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Facultad de Ciencias Juridicas Y Politicas

El documento aborda el impuesto al valor agregado (IVA) en Argentina, describiendo su naturaleza como un impuesto indirecto que grava el consumo en diversas etapas de comercialización. Se detallan los principios rectores de los impuestos, la clasificación de los mismos y la complejidad del régimen tributario argentino, que involucra diferentes niveles de gobierno. Además, se especifican los sujetos pasivos del IVA y las obligaciones de los responsables inscriptos en relación con este tributo.

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El documento aborda el impuesto al valor agregado (IVA) en Argentina, describiendo su naturaleza como un impuesto indirecto que grava el consumo en diversas etapas de comercialización. Se detallan los principios rectores de los impuestos, la clasificación de los mismos y la complejidad del régimen tributario argentino, que involucra diferentes niveles de gobierno. Además, se especifican los sujetos pasivos del IVA y las obligaciones de los responsables inscriptos en relación con este tributo.

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FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS Y POLITICAS

SEDE: PASO DE LOS LIBRES

CARRERA: ABOGACIA

CÁTEDRA: FINANZAS PUBLICAS, DERECHO TRIBUATRIO Y FINANCIERO

CURSO: QUINTO

CUATRIMESTRE: PRIMERO

PROFESOR: CRISTIAN ALARCÓN

ALUMNA: LUCIA ORTIZ MARTINEZ DNI: 43.678.045

AÑO: 2.025

TRABAJO PRACTINO N°2

IMPUESTOS: IVA
Impuestos. Consideraciones generales

El impuesto es un tributo no vinculado, en el sentido de que su obligación tiene como


hecho generador una situación totalmente independiente de la actividad que despliega el
contribuyente como del propio Estado. Cito al autor Villegas para dar un breve concepto
“el tributo exigido por el Estado a quienes se hallan en las situaciones consideradas
por la ley como generadoras de la obligación de tributar (hechos imponibles),
situaciones éstas ajenas a toda concreta acción gubernamental vinculada a los
pagadores”.

Este es la principal fuente de financiamiento, y el Estado puede establecerlos porque


tiene la facultad o la posibilidad jurídica del Estado de exigir contribuciones con
respecto a personas o bienes que se hallan en su jurisdicción (Fonrouge). Este poder es
parte del imperium que posee todo Estado y que se traduce en la facultad de establecer
obligaciones y deberes a los ciudadanos dirigidos al interés público. En definitiva, que
el deber de colaboración y ayuda al sostenimiento de algunos bienes públicos como la
salud, la seguridad, la educación, etc. (siempre deben ser dirigidos a satisfacer un bien
común).

Principios rectores de los impuestos

Legalidad: este principio esta expresado en los artículos 4, 17 y 75 inc. 1 y 2 de la CN, y


el único que tiene la facultad de crear cargas impositivas es el Congreso. Es un requisito
esencial que la norma incluya todos los componentes fundamentales: el hecho
imponible que origina la obligación, quién debe pagar, la forma de calcular el monto, el
porcentaje aplicable (alícuota) y el plazo para su cumplimiento.

Capacidad contributiva: cada persona debe aportar al sostenimiento del Estado según su
situación económica, ya que no todos los contribuyentes están en igual posición, y que
la carga fiscal debe ajustarse a lo que cada uno puede afrontar sin afectar sus derechos.
Se manifiesta en tres formas: consumo, renta y patrimonio. Las bases imponibles deben
reflejar verdadera capacidad para pagar.

Igualdad: entre las personas con similar capacidad contributiva, excluyendo toda
discriminación arbitraria o injusta, contra personas o categorías de personas.

No confiscatoriedad: la propiedad privada puede resultar afectada cuando la carga


impositiva es excesiva, especialmente si se aplican alícuotas elevadas en determinados
impuestos. No está expresamente en la Constitución Nacional, pero si en forma
implícita en cuanto protege la propiedad, derecho contemplado en los art. 14, 17, 18 y
33.

