Transformaciones Metropolitanasen El Territorio Cultural Del Aljarafe Sevillano
Transformaciones Metropolitanasen El Territorio Cultural Del Aljarafe Sevillano
UNIVERSIDAD DE SEVILLA
E . T. S . A R Q U I T E C T U R A
TRANSFORMACIONES
M E T R O P O L I TA N A S E N
EL TERRITORIO CULTURAL
DEL ALJARAFE SEVILLANO
TESIS DOCTORAL
Doctorando
Carlos Jesús Rosa Jiménez
Directora
María Teresa Pérez Cano
Sevilla
Marzo 2003
TOMO 1
MENÚ SALIR
TOMO I
Universidad de Sevilla
Marzo 2003
MENÚ SALIR
Antoine de Saint-Exupéry
El Principito
0.3. Agradecimientos. 4
04. Fuentes. 4
1.2 La comarca natural como base del territorio cultural del Aljarafe: análisis
y evolución conceptual. 7
a la comarca operacional. 13
2.2.1. La segregación del mundo rural y urbano. Integración del territorio aljarafeño
en la ordenación urbana imperial. 40
del Aljarafe. 87
3. Aznalcázar. 106
4. Benacazón. 109
6. Bormujos. 114
7. Camas. 117
6. El territorio cultural como periferia: La expansión metropolitana de Sevilla y evolución de la problemática. 168
7. Problemática medioambiental y patrimonial del Aljarafe: impactos del área metropolitana. 189
8. La vertebración urbana del territorio cultural: análisis de las transformaciones. 204
10. Marco legislativo y herramientas de protección del territorio cultural: hacia una política integradora
10.3. Las diferentes escalas de la protección urbanística e incidencia del catálogo. 333
Washington Irving
Cuentos de la Alhambra
MENÚ SALIR
TRANSFORMACIONES METROPOLITANAS EN EL TERRITORIO CULTURAL DEL ALJARAFE SEVILLANO
1
Aunque sin publicar, redacté una comunicación titulada “Urbanismo y Patrimonio: una nueva
3
visión del Territorio” para los Encuentros de Arquitectura y Patrimonio, celebrados el 19-20-21 Capítulo 1. Ámbito y localización geográfica del territorio cultural.
4
Noviembre de 1996, en la E.T.S.A. de Sevilla. Capítulo 1.4. La dimensión física del territorio.
2 5
En el segundo bienio de la primera promoción Máster en Arquitectura y Patrimonio Histórico Capítulo 2. La construcción del territorio cultural.
6
organizado por la Universidad de Sevilla y la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, ya Capítulo 3. El patrimonio territorial del Aljarafe.
7
se planteó el proyecto patrimonial para la comarca de La Loma (Jaén). Capítulo 4. El territorio como contenedor de Patrimonio...
8 11
Capítulo 5. El área metropolitana como generadora de desequilibrios en el territorio. Capítulo 10. Marco legislativo y herramientas de protección...
9 12
Capítulo 7 y 8. Capítulo 11. Recomposición y construcción del territorio cultural: directrices de
10
Capítulo 9. Fragmentos territoriales: análisis de los municipios. sostenibilidad...
inicia desde el reconocimiento y salvaguarda de su identidad, en un análisis del territorio cultural13, con la intención de conocer cuáles son
mundo donde no hay fronteras para la información, y cada vez más se las características del territorio con anterioridad a los procesos de
reducen éstas para el desplazamiento físico. En este sentido el modelo transformación; examen de la fenomenología metropolitana donde se
cultural abierto busca el enriquecimiento del mismo incorporando estudiará la evolución histórica de área desde comienzos del siglo XX
información, más que sustituyéndola; partiendo de la matriz hasta la actualidad. Finalmente se plantearán, a la vista de los
medioambiental e histórica, más que encajando forzosamente modelos resultados, las propuestas que sirvan de base para una futura
urbanos universales y descontextualizados. Recordando siempre que el intervención14 y difusión de este territorio en particular, y
territorio que construimos es la herencia de las generaciones futuras. metodológicamente para otros territorios de similares característica y
problemática.
La política urbana europea no es ajena a esta nueva situación,
y por ello aboga por un reconocimiento del espacio rural, como En el primer frente se tendrá que llevar a cabo una síntesis
escenario muy a tener en cuenta en la ordenación de su territorio, y física e histórica del territorio, a fin de conocer las características
que como unidad debe entrar en un nuevo diálogo de “paridad” con genéticas del mismo y su matriz medioambiental. El Aljarafe, principal
la ciudad. De ahí la preocupación de este trabajo por recuperar la territorio cultural de Sevilla, cuenta con una amplia bibliografía y
unidad del territorio, de su identidad histórica como contenedor de una estudios, centralizados fundamentalmente en el período medieval del
riqueza cultural y paisajísica hasta hace poco olvidada e infravalorada. mismo con los estudios de los medievalistas Julio González, Isabel
El reconocimiento de su patrimonio va más allá de la simple valoración Montes o Antonio Herrera entre otros. Esta información se ha
para convertirse en base de su ordenación. La fusión del patrimonio complementada con el registro de yacimientos arqueológicos del
cultural y medioambiental en el espacio rural lo convierte en una Instituto de Patrimonio Histórico Andaluz, mediante nueve planos que
unidad indisoluble que debe de ser base de los nuevos modelos de explican la evolución territorial del Aljarafe. En ellos se resume no sólo
crecimiento sostenible en el territorio, sensible a las características la conformación del territorio aljarafeño; sino que, en la medida de lo
genéticas del mismo. posible, se ha profundizado en la evolución medioambiental e histórica
del valle del Guadalquivir y de la marisma, como límites que han
Así este trabajo puede servir de utilidad a las distintas
influido en su configuración.
instancias públicas y privadas, con el objeto de intervenir en la
protección del patrimonio y en el desarrollo local, de forma que se La descripción de los elementos patrimoniales precisará de un
establecen las bases de protección y difusión del territorio desde la inventario territorial, éste se ha incluido a modo de anexo15. Se ha
óptica comarcal, con una síntesis patrimonial del territorio cultural en llevado a cabo una compilación de la información patrimonial de las
los diferentes municipios que lo componen. Para finalmente facilitar la diversas administraciones, aunando las bases de datos de las vías
redacción de un necesario Plan de Ordenación Territorial del Aljarafe, pecuarias, espacios protegidos y de interés ambiental,
ya que constituye el instrumento más adecuado para la protección del correspondiéndolos con los yacimientos arqueológicos y los Bienes de
territorio. Tan importante es la reserva y definición de espacios y Interés Cultural, obteniendo de esta forma una documentación
bienes con características históricas o naturales como establecer un completa sobre la protección del territorio.
modelo de crecimiento urbano adecuado. Desde la óptica del
En la segunda parte del proyecto de investigación se completó
territorio, la elección de un modelo urbano sostenible también
la anterior planimetría con trece planos de síntesis evolutiva de los
constituye una forma de protección, frente a los planeamientos
municipios más cercanos a la cornisa y que han sufrido un mayor
urbanísticos con un marcado carácter desarrollista.
grado de transformación16. Se ha buscado un modelo comparativo,
entre la situación inicial patrimonial y la actual metropolitana. Para ello
0.2. METODOLOGÍA.
se ha tenido como referente la planimetría histórica de estos
La estructura de este trabajo se ha abordado desde tres frentes
distintos que se entrecruzan y apuntan sobre el Aljarafe: estudio y 13
Capítulos 1 al 4 y anexo.
14
Capítulo 12. Puesta en valor del territorio cultural.
15
Anexo: Inventario territorial del Aljarafe.
16
Capítulo 9. Fragmentos territoriales: análisis de los municipios.
municipios de finales del siglo XIX, y el más reciente vuelo fotográfico. su contribución en la delineación. A Francisco Javier Alés Soto y Millán
Esto permite conocer el grado de transformación territorial, completado Millán Lupiáñez por la colaboración material de sus estudios de
con un intenso trabajo de campo en cada uno de los municipios. arquitectura.
La tercera parte del trabajo cuenta con un importante A las Delegaciones Provinciales de Sevilla de la Consejería de
componente proyectual en el ámbito de propuestas que afectan a la Medio Ambiente, Cultura, Obras Públicas y Transportes de Sevilla, y en
protección y a la difusión, consecuencia de la labor investigadora de especial al Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, que no han
las dos fases anteriores, en un intento de acercar diferentes propuestas puesto trabas a la hora de facilitar documentación para la elaboración
de autores y políticas de protección, influenciado por mi experiencia de este trabajo.
internacional en el proyecto HABS/HAER americano. Conocidas las
características genéticas del territorio y definidas las bases de su
protección, entendemos que es fundamental una puesta en valor de 0.4. FUENTES.
los diferentes elementos protegidos en la escala territorial, a fin de
coordinar las políticas sectoriales administrativas y facilitar el desarrollo La fuente principal para la realización de esta Tesis emana del
de modelos de desarrollo más sostenibles. propio territorio en sí, mediante un trabajo de campo de los
veintinueve municipios que componen el territorio cultural.
En este trabajo se ha dado un gran interés a la documentación
gráfica, y cuenta con cincuenta y ocho planos de elaboración propia. La planimetría histórica de los municipios fue obtenida de la
En la primeras fase de la investigación se confeccionó una planimetría Cartoteca Histórica del Instituto Geográfico Nacional, y fue
base17 del territorio cultural, digitalizada y actualizada a escala completada con la planimetría histórica del Instituto Cartográfico
1/50000, que constituyen los planos presentados a escala 1/200 000. Andaluz, de donde también se obtuvieron los vuelos fotográficos.
Inicialmente se ha realizado un profundo análisis de la La información arqueológica fue obtenida del Sistema de
delimitación del territorio cultural mediante una planimetría comparada Información del Patrimonio Histórico de Andalucía (SIPHA) del Instituto
de los ámbitos definidos por diversos autores, a fin de obtener un límite Andaluz del Patrimonio Histórico, con una revisión de los datos de
del territorio cultural lo más objetivo y completo. junio de 1999, y completada con la base de datos Arqueos, de la
Delegación Provincial de Cultura de Sevilla.
Todo la tesis se ilustra con 175 fotografías realizadas durante
la fase de trabajo de campo, complementada con un conjunto de La documentación medioambiental de las vías pecuarias fue
ilustraciones de otras fuentes, que por su interés se han reproducido en suministrada por la Delegación Provincial de Medio Ambiente de
este trabajo. Sevilla y por EGMASA.
El análisis del planeamiento se llevó a cabo a partir del
0.3. AGRADECIMIENTOS.
AGRADECIMIENTOS.
material del Archivo de Planeamiento del Colegio Oficial de
A mi directora de tesis M.ª Teresa Pérez Cano y a Eduardo Arquitectos de Sevilla.
Mosquera Adell, por el intenso apoyo recibido, y las horas dedicadas El resto de las fuentes se encuentran citadas junto con la
en la orientación de este trabajo de investigación. A mi novia bibliografía.
Inmaculada, a mi padre Francisco y a mis hermanos Ascensión,
Francisco y Mª del Carmen, por el ánimo en la continuación del
trabajo. A Manuel Aboza Solís (q.e.p.d.) y África Lobatón Giménez por
su apoyo en los momentos difíciles. A José Manuel Aboza Lobatón por
toda su inestimable ayuda y colaboración. A Emilia Pretel Jiménez por
17
Las fuentes planimétricas para la elaboración de la planimetría base están formadas por las
hojas 961, 962, 983, 984, 1001 y 1002 del Mapa Topográfico Nacional a escala 1/50.000.
2
FERNÁNDEZ SALINAS, V. Bases para una carta sobre patrimonio y desarrollo en Andalucía.
1
En la teoría de que el Aljarafe proviene de la voz árabe as-saraf que significa “elevación, Sevilla: Consejería de Cultura, 1996. Pág. 19.
3
otero”, se encuentra al-Himyari, al-Edrisi, Asín Palacios, Covarrubias, Diego de Urrea, Simonet, Para profundizar en la idea de que el patrimonio ambiental es patrimonio cultural se puede
Gayangos y Ortiz de Zúñiga. Antonio Herrera profundiza sobre la toponimia en El Aljarafe consultar la bibliografía del profesor Roberto Fernández, quien afirma que el patrimonio cultural
Sevillano durante el Antiguo Régimen(1980), e incluso sugiere la progresiva asimilación del se encuentra en equilibrio con las características físicas y bióticas del territorio, es decir, existe un
término aljarafe al de campo de olivos u olivar. equilibrio medioambiental sostenible..
modo de ser y hacer de una sociedad determinada, “invariante natural del territorio”5 definía una “genética del
caracterizando en ambos casos de forma singular el territorio territorio” o conjunto de características físicas y naturales que
donde se manifiesta y dejando sobre él unas huellas determinan la implantación de formas humanas de modificarlo,
perfectamente identificables”4. En el caso del Aljarafe, estas es decir, en una reiteración en la forma de ocupar y transformar
huellas se conformaron en el territorio cultural desde muy el territorio y de desarrollar un modelo cultural continuo.
temprana edad, mucho antes de la fundación de la primera Genética que al igual que permite conocer a los diferentes seres
ciudad, que ha representado un accidente más del mismo hasta vivos, hace la misma función con el territorio, guardando el
que se produjo la ruptura con el territorio en los inicios de la código que permite distinguir las heterogéneas comunidades y
Revolución Industrial. comarcas históricas del territorio.
Ilustración 1.2. Paisaje del Aljarafe en Pilas. (Fte: Foto La dimensión física del territorio constituye, sin lugar a La arquitectura del medio físico, el potencial agrícola del
del autor).
dudas, su arquitectura; conformadora del paisaje y soporte de la suelo, la bondad climática, la cercanía a Sevilla, al valle del
vegetación, fauna y las actividades humanas. La definición de Guadalquivir y a las principales vías de comunicación, ha
este elemento sobre el territorio es fundamental, al igual que generado un modelo repetitivo de “colonización” del territorio
sobre las otras variables: sería muy difícil explicar el Aljarafe sin basado en una fuerte ocupación dispersa del mismo, que ha
tener en cuenta la forma arquitectónica de su territorio, de ahí construido su base genética territorial.
que constituya el primer elemento patrimonializable e invariante
territorial e histórico del mismo. El medio biótico está muy ligado
al paisaje cultural del hombre, que durante milenios lo ha
moldeado y adaptado a sus necesidades, aunque siempre en
una clave de equilibrio. Hasta el punto de que hablar del medio
natural en el Aljarafe, es hablar del espacio rural conformado y
construido por el hombre. Se trata, por tanto, de un espacio
proyectado, con una dimensión cultural y humana rica y
compleja, que nos permite reconocer diferentes segmentos
culturales y hablar razonadamente de una memoria histórica del
territorio.
4 5
CASTRILLO ROMÓN, M; TREMIÑO SAN EMETERIO, C. Territorio y patrimonio en la IX Sin la acción humana, la evolución del paisaje, el relieve, la flora y la fauna es más lenta, y
Conferencia del Consejo Académico Iberoamericano: ideas y experiencias para una nueva tiende a permanecer en el mismo “nicho ecológico”, los cambios que se producen en la escala
cultura disciplinar. Ciudades . Revista del Instituto de Urbanística de la Universidad de Valladolid, de lo histórico o ciclos históricos convencionales son tan distanciados en el tiempo que podemos
nº4, 1998, págs. 13-29. Pág. 16. considerarlos casi permanentes.
en sí misma. Es, sin duda, la comarca natural sevillana que con paisaje caracterizado por olivos y alquerías dispersas en una
mayor prontitud alcanzó su identidad territorial fruto de su geografía ondulada de lomas, cuyos límites se extendían hasta
posición estratégica, características de su territorio y la la ciudad de Niebla en pleno corazón de la provincia onubense,
importante relación histórica con Sevilla, plasmada en una fuerte y que abarcaba la mayor extensión conocida de la comarca;
dependencia socioeconómica, tanto al servir históricamente hasta las delimitaciones más actuales basadas en la propuesta
como “despensa” de la ciudad, gracias a la riqueza agrícola de de comarcalización de Andalucía, y por tanto en la delimitación
su tierra, como al ser la “residencia veraniega” de la clase municipal, existe un amplio e histórico repertorio de
terrateniente sevillana por su bonanza climática. formulaciones acerca de los límites de ésta, teniendo quizás un
Aunque existe una idea global de la comarca del Aljarafe aspecto más científico los delimitados en el campo de la
en su localización, no hay criterios de unanimidad a la hora de disciplina de la Geografía, entre los que destacamos los trabajos
establecer unos límites claros, concisos y definitorios. La publicados a partir de mediados del s. XX.
Ilustración 1.3. Delimitación del Aljarafe en el Catálogo delimitación de la comarca natural es un aspecto conflictivo y El primero de ellos corresponde al estudio de Revenga
de comarcas geográficas de España. (Fte: REVENGA
CARBONEL, A. Catálogo de las Comarcas Geográficas voluble, que depende fundamentalmente de los puntos de Carbonell (1960) en su “Catálogo de comarcas geográficas de
de España.
España. Madrid: Publicaciones del Instituto
Cartográfico y Catastra, 1960. Plano adjunto). partida de análisis del territorio y de los diferentes criterios España”, primer intento de recopilar el sistema de comarcas
utilizados para tal efecto. Si tenemos en cuenta que la comarca naturales, y del que hace una referencia al Aljarafe
natural cuenta con dos dimensiones complementarias, formada describiéndola de la siguiente forma:
por los aspectos físico-naturales y las variables humano- “Comarca de la provincia de Sevilla comprendida entre
culturales: son estas últimas las más críticas y variables a la hora la margen derecha del río Guadalquivir y el límite con la
provincia de Huelva, y extendida de Norte a Sur desde los
de establecer la delimitación, ya que los primeros son últimos escalones de las estribaciones de Sierra Morena hasta
“invariantes” (por lo menos los valores físicos, ya que los las marismas”9.
cambios geológicos, por ejemplo, que sufren son La definición se acompaña de una planimetría orientativa
temporalmente más lentos que los debidos a la actividad (ver ilustración 1.3.), donde se aprecia que el Aljarafe aparece
humana), mientras que los condicionantes humanos y culturales como el apéndice sevillano de una gran macro-comarca en la
introducen un aspecto dinámico, conflictivo y variable que que se fusiona con La Tierra Llana y El Condado de Niebla,
permite la evolución del territorio, tanto formalmente, como en ambas pertenecientes a la provincia de Huelva. La comarca
su delimitación a lo largo del tiempo. histórica del Condado es de reciente identidad, apareciendo
como una unidad independiente de La Tierra Llana, y dejando
Por ello, la dificultad de la delimitación de la comarca es
un fragmento de territorio con el límite provincial, que constituye
consecuencia de su propia evolución interna y cultural. El
a su vez el límite con el Aljarafe en una especie de tierra de
Aljarafe como la mayor parte de las comarcas naturales no ha
nadie.
poseído unos límites totalmente definidos, sino que éstos han
sido variables, e incluso actualmente cuenta con nuevas
delimitaciones en función de las nuevas visiones y necesidades.
Desde las definiciones de los tratadistas musulmanes del s. XII,
como al-Edrisi o al-Himyari, que se basaban en una observación
directa del territorio, interpretando el Aljarafe como un territorio- 9
REVENGA CARBONELL, A. Op. cit. Pág. 21.
Casi contemporáneo a este trabajo, en la planimetría cualidades de su territorio como la existencia de una estructura
informativa del Plan General de Ordenación Urbana de Sevilla de asentamientos basada en la dispersión y una importante
de 1963, se lleva a cabo una delimitación de las siete comarcas densidad de población como elementos clave de la misma. El
naturales que componen la provincia de Sevilla formadas por: la rango de tamaño establecido por Rodríguez Becerra, se incluye
Sierra Norte, el Aljarafe, las Marismas, la Vega o tierra llana de dentro de los parámetros establecidos por Cano García (entre
las orillas del Guadalquivir, los Alcores, la Campiña y la 100 y 2000 km²).
Serranía Subbética; donde la que corresponde al Aljarafe es de El profundo análisis que lleva a cabo de su
similares características a la definida por Revenga Carbonell,
delimitación11, termina por establecer unos límites decisivos de
aunque con un límite más reducido en su margen meridional la comarca natural. Inicialmente reconoce los mismos descritos
con la Marisma; asociando las cotas más bajas de la meseta por Revenga Carbonell a excepción del límite occidental que,
aljarafeña (junto con el cambio de vegetación que se produce tradicionalmente ha constituido el más ambiguo y de difícil
en ésta), al ámbito marismeño, dando mayor unidad a los determinación, para lo que –a diferencia del anterior trabajo– se
términos municipales cuyos núcleos de población se localizan en establece directamente en la comarca histórica del “Condado
Ilustración 1.4. Las delimitaciones de las diferentes
comarcas naturales en la provincia de Sevilla según el
el la altiplanicie respecto a los términos que ocupan la totalidad de de Niebla” en Huelva.
PGOU de Sevilla de 1963: 1. La Sierra. 2. El Aljarafe.
3. Las Marismas. 4. La tierra llana de las orillas del la Marisma. Esta división en siete comarcas naturales es la que
Guadalquivir. 5. Los Alcores. 6. Llanuras, colinas y Completa la delimitación con la formulación del propio
va a prevalecer de forma casi definitiva para la provincia de
mesetas de la Campiña. 7. Serranías Subbéticas.
Sevilla. límite en sí, más allá de la definición comarcal de las grandes
unidades en la gran escala, al establecer un límite físico
El análisis más completo de la delimitación de la formado por una “arriesgada línea teórica” y divisoria que tiene
comarca del Aljarafe, es la llevada a cabo por Rodríguez como referente ciertos accidentes geográficos, las divisorias de
Becerra (1973) para su trabajo sobre la vivienda del Aljarafe. cuencas y la toponimia. Sin embargo, esta delimitación no está
Además de las siete comarcas naturales, el autor diferencia carente de ambigüedades en su interpretación, en cuanto existen
también la pequeña comarca del Campo como una unidad tramos del mismo vagamente descritos, frente a otros que
independiente que resuelve la transición del Aljarafe con la cuentan con mayor precisión. Los treinta y un núcleos citados
Sierra y que histórica y culturalmente es dependiente de ésta. por el autor que pueden facilitar esta tarea, tampoco fueron
También hace una importante aportación sobre la estructura de nombrados de forma expresa, teniendo que ser deducidos por la
asentamientos, tal y como se desprende su definición de la lectura del trabajo. Esta falta de concreción contrasta con una
comarca: importante definición geográfica para su delimitación: El
“El Aljarafe es una pequeña comarca de unos mil Guadiamar es el principal río del Aljarafe y su cuenca uno de
kilómetros cuadrados, con 31 pueblos, con distancias medias
entre ellos de 4,5 kilómetros, y con numerosas haciendas los límites naturales.
intercaladas entre los núcleos de población”10.
El plano 1.1. constituye una plasmación gráfica de la
Se establece una dimensión de 1000 km², conformada
interpretación que hemos deducido del texto de Rodríguez
por treinta y un núcleos de población, además de una serie de
Ilustración 1.5. Las Comarcas Naturales de la
Provincia de Sevilla según Rodríguez Becerra (1973).
(Fte: Rodríguez Becerra, S. Etnografía de la Vivienda. El
11
Aljarafe de Sevilla. Sevilla: Publicaciones de la En su estudio hace un estudio comparativo de las siguientes fuentes al-Edrisi y al-Himyari (s.
10
RODRÍGUEZ BECERRA, S. Etnografía de la vivienda. El Aljarafe de Sevilla. Sevilla: XIII), Madoz (1849), Terreno (1952), Estudio agrobiológico de la provincia de Sevilla (1962),
Universidad de Sevilla, 1973. Pág. 22).
Publicaciones de la Universidad de Sevilla, 1973. Pág. 28. Lautensach (1967) y Reseña estadística de la provincia de Sevilla (1958).
Becerra sobre la delimitación y estructura del Aljarafe. Donde denominado “Las Teresas”, orientándose casi verticalmente al
vértice de las Víboras (177 m.), torciendo luego al este por el
pasamos a analizar los diferentes límites: puerto de la Viguera y cortijo de San José”14.
14
Id. Págs. 26-27.
12 15
RODRÍGUEZ BECERRA, S. Op. cit. Pág. 26. Id. Pág. 27.
13 16
Id. Id. Pág. 38.
17
Id. Pág. 39.
18
CAPEL, H. Capitalismo y morfología urbana en España. Barcelona: Los Libros de la Frontera,
1984. Pág. 67. Ordenación del Territorio, Junta de Andalucía, 1986. Pág. 22.
20
19
FERIA TORIBIO, J. Y OTROS. Andalucía: Sistema de Ciudades. Sevilla: Dirección General de Los ámbitos básicos constituyen las primeras agrupaciones supramunicipales donde se
producen las relaciones de carácter urbano.
pertenecen al Aljarafe: Albaida del Aljarafe, Benacazón, limítrofes del Aljarafe a que extendiesen sus términos
Bollullos de la Mitación, Espartinas, Olivares, Salteras, Sanlúcar municipales sobre estos territorios. Por lo que nos encontramos
La Mayor, Umbrete y Villanueva del Ariscal. con los casos de Villamanrique de la Condesa, Coria del Río, La
El ámbito básico de Pilas lo componen seis municipios, Puebla del Río o Aznalcázar, cuyos términos se incluyen en gran
cuyos núcleos se incluyen íntegramente en la comarca natural: medida en la comarca de la Marisma y sus núcleos urbanos, sin
Aznalcázar, Castilleja del Campo, Carrión de los Céspedes, embargo, pertenecen al Aljarafe.
Huévar del Aljarafe, Pilas y Villamanrique de la Condesa. Y No obstante, la delimitación municipal se hace cada día
finalmente el ámbito básico de Bollullos Par del Condado y más necesaria debido al importante peso del mismo, y obliga a
Almonte, ya en territorio onubense, incluye los cuatro municipios plantear la comarca natural desde esta óptica. Además, a
de Paterna del Campo, Escacena del Campo, Manzanilla y excepción del Aljarafe onubense, y del ámbito de Sevilla, existe
Chucena. una cierta relación entre los ámbitos básicos de la propuesta de
La adaptación de la comarca natural a la humana pone comarcalización y los municipios de la comarca natural del
en relieve dos problemas: el importante peso que supone la Aljarafe, debido a que se tuvieron en cuenta los referentes de las
división provincial y la dicotomía entre el límite municipal y la comarcas históricas y naturales, en la definición de la primera.
delimitación de la comarca natural. De esta forma autores como Valenzuela21 (1991) en el
estudio de las comarcas naturales de la provincia de Sevilla han
Respecto a la primera, la división provincial de Sevilla y
planteado la posibilidad de la utilización de los diferentes
Huelva no sólo secciona funcionalmente a la comarca natural
ámbitos básicos para la delimitación y definición de las mismas.
sino que relega a un progresivo olvido al Aljarafe onubense,
Ya que para este autor, además de la homogeneidad en la
formado por estos cuatro últimos núcleos, frente a los del
identidad de elementos tantos físicos como humanos, prima
Aljarafe sevillano, con difíciles visos de solución.
también la funcionalidad de la comarca humana, producto de
El segundo hace referencia a la división municipal y es la influencia de un núcleo o varios de cabecera sobre un sistema
debido a que no existe correlación entre la comarca natural y de pueblos con sus respectivos territorios dominados; y la
los términos municipales de los núcleos limítrofes que lo programación o compartimentación del territorio por motivos
componen. Esto se debe a que la delimitación municipal del administrativos (comarca de reforma agraria, de actuación
territorio español procura la participación de diferentes unidades administrativa, de descentralización o de servicios jurídicos).
territoriales para así garantizar una cierta variedad de recursos
En su estudio divide el territorio sevillano en ocho
al municipio. Rehuyendo por tanto de los límites naturales que
comarcas sobre las anteriores siete comarcas naturales,
supongan la igualdad de recursos, por lo que el límite municipal
formados por: Sierra Norte, Aljarafe, Vega, Marismas, Campiña,
constituye el peor instrumento para la delimitación de la
Sierra Sur, Estepa y Alcores. La comarca de Estepa aparece
comarca natural aunque paradójicamente es el más utilizado. Y
como novedosa en esta relación, influenciada quizás por su
en el caso del Aljarafe se hace muy patente esta dicotomía de
definición como comarca agrícola de la provincia de Sevilla,
límites debido a la existencia de comarcas naturales colindantes
al Aljarafe carentes de núcleos de población, como son el
Campo de Tejada y la Marisma, que obligó a los núcleos 21
VALENZUELA, A.; CAMOYÁN, A. La Sierra Norte. Sevilla: El Monte, 1991. Col. Reportajes.
