Propuestas para planificación de la comunidad de Monaguillos:
La comunidad de monaguillos es una escuela que tiene como objetivo la
formación en el arte de servir al altar. Éste es importantísimo para el
desarrollo armonioso de la celebración de la Santa Misa y el aumento del
fervor en los fieles.
Esta escuela debe ofrecer una adecuada formación que despierte la
motivación al servicio de Dios y lograr que cada monaguillo tenga una
verdadera experiencia de fe, complementado con formación humana en un
ambiente de amistad y alegría, motivando el espíritu de servicio y disciplina,
proporcionando los medios para el cultivo de las propias cualidades.
Pilares fundamentales para la vida de la comunidad para tener en cuenta:
Mirada vocacional: muchas de las vocaciones sacerdotales y religiosas se
gestan desde esta experiencia de servicio. También es una realidad que,
quienes aquí se forman, suelen ser servidores estables en el tiempo.
Crecimiento en el servicio: debemos lograr que cada monaguillo se
sienta seguro y responsable del servicio en el altar.
Mirada comunitaria: la comunidad de monaguillos es una de las tantas
que tiene nuestra parroquia, por lo tanto, debemos integrarnos al trabajo
parroquial, participar de las reuniones y priorizar actividades que involucren
a “la familia grande de la parroquia”. Debemos ayudarlos a integrarse y a
identificarse con la comunidad parroquial.
La comunidad de monaguillos como un camino: o proceso que
atraviesa etapas de formación en la que se entregan signos que buscan
fortalecer la identidad de los servidores del altar y que asuman cada vez
una mayor responsabilidad. Podemos contemplar la posibilidad futura de
cubrir todas las misas de la semana; o que los monaguillos más
experimentados sean quienes puedan preparar a los menos experimentados
o, al menos, colaborar en la realización de los encuentros.
Experiencia de Cristo: debemos acompañar a los monaguillos a que
tengan un encuentro con Jesús, a través de encuentros y actividades. Sólo
esta experiencia de fe sostendrá su servicio en el tiempo y asegurará su
permanencia en la comunidad parroquial.
Amor por la Eucaristía y por la santidad de vida: nos pueden ayudar
en esto la devoción a San Tarcisio, patrono de los monaguillos; a nuestra
madre, María Reina de la Paz; o la admiración de la persona de Jesús.
La Palabra de Dios: debe ocupar un lugar central en los encuentros.
Debemos confiar en que es Palabra de Vida, que cuando la recibimos,
recibimos a Alguien y no algo.
Promover la vida de oración: tanto comunitaria como personal. Debemos
procurar que desde pequeños entiendan y acepten la importancia de la
oración. Podemos proponer que recen en sus casas ofreciendo, por ejemplo,
tarjetas para el momento de la comida, despertarse o irse a dormir.
Educar en las virtudes: Esto vendrá de la mano de la escucha de la
Palabra y quizá desde otras actividades. Pero, no debemos dejar de prestar
atención a aquellos comportamientos o actitudes que no ayuden en la
comunidad. Debemos ser oportunos, delicados y claros para enseñar las
virtudes de la escucha, la responsabilidad, el trabajo, la bondad, la caridad.
Involucrar a las familias: es muy bueno comunicarse con los padres, se
puede contemplar la posibilidad de invitarlos a alguna actividad y que
acompañen a sus hijos en la Santa Misa. De ellos depende, muchas veces,
la asistencia de cada monaguillo y es una gran oportunidad de
evangelizarlos.
Los métodos: Realizaremos la formación como un camino de crecimiento a
través de:
Encuentros semanales
Convivencias
Practica en el servicio del altar
Participación en otros sacramentos
Propuestas centrales para los encuentros:
1. Los lugares litúrgicos: Templo, sagrario, presbiterio, altar, ambón,
sede, credencia, cruz, fuente bautismal.
2. Los objetos litúrgicos: Corporal, purificador, patena, cáliz, palia, etc.
3. Vestiduras sagradas: Alba, cíngulo, estola, casulla.
4. Los libros: Misal, Leccionario, Evangeliario, guía, ordo, Ritual.
5. El año litúrgico: Adviento, navidad, tiempo durante el año, cuaresma,
Pascua, las fiestas. Los colores en la liturgia.
