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La Metáfora, Un Recurso en La Formación de Pensamiento

El artículo de Luz Amparo Fajardo Uribe explora las diferencias entre el lenguaje literal y el figurado, destacando cómo el lenguaje metafórico requiere procesos inferenciales y conocimiento pragmático para su comprensión. Se argumenta que el uso de metáforas en la comunicación no solo enriquece el lenguaje, sino que también es fundamental para la formación del pensamiento. Además, se discute la evolución del significado de las palabras y cómo el lenguaje figurado puede influir en la interpretación y comprensión del mensaje.
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La Metáfora, Un Recurso en La Formación de Pensamiento

El artículo de Luz Amparo Fajardo Uribe explora las diferencias entre el lenguaje literal y el figurado, destacando cómo el lenguaje metafórico requiere procesos inferenciales y conocimiento pragmático para su comprensión. Se argumenta que el uso de metáforas en la comunicación no solo enriquece el lenguaje, sino que también es fundamental para la formación del pensamiento. Además, se discute la evolución del significado de las palabras y cómo el lenguaje figurado puede influir en la interpretación y comprensión del mensaje.
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Praxis Educativa (Arg)

ISSN: 0328-9702
[email protected]
Universidad Nacional de La Pampa
Argentina

Fajardo Uribe, Luz Amparo


La metáfora, un recurso en la formación de pensamiento
Praxis Educativa (Arg), núm. 11, 2007, pp. 103-112
Universidad Nacional de La Pampa
La Pampa, Argentina

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La metáfora, un recurso en la formación
de pensamiento

Luz Amparo Fajardo Uribe*

Resumen The methaphor, a source in thought for-


Este trabajo pretende mostrar las diferen- mation process
cias entre el lenguaje literal y el lenguaje
no literal y enfatiza el hecho de que estas Abstract
dos formas de lenguaje están presentes en This paper pretends to show the dif-
la lengua cotidiana. El lenguaje literal no ference between literal and non literal
presenta ninguna dificultad de compren- language, and emphasizes the fact that
sión para el receptor por cuanto ésta sólo both of them are used in the everyday
requiere de un proceso de descodificación language. The literal language does not
que le permite alcanzar el nivel semánti- present any difficulty for the listener to
co de la lengua. En oposición, el lenguaje understand it because it only uses a de-
metafórico no sólo necesita ser descodi- coding process to reach the semantic level
ficado sino que requiere que el recep- of the language. The metaphorical lan-
tor desarrolle procesos inferenciales que guage, in opposition, not only needs to
le permitan entender lo que el hablante be decoded but requires the listener to
significó en ese momento específico de la develop inferential processes that let him
comunicación; es decir, el receptor nece- understand what the speaker means by
sita un conocimiento pragmático que le that statement in that specific moment
es dado por el contexto, por el hablante of the communication; that is to say, the
y por sus intenciones con el fin de com- listener needs a pragmatic knowledge giv-
prender el significado del hablante. Este en to him by the context, the speaker and
trabajo trata de mostrar cómo los proce- his intentions to understand the utterer’s
sos de cognición y formación de pensa- meaning. This paper shows how the cog-
miento se logran especialmente a través nition and the thought formation proc-
del uso del lenguaje metafórico. esses are achieved specially through the
use of the metaphorical language.

Palabras Clave: lenguaje literal, lenguaje Key Words: literal language, metaphori-
metafórico, procesos inferenciales, pro- cal language, inferential processes, cogni-
cesos cognitivos y formación del pensa- tion process, thought formation.
miento.
Detalle obra “La inviolabilidad del
domicilio”

H istóricamente se le atribuye al trabajo la aparición del lenguaje,


Gloria Corral

pues es en este contexto donde el hombre se ve abocado a


conocer el mundo, conceptualizarlo, rotularlo, relacionar e inter-
cambiar ideas acerca de éste. Gracias al trabajo, se reconoce al otro y
se le otorga la importancia que tiene en el proceso de supervivencia.
La comunicación aparece, en este contexto, como un instrumento
indispensable de interacción con el otro y, por lo tanto, requiere de
estrategias que la hagan cada vez más eficaz para lograr los obje-
tivos que el hablante se proponga. En esa búsqueda de precisión y
* Profesora asociada del departa-
mento de Lingüística de la Univer-
eficiencia se presentan como opciones lingüísticas el lenguaje literal
sidad Nacional de Colombia. Ma- y el lenguado figurado; su escogencia dependerá de las necesidades
gister en Lingüística Española del comunicativas y cognitivas que tengan los interlocutores.
Seminario Andrés Bello, Instituto
Caro y Cuervo. Doctora en Filología
Universidad Nacional de Educa-
ción a Distancia UNED. Licenciada Lenguaje figurado vs. Lenguaje literal
en Español Principal, Inglés mayor
de la Universidad Pedagógica Na- A la realidad nos acercamos a través del uso del lenguaje, pues
cional.
Calle 104 # 15-76 apartamento 301, mediante éste organizamos el mundo en base a conceptos y cate-
Bogotá D.C., Colombia. gorías que se manifiestan en el uso del lenguaje literal o del len-
[email protected]
guaje figurado. No obstante, en el proceso de intercambio que se