Generalidad: implica que el sistema tributario debe alcanzar a todas las personas con
capacidad económica, evitando beneficios injustificados para ciertos sectores. Una vez
definidas las categorías de contribuyentes, el impuesto correspondiente debe aplicarse
de manera uniforme y equitativa a todos los que integran cada grupo, sin excepciones
arbitrarias.

Proporcionalidad: exige que los impuestos guarden una relación justa con la capacidad
contributiva de quienes deben pagarlos. Este principio no excluye la posibilidad de
aplicar impuestos progresivos, donde la alícuota aumenta junto con la base imponible.
En cambio, la proporcionalidad se da cuando la alícuota es fija, sin importar el monto de
la base. Expresado en la CN en los artículos, 4 las contribuciones deben imponerse de
forma "equitativa y proporcional", y el artículo 75 inciso 2 indica que los tributos
directos deben ser "proporcionalmente iguales" en todo el país.

Equidad: también llamado principio de justicia. Sintetiza a todos los demás principios
tributarios.

Clasificación de impuestos

Ordinarios y extraordinarios: Son impuestos permanentes aquellos cuya vigencia no


tiene límite de tiempo; es decir, que rigen mientras no sean derogados (IVA). Por el
contrario, son impuestos transitorios los que tienen un lapso determinado de duración,
transcurrido el cual, deberían dejar de existir (impuesto sobre los bienes personales).

Reales y personales: reales, consideran en forma exclusiva la riqueza gravada, con


prescindencia de la situación personal del contribuyente. Los personales, tienen en
cuenta la especial situación del contribuyente, valorando los elementos que integran su
capacidad de pago

Proporcionales y progresivos: Un impuesto es proporcional cuando mantiene una


relación constante entre su cuantía y el valor de la riqueza gravada. Es progresivo
cuando aumenta a medida que se incrementa el valor de la riqueza gravada. En la forma
corriente de aplicación actual, impuesto proporcional es el que tiene una alícuota única,
e impuesto progresivo es aquel cuya alícuota aumenta a medida que se incrementa el
monto gravado.

Financieros y de ordenamiento: Impuestos financieros son las prestaciones exigidas por


el Estado, y su fin exclusivo o principal es el de cubrir los gastos públicos, sin
retribución específica. Impuestos de ordenamiento son las prestaciones de dinero a las
que recurre el Estado, no prioritariamente para lograr ingresos sino para determinar una
conducta, un hecho u omisión. Suelen tener por objeto fomentar algunas actividades
estimulando a los contribuyentes para que las emprendan o, por el contrario, disuadirlos
de llevarlas a cabo.

Directos e indirectos: es la de mayor importancia en nuestro país, conforme la


delimitación de facultades impositivas entre la Nación y las provincias establecida en la
Constitución nacional (art. 75, inc. 2°).

 Según su posibilidad de traslación: por traslación se entiende la transferencia


económica de la carga impositiva de su pagador a un tercero. Directos son
aquellos que no pueden trasladarse; es decir, que se exigen de las mismas
personas que se pretende que los paguen. Indirectos son los trasladables; lo que
significa que se cobran a una persona dando por sentado o suponiendo como
algo probable que ésta se indemnizará a expensas de alguna otra.
 Según su modo de cobro: directos son aquellos que se perciben sobre la base de
registros o padrones de contribuyentes, ya que gravan situaciones relativamente
estables en el tiempo, como sucede con el impuesto inmobiliario. Indirectos no
se cobran según listas, porque recaen sobre hechos puntuales o eventuales, como
las operaciones de consumo.
 Según el tipo de riqueza gravada : directos gravan la riqueza por sí misma e
independientemente de su uso, mientras que los indirectos no gravan la riqueza
en sí misma, sino sólo en cuanto a su utilización (que hace presumir capacidad
contributiva).
 Según se refieran al objeto o al sujeto gravado : directos como los adjudicados al
rédito o a la posesión de un patrimonio por parte de un sujeto, y los impuestos
indirectos como los relativos a la transferencia de bienes, a su consumo o a su
producción.

