Biografía de John Locke:
John Locke (1632-1704) fue un filósofo y pensador inglés considerado uno de los padres
fundadores del liberalismo clásico. Nació en Wrington, Somerset, y estudió en el Christ Church
College de Oxford. A lo largo de su vida, trabajó como médico, pero fue principalmente
reconocido por su influencia en la filosofía y la teoría política. Su obra más conocida, Ensayo
sobre el entendimiento humano (1690), revolucionó la epistemología, mientras que Dos
tratados sobre el gobierno (1689) es fundamental en la teoría política moderna. Locke influyó
profundamente en la formación del pensamiento democrático y en la Revolución Gloriosa de
1688.
Filosofía política de John Locke:
La filosofía política de John Locke se centra en los principios de la libertad, la propiedad y el
gobierno limitado. En su Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil, Locke argumenta que los
individuos tienen derechos naturales inalienables: la vida, la libertad y la propiedad. Según él,
estos derechos provienen de la naturaleza humana y deben ser protegidos por el gobierno. En
su visión, el Estado existe para asegurar estos derechos, y su poder debe ser limitado y
separado, un concepto que influyó en la posterior teoría de la división de poderes en los
sistemas democráticos.
Locke propone que la autoridad política legítima surge del consentimiento de los gobernados, lo
que significa que el gobierno debe estar basado en un contrato social entre los individuos y el
Estado. Si el gobierno viola este contrato, los ciudadanos tienen el derecho de derrocarlo.
Además, la propiedad es central en su pensamiento; considera que el trabajo es la base para la
adquisición de la propiedad, y que la propiedad privada es un derecho natural que debe ser
respetado y protegido.
En cuanto al absolutismo, Locke lo rechaza abiertamente, en contraposición a las ideas de
Hobbes, quien defendía el poder absoluto del soberano. Para Locke, el poder político debe ser
limitado por la ley y por el principio de la separación de poderes, lo que anticipó ideas
fundamentales que serían desarrolladas más tarde por filósofos como Montesquieu y por los
padres fundadores de los Estados Unidos. Su influencia fue decisiva en la creación de sistemas
democráticos modernos, y sus ideas sobre la libertad individual y el gobierno representativo
continúan siendo esenciales en la teoría política contemporánea.
Biografía de Thomas Hobbes
Thomas Hobbes (1588-1679) fue un filósofo inglés, conocido por su obra en filosofía política.
Nació en Malmesbury, Inglaterra, y estudió en la Universidad de Oxford. A lo largo de su vida,
Hobbes fue tutor de la familia Cavendish y viajó por Europa, donde entró en contacto con
pensadores como Galileo y Descartes. Su obra más influyente es Leviatán (1651), en la que
expuso sus teorías sobre el poder soberano y la naturaleza humana. Hobbes fue un pensador
central en la Revolución Científica y en el desarrollo del pensamiento político moderno.
Filosofía política de Hobbes
La filosofía política de Hobbes se centra en la necesidad de un poder centralizado para evitar el
caos y la violencia. En su obra Leviatán, Hobbes describe el "estado de naturaleza", un
concepto clave en su pensamiento. Según él, antes de la creación de las sociedades políticas,
los seres humanos vivían en un estado de total libertad e igualdad, lo que llevaba a una guerra
constante de todos contra todos, pues cada individuo actuaba según su propio interés. Este
"estado de naturaleza" era caótico, donde la vida era "solitaria, pobre, desagradable, brutal y
corta". Para Hobbes, el miedo a la muerte violenta y la inseguridad en este estado impulsaron a
los seres humanos a formar un contrato social.
Este contrato implicaba que los individuos renunciaran a parte de su libertad a cambio de
seguridad y orden, delegando el poder en una autoridad soberana. Hobbes creía que este
soberano debía ser absoluto, con poder para mantener el orden y garantizar la paz, incluso si
esto implicaba decisiones autoritarias. La soberanía podía recaer en una monarquía, en una
asamblea o en un sistema mixto, pero siempre debía ser indivisible y no estar sujeta a división
o control. Según Hobbes, solo un gobierno fuerte podía evitar que la humanidad cayera
nuevamente en el caos del estado natural.
En cuanto a los derechos, Hobbes defendía que la libertad humana en una sociedad civil no
consistía en la ausencia de restricciones, sino en la capacidad de actuar dentro de un marco de
seguridad y orden. La protección de la vida y la propiedad era, por tanto, la principal función del
Estado. Aunque su visión de un gobierno autoritario fue controvertida, su análisis de la
naturaleza humana y su teoría del contrato social influyeron profundamente en pensadores
posteriores como John Locke y Jean-Jacques Rousseau.
Biografía de Jean-Jacques Rousseau:
Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) fue un filósofo, escritor y compositor suizo-francés del
siglo XVIII. Nació en Ginebra y se destacó por sus obras influyentes en la filosofía política, la
educación y la literatura. Su pensamiento promovió ideas revolucionarias sobre la libertad, la
igualdad y la democracia, que tuvieron un profundo impacto en la Revolución Francesa. Entre
sus obras más conocidas se encuentran El contrato social, Emilio y Discurso sobre el origen y
los fundamentos de la desigualdad entre los hombres.
Filosofía política de Rousseau:
Rousseau es conocido principalmente por su teoría política expuesta en El contrato social
(1762), donde aborda la relación entre el individuo y la sociedad. Según Rousseau, el ser
humano es naturalmente libre y bueno, pero la civilización y la propiedad privada han
corrompido su pureza y han creado desigualdad y opresión. Propone que, para restaurar la
libertad y la igualdad, los individuos deben someterse a un contrato social, en el cual acuerdan
formar una voluntad general que represente el bien común.
La voluntad general no es simplemente la suma de las voluntades individuales, sino una
expresión colectiva de lo que es mejor para la comunidad. Rousseau argumenta que, al
someterse a esta voluntad general, los individuos alcanzan la verdadera libertad, ya que la
libertad no consiste en hacer lo que se quiera, sino en actuar de acuerdo con el interés común.
El soberano, que representa la voluntad general, debe ser la única autoridad legítima, y sus
decisiones deben velar por el bien común.
Rousseau también aborda la noción de la desigualdad en su Discurso sobre el origen y los
fundamentos de la desigualdad entre los hombres (1755). Afirma que la desigualdad social no
es natural, sino que es producto de la evolución de la propiedad privada y las instituciones
sociales, que han generado jerarquías y explotación. Para Rousseau, una sociedad justa debe
eliminar las estructuras que perpetúan esta desigualdad y garantizar los derechos
fundamentales de todos sus miembros.
En resumen, la filosofía política de Rousseau influenció profundamente las ideas democráticas
y sociales, poniendo énfasis en la libertad, la igualdad y la soberanía popular.