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Luz Amparo FAJARDO URIBE

establece entre dos participantes -no importa si de la comunicación ya que éste está construido en
se trata de un texto oral o escrito, o si se emplea base a realizaciones lingüísticas vivas y eficientes,
lenguaje literal o figurado-, el objetivo es llegar al y dadas sus características es impactante y fácil
otro, que ese otro sea capaz de descubrir el sen- de recordar; además, se presenta como el motor
tido de lo que se le está transmitiendo, que pue- a partir del cual se modifican significados ya exis-
da establecer las conexiones entre lo que se dice tentes, se generan nuevos y se da lugar a nuevas
y el mundo conceptual al que se está haciendo concepciones de la realidad.
referencia. El uso del lenguaje figurado implica que el
Cuando nos enfrentamos a la dicotomía en- proceso de comunicación no se reduce solamente
tre lo literal y lo figurado inevitablemente nos a comprender los elementos que allí se contienen,
vemos obligados a pensar en otras dicotomías ni a realizar simplemente operaciones de decodi-
que se mueven paralelamente: verdad-falsedad, ficación, sino que nos obliga a realizar procesos
real-imaginativo, convencional-novedoso, muer- de interpretación que tienen en cuenta la inten-
to-vivo, estable-inestable, denotativo-connotati- ción de quien produce el enunciado, su relación
vo, fijo-dinámico, entre otras, y rápidamente nos con el interlocutor y el contexto en el cual se en-
inclinamos a pensar que lo literal se identifica marca. Es decir, el proceso de interpretación del
con lo verdadero, lo convencional, lo muerto, lo lenguaje figurado exige que se lleven a cabo pro-
estable, lo denotativo, lo fijo; mientras que con- cesos inferenciales que permitan ir más allá del
sideramos que lo figurado le imprime a la co- significado de las palabras mismas y alcanzar, de
municación y a los procesos cognitivos todo lo esa manera, el sentido de los enunciados que un
imaginativo, lo novedoso, lo vivo, lo inestable, lo hablante determinado produce en unas circuns-
connotativo y quizás lo falso. tancias socio comunicativas particulares.
Tradicionalmente, se ha considerado que el Uno de los terrenos en los que la lingüística
lenguaje literal es el lenguaje de la cotidianidad, se ha movido con mayor dificultad es el del sig-
el que puede dar cuenta de la realidad de mane- nificado. A través de la historia de los estudios
ra exacta, el que responde a las reglas fijadas me- del lenguaje han surgido tendencias y corrientes
diante convenciones previamente establecidas y diferentes que intentan explicar este fenómeno;
al que se le pueden atribuir valores de verdad o así por ejemplo, desde la óptica de la teoría de
falsedad. El lenguaje literal no plantea dualidades los campos semánticos, se dice que el significa-
de significado dado su carácter preciso y concre- do que se le asigna a las palabras depende de su
to, por lo tanto, no plantea niveles de significa- relación con otras palabras que se mueven den-
ción sino que su capacidad significativa es única. tro del mismo terreno conceptual. Otros, se han
El lenguaje figurado o no literal, en oposición, ha dedicado a estudiar las palabras en relación con
sido considerado inexacto, dado que es el fruto de otras cuyo significado es semejante. Es enton-
caprichos lingüísticos individuales; además, dado ces cuando surge la sinonimia, la cual se explica
su carácter singular y subjetivo, no se le puede so- a partir del hecho de que varias palabras tienen
meter a pruebas de verdad o falsedad. Es conside- un mismo significado o por lo menos uno muy
rado anormal, como lo describía Aristóteles, y en cercano y, por lo tanto, se percibe una correspon-
ese sentido, afirmaba él, no es fundamental para dencia casi de uno a uno entre sus rasgos estruc-
comprender lo que se está comunicando, sino que turales. Sin embargo, estos modelos han dejado
es una forma de adornar lo que se dice. No sirve de lado lo relacionado con la comunicación en
a fines semánticos sino que su función es esen- cuyo caso, probablemente, los términos dejarían
cialmente pragmática, de ahí la importancia de de ser sinónimos perfectos.
que, tanto quien lo produce como quien lo escu- En oposición al estudio de la sinonimia, surge
cha, estén en capacidad de plantear la diferencia el de la polisemia, a partir del cual se afirma que
entre el significado que le ha sido asignado a un una misma palabra puede tener significados di-
enunciado determinado por convención previa y versos dependiendo de las situaciones en las que
el sentido que adopta dentro de un contexto lin- deba ser empleada. La sinonimia, entonces, se
güístico y comunicativo particular. De ahí que explica como un fenómeno de literalidad, mien-
se considere que exprese grados de significación tras que la polisemia da lugar a las construccio-
variables con el contexto. Sin embargo, y a pesar nes metafóricas. El fenómeno de la polisemia ha
de lo dicho, no podemos desconocer la impor- sido ampliamente estudiado en sus dimensiones
tancia del lenguaje figurado dentro de una teoría sincrónica y diacrónica. La segunda, particular-