Pág. 73.
por lo que se puede considerar este dato como precedente para accidentes geográficos como arroyos, ríos, características del
su definición como comarca en los trabajos más recientes de relieve como cotas de nivel o cambios de naturaleza geológica.
comarcalización. Uno de los factores más objetivos que determinan los límites de
Siguiendo esta tesis, la comarca natural del Aljarafe las comarcas son las discontinuidades producidas por variables
incluiría los ámbitos básicos de Sanlúcar La Mayor y Pilas, lo físicas, especialmente las morfoestructurales22.
que no supondría ninguna alteración sobre lo actualmente Intentar determinar hasta dónde alcanzan o podemos
definido, salvo que se incluye el municipio de Aznalcóllar, que reconocer las características o cualidades que determinan la
aunque cuenta con una fuerte relación histórica y toponímica identidad de un territorio, se transforma en una tarea ardua si
con el Aljarafe, se encuentra actualmente más vinculado con los buscamos la precisión objetiva y científica de dicha línea.
municipios de la Sierra Norte (ver plano 1.3.). Respecto al Entendemos que en la mayor parte de las comarcas existen
ámbito básico de Sevilla, la situación se complejiza ya que no áreas donde no hay duda de su identidad cultural ya que son
pueden incluirse todos los municipios pertenecientes al ámbito claras y precisas, e irán perdiendo dicha definición a medida
funcional, debiendo quedar excluidas Sevilla y Santiponce, que nos alejemos del mismo al quedar influenciadas por otras
además este autor también desagrega los municipios de Coria comarcas. Existen por tanto, subcomarcas o áreas que marcan
del Río, Gelves, Palomares del Río y la Puebla del Río, que se esta conversión, y las definimos como “comarcas de transición”
consideran definidores de la comarca natural de la Marisma. o “comarcas límite”, donde se entremezclan las cualidades de
Esto nos lleva a la conclusión que la delimitación de los tres las comarcas limítrofes23. Nos parece apropiado y lógico que la
ámbitos básicos de Sevilla, Sanlúcar y Pilas a excepción de los mejor manera de delimitar una comarca natural concreta sea
municipios de Aznalcóllar, Santiponce y Sevilla definen la detectando y delimitando las comarcas límite a través de la
comarca natural del Aljarafe y Marisma. dimensión invariante del territorio. El análisis del medio físico
nos permite razonablemente establecer estos límites, dando
Sin embargo, todos estos estudios y análisis sobre la
claves de una realidad objetiva que condicionó la comarca
delimitación de la comarca natural, pueden llevarnos a olvidar
natural y determina por tanto su territorio cultural. El territorio así
el verdadero significado del objeto de estudio, la definición del
definido determina el paisaje, favorece las áreas de ocupación
ámbito del territorio cultural. Hemos visto que el concepto de
agraria y de los núcleos de población. En este sentido el plano
límite de la comarca plantea siempre un problema desde el
1.4. del Sistema Natural de Tierras, obtenido a partir del Plan
punto de vista del análisis territorial, pero que es totalmente
Especial del Medio Físico de Sevilla (1986), constituye no sólo la
necesario para un enfoque en la ordenación del territorio, que
síntesis del medio físico-natural, sino la síntesis comarcal y a
precisa siempre de la definición de un ámbito delimitado por
nuestro entender el mejor resumen de la realidad territorial del
una línea divisora, y esto complejiza sumamente su trazado,
Aljarafe.
porque el territorio ofrece una peculiar dificultad para su
“aprehensión” científica a través del grafismo y la planimetría. El
territorio es reacio a reconocer límites abstractos o
planimétricos, aunque pueden ayudar a reconocerlos
determinados elementos lineales o puntuales. Algunos debido a
22
acciones humanas como carreteras o caminos; otros a 23
SANZ HERRÁIZ, C. Op. cit.
REVENGA CARBONELL, A. Op. cit. Págs. 11-12.
De esta forma la comarca natural del Aljarafe se poca consistencia, aunque en las zonas cercanas al Aljarafe se
compone de cuatro “sistemas naturales de tierras”24: el Aljarafe, dan el olivo y aparecen zonas de matorral. Cuenta con el área
el Campo, los Arenales al norte de la Marisma y el valle del natural más importante del Aljarafe: los “Pinares de Aznalcázar y
Guadiamar. Puebla del Río”, siendo Villamanrique de la Condesa, el único
25 núcleo destacable.
El sistema natural del Aljarafe coincide íntegramente
con la “comarca agraria del Aljarafe”, y corresponde al área Y finalmente el sistema del valle del Guadiamar como
históricamente más poblada, con una densidad media superior una llanura de inundación que forma una vega muy productiva,
que la convierte en un área demográficamente saturada (500 sin apenas población y donde predominan en su sector norte las
hab/km²). Donde el olivar en las variedades de verdeo, dehesas de pasto y arboladas.
constituye el cultivo tradicional y definitorio de la identidad del
Esta delimitación de los diferentes sistemas naturales de
territorio así como la fuente de recursos más importantes de su
tierras no se diferencia mucho de la llevada a cabo por
población.
Rodríguez Becerra, salvo que hace referencia únicamente a la
El sistema del Campo cuenta con la característica de provincia de Sevilla y constituye unos límites objetivos e
encontrarse escasamente poblado (25 hab/km²), posee un suelo invariables del territorio. Con esta base física soporte,
con vocación para el secano intensivo y un paisaje básicamente entendemos que la conformación del territorio cultural debe
agrícola. La delimitación del sistema de tierras es más amplia estar sujeta a la operatividad del territorio y a la realidad
que la comarca histórica, al comprender una unidad localizada comarcal actual aunque únicamente en el plano de la gestión y
al este del Guadiamar, que no corresponde con la delimitación protección de su patrimonio, y no en su definición. Es por ello
de Becerra, debemos entender que parte de este sistema (el que aunque optamos por el municipio como unidad territorial,
occidental) es el que participa del territorio cultural. entendemos que éste participa en un mayor o menor grado de
El sistema de los Arenales al norte de las Marismas, se diferentes comarcas naturales.
encuentra medianamente poblada (con una densidad entre los El sistema natural de tierras termina de definir lo que en
41-60 hab/km²) y constituye el espacio “bisagra” o de transición este trabajo de investigación hemos considerado como el
entre el Aljarafe y las Marismas con características geológicas territorio cultural del Aljarafe, para lo cual se ha partido del
que lo diferencian claramente de ambos. Con un importante municipio como unidad territorial y funcional, que se agrupan
paisaje forestal, debido a la escasez de arcilla de sus suelos y su en subcomarcas en función del principal sistema natural de
tierras que abarca su término municipal y de la localización de
24
El concepto de sistema natural de tierras del Plan Especial del Medio Físico de la Provincia de sus núcleos de población. Incluimos de esta forma los treinta y
Sevilla es utilizado en para definir aquellas unidades del territorio con similares cualidades
geomorfológicas, edafológicas y de usos del suelo. un núcleos definidos por Rodríguez Becerra, pero debemos de
25
El Aljarafe se compone a su vez de dos subsistemas debido a la división del Guadiamar:
El Subsistema A, que se trataría del Aljarafe Alto, formado por los municipios completos de
ampliar con los municipios de Gelves y Camas, ya que sus
Almensilla, Bormujos, Castilleja de Guzmán, Castilleja de la Cuesta, Mairena del Aljarafe, términos se extienden abarcando parte de la cornisa oriental del
Palomares del Río; y parte de los municipios de Aznalcázar (NW), Benacazón (menos la NW),
Sanlúcar La Mayor (sólo el límite SW), Olivares (al límite sur), Salteras (la zona sur), Valencina (la Aljarafe. Esto nos da un territorio cultural conformado en cinco
mitad sur), Tomares (prácticamente entero), San Juan de Aznalfarache (el 40% occidental),
Camas (el límite occidental), Coria (la zona NO), Bollullos (el 75%, sin incluir la zona sur). ámbitos: uno localizado en la provincia de Huelva y cuatro en
El Subsistema B, en el que se incluirían los núcleos del Aljarafe Bajo, a excepción de
Villamanrique, estaría formado por Pilas (la mayor parte del municipio), Villamanrique de la
Condesa (una pequeña parte del límite norte), Aznalcázar (ángulo NO), Huévar (60% de la parte
Occidental), Carrión de los Céspedes (Completo), Castilleja del Campo (la mitad sur).
Sevilla; formado por una subcomarca central donde las Guadalquivir, y que poseen una cierta
cualidades del territorio cultural son más homogéneas y nítidas, “ambigüedad”, al participar de ambas comarcas, lo
rodeado de cuatro subcomarcas que salvan la transición hacia que los convierte en municipios con rasgos
las otras comarcas naturales, tal y como se describe a particulares a los restantes, se trata de Camas, Coria
continuación: del Río, Gelves y San Juan de Aznalfarache.
a) El Aljarafe Onubense (333,26 km2): está compuesto e) El Aljarafe-Marisma (882,20 km2) donde los núcleos
por los cuatro municipios perteneciente a la provincia se sitúan en el Aljarafe y el término es
de Huelva: Paterna del Campo, Escacena del mayoritariamente marismeño. Lo componen tres
Campo, Chucena y Manzanilla, que funcionalmente municipios: La Puebla del Río, Aznalcázar y
constituyen una unidad diferenciada de las otras Villamanrique de la Condesa.
cuatro. De esta forma estructuramos el territorio cultural del
2
b) El Aljarafe-Campo (274,4 km ): formado por cinco Aljarafe, un territorio singular ya que cuenta con la cuarta parte
municipios, cuyos núcleos se localizan en la cornisa de los municipios de la provincia de Sevilla y no ocupa más del
norte del Aljarafe y su término municipal se extiende 3% de la superficie de la misma. Esto es debido a que el tamaño
ampliamente en la subcomarca del Campo. de sus municipios es muy reducido, de hecho, los diez términos
Corresponde a los municipios de Albaida del Aljarafe, más pequeños de Sevilla pertenecen al Aljarafe, producto de las
Olivares, Sanlúcar la Mayor, Salteras y Valencina de características especiales de su conformación histórica. El
la Concepción. cultural del Aljarafe sevillano abarca una extensión de 1572,20
2
c) El Aljarafe Central (329,5 km ): donde el núcleo y su km2, dentro de los valores propios en la definición de una región
término municipal se localizan en la comarca natural, natural. En el análisis de los municipios del Aljarafe-Marisma,
y estarían formados por trece municipios del Aljarafe obviamente se va a analizar el sector norte, que es el
Alto: Almensilla, Benacazón, Bollullos de la Mitación, correspondiente con el sistema natural de tierras y el
Bormujos, Castilleja de Guzmán, Castilleja de la asentamiento del Aljarafe, el resto corresponde a la comarca
Cuesta, Espartinas, Gines, Tomares, Mairena del natural de la Marisma.
Aljarafe, Palomares del Río, Umbrete, Villanueva del
Ariscal. Y cuatro municipios del Aljarafe Bajo:
Castilleja del Campo, Carrión de los Céspedes,
Huévar y Pilas.
Nace en las Sierras de Puerto Alto, cerca del Castillo de el Cuaternario, se conformaron los cauces de los ríos
las Guardas y desemboca en el Guadalquivir por el brazo de la Guadiamar, Guadalquivir, y el ámbito de la Marisma.
Torre y por el Caño del Guadiamar. Sus afluentes más
De esta forma, la lectura del territorio cultural se
importantes en la margen derecha son el Ardachón y el arroyo compone fundamentalmente de cuatro unidades: la Plataforma
del Algarbe. El primero como hemos visto extiende sus del Aljarafe, compuesta por limos miopliocenos, el Campo de
numerosos arroyos sobre todo el Valle de Tejada, y al segundo Gerena por margas azules miocénicas; los Arenales, del
se le une el Alcarayón y el arroyo de Pilas en el conjunto de pliocuaternario, y la vega del Guadiamar y del Guadalquivir por
formaciones alomadas de la comarca de Pilas. En la margen
sedimentos del Cuaternario reciente. Las unidades geológicas
izquierda destaca el Valdegallinas, que desciende por la cornisa
son determinantes en la conformación física del territorio, ya que
norte del Aljarafe Alto hasta Olivares. en cierta medida definen las condiciones ambientales en la que
En la altiplanicie, sin embargo, los arroyos que se van a desarrollar las estructuras territoriales. De esta forma,
conforman las vaguadas son tributarios de la cuenca del podemos observar en el plano 1.7. (1), cómo los núcleos de
Guadalquivir. El Repudio nace en Olivares y desemboca en el población del Aljarafe se localizan íntegramente dentro de la
Guadalquivir a la altura de Coria del Río. Es un arroyo que ha unidad geológica de la plataforma del Aljarafe, y aunque no es
alterado su condición tradicional de curso irregular a regular una relación definitoria, sí es biunívoca entre sistema físico y la
debido a las continuas aportaciones de aguas residuales de las red de asentamientos.
urbanizaciones que están ocupando su vaguada. Por su parte, el
Desde este plano entendemos que el Aljarafe constituye
Majaberraque, que sí mantiene su curso irregular, nace junto a
también una unidad física autónoma además de cultural, que
Umbrete y desemboca en la Marisma.
cuenta con otras unidades de transición como son el Campo de
En lo referente a la estructura geomorfológica, el Aljarafe Gerena al norte, que carece de núcleos de población y los
forma parte de la Depresión del Guadalquivir, que junto con Arenales pliocuaternarios al sur con idénticas características. La
Sierra Morena y la Sierra Sur, constituyen las tres grandes vega del Guadiamar es el elemento que divide el Aljarafe en los
unidades físicas de la provincia de Sevilla. Sus terrenos tienen su dos ámbitos denominados por Rodríguez Becerra como Aljarafe
origen en el Terciario, aunque el proceso de formación del Alto y Bajo, mientras que la vega del Guadalquivir constituye el
territorio no fue continuo, ya que la altiplanicie se creó durante límite oriental natural, donde se produce un contacto directo de
el período Mioceno, cuando la depresión del Guadalquivir las dos unidades (Aljarafe-Marisma) en una fuerte tensión en la
constituía un amplio mar que comunicaba el Mediterráneo y el cornisa oriental, formando un elemento más complejo que las
Atlántico, y tiene por tanto un origen estructural-denudativo26 otras dos cornisas y que sirve de base para el sistema lineal de
similar al de la unidad física de los Alcores. Mientras que las poblaciones de la Ribera-Aljarafe: Coria del Río, La Puebla del
formaciones alomadas del Aljarafe Bajo de Pilas y el Campo son Río, Gelves, San Juan de Aznalfarache y Camas.
del Plioceno, período en el que los lechos marinos se pliegan
El sistema físico es referente para el emplazamiento del
dando lugar a las montañas Penibéticas. Y finalmente, durante
acuífero detrítico de Espartinas (plano 1.7. (2)), o acuífero del
Aljarafe, que tiene como eje estructurante la cuenca del río
Guadiamar, y ocupa fundamentalmente la
26
Análisis del Medio Físico del Área Metropolitana de Sevilla. Descripción, Evaluación y Síntesis.
Sevilla: Consejería de Obras Públicas y Transportes, Junta de Andalucía, 1998. Págs. 40-41.
unidad geológica de la plataforma del Aljarafe. Dicho acuífero la salvedad de ser suelos muy rojos, de peor calidad que los
Tabla 1.1. Temperaturas medias mensuales
mensuales en el año
1999. (Fte: Anuario Estadístico de la Provincia de se encuentra localizado en un estrato formado por limos anteriores, pero buenos para el olivar29.
Sevilla. 2001. Sevilla: Sevilla siglo XXI, 2001).
arenosos calcáreos y arenas con una potencia media entre los
Estación Pilas “Medina Garvey” Sevilla Aeropuerto En las zonas del valle del Guadimar, Guadalquivir, y la
30 y 40 m. El solapamiento con la unidad geológica es
Ene 10,5 10,4
Marisma, predominan los “entisoles” o suelos de vega aluvial.
palpable sobre todo en su altiplanicie. La reserva acuífera
Feb 11,1 11,4 Son suelos poco evolucionados, en los que la roca madre está
permitía la existencia de numerosos pozos para la explotación
Mar 14,6 15,6 cerca de la superficie y tienen buenas propiedades para el
agraria y manantiales que brotaban de forma natural, y que han
Abr 18,3 19,2 cultivo del secano y mejores para el regadío. Y finalmente en el
sido recogidos por diferentes autores. Entre ellos destaca la
May 21,1 22,3 Campo de Gerena se desarrollan los suelos “inceptisoles” sobre
Jun 25,3 26,2 Fuente de la Coriana (Olivares) o los manantiales que de forma
margas amarillas del Mioceno Medio, que cuentan con un color
Jul 27,4 28,2 natural manaban en la cornisa occidental, descritos por Tomás
amarillo siena, son arcillosos y muy buenos para el secano al ser
Ago 27,0 27,8 López (s. XVIII) 27 y posteriormente recogidos por Madoz (1845).
bujeos no excesivamente fuertes.
Sep 22,7 24,1 Este era el caso de las aguas minerales del “Caño Ronco”
Oct 19,6 20,4 (Camas) y los manantiales de agua de Gelves, de gran calidad y Finalmente, la lectura de la vegetación es unitaria en la
Nov 13,5 13,7
abundancia: mayor parte del territorio cultural, dada la primacía del tipo
Dic 11,8 12,2 Oleo-Ceratonion en las áreas alomadas y montañosas, mientras
“El pueblo está enriquesido de varias fuentes muy
Año 18,6 19,3
copiosas, especialmente la principal que en forma de piramidal que el tipo Populion Albae predomina en el paisaje de la vega y
de tres ángulos de más de seis varas de alto, arroja por tres la marisma.
caños de bronse raudales de agua”28.
El paralelismo geológico e hídrico se repite en el análisis Con respecto a la climatología, aparte de ser un
de los suelos del territorio (plano 1.7 (4)). Los terrenos del tipo importante factor que ha favorecido el desarrollo de la
“alfisol” ocupan los mismos ámbitos que el acuífero de agricultura desde el Neolítico, ha permitido convertir a la
Espartinas dentro de la unidad geológica de la Plataforma del comarca en una zona histórica de recreo y de segunda
Aljarafe. Este tipo de suelo se compone de dos variedades que residencia veraniega de Sevilla. El clima del Aljarafe, al igual
han dado a su vez dos tonalidades diferentes al paisaje del que el de Sevilla, es seco subhúmedo, pero sin embargo, sus
Aljarafe. El primero de ellos es el “xerosem arenoso profundo”, temperaturas son ligeramente inferiores a la de la capital. En la
que tiene su origen en las areniscas y calizas procedentes del tabla 1.1. se hace una comparativa entre las temperaturas
Mioceno, y aporta una tonalidad de color amarillo claro, medias obtenidas por la estación de Pilas y la del Aeropuerto de
además de tratarse de un suelo de buena calidad para el Sevilla para el año 1999. Se observa que la diferencia entre las
secano, olivar, vid y frutales. Sobre este tipo, que constituye el medias ronda el grado a favor del Aljarafe, tanto en verano
suelo más abundante y genérico, aparece un segundo en forma como en invierno. Esto es debido a las corrientes de aire fresco
de islotes de “suelos rojos mediterráneos” o “albarizos”, de los vientos húmedos procedentes del SO, que en dirección a
compuestos también por calizas detríticas del mioceno, pero con la Sierra, descarga mayores cantidades de agua.
27 29
LÓPEZ, T. Diccionario Geográfico de Andalucía. Sevilla: Ed. Don Quijote, 1989. Pág. 75. Mapa de cultivos y aprovechamientos. Hoja n.º984 Sevilla. Madrid: Ministerio de Agricultura,
28
Ib. Pág 86. Dirección General de la Producción Agraria, 1975. Pág.13.
2.1.1. Las ocupaciones del Paleolítico y el territorio calcolítico: Durante el Neolítico, el paisaje natural evoluciona hacia
el Aljarafe de los poblados. formaciones boscosas autóctonas del arco mediterráneo,
caracterizado por el encinar8 y el pinar. El hábitat inicial del
Durante el Cuaternario aparecen los primeros vestigios
Aljarafe, aunque hipotético debido a la ausencia casi absoluta
del hombre sobre la Tierra, en una sucesión de cuatro períodos
de restos, formaría una zona boscosa que tendería a las
fríos (glaciales) intercalados con otros de clima cálido
especies arbóreas del dominio Oleo-ceratonion: encinas,
(interglaciales). En el período Paleolítico, la desembocadura del
alcornoques, acebuches y algarrobos; con una vegetación de
Guadalquivir y toda la marisma era un escenario marítimo, de
matorral compuesta por lentiscos, coscojas, esparragueras,
transición a formas de ría, o incluso en algún momento lacustre,
espinos, mirtos... que ocuparían casi toda la meseta. Los bordes
con un paisaje que debía ser casi selvático, propiciado por un
y márgenes del río sobre suelos profundos, a veces inundados y
clima similar al del África Ecuatorial.
siempre algo húmedos, estarían casi totalmente cubiertos por
Los restos arqueológicos de las primeras ocupaciones del una vegetación espesa, un bosque freatólito compuesto por
Paleolítico Inferior -alrededor del 100000 a.C.-, se localizan en especies resistentes al encharcamiento como chopos, tarajes,
las cornisas que tienen una relación directa con el valle del sauces o fresnos, con un sotobosque de zarzas, cañas, helechos,
Guadalquivir. No es de extrañar, ya que esta cultura tenía etc. En la zona de contacto con los humedales dominarían los
preferencia por las terrazas tanto fluviales, como lacustres y juncos, carrizos, fragmites, etc.
marinas2, al ser lugares donde se encontraban la caza, que
Este paisaje autóctono original comienza a ser
junto con la recolección de frutos, constituía la única fuente de
transformado por la acción agrícola y ganadera del hombre
su alimentación.
neolítico cuyo sedentarismo le permite generar una vida estable,
De esta forma, en las cornisas norte y noreste, se suceden apegado a un territorio concreto, cuya primitiva explotación le
los yacimientos de Montijos -cerca del vértice geográfico de proporciona una economía ordenada y ejercer unos derechos
Turrús-, de Valencina de la Concepción3; y de Castilleja de la de propiedad, y por tanto de defensa sobre el mismo. El
Cuesta formado éste último por lascas y puntas de sílex de la desarrollo de la agricultura neolítica permite, la aparición de
cultura de Neanderthal4, predominante en el Paleolítico Medio, poblados, y reconocer las primeras formas del paisaje cultural,
y caracterizada por su nomadismo y constante traslación por los muy ligado aún con el paisaje natural existente.
diferentes territorios, en una época de gran difusión de culturas
en todo el panorama europeo. En la Puebla del Río aparece un
amplio campo de industria lítica localizado a la espalda del
5
Yacimiento de “Cerro del Arca”, formado por choppers, chopping-tools, restos de talla y
lascas. Fte: SIPHA.
6
Yacimiento de “Cuatro Caminos”, en el límite de ambos municipios. Fte: SIPHA.
2 7
CARRIAZO, J. Protohistoria de Sevilla. 2º ed. Sevilla: Ed. Guadalquivir, 1974. Pág. 128. Corresponde a los yacimientos de “Cestero”, “Cascajera II y III”. Fte: SIPHA.
3 8
Restos de chopper, lasca levallois y un hacha pulimentada El yacimiento se encuentra Estaría formada por Quercus ilex, con subgrado Pistacia lentiscus. Análisis del Medio Físico del
localizado en una colina a 156 m. de altura en el pago “Gallega”. Fte: SIPHA. Área Metropolitana de Sevilla. Descripción, Evaluación y Síntesis. Sevilla: Consejería de Obras
4
CARRIAZO, J. Op. cit. Pág. 125. Públicas y Transportes, Junta de Andalucía, 1998. Pág.119.
9 11
BUXÓ, R. Arqueología de las plantas. Barcelona: Ed. Crítica, 1997. Pág. 167. Id. Pág. 131.
10 12
CARRIAZO, J. Op. cit. Pág. 134. Las excavaciones fueron llevadas a cabo por el profesor Escacena. Fte: SIPHA.
por la que se localizaban en lugares elevados que le permitían a.C. Solamente en Valencina hay catalogados 11 dólmenes,
una cierta facilidad defensiva y control visual sobre un amplio entre los más conocidos se encuentra el de la “Cueva de la
segmento de territorio circundante, siendo modelos de Pastora” (descubierto en 1860 en la Hacienda de la Divina
asentamientos todavía muy alejados de las acrópolis fortificadas Pastora), el de Ontiveros y Matarrubilla. Castilleja de Guzmán
desarrolladas por la cultura de Los Millares en Almería (2500 cuenta con dos yacimientos y Camas con uno.
a.C.). Los hábitats de Coria y de la Estacada de Alfaro (en la
El principal yacimiento en el Aljarafe es el poblado de Puebla del Río) son de dimensiones mucho más reducidas que el
Valencina de la Concepción. Situado bajo el actual núcleo anterior. Carecen de grandes conjuntos megalíticos, aunque el
urbano, ocupa una superficie de 20 ha, y desarrolló un “Campo de Silos” de la Estacada de Alfaro -formado por unos
importante área de influencia, como lo demuestra la aparición doscientos depósitos subterráneos- es el mayor descubierto
de fondos de cabaña en Gines. Desde este punto elevado de la hasta la fecha, lo que nos indica el grado de desarrollo
cornisa, se permitía un importante control visual sobre el cerealístico que se produjo en este sector.
