República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria Ciencia y
Tecnología
Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales
"Ezequiel Zamora" (UNELLEZ)
Extensión Elorza.
LOS
CONTRATOS
ROMANOS
Facilitador: Bachiller:
Abogado. Livia Guerrero. Alvarado Yohendry
Calderón Diana
Espinoza Ana
González Marianny
Martínez Irán
Navas karlys
Elorza, Mayo 2.025
CONTRATOS ROMANOS
Los contratos romanos son acuerdos jurídicos que se utilizaban en la
antigua Roma para regular diversas relaciones y obligaciones entre las partes. El
derecho romano desarrolló una serie de contratos que establecían derechos y
deberes, y su estudio es fundamental para entender la evolución del derecho civil
moderno.
SISTEMA CONTRACTUAL ROMANO
El sistema contractual romano es una de las bases del derecho civil
moderno y se caracteriza por su complejidad y diversidad. A lo largo de la historia
de Roma, los contratos evolucionaron y se clasificaron en diferentes categorías,
cada una con sus propias características y requisitos.
CLASIFICACIÓN DE LOS CONTRATOS
Los contratos romanos se pueden clasificar de varias maneras:
1. Contrato de compraventa (emptio-venditio): Este contrato se establecía entre
un comprador y un vendedor, donde el vendedor se comprometía a transferir la
propiedad de una cosa a cambio de un precio en dinero.
2. Contrato de arrendamiento (locatio-conductio): Este contrato regulaba el
alquiler de bienes, ya sea de cosas (locatio-conductio rei) o de servicios (locatio-
conductio operarum). El arrendador se obligaba a ceder el uso de un bien,
mientras que el arrendatario se comprometía a pagar un canon.
3. Contrato de préstamo (mutuum): En este contrato, una parte entregaba a otra
una cantidad de dinero o bienes fungibles, con la obligación de devolver la misma
cantidad en un futuro.
4. Contrato de sociedad (societas): Este era un acuerdo entre dos o más
personas para llevar a cabo una actividad económica conjunta, compartiendo tanto
las ganancias como las pérdidas.
5. Contrato de mandato (mandatum): En este contrato, una persona
(mandatario) se comprometía a realizar un acto jurídico o prestar un servicio en
nombre de otra (mandante), sin recibir una remuneración.
6. Contrato de fianza (fidepromissio): Este contrato implicaba que una persona
se comprometía a responder por la deuda o la obligación de otra, garantizando así
el cumplimiento del compromiso.
7. Contratos literales y consensuales: Los contratos romanos se podían
clasificar en literales (que requerían un documento escrito) y consensuales (que se
perfeccionaban con el simple consentimiento de las partes).
8. Contratos formales e informales: Algunos contratos requerían formas
específicas para su validez, mientras que otros podían ser válidos simplemente
con el acuerdo verbal.
ELEMENTOS DE LOS CONTRATOS: ESENCIALES, DE VALIDEZ,
NATURALES, ACCIDENTALES
Los contratos pueden clasificarse según diferentes criterios, y uno de ellos
es la categorización de sus elementos en esenciales, de validez, naturales y
accidentales.
A continuación, se explican cada uno de estos tipos de elementos:
1. Elementos Esenciales
Son aquellos que deben estar presentes para que un contrato sea
considerado válido y produzca efectos jurídicos. Sin estos elementos, el contrato
no existiría legalmente.
Los elementos esenciales son:
Consentimiento: Acuerdo entre las partes.
Objeto: La materia sobre la cual recae el contrato.
Causa: El motivo o razón que justifica el contrato.
2. Elementos de Validez
Son aquellos que, si bien no son esenciales para la existencia del contrato,
son necesarios para que este sea válido y exigible ante la ley. Si falta alguno de
estos elementos, el contrato puede ser declarado nulo o anulable.
Los elementos de validez incluyen:
Capacidad: Las partes deben tener capacidad legal para contratar.
Licitud: El objeto y la causa deben ser lícitos.
Forma: En algunos casos, la ley exige una forma específica (escrita,
notarial, etc.) para la validez del contrato.