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mente, ha permitido demostrar cómo algunas mo corriente o la así llamada literalidad. En la


palabras que, en un momento determinado de ‘muerte’ de una metáfora, el umbral cognitivo es
la historia, tenían una significación literal, han proyectado hacia adelante. Por eso podemos dis-
modificado su literalidad y adoptado significados cernir entre el proceso de envejecimiento de una
diversos –algunos de ellos metafóricos– dadas metáfora y su decaimiento eventual como una
las necesidades expresivas de los hablantes. Los parte constitutiva del desarrollo y crecimiento
significados polisémicos pueden convivir bajo cognitivo. (Radman, 1997:39).
el mismo rótulo por largos períodos de tiempo
El significado metafórico de una palabra se
sin que los significados nuevos borren necesaria-
entiende en el momento en que éste es compara-
mente los significados más viejos. En el caso de
do con el significado literal de la misma. Pero sur-
algunas palabras, inclusive se ha perdido el sig-
ge entonces el interrogante con respecto a ¿cuál o
nificado original, al punto que no se reconoce la
qué es el significado literal? En términos genera-
construcción metafórica que dio origen a la pa-
les es el que encontramos en los diccionarios, es
labra actual: ese es el caso de la palabra banco.
el que le es asignado habitualmente a la palabra
Recordemos que la palabra se origina en el ban-
en cuestión, lo cual, en principio, no dificulta su
co empleado por la persona que en otros tiem-
comprensión. Es lo denotativo, lo que permane-
pos prestaba dinero y se sentaba en éste en un
ce. El metafórico, por el contrario, no siempre
lugar que la gente ya conocía e identificaba. Es
se encuentra en los diccionarios, aunque vale la
decir, la palabra banco en un principio era es-
pena decir que en algunos casos se puede encon-
trictamente literal, pero con el paso de los años
trar alguna información acerca de estos usos. Lo
y dada la utilización metafórica que comenzó a
normal es que tengamos que utilizar el contexto
hacerse, se tornó polisémica. Debemos anotar
como recurso para la comprensión de este tipo
que los hablantes no reconocen hoy las utilizacio-
de significado: sólo descubrimos que una palabra
nes de banco como metafóricas, pues la mayoría
está siendo usada con un sentido metafórico si
de ellos desconocen el origen de la palabra con
la situamos en un contexto y la palabra en cues-
la que se designa la entidad financiera. Podemos
tión se utiliza en un sentido diferente al literal.
afirmar que las palabras en general poseen como
Generalmente ocurre que las otras palabras que
característica natural la posibilidad de engendrar
acompañan a la palabra usada en sentido meta-
usos nuevos, usos metafóricos, dado que éstos no
fórico conserven su literalidad. Sin embargo, es
dependen de las condiciones lingüísticas de las
importante mencionar que, a pesar de que las
palabras sino de las necesidades cognitivas, con-
demás palabras conservan su significado literal,
textuales y comunicativas que se les imponen a
se dan cambios sustanciales de significado en la
los hablantes.
totalidad del enunciado que contiene la palabra
Comúnmente se dice que con el paso del
cuyo significado se desvió.
tiempo aquellos usos del lenguaje que inicial-
Lo metafórico es lo figurado, lo imaginado;
mente fueron metafóricos van desapareciendo
son todas aquellas expresiones en las que tenemos
ya sea por el paso de los años, por los cambios
que identificar lo que podrían significar, a través
de hábitos o por modificaciones en las conven-
de procesos de interpretación que nos obligan a
ciones; tal es el caso de las palabras que ingresan
ubicar dentro de una gama de posibles conno-
al diccionario como entradas del lenguaje ordi-
taciones aquéllas que se acomodan más al con-
nario, por cuanto así se perciben en el momento
texto; el lenguaje metafórico, se dice, tiene un
en que entran a ser parte del inventario de lemas,
efecto contaminante que impide el razonamiento
o de aquéllas que pierden el efecto novedoso y
científico y objetivo. Lo literal se concibe como
emotivo propio de las metáforas. Sin embargo,
lo inmediato, transparente, objetivo, es la inter-
la metáfora no muere en su totalidad, sólo una
pretación semántica que se le asigna a un tér-
parte de ella, de ahí que reconozcamos, en mu-
mino de acuerdo con las reglas de composición
chos casos, el carácter metafórico que tuvo alguna
de la lengua, en una frase: lo que una expresión
vez. En el proceso de desaparición, esas metáfo-
lingüística es. Se dice también que lo literal está
ras que ‘mueren’ se convierten en el abono pre-
presente en la lengua convencional, es suscepti-
ciso para el crecimiento semántico de la lengua
ble de ser calificado con valores de verdad, es la
y el pensamiento.
materia prima a partir de la cual se construyen las
Una metáfora tiene un pasado que debemos co- definiciones del lexicón y a través del cual se emi-
nocer para apreciar el nivel de convencionalis- ten los conceptos de la gramática de una lengua.