Campo, el valle del Guadalquivir y sobre la ruta natural minera
de Huelva que transitaba paralela a las estribaciones de Sierra
Ilustración 2.1. Delimitación del poblado calcolítico de Morena. Su cercanía a estas rutas mineras y a los yacimientos
Valencina de la Concepción. (Fte: BARRIONUEVO
CONTRERAS, Fº J.; SALAS ÁLVAREZ, J. El catálogo de
de Aznalcóllar le garantizaba un continuo abastecimiento de
los dólmenes de la provincia de Sevilla. PH Boletín. mineral, que se completaba con la explotación agropecuaria del
Junio 2000, n.º 31. Págs. 179-
179-189. Pág. 184).
valle del Guadalquivir.
13
CARRIAZO, J. Op. cit. Pág. 134.
abandonó el nomadismo del período anterior. Todo ello de una y sus dos ríos navegables: el Tartessos (Guadalquivir) y el
manera inductiva, sobre todo en los emporios y puertos donde Maínoba (Guadiamar) permitían una gran movilidad interna.
se llevaban a cabo las transacciones comerciales. De ahí, que
El territorio tartésico (ver plano 2.2.) se estructura
los principales núcleos tartésicos sean puertos marítimos, siguiendo estas vías, de forma que los valles fluviales siempre
fluviales o estaban cerca de las vías de comunicación terrestres. estuvieron más poblados que las localizaciones mineras de la
Esta relación cultural exógena va a actuar como un catalizador sierra, ya que contaban con una economía más diversificada:
entre los diferentes grupos tribales autóctonos, diseminados e buenas tierras para el cultivo, extensas dehesas para la cría del
independientes entre sí, evolucionándolos hacia lo que se ha
ganado, y la explotación de los recursos acuáticos. De esta
denominado el “horizonte cultural de Tartessos”.
Ilustración 2.2. Las principales vías de comunicación en forma se fueron conformando un sistema lineal de
época tartésica, según
según P. Silliers. (Fte: BELÉN, M. El
País. Territorio y poblamiento. En Argantonio. Rey de La incorporación y explotación de nuevos cultivos traídos asentamientos a lo largo de la cornisa oriental formados por el
Tartessos. Sevilla: Fundación El Monte y otros, 1993. por los semitas, como la vid y el olivo en forma arbórea, van a Carambolo, Santa Eufemia, Kaura (Coria) y la Estacada de
Pág. 83).
cambiar de forma cualitativa el paisaje agrícola tartésico. Alfaro; dependientes de la vía natural del Tartessos23
Mediante la técnica del injerto del olivo en el acebuche, se (Guadalquivir) al que estaban también asociados los hábitats de
eliminaba la primera etapa de crecimiento de la planta, Spal(i) (Sevilla), Cerro Macareno, Ilipa (Alcalá del Río), Celti
adelantando así la fase productiva20. Se daba inicio, por tanto, (Peñaflor) y Axati (Lora del Río). Mientras que alrededor del
al nacimiento del paisaje cultural por el que actualmente se Mainoba (Guadiamar), se localizaban dos áreas: una más
reconoce el Aljarafe, que entendemos adoptó una imagen más septentrional formados por los núcleos de Kaelia (Cerro las
campesina que las precedentes, gracias a la mejora en la Cabezas, Olivares) y Soberbina, vinculadas a la actividad
producción agrícola y la roturación constante de nuevas tierras. minera de la Sierra Norte, donde se llevaba a cabo el embarque
Ambos factores junto al impulso de la minería permiten el del mineral en el navegable Mainoba; y otra más meridional de
desarrollo de los núcleos habitados21, basados en este modelo los asentamientos de Aznalcázar y Chilla. Para finalizar nuestro
económico de marcado carácter agrícola frente al anterior sistema con el asentamiento de Tejada la Vieja, el único no
modelo ganadero e itinerante. Esto genera una distribución de incluido en una vía fluvial, sino dependiente de la ruta terrestre
asentamientos proyectados hacia las posibilidades potenciales minera de Huelva.
del suelo22, que perdurará hasta la implantación del modelo
En este período ya se podía distinguir entre aldeas y
económico romano.
ciudades tartésicas. Las primeras eran pequeños asentamientos
La situación del Aljarafe en este nuevo contexto productores de base agropecuaria, en la que parte de la
geográfico y cultural debía ser inmejorable, dada su gran población se dedicaba temporalmente a trabajos metalúrgicos24.
accesibilidad a las rutas naturales de comunicación. Su vertiente Las segundas constituían asentamientos mayores y más estables,
sur ofrecía un frente costero y una vía directa al sinus Tartessii, localizados en lugares privilegiados para las comunicaciones,
su vertiente norte controlaba la ruta tartésica minera de Huelva, generalmente enclaves portuarios-. Se trataban de centros de
poder político y económico, donde se redistribuye el mineral y
20 23
Id. Pág. 125. Toma su nombre del topónimo griego del Guadalquivir, precisamente del río que va a ser la
21
Id. Pág 133. principal vía de comunicación y de expansión de este fenómeno.
22 24
BUXÓ, R. Op. cit. Pág. 243. BELÉN, M. Op. cit. Pág. 93.
los excedentes agrícolas25. Podían ser fundaciones ex-novo, o Este incipiente sistema urbano era completado por una
bien proceder de la evolución de los poblados del Bronce Final. sucesión de santuarios fenicios, situados en sitios costeros
elevados, que permitían su uso para la navegación, además de
Del primer tipo, es decir, fundación ex-novo es el caso de
Kaelia (Cerro de las Cabezas, Olivares), nacida como puerto ser visitados por marinos y comerciantes26, de los que se han
que daba salida del mineral de Aznalcóllar hacia Cádiz a través localizado dos en la cornisa oriental del Aljarafe: uno en el cerro
de la ruta navegable del Mainoba; y Spal(i) (Sevilla), fundada en del Carambolo (Camas) y otro en Coria del Río. El primero
el s. VIII como factoría comercial fenicia, en el sitio donde el corresponde a los restos de un santuario fenicio con trazas de
sinus Tartessii dejaba de ser navegable para barcos de cierto urbanismo ordenado (ss. VIII-VI a.C.) yuxtapuesto sobre el
calado, convirtiéndose en puerto de trasbordo de las mercancías poblado antiguo con características de planta oval. El de Coria
traídas desde el interior a los grandes navíos que las llevaban a era un templo construido en el s. VIII a.C. y consagrado a Baal
los países consumidores. Safon, divinidad protectora de la navegación27.
A principios del s. VI a.C. hay un proceso de decadencia
Del segundo modelo corresponden las aldeas de
y desaparición de poblados tartésicos producto de una
economía activa que en el s. VII a.C. se transforman en
importante crisis agrícola que dará paso al período Turdetano.
ciudades, siguiendo los esquemas urbanos de las colonias
Esta recesión actúa de forma selectiva, mermando la
semitas, con modelos fenicios de casas de muros rectos y planta
demografía de los poblados de economía exclusivamente
rectangular; aunque se mantenían los barrios de chozas
agropecuaria, que se situaban en campiñas o junto a tramos de
redondas en la periferia de las poblaciones aún entrado el s. VI.
ríos no navegables, llevándolos a su desaparición. La causa de
Ilustración 2.3. Planta del oppidum de Tejada la Vieja. Es posible que muchas de ellas se amurallasen formando
Sección de Arqueología de la Excma. Diputación de este fenómeno es debida, según Escacena28, a un “colapso
oppida, como símbolo de prestigio y de poder. Entre ellas
Huelva (Fte: Argantonio. Rey de Tartessos. Sevilla: medioambiental”, fruto de la gran expansión económica
Fundación El Monte y otros, 1993. Pág. 136.). destaca Kaura (Coria), convertida en emporio fenicio dirigido a
tartésica, cuyo continuo proceso de puesta en explotación
la explotación comercial de la salazón de pescado; y Tejada la
agraria, junto con el importante incremento de la población,
Vieja, dedicada fundamentalmente al control minero y a la
terminaría por agotar las posibilidades reales del territorio. El
redistribución del mineral proveniente del río Tinto. Esta última
propio autor explica así este fenómeno de crecimiento que
emplazada sobre una elevación amesetada, en un punto de
llevaba a una espiral de crecimiento continuo:
unión de la vía que comunicaba la anterior comarca a través del
paso de la Pata del Caballo con el importante eje de “(...) a más gente, más zonas cultivadas; y a más zonas
cultivadas, más gente. A mayor población, más demanda y
comunicación que une Niebla con el Guadalquivir. Está datada mayor actividad comercial; y a más movimientos económicos
su construcción a finales del s. VIII o principios del VII, y contaba más necesidad de mano de obra (...)”29.
con una muralla que rodeaba un recinto urbano de 6,5 ha, Tras la última serie de poblados tartésicos, que se sitúan
pudiendo concentrar una población de entre 1000 y 2000 a lo largo del Guadalquivir a principios del s. VI a.C., comienza
personas. Aunque su tamaño era reducido, la complejidad
económica y social que en ella se manifestaba nos permitía 26
Id. Pág. 110.
27
Id. Pág. 108.
hablar de un oppidum. 28
ESCACENA CARRASCO, J. L. El poblamiento ibérico en el Bajo Guadalquivir. En RUIZ, A.;
MOLINOS, M. (Dirs.) Iberos. Actas de las I jornadas sobre el mundo ibérico. Jaén, 1985. Jaén:
1987. Pág. 297.
29
ESCACENA CARRASCO, J. L. Los negocios del campo, de la industria, del comercio y del
25
Id. mar. En Argantonio. Rey de Tartessos. Sevilla: Fundación El Monte y otros, 1993. Pág. 134.
el abandono paulatino de los pequeños asentamientos rurales Kaelia (Cerro de las Cabezas, Olivares), Soberbina y Olontigi
en favor de las antiguas oppida del período orientalizante, de (Aznalcázar).
forma que durante el s. V a.C. hasta el s. IV, no hay
En el s. IV a.C. surgen nuevas fundaciones, plasmada en
constatación de la fundación de nuevos poblados30. la planimetría 2.3. (donde se han nombrado los asentamientos
Por otra parte, las ciudades se ven obligados a una con la toponimia latina, ya que es muy posible que el territorio
“reconversión” para su supervivencia. Algunas de ellas permaneciese con esta estructura hasta el período republicano
desaparecen, como es el caso de Tejada la Vieja, al sufrir a romano), a pesar de que los cartagineses habían transformado
partir de mediados del s. VI un declive en su actividad minera, Andalucía en una región disgregada y sujeta a continuos
posiblemente por un agotamiento de la explotación de superficie saqueos de ciudades entre el s. V y el III a.C.35 De ellas destacan
y una falta de tecnología para la profundización31; que la llevará Itucci, Italica, Osset (San Juan de Aznalfarache) o Gelves. En
a su sustitución alrededor del s. III a.C. por Itucci (Tejada la Italica el asentamiento ibérico del Pajar de Artillo se ha datado
Nueva) mejor situada con respecto a la importante vía de de finales del s. IV a.C.36, y sus restos cartagineses garantizan
comunicación tartésica. O el caso del yacimiento del una continuación hasta su fundación romana. De esta forma el
Carambolo, cuyos barrios bajos, que junto con el alto (pudieran sistema de asentamientos del Guadalquivir adopta, según el
ser partes del mismo asentamiento), van a perdurar como profesor Escacena, un sistema simétrico alrededor del río,
poblamiento estable, hasta finales del s. VI comienzos del V emparejando los poblados de Caura (Coria) con el yacimiento
a.C., momento a partir del cual sufre un abandono, aunque de Torre de los Herberos; Gelves con el yacimiento del Instituto
pudo alargarse hasta el s. III-II a.C. con ocupaciones Tecnológico del Tabaco; el oppidum de Osset (San Juan de
esporádicas32. Aznalfarache) con Hispalis (Sevilla), finalizando con Italica, Cerro
Las poblaciones turdetanas supervivientes persiguen una Macareno e Ilipa.
continuidad en la actividad comercial, cerca de ríos o en lugares La situación del territorio turdetano mantiene las mismas
bien comunicados y no se caracterizan por una mejora pautas establecidas a partir del horizonte tartésico, con un fuerte
Ilustración 2.4. Modelo de asentamiento en la ribera del
Guadalquivir: 1, Ilipa (Alcalá del Río); 2, Cerro defensiva, o por la búsqueda de situaciones estratégicas33. Este poblamiento urbano de ríos y vías de comunicación terrestre. La
Macareno; 3, Italica;
Italica; 4, Hispalis;
Hispalis; 5, Osset (San Juan de
Aznalfarache); 6, yacimiento arqueológico del Instituto es el caso de las situadas en los márgenes de los ríos posible colonización del interior de la altiplanicie no tiene hasta
Tecnológico del Tabaco; 7, Vergentum (¿Gelves?); 8, navegables, que terminaron dependiendo más del comercio y la el momento una constatación arqueológica, aunque las
Orippo (Torre de los Herberos, en Dos Hermanas); 9,
Caura (Coria del Río). (Fte: ESCACENA CARRASCO, J. pesca que de la propia agricultura34. A este grupo corresponde descripciones de Plinio y Ptolomeo hacen referencia a los
L. El poblamiento ibérico en el Bajo Guadalquivir. En
RUIZ, A.; MOLINOS, M. (Dirs.) Iberos. Actas de las I los asentamientos de la cornisa oriental formados por Caura núcleos turdetanos de Spoletinum, Paessula y Osca, que se han
jornadas sobre el mundo ibérico. Jaén, 1985. Jaén. (Coria), el Carambolo (de forma ocasional), Santa Eufemia; y asociado a los núcleos de Espartinas, Salteras y Umbrete,
1987. Pág. 277).
los correspondientes al valle del Guadiamar formados por respectivamente; sólo constituye una hipótesis formulada por
historiadores y geógrafos a falta de un estudio arqueológico
más profundo sobre la materia. El mismo criterio podríamos
30
ESCACENA CARRASCO, J. L. El poblamiento ibérico en el Bajo Guadalquivir. En RUIZ, A.;
MOLINOS, M. (Dirs.) Iberos. Actas de las I jornadas sobre el mundo ibérico. Jaén, 1985. Jaén: aplicar a los núcleos de Hesperia37 (Sanlúcar La Mayor), Ucía
1987. Pág 275.
31
BELÉN, M. Op. cit. Pág. 91.
32
ESCACENA CARRASCO, J.L. Op. cit. Pág. 280.
33 35
CORZO SÁNCHEZ, R. El impulso orientalizante después de Tartessos. En Argantonio. Rey de CORZO SÁNCHEZ, R. Op. cit. Pág. 179.
36
Tartessos. Sevilla: Fundación El Monte y otros, 1993. Pág. 180. ESCACENA CARRASCO, J.L. Op. cit. Pág 287.
34 37
ESCACENA CARRASCO, J.L. Op. cit. Pág. 295. Hesperia es recogido por Madoz tal y como se cita: “En un epigrama grabado en un mármol
que estaba en la torre de esta c., de donde lo copió Antonio Caro; habiendo suplido Rodrigo
Caro las palabras que le faltaban viene a decir en suma que cierto Marco, en las guerras
romanas, asoló la c. llamada antiguamente Arae-Hesperi (...)”. MADOZ, P. Diccionario
Geográfico, Estadístico e Histórico, Sevilla. 1845. Ed. Facsímil. Sevilla: Ámbito Editores
S.A.,1986. Pág. 141.
expansión imperial y a la existencia de un marco político y “estructurado en un conjunto de fincas más o menos extensas,
económico estable promovida tras la Paz Augustea. Sin sobre cuya posesión se basaba en última instancia el poder de
embargo, la primicia surge en la prevalencia urbana y las aristocracias municipales”41, evolucionando hacia un
administrativa de una serie de núcleos sobre el resto del horizonte sociocultural con continuidad histórica hasta la época
territorio (en un proceso de polarización administrativa), contemporánea, basado en la relación de poder del mundo
construyendo las bases de ordenación territorial sobre las que se urbano sobre el mundo rural.
asienta nuestro actual sistema urbano andaluz. Todos estos La vertebración urbana del territorio romano del Aljarafe
centros agrícolas del Aljarafe son dependientes de Hispalis supone la culminación de la herencia tartésico-turdetana. Se
(Sevilla), al igual que el resto de territorios contenidos en su
mantienen los antiguos asentamientos turdetanos localizados en
convento jurídico, que abarcaba toda la provincia de Huelva y los ejes fluviales o cercanos a importantes vías de comunicación,
parte de Extremadura, hasta alcanzar el Guadiana, donde ya que contaban con las condiciones básicas de salubridad,
establecía su límite natural al este y al norte. Hispalis (Sevilla) a comunicación y agua, impuestas por Vitrubio42 para la
su vez formaba parte, junto a los otros tres conventos: Astigi fundación de una ciudad romana, por lo que en principio no se
(Ecija), Corduba (Córdoba), y Gades (Cádiz) de la provincia precisaron de nuevas ciudades43 para estructurar un territorio, ya
Bética, regentada por Corduba (Córdoba) que adoptaba el de por sí estructurado. De forma que el sistema de núcleos
doble papel de capital del convento y de la provincia. La urbanos durante el período romano mantiene las características
provincia Bética nació en el 27 a.C. con la nueva estructuración del período anterior, tal y como podemos observar en el Plano
administrativa del territorio que superaba el anterior esquema 2.4.
republicano de la Provincia Ulterior y Citerior, de forma que la
El sistema urbano de la Bética44 se componía de 175
península quedó dividida en la provincia Lusitana, Tarraconensis
ciudades, distribuidas en 9 colonias, 10 municipios de
y Baetica. Tras su pacificación y por su riqueza se cede al
ciudadanos romanos, 27 villas recompensadas a principios del
Senado romano para su gobierno hasta la época de
siglo I con el Derecho romano, 6 ciudades libres, 3 federadas y
Diocleciano.
120 sometidas a tributo. De las cuales sólo 2 colonias (Hispalis
En este contexto y con la ley Julia Municipalis de César, e Italica) y una villa con derecho romano (Osset), se localizaban
la ciudad se institucionaliza: nace la civitas, escenario social del cerca del territorio cultural del Aljarafe.
civis romano y de la clase terrateniente. En las heredadas
La evolución del sistema de núcleos alrededor del Baetis
ciudades turdetanas los colonizadores romanos comienzan a
(Guadalquivir), se vio enriquecida con la primera fundación
compartir prestigio con los viejos grupos étnicos turdetanos40,
adaptando las estructuras existentes a los nuevos patrones o romana de Italica, creada en el 206 a.C. como campamento
cánones romanos. Transformaciones que se expanden sobre el romano de heridos que asumía las funciones de control
territorio con la distribución de los campos de cultivo entre los
colonos romanos, de forma que el territorio va a quedar 41
PADILLA MONGE, A. La provincia romana de la Bética (siglos III-V). Sevilla: Fondo de cultura
andaluza, 1991. Pág. 150.
42
ABAD CASAL, L. El Guadalquivir, vía fluvial romana. Sevilla: Excma. Diputación Provincial de
Sevilla, 1975. Pág. 104, haciendo referencia a Vitrubio, De architectura, I, 10, 1-5.
43
Incluso la propia fundación “ex-novo” de Italica como campamento de los heridos de la
40
CORZO SÁNCHEZ, R. Las vías romanas de Andalucía. Sevilla: Dirección General de campaña romana del 206 a.C. se relaciona como hemos visto con un antiguo asentamiento
Ordenación del Territorio, Consejería de Obras Públicas y Transportes, Junta de Andalucía, turdetano.
44
1992. Pág. 31. THOUVENOT, R. Op. cit. Págs. 188-189. Haciendo referencia a Plinio, Historia Natural III, 1.
territorial sobre un territorio recientemente conquistado y del que Como se ha comentado la mayor parte de los
Roma desconfiaba aún. Su localización al nordeste del Aljarafe asentamientos iberoturdetanos se mantienen de forma
recuerda al enclave del poblado calcolítico de Valencina, en el generalizada durante el período romano, aunque se pueden
punto de encuentro de la antigua ruta minera tartésico-turdetana distinguir tres procesos: por un lado, los asentamientos que
proveniente Huelva con la ruta extremeña de la Plata, pero a mantienen su continuidad como el caso de la Estacada de
diferencia de éste, se sitúa cercana a uno de los brazos del Alfaro46 (La Puebla del Río); los que se despueblan quedando
Baetis que la convierte en una ciudad portuaria, condición reducidas a villae como ocurre con el asentamiento
indispensable para su comunicación. Declarada “municipio” iberoturdetano de Gelves47, cuya población evoluciona a un
adquirirá el estatus de “colonia” en época de Adriano como fundus en tiempo imperial; o los que desaparecen como el caso
ciudad de lujo y residencial, condición que la distinguía de del yacimiento de Santa Eufemia.
Hispalis, más enfocada a las funciones administrativas. Por otro lado, sabemos por las descripciones de Plinio48
Hispalis (Sevilla), alcanza el estatus de “colonia romana” (s. I d.C.), que el Maenuba mantenía su navegabilidad durante
(Colonia Julia Romula Hispalis) en tiempos de César y en el año este período y que contaba con la existencia de tres importantes
27 a.C. se convierte en capital de su “convento jurídico”, tras la ciudades: Olontigi, Laelia y Lastigi. De las cuales, Olontigi
creación de la provincia Bética. A partir de este momento, corresponde con Aznalcázar, y Laelia con el puerto turdetano de
Hispalis es la principal ciudad de este territorio y el único puerto Kaelia, desconociéndose hasta el momento la identidad de
natural del río Baetis con acceso para barcos de cierto calado, Lastigi. Olontigi (Aznalcázar), el antigua oppidum turdetano va a
ya que en este punto se precisaba de embarcaciones más ligeras transformarse en una importante ciudad romana que conservará
para remontar el río, lo que disminuía la operatividad de los su muralla, contará con el único puente romano que atravesaba
puertos de Italica45 e Ilipa Magna (Alcalá del Río). este río, y con una importante necrópolis. En Laelia ha quedado
El oppidum turdetano de Osset Julia Constancia (San constancia de su actividad como puerto minero aunque fue
Juan de Aznalfarache) mantuvo su condición de plaza disminuyendo a medida que el Maenuba (Guadiamar) perdía su
fortificada, llegando a poseer acuñamiento de moneda propia. navegabilidad. Situación que no afectó a la importante
Lo mismo ocurre con Caura Siarum (Coria), la antigua Kaura concentración urbana formada en las cercanía de la
turdetana reedifica su puerto sobre los restos fenicios y desembocadura del río con el Lacus Ligustinus, tal y como revela
cartagineses, mejorado tras la construcción de un faro, y servirá el yacimiento arqueológico del vado de Quema, resto de una
de base para la salida de los productos agrícolas de las aglomeración urbana que se desarrolla desde el s. II d.C. con
explotaciones del Aljarafe, además de desarrollar una flota continuidad hasta época visigótica.
pesquera que faenaba sobre el Lacus Ligustinus. El antiguo
asentamiento de Abgena (Gines), comienza a adquirir cierta
pujanza durante el período imperial, de suerte que César la 46
Sabemos que el asentamiento turdetano de La Estacada de Alfaro tuvo continuación durante el
período republicano, y que en su territorio ya se encuentra una necrópolis republicana con
renombra como Vergelium Iulii Genitoris. continuidad hasta la época bajoimperial, localizada en el cortijo de Cartujilla. Fte: SIPHA.
47
El poblado iberoturdetano de Gelves es posible que no evolucionase y poco a poco se
transformase en poblado romano hasta quedar reducida a villa romana en tiempo imperial,
siguiendo un modelo de explotación de fundus. Paralelamente en este período, aparecerían otras
villae como la hacienda de Simón Verde o posiblemente el cortijo del Pañuelo (por confirmar), y
asentamientos rurales como el cortijo del Pandero.
45 48
ABAD CASAL, L. Op. cit. Pág. 72. ABAD CASAL, L. Op. cit. Haciendo referencia a Plinio III, 3,9.
La situación de Solis Lucus (Sanlúcar La Mayor), es depósitos de cabecera denominados Nymphaeum50 que tenían
quizás, un poco más confusa. Madoz nos informa que fue como misión aumentar y regular el caudal, así como sanear sus
mandada reconstruir después de ser arrasada el anterior aguas. De este tipo de construcciones, existen abundantes restos
asentamiento turdetano de Arae-Hesperi49, y que contaba con cerca del yacimiento arqueológico de Tejada la Nueva, como
un importante templo en esta ciudad, sin embargo falta una son el caso de la Fuente de la Reina Mora o la Fuente Pequeña
constatación arqueológica de esta hipótesis. de Tejada, entre otros.
Finalmente, sobre el eje de comunicación Italica-Ilipla, se El acueducto de Italica se construyó en dos fases: la
localiza la ciudad turdetana de Itucci (Cortijo de Tejada la primera corresponde al tramo inicial datado en el s. I. d.C., que
Nueva) y el asentamiento Ostur (Mesa del Castillo). De la obtenía agua de los manantiales del río Guadiamar. La segunda
primera los restos arqueológicos verifican su amurallamiento. es una ampliación del anterior debido al crecimiento
Itucci se consolida como el centro económico del territorio experimentado por la ciudad en época de Adriano (s. II d.C.),
agrícola del Campo de Tejada, además de aglutinar las que se unía al primero cerca del cortijo de Conti.
actividades mineras centradas alrededor de los yacimientos de La ampliación adrianea tenía su nacimiento en las
Tejada la Vieja y el Cerro del Castillo (Aznalcóllar), proliferando fuentes de Tejada y contaba con un trazado de 15 km, a lo
Ilustración 2.5.
2.5. Fuente Pequeña de Tejada. Planta
(según Canto, 1979) (Fte: RUIZ ACEVEDO, J. M.; a su alrededor villae y otras explotaciones rurales. largo del cual salvaba el paso de los arroyos de Barbacena,
DELGADO BÉJAR, F. El agua en las ciudades de la
Bética. Écija: Ed. Gráficas Sol, 1991. Pág. 28). Tamujoso, Santa María, Pilar Viejo, Arquillos, río Agrio, arroyo
2.2.2. Las infraestructuras romanas: el acueducto de Italica y de los Frailes y río Guadiamar. Para lo que fue preciso de la
la red viaria.
construcción de alcantarillas para sortear los arroyos y de
Con la aparición de las ciudades se genera un grandes arcadas para hacer otro tanto con los de mayor
significativo sistema de infraestructuras en el territorio, formada envergadura, como era el caso de los Arquillos, el río Agrio, el
fundamentalmente por los acueductos y las calzadas romanas, arroyo de los Frailes y el Guadiamar.
de las cuales encontramos importantes vestigios en el territorio
En este punto se unía al acueducto original del s. I
del Aljarafe. El nuevo estatus de ciudad residencial de lujo que
donde, las aguas de ambas cabeceras discurrían por el canal
adquirió Italica, así como su incremento de población hizo
primitivo -de forma subterránea en la mayoría de su trayecto-,
necesaria de la construcción un acueducto para su
hasta llegar al depósito de la nova urbs en Italica. El total de
abastecimiento de agua, al igual que Hispalis precisó del
trayecto sumaba 36,5 km y los vestigios mejor conservados de
acueducto de los Caños de Carmona.
este acueducto corresponden a los tramos ocultos, ya que de
Para ello se utilizaron el conjunto de fuentes naturales los pasos sobre los ríos y arroyos, apenas quedan los cimientos.
localizadas en la zona del Campo de Tejada, al pie de la sierra,
En lo que se refiere al desarrollo de las infraestructuras
de donde mana el agua del acuífero detrítico que va de la
Ilustración 2.6. Localización de los principales puentes viarias durante este período, Hispalis e Italica estaban incluidas
de origen romano. (Fte: El Camino de Andalucía.
