0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas5 páginas

Revoluciones Cientificas

Thomas Kuhn, en su obra 'La estructura de las revoluciones científicas', argumenta que el progreso científico no es lineal, sino que avanza a través de quiebres o revoluciones que cambian los paradigmas. Los paradigmas definen cómo se produce el conocimiento y, al enfrentarse a anomalías, pueden entrar en crisis, dando paso a nuevos paradigmas que reorganizan la disciplina. Esta teoría sugiere que los paradigmas son inconmensurables, lo que implica que no se puede afirmar que uno sea superior al otro, ya que cada uno ofrece una visión radicalmente diferente del conocimiento.

Cargado por

Agustina Correa
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas5 páginas

Revoluciones Cientificas

Thomas Kuhn, en su obra 'La estructura de las revoluciones científicas', argumenta que el progreso científico no es lineal, sino que avanza a través de quiebres o revoluciones que cambian los paradigmas. Los paradigmas definen cómo se produce el conocimiento y, al enfrentarse a anomalías, pueden entrar en crisis, dando paso a nuevos paradigmas que reorganizan la disciplina. Esta teoría sugiere que los paradigmas son inconmensurables, lo que implica que no se puede afirmar que uno sea superior al otro, ya que cada uno ofrece una visión radicalmente diferente del conocimiento.

Cargado por

Agustina Correa
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

HISTORIA DE LA CIENCIA: “LAS REVOLUCIONES CIENTIFICAS”

Thomas Samuel Kuhn (1922-1996) fue un reconocido epistemólogo estadounidense nacido en


Cincinnati, Ohio; obtuvo su título en la Universidad de Harvard, en el campo de la física teórica.
Más tarde se orientó hacia la filosofía y la historia de la ciencia, dando clases en las
Universidades de Harvard, Berkeley, Princeton y Massachusetts. En 1962, Kuhn publicó La
estructura de las revoluciones científicas, obra en la que propuso que las ciencias no progresan
lineal o acumulativamente, según un método científico dado, sino que avanzan de acuerdo con
quiebres o rupturas revolucionarias.

A partir de analizar la historia del pasaje de la teoría geocéntrica a la heliocéntrica en


astronomía, encontró que las teorías y las cosmovisiones que prevalecían en un momento
dado podían variar mucho respecto del período anterior. Postuló entonces que el
conocimiento no avanza linealmente, sino que tiene rupturas, momentos en que entra en
crisis, y como resultado de esa crisis aparece una revolución que produce conocimientos
esencialmente distintos, y que en ciertos aspectos pueden ir en contra del conocimiento
anterior. Cada vez que se producen esas crisis y esas revoluciones, Kuhn afirma que hay un
cambio de paradigma. Ante este cambio, el conocimiento de una disciplina científica se
reestructura y debe recomenzar, hay que traducir todo lo que se sabía, a los términos del
nuevo paradigma. Entonces, la ciencia no va avanzando acumulativamente, sino que avanza,
se estanca, entra en

LOS PARADIGMAS Y LAS REVOLUCIONES CIENTÍFICAS

Kuhn afirma que un paradigma está constituido por supuestos teóricos, leyes explícitamente
establecidas, formas normales de aplicación de dichas leyes, selección de instrumental y
técnicas instrumentales, prescripciones metodológicas generales y algunos principios
metafísicos generales que son aceptados y adoptados por los científicos de una determinada
comunidad. El paradigma regula cómo debe ser producido el conocimiento, cómo deben ser
los instrumentos para producirlo, cuáles son los objetos que se van a estudiar, cómo deben ser
las teorías, define incluso cuáles van a ser los problemas (enigmas) que deben ser resueltos y
hasta define cómo deben ser observados e interpretados los hechos de la experiencia.

Pre-ciencia: Antes de la aparición de un paradigma en el seno de una disciplina,


hay varios modelos de cómo debe ser producido el conocimiento que compiten
entre sí. Dicha disciplina aún se encuentra en un período de Pre-Ciencia.

