BRONQUITIS
Inflamación de los bronquios, los conductos tubulares que transportan el aire desde la tráquea hacia
los pulmones. Esta inflamación de las paredes bronquiales provoca un estrechamiento de las vías
respiratorias y un aumento en la producción de moco. Como resultado, la bronquitis se caracteriza
principalmente por una tos, que puede ser seca al inicio y luego acompañarse de la expectoración
de mucosidad (flema). Esta mucosidad puede variar en color y consistencia, es decir, es una
respuesta inflamatoria de las vías aéreas inferiores que impacta la capacidad de respirar
cómodamente debido a la obstrucción y el exceso de secreción de moco. Es crucial distinguir entre
dos tipos principales: la bronquitis aguda y la bronquitis crónica.
TIPOS DE BRONQUITIS
1. Bronquitis Aguda:
o Generalmente es causada por una infección viral y es de corta duración, usualmente
resolviéndose en unas pocas semanas (1 a 3 semanas).
o Afecta al 5% de la población adulta y es más común en niños y adultos jóvenes.
o Tiene mayor incidencia en las estaciones de invierno y primavera.
o Es más probable contraerla si existe una infección previa de las vías respiratorias superiores
(gripe, resfriado común) y exposición a irritantes.
2. Bronquitis Crónica:
o Es una condición persistente y a menudo progresiva, frecuentemente asociada a la exposición
a irritantes como el humo del tabaco.
o Se define clínicamente por la presencia de tos con expectoración (producción de mucosidad)
durante al menos tres meses al año, durante dos años consecutivos.
o Afecta entre el 3.4% y el 22% de la población general.
o Presenta un mayor riesgo en fumadores, personas mayores de 45 años y aquellos con
exposición a contaminantes.
o La prevalencia de síntomas respiratorios y obstrucción al flujo aéreo es alta, especialmente en
varones y mayores de 60 años.
ETIOLOGÍA (CAUSAS)
1. Bronquitis Aguda:
o Infecciones virales (la causa más común): Más del 90% de los casos son de origen viral. Los
virus más frecuentemente implicados son:
▪ Virus Sincitial Respiratorio (VRS)
▪ Adenovirus
▪ Virus Parainfluenza
▪ Virus Influenza (gripe A y B)
▪ Metapneumovirus Humano (MPVh)
▪ Coronavirus Estacional y SARS-CoV-2 (cada uno menor al 5%).
o Infecciones bacterianas (menos frecuentes): Ocurren en menos del 10% de los casos.
Pueden incluir:
▪ Streptococcus pneumoniae
▪ Haemophilus influenzae
▪ Moraxella catarrhalis
▪ Otras bacterianas como
Chlamydia pneumoniae y Mycoplasma pneumoniae.
2. Bronquitis Crónica:
o Tabaquismo: La exposición directa o de segunda mano al humo del tabaco es la causa más
común y el principal factor de riesgo.
o Exposición ocupacional: Trabajar con irritantes pulmonares como granos, textiles o humos
químicos.
o Exposición a contaminantes ambientales: Como polvo y gases.
o En las exacerbaciones de la bronquitis crónica, las infecciones bacterianas son más
relevantes, siendo las principales:
▪ Haemophilus influenzae (30-50%)
▪ Streptococcus pneumoniae (15-25%)
▪ Moraxella catarrhalis (10-20%)
▪ Chlamydia pneumoniae (4-10%)
▪ Mycoplasma pneumoniae (1-8%)
FACTORES DE RIESGO
• Tabaquismo: Directo o de segunda mano.
• Baja resistencia: Debido a otra enfermedad aguda, un sistema inmunológico comprometido
(ancianos, bebés, niños pequeños, personas con enfermedades crónicas o en quimioterapia).
• Exposición ocupacional: Trabajar con irritantes pulmonares como granos, textiles o humos
químicos.
• Reflujo gastroesofágico (ERGE): El reflujo ácido puede irritar la garganta y las vías respiratorias.
• Antecedentes de enfermedades respiratorias: Como asma, fibrosis quística o bronquiectasias.
SÍNTOMAS
1. Bronquitis Aguda:
o Tos: Es el síntoma más común y característico. Al principio, puede ser seca, pero a menudo
progresa a una tos productiva, con mucosidad transparente, blanca, amarilla o verde. La tos
suele durar entre una y tres semanas, pero puede persistir hasta 3-4 semanas.
o Dolor de garganta: Debido a la irritación e inflamación de las vías respiratorias.
o Fatiga: Sentirse inusualmente cansado o agotado es común, ya que el cuerpo está
combatiendo la infección.
o Congestión nasal y secreción nasal: Especialmente si la bronquitis es parte de una infección
respiratoria más amplia, como un resfriado.
o Dificultad para respirar, sibilancias o falta de aliento: Especialmente durante la actividad
física, debido al estrechamiento o inflamación de las vías respiratorias.
o Fiebre alta: Mayor a 38∘C.
o Dolores en el pecho: La tos puede causar dolor o molestias que se sienten dolorosas o
apretadas.
o Dolores musculares y corporales: Similares a los de un resfriado o gripe.
o Dolor de cabeza: Puede presentarse junto con otros síntomas.