Andalucía. Palma del Condado a Posadas. El nacimiento de estas fuentes
Itinerarios Históricos entre la Meseta y el Valle del en el sistema de calzadas romanas que las unían con el resto de
Guadalquivir. Madrid: Ministerio de Obras Públicas, se acondicionaba para mejorar su rendimiento, mediante unos
Transporte y Medio Ambiente,1993. Pág. 19)
50
El nombre mitológico de estos depósitos hace referencia al marcado carácter sagrado de las
49
MADOZ, P. Op. cit. Pág. 141. Hace referencia a Antonio Caro. fuentes, reino de las ninfas o divinidades acuáticas del culto hispanoromano.
las urbes del imperio, en la obsesión de Roma por la conexión defendiendo la hipótesis de que el trayecto en realidad era
de las principales ciudades administrativas con la metrópolis. Onuba-Hispalis, y que en Valencina de la Concepción se
desviaba un ramal hacia Italica. Con lo que el trayecto de esta
La Bética poseía la red de calzadas más completa junto a
Galicia, al ser los territorios más ricos en materias primas y ruta incluida en el territorio cultural del Aljarafe estaría formada
explotados. Las investigaciones arqueológicas sobre la por la actual cañada ganadera que desde Ilipla (Niebla) se
descripción de las calzadas utilizan fundamentalmente dos dirige hasta Itucci (Tejada) pasando al norte de Villalba,
fuentes: el Itinerario Antonio y el Anónimo de Rávena. La Manzanilla, Paterna y Escacena, y al sur de Ostur (yacimiento de
Mesa del Castillo). Desde Itucci, se utilizaría otra vía pecuaria
primera describía la red viaria estatal, es decir, aquellas que
que pasa cercano al cerro de Be, donde se ha localizado una
Ilustración 2.7. Alcantarilla romana en el encuentro del eran costeadas por el Estado, no haciendo mención a la red
cordel de Villamanrique con el arroyo Repud
Repudio.
io. Durante
secundaria y caminos vecinales, cuyo mantenimiento corría a construcción romana relacionada con esta importante vía de
el período romano ambas vías (terrestre y fluvial)
constituyeron importantes rutas de comunicación. (Fte: cargo de las provincias y municipios. Esta jerarquización de los comunicación. De aquí la vía atravesaría el Guadiamar por el
Foto del autor). vado existente en Laelia, subiendo hacia Albaida del Aljarafe y
caminos aparece en el Derecho Romano, que distinguía las vías
Olivares por la cañada ganadera del Cordel de Niebla o de
públicas pertenecientes al Estado, y las vías vecinales y privadas
Huelva, hasta Valencina, donde se descendería la cornisa hacia
costeadas por circunscripciones locales51.
Italica, aunque continuaría por la misma cañada que pasa en
Al igual que ocurría con las ciudades, el sistema viario
línea recta por Castilleja de Guzmán y Camas, llegando a
era una consolidación y mejora de la anterior red turdetana, Sevilla por la zona de la Cartuja.
utilizando la mayor parte de la red existente. De esta forma, la
antigua ruta minera turdetana se transformó en la calzada que Ruiz Acevedo por su parte, al profundizar sobre el estudio
unía Hispalis con Onuba (Huelva), adquiriendo su máximo de esta calzada propone otra solución, basada en la asociación
desarrollo al consolidarse la ocupación del territorio para la del topónimo Tema con Sanlúcar La Mayor, de forma que desde
explotación agrícola. Pero sólo parcialmente, ya que la calzada Tucci partiría la calzada que conectaría con la antigua carretera
se desviaba de esta ruta en Tejada, donde partía el nuevo ramal nacional Sevilla-Huelva, y que responde también a la asociación
hacia Italica e Hispalis. del anterior topónimo con Tomares. De cualquier forma esta
ruta también ha sido recogida en la planimetría como una
La existencia de esta calzada, está descrita en las fuentes
posible vía romana, aunque sostenemos la hipótesis de que
romanas del “Itinerario Antonino” donde se describe el tramo
podría tratarse de una vía secundaria.
Onoba (Huelva)-Ilipla (Niebla)-Tucci (Tejada la Nueva)-Italica.
Mientras que el Anónimo de Rávena se refiere al itinerario La cornisa oriental se convierte en un nudo de
Hispalis-Tema-Tusci-Hilpula-Onoba. La interpretación de estas comunicaciones, donde confluyen la ruta de Onuba, y la ruta de
fuentes ha llevado a autores como Corzo (1992)52 y Ruiz la Plata. Las hipótesis sobre la forma en que se conectaban las
Acevedo (1998)53 prácticamente a las mismas conclusiones, vías y accedían a Sevilla, son variadas dependiendo de los
diferentes autores y de cómo interpretan el cauce del
Guadalquivir durante este período. Para Corzo54, el cauce
51
El Camino de Andalucía. Itinerarios históricos entre la Meseta y el Valle del Guadalquivir.
Madrid: Ministerio de Obras Públicas, Transporte y Medio Ambiente, 1993. Pág. 13.
antiguo del Guadalquivir era de un solo tramo y conectaba la
52
CORZO SÁNCHEZ, R. Op. cit. Pág.168 y ss.
53
RUIZ ACEVEDO, J. M. Las vías romanas en la provincia de Huelva. Huelva: Diputación
Provincial de Huelva y Delegación Provincial de Educación y Ciencia, 1998. Págs. 68-70. El
54
trabajo de este autor es más amplio y plantea más alternativas sobre el itinerario. CORZO SÁNCHEZ, R. Op. cit. Pág.171.
Sevilla republicana e imperial con Italica, en un trazado que no Guadiamar y que debía de constituir una ruta alternativa al
tiene nada que ver con el actual. vado del Guadiamar en Laelia en caso de crecida del río
Guadiamar.
Esto permitía la unión de las dos importantes calzadas en
un punto cercano al actual monasterio de la Cartuja, en plena
vega de Triana. Mientras que para otros autores como Abad 2.2.3. El mundo rural romano.
Casal (1975), el río pudo contar con dos cauces, de forma que Estrabón57 en el s. I a.C. nos describe un paisaje en la
el antiguo arroyo Madre Vieja, era un vestigio de ese segundo Bética formado por asentamientos rurales alternadas por zonas
ramal, lo que adelantaría la unión de las calzadas en algún boscosas. Thouvenot58 (1973) amplia esta información
punto cercano a Camas. Tanto en una u otra hipótesis, había describiendo una Bética cultivada con campos de cereales, viñas
que salvar el río mediante un puente de barcas, propuesta que y olivos, donde también abundas las higueras, almendros y
defiende Uriol Salcedo (1990). Ya que el paso del Guadalquivir palmeras, entre una vegetación de plantas tintoriales, con
en Sevilla, junto con el del Guadiana en Ayamonte y el Ebro en bosques de encinas y pinos, clareados en algunas zonas con
Tortosa, fueron los tres vados que la ingeniería romana no pudo olivos salvajes. Sobre la fauna, el mismo autor hace referencia a
resolver con un puente de piedra55. la existencia de caballos y bóvidos en las llanuras regadas por
Sobre la red secundaria y de caminos que poblaban el ríos y afluentes, mientras que en las zonas montañosas
Aljarafe durante este período, hemos de referirnos a otras abundaban las cabras y carneros transhumantes. Un hábitat que
fuentes. En este sentido, la planimetría elaborada por Ponsich no debió alterarse hasta el período musulmán por lo menos en
(1974)56, para la localización de las villas y granjas romanas da cuanto avifauna se refiere, formado por ocas, patos, pavos
una exhaustiva información sobre algunas de las vías reales, golondrinas, cigueñas y tórtolas.59
secundarias utilizadas, entre las que destacan la Cañada Real Aunque esta descripción es genérica, puede servir de
que atraviesa todo el valle del Repudio. Se trata de un eje base para pensar que con anterioridad al desarrollo económico
estructurador de las numerosas villae y granjas romanas y agrario imperial, se alternaban las formaciones boscosas
existentes en la vallonada, que servía de salida natural de sus autóctonas, con las áreas agrícolas turdetanas, y que la
productos agrícolas hacia el puerto de Caura (Coria). Otra vía importante expansión agrícola del período imperial romano
descrita por este autor, es la que atravesando Osset (San Juan comenzará a eliminarlas, sustituyéndolas por el monocultivo del
de Aznalfarache) se dirige hacia Caura (Coria), de forma casi olivar explotado en forma arbórea, tal y como lo introdujeron
paralela al Guadalquivir. O la vía romana formada por el los fenicios, al menos en la mayor parte de la cuenca del
Cordel de Triana a Villamanrique, que unía Hispalis (Sevilla) con Repudio, según revela la gran proliferación de restos de villae
Olontigi (Aznalcázar), avalado por la existencia de una existentes en esta área del Aljarafe. En este sentido, el relieve
alcantarilla romana que atraviesa el Repudio. En Olontigi aljarafeño recuerda las descripciones de Plinio sobre el cultivo
(Aznalcázar) se localiza el único puente romano que atraviesa el del olivar: “se extendía por todas las pendientes suaves de las
llanuras onduladas que parten de las altas sierras y van a morir
55
URIOL SALCEDO, J. Historia de los caminos de España. (Vol. I. Hasta el siglo XIX). Madrid: Ed.
57
AC, 1990. Pág 29. ABAD CASAL, L. Op. cit. Pág. 99.
56 58
PONSICH, M. Implantation rurale antique sur le Bas-Guadalquivir. Madrid: Laboratoire THOUVENOT, R. Op. cit. Pág. 20.
59
d’Archéologie de la Casa de Velázquez, 1974. Plano correspondiente a la hoja nº 984. Id. Pág. 21.
al Guadalquivir”60, condiciones que se repetían en todo su embarcaderos que jalonaban las riberas de los principales ríos.
territorio hasta Niebla, y que constituiría su paisaje preeminente, Se desarrolla, por tanto, un importante sistema de “florecientes y
mientras que en las zonas de la ribera del Guadalquivir, se lujosas villas” tal y como las describe Estrabón, basada en los
continuaría con la milenaria explotación del trigo, ya que toda la grandes latifundios de la aristocracia terrateniente, cuyo dominus
cuenca de este río se había convertido en una de las áreas de se desplaza a vivir en la ciudad -escenario político, social y
abastecimiento imperial de este producto. económico- donde mantiene una posición de prestigio y ocupa
El proceso de desforestación iniciado para la obtención cargos públicos, ayudando al mantenimiento económico de los
mismos. Sin embargo, no todo el medio rural romano se
de terreno agrícola fue generalizado en toda la Bética y como
componía de villa, sino que se alternaba con la existencia de
consecuencia de la misma se produjo una pérdida de
navegabilidad de muchos ríos61, ya que el bosque era el aldeas (vici). Aunque Padilla Monge63 (1991) mantiene la
hipótesis de que no jugaron un papel muy destacable en el
encargado de retener el agua por el humus y la vegetación, lo
ámbito económico y de concentración de población, en el
que iba aumentando la violencia de las riadas a medida que
Aljarafe lo tiene, por lo menos en lo que respecta al número de
disminuían estos. Esta fue la causa de la pérdida de
yacimientos arqueológicos aparecidos.
navegabilidad del Maenuba (Guadiamar) y la consiguiente y
progresiva desaparición de antiguos puertos fluviales como La villa no constituye un modelo normalizado y
Laelia. Y que tuvo como consecuencia el inicio de la standarizado de ocupación sino que sufre un proceso de
transformación del Lacus Ligustinus en marisma. evolución a lo largo del tiempo. De forma que durante el s. I
d.C., todavía no había adquirido su concepción plena. Existían
Éste es el escenario paisajístico y físico sobre el que se
dos variedades que posteriormente serán incorporadas a la
produce la expansión de las villae en el Aljarafe, fenómeno que
definición de villa64: la quinta de recreo y la gran explotación
es paralelo al desarrollo del comercio a lo largo de la primera
agrícola. La primera constituía un lugar de esparcimiento,
mitad del s. I d.C. y que produjo la urbanización de extensas
cualidad que predominaba sobre su explotación económica, y
zonas del Imperio. Para la fundación de la villa, Catón el Censor
con una localización frecuentemente suburbana. La segunda era
recomienda la localización del dominio rústico en la falda de un
una explotación agrícola, pero sin la rentabilidad ni el
monte, orientado hacia el sur, en un lugar sano, con abundante
aprovechamiento sistemático de recursos, de sus modelos
mano de obra, bien provisto de agua, cerca de una ciudad
posteriores.
importante, del mar, de un río navegable o de un camino
frecuentado62. Esto convierte a todo el Aljarafe en un escenario Con el tiempo la villa adquiere un carácter semiurbano
excelente para la localización de las mismas, al contar con un que permite el alojamiento permanente de personas65, con la
relieve alomado, atravesado por numerosos arroyos, cerca de consolidación de los fundi o unidades agropecuarias
dos importantes puerto-ciudades como fueron Hispalis e Italica, autosuficientes y de grandes dimensiones. Frente a las villae
numerosos núcleos con puertos (Coria) y villae y aldeas con rústica, con silos, almacenes, alojamientos de trabajadores; y la
60 63
ABAD CASAL, L. Op. cit. Pág. 106. Haciendo referencia a Marcial: XII, 63, 1. PADILLA MONGE, A. Op. cit. Pág. 157.
61 64
SCHULTEN, A. Geografía y etnografía antiguas de la Península Ibérica. Madrid: 1963. Vol. II. MONTERO VALLEJO, M. Historia del urbanismo en España. Madrid: Ed. Cátedra, 1996. Pág.
Pág. 13. 100.
62 65
ABAD CASAL, L. Op. cit. pág. 104. Haciendo referencia a Catón: De Re Rustica, I. Id.
urbana, con un carácter muy similar a la quinta de recreo. De legislación de Aureliano (272 d.C.) que obligaba a las curias
estas villae rusticae tenemos ejemplos en el Aljarafe, que con municipales a pagar los impuestos de las propiedades
posterioridad evolucionan hacia importantes centros agrarios, abandonadas68. Los grandes hacendados que controlaban el
como Espartinas, Gerena, Guillena y Huévar66. poder político de la ciudad (magistratura, Senado...) se ven en
posesión de estos terrenos, y necesitan de su urgente
Este proceso de evolución morfológica de la villa queda
explotación.
reflejado en el mismo territorio del Aljarafe. Inicialmente, la
escasez de restos arqueológicos del período republicano indica Respecto al tamaño de las explotaciones agrarias en la
que hasta principios de nuestra era el espacio rural era una Bética, que tanta importancia va a tener en la evolución
continuación de la estructura turdetana. Con el inicio del histórica del Aljarafe, podemos considerar que con la
período altoimperial surgen los primeros modelos. Según Padilla romanización se produce el primer repartimiento sistemático de
Monge67 durante el s. I a.C. y parte del I d.C. las villae eran su territorio, sentando las bases de los futuros procesos de
explotaciones agrícolas familiares, en general de pequeñas división parcelaria y de cambios de propiedad que con
dimensiones, carentes de suntuosidad. Se trataba de chozas o posterioridad se realizaran hasta la época contemporánea, y
cabañas para guardar los apeos de labranza y servir de que evidentemente irán acompañadas de una progresiva
residencia durante las principales labores agrícolas, disminución de su tamaño. Las hipótesis son encontradas y
dependientes de una ciudad o aldea cercana. Con contradictorias. Así, para Thouvenot69 la propiedad de la tierra
posterioridad, tras el enriquecimiento de los propietarios, las debía estar muy repartida. Se basa en el gran número de
villae fueron adquiriendo características suntuarias y mayores colonias fundadas sobre una superficie relativamente pequeña,
proporciones. Sobresaliendo del resto de pequeñas de forma que en época imperial, los pequeños propietarios se
explotaciones que desaparecen ante el desarrollo del agrupaban en asociaciones locales o “centurias”; aunque
latifundismo. Algunas se construyen ex-novo con características reconoce la existencia de grandes fincas particulares cuyas
suntuarias, mientras que otras son el proceso de mejora y propiedades fueron pasando a manos del emperador poco a
acondicionamiento de las cabañas originales. Proceso que se poco. En contra de esta idea, Rostovtzeff70, sostiene que los
observa a finales del s. I e inicios del II d.C., de forma general colonos recibieron grandes parcelas, obteniendo su máximo
en el Aljarafe y el Campo, así como en toda la Bética, según los apogeo en el s. II d.C.. Nos acercamos más a la tesis de Padilla
estudios de F. Didierjean (1978) referidos por este autor. Monge71 que defiende una media del tamaño de las
explotaciones entre los 246 y las 600 ha, basándose en las
La formación de los fundi se produce a partir del segundo
hipótesis de J.G. Gorges, que propone las 500 ha como
tercio del s. II, mediante la concentración parcelaria y el
dimensión media, similar a la propuesta por F. Didierjean que
predominio de la villa principal sobre las absorbidas, que
hace otro tanto alrededor de las 600 ha.
terminan desapareciendo. Para alcanzar en el s. III, una
situación de estabilidad donde los nuevos asentamientos van
equilibrando la desaparición de los antiguos, debido a una
68
Id. Pág 159.
69
ABAD CASAL, L. Op. cit. Pág. 108.
66 70
ABAD CASAL, L. Op. cit. Pág. 106. Id.
67 71
PADILLA MONGE, A. Op. cit. Pág. 150. PADILLA MONGE, A. Op. cit. Pág. 161.
Por otra parte, el sistema rural romano ha dejado una permanencia toponímica se acompaña normalmente de la
importante huella en la configuración actual del territorio evolución urbana del asentamiento inicial romano, en cuyo
cultural del Aljarafe, la toponimia de muchos núcleos, haciendas análisis profundizaremos en los siguientes apartados,
y cortijos está basada en la evolución y pervivencia de su manteniendo la invariante territorial de la trama urbana y del
topónimo romano a lo largo del tiempo. De esta forma, los modelo de ocupación del territorio por parte del hombre.
sufijos –ena, –ina, –ana, se asocia al nombre del fundador Las diferentes campañas arqueológicas llevadas a cabo
romano o, como el profesor Julio González demostró, la sobre el territorio cultural nos presentan un espacio poblado de
designación de la finca con la palabra villa, supone un origen
villae y de aldeas o granjas romanas. En la planimetría 2.4. se
romano, o por lo menos anterior al período musulmán 72.
han recogido la mayor parte de los yacimientos incluidos en el
Tabla 2.1
2.1. Evoluci
Evolución
ón de la toponimia romana en algunos núcleos y haciendas del SIPHA75, lo que nos da una idea aproximada de la distribución y
Aljarafe. (Fte: GONZÁLEZ, J (1951); PADILLA MONGE, A. (1991) y elaboración el grado de poblamiento de los asentamientos durante el
propia).
período romano. Igualmente, en la medida de lo posible se ha
Topónimo
Nombre Dominus Topónimo actual
romano (Villa) incorporado los datos concernientes a su cronología. Su análisis
MARIUS MAIRENA Mairena del Aljarafe
PORCIUS PURCHENA nos revela que la mayor parte de ellas se distribuyen teniendo
TUSCUS, TULIUS TUJENA como eje la vaguada del Repudio, en el ámbito de influencia de
USSIUS, UGIUS UGENA
TERPULIA TREBUJENA Hispalis (Sevilla). Por otra parte, en los alrededores de Olontigi
MESSIANUS (Fundus) MEJINA
-ENA PATERNIANUS (fundus) PATERNA Paterna del Campo
(Aznalcázar), también se desarrolló una importante
ABGENA Gines concentración que contaban con la salida de sus productos a
SUCIENA Chucena
SPARTUS SPARTENA Espartinas través del Maenuba (Guadiamar), al poseer pequeños
VALENS VALENTIENA
Valencina de la embarcaderos como era el caso del yacimiento de Torres I76.
Concepción
SCATENA Escacena del Campo
-UNA PORCIUS PORSUNA
La permanencia del sistema de asentamientos romanos
MESSIUS MEJINA en el territorio actual, en algunos casos con una continuidad
Valencina de la
-INA VALENS VALENCINA urbana intermitente en el tiempo, se pone de manifiesto en las
Concepción
SPARTUS SPARTINA Espartinas
actuales haciendas que tienen su origen en antiguas villae
Aunque otras veces encontramos el origen de la villa por imperiales como la hacienda de Porzuna (Mairena), la hacienda
la deformación lingüística, como la sufrida por el vocablo de Marchalomar (Gines), la ermita de Sto. Domingo (Bormujos)
Gelves73, de cuyo topónimo original “Fundus Olbensis” o la hacienda de Simón Verde (Gelves). Asentamientos romanos
evoluciona a “Huelves” (documentación fueron la hacienda del Carmen, y la hacienda Ibarra (Tomares).
medieval)>“Yelbes”>“Gelves”. O bien simplemente En Olivares destacamos el cortijo de Coriana. En Bormujos, la
desaparece, como es el caso del poblado romano de hacienda del Cristo de la Mata y la de Valencinilla. En San Juan
Turculinas74, origen de Olivares. En cualquier caso, la la hacienda de Valparaíso. En Salteras, el cortijo del Ciriano, el
rancho de S. Isidro, el cortijo de Casa Buena o el cortijo de
72
El profesor Julio González investigó esta línea en su trabajo del Repartimiento de Sevilla.
73 75
PADILLA MONGE, A. Op. cit. Pág. 247. Haciendo referencia a G. Chic. Todos los datos arqueológicos que se describen corresponden a la base de datos del SIPHA.
74 76
HERRERA GARCÍA, A. El Aljarafe Sevillano durante el Antiguo Régimen. Sevilla: Excma. Donde además de la villa de grandes dimensiones se le asocia la existencia de un posible
Diputación de Sevilla, 1980. Pág. 29. puerto.
77
Es muy probable que no existiesen ciudades en su término, la propia Palomares sería un
asentamiento rural, posiblemente una villa, al igual que el yacimiento de El Capitán, del que
sabemos que es un asentamiento rural del s. I d.C.
78 81
MONTERO VALLEJO, M. Op. cit. Pág. 98. Id. Pág. 262.
79 82
Id. Pág. 95. Id. Págs. 272-3.
80 83
PADILLA MONGE, A. Op. cit. Pág. 266. Fte: SIPHA.
a repoblar en este período. En Benacazón, Castilleja de Talhara primer tipo tenemos el ejemplo de Cazalla Almanzor en
mantiene su permanencia, al igual que Gelo Atunes. Espartinas, que mantiene su continuidad durante la Edad Media;
En la cornisa norte y parte del Campo de Gerena, la y del segundo los asentamientos de Castilleja de la Cuesta, de
continuidad de las villae es también bastante escasa, el Guzmán y del Campo. También, comienzan a aparecer las
yacimiento de El Polvillo Sur I es el único en el que se constata torres como elementos aislados (Borgabenzoar) o asociados a
una continuidad medieval, sobre un total de veinticuatro poblados, como el de Montijos.
asentamientos. Lo mismo ocurre con Valencina de la El territorio va adoptando un modelo defensivo que
Concepción donde los yacimientos de Gallega, Cerro Catalán y tendrá su máxima expresión durante el período medieval, en la
La Estacada Larga ponen de manifiesto esta continuidad. que el proceso de recesión del marco rural sufrirá por el
Ilustración 2.8. Durante el período bajoimperial,
En la cornisa oriental, tenemos los casos en Tomares de contrario un fenómeno de expansión y florecimiento.
muchas villae se fortificaron evolucionando a Castalla,
como fue el caso de la hacienda de Torrijos, que servía Talca de Tolsa y Santa Eufemia II, mientras que la mayor parte
de centro defensivo de varias villae cercanas.
cercanas. (Fte: Foto
del autor). de los asentamientos rurales existentes perduraron hasta el s. IV,
sin continuidad visigótica y musulmana. En Coria perdura el
asentamiento de Buenavista, y en la Puebla del Río, La Estacada
de Alfaro.
naturales y visuales, de forma que hablar del Aljarafe, es hablar nos atenemos a los datos arqueológicos basados en la
de un paisaje lleno de olivos e higueras, y sobre todo elevado, o transformación durante este período, de las villae bajoimperiales
por lo menos alomado, que es lo que ocurre desde Castilleja de que sobrevivieron a la crisis del s. IV en alquerías; y de las
la Cuesta a Niebla. Comienza a identificarse de forma clara y creadas exnovo tanto por las importantes familias musulmanas
concisa la identidad del territorio cultural con el cultivo del olivo, feudales, como por los simples terratenientes. Éstas no se
en un período en el que se ralentiza por motivos religiosos el caracterizaron por su número como las del período romano,
cultivo de la vid desarrollada en el período romano, en favor de aunque destacan las alquerías de Macharlomar, Paterna de los
la producción del aceite y de la higuera, árbol este último Doscientas y Zaudín el Alto en Bormujos; en Bollullos Benajiar,
novedoso, aunque ya conocíamos de su existencia en el período Buyena, Almonacir, Rebujena, Rianzuela, Torrelasarcas; en
romano. Sanlúcar las haciendas de Benazuza y San Miguel; en Salteras,
92
En el s. XIII, al-Himyari hace una descripción de la que el cortijo del Almuédano y en Aznalcázar, Aliohra.
puede constituir el resumen de la aportación cultural y territorial El espacio rural no sufrió una importante alteración ya
del período musulmán: si la ciudad se caracterizaba por el que el reparto de las fincas sevillanas fue por cambio de
desarrollo de los arrabales y la arquitectura interiorizada, la titularidad, por conversiones o por traspasos pacíficos94.
manifestación en el territorio resultaba más prolífica y exultante e Manteniéndose por tanto –al igual que en el período visigótico–
incluso exagerada si nos referimos a las 8000 aldeas agrícolas, la continuidad de la parcelación romana, como lo confirman los
descritas por este autor al habla del Aljarafe: un número Libros del Repartimiento de Sevilla del s. XIII, cuyas extensiones
verdaderamente elevado para lo que se podía encontrar en toda de fincas rondaban en torno a las 450 ha, similar a las 500 ha
la Baja Andalucía, y que podemos interpretar como una de media del mundo romano95.
metáfora de la riqueza tanto en recursos naturales como La herencia hispanorromana sufre un cambio en la
humanos de la misma, potenciado por el nuevo impulso dado a toponimia de los asentamientos: los musulmanes llamaron
la agricultura por los musulmanes al introducir importantes alquería (al-quaryat) a los centros de explotaciones agrarias con
mejoras en la producción. las mismas características que la villa romana96, y denominaron
El intenso grado de dispersión descrito poéticamente por maysar, -estructura propia de la Bética que procede del
al-Saqundi, que asemejaban las alquerías y villas a “estrellas mansare97- a la continuación de los praedia bajoimperiales.
blancas en un cielo de olivos” en la que sólo destacaban unos Sin embargo, mientras las villae sufren un simple cambio
escasos puntos como cabeceras administrativas y, a la par, toponímico permaneciendo prácticamente invariadas como es el
defensas del territorio93. No deja de ser un recurso literario si caso de Palomares, Gelves y Tomares, en algunos maysares se
observa un proceso de reducción en el tamaño de los mismos: si
Desde Sevilla hasta el punto en que comienza el territorio hay tres millas. Se llama Aljarafe
el praedium bajoimperial romano original contaba con siervos,
porque, en efecto, se va subiendo desde que se sale de Sevilla; se prolonga al norte y al sur,
formando una colina de color rojo. Las plantaciones de olivares se extienden hasta el puente de
Niebla”. RODRÍGUEZ BECERRA, S. Op. cit. Citando a al-Edrisi, Descripción de España. Trad. de
Antonio Blázquez. Madrid: 1901. Pág. 15.