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Luz Amparo FAJARDO URIBE

Tradicionalmente, se le consideró el uso lingüís- ferir. Lo metafórico viola las reglas restrictivas
tico preferido por la ciencia por cuanto refleja la de selección y es en esa medida que se percibe
realidad objetivamente, de ahí que los positivis- como una especie de cruce entre campos semán-
tas, por ejemplo, consideren que la metáfora no ticos, dado que se alteran las normas de la lógica-
tiene implicaciones cognitivas ya que ésta dice semántica por cuanto se asignan algunos de los
una cosa y significa otra, lo que no sucede con rasgos propios de una realidad a otra con la que
las expresiones literales. Inclusive hay propuestas no guarda similitud aparente.
teóricas que se inclinan por afirmar que lo lite- El método deductivo-positivista, por ejemplo,
ral es la base del significado, es lo que provee lo ha promulgado la utilización de un lenguaje lite-
básico, lo elemental, lo primario del significado. ral y lógico que describa los fenómenos científi-
El significado literal surge de la semántica de las cos de manera precisa, directa y verificable. Pues
palabras y de su organización sintáctica, en esa se considera que la metáfora, dado que no emplea
medida es independiente del contexto. un lenguaje objetivo, exacto y por tanto literal,
no hace posible la descripción de fenómenos, ni
El discurso literal permanece esencialmente den-
de descubrimientos científicos. Algunos teóricos
tro de un campo semántico. La predicación en
le temen a la falsedad de la metáfora por cuanto
el discurso literal tiene lugar dentro de un cam-
desconocen que ésta es una forma de engendrar
po; es decir, obedece a las reglas restrictivas de
conocimiento y de comunicar sentido.
selección que reflejan nuestra comprensión co-
mún acerca del conocimiento lógico, lingüístico La tradición de formas de procedimiento racio-
y el empírico bien arraigado. (Steinhart, E. y E. nal y de razonamiento científico ‘propias’ e ‘im-
Kittay, 1994: 42) propias’ tienen una larga historia. Está basada
en el dualismo entre racionalidad, objetividad,
Lo literal se puede percibir sin dificultad,
exactitud y factualidad asociadas con la ciencia,
mientras que lo metafórico lo tenemos que in-
por una parte, y la imaginación, subjetivi-
dad, expresión libre y ficción asociadas a la
literatura y al arte, por otra. La explosión en
el siglo XVII de la ciencia natural y del cien-
tificismo en el XIX, con su creciente optimis-
mo en la solución de problemas, profundizó
el vacío entre estos dos polos. El lenguaje me-
tafórico, asociado con esta última clase de
propiedades, fue, en consecuencia, colocado
en oposición al lenguaje de la ciencia. (Rad-
man, 1997:20).
El positivismo lógico, entonces, pro-
movió el empleo de la lengua literal con
el argumento de que el lenguaje científi-
co debe ser preciso, directo y verificable
y en ese sentido propende por la forma-
ción de nuevas palabras que den cuenta
de las necesidades expresivas de los ha-
blantes, asignándole siempre a cada pa-
labra un único referente. El semiólogo
Charles Peirce (1958), en oposición, ano-
taba, que los lógicos ante la posibilidad
de construir una lengua nueva, probable-
mente se inclinarían por tener proposi-
ciones que les brindaran información es-
pacial, temporal y relaciones de dentro y
fuera, para todo lo demás bastaría con el
empleo de metáforas.
“Visión I”
Horacio Srucci