6. La Santa Misa y sus momentos: ritos iniciales, liturgia de la palabra,
liturgia de la eucaristía, ritos finales.
7. Posturas durante la misa: santiguarse, persignarse, procesión, de pie,
genuflexión, inclinarse, arrodillarse, sentarse, las manos, los ojos.
8. Preparación para ayudar en misa: antes de ir a la iglesia (vestimenta,
higiene), al llegar a la iglesia (con tiempo, sobre la preparación del
altar), antes de irte a casa (guardado de las cosas y oración).
9. La iglesia como gran familia y la parroquia como una sola comunidad.
10.Otros temas importantes: la oración y las formas de orar, la Biblia
como Palabra de Dios, amar a Dios y al prójimo; los sacramentos de
iniciación; el llamado a la santidad; La persona de Jesús; quién es
María; la comunidad parroquial; el sacerdote como padre espiritual; la
misión de la Iglesia.
Propuesta de estructura para los encuentros:
Para organizar encuentros semanales para monaguillos se puede seguir un
esquema que combine formación, oración y actividades recreativas. A
continuación, se presenta una estructura sugerida para los encuentros que
se realizarán cada domingo durante todo el año:
10:30 Recepción y oración inicial: puede ser en el aula o en la capilla
del Santísimo.
La recepción siempre debe ser alegre, debemos decirle a cada monaguillo lo
importante y bueno que es su presencia.
La oración inicial será participativa: daremos gracias y pediremos a Dios por
nuestras intenciones.
Podemos comenzar el encuentro con una dinámica o contando algo lindo
que nos sucedió durante la semana; el diálogo puede ser sobre una
actividad que se les haya encomendado en el encuentro anterior.
10:50 Escuchamos la Palabra de Dios e introducimos el tema del
encuentro
San Jerónimo decía “quien desconoce las Sagradas Escrituras, desconoce a
Cristo”. La cita bíblica para reflexionar puede ser la de los domingos, puede
ser más breve, puede ser otra.
Es importante tener los temas determinados de antemano en un
cronograma, lo que permitirá preparar con anticipación los recursos
necesarios para el encuentro. Deben ser sencillos y con contenido preciso.
No debe llevar mucho tiempo.
11:15 Oración final, limpieza y orden del aula.
La oración debe marcar nuestra vida personal y comunitaria. Podemos
aprovechar este momento para enseñar a rezar a cada niño. La limpieza y el
orden les enseñará a cuidar y valorar el espacio que se dispone para los
encuentros.
Consideraciones para el desarrollo ordenado del encuentro:
El presente esquema es sólo una guía para el encuentro
Para que se realice de manera ordenada, debemos preparar cada uno
de los recursos necesarios con antelación (dinámicas, lecturas,
contenido, etc.)
Se deben recordar los pilares de la formación de los monaguillos:
Palabra de Dios, mirada vocacional, servicio, mirada comunitaria,
encuentro con Cristo, oración, involucrar a las familias y educar en las
virtudes.
Para trabajar los pilares de formación no es necesario hablar de ellos,
pueden trabajarse de manera sutil y conjunta. Por ejemplo: trabajamos el
aspecto comunitario parroquial con los niños enseñando a saludar a todos.
El monaguillo tiene que habituarse a llevar una Biblia y su cuaderno.
Para registrar lo mínimo e importante o pegar fotocopias, estampas,
etc.
Quizá sea oportuno considerar esta comunidad como una escuela de
monaguillos, por supuesto distinta a la escuela civil.
Debemos pensar en un proceso de crecimiento y madurez que contenga la
entrega de signos que acompañen el progreso, por ejemplo:
Entrega de la Biblia
La entrega de cruces
Tener remeras u otros elementos de identificación
También será oportuno procurar que cada monaguillo tenga su propia alba,
que la lleve a casa para lavar y planchar, al menos, una vez al mes.