92 94
(...) cubierto de verde y de olivos hasta el punto de que el sol no da en la tierra; sus aceites son GONZÁLEZ, J. Op. cit. Pág. 415.
95
exquisitos y se exportan por mar y por tierra; tiene 8.000 aldeas agrícolas ocupadas por PADILLA MONGE, A. Op. cit. Pág. 166.
96
labradores con hermosas fincas; su tierra es roja y la extensión de olivos llega hasta Niebla”. Id. Pág. 165.
97
GONZÁLEZ, J. Op. cit. Citando a al-Himyari. MONTES ROMERO-CAMACHO, I. El paisaje rural sevillano en la Baja Edad Media. Sevilla:
93
HERRERA GARCIA, A. Op. cit. Pág 315. Excma. Diputación Provincial de Sevilla, 1989. Pág. 83.
criados, vacas, rebaños, etc..., en el maysar musulmán fue del que existen tres ejemplos en los libros del Repartimiento:
preciso la adopción de otras formas de explotación basadas en Gelo Rauz (del jardín), Gelu Feriz (del jefe), Gelu Antúnez.
el arrendamiento, al no existir mano de obra esclava, Finalmente, el villar es un topónimo que equivale a villa ruinosa
liberalizada al islamizarse. Por lo que un mismo latifundio se o destrozada, y abundan en la zona Tejada-Niebla-Aznalcázar.
dividía por concesiones, que en caso de cesión a propiedad, Durante el período musulmán se consolida la ruta de
iban rompiendo la unidad de la finca primitiva98. Sevilla a Faro por Niebla como la principal arteria de
Esta diferenciación inicial entre alquería y maysar fue comunicación que atraviesa el Aljarafe comunicando Sevilla con
progresivamente confundiéndose por la generalización en el uso Portugal. Fue el camino utilizado por Abd al-Aziz (714-715)
del término alquería, de forma tal que los musulmanes lo durante el período de conquista, y mantenida posteriormente
utilizaron para denominar indistintamente al maysar, a la villae, como vía de comunicación durante todo el medievo. Esta ruta
y a la aldea. Esta última constituía una unidad superior al de la atravesaba Castilleja de la Cuesta y Sanlúcar La Mayor en el
alquería99, aunque para la medievalista Isabel Montes se recorrido que sigue actualmente la carretera nacional. De esta
relacionaba también estrechamente con ésta, debido a un forma,se abandona definitivamente la vía de comunicación que
fenómeno de transformación recíproca, que se produce enlazaba por el norte del Aljarafe sevillano con la antigua ruta
continuamente en toda la Edad Media, en función de la turdetana de la cañada de Niebla. Ello se debió
despoblación o repoblación, del que encontramos también fundamentalmente, a la decadencia de Italica frente al nuevo
ejemplos de este fenómeno en la huerta Valenciana. auge de Aznalcázar y Sanlúcar que, como núcleos fortificados,
El proceso de arrendamiento de los maysares pudo, en facilitaban la protección de este camino, además de las
cierta medida, ir mermando su tamaño e ir aumentando la fortificaciones de Castilleja del Campo y Castilleja de la Cuesta.
dispersión de los asentamientos en el territorio aljarafeño, con la En un período en el que la seguridad proporcionada por éstas
aparición de nuevas agrupaciones y denominaciones descritos constituía el principal referente en la definición de las rutas
por Julio González en los libros del Repartimiento, como el comerciales y de comunicación. La cada vez mayor
Harab, el Gelo y los Villares. preocupación por garantizar las comunicaciones entre Sevilla y
el Aljarafe ante el temor de quedar incomunicados por las
El Harab se traduce literalmente como “barrio disperso”,
inundaciones, motivó a Abu Yacub Yusuf en 1188 a la
pero Julio González100 le elimina el carácter urbano de arrabal
construcción del primer puente sobre el Guadalquivir,
extramuros, asociándolo a la idea de fincas con viviendas
justamente en el comienzo de la ruta de Portugal desde la
independientes que, posiblemente, no se encontraba lejos de
capital Ishbilyia.
poblados de mayor entidad y dentro de su término, similar a los
mansos en el campo de una villa, del que encontramos como El desarrollo del sistema defensivo del Aljarafe tiene su
ejemplo el caso de Paterna Harab. Los Gelos eran bodegas101, razón de ser por el estado de inestabilidad y de continuas
razzias102 que sufre su territorio. En el mismo s. IX, Aben Meruán
asola el castillo de Tejada; con posterioridad, la caída del
98
GONZÁLEZ, J. Op. cit. Págs. 430-1.
99
La existencia de esta última fue demostrada por González en el Repartimiento y por tanto en el
mundo musulmán.
100 102
GONZÁLEZ, J. Op. cit. Pág. 424. Del árabe argelino rhazzía: algara, correría, incursión sobre un país pequeño y sin otro objeto
101
Id. que el botín. Enciclopedia universal Sopena. Barcelona: Ed. Ramón Sopena, S.A., 1977. Vol. VII.
Califato en el s. XI genera un período de inestabilidad, aparte de El castillo de Talyata (Tejada) es continuación de la Tucci
las razzias de Fernando I (1063) o Alfonso VI (1078). Un romana, completamente fortificada en el s. IX, durante el
ejemplo de estas incursiones la encontramos en el siguiente reinado de Muhammad I (852-886); y ejercía su área de
texto, relativa a una razzia realizada por los portugueses: influencia sobre los asentamientos de Escacena, Paterna,
“aldea de Xaluna, en el Axarafe, y cayó sobre ella con Manzanilla y Castilleja del Campo107.
1.000 caballos y 1.000 peones; (...) y razió la parte de
Aznalcázar y otros castillos y se marchó por el camino de Niebla Además de los núcleos fortificados, el importante sistema
con grandes riquezas (...)”103. de aldeas y alquerías precisaba de otros escalas más próximas y
La estructura defensiva iniciada en el período cercanas a los mismos, por lo que quedaba completada por un
Ilustración 2.9. Murallas del castillo de Hisn al-
al-Faray en bajoimperial romano, se culmina por tanto durante el período conjunto de torres y cercas, dejando en mano de la iniciativa
San Juan de Aznalfarache, una de las cuatro
fortificaciones que
que protegían al Aljarafe. (Fte: Foto del musulmán, con la consolidación de una red de castillos privada de los señores feudales este método de defensa
autor).
formando una anillo defensivo alrededor de la altiplanicie comenzado en el período bajoimperial. La torre permitía “servir
Aljarafeña, formados por el castillo de Hisn al-Faray (San Juan de núcleo defensivo a las demás alquerías abiertas y de las
de Aznalfarache), Hisn al-Qasar (Aznalcázar), Solúcar de Albaida propiedades privadas de los alrededores y, tal vez, como distrito
(Sanlúcar La Mayor), Aznalcóllar y el castillo de Talyata (Tejada). fiscal”108. Por ello, la mayoría de las mismas eran exentas y de
Y su correspondiente división administrativa en tahas o distritos propiedad particular, y pertenecían a poderosas familias, ya que
controlados por cada uno de estas fortificaciones: cuatro para el su construcción representaba un símbolo de categoría y
Aljarafe y uno para el Campo de Tejada104. prestigio.
Los núcleos fortificados constituían a su vez los Entre las torres vigías propiamente árabes destacan la del
principales asentamientos del territorio, como era el caso del cerro de San Cristóbal. Por otra parte, hubo torres que también
castillo de Hisn al-Faray, consolidación de la antigua Osset evolucionaron a castillos como la del Lapizar en Tejada. Otras
romana, que mantuvo su carácter defensivo durante el período como la torre de Coria en la heredad de la Torre de Doña
visigótico, relacionándola con el Castrum Osser conquistado por María, cuyo origen puede remontarse al período bajoimperial,
Leovigildo105. Era la defensa de la ciudad de Sevilla frente a las perdieron su función en la Baja Edad Media109.
incursiones desde el Aljarafe, llegando a constituir desde el
La estructura de asentamientos restante, correspondientes
punto de vista urbano un núcleo importante106. Su
a los núcleos tardorromanos adoptan importantes funciones
transformación en castillo se produjo a finales del s. XII (1196-
administrativas, como pone de manifiesto M. E. Gálvez110.
1197) por Yacub Almanzor, denominándola Hisn al-Zhir Según este autor, Laelia se puede identificar con el centro
(Castillo Brillante). administrativo del “clima” de Lelio nombrado por al-Udri,
perviviendo hasta el s. XI como mínimo; y Pessula (Salteras), se
103
GONZÁLEZ, J. Op. cit. Pág. 155. Citando un texto basado en el Anónimo de Madrid, pág.
relacionaría con el “clima” de al-Basa, formando un núcleo de
19. cierta importancia en el siglo XI. Korah (Coria) conserva su
104
“(...) Dividido en cuatro Tahas o distritos, se hallaban éstos encabezados por los cuatro puntos
fortificados de Aznalcázar, Aznalcóllar, Aznalfarache y Solúcar de Albaida, que evidentemente,
defendían al Aljarafe a la par que lo limitaban en sus bordes extremos.” HERRERA, A. Op. cit.
Pág. 17.
105 107
Id. PADILLA MONGE, A. Op. cit. Pág. 267.
106 108
COLLANTES DE TERÁN, F. Contribución al estudio de la topografía sevillana en la antigüedad MONTES ROMERO-CAMACHO, I. Op. cit. Pág. 85.
109
y Edad Media. Sevilla: Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, Id. Pág. 115.
110
1977. Pág. 100. PADILLA MONGE, A. Op. cit. Pág. 267.
111
Id. Pág. 266.
Tabla 2.2. Donadíos mayores del Repartimiento de Sevilla. (Fte: GONZÁLEZ, J. término al que pertenecía, sus dimensiones, la clase de cultivo y
Repartimiento de Sevilla. Madrid: C.S.I.C., 1951).
el estado de la misma. Fue un proceso llevado a cabo por la
Personaje Núcleo Nueva Término
denominación Junta de Repartimiento que actuó desde 1251 hasta 1253,
D. Alfonso de Molina Corobina - Sanlúcar
sobre la importante extensión de territorio que abarcaba todo el
Torres -
D. Federico Solúcar Albaida - Sanlúcar Aljarafe, dividido en los partidos de Tejada, Sanlúcar,
Gelves -
Torre de Alpechín - Aznalcázar, Aznalfarache; y la Ribera constituida por La Algaba,
Canbullón - Alcalá del Río, Sevilla, Alcalá de Guadaira y Utrera
Riançuela -
Reina Dª Juana Rogaena - Aznalcázar principalmente.
Abenbuche (Albaida) -
Infante D. Felipe Buyena Sta. María Aznalcázar A partir de este momento el territorio inicia un nuevo
Infante D. Manuel Feliche - Sanlúcar
Ombret La Mesa del proceso con la implantación del estatus jurisdiccional, derivado
Arzobispo de las dos fórmulas utilizadas en el Repartimiento: el donadío y
Infante D. Diego López Guizmograz Vizcaya Aznalfarache
Infante D. Alfonso Valhuema Talhohía - el heredamiento, y que va a condicionar enormemente la
Aragón
D. Nuño Gómez Torija Tabarait Ferrera
evolución del territorio histórico. Las dos formas de poder
D. Rodrigo Alfonso Castalla Talacadar Alija eminente, suponen una afirmación del status quo romano, en
D. Juan García Castalla Almançor Villamayor
D. Rodrigo González Villalva Gironda cuanto a la consolidación de la dependencia política, cultural,
D. Simón Ruiz Adgena Camero social y urbana del Aljarafe con respecto a Sevilla, mitigada
D. Rodrigo Gómez de Montinos Faro
Galicia durante el anterior período musulmán.
D. Alfonso Téllez Gilien Villalba
D. Fernán Ruiz de Villanova Anogaychet Castro Tejada La fórmula del donadío se formaba por un conjunto de
Castro
D. Rodrigo Frólaz Calabana Cidfuentes
diversas fincas, con una o varias alquerías y molinos de aceite,
Arzobispo de Santiago Yungar Santiago tierra calma de labor, olivar, viñedo, huerta y una casa en
D. Fernán Yannez Albagali Lobarçana Aznalfarache
Orden de Calatrava Carrión Calatrava Sevilla. Dada la escasez de huertas en el Aljarafe, éstas eran
Orden de Alcántara Dunchuelas Taxit - sustituidas por más olivares. Se encontraban muy limitadas en
Orden de San Juan Alhadrín San Juan
Orden del Temple Refannana - Tejada número, ya que por su jurisdicción especial, le permitía un
Obispo de Segovia Borgabenzohar Segovia Sanlúcar importante grado de independencia respecto a las instituciones
Obispo de Palencia Machar Alcoraxi Palençiola
Obispo de Cartagena Geluferiz Cartagena Aznalcázar de Sevilla, por lo que resultaban molestos y contraproducentes a
Dª Mayor Arias Benacaçón Çelada Sanlúcar
los intereses de la capital118. Fueron otorgados únicamente a los
Miçer Uberto Almonaçir - Aznalfarache
Miçer Enrique Loret - grandes señores, a los oficiales de la Casa del Rey y de la
D. Çulema Yelo Atrines - Sanlúcar
D. Mayr Valencina del Río -
Administración, compañías de Dueñas, eclesiásticos y oficiales
Maestro Fernando Yelo Antuxar Notaría Aznalfarache militares.
Gonzalo Garcçía de Caxar Torrequemada
Torquemada Moriana Moriana Sanlúcar El heredamiento constituía la fórmula más numerosa de
repoblación, y contaba con la obligación de cumplir con el
Se lleva a cabo un exhaustivo reconocimiento del concejo de Sevilla y con el rey, velando por tanto, por los
territorio, mediante la elaboración del primer registro intereses defensivos de la ciudad: ya que el propietario se
documentado en el que se anotaba el nombre de la finca, el
sometía al señorío o fuero119 de residencia obligatoria en una privilegios de vecindad y jurisdicción autónoma de la ciudad,
casa de Sevilla y a prestar servicios de armas para garantizar su importante cualidad que las diferenciaba de las simples
defensa, por un período mínimo de 5 a 12 años. Pasado el cual “aldeas”. Si estas villas se encontraban en lugares fronterizos
podía venderlo o quedar enajenado. Para ello el heredamiento normalmente contaban con una fortaleza, que cuando poseían
contaba con una casa, tierra de labor y olivar. Y fueron cierta categoría se denominaba “castillo” en todo su significado
repartidos –a excepción de una pequeña parte para el de arquitectura militar. La villa/castillo queda reglada en el
mantenimiento de las galeras, cillero y almacén real- entre los código de Alfonso X “Las partidas” que de forma resumida
200 caballeros de linaje, procedentes fundamentalmente de poseían las siguientes características:
Castilla, y sus peones; a razón de ocho aranzadas120 de olivar y
- Poseían jurisdicción, honor, distrito y derecho de
dos yugadas para el primero, y cuatro aranzadas y una yugada
patronato
para el segundo121.
- La villa era equiparable a la ciudad
Por otra parte, el análisis de los documentos del
Repartimiento de Sevilla llevado a cabo por el profesor Julio - Podía ejercer derechos comunales
González aclara la situación del Aljarafe en el momento de la - Podían levantar nuevos edificios en sus términos
transición entre ambos modelos: el hispanomusulmán y el
- Podían promulgar estatutos civiles y judiciales. Este
castellano, de forma que sirve de base tanto para el estudio del
último caso si tuviesen un privilegio especial.
estado del mundo rural en el último período musulmán, como
para el inicio de la introducción del nuevo modelo medieval que - Se le reconocía a la villa los mismos privilegios que al
estará presente en el paisaje aljarafeño, hasta el período de resto del Reino
consolidación del Antiguo Régimen. Paisaje aún basado en la - La villa contribuía al mantenimiento de murallas y fosos
base original romana y que este autor nos describe de la ciudad a la que dependía su jurisdicción y si se unía a esta
sintéticamente formado por: perdía sus privilegios.
“Pequeñas fincas que habían sido villae, alquerías, Castilla daba mucha importancia a estas villas y castillos,
caserío <libre y crecido>; aprovechamientos comunales, una o
varias iglesias y las fortificaciones, formado en la mayoría de los razón por la que Alfonso X concedió muy pocos de estos
casos en castillos”122. privilegios, y que en el caso del territorio del Aljarafe fueron
La incorporación del sistema castellano supone, según la repartidos entre los antiguos núcleos-defensivos musulmanes, es
medievalista Isabel Montes Romero-Camacho123, la decir, entre los partidos de Sanlúcar, Aznalfarache, Tejada y
estructuración del territorio a través de las cabezas de distritos Aznalcázar. Por otra parte, las nueva aldeas castellanas se
rurales denominadas “villas”, que eran poblaciones con estructuraron formando un caserío de pequeñas dimensiones,
con iglesia, ejidos y bienes comunes, con una economía
pequeña, dependientes de un concejo o señor, y donde los
118
Id. Pág. 258.
119
Id. Pág. 256.
120
En el Repartimiento se utilizó el estadal pequeño de Sevilla, de forma que 1 YUGADA= 60
ARANZADAS (31,85 ha); 1 ARANZADA=475 ESTADALES; 1 ESTADAL=16 VARAS CUADRADAS
(11,1756 m2).
121
GONZÁLEZ, J. Op. cit. Pág. 286.
122
Id. Pág. 387.
123
MONTES ROMERO-CAMACHO, I. Op. cit. Pág. 81.
vecinos poseían un grado de libertad superior a las de las villae, prácticamente desaparecida en la actualidad. También se han
permitiéndose cierta propiedad privada124. delimitado los términos en que se fraccionó el Aljarafe durante
el Repartimiento, correspondientes a las divisiones
La herencia hispanomusulmana materializada por la
administrativas de los anteriores núcleos.
alquería (al-quaryat) fue una estructura que debió de sorprender
a los castellanos, ya que para evitar confusiones con el A partir de esta situación y durante el s. XIV, algunas
verdadero significado que para ellos representaba una villa alquerías/aldeas aljarafeñas pasan a ser “lugares” debido a la
decidieron en principio mantener su designación árabe. Al igual política repobladora de los señores laicos y eclesiásticos, por lo
que los maysares que pasaron a denominarse machares. Sin que sus habitantes se convierten en vasallos y el territorio en
embargo, el mundo cristiano comienza a distinguir “señorío”126. Ejemplos de este fenómeno lo encontramos en
construcciones y espacios en función de la futura especialización Torre de Guadiamar, Sanlúcar de Albaida, Gelillo, Espero, Gelo
de su uso agrícola: diferenciándose el cortijo que se entiende la Mayor, Quema, Chillas, Gatos.
como una gran extensión de tierra dedicada al cereal, que en El difícil y fallido proceso de repoblación iniciado a partir
cierta medida podía concebirse como una suma aditiva de del s. XIII, generó numerosos despoblados en el territorio: en
“hazas”125; de la hacienda, dedicada al cultivo del olivo o viña; este siglo ya habían sido abandonadas las alquerías/aldeas de
y estas a su vez de partes del territorio dedicados a la dehesa
Espechilla, Benafique, el Lapizar, Benahacín (en Pilas),
donde se criaba el ganado o la huerta dedicada al predio
Aljubayán, Galuchena; otras sufren este fenómeno a partir del s.
menor.
XIV127. Antonio Herrera128 achaca este proceso entre otras
La situación del Aljarafe en el Repartimiento queda causas al gran poder de absorción de Sevilla, el desarrollo del
resumida en el plano 2.7., obtenido a partir del trabajo del mercado de esclavos sevillanos iniciado a partir de 1270, al
profesor Julio González. En él se observa una distribución de paludismo, y a la emigración a las Indias. Isabel Montes por su
alquerías más homogéneo que el de villae del período romano, parte, mantiene la hipótesis del tamaño de las explotaciones
estructurado por un conjunto de castillos que forman los núcleos como razón para su pervivencia: aquellas aldeas/alquerías que
más representativos: Aznalcázar, Aznalfarache, Sanlúcar y se transforman en lugares, eran de tamaño superior a 500
Aznalcóllar, herencia del período musulmán. Se ha completado aranzadas y subsistían por explotación mixta, mientras que las
este trabajo, diferenciando las alquerías que tendrán que desaparecen son pequeñas y dedicadas al monocultivo; las
continuidad como aldea/alquería de las que se despueblan o se
reducen a haciendas.
126
MONTES ROMERO-CAMACHO, I. Op. cit. Pág. 94.
La red viaria cuenta con dos vías que tendrán como 127
Antonio Herrera nombra los siguientes despoblados: Cambullón, Coriana y Montijos en
Albaida; Majalcofar y Seismalos en Almensilla; Aljobar, Cantullana, Quema y Torres en
veremos más adelante, una perduración durante el medievo Aznalcázar; Castilleja de Talara, Gelo, la Torre de Martín Cerón y otra Torres en Benacazón;
Aljubén, Almachar, Almonaster o Monasterejo, Arrezaga, Belmonte, Benajiar, Cuatrovitas,
hasta la actualidad: se trata del camino real a Portugal y el Juliana, Rebujena, Rianzuela, Torrearcas y Torreblanca en Bollullos de la Mitación;
camino real a Aznalcázar. También se aprecia el camino de la Macharlomar, Santo Domingo del Repudio y Valencinilla del Hoyo en Bormujos; Duchuelas o
Alcantarilla en Castilleja de Guzmán; Uncina en Coria del Río; Almojón, Cajar, Cazalla
ribera del Guadalquivir, que constituye una vía pecuaria Almanzor, Loreto, Mejina, Paternilla de los Judíos, Tablantes y Villalbilla en Espartinas;
Torrequemada en Gelves; Porsuna en Mairena; Heliche y Sobrebina en Olivares; Paterna y
Ugena en Palomares; Puñana en La Puebla, Almuédano y Gelo la Menor o Gelillo en Salteras;
Albalat en San Juan de Aznalfarache; Benazuza, Matos y Torres de Guadiamar en Sanlúcar;
Aguazaul, Aguazulejo y Lopas en Umbrete, y Torrijos y Villadiego en Valencina. HERRERA
124
GONZALEZ, J. Op. cit. Pág. 395. GARCÍA, A. Op. cit.
125 128
El haza es una parcela de tierra de variables dimensiones dedicada al cultivo del cereal. HERRERA GARCÍA, A. Op. cit. Pág. 317.
más rápidas en desaparecer fueron aquellas dedicadas al olivar, supervivientes de los despoblados del s. XIV, pasan a
que desaparecen en el s. XIII y primer cuarto del s. XIV, denominarse donadíos o heredades, diferenciándose ambas
quedando convertidas en heredades. principalmente en función de los cultivos que desarrollaban:
El proceso de reestructuración en encomiendas de los estando los primeros dedicados principalmente, al cultivo del
núcleos que sobreviven tras los intentos de repoblación del s. XIV cereal y los segundos al de la vid y el olivo.
se intensificó a partir de la segunda mitad del s. XV129. El concepto de donadío del s. XIII, que inicialmente
Potenciado por el desarrollo a partir del s. XIV de estos señoríos, estaba asociado a las grandes propiedades con jurisdicción
gracias al cambio de rumbo político iniciado en el reinado de especial donadas por el Rey, comienza poco a poco a
Enrique II, que otorgó importantes poderes a la nobleza con la relacionarse al de cortijo. Así, el donadío del s. XV se entiende
concesión de los mismos. Inicialmente se clasificaron en tres ya como una gran propiedades de tierras dedicadas al cereal,
tipos: eclesiásticos130, de órdenes militares131 y laicos; en función que a veces contaba con una dehesa para el mantenimiento de
del tipo de propietario al que fueron adjudicadas las tierras tras los animales que trabajan en los campos134. Muchos de estos
el Repartimiento. Con el tiempo la mayoría de las órdenes donadíos no eran continuación de los originales otorgamientos
militares fueron cediendo rápidamente sus posesiones, en favor reales, sino que se formaron después del Repartimiento, en un
de los otros dos estamentos por lo que finalmente perduraron proceso de concentración parcelaria de pequeñas o medianas
los eclesiásticos y los laicos. propiedades –los antiguos heredamientos– que tuvo su
continuidad hasta el s. XVI.
La formación de los señoríos laicos se produce a finales
del s. XIV, tras el fracaso de la política del repartimiento. El El tamaño de estas propiedades era variable. Si
abandono de los heredamientos de muchos caballeros de la extrapolamos los datos recogidos por Isabel Montes135 para las
nobleza castellana, permitió a los grandes señores relacionados posesiones del Cabildo de Sevilla, y los aplicamos a la totalidad
con el gobierno de Sevilla, la formación de los grandes del territorio obtendríamos una distribución equitativa entre la
latifundios en el Aljarafe, a través de cambios, permutas, superficie total ocupada por las grandes propiedades de más de
donaciones y compras132. A partir de este momento la historia 400 ha, con la de tipo medio (entre 120-300 ha). Tanto el
del Aljarafe es la “la historia de la sucesión de los señores que donadío como el cortijo, poseían casas de forma general, y si
ostentaron el dominio del mismo, desde su establecimiento a existían arroyos cercanos podían contar con molinos harineros
finales del siglo XIV hasta su extinción a principios del XIX”133. De para moler. Por lo que era normal encontrar este tipo de
esta forma, las iniciales aldeas/alquerías del Repartimiento, edificaciones a lo largo del Río Guadalquivir, Guadiamar,
arroyo Pudio -en la zona cercana a Coria y Puebla del Río- y
también abundaban en la zona del Campo de Tejada.
129
BORRERO FERNÁNDEZ, M. El mundo rural Sevillano en el siglo XV. Aljarafe y Ribera. Sevilla:
Excma. Diputación de Sevilla, 1983. Pág. 45.
130
Como ejemplo, la jurisdicción de Umbrete y Rianzuela perteneció al Arzobispo de Sevilla; y
La heredad también se consolida en el s. XV, y es en este
Albaida, Gelo y Quema pertenecieron al Cabildo de la Catedral. período cuando sirve a su vez de residencia y recreo para el
131
De este tipo fueron los señoríos de San Juan, Santiago, Calatrava y Alcántara. Aznalfarache
perteneció a la orden de San Juan; Castilleja de Guzmán, Heliche, Cambullón y Castilleja de propietario, sobre todo aquellas que se localizan en la zona alta
Alcántara a la de Alcántara; Villanueva del Ariscal, Mures, Benazuza, Castilleja de la Cuesta, la
heredad de Torrequemada, y el cortijo del Almuédano a la de Santiago.