Impuestos en el régimen argentino


En Argentina coexisten varios niveles de gobierno (nación, provincias, municipios y la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires), y por lo que el tema tributario se vuelve
especialmente complejo. Es por esto que se distribuyen las facultades para establecer
tributos, lo cual está regulado en parte por la Constitución Nacional, que define qué
impuestos puede crear cada jurisdicción. Un problema frecuente en la realidad es la
distinción entre poder tributario originario y poder tributario derivado. Esta
diferenciación se vuelve relevante porque diferentes entes gubernamentales pretenden
ejercer la potestad de imponer tributos.

De acuerdo a la Constitución la potestad tributaria se distribuye de dos maneras,


territorial: se distribuye entre 4 entes públicos territoriales independientes, que son de
existencia necesaria: nación, provincias, municipios y CABA; material: la CN reconoce
expresamente potestad tributaria a la nación y a las provincias. Se pueden presentar
conflictos porque no existe un criterio de definición unánime de impuestos directos e
indirectos. En base al artículo 75, es competencia del gobierno federal legislar en
materia (exclusiva y excluyente) de derechos aduaneros, impuestos aduaneros o de
importación y exportación. Concurrentemente con las provincias, el estado tiene
potestad para legislar en materia de impuestos indirectos, y competencia excepcional
para legislar en materia de impuestos directos.

Por su parte los municipios tienen potestad tributaria derivada, fue tras la reforma
constitucional de 1994, el artículo 123 establece que las provincias deben garantizar la
autonomía de los municipios, incluyendo aspectos económicos y financieros. Esta
disposición se complementa con el artículo 5°, que obliga a las provincias a asegurar el
régimen municipal. A partir de esta reforma, parte de la doctrina interpretó que se habría
reconocido a los municipios una potestad tributaria originaria. Sin embargo, en realidad,
el texto constitucional no otorga directamente esa facultad, sino que remite a las
constituciones provinciales, que son las que deben definir el alcance y contenido de la
autonomía municipal, incluyendo la posibilidad (o no) de que los municipios
establezcan sus propios tributos. En resumen, la potestad tributaria municipal es
derivada, y depende de lo que cada provincia decida otorgar en su normativa
constitucional.

Hecho imponible: no surge de una acción directa del Estado hacia el contribuyente,
sino que se vincula con elementos que reflejan su capacidad económica, como sus
ingresos, bienes o consumos. No se trata de cualquier hecho de la vida cotidiana, sino de
uno que evidencia la aptitud del individuo para aportar al sostenimiento del Estado.
Aunque el legislador tiene cierta libertad para definir qué hechos serán gravados, esa
elección debe estar razonablemente conectada con la capacidad contributiva del sujeto,
es decir, con su posibilidad real de afrontar una carga tributaria.

Impuesto al Valor Agregado (IVA)

El IVA es un impuesto indirecto, real y plurifásico, que recae sobre el consumo en cada
etapa de comercialización. Si bien su carga es soportada por el consumidor final, el
tributo es ingresado al fisco por los distintos actores económicos que intervienen en la
producción y comercialización de bienes y servicios. No obstante, no es el consumidor,
por lo general, el sujeto pasivo desde el punto de vista jurídico, sino otra persona que se
halla en cierta vinculación con el bien destinado al consumo antes de que este llegue a
manos del consumidor (por ejemplo, el productor, el importador, el industrial, el
comerciante).

Está regulado por su normativa específica es la ley N° 23349 (1997). Bajo la


denominación genérica de impuestos al consumo se comprende aquellos que gravan, en
definitiva, al último adquirente de un determinado bien o servicio.