Ciencia Normal: Cuando aparece un paradigma, que es una forma válida, aceptada
por la comunidad científica, de producir el conocimiento científico en esa
disciplina, comienza un período de Ciencia Normal. Durante este período la
actividad de resolver problemas está gobernada por las reglas del paradigma en
cuestión, que provee los medios para solucionar los problemas que en él se
formulan. Kuhn diferencia la Ciencia Normal, madura, de la Pre- Ciencia, inmadura,
por la existencia de un paradigma, que involucra un acuerdo en lo fundamental. En
la Pre-Ciencia predomina el desacuerdo y se debate constantemente acerca de lo
fundamental, suele haber tantas teorías como científicos importantes hay en la
disciplina. Una ciencia madura es la que se rige por un solo paradigma. Kuhn
considera que será justamente la existencia de un paradigma que pueda organizar
la ciencia normal, lo que establecerá la diferencia entre lo que es ciencia y lo que
no lo es. En un período de Ciencia Normal todos los científicos aceptan enfocar
determinados temas o proyectos de investigación, ya que estos son los
fundamentales para ir avanzando en el desarrollo del conocimiento científico tal
como está definido en una disciplina por el paradigma vigente.

Esto permite concentrar los esfuerzos y generar avances sustanciales para esa disciplina.
Durante el período de Ciencia Normal, los científicos tienen una actitud acrítica hacia el
paradigma; si no fuera así, se estaría discutiendo siempre acerca de los supuestos y métodos y
no se llegaría a profundizar en el desarrollo y avance de los conocimientos dentro del
paradigma. En realidad, de acuerdo con Kuhn, los científicos que participan de la ciencia
normal de un período no saben que están adhiriendo a un paradigma, para ellos el
conocimiento válido es el que les marca su disciplina o su escuela. La presencia del paradigma
es tan hegemónica en una época dada, que ni se duda acerca de su validez, porque ni siquiera
se lo ve.

Primeras Anomalías: A pesar de ser tan poderosos, la historia de la ciencia muestra


que todo paradigma en algún punto empieza a tener problemas. Empiezan a surgir
hechos que contradicen lo que decía el paradigma o que no pueden ser resueltos
en la forma en que el paradigma había dicho que la ciencia debía hacerlo. Dentro
de un período de ciencia normal, los problemas que no pueden ser solucionados
son vistos como anomalías, puntos donde los científicos aún no llegan a producir el
conocimiento adecuado, deben seguir investigando y perfeccionando sus
resultados o sus métodos. Vale decir que las anomalías no son consideradas como
falsas o insuficiencias del paradigma, sino como dificultades que se tienen que
superar. Hay dos ejemplos de anomalías que son tristemente famosas en nuestra
época: una de ellas es el cáncer y otra el sida; en ambos casos nos encontramos
con insuficiencias en la capacidad de los paradigmas que orientan nuestras
explicaciones y terapéuticas frente a enfermedades similares.

Crisis del Paradigma: Si en una disciplina científica, que organiza su producción de


conocimientos de acuerdo con un paradigma, las anomalías se acrecientan y
comienzan a restarle confianza al mismo, si hay inseguridad y se comienzan a
cuestionar los fundamentos, estamos ante una Crisis o Emergencia. Igualmente, se
intentará defender el paradigma con nuevos argumentos, o se intentará restarle
importancia a los hechos señalados por las anomalías, ya que por el momento, no
hay otra alternativa mejor para utilizar como paradigma dentro de esa disciplina.

Paradigma Alternativo: La crisis se agravará si aparece un paradigma rival, que será


distinto e incompatible con el anterior. Generalmente, fuera de los lugares
centrales de producción de conocimientos, en algún margen, aparecerá un
Paradigma Alternativo.
Revolución Científica: La crisis se va a resolver cuando el paradigma nuevo
conquiste la adhesión de la comunidad científica. Esta discontinuidad que se da
por el cambio de paradigmas constituye una Revolución Científica. En muchos
casos, lo que concita la atención de los científicos es un logro, un hallazgo clave
que ha producido algún científico o algún grupo de estos. Muchas veces no hay
suficientes argumentos para convencer lógicamente sobre la superioridad del
nuevo paradigma, pero igualmente se produce una “conversión” al nuevo
paradigma.

Nuevo Periodo de Ciencia Normal: forma de producir conocimientos, según un


nuevo enfoque, nuevas teorías y nuevas metodologías. El nuevo paradigma
enmarcará un nuevo período de ciencia normal, hasta que se enfrente
nuevamente con un incremento de las anomalías, se produzca una nueva crisis y
así sucesivamente.

