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CSJN Madina (Plazo Razonable)

La Corte Suprema ha declarado procedente el recurso extraordinario interpuesto por Marcelo Augusto Madina, anulando la sentencia de la Cámara Federal de Casación Penal que había declarado la extinción de la acción penal por prescripción. Se ordena al tribunal de origen que considere los aspectos constitucionales relacionados con la garantía de un juicio en un plazo razonable, que no fueron abordados en la decisión anterior. La Corte enfatiza que la duración excesiva del proceso puede afectar derechos fundamentales, permitiendo así la revisión de la decisión sobre la prescripción.

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CSJN Madina (Plazo Razonable)

La Corte Suprema ha declarado procedente el recurso extraordinario interpuesto por Marcelo Augusto Madina, anulando la sentencia de la Cámara Federal de Casación Penal que había declarado la extinción de la acción penal por prescripción. Se ordena al tribunal de origen que considere los aspectos constitucionales relacionados con la garantía de un juicio en un plazo razonable, que no fueron abordados en la decisión anterior. La Corte enfatiza que la duración excesiva del proceso puede afectar derechos fundamentales, permitiendo así la revisión de la decisión sobre la prescripción.

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M. 962. XLVII.

Madina, Mar~elo Augusto si recurso de casación.

Buenos Aires, Zi tte ~O de éJ:)/.1.


Vistos los autos: "Madina, Marcelo Augusto si recurso de
casación".

Considerando:

Que esta Corte comparte los fundamentos y conclusio-


nes del dictamen del señor Procurador Fiscal, cuyos términos se
dan por reproducidos en razón de brevedad.

Por ello, se declara procedente el recurso extraordinario y

,I se deja sin efecto la sentencia apelada. Vuelvan los autos al


tribunal de origen para que, por quien corresponda, se dicte un
nuevo pronunciamiento con arreglo a la doctrina aqui expuesta.
Notifiquese y c'

RICARDO LUIS LORENZETTI

CARLOS MAQUEDA CARMEN M. ARGIBAY

-1-
- "" t \' t

¡
-2-
M. 962. XLVII.
Madina, Marcelo Augusto s! recurso de casación.

-//-TO DE LA SEÑORA MINISTRA DOCTORA DOÑA CARMEN M. ARGIBAY

Considerando:

l°) Que en la decisión que se recurre, la Sala IV de


la Cámara Federal de Casación Penal tuvo a su estudio dos cues-
tiones: una, de derecho común, referida a la prescripción de la
acción, y la otra, de carácter constitucional, vinculada con la
garantia de la duración razonable del proceso. No obstante ello,
la mayoria del tribunal a quo solo se expidió respecto de la
primera, que versa sobre una materia que resulta ajena a la com-
petencia extraordinaria de esta Corte (articulo 15 de la ley
48) .

2°) Que tal como surge de la lectura de la resolución


recurrida, los jueces que votaron por revocar la resolución de
la Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata que habia de-
clarado extinguida la acción penal por prescripción, omitieron
completamente examinar el punto federal relativo a la garantia
mencionada, que la defensa habia propuesto oportunamente para su
tratamiento al presentar el memorial previsto por el articulo
466 del Código Procesal Penal de la Nación -cfr. acápite c de
ese escrito, agregado a fs. 1842/1848-.

3°) Que de esta forma, el a quo, pese a que tenia an-


te si una controversia relacionada directamente con un tema
constitucional, no se ha expedido sobre los aspectos del caso
vinculados con dicho asunto, circunstancia que, tal como ya lo
he señalado en la causa "Vea Murguia de Achard" (Fallos:

-3-
329:39561, constituye un obstáculo para que esta Corte Suprema
pueda ejercer correctamente su competencia apelada.

Por ello, y habiendo dictaminado el señor Procurador Fis-


cal, se declara procedente el recurso extraordinario y se reen-
via la causa al tribunal a quo para que otorgue debido trata-
miento al~er~en Notifiquese y remitase.