Por fuera de lo que dispone la ley específica del IVA, el procedimiento de


determinación e impugnación de éste, se rige por las disposiciones de la ley 11.683.

Organismo que interviene

Su aplicación, percepción y fiscalización están a cargo de la Agencia de Recaudación y


Control Aduanero (ARCA) a través de la DGI, quedando facultada la Dirección General
de Aduana para la percepción del tributo en los casos de importación definitiva. Es un
impuesto real, puesto que su hecho imponible no tiene en cuenta las condiciones
personales de los sujetos pasivos, interesando sólo la naturaleza de las operaciones,
negocios y contrataciones que contienen sus hechos imponibles. A su vez, el IVA puede
ser encuadrado dentro de los impuestos a la circulación por cuanto, en definitiva, grava
los movimientos de riqueza que se ponen de manifiesto con la circulación económica de
los bienes.
Características del régimen: es aplicable a las operaciones de venta de productos
alimenticios para consumo humano, bebidas, artículos de higiene personal y limpieza,
excepto:

 Carnes y despojos comestibles de animales de las especies aviar y cunícula y de


bovinos, ovinos, porcinos, camélidos y caprinos, frescos, refrigerados o
congelados que no hayan sido sometidos a procesos que impliquen una
verdadera cocción o elaboración que los constituya en un preparado del
producto.
 Frutas, legumbres y hortalizas, frescas, refrigeradas o congeladas, que no hayan
sido sometidas a procesos que impliquen una verdadera cocción o elaboración
que los constituya en un preparado del producto.
 Pan, galletas, facturas de panadería y/o pastelería y galletitas y bizcochos,
elaborados exclusivamente con harina de trigo, sin envasar previamente para su
comercialización, comprendidos en los artículos 726, 727, 755, 757 y 760 del
Código Alimentario Argentino.

Deberán actuar como agentes de percepción los responsables inscriptos en el impuesto


al valor agregado que realicen las operaciones de venta indicadas anteriormente, y serán
pasibles de la percepción los responsables inscriptos en el IVA que adquieran y
comercialicen, sin transformación alguna, los productos detallados.

Hecho imponible

Constituyen hechos imponibles del impuesto al valor agregado (art. 1º), los siguientes:
1) las ventas de cosas muebles situadas o colocadas en el territorio del país siempre que
esas ventas sean efectuadas por los sujetos que la ley menciona, 2) las obras, locaciones
y prestaciones de servicios realizadas en el territorio de la Nación. En el caso de
telecomunicaciones internacionales se entiende que son realizadas en el país si su
retribución es atribuible a una empresa radicada en él; 3) las importaciones definitivas
de cosas muebles; 4) las prestaciones realizadas en el exterior, cuya utilización o
explotación efectiva se lleve a cabo en el país, cuando los prestatarios sean sujetos del
impuesto por otros hechos imponibles y revistan la calidad de responsables inscriptos.

Sujetos
Por su parte, el art. 4° de la ley 23.349 enumera los sujetos pasivos del tributo y dispone
que, una vez adquirido el carácter de sujeto pasivo del impuesto, en el caso de los inc. a,
b, d, e y f quedan gravadas con el IVA todas las ventas de cosas muebles relacionadas
con la actividad determinante de su condición de tal, sin importar el carácter que tengan
éstas para la actividad. Mantendrán la condición de sujetos pasivos quienes hayan sido
declarados en quiebra o concurso civil, con relación a las ventas y subastas judiciales
que se efectúen en ocasión de los procesos respectivos; sin perjuicio de lo dispuesto en
los arts. 6°, inc. c, y 8°, inc. b, de la ley 11.683.

Eliminada por la ley 25.865 la categoría del responsable no inscripto, corresponde


analizar las que se mantienen en la actualidad.