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Consideramos importante resaltar que la me- sola vía y, en consecuencia, el problema del signi-
táfora proporciona nuevo vocabulario e introdu- ficado no puede resolverse satisfactoriamente den-
ce nuevas relaciones entre los objetos de la rea- tro de un código único. (Radman, 1997:20).
lidad, de ahí que puedan ser consideradas como
Se dice que siempre que enfrentamos un tex-
artefactos lingüísticos que proporcionan un con-
to intentamos acceder a él por la vía del lengua-
tenido cognitivo y no como simples elementos
je literal, que es una vía obligatoria como afirma
retóricos. Su utilidad, desde esta perspectiva, en
Glucksberg (1991), y accedemos a lo no literal
la descripción del objeto de estudio de la ciencia
solamente cuando la lectura inicial no nos per-
es amplia por cuanto se convierte en material im-
mite llegar al sentido que el texto adquiere en una
portante a partir del cual se construyen argumen-
situación comunicativa particular. En ese caso,
tos que hacen posible la ilustración de lo cientí-
aventuramos otras interpretaciones y, a partir de
fico. La metáfora, entonces, con el correr de los
ellas, inferimos los procesos cognitivos que sub-
años, ha ido perdiendo ese carácter estrictamente
yacen tras cada enunciado. Esta posición es am-
estético que se le atribuía desde la antigüedad, lo
pliamente criticada por Katz (1998), pues se con-
que ha hecho posible su uso en la producción y
sidera que, si el procesamiento básico de la lengua
comprensión de textos de orden científico.
es estrictamente literal, el costo de aventurar una
Es importante anotar que la metáfora no crea
interpretación no literal es excesivo, dada la difi-
nuevas palabras para dar cuenta de los múltiples
cultad que se presenta para encontrar la acepción
objetos y fenómenos de la realidad, sino que reor-
no literal de un término que sea apropiada para
ganiza las existentes de tal forma que brinda una
el contexto en el que está inmerso. Se conside-
nueva visión de éstas y les otorga nuevos senti-
ra, entonces, que tanto la opción literal como la
dos a partir del uso que de éstas se hace. Esto nos
no literal están disponibles al mismo tiempo y el
lleva a que hoy en día se reconozca la capacidad
trabajo de quien interpreta consiste en determi-
de la metáfora, aunque sea no literal, vaga y no
nar cuál es la interpretación más apropiada de
verificable, para describir los procesos cognitivos
ese enunciado dentro de ese texto o situación co-
que se desarrollan alrededor de diferentes hechos
municativa particular. Otros autores como Gibbs
científicos. Es indudable su aporte a la conceptua-
(1994) consideran que la información conceptual
lización o reconceptualización de los fenómenos,
que provee el contexto y el conocimiento acerca
a pesar de que se perciba un sabor de inexactitud
de los intereses y las experiencias acumuladas de
y subjetividad.
los interlocutores actúan como facilitadores en la
Radman (1997) afirma que lo literal no es
interpretación del lenguaje figurado. Entender el
algo dado, sino algo que se escoge. Nunca sucede
significado de una expresión cualquiera no es so-
que los hablantes de una lengua confundamos
lamente entender las referencias a las que esa ex-
el significado literal con el transpuesto, es decir
presión determinada alude, sino también prever
no confundimos el significado literal con el me-
las posibles referencias que tendría si las circuns-
tafórico, siempre estaremos en capacidad de di-
tancias contextuales fueran diferentes.
ferenciarlos si manejamos el aspecto cognitivo
La metáfora adquiere valor a partir de los
al que se refieren. La dispersión semántica que
esquemas cognitivos que posee cada sujeto. Su
se aprecia en las metáforas, a pesar de explicar-
gran flexibilidad le permite ajustarse a los reque-
se con base en su carácter polisémico y lato, está
rimientos cognitivos que plantea tanto la entidad
en capacidad de dar origen a nuevos significa-
objeto de conocimiento como el sujeto cognos-
dos si se emplea creativamente. La vaguedad es
cente, para poder así dar cuenta de las necesida-
una de las manifestaciones de la flexibilidad de
des comunicativas de quien percibe esa realidad.
la lengua, la cual, al igual que la ambigüedad que
En el proceso de comunicación, tanto los enun-
comunmente se le atribuye a la metáfora, pierde
ciados metafóricos como los literales se proce-
su carácter negativo cuando se le localiza en un
san y se evalúan simultáneamente, y es el oyente
contexto. Las construcciones metafóricas, anota
quien se decide por aquél que se ajuste más a las
este autor, y su capacidad para transmitir sentido
necesidades que le plantea el contexto. La inter-
son posibles debido a que las palabras no poseen
pretación de los enunciados metafóricos no debe
márgenes de significación bien definidos.
centrarse en revisar las alteraciones sintácticas y
Como el rótulo y su referente no permanecen al semánticas que sufre la estructura utilizada, sino
nivel de correspondencia uno a uno, la referencia que debe atender especialmente a las alteraciones
misma no puede reducirse a una relación de una que se producen en las presuposiciones implica-