CARMEN M. ARGIBAY

-4-
M. 962. XLVII.
Madina, Marcelo Augusto si recurso de casación.

Recurso extraordinario interpuesto por Marcelo Augusto Madina, con la defensa


del Dr. Jorge Sandro.

Traslado contestado por el Dr. Juan Martín Romero Victorica, fiscal general.

Tribunal de origen: Sala IV, Cámara Federal de Casación Penal.

Tribunal que intervino con anterioridad: Cámara Federal de Apelaciones de Mar


del Plata.

-5-
M . Marcelo Augusto slrecurso de casación
M 962 L. XLVl1

S up re m a e or t e:

1
La Sala IV de la Cámara Nacional de Casación Penal
anuló la resolución dictada por la Cámara Federal de Apelaciones de Mar
del Plata. provincia de Buenos Aires, que había declarado prima facie la
extinción por prescripción de la acción penal respecto de Marcelo
Augusto M en orden al delito de malversación culposa de caudales
públicos, previsto en el artículo 262 del Código Penal (fs. 1793/1797
vta.) y, en consecuencia, ordenó la remisión de las actuaciones a dicho
tribunal para continuar su trámite (ver fojas indicadas como 1853/1856).
Contra este pronunciamiento, la defensa articuló
recurso extraordinario federal a fojas 186111869, que fue concedido por
el a qua (fs. 1876/1876 vta.).
II

Creo conveniente seftalar que, en forma previa a dicha


incidencia, la Sala IV de la Cámara Nacional de Casación Penal había
anulado el sobreseimiento que, respecto de M " se había dictado en la
instancia anterior. por lo que dispuso el reenvío de las actuaciones para d
dictado de un nuevo pronunciamiento; contra esa decisión se interpuso
recurso extraordinario federal que fue declarado mal concedido por V.E ..
Cabe destacar que, en dicha oportunidad, en el voto en disidencia del
doctor Zaffaroni se puso de manifiesto la posibilldad de encontrarse
prescripta la acción penal (ver fojas 1654/1660 y 169411700 del presente;
y fojas !!ll!!7 y 115/]17 del expediente es [Link] caratulado
··M , \1arcclo Augusto sirecurso de casación" que corre por cuerda).

En tales condiciones, la cámara fedcral -con una


nueva intcgración- dictó la resolución dcl 7 dc noviembre de 2007, antes
mencionada, que declaró extinguida la acción penal respeclQ de Madina
(ver fojas 179311797 vta.) que fue impugnada por el fiscal ante dicha
instancia (fojas 1801/1808 vta.).

Al presentar el memorial dcl artículo 466 del Código


Proccsal Penal de la ~ación, la defensa tóxpresó su rechazo al recur<;o de
casación interpuc~to y alegó que se encontraba afectada la garantía
constitucional de obtener un pronunciamiento judicial en un pla70
razonable, por lo que invocó la doctrina originada a partir del precedente
'·MattCl·· (fallos: 272:188») la vinculó con la relación exi~tente entrc la
duración razonable del proceso y la prescripción de la acción penal.
Asimi<;mo. sc refirió a las circunstancias de la causa para explicar porqué
la prolongación de su trámite devenía exccsiva (ver escrito de fojas
1!!42/1!!48).