 Responsables inscriptos: El artículo 36 establece que las personas obligadas al


pago del IVA, según el artículo 4°, deben inscribirse ante la AFIP en el plazo y
forma que esta determine. Están exceptuados de esta obligación, aunque pueden
inscribirse si lo desean, los importadores por operaciones definitivas y quienes
realicen solo actividades exentas. Una vez que un sujeto reúne las condiciones
para inscribirse, asume todas las obligaciones legales previstas para los
responsables inscriptos. Entre esas obligaciones se destacan: Si venden, prestan
servicios o realizan locaciones gravadas a otros responsables inscriptos, deben
emitir factura con el IVA discriminado, incluyendo el número de inscripción de
ambas partes (art. 37). Si no lo hacen, se presume que no se pagó el impuesto, y
el comprador pierde el derecho al crédito fiscal del art. 12 de la ley del IVA, sin
posibilidad de probar lo contrario. Si venden a consumidores finales o sujetos
exentos, no deben discriminar el IVA en la factura. Si por error lo hacen,
deberán abonar ese impuesto como adicional sin poder trasladarlo al comprador.
 Consumidores finales: Se denomina así a quienes destinen bienes o servicios
para uso o consumo privado, y no son sujetos pasivos del IVA. Según lo
dispuesto por el art. 39, cuando un responsable inscripto realice ventas,
locaciones o prestaciones de servicios gravados a consumidores finales, no
deberá discriminar en la factura el gravamen que recae sobre la operación.

Exenciones y bases imponibles

La Ley del IVA, en su artículo 7°, establece una serie de operaciones que están exentas
del impuesto. Estas incluyen ventas, locaciones e importaciones definitivas de bienes
muebles, así como ciertos servicios, siempre que se cumplan las condiciones específicas
que la norma detalla. Entre los bienes y servicios exentos se encuentran los libros,
folletos, sellos postales, billetes de lotería oficial, monedas, agua potable, leche,
medicamentos para uso humano, y servicios educativos, religiosos o prestados por obras
sociales reconocidas, entre otros.

Además, el artículo 8° amplía las exenciones a ciertas importaciones, como las que se
realizan bajo franquicias aduaneras, las donaciones al Estado, y las exportaciones.

Por otro lado, el artículo 9° aclara que si una operación exenta o con beneficio
impositivo cambia de destino y ya no cumple con los requisitos que justificaban ese
trato preferencial, el comprador, importador o locatario deberá abonar el impuesto
correspondiente dentro de los diez días hábiles. Lo mismo aplica si la ventaja consistía
en una tasa reducida: en ese caso, deberá pagarse la diferencia no abonada.

En el caso de efectuarse una venta que respete el destino que motivó el trato
preferencial, la sustitución del sujeto no implica cambio de destino. En estos casos, el
nuevo adquirente asume las mismas obligaciones y responsabilidades que el anterior.
Las sumas que los responsables paguen como consecuencia de los cambios de destino
son computables en sus liquidaciones, en la medida en que lo autoricen las normas
legales que rigen el crédito fiscal.

En general, la base imponible de un impuesto es el valor sobre el cual se aplica la


alícuota para calcular el monto a pagar. Sin embargo, en el IVA funciona de forma
particular: lo que se calcula no es directamente el impuesto, sino el débito fiscal, y este
se compara con el crédito fiscal para determinar el monto final a ingresar.

En este tributo, la base imponible es el precio neto de la venta, locación o servicio, tal
como figura en la factura o documento equivalente emitido por el responsable,
descontando rebajas o bonificaciones habituales según las prácticas comerciales (art. 10,
párr. 1° de la ley). Si los descuentos se aplican en el mismo momento de facturar, se
restan directamente. Pero si se otorgan después, deben tratarse como comprobantes del
crédito fiscal conforme al artículo 12.
Cuando no hay factura o esta no refleja el valor real de mercado, se presume el valor
corriente como base imponible, salvo que se demuestre lo contrario. Esta medida busca
evitar posibles maniobras de simulación o fraude.