3. Elementos Naturales
Son aquellos que no son imprescindibles para la existencia del contrato,
pero que se consideran como parte de su contenido habitual o que se asumen
como implícitos en ciertos tipos de contratos.
Estos elementos pueden variar dependiendo del tipo de contrato y pueden
incluir:
Obligaciones accesorias: Obligaciones que suelen acompañar a la
obligación principal (por ejemplo, el pago de intereses en un préstamo).
Cláusulas interpretativas: Disposiciones que ayudan a interpretar la
voluntad de las partes.
4. Elementos Accidentales
Son aquellos que las partes pueden incluir en el contrato a su voluntad y
que no afectan su existencia o validez, pero que pueden modificar los efectos del
mismo.
Estos elementos son opcionales y pueden ser:
Condiciones: Eventos futuros e inciertos que deben cumplirse para que el
contrato produzca efectos (por ejemplo, "si llueve, se celebrará la fiesta").
Plazos: Términos o fechas establecidos para el cumplimiento de las
obligaciones.
Modalidades: Cláusulas que establecen cómo debe cumplirse la obligación
(por ejemplo, "pago en cuotas").
CONTRATOS A FAVOR DE TERCEROS, PACTOS
Los contratos a favor de terceros son aquellos acuerdos en los que una de
las partes (el promitente) se obliga a prestar un beneficio o cumplir una obligación
a favor de una persona que no es parte del contrato (el tercero). Este tipo de
contrato permite que el tercero adquiera derechos, aunque no haya participado en
la formación del contrato.
Características de los Contratos a Favor de Terceros
1. Beneficio para el Tercero: La principal característica es que el contrato tiene
como finalidad otorgar un beneficio a un tercero, quien puede exigir el
cumplimiento de la obligación.
2. Consentimiento de las Partes: Aunque el tercero no es parte del contrato, las
partes deben tener la intención de beneficiarlo.
3. Derechos del Tercero: El tercero puede exigir el cumplimiento de la obligación
siempre que se cumplan las condiciones establecidas en el contrato.
4. Revocabilidad: En algunos sistemas jurídicos, el promitente puede revocar el
contrato antes de que el tercero acepte el beneficio, a menos que se haya
establecido lo contrario.
Pactos en Contratos a Favor de Terceros
Los pactos son acuerdos específicos dentro del contrato que establecen las
condiciones bajo las cuales se otorgará el beneficio al tercero.
Algunos tipos de pactos incluyen:
1. Pacto de Beneficio: Establece claramente que el tercero recibirá un beneficio
específico.
2. Pacto de Condición: El cumplimiento del beneficio está sujeto a una condición
determinada (por ejemplo, "si la persona cumple 18 años").
3. Pacto de Plazo: Se establece un plazo dentro del cual el tercero podrá exigir el
cumplimiento de la obligación.
4. Pacto de Revocación: Las partes pueden acordar si el promitente puede
revocar el contrato antes de que el tercero acepte el beneficio.
5. Pacto de Aceptación: En algunos casos, se puede requerir que el tercero
acepte expresamente el beneficio para que surjan efectos.
Efectos Jurídicos
Los contratos a favor de terceros generan derechos y obligaciones:
• Derechos del Tercero: El tercero tiene derecho a exigir el cumplimiento de la
obligación una vez que se ha cumplido la condición necesaria (si aplica).
• Obligaciones del Promitente: El promitente está obligado a cumplir con lo
pactado en beneficio del tercero.
CONTRATUS VERBI
El término "contratus verbi" no es ampliamente reconocido en la literatura
jurídica, pero parece referirse a un concepto que podría relacionarse con los
contratos verbales o la formación de contratos a través de palabras (es decir,
acuerdos verbales).
Contratos Verbales
Los contratos verbales son aquellos acuerdos que se establecen a través
de la comunicación oral, sin necesidad de formalización escrita. Aunque la
mayoría de los sistemas jurídicos permiten la existencia de contratos verbales, su
validez y ejecutabilidad pueden variar según el tipo de contrato y la legislación
aplicable.