En la re~()lución cuestionada del 4 de febrcro de 2011.


el a quo. también con nueva integración. consideró en su \'oto
mayofllaf10 que. a partir del nombramiento del imputado como
magistrado en la justicia provincial, se había mantenido incólume su
calidad de funcionario público, lo que hacía operar la suspensión de la
prescripción que establece el segundo párrafo del artículo 67 dcl Código
l'tónal, por lo que anuló la dcclaración de prescripción a su rcspecto y
M . Mareclo Augu~to s/recurso de casación
'vi 962 L. XLV!I

ordenó la prosecución del trámite dc las actuaciones (fojas señalizadas


como 1853/l!!56).
En la impugnación extraordinaria. con base en el
precedente de V.E. publicado en Fallos: 332:1512. el recurrcnte so'ituvo
que dicha resolución cra equiparable a definitiva por producir un
gravamen irreparable. desde que fundó su agravIo cn que el dere~ho J.:
obteller un pronunciamiento judicial en un pla70 razonable ~e en~onlraba

afeclado. rn cse sentido. intentó dcmo~trar, con hase en la doctrina sobre


arbitrarit;dad de sentencias, que la decisión Jd (j quu había omitido
rcalizar su análisis a la IU7 de aquella garanlía aun cuando tales
argumentos fueron cxpuesto~ ante el tribunal que. al apoyarse
cxclushamente en dispo~ici()ne~ de derecho eomún. se apartó de lo~

fallos de la Corte cn la materia. entre ellos. "Mattci", "Iy!oz7atti" y


"Barra" (Fallos: 272:188, 300:1102 y 327:327. rcspetivamente) que
reconocen la po~ihiliJaJ de declarar la pre~cripción. más allá dd régimen
legal que la regula. en los supuestos en los que la duración del proce~o

fuera irra70nable ([s. 1861/1869).

111
í:n el actual estado de la doctrina de V.E:... se
enl:uentra fuera de Ji&cusión la procedencia formal de la apelación
federal cuando se refiere a la garantía a s~r juzgado en un plazo ra70nablc
que aseguran lus artículos 7.5 y 8.\ de la Convención Americana subre
Derecho, Ilumanos. y cl artículo 14.3.c. del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos, ambos con jerarquía constitucional desde
1994. y la duración de la persecución penal permite considerar. prima
jade, la posibilidad de su afectación (conf. Fallos: 323:982; 327:327 y
4815; a cuyos fundamentos y citas cabe remitirse. en lo pertinente. en
razón de brevedad).
Es oportuno recordar que. esa inteligencia de la
cuestión ha importado hacer excepción al principio según el cual las
decisiones cuya consecuencia sea la obligación de continuar sometido a
proceso criminal no reúnen la calidad de sentencia definitiva a los fines
del articulo 14 de la ley 48. y que ese temperamento en particular ha sido
aplicado a las resoluciones que, como en el caso, rechazan la prescripción
de la acción penal (Fallos: 312:552 y 573; 315:2049; 322:360; 327:836 y
328:4423, entre otros).

IV
Por otro lado. y si bien la Corte tiene establecido que
lo relativo a la prescripción de la acción o de la pena es materia ajena a
la jurisdicción extraordinaria por versar esencialmente sobre lemas de
hecho y derecho procesal y común, propia de los jueces de la causa
(Fallos: 327:5668 y sus citas). también concluyó que cabe hacer
excepción a ese principio cuando el pronunciamiento recurrido carece de
fundamentación suficiente para ser considerado como acto jurisdiccional
válido. de acuerdo con la doctrina de la arbitrariedad de sentencias
(Fallos: 320:2957; 327:2273 y 328:3928, entre otros) a la que V.E. le ha
M , Marcelo Augusto s/recurso de casación
M 962 L. XLVII

asignado el caráctcr de medio idóneo para ascgurar el reconocimiento de


alguna de las garantías consagradas en la Ley Suprema (Fallos: 323:2510.
considerando 10°, con cita de Fallos: 310:324, considerando 5°).
En consecuencia, se ha afirmado que "si la duración
indefinida del procedimiento provoca una lesión a un derecho de rango
constitucional, la decisión que rechaza la extinción de la acción penal por
haber existido actos procesales interruptivos de la prescripción puede )'
debe ser revisada en esta instancia, con el fin de evitar que so color de
que se trata de interpretaciones de derecho comun se omita la
intervención de esta Corte en asuntos que. como se ha dicho. afectan
derechos federales" (Fallos: 323:982, considerando 6°).