Alícuotas aplicables

El importe de la percepción a practicar se determinará aplicando, sobre el precio neto de


la operación que resulte de la factura o documento equivalente la alícuota del 3%.

El porcentaje indicado en el párrafo anterior será del 1,50% en los casos de operaciones
que se encuentren gravadas con la alícuota del 10,5%. Corresponderá efectuar la
percepción únicamente cuando el monto de la misma supere los $3.000, límite que
operará en relación a cada una de las transacciones alcanzadas por el presente régimen.

El monto de las percepciones que se les hubiera practicado, tendrá para los responsables
el carácter de impuesto ingresado y será computable en la declaración jurada del
período fiscal en que se efectuaron.

Al momento de emitir la factura o documento equivalente (conforme a la normativa de


facturación vigente) se consignará en esta última el importe percibido, en forma
discriminada y con mención expresa al régimen, constituyéndose como el único
documento válido para el cómputo previsto.
Régimen legal Ley N° 23.349.
Características -Impuesto indirecto (recae en consumidor final, pero lo pagan productores/comerciantes).
-Impuesto real (no depende de condiciones personales, solo naturaleza de la operación).
-Plurifásico (grava todas las etapas de producción y comercialización).
-Impuesto a la circulación (grava movimientos económicos de bienes y servicios).
-Aplicable a venta de productos alimenticios, bebidas, artículos de higiene y limpieza, con exclusiones específicas
como carnes frescas sin elaboración, frutas y verduras frescas, y ciertos productos de panadería sin envasar.
Hecho imponible -Venta de cosas muebles en el país. -Locaciones, obras y prestaciones de servicios. -Importaciones definitivas.
-Servicios del exterior usados en el país.
Sujetos - responsables inscriptos: Personas obligadas al pago del IVA que deben inscribirse en ARCA, emitir
factura con IVA discriminado, y cumplir todas obligaciones legales. No incluyen importadores definitivos ni
actividades exentas, salvo que quieran inscribirse.
Consumidores finales: Usuarios que destinan bienes o servicios para consumo privado, no sujetos pasivos, no
discriminan IVA en facturas.
Alícuota -Percepción del 3% sobre el precio neto de la operación.
-En operaciones gravadas con alícuota 10,5%, percepción reducida del 1,5%.
-La percepción se practica solo cuando el importe supera $3.000 por transacción.
-El IVA general es del 21% pero la percepción es un mecanismo de recaudación adicional.
Base imponible -Precio neto de la venta, locación o prestación, según factura o documento equivalente.
-Se descuentan rebajas o bonificaciones habituales si se aplican al momento de facturar.
-Si el descuento se otorga posteriormente, se considera en el crédito fiscal.
-Si no existe factura o esta no refleja valor real, se presume valor corriente de mercado para evitar evasión.
-En caso de operaciones exentas o con beneficio, si cambia el destino y ya no cumple condiciones, se debe abonar el
impuesto dentro de 10 días hábiles.
Exenciones -Bienes: libros, medicamentos, leche, agua, sellos postales, monedas, etc.
-Servicios: educativos, religiosos, obras sociales, etc.
-Importaciones exentas: donaciones, franquicias, exportaciones.
-Art. 9°: si cambia el destino del bien exento, nace la obligación de ingresar el impuesto
Organismo de -Agencia de Recaudación y Control Aduanero, a través de la DGI.
Control -Percepción, fiscalización y recaudación a cargo de ARCA.
Bibliografía:

 Villegas, Héctor B. “Curso de finanzas, derecho financiero y tributario” págs.


122/131 603/628. (Ed). 10. Astrea, Buenos Aires, 2016.
 Ley de Impuesto al Valor Agregado N° 23.349.
 Página de ARCA https://www.afip.gob.ar/monitoreo-fiscal/regimen-percepcion-
iva/caracteristicas.asp

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