132
Como ejemplo, Gelves en 1370 pertenecía al Almirante Mayor de Castilla, Fernán Sánchez
de Torar. Tras numerosos cambios se vende a don Jorge de Portugal, alcalde de los alcázares de 134
Borrero Fernández también mantiene esta hipótesis y definición. Vid. BORRERO FERNÁNDEZ,
Sevilla en 1527. M. Op. cit. Pág. 111.
133
HERRERA GARCIA, A. Op. cit. Pág. 29.
del Aljarafe, cercanas a la ciudad, con fácil accesibilidad. aljarafeña, predominaba el olivo entre “islas” de haciendas y
Tabla 2.3. Vías utilizadas por la trashumancia y su
ancho según la Mesta. La dimensión de medida Estaba formada por un conjunto de “suertes”, entendiendo ésta heredades, pequeños campos de viñas, huertas y explotaciones
longitudinal era la vara, que se dividía en 3 pies o 4
palmos castellanos y su valor era de como la parcela de tierra dedicada al cultivo del olivo y/o la vid. de frutales. En los campos de Tejada y al sur se situaban los
835,9mm=3x278,6=4x208,9; en Aragón 1 vara Su construcción fue progresiva. Continuando con el estudio de campos de cereal. Además, durante este período se produjo un
equivalía a 4 palmos y un palmo a 12 pulgadas, o sea
772mm=4x193mm=4x(12x16mm). Isabel Montes para las propiedades aljarafeñas del Cabildo, engrandecimiento de la arquitectura popular142, con la aparición
Tipo de vía Legislación de Dimensión (m) muchas heredares se formaron tras el fracaso de la repoblación en las viviendas populares de “soberaos” o “doblados”,
la Mesta
Cañada 90 varas 75,23 m. del s. XIII, como las pertenecientes al distrito de Aznalcázar: “finiestras” -ventanas abiertas normalmente en el piso superior-,
Cordel 45 varas 37,61 m. Robaina, Pilas, Huévar, Palomares, Coria, Valdovina, Chucena y terrazas, azoteas almenadas, o la simple mejora de las viviendas
Vereda 25 varas 20,89 m.
Ardiles136. Otras se formaron durante la crisis del siglo XIV y la con unas características arquitectónicas muy cercanas a las que
revolución trastámara, como Palomares, la primera heredad de conocemos actualmente.
Camas, Palmaraya, Machalomar y Belma137.
En la evolución de la estructura urbana heredada tras el
Las heredades más típicas eran las que predominaban el período musulmán, los núcleos fortificados de Aznalcázar y
olivar y constituyen los precedentes de las haciendas actuales, Tejada, sufren a partir del s. XIII un proceso de decadencia,
como es el caso de las heredades de Palomares, Coria, Camas, debido a la devastación de la guerra de Reconquista y a la
Palmaraya, Tomares, Sobuerva, Valdovina y Belma ruptura económica con Portugal143. Tejada, que en el
(pertenecientes al término de Aznalfarache) y Robaina, Pilas y Repartimiento contaba con un casco urbano de 73 casas y 7
Huévar (pertenecientes a Aznalcázar). Ninguna de ellas alquerías, queda despoblada; beneficiándose de éste fenómeno
alcanzaba las 120 ha y la dimensión media de las mismas las alquerías de Escacena, Paterna, Manzanilla y Castilleja del
rondaba alrededor de las 50 ha138. Además del olivar, en Campo144, al quedar convertidas en pueblos. De forma que
muchos casos se completaba la producción con viñedos, gracias según el padrón de 1435, Escacena contaba con 192 vecinos,
a los contratos de plantación, que proporcionaban al dueño de Paterna con 112, Castilleja del Campo 35, y por otra parte
la tierra, mano de obra abundante y barata, y a los pequeños Manzanilla con 200 vecinos a finales del s. XV145. En el extremo
campesinos una forma minifundista de acceder a la opuesto, el núcleo fortificado de Sanlúcar aumenta su población
propiedad139. gracias a la influencia de la vida económica de Sevilla,
Esta configuración del mundo rural permitió definir, a incrementando su población de los 230 vecinos cristianos
finales del s. XV, tres tipos de paisaje140: en la Ribera, las censados en el Repartimiento a unos 400 en 1426. Coria,
explotaciones cercanas a la Torre del Guadiamar141, considerada alquería en el Repartimiento, se trataba en realidad
Aznalfarache, Camas y Gelves contaban con numerosas viñas y de una aldea o pueblo tras la repoblación por los 500
huertas, además de plantaciones arbóreas y alamedas entre catalanes, y la reestructuración de su término en 1265 a fin de
norias, acequias y albercas. En la zona alta de la meseta permanecer como cabeza del mismo. Sin embargo, su
población se vio menguada por las razzias musulmanas.
135
MONTES ROMERO-CAMACHO, I. Op. cit. Pág. 104.
136
Id. Pág. 111.
137
Id.
138 142
Id. Pág. 118. Id. Pág. 272.
139 143
Id. GONZÁLEZ, J. Op. cit. Pág. 389.
140 144
BORRERO FERNÁNDEZ, M. Op. cit. Pág. 117. PADILLA MONGE, A. Op. cit. Pág. 267.
141 145
MONTES ROMERO-CAMACHO, I. Op. cit. Pág. 153. GONZÁLEZ, J. Op. cit. Pág. 390.
El sistema defensivo musulmán de torres y fortificaciones enormemente por el abonado natural procedente del ganado;
se mantuvo e incluso se reforzó con la construcción de algunas que servía de pasto al rebaño, complementado con el que se les
nuevas como la torre de Don Fadrique (Albaida del Aljarafe) y la ofrecía en las dehesas de los descansaderos.
torre de Loreto. Sin embargo, a medida que la frontera militar El resto de la red viaria por norma general se
con el reino de Granada se distanciaba, las torres y en general encontraban en mal estado, ya que simplemente se trataba de
todo el sistema defensivo del Aljarafe fue perdiendo una mejora superficial del terreno a partir de tierra y ripio
progresivamente su función, de forma que tras la completa compactado y estabilizado con cal, arena y “agija” de la Ribera
pacificación del territorio por los Reyes Católicos, y a fin de
del Guadalquivir150. De entre ellos destacaban los caminos
disminuir el potencial defensivo de la nobleza, fueron reales, que poseía jurisdicción propia y daban nombre a
demochadas muchas de ellas. numerosas calles Reales a su paso por las poblaciones, como
Un aspecto muy importante en el desarrollo de la red ocurría en Castilleja de la Cuesta, Sanlúcar, Benacazón y
viaria medieval es la aparición de las vías pecuarias. La Umbrete. Los principales caminos utilizados en el medievo eran:
Reconquista supone la incorporación de los pastizales de la El Camino Real de Portugal, el de Aznalcázar y el Camino de la
Marisma para el ganado trashumante regulado por las leyes de Ribera.
la Mesta, con lo que comienzan a delimitarse y definirse estas El Camino Real de Portugal constituía el principal eje de
vías en el territorio cultural. El fenómeno de la trashumancia comunicación entre Sevilla y el Aljarafe; respetaba el mismo
tomó cuerpo a gran escala en el s. XII, cuando las órdenes trazado existente en el período musulmán: partía de Triana,
militares inician sus asentamientos en las vegas del Guadiana y atravesaba la Vega del Guadalquivir y ascendía la cornisa del
del Guadalquivir146, permitiendo un espacio con relativa Aljarafe a través de Castilleja de la Cuesta, hasta llegar a
seguridad frente a las incursiones del Reino de Granada.
Sanlúcar, donde cruzaba el Guadiamar rumbo a Niebla. En su
Sus trazados contaban con grandes pendientes y cuestas, paso por Castilleja dividía a éste núcleo en dos jurisdicciones: la
y por norma general rehuían de los pueblos y poblados. calle Real, de jurisdicción sevillana, y el resto del núcleo y
Trazados que, a veces, se hacían inciertos, utilizando incluso término, perteneciente inicialmente al señorío de la Orden de
itinerarios alternativos147. “Las cañadas eran sólo caminos para Santiago151, y con posterioridad al Conde Duque de Olivares.
ganados y nada adecuados para el paso de viajeros y
El Camino Real de Aznalcázar, conocido también por la
mercancías”148: Para ello van a valerse de antiguas vías,
Ruta del Pescado, mantenía el mismo recorrido de la vía
abandonadas desde época romana y otras de nueva creación
romana que unía Sevilla con Aznalcázar, el segundo centro rural
que eran utilizadas de forma intermitente dos veces al año por
del distrito del Aljarafe152, a través de Bormujos y Santo
los rebaños transhumante del Norte149. Las características del
Domingo del Repudio, atravesando el arroyo del Repudio por la
piso de estas vías eran especiales: poseían un suelo muelle, alcantarilla romana, que servía de opción al anterior camino en
formado por vegetación espontánea, que se activaba época de lluvias. Y finalmente el Camino de Ribera, paralelo al
146
URIOL SALCEDO, J. Op. cit. Pág. 70.
147 150
Id. BORRERO FERNÁNDEZ, M. Op. cit. Pág. 71.
148 151
Id. Id. Pág. 66.
149 152
HERRERA GARCÍA, A. Op. cit. Pág. 161. Id. Pág. 67.
la zona oriental de la comarca, más cercana al Guadalquivir. convertirse en lugar de refugio de muchas familias terratenientes
Esta situación se refuerza con la pérdida de población de sevillanas. Estas epidemias afectaron fundamentalmente a los
Aznalcázar, Aznalcóllar, y el despoblamiento de Tejada sufridos bordes ribereños: Coria, Tomares y San Juan de Aznalfarache,
en el anterior período. al tratarse de núcleos más cercanos y relacionados con Sevilla.
Tabla 2.4. La población Aljarafeña durante el Antiguo Régimen. Las fechas entre Este desarrollo poblacional va acompañado por una
paréntesis corresponden al año de la fuente utilizada, en el caso de 1534 se ha expansión en los núcleos. Según Antonio Herrera, durante el
completado los datos con otras fuentes. (Fte: HERRERA GARCÍA, A. El Aljarafe
sevillano durante el Antiguo Régimen.
Régimen. Sevilla: Excma. Diputación de Sevilla, 1980. período del Antiguo Régimen se observa en todo el Aljarafe un
Pág. 323).
fenómeno de crecimiento y consolidación alrededor de “calles
1534 S. XVII S. XVIII
Lugares
Lugares
(varios) Catastro. nuevas” como es el caso de Aznalcázar, Olivares o Villanueva
Albaida 168 - 75 del Ariscal. Y en los antiguos núcleos fortificados de Aznalcázar y
Ilustración 2.11. Vista de Sanlúcar La Mayor en el Aznalcázar 438 250 (1653) 239
Atlante Español (1778). (Fte: Grabados Históricos de -Quema 8 - 12 Sanlúcar La Mayor se produce un desbordamiento de sus
Tema Andaluz.
Andaluz. Sevilla: Junta de Andalucía, 1986). Benacazón 112 - 300 recintos amurallados con la aparición de “barrios nuevos”
-Castilleja Talara 13 - 4
-Gelo 15 - 4 extramuros, mucho más cómodos y asequibles. La combinación
Bollullos M. 49 200 (1641) 324
-Rianzuela 90 - 0 del alargamiento de las calles con la topografía hace surgir una
Bormujos 45 126 (1629) 95 nueva toponimia en los pueblos, que denomina calles de
Camas 40 (1565) 130 (1631) 60
Cast. Cuesta 230 “Arriba” y de “Abajo”, el “Altozano”, etc.
-Santº 37 (1537) -
-C. Real 33 (1560) 78,5 (1625) El florecimiento económico del Antiguo Régimen supone
Castilleja Guzmán 28 - 40
Coria 188 250 (1630) 405
la construcción de los escenarios urbanos tradicionales de la
Espartinas 71 133 (1631) 150 mayor parte de los núcleos actuales del Aljarafe: Las calles -
Gelves 84 - 146
Gines 98 - 134 según los trabajos de Antonio Herrera- carecían casi en su
Mairena del Aljarafe (Con Palomares) 163 (1641) 224 totalidad de cualquier tipo de pavimentación aunque es posible
Olivares 92 - 450
-Heliche 24 16 pensar que existiesen algunas empedradas con guijarros o
Palomares 144 150 (1641) 142
pavimentadas con grandes trozos de piedra, pero siempre
Salteras 269 280 (1641) 197
Sanlúcar La Mayor 628 900 (1624) 600 constituyendo excepciones. Su toponimia se completaba,
-Benazuza - 5 (1624) 6
Santiponce 83 - 140 además de la definida anteriormente, en función de la existencia
Tomares-San Juan 113 52 (1627) 82 de edificios significativos (Calle de la Iglesia, del Mercado, de la
Umbrete 94 - 300
Valencina 102 100 (1630) 154 Cárcel...), objetos urbanos (Calle de las Cruces, de la Fuente...),
Villanueva Ariscal - - 240 determinados oficios o dignidades (Calle de los Panaderos, de
los Labradores...) o habitantes destacados (Calle de Pedro
Como se ha comentado anteriormente, el fuerte Quintano)154.
crecimiento de población durante el s. XVI, encabezado por
Se desarrollan nuevos usos en el territorio al extenderse
Sanlúcar La Mayor, fue producto de la vitalidad económica y la
los molinos, las atahonas155, las huertas, los cortinales156 y los
superación de las graves epidemias extendidas a partir del foco
Sevillano (últimos años del s. XVI y principios del XVII), en las que
154
el Aljarafe cumplió una importante función de asilo al 155
HERRERA GARCÍA, A. Op. cit. Pág. 412.
El término “atahona” o “tahona” hace referencia tanto a los molinos de harina movidos con
amplios corrales. Comienzan a fundarse bodegas, como la cabildo eclesiástico de la catedral de Sevilla adquiría en 1578
famosa bodega o atarazana de la familia Olmedo en San Juan una casa para el Ayuntamiento y la cárcel; en Castilleja de la
de Aznalfarache, productora del vino de Valgadase. Las Cuesta, en 1736 se compraban a Dª. Catalina de Cuellar unas
viviendas se describen como construcciones de ladrillo y casas para alojamiento del cabildo, archivo y otras
argamasa o mampostería, con techumbre de madera y tejas, o dependencias; y en Espartinas se adquiría una casa particular de
de ramaje y paja, inclinadas a una o dos aguas. Destacaban las Pedro Sánchez Borrego158.
chozas, las viviendas de dos y una planta aunque estas últimas Otros edificios que completaban estas funciones eran la
constituían la construcción más habitual, completada con casa de la cilla, los pósitos, el corral del concejo -lugar donde
amplios corrales donde se desarrollaba la vida doméstica y se se encerraba el ganado aprehendido por daños o por
localizaba el pozo de agua, considerándose como cierto lujo aprovechamiento ilegal o abusivo de pastos- y la cárcel que
Ilustración 2.12. El territorio como escenario de
costumbres singulares (burla del cabrón y la adúltera), aquellas que estaban provistas de rejas de hierro. Las paredes normalmente se trataba de una habitación en el propio edificio
junto
junto con la explotación agraria y ganadera en los
alrededores de Sevilla. Al fondo, la cornisa del Aljarafe
estaban encaladas, tanto en el exterior como en el interior, y del concejo o de cualquier otro.
como telón paisajístico de la capital. Grabado de G. soladas de ladrillos de arcilla cocida o, en pisos altos, de
Hoefnagle para el “Civitatis orbis terrarum” de Braun En lo que se refiere al espacio rural, a partir del s. XVI se
Hogenberg. Colonia. 1572. (Fte: Grabados His Históricos
tóricos de madera.
Tema Andaluz.
Andaluz. Sevilla: Junta de Andalucía, 1986). produce un florecimiento de las haciendas y los cortijos. Las
Algunas de las casas se especializan en el abasto público primeras se estructuran en parte urbana, rústica y elementos de
y de diferentes servicios, como carnicerías, tiendas, pescaderías, cultivo. La parte rústica estaba formada por edificios agrupados
tabernas o mesones. Había tiendas como las panillas o y rodeados por tapias, son elementos cerrados, contaban con
abacerías, las tiendas de las tres especies (vino, vinagre y aceite) una casa-puerta o portada, que accedía a un único patio donde
o las tiendas de las cuatro especies (vino, vinagre, aceite y se agrupaban las dependencias de los corrales y las casas ya
jabón). La “tabla y suelo” de las carnicerías eran generalmente que no era normal que los propietarios las visitasen.
propios de los concejos o de los señoríos jurisdiccionales. Las
La estructura social del Aljarafe continúa siendo
tabernas abundaban en número, al igual que los mesones, que
puramente agrícola, ya que la mayoría de la población
se podían encontrar en numerosos lugares del Aljarafe.
trabajaba en las labores del campo, una mínima parte eran
Los núcleos contaban con elementos de la estructura bodegueros del pueblo, capataces o caseros de las fincas de los
concejil, como las Casas de Cabildo donde se celebraban las propietarios sevillanos, y otra pequeña parte se dedicaban a los
sesiones capitulares, a las que Antonio Herrera se refiere de esta servicios: albañilería, carpintería, ventas de carne...159
forma:
El paisaje era fundamentalmente agrario.
“(...)tales casas con la calidad de amplias, en ocasiones
las mejores de la población, que albergan varias dependencias Aproximadamente un 75% de las tierras estaban labradas,
o departamentos municipales anexos dentro de ellas”157. dedicándose el resto a dehesas, prados y bosques de pinares:
Para lo cual se adquirían casas grandes o palacios, de “Aproximadamente, una cuarta parte del suelo del
los que abundan ejemplos: así, en Albaida del Aljarafe el Aljarafe, se hallaba ocupado por dehesas y prados, pinares y
157
caballería, como a la casa en que se cuece y vende pan, aplicando este último concepto a las HERRERA GARCÍA, A. Op. cit. Pág. 366.
158
tahonas de este período. Id.
156 159
Cercado inmediato a pueblo o alquería. HERRERA GARCÍA, A. Gines: Historia de la Villa bajo el régimen señorial. Gines: Excmo.
Ayuntamiento de Gines, 1990. Pág. 178.
163
HERRERA GARCÍA, A. El Aljarafe Sevillano durante el Antiguo Régimen. Sevilla: Excma.
160
Id. Págs. 283-4. Diputación de Sevilla, 1980. Haciendo referencia a “Mercedes y Privilegios, leg. 267, f. 9 pl 13 y
161
Id. Pág. 285. 14” del Archivo General de Simancas.
162
Camino o vereda de travesía o atajo que arranca de un camino principal.
Tabla 2.6. Posesiones del clero secular en el Aljarafe. Espartinas, la mayor parte de las mismas pertenecían a En el aspecto paisajístico, la presencia física de la arquitectura
(Fte: LAZO DÍAZ. A. Desamortización de las ttierras
ierras de la
Iglesia en Sevilla (1835-
(1835-1845). Sevilla: Excma. conventos y órdenes localizadas en la ciudad de Sevilla, Triana, religiosa va adquiriendo una mayor importancia visual en el
Diputación de Sevilla, 1970).
e incluso en Utrera, como era el caso de la orden mínima de la paisaje urbano, caracterizado por los diferentes campanarios y
Orden Secular Municipio
Victoria con las posesiones de Tomares. Se confirmaba la fuerte torres, sobre todo tras el terremoto de Lisboa de 1754 cuando
Mitra de Sevilla Umbrete.
Cabildo Catedral (Sevilla) Salteras. dependencia socio-económica del Aljarafe con la ciudad se rehacen o construyen numerosas torres. Buscando una
Clero de Salteras Salteras.
Parroquial (Pilas) Pilas.
también en el estamento religioso, al contar con una importante localización en los espacios principales como las plazas o Calles
Hermandad Sacramental Pilas. presencia eclesiástica en el ámbito de propiedad, pero muy Reales, las comunidades religiosas se van asentando en los
(Pilas)
Santa María Mayor (Pilas) Pilas. escasa en cuanto a la presencia física de las órdenes religiosas. principales núcleos de población, como es el caso de la orden
Universidad de Beneficiados Coria. de los mínimos de S. Francisco de Paula en Aznalcázar; las
(Sevilla) Sin embargo, en lo referente al plano del clero secular
Capilla de San Fernando La Puebla del Río.
(tabla 2.6.), esta presencia se hacía más clara y patente en los órdenes de los jerónimos, carmelitas descalzos (masculino y
(Sevilla)
Clérigos de la Parroquial de Tomares. dos planos anteriormente citados: las iglesias parroquiales de femenino) en Sanlúcar La Mayor; o bien, la orden franciscana
Santa Ana (Sevilla)
Salteras, Pilas, Palomares, Huévar, Castilleja del Campo, Coria en Castilleja de la Cuesta. Mientras que el clero secular
Parroquial (Palomares) Palomares.
San Miguel (Sevilla) Huévar. desarrolla tres importantes conjuntos localizados en la colegiata
y Carrión de los Céspedes contaban con posesiones en su
Curato de Huévar Huévar. de Olivares, el palacio arzobispal de Umbrete y las iglesias
Encomienda de Calatrava Huévar, Salteras. término municipal, mientras que otras instituciones eclesiásticas
(Sevilla) (sic) arciprestales de Sanlúcar La Mayor.
como el Cabildo Catedralicio, la Universidad de Beneficiados o
Parroquial (Huévar) Huévar y Castilleja del
Campo. la Capilla de San Fernando, todas pertenecientes a Sevilla, La cristianización del territorio utiliza también la hacienda
Parroquial (Castilleja del Castilleja del Campo,
Campo) Carrión de los mantenían sus posesiones en el Aljarafe para manutención de como modelo de implantación territorial en el caso del
Céspedes. las mismas. monasterio de Loreto en Espartinas, ligado a sus propias
Junta Municipal de Castilleja del Campo,
Beneficencia (Sevilla) Sanlúcar, Carrión de los explotaciones agrícolas y a la hacienda de Loreto. O bien
Céspedes, Espartinas.
Hermandad de la Veracruz Castilleja del Campo.
utilizando antiguas estructuras defensivas, como la localización
(Castilleja del Campo) de religiosos de la Orden Tercera franciscana en el antiguo
Nª Sª de la Granada (Coria) Coria.
Parroquial (Carrión de los Carrión de los castillo de San Juan de Aznalfarache.
Céspedes) Céspedes.
Frente a este tipo de estructuras arquitectónicas, se
desarrolla un conjunto de elementos más ligados a la devoción
popular formados por las ermitas, vinculadas en muchos casos a
los caminos más transitados, como es el caso de la ermita de
Nuestra Señora de Guía (Castilleja de la Cuesta) o de la ermita
de Cuatrovitas (Bollullos de la Mitación). También abundan los
oratorios, que se distribuían en las casas de campo y en las
Ilustración 2.13. Convento de las carmelitas descalzas haciendas (en el caso de San Juan, por ejemplo, existía en el
en Sanlúcar La Mayor. (Fte: Foto del autor). siglo XVIII un oratorio en la casa de campo de don Juan
Maduis).
164
Id. Pág. 97.
Tabla 2.7. Estructura urbana y población en el Aljarafe durante el s. XIX. (Fte: P. metropolitana, iniciada a mediados del s. XX y que estudiaremos
MADOZ, P. Diccionario Geográfico, Estadístico e Histórico, Sevilla. 1845. Ed. Ed.
Facsímil. Sevilla: Ámbito Editores S.A.,1986). más adelante. Estructurado definitivamente el territorio en los
Municipio Casas Calles Plazas Chozas Vecin. Almas núcleos que conforman la organización municipal actual, aún
Albaida del Aljarafe 82 5 2 99 371 convive con los antiguos hábitats de haciendas y cortijos
Almensilla 79 7 2 30
Aznalcázar - - 2 207 867
tradicionales, al igual que el sistema viario, donde la herencia
Benacazón 370 16 1 80 437 1830 de los caminos históricos se ve completada con la tradicional
Bollullos de la Mitación 150 - 0 246 1030 utilización de algunas vías pecuarias como caminos de tránsito
Bormujos 84 4 1 118 484
Camas 115 5 2 158 661
de viajeros, tal y como ocurría con el cordel de Villamanrique
Castilleja de Guzmán 24 1 0 25 105 (ver plano 2.9.).
Castilleja de la Cuesta 193 6 1 208 871
Coria del Río 535 15 0 760 3183 El paisaje rural mantiene las mismas premisas del
Espartinas 120 4 0 119 498 Antiguo Régimen, considerándose una continuación
Gelves 173 6 1 167 699
ininterrumpida del paisaje tradicional con un predominio en el
Gines 158 5 1 189 791
Mairena del Aljarafe 206 - 1 153 641 cultivo del olivo, en las variedades de aceitunas para verdeo y
Olivares 428 - 1 495 2066 para almazara, la vid, y frecuentes huertas de poca extensión,
Palomares del Río 50 5 1 135* 560*
que se regaban por norias.168 A principios de siglo se consolidan
Puebla del Río 250 - 0 311 1303
Salteras 206 - 0 148 620 los pósitos en las poblaciones del Aljarafe, al igual que en el
Sanlúcar La Mayor 489 34 4 674 2500 resto de la provincia de Sevilla, con el objeto de facilitar a los
Tomares/San Juan 70/75 4/4 0 93 396
labradores granos y dinero a un interés moderado para las
Umbrete 307 15 4 438 1835
Valencina de la Concepción 170 - 0 183 767 sementeras y trigo en los períodos de escasez. Aparecen también
Villanueva del Ariscal 300 - 0 327 1370 los primeros locales habilitados para la educación, debido a la
preocupación del estado moderno por la enseñanza y la
Sin embargo, los cortijos y haciendas comienzan a perder disminución del analfabetismo en el mundo rural. Las
su condición de núcleos habitados por los jornaleros, ya que descripciones de Madoz son muy similares en la mayor parte de
estos últimos se trasladan a residir en los pueblos, de forma que los núcleos: todos ellos se caracterizaban por desarrollar una
“las inmensas construcciones de los caseríos sevillanos aparecían industria dedicada a la agricultura, basada en la fabricación del
ahora desiertas, teniendo como únicos moradores el capataz, el vino, vinagre y aguardiente, molinos aceiteros y tahonas...
casero o mayordomo con su familia”166. Aunque mantienen su Frente a la condición tradicional agrícola del territorio
condición de segunda residencia de la clase terrateniente167. cultural se inicia por parte de la incipiente clase burguesa
El s. XIX supone un punto de inflexión del sistema sevillana una nueva forma de mirar y disfrutar el territorio
tradicional de asentamientos hacia la nueva configuración basado en el desarrollo del turismo local. Coincidiendo con el
embellecimiento de la ciudad de Sevilla a través de sus
proyectos de alamedas y bulevares, surgen las primeras
provincia de Sevilla (1835-1845). Sevilla: Excma. Diputación de Sevilla,1970. págs. 123-124.
166
Id. Pág. 35.
excursiones hacia los pueblos de la cornisa y ribera del
167
Tal y como hace referencia Lazo Díaz, cuando describe la inseguridad del mundo rural
durante este período: “Desde hacía cierto tiempo, el campo había perdido la paz y la
tranquilidad que llevaba a trasladarse en primavera y estío a los terratenientes sevillanos a sus
168
fincas”. LAZO DÍAZ, A. Op. cit. Pág. 35. Id. Pág. 86.