2. Bronquitis Crónica:
o Tos crónica: Este es el síntoma definitorio. La tos suele ser productiva y produce grandes
cantidades de mucosidad, que pueden ser transparentes, blancas, amarillas o verdosas.
o Dificultad para respirar, falta de aliento y sibilancias: Son comunes, especialmente durante
los brotes o exacerbaciones. Estos síntomas pueden empeorar con el tiempo.
o Infecciones respiratorias frecuentes: Las personas con bronquitis crónica son más susceptibles
a las infecciones respiratorias, que pueden exacerbar sus síntomas.
o Fatiga: La fatiga persistente es común debido al esfuerzo continuo de respirar y toser.
o Opresión en el pecho: Algunas personas experimentan esta sensación o molestias en el pecho.
¿Cuándo acudir al médico?
Se debe buscar atención médica si se presenta alguno de los siguientes síntomas, ya que podrían
indicar una complicación o una condición más grave:
• Dificultad para respirar o falta de aire (Disnea): Sensación de que no entra suficiente aire a los
pulmones, respiración rápida y superficial, o necesidad de hacer un esfuerzo para respirar,
incluso en reposo.
• Dolor en el pecho: Sensación de opresión, presión o dolor punzante que puede empeorar al
toser o respirar profundamente.
• Tos con sangre (Hemoptisis).
• Producción de mucosidad espesa, oscura o con mal olor: Si el esputo se vuelve
consistentemente oscuro (marrón, negruzco) o presenta un olor fétido, podría indicar una
infección bacteriana más seria.
• Sibilancias (pitos o silbidos al respirar) que empeoran: Si aumentan en intensidad o frecuencia,
pueden indicar una obstrucción de las vías respiratorias.
• Fiebre alta (mayor de 38∘C o 100.4∘F) o fiebre persistente mayor a 3 días.
• Tos persistente que dura más de 3 semanas.
• Cuando se tienen patologías cardiorespiratorias preexistentes que pueden verse agravadas,
como asma, EPOC, insuficiencia cardíaca o bronquiectasias.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de la bronquitis, tanto aguda como crónica, se basa principalmente en la evaluación
clínica (historia clínica y exploración física). Sin embargo, en algunos casos, pueden ser necesarias
pruebas complementarias.
1. Bronquitis Aguda:
o Clínico: Se basa fundamentalmente en la presencia de tos (síntoma más común y característico,
que evoluciona a tos productiva con expectoración clara, blanca, amarilla o verdosa) ,
antecedente de infección respiratoria superior (resfriado, dolor de garganta, secreción nasal) , y
otros síntomas como malestar general, dolor muscular, fatiga, y en algunos casos, fiebre baja y
sibilancias.
o Exploración física: El médico auscultará los pulmones para detectar ruidos anormales como
sibilancias o roncus.
o Pruebas adicionales:
▪ En la mayoría de los casos en personas sanas, no se requieren pruebas adicionales.
▪ Radiografía de tórax: Se solicita si se sospecha neumonía (fiebre alta y persistente, dificultad
respiratoria importante o signos de consolidación pulmonar en la exploración física) u otra
afección pulmonar.
▪ Oximetría de pulso: Para medir el oxígeno en la sangre si hay dificultad para respirar.
▪ Análisis de esputo: Se podría solicitar si se sospecha una infección bacteriana secundaria,
aunque no es común en la bronquitis aguda típica.
2. Bronquitis Crónica:
o Clínico: Se define por la tos productiva con expectoración durante al menos tres meses al año,
durante dos años consecutivos, y después de haber excluido otras causas de tos crónica.
o Historia clínica detallada: Incluye antecedentes de tabaquismo (la causa más común) ,
exposición a irritantes pulmonares , otros síntomas como disnea, sibilancias y opresión en el
pecho , e infecciones respiratorias frecuentes.
o Pruebas de función pulmonar (espirometría): Esencial para medir la cantidad y velocidad del
aire inhalado y exhalado. Puede mostrar obstrucción del flujo de aire, ayudando a diferenciarla
de otras causas de tos crónica y a evaluar la gravedad, especialmente si evoluciona a EPOC.
o Otras pruebas:
▪ Radiografía de tórax: Para descartar otras enfermedades pulmonares y evaluar
complicaciones.
▪ Gasometría arterial: Para medir niveles de oxígeno y dióxido de carbono en sangre en casos
avanzados.
▪ Análisis de sangre: Para descartar otras afecciones y evaluar el estado general.
▪ Cultivo de esputo: Durante exacerbaciones para identificar infecciones bacterianas.
Es importante destacar que el diagnóstico de la bronquitis, especialmente la crónica, requiere una
evaluación médica completa para diferenciarla de otras enfermedades con síntomas similares, como
el asma, la neumonía, la enfermedad por reflujo gastroesofágico o la tos asociada a la rinitis crónica.