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das en los enunciados, es decir, la interpretación dos dominios deben pertenecer a distintos do-
metafórica no requiere exclusivamente del cono- minios superordinados. Así cuando utilizamos
cimiento lingüístico –competencia lingüística–, expresiones tales como: “Eres mi sol” o “Eres mi
sino que se basa más en el manejo de las presupo- luz” estamos atribuyendo una característica del
siciones, de los conocimientos previos y del con- dominio de origen el sol, al ser humano, dominio
texto en el cual el enunciado se enmarca, o sea, de llegada, quien no tiene la capacidad de ilumi-
depende, no de la competencia lingüística, sino nar, ni de producir calor, pero que, al atribuirle
de la competencia comunicativa. El concepto de esas características, estamos modificando por lo
contexto incluye tanto la información lingüísti- menos nuestro punto de vista o nuestro concepto
ca presente en la expresión empleada como la sobre esa persona en particular. En ambos casos,
información extralingüística. Quien recibe una la característica atribuida a la persona permite
emisión debe realizar una serie de operaciones mostrar que esa persona, a diferencia de otras,
tendentes a comprender el enunciado, indepen- nos permite sentirnos bien, encontrar la razón de
dientemente de su naturaleza metafórica o literal, ser de muchas cosas, vislumbrar horizontes, etc.
a fin de poder ajustarlo al contexto comunicativo En el proceso de proyección transferimos atri-
y a su universo cognitivo. butos, entidades y proposiciones del dominio de
Los enunciados metafóricos se caracterizan los objetos iluminados al dominio de las emocio-
por su flexibilidad significativa, de ahí que pue- nes. En consecuencia, los autores mencionados
dan ser utilizados en diferentes contextos y ajus- describen la metáfora como la relación existen-
tarlos fácilmente a las necesidades significativas te entre un dominio de origen y un dominio de
y comunicativas de quien los utiliza. Quien opta llegada. El primero se nos presenta como el ente
por lo metafórico se enfrenta a un proceso un dador a partir del cual se concibe otra realidad,
poco más complejo que el que se lleva a cabo ya que uno o varios de sus rasgos se asignan a
cuando se opta por lo literal, ya que se ponen en otro objeto o dominio de llegada, causando en el
juego tanto su capacidad creativa como su ha- receptor o bien un primer concepto de esa rea-
bilidad para ser cognitivamente preciso y poder lidad, si es la primera vez que la enfrenta, o una
lograr así en su oyente una imagen de la realidad reconceptualización de la misma si ya había una
en cuestión que no se salga de los parámetros de experiencia previa.
lo posible. Los modelos no semánticos o pragmáticos,
en oposición, se caracterizan por partir del uso
que el hablante hace de una expresión lingüística
La metáfora y su incidencia
determinada pues se considera que
en la formación de pensamiento
hay un contraste entre lo que las palabras signi-
La semántica considera que las figuras retóri- fican literalmente y lo que el hablante intenta
cas son el producto de alteraciones, modificacio- significar a través del uso de esas palabras. (Katz,
nes o reasignaciones de rasgos semánticos. En el 1998:27).
caso particular de la metáfora, Aristóteles afirma-
ba que ésta surge cuando un término o expresión Así, Searle (1986), por ejemplo, considera que
asume el significado signado para otro; para que la interpretación de una metáfora exige cierta
la metáfora se produzca es necesario que vehí- sensibilidad con el contexto ya que la compren-
culo y tópico o dominio de origen y dominio de sión de una expresión metafórica sólo es posible
llegada compartan uno o varios rasgos semánti- si se llevan a cabo una serie de procesos infe-
cos. Se sabe de hecho que los rasgos compartidos renciales que permiten deducir, por una parte,
son más fuertes en el dominio de origen que en los procesos cognitivos que subyacen al enuncia-
el dominio de llegada. No obstante, para que la do lingüístico por el que optó el hablante y, por
metáfora cumpla su función cognitiva, los rasgos otra, aquello que comunicativamente pretende
del dominio de origen que se seleccionan deben obtener de su interlocutor a través del enuncia-
ser atribuibles al dominio de llegada, sin que el do proferido.
oyente tenga que hacer esfuerzos mayores que le Los sistemas metafóricos, entonces, permean
permitan dar cuenta del sentido adoptado por todo tipo de texto. Nos son útiles tanto en la cons-
el enunciado y reconceptualizar la realidad en trucción de los llamados textos objetivos como de
cuestión a partir de los rasgos que se modifican. los subjetivos; permiten expresar nuestras creen-
Lakoff y Johnson (1987) hacen énfasis en que los cias y nuestros conocimientos acerca del mundo

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que nos rodea y no pierden vigencia a pesar de la do. Es a través de la lengua que hacemos expresas
lexicalización que puedan sufrir, porque de todas aquellas características, sensaciones, relaciones
maneras son la expresión de una visión del mun- que percibimos en la realidad que nos circunda y
do, hecha por un individuo en particular, que ha que, por medios diversos –entre otros el lingüísti-
interiorizado una serie de conocimientos con los co–, hemos interiorizado en la mente. Es a través
cuales establece relaciones no sólo con el mun- de la lengua que creamos y organizamos nuestro
do exterior, sino internamente, a partir de las co- sistema conceptual. La lengua, además de ser un
nexiones que se establezcan en la red neuronal elemento codificador de la realidad, es una ayuda
que le permite almacenar esta información en el para la memoria y, muy especialmente, es la que
cerebro.Parece imposible estudiar cómo piensa la hace posible que los seres humanos ‘pensemos
gente, cómo actúa e interactúa y cómo habla sin pensamientos’ que serían de otra manera impo-
hacer referencia a la relación entre pensamiento sibles de configurar. En esa medida, pensamien-
figurado y lenguaje, dado que muchos aspectos to y lenguaje son interdependientes por cuanto
relacionados con el uso de la lengua y su estruc- la lengua nos permite formar, nutrir y organizar
tura dependen de los sistemas conceptuales que nuestro pensamiento, pero el pensamiento hace
se manejan con respecto a lo cotidiano, los cuales posible interrela­cionar los elementos impresos
a su vez están construidos a partir de metáforas, allí y configurar nuevos conocimientos produc-
metonimias y otras figuras retóricas que nos sir- to de esa interrelación.
ven de vehículos para abstraer y conceptualizar La metáfora más que un recurso lingüísti-
el mundo que nos rodea. co es un recurso del pensamiento con funciones
La lengua se nos presenta como un sistema de epistemológicas propias. Es decir, el lugar de la
signos que hace posible referirnos a la realidad y metáfora no está en la lengua, sino en la forma
que lleva impresa nuestra percepción del mun- como conceptualizamos un dominio mental en
términos de otro. La metáfora invita
al oyente a realizar ese diálogo interno
que hace posible no sólo la compren-
sión de ciertos fenómenos, sino el po-
der también referirnos a ellos, invita
a mirar la realidad en otra dirección.
Es importante tener presente que gran
parte del trabajo cognitivo que el ser
humano desarrolla frente a diferentes
aspectos de la realidad tiene sus bases
en lo metafórico, lo cual convierte a la
metáfora en uno de los modos prima-
rios de constitución de pensamiento.
Es probable que percibamos entonces
la expresión metafórica como poco
precisa para el evento descripto, pero
se nos presenta como un elemento de
gran ayuda en la comprensión de los
diferentes fenómenos que son, en al-
guna medida, inalcanzables para el
oyente, dado que salen del perímetro
de sus conocimientos. La metáfora,
pues, hace posible la comprensión de
lo desconocido mediante la evocación
de rasgos de otra realidad. De ahí que
aquellos temas que presentan dificul-
tad al ser humano por su complejidad,
o por los prejuicios que frente a ellos
“La inviolabilidad del domicilio” se han desarrollado en cada cultura,
Gloria Corral como la muerte o la vida misma, han