Guadalquivir, encabezados por San Juan de Aznalfarache que y Villa de Coria, que salían desde los embarcaderos de la Torre
en este momento constituye “uno de los puntos de recreo más del Oro y de Triana173. Estableciéndose por tanto nuevas
visitados de la provincia de Sevilla, gracias a su favorable relaciones de la ciudad y su territorio, al margen de las
situación y a sus bellezas artísticas y naturales”169. tradicionalmente definidas, en el marco de la todavía importante
La situación cercana al río, los restos arqueológicos de la vía fluvial del Guadalquivir, que será el eje sobre el que se
antigua fortaleza, las haciendas dispersas entre sus cultivos estructuren las posteriores transformaciones del territorio
agrícolas, evocaban un paisaje rural que sin duda no podía aljarafeño. Cabe destacar, pues, la imagen idílica y paradisíaca
pasar desapercibido al tardío espíritu romántico de la época. que se encierra en la mirada romántica del territorio del s. XIX:
Ilustración 2.14. La mirada romántica sobre el territorio
Los municipios de la cornisa eran los más valorados por las el territorio como espacio enigmático donde el hombre descubre
en esta vista panorámica de San Juan
Juan de Aznalfarache.
(Fte: Pineda Novo, D. Historia de San Juan de posibilidades visuales que ofrece su privilegiada posición. San los secretos de su pasado, al amparo de la incipiente ciencia
Aznalfarache. San Juan de Aznalfarache: Ayuntamiento arqueológica que van desenterrando los vestigios de una
de San Juan de Aznalfarache, 1980). Juan de Aznalfarache aparecía en las descripciones de los
viajeros, tal y como indica Pineda Novo en la historia de esta memoria latente, como el descubrimiento de los primeros
villa, cuando hace referencia a la Guía de Forasteros de 1832: dólmenes de Valencina de la Concepción o una mayor atención
a las ruinas de Itálica.
“Ofrece por su situación la vista más deliciosa de los
alrededores de Sevilla y su campiña, de donde se descubre la La configuración del territorio descrito por Madoz a
Ciudad, una multitud de pueblos de su comarca y las hermosas
riberas del Guadalquivir a dilatada distancia170”. mediados del s. XIX supone la culminación de un intenso
Madoz, en su descripción de San Juan de Aznalfarache, proceso de evolución del territorio iniciado por el hombre para
también describe las cualidades medioambientales de esta generar un hábitat adaptado a sus necesidades vitales, en el
población: marco de una economía y una cultura plenamente agraria, pero
caracterizado por el necesario equilibrio medioambiental, que
“Situado en llano a las faldas de un cerro a las
márgenes del Guadalquivir, desde donde se ofrece a la vista del aunque perdurará hasta mediados del s. XX, sufrirá ya los inicios
viajero el panorama más sorprendente y encantador; (...) es un de un proceso de transformación industrial en los municipios de
punto de recreo para muchas personas de Sevilla por su
hermoso cielo y clima saludable171”. la ribera del Guadalquivir.
Y hace las mismas referencias con Gelves, otero natural
sobre el territorio de Sevilla y su comarca:
“(...) cuya vista con los vapores y barcos que
continuamente le surcan, la de Sevilla, Carmona y otros pueblos
con sus risueñas vegas y fértiles huertas llenas de naranjas y
otros árboles, ofrece un espectáculo tan halagüeño como
sorprendente”172.
169
PINEDA NOVO, D. Historia de San Juan de Aznalfarache. San Juan de Aznalfarache:
Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache, 1980. Pág. 146.
170
Id. Haciendo referencia a la “Guía del Forastero”, pág. 75-79. Parte segunda.
171
MADOZ, P. Op. cit. Pág. 46.
172 173
Id. Pág. 86. PINEDA NOVO, D. Op. cit. Pág. 147.
“Creo que mantener las cosas en su núcleos rurales y los caseríos. Es un espacio geográfico que
singularidad y a la vez alcanzar un suelo 3. EL PATRIMONIO TERRITORIAL
TERRITORIAL DEL ALJARAFE. sigue unas pautas naturales de localización de asentamientos,
común es posible y es, tal vez, lo que siempre
En el territorio existen tres tipos de patrimonio en función buscando la mejor orientación para la obtención de recursos
se reconoce en lo poético (...)”.
del grado de intervención humana: lo construido, lo natural y lo naturales. Es un espacio desplazamiento, a través de los
Umberto Eco
natural transformado por el hombre. En este último ámbito se caminos y de la forma histórica de acceder y recorrer el mismo,
caracteriza el mundo rural y el patrimonio que define el territorio tanto al comunicar las diferentes ciudades o núcleos entre sí,
cultural del Aljarafe, decantado fundamentalmente en su como los núcleos o haciendas con las diferentes áreas
patrimonio etnológico, producto de la intensa actividad agraria productivas. Es un espacio religioso, con la existencia de lugares
histórica dedicada al cultivo tradicional del olivo, la vid y los de culto formalizada en las ermitas que jalonan sus caminos.
cereales, base de su soporte económico y socio-cultural. Sin embargo, en la dimensión de lo territorial adquiere
Las manifestaciones etnológicas tienen una importante un mayor sentido la relación de los diferentes elementos que
repercusión en el sistema de asentamientos y la especial ayudan a entender la configuración del patrimonio territorial del
configuración que adopta en el territorio, debido a la gran Aljarafe de unidades que por sí misma pueden tener un valor
densidad de población y a su dispersión, cuyos antecedentes se menos relevante. Así, las ventas se encuentran siempre
remontan a la ocupación romana. Este aspecto geográfico del asociadas a los caminos (no podemos entender una venta sin un
Aljarafe, lo convierte en una forma de hábitat único en la Baja camino), como lo está también una ermita o un puente. El
Andalucía, y en una verdadera forma de patrimonio territorial. camino se convierte, por tanto, en un elemento patrimonial que
Su estructura de asentamientos se ha basado durante siglos en estructura otras piezas y elementos territoriales.
estas pautas, constituyendo por tanto, un importante elemento Es fundamental el entendimiento del territorio cultural
patrimonializable del mismo, al ser una de las bases de su como un gran museo, vivo y dinámico, que encierra en sí todas
paisaje histórico y de su identidad territorial. las claves históricas para su comprensión, cuya explotación
El territorio es la suma de un conjunto de dimensiones milenaria ha dejado una importante huella que lo convierte en
que cualifican su patrimonio. Así el territorio es un espacio social un territorio singular en su conformación y con una fuerte
y productivo, un espacio cultivado y ocupado por el hombre personalidad cultural. Forman parte, por tanto, del patrimonial
desde los esclavos del período romano y los siervos del territorial las estructuras humanas históricas definidas desde la
medievo, a los jornaleros y trabajadores de la edad Moderna y escala comarcal:
Contemporánea, que se desplazaban diariamente para realizar - Las estructuras agrícolas tradicionales.
su trabajo, generando unas rentas diferenciadas a sus dueños,
- La estructura de asentamientos, constituida tanto
poseedores y propietarios. Es un espacio formalizado y
por la red de cascos históricos como por las
organizado por el hombre para mejorar la explotación y el
haciendas y la arquitectura dispersa.
rendimiento agrícola de los diferentes cultivos, que en la mayor
parte de los casos adopta un paisaje geometrizado, - La red viaria histórica y tradicional, así como las
manifestación del eterno esfuerzo del hombre por ordenar la vías pecuarias.
naturaleza y donde situaban las distintas formas arquitectónicas
para su explotación, basadas en el cortijo, la hacienda, los
- Y finalmente el paisaje como elemento Existen tres ámbitos de parcelación agrícola, muy
perceptivo y globalizador de los anteriores vinculado al tamaño de la explotación: el ruedo, el trasruedo y
elementos. los latifundios.
El espacio agrícola constituye uno de los pilares sobre los El ruedo corresponde a las tierras más próximas a la
que se asienta el mundo extraurbano, y es el escenario histórico ciudad con propiedades de pequeña y mediana dimensión. El
donde se han desarrollado las actividades de gran parte de la trasruedo está formado por parcelas más grandes que se
población andaluza, participando de forma activa en la localizan con posterioridad al anterior, mientras que los
construcción de la identidad cultural y paisajística andaluza. latifundios, son las de grandes extensiones agrícolas. En la
Los elementos definitorios del espacio agrícola están lectura parcelaria de la campiña andaluza se desprende
formados por los cultivos y las formas de parcelación, donde se normalmente una sucesión de estos tres elementos, siguiendo la
manifiesta la intención ordenadora del hombre sobre el secuencia del núcleo de población, el ruedo, el trasruedo y el
territorio. Constituye por tanto un espacio fuertemente latifundio.
formalizado, en cierta medida “proyectado” para la explotación, El ruedo adopta una configuración de anillo alrededor
y en el que se superponen diferentes formas y direcciones que del núcleo, organizándose en una estructura estrellada que
tienen su razón de ser en el proceso histórico. La parcelación parte del límite urbano. Su proceso de formación va asociado a
constituye un patrimonio territorial donde se concentran las la propia red de caminos, con unas dimensiones diversas, y unas
diferentes divisiones desde las primeras centuriaciones romanas, relaciones sociales, económicas y culturales muy fuertes con el
continuando con el Repartimiento de la Edad Media o la propio núcleo urbano. Relaciones que se pierden en el
desamortización eclesiástica del s. XIX. Todas ellas son huellas trasruedo, donde se localiza el cortijo o la hacienda, y por tanto
dejadas por el hombre sobre el territorio que cuenta con un éstas se convertían en unidades autónomas residenciales y de
valor arqueológico asociado a la forma de la explotación servicios, con la dotación necesaria para asegurar su
histórica agrícola, resultante de la plasmación del modelo subsistencia, para finalmente terminar en los grandes latifundios,
cultural y social sobre el territorio. No sólo las ciudades romanas normalmente pertenecientes a las grandes heredades nobiliarias.
se organizaban siguiendo el cardo o el decumano romano, sino El Aljarafe carece de grandes latifundios, dada la gran
que el espacio agrícola se formalizaba siguiendo la cuadrícula concentración de núcleos, de forma que la lectura es de núcleo,
de la centuriación romana, que en el mejor de los casos partía ruedo y trasruedo. La distribución de ruedos es diversa en el
de la propia calzada o vía romana, como símbolo del poder territorio: hay núcleos que carecen de ellos, como es el caso de
organizador del Imperio sobre el territorio conquistado. Mientras Mairena del Aljarafe o Almensilla, rodeadas de grandes parcelas
que el tamaño de las mismas es un indicador social, de forma o “cuarteladas”, cuya direccionalidad es similar a la que
que un parcelario fragmentado permite la existencia de un observamos en las calles principales de sus núcleos urbanos; o a
mayor número de propietarios frente a la concentración la fuerte geometría con la que se organizan algunas haciendas
parcelaria que es símbolo de concentración de poder. como es el caso de Tablante. También se encuentran otras
formas de ruedos asociadas a los arroyos y a las vaguadas
principales, como los ruedos de Coria y la Puebla del Río,
Cuarteladas
dependientes del sistema de huertas tradicionales de la cuenca 5.000 habitantes, y una dispersión definida como “intercalar”1.
del Repudio, o bien estructurando todo un municipio, como Esta definición es la última formalización de un proceso
ocurre en Villanueva del Ariscal, con un parcelario muy caracterizado por la sucesión de poblamiento-despoblamiento
fragmentado tras la actividad de viñedos consolidada desde el s. que convertía a las haciendas en núcleos, y éstos a su vez en
XVIII. haciendas o en despoblados. Esta característica del territorio es
La hacienda además de constituir un edificio contraria al crecimiento urbano de las ciudades, normalmente
emblemático en la arquitectura etnológica del territorio cultural, en continua expansión, forma parte de su contenido histórico y
característica genética. El poblamiento del Aljarafe ha sido un
es el elemento que organiza su territorio. Sus instalaciones y la
proceso vivo y dinámico que ha generado diferentes etapas en
necesidad de acceder a sus tierras definen su estructura interna
a través de los caminos radiales, que en muchos casos adoptan el proceso de construcción del territorio tal y como se ha puesto
Ilustración 3.2. La utilización de la palmera a lo largo
del camino realza la importancia del mismo como
un modelo ortogonal, a modo de cardo/decumano romano, de manifiesto en el capítulo anterior, y es un proceso que
acceso principal hacia
hacia la hacienda. (Fte: Foto del
autor). como se observan en las haciendas de Tablante o Torreblanca continúa contemporáneamente. Es por ello que la actual
configuración del territorio hemos de entenderla como un
(Ilustración 3.1.). Normalmente las edificaciones se separan de
episodio más, como la última manifestación hasta la fecha de
los caminos de servicio para dotarles de mayor privacidad -
un territorio que ha adoptado continuas formas de ocupación en
aunque existen muchas haciendas cercanas a vías pecuarias que
su dispersión.
rompen esta regla-, existiendo una vía principal de acceso
delimitada por palmeras o árboles de cierto porte, que permiten Hemos denominado “elasticidad del territorio” a este
percibir en el territorio la cercanía y la existencia de la hacienda. fenómeno histórico de poblamiento-despoblamiento que
transformaba alternativamente a la hacienda en aldea o en
La trama de asentamientos es una de las principales
despoblado en función de las necesidades y posibilidades socio
características definidoras del Aljarafe, dada la gran densidad
políticas y económicas. La elasticidad del territorio fue
de núcleos y haciendas existentes en su territorio. Al igual que la
desapareciendo a medida que se iba consolidando el modelo
ciudad se caracteriza morfológicamente por su trama y su
concejil castellano al prevalecer los núcleos sobre las haciendas,
evolución, el territorio lo hace por la construcción histórica de su
sistema de asentamientos, lo que le confiere un valor siendo actualmente la estructura territorial del Aljarafe. La
hacienda permanece, por tanto, latente en el proceso de
patrimonial similar al valor morfológico de la trama urbana.
conformación de los núcleos tal y como demostró el profesor
Los sistemas de asentamientos del Valle del Guadalquivir
Queiro Filgueira2 (1984) para los núcleos de Mairena del
y de la Campiña se estructuran en una serie de grandes núcleos Aljarafe, Gines, Umbrete, Pilas y Carrión de los Céspedes que
urbanos con carácter de “pueblo” o “ciudades-aldea”, entre los habían seguido el mismo patrón de villa romana a alquería
que se desarrolla el cortijo como forma de dispersión en musulmana y hacienda cristiana, momento en que se
grandes latifundios. Este modelo contrasta con el existente en el conformaron como núcleo aristocrático rural alrededor de la
Aljarafe y definido por Rodríguez Becerra (1973) como un
sistema de núcleos con una separación que oscila entre los 3 y
los 5 km; con una población que rondaba entre los 1.000 y los 1
RODRÍGUEZ BECERRA, S. Etnografía de la vivienda. El Aljarafe de Sevilla. Sevilla:
Publicaciones de la Universidad de Sevilla, 1973. Pág. 35.
2
QUEIRO FILGUEIRA, R. Morfogénesis de los asentamientos urbanos de la provincia de Sevilla.
Tesis Doctoral inédita, Sevilla, Universidad de Sevilla, 1984.
ermita, evolucionaron a aldea en el s. XVIII, y se desarrollaron Sin embargo, el proceso de conformación de los núcleos
en el s. XX, en razón de su proximidad a Sevilla. no ha sido homogéneo, ya que muchos de ellos han adquirido
Este mismo proceso, por lo menos a partir de su funciones defensivas o administrativas que los han distinguido.
transformación en hacienda cristiana también es extensible a De esta forma, los cascos históricos del Aljarafe se pueden
Tomares, Almensilla, Castilleja de la Cuesta, Palomares del Río clasificar en tres grupos:
y Valencina. Prácticamente generalizable a la mayor parte de los a) Núcleos defensivos que tuvieron una cierta relevancia
núcleos que componen el Aljarafe excepto a los núcleos histórico-defensiva: Aznalcázar, Sanlúcar, San Juan de
defensivos históricos de Aznalcázar, Sanlúcar la Mayor, San Aznalfarache y Coria.
Juan de Aznalfarache y la desaparecida Tejada; o bien que han
b) Núcleos históricos que cuentan con espacios urbanos y
sufrido un proceso diferenciado de crecimiento como ocurre a
edificios históricos relevantes: Umbrete (símbolo de la propiedad
Coria y en menor medida a Olivares y Albaida del Aljarafe.
eclesiástica), Olivares (símbolo de la propiedad del Conde
En la construcción morfológica de los núcleos, los Duque), Castilleja de la Cuesta, Castilleja de Guzmán y
caminos han sido sus principales configuradores, y la plaza el Villamanrique de la Condesa.
punto de confluencia de los caminos principales, siendo por
c) Núcleos etnológicos que provienen de las haciendas,
tanto el espacio urbano con mayor centralidad, a semejanza
cuyo tejido ha ido generándose a partir de estas piezas, con el
con el antiguo foro romano, donde se localizan los edificios
Ilustración 3.3. Patio comunal que da acceso a varias desarrollo de viviendas de tipología rural. Este grupo está
viviendas en Castilleja de Guzmán. (Fte:
(Fte: FEDUCHI, L. emblemáticos y representativos formados por la iglesia, el
Itinerarios de arquitectura popular española. Los formado por los núcleos de: Albaida del Aljarafe, Almensilla,
pueblos blancos. 1ª ed. Barcelona: Ed. Blume, 1978. ayuntamiento y los palacios nobiliarios, que en la mayor parte
Pág. 260).
Benacazón, Bormujos, Camas, Castilleja del Campo, Carrión de
de las veces se trata de las haciendas urbanas transformadas
los Céspedes, Espartinas, Gelves, Gines, Huévar, Mairena del
para este fin. En los espacios urbanos de estas poblaciones
Aljarafe, Palomares del Río, Pilas, Salteras, Tomares, Valencina
prevalece la escala humana, y suelen aparecer espacios
de la Concepción, Villanueva del Ariscal.
comunitarios de transición donde lo público y lo privado se
vuelve ambiguo, como los catalogados por Feduchi en la Todas estas características convierten a este territorio
ilustración 3.3. cultural en un gran archivo histórico y arqueológico, en un
modelo de ocupación territorial muy ligado a la hacienda y en
Adentrándonos en el especial proceso de conformación
un importante legado territorial a heredar y proteger. Hemos
de los núcleos que nacen de la evolución de la villa o alquería, resumido en cuatro las razones que han permitido la creación
Queiro Filgueira también demostró que el proceso de formación de esta “singular” trama de asentamientos:
de estas poblaciones era inverso al desarrollado a partir de un
La primera se debe a factores físico-naturales, las
núcleo significativo, ya que crecían por agregación de grandes
manzanas, bien por las propias haciendas originales, bien por características de su suelo la hacen muy apta para la agricultura
y para el desarrollo de toda clase de cultivos, aunque se ha
las que se generaban en su crecimiento al extenderse por los
destinado tradicionalmente a la tríada mediterránea. Además, la
caminos que enlazaban los asentamientos cercanos, donde los
existencia de un gran acuífero garantizaba el abastecimiento
bordes quedaban construidos y el centro dedicado a huertas; o
hídrico de los cultivos así como de sus asentamientos gracias a
bien por una simple combinación de ambas.
las numerosas fuentes, manantiales y pozos que pueblan su
territorio. Y las condiciones climáticas beneficiadas por los cultural, poco a poco se va valorando la importancia de este
vientos cargados de humedad que accediendo desde el sur por patrimonio vinculado a la accesibilidad del territorio y a la forma
las marismas topaban con el Aljarafe en su ascenso hacia la histórica de recorrerlo y entenderlo. Sólo podemos catalogar los
Sierra. Producían la descarga de lluvias aliviando las restos materiales del mismo, como son antiguos tramos de
temperaturas extremas, lo que estimulando su residencia frente calzadas o puentes. Aunque en recientes planeamientos
al valle. Sobre todo actualmente, en que la conformación física especiales de protección como es el caso de Madinat al-Zahra,
del mismo y la contaminación inducen a Sevilla a problemas de aparece recogidos en la ordenación del mismo y son tenidos en
inversión térmica. cuenta a la hora de plantear las propuestas de intervención.
La segunda responde a la facilidad defensiva de su Las vías históricas generalmente se encuentran asociadas
altiplanicie que la protege de las inundaciones del Guadalquivir, a las principales rutas de comunicación entre ciudades y
junta a la aptitud para el control territorial al ser una otero territorios, y a partir del s. XVI comenzaron a articular el sistema
natural del valle, sobre todo en el sector norte de la cornisa, de ventas, necesarias para poder abarcar los diferentes tramos
impulsando su temprana colonización por el hombre. De esta de camino que podían recorrer las antiguas diligencias y otros
forma, durante la protohistoria el Aljarafe era una pequeña medios de comunicación. Las existentes en el territorio cultural
fortaleza natural donde las cornisas actuaban de murallas y el tienen sus antecedentes en algunos casos en las vías romanas,
antiguo lacus ligustinus –actual Marisma- dificultaba su acceso que posteriormente fueron reutilizadas durante la Edad Media,
en el flanco sur. formando el conjunto de caminos reales que garantizaban la
La tercera razón se debe a factores estratégicos, por su comunicación de las ciudades sobre un complejo territorio
compuesto por diferentes jurisdicciones y vasallajes, para ser
cercanía a las importantes redes de comunicación natural desde
finalmente utilizadas en la Edad Moderna por postas y
la Prehistoria, como eran la ruta del mineral de Huelva que
diligencias en comunicaciones de largo recorrido. Destacamos
corría por las estribaciones de la Sierra y el río Guadalquivir.
los siguientes caminos históricos:
La cuarta razón responde al importante grado de división
- El Camino Real de Portugal, que sigue el
de la propiedad de la tierra, que ha favorecido el aumento del
recorrido de la actual carretera nacional de
número de haciendas y por tanto la dispersión de éstas.
Huelva N-431, atravesando los núcleos de
A estas cuatro debemos añadir la cercanía a la capital Castilleja de la Cuesta, Espartinas, Sanlúcar la
hispalense, que la ha convertido en área de segunda residencia Mayor y Castilleja del Campo.
de la nobleza y de la burguesía terrateniente, generando unas
- El Camino Real de Aznalcázar, que atraviesa los
importantes relaciones económicas, sociales y culturales.
núcleos de Tomares, Bormujos y Bollullos muy
El tercer elemento definitorio del patrimonio territorial lo similar al actual trazado de la A-474.
constituye la red viaria constituida por los caminos históricos, las
- El Camino de la Ribera, que circulaba
tramas rurales y las vías pecuarias. La red viaria determina y
paralelamente al Guadalquivir uniendo los
estructura el sistema de asentamientos, los cascos históricos y el
núcleos de San Juan de Aznalfarache, Gelves y
parcelario, por lo que se encuentra muy ligada a los dos
aspectos anteriores. Sin consideración oficial como patrimonio
Coria (actual autovía de Coria, SE-660), El paisaje histórico como patrimonio constituye una
siguiendo el trazado de la antigua vía pecuaria. síntesis patrimonial característica del territorio. La posibilidad de
contemplarlo es una cualidad innata del mismo, de forma que
- El Cordel de Villamanrique, que reutiliza parte de
la antigua vía romana que circulaba cerca de la analizar un paisaje histórico permite definir una parte
ermita de Santo Domingo y atravesaba el característica del mismo. Autores como Castrillo-Tremiño (1998)
Repudio a través de la alcantarilla romana. han definido la patrimonialización del paisaje del siguiente
modo:
Las vías pecuarias, aunque cuentan con una legislación
propia y específica, son por definición las vías utilizadas para el
desplazamiento trashumante del ganado, con unos anchos “El paisaje es valorado como patrimonio cultural en la
medida en que caracteriza espacios concretos y se constituye en
regulados por la legislación de la Mesta. Sin embargo, es la seña de identidad que los hace inconfundible”4.
indudable el valor histórico y arqueológico de este tipo de rutas, Proponiendo como sistema de análisis la complejidad de
ya que en muchos casos reutilizaban caminos históricas que las relaciones con el criptosistema territorial, la consideración
perdieron esta función. Éste es el caso del Cordel de Triana a escénica y su interpretación cultural y el carácter histórico del
Villamanrique, anteriormente mencionado, o la Cañada Real de paisaje. Más recientemente la etnología, ha introducido el
Huelva que reutilizó parte de la antigua vía tartésica y romana. paisaje como elemento de una importancia vital para el
La trama rural de caminos constituía un instrumento reconocimiento del territorio, ya que es el producto final de la
indispensable en el uso diario del territorio para la actividad proyección cultural del hombre sobre el mismo; y por tanto es
agrícola. Este tipo de patrimonio, es muy amplio y extenso3 en el un elemento reconocedor de la identidad territorial:
Aljarafe, lo que demuestra el importante grado de desarrollo “La identidad de un país o de una región se construye
territorial alcanzado por el mismo. Formando un complejo básicamente sobre el reconocimiento, a través de formas visibles
en el paisaje, de prácticas agrícolas, de una estructura
sistema, derivado de la existencia de una gran cantidad de paisajística particular donde la localización y forma de los
haciendas, la red de caminos locales unía los diferentes núcleos árboles, de los campos de cultivo, el relieve, los materiales de
construcción, etc. hacen que el habitante se sienta como en su
de población con las zonas productivas, o como hemos casa (chez soi)”5.
comentado, constituían la red de comunicación de las Palenzuela parte del concepto de “Paisaje Cultural”6
haciendas con su territorio. Este sistema iba adoptando definido por el geógrafo Carl Sauer, como producto de la
normalmente la toponimia de las poblaciones hacia donde se transformación de un paisaje natural por la cultura, entendida
dirigía, sobre todo en la red radial que caracteriza a los núcleos ésta como agente activo. El análisis desde este punto de vista
históricos; aunque también existe una toponimia diferenciada, incluye elementos formales y simbólicos, y encuentra en la
como es el caso de los Callejones o la Hijuela de la Gitana en
Castilleja de la Cuesta.
4
CASTRILLO ROMÓN, M; TREMIÑO SAN EMETERIO, C.: Territorio y patrimonio en la IX
Conferencia del Consejo Académico Iberoamericano: ideas y experiencias para una nueva
cultura disciplinar. Ciudades . Revista del Instituto de Urbanística de la Universidad de Valladolid,
nº4, 1998, págs. 13-29. pág. 18.
5
PALENZUELA, P. El paisaje como patrimonio etnológico: aportaciones a su análisis desde la
3
Antonio Herrera García cuenta con una publicación dedicada a este tema que lleva por Antropología. PH Boletín. Septiembre 2000, n.º 32, págs. 88-93. Pág. 89. Citado a
nombre De caminos y de comunicaciones viarias aljarafeñas (noticias de los siglos XVI-XVIII) LUGINBÜLH, 1989.
6
(1995). PALENZUELA, P. Op. cit. Pág. 88.