Tal es la situación que. a mi modo de ver, aquí se


presenta, en tanto el a qUQ al resolver con prescindencia de las reglas
constitucionales in'liocadas y con exclusivo apego a las normas que
regulan la suspensión de la prescripción de la acción pcnal, no consideró
-sin dar fundamentos bastantes para ello- la incidencia en el caso de la
doctrina sentada por el Tribunal sobre el alcance que debe darsc al
derecho a obtener un pronunciamiento sm dilaciones indebidas.
reconocido a partir del precedente de Fallos: 272:188, cuando la excesiva
duración del proceso puede resultar irrazonable y la prescripción aparece
como instrumento jurídico adecuado para consagrar efectivamente esa
garantía (conf. Fallos: 334:1264 y sus citas).

No puedo dejar de advertir que también surge dc la


doctrina señalada que, por supuesto, tal derecho se encuentra limitado a
la demostración por parte de los apelantes de lo irrazonable de esa
prolongación, pues en esta materia no existen plazos automáticos o
absolutos y, precisamente, la referencia u las particuluridades del caso
apareee como ineludible (Fallos: 332:1512 v sus citas).

Al respecto, pienso que e,os a~pectos se hallan


plenamente desarrollados. tanto en el escrito de interpo~ición de este
recurso federal como en el de presentación del memorial de fojas
1842/ 1848. pue~ la pretensión de la defensa en cuanto a demostrar que el
trámite dado al proceso habría resultado injustifieadamentc excesivo se
fundó de manera adecuada en las constancias de la causa e. incluso. en el
análisis que de tales elementos realizaron otros magistrados que
intervinieron previamente)' que ob~ervaron la posible afectación de la
tutela constitucional en juego (ver voto en minoría del fallo de la Cámara
Nacional de Casación Penal de fojas 1853/1856, y votos que conformaron
la mayoría en la sentencia de la Cámara Ft:deral de Mar del Plata de fojas
179311797 \'Ia.). En definiti\a, oC han tenido en cuenta parámetro~ tales
como la falta de complejidad de la inHsligaeión y de pluralidad de
imputados. la inexistencia de planteos dilalorios tendientes a impedir el
progreso de la acción, y la predisposición del inculpado a cumplir las
respectivas obligaciones. Estos extremos. a ,u ve.:. fueron confrontados
con las l:aracterísticas de! delito culposo materia de investigación y con
las cirl:unstarlcias en que se desarrollaron los hechos. sobre eu)'a hase la
defensa alegó un estado de estancamiento procesal que llevaba alrededor
de nueve años, durante los cuales tuvieron lugar diferentes fallos
M . Marcelo Augusto slrecurso de casación
M 962 L XLVII

judiciales, apelaciones. nulidades, recusaciones y un prolongado tiempo


durante el cual la pesquisa no tuvo ningún rendimiento (~er fojas
1861 1 1869).

En conclusión, )" tal como fue establecido in re


"Salgado" (fallos: 332:1512) soy de la opinión quc la omisión por parte
del u qUIJ del tratamiento de la cuestión constitucional vinculada con el
alcance que debe darse al derecho a obtener un pronunciamiento sin
dilaciones indebidas, pese a encontrarse debidamente planteada por el
recurrente la irrazonabilidad de esa prolongación. 1,
descalificación del pronunciamiento conforme a la doctrina de V.E. e,1
materia de sentencias arbitrarias.

v
En tales condiciones pienso que, sin perjuIcio de la
resolución que pueda adoptarse acerca del fondo, V.E. debe declarar
procedente el recurso extraordinario y revocar el fallo apelado para que,
por intermedio de quien corH:~ponda. se dicte uno nuevu conforme a
derecho.

Buenos Aires, 30 de julio de 2012.

ES COPIA EDUARDO EZEQUIEL CASAL

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