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sido conceptualizados y se ha hecho referencia se percibe como espacial, se hace manifiesta a tra-
a ellos a través de la metáfora o de otras formas vés del uso de preposiciones cuya utilización ini-
de lenguaje figurado. Así que la metáfora se nos cial fue para rotular lo físicamente espacial.
presenta como una función mental que se refle- A través del cuerpo hemos sido capaces no
ja en el uso de la lengua y que hace posible la sólo de significar, sino muy especialmente de pro-
expresión de lo inexpresable, de aquello para lo ducir y comprender aspectos diversos. El cono-
cual el lenguaje literal se queda corto; nos per- cimiento ha estado irremediablemente ligado al
mite presentar gran cantidad de información de esquema, a la percepción corporal y al funciona-
manera compacta, dada su capacidad de evocar miento del cuerpo como un sistema. La experien-
otros dominios en el momento en que es utiliza- cia entonces se adquiere y se procesa a través del
da para referirse a algo en particular. La emoti- cuerpo; son las acciones del cuerpo las que nos
vidad que le imprime a lo expresado permite im- permiten transformar esas percepciones y sensa-
primirle mayor viveza a las imágenes que se crean ciones en acciones y tareas a realizar.
a través de ella, a la vez que embellece lo dicho;
El cuerpo puede llevar a cabo y articular funcio-
de ahí que cuando nos referimos a aquello que
nes complejas precisamente porque posee dentro
tiene que ver con nuestros sentimientos, emocio-
de sí mismo la capacidad de intencionalidad, de
nes, estados psicológicos abstractos, la metáfora
dar patrones a la experiencia, de llevar a la sín-
en particular, y el lenguaje figurado en general,
tesis datos desestructurados y deducir un signifi-
son los escogidos por los hablantes ya que de al-
cado de ésta. (Radman. 1997:99).
guna manera permiten que lo expresado cause el
impacto que se quiere en el escucha. El cuerpo funciona activamente frente al co-
No obstante, y como ya lo presentamos, hay nocimiento y fija la mayoría de los parámetros a
quienes consideran que lo figurado lejos de facili- través de los cuales accedemos al conocimiento
tar la comprensión mimetiza, oculta lo realmente de los objetos naturales y culturales. Determina,
sentido y percibido. Esta posición no acepta de- por otra parte, si esas realidades van a ser nom-
finitivamente la riqueza cognitiva de la metáfora bradas a través del lenguaje literal o del lengua-
y del lenguaje figurado en general, y su capaci- je metafórico, dependiendo de las sensaciones
dad para transmitir conocimientos con claridad que se despierten en él. De esta manera, cuando
y precisión. No reconoce la invaluable contribu- la mente enfrenta fenómenos y procesos que no
ción a los procesos de aprendizaje, dada su capa- puede nombrar fácilmente a través del lenguaje
cidad para facilitar los procesos de recordación literal, o que son abstractos, lo hace a través de
de conceptos y la bondad para la comprensión la metáfora. Es importante anotar que la mente
de textos hechos en prosa. tiende a materializar lo mental, funciona mejor y
La mente metafórica se caracteriza por tener crea conexiones más fácilmente cuando enfren-
un alto componente de experiencia corporal, por ta hechos concretos que cuando lo hace frente
ser flexible y variable, en su afán de acomodarse a los abstractos. De ahí que tienda a concreti-
a las necesidades comunicativas del hablante, por zar lo abstracto a través de las transposiciones
eso no es extraño encontrar que floten en ella la de significado que realiza en el proceso de meta-
ambigüedad y la vaguedad a la par con la objeti- forización. La mayoría de los actos mentales son
vidad y la racionalidad. inconscientes y por eso los percibimos como au-
La formación de conceptos no es ajena a la tomáticos, pero en realidad son complejos y exi-
experiencia y a las metáforas. En consecuencia, se gen una gran cantidad de trabajo neuronal. Los
organiza con base en una matriz corporal, en los procesos mentales, abstractos por excelencia, son
mecanismos perceptivos y la relación que éstos de hecho descriptos a partir de lo visual como
guardan con otras circunstancias de la realidad. una forma de concretizarlos: vemos soluciones
Las relaciones espaciales –arriba-abajo, dentro- a los problemas, muchas de ellas son inclusive
fuera, derecha-izquierda, etc.– se comprenden brillantes u oscuras, también pueden funcionar
en el proceso de adquisición de la lengua a partir de manera rápida o lenta, o podemos poner algo
de las relaciones espaciales que se establecen en dentro o fuera de esas soluciones. Por esta razón,
el cuerpo humano. Estas relaciones espaciales se la lingüística cognitiva atribuye a la metáfora una
han hecho extensivas a otros campos en los que cualidad especial a la hora de construir conoci-
lo que se expresa no es experimentable espacial- miento y de interiorizarlo en el pensamiento, y
mente pero, dado que guarda cierta relación que se ha concentrado en inferir los procesos cogni-