INCOMENSURABILIDAD

La teoría de Kuhn representa un cuestionamiento fuerte a la idea de progreso


científico. Si comparamos el paradigma que estaba antes y el paradigma nuevo, ¿se
puede decir que el nuevo es mejor que el anterior? La respuesta de Kuhn es que la
relación que hay entre paradigmas es una relación de inconmensurabilidad, es decir,
los paradigmas no son comparables, no se puede decir que uno es mejor que el otro,
porque justamente un paradigma postula una concepción radicalmente diferente del
anterior. El nuevo paradigma, que adviene después de una crisis y una revolución, no
representa un conocimiento superior en términos absolutos, porque este segundo
paradigma también va a tener sus anomalías, su crisis, y a la larga seguramente será
reemplazado por otro paradigma alternativo. Al tratarse de paradigmas radicalmente
distintos, es muy probable que las anomalías generadas por cada uno, no se hubiesen
generado con el anterior, o que ni siquiera hubiesen asumido el estatuto de anomalías
para aquel. Esta forma de pensar el proceso de producción de conocimiento que
propone Kuhn es relativista, no hay un progreso en términos absolutos, hay una
acumulación parcial de los conocimientos, porque la secuencia es: paradigma,
acumulación, crisis, revolución y sustitución por un nuevo paradigma, luego se da
nuevamente acumulación, crisis, revolución, etc. El conocimiento evoluciona, pero no
se trata de una evolución por acumulación lineal, ya que las crisis implican quiebres,
discontinuidades, descartan la idea de avance lineal y progresivo. Por otra parte,
tampoco se trata de que el paradigma encuentre una forma de validación fuerte a
través de la comprobación empírica. La validación de los conocimientos se produce a
partir de la cosmovisión que representa el mismo paradigma, que es una estructura o
matriz de conceptos y significaciones que organiza una manera de ver el mundo. Los
hechos de la experiencia dependerán del mismo paradigma, y no al revés, como se
propone en el Inductivismo.
Se puede argumentar que el nuevo paradigma puede responder eficazmente a los
problemas que plantean las anomalías, lo cual no podía ser resuelto por el anterior.
Pero, en definitiva, el cambio que se hace no ofrece garantías suficientes de que el
conocimiento será categóricamente superador, ya que en el futuro el nuevo
paradigma tambien afrontará sus anomalías. Entonces ¿de qué depende en última
instancia la decisión de cambiar o no el paradigma? Kuhn afirma que esta decisión
obedece al consenso entre los científicos, es la comunidad científica la que define el
pasaje de un paradigma a otro. Como parte de una comunidad, los científicos están
atravesados por determinados intereses y valores. Su pertenencia a determinada
disciplina, escuela y otras tradiciones académicas marcará seguramente sus
preferencias.

EJEMPLO: ¿QUIÉN DESCUBRIÓ EL OXÍGENO?


Kuhn (1962) analiza en su obra el proceso de “descubrimiento” del oxígeno. En la
década de 1770, tanto Priestley, un científico y clérigo británico, como Lavoisier, un
científico francés, que trabajaba siguiendo las indicaciones del primero, produjeron
oxígeno en sus experiencias de laboratorio. El primero obtuvo el gas liberado por óxido
rojo de mercurio calentado, lo identificó como óxido nitroso, y lo conceptualizó de
acuerdo con el principio del flogisto como uno de los "aires" liberados por una
sustancia sólida. El segundo, Lavoisier realizó el mismo experimento, pero propuso que
el gas que se producía era "el aire mismo, entero, sin alteración, más puro, más
respirable". Un tiempo después, Lavoisier concluyó que este gas era una especie bien
definida, y que era uno de los dos principales componentes de la atmósfera,
conclusión que Priestley nunca quiso aceptar. ¿Por qué se dio esta interpretación tan
diferente entre ambos? Algunos años antes de este descubrimiento, Lavoisier había
señalado sus reparos hacia la teoría dominante en esa época, que explicaba la
combustión como el resultado de la liberación de un principio hipotético del fuego,
llamado flogisto. La investigación que permitió aislar el oxígeno sirvió para confirmarle
a Lavoisier, algo que ya estaba preparado para descubrir: cuál es la sustancia que la
combustión sustrae de la atmósfera, algo que Priestley fue incapaz de ver por sí
mismo, cuando hizo el mismo experimento. Este y otros descubrimientos asociados al
mismo, fueron los que permitieron a Lavoisier proponer un nuevo paradigma en su
disciplina, el cual llevo al nacimiento de la química moderna. Kuhn muestra entonces
que los problemas de conocimiento que no se pueden explicar adecuadamente desde
un paradigma, y que impiden encontrar respuesta a problemas concretos de la
realidad, pueden ser resueltos eficazmente desde otro paradigma, el cual propone una
manera radicalmente distinta de interpretar los fenómenos y el marco más general de
la realidad vinculado a una disciplina científica.

También podría gustarte