2.3.1 Análisis de recursos naturales, culturales, geográficos e históricos del cantón.
Universidad Católica de Cuenca - Recurso Cultural.
La transformación de Cuenca como destino gastronómico se ha basado en varios
factores clave que han impulsado su crecimiento y consolidación. La profesionalización
del sector comenzó con la creación de escuelas como Senfock y el programa
universitario de Turismo y Gastronomía en 2004, que formaron a los primeros chefs
ecuatorianos con títulos universitarios. Este avance permitió la apertura de restaurantes
de alta calidad y el reconocimiento internacional de chefs como Carolina Sánchez y
Claudia Merchán, aunque el desarrollo enfrentó retos urbanos y económicos.
Entre 2008 y 2019, la oferta gastronómica en Cuenca creció aceleradamente,
diversificándose y consolidando a la ciudad como un destino emergente en la región. A
pesar de dificultades en la planificación urbana y decisiones gubernamentales, el sector
logró reinventarse y fortalecer su identidad culinaria, posicionando a Cuenca como un
epicentro gastronómico destacado.
La pandemia del COVID-19 modificó los hábitos turísticos y de consumo, impulsando
el turismo de naturaleza y experiencias sostenibles, así como el uso del delivery, que se
convirtió en esencial para la supervivencia de muchos negocios. Este cambio aceleró la
digitalización del sector y nuevas formas de interacción entre consumidores y
restaurantes.
Un factor importante en el atractivo turístico de Cuenca ha sido su nivel de seguridad y
estabilidad, superior al de otras ciudades ecuatorianas, lo que ha contribuido a fortalecer
tanto el turismo como la gastronomía local.
El crecimiento del sector se refleja en un aumento del 10% anual en la oferta
gastronómica, pasando de 1,019 restaurantes en 2022 a más de 1,300 en 2025. Este
desarrollo ha permitido a Cuenca competir con destinos tradicionales y obtener
reconocimiento internacional como capital culinaria de América Latina, gracias a la
colaboración entre restauranteros, productores y universidades.
La implementación de la educación gastronómica dual, que combina teoría y práctica en
empresas, ha mejorado la formación de futuros chefs y la calidad del servicio en
restaurantes, fortaleciendo la reputación de Cuenca como destino gastronómico.
Mercado 10 de Agosto - Recurso Cultural.
El Mercado 10 de Agosto es uno de los principales mercados de Cuenca, con una
tradición que se remonta a su inauguración en 1954. Su remodelación en 2004 permitió
mejorar su infraestructura y ampliar su oferta gastronómica, convirtiéndolo en un punto
de encuentro esencial tanto para residentes como para turistas. Con más de 650 puestos
de venta, este mercado ofrece una gran variedad de productos frescos y preparados,
reflejando la diversidad culinaria de la región.
Dentro del mercado, los visitantes pueden encontrar secciones especializadas que
incluyen frutas y verduras frescas, carnes, mariscos, hierbas medicinales y especias.
Además, cuenta con una zona de comedores donde se pueden degustar platos
tradicionales ecuatorianos como hornado, cuy asado, locro de papas y fritada de cerdo,
entre otros. El hornado es uno de los más populares, preparado con cerdo asado
lentamente en horno de leña, acompañado de mote pelado, llapingachos y ensalada.
El Mercado 10 de Agosto también es reconocido por sus rituales de sanación, conocidos
como “limpias”, que se realizan en determinados días de la semana. Estas prácticas
incluyen el uso de hierbas medicinales y técnicas ancestrales para eliminar energías
negativas y aliviar dolencias físicas. Este aspecto cultural del mercado le otorga un valor
especial dentro de la identidad cuencana.
Biocorredor Yanuncay - Recurso Natural y Geográfico.
Este cerro es conocido como la dolorosa y se extiende aproximadamente 30 kilómetros,
desde Campana Huaico hasta la comunidad de Soldados, atravesando la parroquia San
Joaquín. Este biocorredor forma parte de la microcuenca del río Yanuncay, que nace en
los páramos de Angas, a una altitud de 4,000 metros sobre el nivel del mar. A lo largo de
su recorrido, el río atraviesa zonas de gran belleza paisajística y riqueza cultural, con
ecosistemas como matorral húmedo montano, bosque siempre verde montano alto,
páramo de almohadillas y páramo herbáceo.
En cuanto a su biodiversidad, el Biocorredor Yanuncay alberga una gran variedad de
especies de flora y fauna. Entre los árboles más representativos se encuentran el sacha
capulí, aliso, pumamaqui, ciprés de cerro y polylepis. En términos de fauna, es posible
encontrar cóndores, águilas pechinegras, tigrillos, venados, zorros y zarigüeyas, además
de una diversidad de anfibios y reptiles. Surgió en el año 2000 como una iniciativa para
el desarrollo social y económico de los habitantes de la zona, promoviendo el manejo
sostenible de los recursos naturales y turísticos. A lo largo de la ruta, los visitantes
pueden disfrutar de actividades como senderismo, ciclismo, cabalgatas y pesca
deportiva, además de degustar platos típicos en comunidades como San José, Balcón del
Azuay, La Inmaculada, Chuchuguzo, Sústag y Soldados
Cerro Guagualzhumi - Recurso Histórico.
El Cerro Guagualzhumi significa “cumbre de monte de varones gemelos”, tiene raíces
en la tradición Cañari, una de las culturas indígenas más representativas de la región
antes de la llegada de los incas.
Desde tiempos prehispánicos, el cerro ha sido considerado un santuario sagrado,
utilizado para ceremonias religiosas, observaciones astronómicas y prácticas
espirituales. En la cosmovisión andina, las montañas son lugares de conexión con las
energías de la naturaleza, por lo que muchos sitios elevados son vistos como Apus,
entidades protectoras que guían a las comunidades.
Este cerro fue utilizado como punto estratégico por los Cañaris y posteriormente por los
incas, debido a su ubicación privilegiada, que permitía la vigilancia del valle. En
recorridos por la zona, se pueden encontrar vestigios arqueológicos, como fragmentos
de cerámica preincaica, lo que confirma su uso ancestral.