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La metáfora, un recurso en la formación...

tivos que subyacen al empleo de enunciados lin- se perciban como tales. El ver, por ejemplo,
güísticos en los que predominan ciertas estruc- ha sido empleado con el sentido de saber o
turas, imágenes, espacios mentales, metáforas y comprender desde hace tanto tiempo que no
metonimias que funcionan como expresiones del percibimos en su uso una metáfora concep-
pensamiento. tual. Por eso expresiones como ¡Ya veo! son
Para finalizar y a manera de conclusión, nos comprendidas como ¡ya sé! o ¡ya comprendo!
parece importante señalar cuatro hipótesis que y no se considera siquiera que allí se dio una
plantea R. Gibbs Jr. (1998) acerca de la relación traslación de sentido de lo no tangible a lo
entre pensamiento y lenguaje y la incidencia de tangible.
la metáfora en esta relación. Veamos: 3. El pensamiento metafórico motiva la vida real.
Hablantes contemporáneos usan y comprenden
1. El pensamiento metafórico juega un rol en lo
el por qué diferentes palabras y expresiones sig-
que las palabras y las expresiones significan.
nifican lo que los hablantes quieren significar.
Desde esta perspectiva se explica cómo algu-
Algunas metáforas se refieren efectivamente
nas palabras han ido modificando sus signi-
a cómo los hablantes efectivamente conci-
ficados con base en extensiones metafóricas.
ben una realidad determinada y no a lo que
Así, palabras cuyo significado era del mundo
las palabras en sí mismas significan, ni a los
de lo no tangible, de lo no físico se han tor-
nombres con los que desde el mundo de la
nado tangibles y físicamente posibles, o a la
literalidad se pueden nombrar determina-
inversa palabras que eran parte de lo tangi-
das realidades. Así cuando nos referimos a
ble adquieren una significación no tangible.
felicidad, ansiedad, euforia las equiparamos
Metáforas conceptuales del tipo comprender
a calor, a recipientes calientes o, a la inversa,
es ver, en las que el comprender es un proceso
tristeza o depresión a frío, de ahí expresiones
mental no tangible, se torna tangible en tanto
como Ardo de alegría o Tengo el alma helada
se equipara al ver que exige la presencia de
de tristeza.
algo concreto y tangible. De ahí expresiones
como Veo perfectamente lo que quieres
decir en donde ver significa compren-
der.
2. El pensamiento metafórico motiva
los significados lingüísticos que tienen
lugar dentro de las comunidades lin-
güísticas, o puede desempeñar algún
rol en lo que los hablantes / oyentes
presumen que han comprendido de
la lengua. Se han encontrado varias
evidencias con respecto al hecho de
que los significados, particularmente
en hablantes / oyentes contemporá-
neos, son motivados por metáforas.
Así, algunas expresiones utilizadas en
el amor como Mira hasta dónde he-
mos llegado se refieren al amor como
un viaje, en donde el amor no tangi-
ble se mide en términos del camino
recorrido en un viaje, para hacerlo
tangible. Los hablantes de una comu-
nidad emplean diversos mecanismos
metafóricos para comprender reali-
dades que les son cercanas y que no
podrían expresar con tanta ‘exactitud’
a través de expresiones literales, de ahí
que algunos usos polisémicos surjan “Galleta de campo”
de usos metafóricos, aunque ya no Blas Pedraza

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4. El pensamiento metafórico actúa en línea KATZ, A.N., C. CACCIARI, R.W. GIBBS (Jr.) y M. TURNER
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directa sobre el uso y la comprensión de los
Oxford, Oxford University Press.
significados lingüísticos que la gente tiene. La
RADMAN, Z. (1997). Metaphors: figures of the mind. Dor-
historia ha demostrado cómo las metáforas drecht, Boston, London, Kluwer Academic Publishers.
conceptuales, con el correr de los días, pier-
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den su sabor metafórico y se convierten en ing, Studies in the Theory of Speech Acts. Cambridge,
expresiones idiomáticas en cuyo caso entran Cambridge University Press: 76-116.
a ser parte del uso cotidiano de la lengua y se STEINHART, E. y E. KITTAY (1994). “Generating meta-
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152. Fecha segunda evaluación: Febrero 2007

“En el ápice”
Santiago Echaniz

Facultad de Ciencias Humanas Nº 11 (2007)


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