señor, hazme un instrumento de Tu Paz .
Donde hay odio, que lleve yo el Amor.
Donde haya ofensa, que lleve yo el Perdón.
Donde haya discordia, que lleve yo la Unión.
Donde haya duda, que lleve yo la Fe.
Donde haya error, que lleve yo la Verdad.
Donde haya desesperación, que lleve yo la Alegría.
Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz.
Oh, Maestro, haced que yo no busque tanto ser consolado, sino consolar;
ser comprendido, sino comprender;
ser amado, como amar.
Porque es:
Dando , que se recibe;
Perdonando, que se es perdonado;
Muriendo, que se resucita a la
Vida Eterna.
5. ORACION DE LA MAÑANA
Procura levantarte cada día a una hora fija y temprano. Así tendrás tiempo para todo.
Te levantarás con prontitud, fervor y modestia:
Hecha devotamente la señal de la Cruz y, después de haberte vestido y arreglado (pues estarás en presencia de Dios
especialmente al ofrecer tu día), puedes rezar las siguientes oraciones, y mejor si lo haces de rodillas, delante de alguna
imagen.
Por la mañana, al medio día y por la noche reza el "Angelus" o el "Regina Caeli""
Rezar cada cierto tiempo alguna jaculatoria te mantendrá en presencia de Dios y te evitará caer en pecado.
Señor Dios Omnipotente, que nos has permitido llegar al principio de este día, guárdanos hoy con tu poder, para que no
caigamos en pecado, antes bien, todos nuestros pensamientos, palabras y obras se dirijan a cumplir tu Santa Ley.
6. ORACION DE LA NOCHE
Así como nuestro primer pensamiento del día debe ser para Dios, también debe serlo el último. No se te pase nunca por
alto la oración de la noche, antes de acostarte.
Dios mío, Jesucristo: Te doy gracias por todos los beneficios que has dispensado en este día. Te ofrezco mi sueño y todos
los momentos de esta noche y te pido me conserves en ella sin pecado. Por esto me pongo dentro de tu santísimo
Costado y bajo el manto de mi Madre, la Virgen María. Asístanme y guárdenme en paz los santos Ángeles y venga sobre
mí tu Bendición.
7. SANTO ROSARIO (DOLOROSA, ILUMINOSA, GOSOZOS)
.- Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, del
Hijo y del Espíritu Santo.
- Abre Señor mis labios, para alabar tu nombre y el de Tu Santa Madre.
.- Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador y redentor mío, por ser tú quien eres y porque te
amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. Quiero y propongo firmemente
confesarme a su tiempo. Ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de mis pecados. Y confío en que en
tu bondad y misericordia infinita, me los perdonarás y me darás la gracia para no volverte a ofender. Amén.
.- Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles
- Y enciende en ellos el fuego de tu amor.
.- Envía tu Espíritu Creador
- Y renueva la faz de la tierra.
.- Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo; haznos dóciles a sus
inspiraciones para gustar siempre del bien y gozar de su consuelo. Por Cristo nuestro Señor. Amén