COMPLICACIONES
Las complicaciones de la bronquitis pueden variar, pero incluyen:
• Neumonía: Una infección más grave del pulmón, que puede desarrollarse si la bronquitis no
se resuelve adecuadamente o en personas con sistemas inmunitarios debilitados.
• Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC): En la bronquitis crónica, que es una
inflamación prolongada de los bronquios, puede haber episodios repetidos de infección
respiratoria que empeoran los síntomas y pueden llevar a EPOC.
• Insuficiencia respiratoria: Una disminución en la oxigenación de la sangre, posible en casos
severos.
• Tos persistente: Puede durar varias semanas después de la resolución de la bronquitis aguda.
• Fatiga, sensación de presión en el pecho y dificultad para respirar: Síntomas crónicos en casos
persistentes.
• Pérdida de peso, debilidad muscular e hinchazón en extremidades: En casos graves o
crónicos, debido a la afectación pulmonar prolongada.
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
• Neumonía: Infección que inflama los sacos de aire de los pulmones, llenándolos de fluido.
• Faringitis: Dolor o irritación en la garganta, a menudo asociado a resfriados o gripe.
• Asma: Enfermedad crónica con inflamación y contracción de las vías respiratorias que dificulta
la respiración.
• Bronquiolitis: Reacción bronquial inflamatoria en escolares y lactantes.
• Rinosinusitis: Inflamación de las cavidades alrededor de los conductos nasales.
TRATAMIENTOS
1. Tratamiento de Primera Elección para la Bronquitis Aguda (Viral):
Dado que la mayoría de los casos son virales, el tratamiento es sintomático y de soporte.
o Reposo e Hidratación: Fundamentales para la recuperación.
o Analgésicos/Antipiréticos: Para aliviar la fiebre y el malestar.
▪ Paracetamol (Acetaminofén): Dosis en adultos: 500 mg a 1000 mg cada 6-8 horas.
▪ Ibuprofeno: Dosis en adultos: 200-400 mg cada 6-8 horas.
o Broncodilatadores: Como Salbutamol (inhalador de dosis medida o nebulizado), solo si hay
sibilancias o silbidos en el pecho.
o Antitusivos: Se pueden usar para aliviar la tos seca y molesta.
o Duración del Tratamiento: Las medidas sintomáticas se mantienen mientras duren los síntomas,
que suelen ser de 1 a 3 semanas. La tos puede persistir por más tiempo (hasta 3-4 semanas).
o Antibióticos: No están indicados de rutina en la bronquitis aguda, ya que es predominantemente
viral.
2. Tratamiento de Primera Elección para las Exacerbaciones Bacterianas de la Bronquitis Crónica:
En adultos, especialmente con EPOC, se consideran antibióticos si hay signos de infección bacteriana
(aumento del volumen y purulencia del esputo, aumento de la disnea).
o Opción 1: Amoxicilina/Ácido Clavulánico (Co-amoxiclav)
▪ Dosis: 875 mg de amoxicilina / 125 mg de ácido clavulánico por vía oral, 2 veces al día.
▪ Duración: 5 a 7 días.
o Opción 2: Doxiciclina
▪ Dosis: 100 mg por vía oral, 2 veces al día.
▪ Duración: 5 a 7 días.
o Opción 3: Macrólidos (por ejemplo, Azitromicina o Claritromicina)
▪ Azitromicina:
▪ Dosis: 500 mg por vía oral el Día 1, seguido de 250 mg una vez al día por 4 días más
(curso total de 5 días) , o un régimen de 500 mg una vez al día por 3 días.
▪ Duración: 3 a 5 días.
▪ Consideraciones: Útil por su pauta corta y buena cobertura de atípicas. Sin embargo,
en Venezuela, como en otras partes, ha habido un aumento de la resistencia de
S. pneumoniae a los macrólidos.
▪ Claritromicina:
▪ Dosis: 500 mg por vía oral, 2 veces al día.
▪ Duración: 7 días.
▪ Consideraciones: Similar a azitromicina, pero con pauta más larga.
o Además de los antibióticos, el manejo de las exacerbaciones incluye el aumento de
broncodilatadores y, en algunos casos, corticosteroides orales.
PREVENCIÓN
• No fumar y evitar el humo de segunda mano.
• Reducir la exposición a contaminantes e irritantes en el ambiente o en el lugar de trabajo.
• Usar mascarillas en ambientes con polvo o químicos.
• Vacunarse contra la gripe y la neumonía.
• Lavarse las manos con frecuencia y cubrirse al toser para prevenir la propagación de infecciones.
• Mantener una dieta saludable, hacer ejercicio y descansar bien para fortalecer el sistema
inmunitario.
• Controlar enfermedades preexistentes como asma o EPOC con seguimiento médico.
• Usar humidificadores para evitar la resequedad del aire en el hogar.