Características de los Contratos Verbales
1. Consentimiento: Al igual que en los contratos escritos, el consentimiento de las
partes es esencial. Ambas partes deben estar de acuerdo con los términos del
contrato.
2. Prueba: La dificultad principal de los contratos verbales radica en la prueba de
su existencia y contenido. En caso de disputa, puede ser complicado demostrar lo
que se acordó verbalmente.
3. Legalidad: Algunos tipos de contratos deben formalizarse por escrito para ser
válidos (por ejemplo, contratos de bienes raíces, contratos laborales en ciertas
jurisdicciones, etc.). Por lo tanto, es importante conocer las leyes locales sobre la
validez de los contratos verbales.
4. Obligaciones: Una vez que se ha establecido un contrato verbal, las partes
están legalmente obligadas a cumplir con los términos acordados, siempre que
estos sean claros y específicos.
Ventajas y Desventajas
Ventajas:
• Simplicidad: Son fáciles y rápidos de establecer.
• Flexibilidad: Permiten modificaciones inmediatas en caso de que las
circunstancias cambien.
Desventajas:
• Inseguridad: La falta de documentación puede llevar a malentendidos o
disputas.
• Dificultad de prueba: En caso de conflicto, probar los términos del acuerdo
puede ser complicado.
ADSTIPULATIO
La adstipulatio es un término del derecho romano que se refiere a un tipo de
contrato o acuerdo en el que una persona (el adstipulator) se compromete a
garantizar o asegurar la obligación de otra persona (el stipulator) hacia un tercero.
Este mecanismo se utilizaba principalmente para proporcionar seguridad adicional
en las transacciones y obligaciones.
Características de la Adstipulatio
1. Naturaleza del Contrato: La adstipulatio es un contrato accesorio, lo que
significa que depende de la existencia de una obligación principal. Sin la
obligación principal, la adstipulatio no tiene efecto.
2. Partes Involucradas:
• Stipulator: La persona que originalmente contrae la obligación.
• Adstipulator: La persona que se une al stipulator para asegurar el
cumplimiento de la obligación.
3. Obligación: El adstipulator se convierte en un deudor solidario junto con el
stipulator, lo que significa que el acreedor puede exigir el cumplimiento de la
obligación a cualquiera de ellos.
4. Beneficio para el Acreedor: La adstipulatio proporciona una mayor seguridad
al acreedor, ya que puede reclamar el cumplimiento de la obligación a más de una
persona.
5. Formalidades: En el derecho romano, la adstipulatio requería ciertas
formalidades, como la presencia de testigos y la realización de una pregunta
formal (stipulatio) por parte del stipulator.
ADPROMISSIO
La adpromissio es un término del derecho romano que se refiere a un tipo
de obligación o promesa que implica un compromiso adicional por parte de una
persona para garantizar el cumplimiento de la obligación de otra. A menudo se
considera una forma de garantía o respaldo en las transacciones y contratos.
Características de la Adpromissio
1. Naturaleza del Compromiso: La adpromissio implica que una persona (el
adpromissor) se compromete a cumplir una obligación en caso de que la persona
principal (el promissor) no lo haga. Esto puede considerarse como una especie de
fianza o garantía.
2. Partes Involucradas:
• Promissor: La persona que tiene la obligación original.
• Adpromissor: La persona que asume la responsabilidad de cumplir la
obligación si el promissor falla.
3. Relación con el Acreedor: El acreedor tiene el derecho de exigir el
cumplimiento de la obligación tanto al promissor como al adpromissor. Esto
proporciona una mayor seguridad al acreedor, ya que tiene múltiples fuentes para
recuperar su deuda.
4. Formalidades: Al igual que otros contratos en el derecho romano, la
adpromissio podría requerir ciertas formalidades, aunque las especificaciones
exactas pueden variar.
5. Diferencia con la Adstipulatio: Mientras que en la adstipulatio el adstipulator
se convierte en un deudor solidario junto con el stipulator, en la adpromissio el
adpromissor actúa como un garante que solo debe cumplir en caso de
incumplimiento del promissor.
BIBLIOGRAFÍA
[Link] Los contratos romanos
@gpt4telegrambot. El sistema contractual romano