7
PALENZUELA, P. Op. cit. Pág. 89.
como es el caso del boque galería del río Guadiamar, Según el plano 4.1. de usos del suelo, podemos observar
recientemente dañado por la rotura de la presa de Aznalcóllar, y como en el sector de la altiplanicie se ha producido un
que actualmente está siendo objeto del ambicioso proyecto del importante desarrollo del regadío, en detrimento del olivar,
“Corredor verde” del Guadiamar. compuesto por el cultivo de cítricos (naranjos y limoneros), que
En lo que se refiere a la fauna, es similar a la de otras junto con las huertas son abastecidos con las aguas
regiones cultivadas del valle del Guadalquivir, entre la que subterráneas mediante pozos. Esta presencia del regadío no se
destacan quizás las aves. Hay poblaciones importantes de aves hace apenas patente en el Aljarafe de Pilas, donde el paisaje
de pequeño tamaño que invernan en el área, alimentadas por tradicional se encuentra menos alterado o transformado.
las aceitunas que quedan en el suelo y en los árboles de los Los cultivos herbáceos de secano ocupan una importante
Ilustración 4.2. Paisaje agrícola de sementera en
Olivares. (Fte: Foto del autor). olivares y entre los que destacan: tordo (Turtdus philomelos), extensión cultivada en todo el territorio cultural, destinadA
petirrojo (Erithacus rubecula), corruca capirotada (Sylvia principalmente al trigo, cebada, girasol y garbanzos en el sector
atricapilla), bisbita común (Anthus pratensis)... En los pinares de del Campo, donde constituye un uso casi homogéneo dentro de
Aznalcázar se ha generado un importante hábitat faunístico de las grandes propiedades latifundistas. De forma más reducida y
cigüeñas (Ciconia ciconia) y rapaces, constituyendo la reserva fragmentaria se localiza en el resto del territorio, donde se
forestal más importante de este último tipo de aves. cultiva también el viñedo como es el caso de Pilas o Villanueva
del Ariscal.
Los animales de caza escasean debido a la densidad de
población y su proximidad a los núcleos habitados. Los olivos Los bosques de coníferas se concentran en los pinares de
huecos ofrecen protección a mochuelos (Athene noctua) y a Aznalcázar-Almensilla-Puebla del Río, formación boscosa al sur
varios mamíferos que persisten en el Aljarafe como la gineta del Aljarafe con una extensión de unas 7000 has, que fueron
(Genetta genetta), cuya disminución es causa del aumento de la repoblados desde el s. XVIII por bosques secundarios de pinos
rata gris (Rattus norvegicus), cada vez más abundante. Al igual piñoneros (Pinus pinea) y más recientemente de eucaliptos,
que en el resto de la Baja Andalucía es frecuente observar además de encinas y acebuches. También encontramos otras
comadrejas (Mustela nivelis). áreas al sur y al oeste de Villamanrique, que se incluyen en la
Dehesa Boyal y en Pinos Altos.
La fauna de insectos corresponde a la característica de
olivares en la región de Sevilla, formada por grupos de actividad Las dehesas, al ser espacios no dedicados a usos
durante la estación fresca y nocturna, entre la que destacan las agrícolas mantenían ciertos rasgos de bosque natural. Un
especies propias invernales: Mariposa de la col (Pieris brassicas) ejemplo de ello lo encontramos en la dehesa de Almensilla,
o Blanquita de col (Pieris rapae), entre otras. donde se localizan los escasos restos de vegetación arbórea
autóctona del Aljarafe. Esta dehesa es un espacio de pequeñas
Esta ausencia casi absoluta de espacios naturales
proporciones, en el que se alternan encinas con algunos pinos
contrasta con el importante sistema agrícola y en menor medida
de gran porte, y cuenta con un acebuchal de árboles de
forestal del territorio cultural que sigue siendo el principal
pequeño tamaño y con un matorral, constituido
recurso de los municipios, aunque en los más urbanizados está
Ilustración 4.3. Viñedos en Villanueva del Ariscal. (Fte:
Foto del autor). siendo desplazado por el desarrollo de los usos urbanos.
2
Análisis del Medio Físico del Área Metropolitana de Sevilla. Descripción, Evaluación y Síntesis.
Sevilla: Consejería de Obras Públicas y Transportes, Junta de Andalucía, 1998. Pág. 126.
3
GARCÍA NOVO, F. y otros. Op. cit. Pág. 38.
ninphaea o templos que se construían en las cabeceras de las construcción. La ausencia de una tecnología avanzada le
fuentes pervive en el territorio una cristianización de estos obligaba a una “empatía” con el medio físico y el paisaje,
espacios, visible aún en la Fuente de La Coriana (Olivares), adaptándose a las formas del relieve, buscando el punto donde
donde el nacimiento constituye un pequeño templete del que se potenciaban las cualidades del asentamiento. “Es una
mana el agua, el elemento primordial que da la vida. arquitectura que no tiene intencionalidad de crear arte, pero
La iconografía es otro de los elementos que además de cuando se relacionan adquieren un valor estético y es en ese
la intención decorativa posee un fuerte componente mágico. La momento cuando se valora y cataloga aunque se trata de una
creación inconsciente del grupo social, es por ello que la
simbología abarca imágenes de azulejería de vírgenes, como las
sociedad es el arquitecto”7.
localizadas en Valencia de la Concepción o en Gelves. O la
decoración mediante el escudo de armas familiar, que con Las edificaciones aljarafeñas de carácter etnológico están
carácter totémico se localiza en la puerta de acceso, invocando formadas por los siguientes tipos: la vivienda tradicional, la
la protección del espíritu familiar, y que cuenta como ejemplo el choza, la hacienda, el cortijo, la bodega y la venta.
escudo de los Guzmanes en Castilleja de Guzmán. La vivienda tradicional del Aljarafe participa de muchas
Ilustración 4.8. Fuente de la
Coriana en el término de Olivares,
En la organización social de los espacios urbanos de los de las invariantes de la casa andaluza como son: el blanqueo
aúna el valor medioambiental y el núcleos también se pone de manifiesto la división social y de la cal, volúmenes reducidos y escasez de huecos, cubiertas a
simbólico del patrimonio
etnológico. (Fte: Foto del autor). simbólica del espacio entre los propietarios y jornaleros. No sólo dos aguas y sencillas, escaleras de un tramo que ocupan un
en la calidad de la vivienda (vivienda tradicional-grandes casas espacio mínimo y finalmente, gusto por la ornamentación con
o palacios) sino en su localización urbana. De forma que la los alicatados en los zócalos y en las tabicas de las escaleras.
vivienda de los terratenientes ocupaba una posición de Posee una estructura cóncava, es decir, la iluminación y la
centralidad con relación a la de los jornaleros, más periférica. Y ventilación se hace a través de patios y pequeños jardines o
es que la comunidad tradicional del Aljarafe estaba formada por corrales ajardinados interiores, separadas por altas tapias, sin
propietarios y jornaleros dedicados a la actividad agraria, no huecos a las callejuelas del barrio8. Clasificada por Feduchi
existiendo apenas capas intermedias en otras actividades como tipo “Campiña”, aunque constituye un subgrupo
comerciales o industriales. Las características tradicionales de independiente, ya que cuenta con diferencias basadas en los
estas pequeñas comunidades rurales se basaban en la vecindad. detalles exteriores:
Son comunidades compactas, con un fuerte sentimiento de
patriotismo local o amor a la “patria chica”. No hay por tanto
“ (...) en una mayor profusión de balcones y rejas
una gran variedad de clases, ni de estatus sociales, salientes, todas con guardapolvos, muy sencillos y siempre
predominando una clase denominada por Feduchi como la encalados, pero muchas sin poyo y éste, cuando aparece, sin
llegar al suelo, como en Bollullos de la Mitación, donde el tipo
plebe6. más frecuente es el de forma triangular, a modo de ménsula”9.
Las casas cuentan también con detalles en las chimeneas compuestas por una o dos estancias, donde los retretes y los
que las diferencia con las casas de las Sierras, ya que las salidas lavaderos eran comunes. El corral podía compartir algún otro
de humos son pequeñas arcos rematados en el vértice por un uso como la herrería o el taller artesanal13.
sencillo adorno, en vez de huecos rectangulares y el tejadillo a Las chozas constituyen un patrimonio desaparecido en el
cuatro aguas de las segundas10. territorio cultural. Eran construcciones rectangulares, con
La vivienda tradicional en los núcleos fue clasificada por paredes o tapiales de altura no superior a los dos metros y
Rodríguez Becerra en cuatro tipologías: casas con patio techumbre de materiales vegetales a dos aguas y achaflanados
delantero, casas de una planta, la casa con “soberao” y la casa en sus lados cortos. Se localizaban en las salidas de los núcleos
de dos plantas. de población, en terrenos de propiedad estatal o municipal y en
las orillas de los arroyos, caminos o carreteras.14 Alrededor de la
Las casas con patio delantero no eran numerosas, y se
choza solía existir un pozo, zahurda, jaulas para la cría de
localizaban en la periferia del núcleo urbano formando las
animales y corrales15. Es una construcción que también se
zonas de transición con el campo. Presentaban una tapia con
encuentra en otras zonas de Andalucía. Así, de similares
puerta y un corral como paso previo a la entrada de la vivienda,
Ilustración 4.10. Vivienda popular características citaremos los chozos de Sierra Morena y de la
que se resolvía con una cubierta a un agua.
en Olivares. (Fte: Foto del autor).
comarca de la Janda.
La casa de una planta, se distribuía siguiendo las
La hacienda está destinada fundamentalmente a la
direcciones de los caminos y las carreteras. Tenían
industria agrícola del olivo, con una zona noble o señorío para
normalmente, 3 m de altura y de 4 a 5 m de longitud de
uso residencial temporal del propietario, siendo las piezas
fachada, con cubierta de teja a dos aguas, puerta de dos hojas
arquitectónicas más valoradas del Aljarafe. Son unidades
bajo arco escarzano, ventana lateral sin reja y corral al fondo11.
delimitadas por un alto cerramiento, con una estructura interna
La casa con “soberao” era una variación de ésta,
basada en patios. La hacienda normalmente cuenta con la
provista de una pequeña ventana enrejada, puerta adintelada,
portada, la torre-mirador (torres de almazara o molinos de
ventana lateral con reja, cubierta a dos aguas, patio y corral12.
aceite), que forman un hito significativo en el paisaje y cuyos
Finalmente, las casas de dos plantas contaban con un acabados ornamentales distinguen a cada una de ellas.
mayor grado de nobleza al pertenecer a grandes propietarios y También conviene destacar la casa de guarda, localizada en la
profesionales. Se situaban próximas a iglesias, ayuntamientos y extensión de la finca del hacendado o para vigilar los campos
en la plaza y calles principales, tal y como hemos comentado en de la intrusión del ganado16.
el análisis simbólico del espacio urbano.
LEYENDA DE CORTIJOS
Nota: Se han incluido cortijos fuera del ámbito de estudio del Aljarafe sevillano, pero
pertenecientes al Aljarafe o
onubense,
nubense, ya que esta forma de arquitectura es propia de la
comarca del Campo que comparte ambas unidades del territorio cultural.
El cortijo se dedica fundamentalmente al cultivo del mantiene un importante número de bodegas (Góngora,
Tabla 4.1
4.1. Ermitas del territorio cultural. (Fte:
Elaboración propia). cereal. Carece por tanto de molinos y lagares, precisando Francisco García, Sierra) y lagares (Antonio Núñez, Bar La
Nombre Municipio únicamente de graneros, pajares o almiares, cuadras o Perdiz, Lagar de Calle Santiago), además de las fundadas en los
Ermita de la Vera Cruz Albaida del Aljarafe
Ermita de Gelo Benacazón
tinahones y las viviendas o alojamientos del capataz, casero y municipios de la Ribera en San Juan de Aznalfarache y Camas.
Ermita de Castilleja de Benacazón gañanes17. Poseen una construcción de mayor sencillez La venta constituía un lugar de reunión de la población
Talhara
Ermita de Nuestra Señora de Bollullos de la arquitectónica. autóctona y un lugar de descanso de los viajeros. Se localizaba
Roncesvalles Mitación
Ermita de Nuestra Señora de Bollullos de la En el plano 4.2. se puede observar la distribución de en los caminos, cercana a los núcleos. De una arquitectura
Cuatrovitas Mitación
haciendas y cortijos en el territorio cultural, de forma que las sencilla de dos cuerpos, con cubierta de tejas a dos aguas,
Ermita de Santo Domingo de Bormujos
Silos primeras se localizan en el espacio tradicionalmente ocupado cobertizo delantero, y a un lateral el pozo con el abrevadero o
Ermita de la Virgen de Guía Castilleja de la Cuesta
Ermita de Santa Rosalía Gines por el olivar en el Aljarafe Alto y Bajo, y los segundos construyen pileta labrada en piedra para saciar la sed de los animales18.
Ermita de Nuestra Señora del San Juan de el espacio rural de la subcomarca del Campo. Sin lugar a Las ventas constituyen un importante patrimonio del Aljarafe,
Rosario Aznalfarache
Ermita de San Miguel Villanueva del Ariscal dudas, las haciendas constituyen la base urbana y territorial del permaneciendo activas muchas de ellas como la Venta del
territorio cultural. Los núcleos más cercanos a Sevilla cuentan Chiquitín (Castilleja de la Cuesta). También constituyen áreas
con una importante concentración de haciendas urbanas como donde se localizan restos arqueológicas, muchas veces
son Castilleja de la Cuesta, Gines, Mairena del Aljarafe y asociadas a los pequeños asentamientos que surgían al amparo
Palomares del Río, generadoras de los núcleos, aunque existen de ellas como la Venta de Repudio (Mairena), Venta de Pie de
otros municipios que carecen de ellas como Albaida del Palo (Salteras), Venta de Zaudín el Bajo (Tomares).
Aljarafe, Olivares, Aznalcázar y Coria del Río. La tendencia en la La ermita es una iglesia pequeña dirigida al culto de los
distribución territorial es a localizarse en las coronaciones de las santos locales y universales de mayor devoción, que por norma
vaguadas o bien cerca de ellas. Si bien, se pueden encontrar general se localizan en las afueras de las poblaciones, aunque
relaciones geométricas en la disposición de las haciendas y de en el Aljarafe también se encuentran en algunas haciendas
algunos caminos, derivadas de la fuerte ordenación territorial como la de Torrijos. Actualmente los crecimientos de los núcleos
que sufrió durante el período romano, siendo posible suponer han terminado por integrarlas de forma que han seguido
Ilustración 4.12 y 13. Ermita de Castilleja de Tal
Talhara
hara en
Benacazón (arriba) y ermita de la Virgen de Guía, que tal distribución rememora las centuriaciones romanas que guardando el nombre de ermita en recuerdo de su antigua
puerta de entrada del Aljarafe (abajo). (Fte: Fotos del hemos analizado en el espacio agrícola. Esta arqueología del
autor). localización. Poseen una gran importancia en el desarrollo de la
territorio nos hace ver al Aljarafe como un gran damero en su actividad religiosa del hombre en el territorio y algunas de ellas,
estructura sur, quizás la menos ocupada en el período como la ermita de Cuatrovitas (Bollullos de la Mitación),
turdetano, donde encontramos interesantes coincidencias de los constituyen importantes ejemplos de arquitectura con un gran
caminos, las parcelaciones y la localización de las haciendas. valor histórico-artístico.
Las bodegas y los lagares se localizaban indistintamente
en el territorio o en los núcleos urbanos y estaban destinadas a
la industria agrícola de la vid. Villanueva del Ariscal constituye
uno de los pocos reductos donde todavía se cultiva la vid y
17 18
RODRÍGUEZ BECERRA, S. Op. cit. Pág. 79. RONQUILLO PÉREZ, R. Op. cit. Pág. 55.
Asociadas a los caminos principales, algunas de ellas de la importancia de la hermandad variando entre las quinientas
Tabla 4.2
4.2. Romerías más representativas del territorio han adquirido un valor simbólico como es el caso de la ermita y las cinco mil personas de hermandades como la de Coria del
cultural. (Fte: Elaboración propia).
de Nuestra Señora de Guía (Castilleja de la Cuesta) que Río. La duración de las etapas es de veinte o treinta kilómetros y
Municipio Romería
Almensilla Romería de San Diego. Primer referencia y da señal de entrada al viajero que iniciaba su utilizan parte de las numerosas vías pecuarias del Aljarafe para
domingo de mayo, primer domingo ascenso al Aljarafe. Otras cuentan con una importante su desplazamiento hacia la aldea marismeña. De entre ellas
de octubre y el domingo más
próximo al 13 de noviembre. vocación, que las convierten en punto de peregrinación. destaca el Cordel de Triana a Villamanrique como eje
Bollullos de la Romería de Cuatrovitas el 4º
Mitación domingo de octubre. El territorio sirve de base para las romerías, una de las estructurante que vertebra los diferentes caminos y vías que
Espartinas Romería del Rocío en mayo. concurren en él, como la Cañada Real de la Isla, la de
Gines Romería de San Ginés en manifestaciones culturales que con mayor tradición y arraigo
septiembre. hacen de él un elemento importante en su desarrollo. Destaca la Villamanrique o la Vereda de Aznalcázar a Coria. En los
Huévar del Romería de la Sangre en septiembre.
romería de Torrijos en Valencina de la Concepción, dedicada al diferentes trayectos se pasa cerca de haciendas, cortijos y
Aljarafe
Pilas Romería del Rocío.
Santísimo Cristo de Torrijos y Nuestra Señora de la Estrella. Se ermitas como las de Cuatrovitas, Lopaz, Castilleja de Talhara,
Sanlúcar La Romería de San Eustaquio (próxima
Mayor a su onomástica). celebra el segundo domingo de octubre y está declarada de Marlo, Juliana, Gelo. El Cordel de Villamanrique finaliza en el
Tomares Romería de San Sebastián (en el Vado de Quema. Históricamente, el único tramo del Guadiamar
primer fin de semana de mayo). interés turístico por la Consejería de Turismo y Deporte de la
Valencina de la Romería de Torrijos. Junta de Andalucía. Otro tanto ocurre con la romería de en que se podía atravesar el río durante la época de la romería.
Concepción
Cuatrovitas en Bollullos de la Mitación, también declarada de Este momento es utilizado por los romeros para realizar ritos
interés turístico. Se celebra el cuarto domingo del mes de como los bautizos rocieros. Atravesado el mismo, la hermandad
octubre, momento en que se traslada la patrona desde Bollullos de Villamanrique acoge al resto de las hermandades y se
hasta la ermita de Cuatrovitas, transportada en un templete de continúa el trayecto a través de la Raya Real, camino que
plata tirada por una carreta de bueyes y acompañada por una conduce al Rocío bordeando el Parque Nacional de Doñana.
comitiva de carrozas. Para las hermandades aljarafeñas la peregrinación suele durar
ocho días. Hay hermandades como la de Tomares que realizan
La romería del Rocío constituye la manifestación
el trayecto exclusivamente utilizando las vías pecuarias del
etnológica más importante del territorio. Un gran número de
Cordel de Villamanrique. La consejería de Medio Ambiente de la
municipios del Aljarafe cuentan con hermandades filiales. Junta de Andalucía mediante los “Planes Romero” desarrolla
Empezando por la más antigua de Villamanrique de la Condesa, cada año programas de mejora y adecentamiento de las
Pilas, Umbrete, Coria del Río, Carrión de los Céspedes, diferentes vías, y habilita una serie de descansaderos en fincas o
Benacazón, Gines, Olivares, la Puebla del Río, Espartinas, dehesas cercanas a las mismas que permiten el reposo en los
Sanlúcar La Mayor, Bollullos de la Mitación, Huévar del Aljarafe, diferentes tramos en que se divide el trayecto hacia la Aldea del
Aznalcázar, Villanueva del Ariscal, Bormujos, Camas, Gelves, Rocío.
Almensilla, San Juan de Aznalfarache y Tomares. La
peregrinación vinculada a Pentecontés suele coincidir con los
últimos días de mayo o primeros días de junio, realizando el
Ilustración 4.14. Carretas de Hermandades en la
Romería del Rocío por el Cordel de Villamanrique a camino a pie, o montados en carriolas. La hermandad forma
Triana. El uso de las vías pecuarias para este tipo de
manifestaciones culturales ha sido la causa para dar
una comitiva presidida por la carreta que porta el simpecado,
primera prioridad de uso a la misma en el Plan de tras otras carretas, vehículos de tracción animal y las carriolas
Recuperación de Vías Pecuarias. (Fte: Foto del autor).
tiradas por tractores. El número de peregrinos oscila en función
El otro grupo de yacimientos arqueológicos está formado municipios de la Ribera, sobre todo en Coria, amparados por
por los numerosos despoblados medievales que constituyen el una tradición milenaria, y donde destacaba la antigua fábrica
recuerdo de esa elasticidad innata en el territorio cultural, en la de caviar.
formación y despoblamiento de los núcleos de población en
El patrimonio mayor o histórico artístico se concentra en
función de las necesidades de los mismos: Cambullón, Heliche
torno a la riqueza de cascos históricos como el de Castilleja de
(Olivares); Sietemalos (Almensilla); Gelo Atúnes (Benacazón);
la Cuesta, con importantes espacios urbanos como la Plaza de
Aljubén, Monasterejo, Rianzuela (Bollullos de la Mitación);
Santiago, características por sus arcos de acceso, donde se sitúa
Paterna de los Doscientos (Bormujos); Cazalla Almanzor,
la iglesia parroquial de Santiago y la hacienda Salinas; o la
Villalba-Villalvilla, Paternilla de los Judíos, Villamayor, Mesnada
calle Real, en la que se encuentra el antiguo palacio de Hernán
(Espartinas).
Cortés. Olivares cuenta con un conjunto histórico declarado
Otros elementos arqueológicos del territorio, con una compuesto por la plaza, el Palacio Ducal y la Colegiata, en la
mayor implicación territorial son los formados por las que se repiten los mismos esquemas de arcos anteriormente
infraestructuras históricas como la del acueducto de Itálica, del descritos para Castilleja. El casco de Umbrete se caracteriza por
Ilustración 4.15. y 16 Palacio
Palacio Ducal que se conserva los restos enterrados, no quedando apenas la fuerte presencia del poder eclesiástico manifestado en el
en Olivares (arriba) e iglesia vestigios de las alcantarillas y arcadas con que se salvaban los Palacio Arzobispal, la parroquia de Nuestra Señora de la
parroquial de Nuestra Señora de la
Consolación en Umbrete (abajo). diferentes arroyos y ríos, y del que también son destacables las Consolación y el convento de San Bartolomé, al igual que en el
En ambos espacios públicos
destaca la importancia del arco de fuentes de sus nacimientos. Las calzadas romanas que caso anterior existe un arco de acceso al espacio público que
acceso. (Fte: Fotos del autor). actualmente enriquecen el patrimonio de las vías pecuarias caracteriza la plaza de los tres principales cascos históricos del
forman parte indiscutible de esta memoria arqueológica del Aljarafe.
territorio, en la que destacan algunos fragmentos de la Cañada Para el resto de municipios la arquitectura religiosa
Real de Huelva, en la calzada que unía Hispalis con Onuba y constituye la principal referencia histórico-artística, aunque en
que continuaba en el cordel de Niebla; o la Cañada Real de casos particulares como en Castilleja de Guzmán, prevalece la
Villamanrique, importante vía de comunicación del Aljarafe y el arquitectura civil por la singularidad histórica de la misma. En
Cordel de Triana a Villamanrique, anteriormente estudiado. cuanto a la arquitectura defensiva, los restos del antiguo sistema
El territorio cultural del Aljarafe constituye por tanto un defensivo se manifiestan en las murallas de la alcazaba de San
gran vestigio arqueológico, que como patrimonio vivo se Juan de Aznalfarache, de Sanlúcar y Aznalcázar. Las torres
enriquece día a día, por las sucesivas lecturas históricas, además siguen construyendo el paisaje histórico del territorio tanto en su
del importante patrimonio técnico, concentrado en todos los ámbito urbano como rural, destacan en este aspecto, la Torre
ingenios e industria necesaria para la obtención del aceite de las de Don Fadrique (Albaida del Aljarafe), la Torre de San Antonio
haciendas. Por otra parte, hemos de destacar el efímero (Olivares), o incluidas en las propias haciendas como en el
patrimonio industrial, que se desarrolló a lo largo de las cortijo de Gambogaz (Camas) y la Torre de Loreto en la
poblaciones de la Ribera, sobre todo en Camas y San Juan de hacienda del mismo nombre. Finalmente destacar la existencia
Aznalfarache –destacando su desaparecido muelle minero-, la de importantes jardines como el existente en el palacio de
industria artesanal de las tortas de aceite de Andrés Gaviño en Villamanrique de la Condesa (BIC) o el diseñado por Forrestier
Castilleja de la Cuesta, o la misma actividad pesquera de los en Castilleja de Guzmán.
L. Wittgenstein
MENÚ SALIR
TRANSFORMACIONES METROPOLITANAS EN EL TERRITORIO CULTURAL DEL ALJARAFE
M Ermita.
P Vía pecuaria.
H Hacienda.
Se ha respetado la nomenclatura del catálogo del Plan
Especial del Medio Físico de la Provincia de Sevilla, para los
espacios protegidos por esta figura.
1.-
1.- Arqueología.
1. ALBAIDA
ALBAIDA DEL ALJARAFE.
A01 Albaida del Aljarafe. Asentamiento romano según
vestigios descritos por Bermúdez, actualmente
desaparecidos. El topónimo Albaida es árabe y
significa Blanco o Lejano.
3.-
3.- Urbano.
E01 Ladrillar de Albaida.
5.-
5.- Vías Pecuarias.
P01 38 m Cordel de Niebla o de Huelva o Camino
de los Juncos.
1.-
1.- Arqueología.
2. ALMENSILLA.
A01 Sietemalos, Alguacilla, Seismalos. Importante aldea
islámica, repoblada en el período cristiano hasta el
s. XV.
2.-
2.- Disperso.
E01 Finca de San Diego en la dehesa de Puñana.
3.-
3.- Urbano.
Urbano
Ilustración A.2. Parroquia de Nuestra Señora de la
Antigua. (Fte: Foto del autor).
H59 Hacienda de la Quinta.
5.-
5.- Vías Pecuarias.
P01 75 m Cañada Real de las Islas.
1.-
1.- Arqueología.
3. AZNALCÁZAR.
A01 Aliohra. Yacimiento árabe, despoblado al final del
período islámico o en el momento de la conquista.
4.-
4.- Paisaje.
PS05 Cornisa Oeste del Aljarafe.
CS15 Dehesa del Gobierno.
4. BENACAZÓN.
1.-
1.- Arqueología.
A01 Borgamenzoar. Restos de una torre, construido el
basamento con sillares de piedras escuadrados y a
partir de la primera planta de tapial. Alrededor de
la misma existen restos de un asentamiento
romano, con continuación árabe y medieval. La
torre se habitó durante la fundación del mayorazgo
en época moderna.
A02 Castilleja de Talhara A. Asentamiento rural romano
y alquería musulmana de fines del XII o principios
del XIII.
Ilustración A.4. Hacienda de Castilleja de Talhara. (Fte:
Foto del autor).
A03 Castilleja de Talhara B. Conjunto formado por una
iglesia mudéjar de inicios del s. XV junto a un
yacimiento datado de la segunda mitad del s. XIII.
Fue repoblado en el 1369 con continuidad hasta el
s. XVI.
3.-
3.- Urbano.
H75 Hacienda de Conde Pantoja.
4.-
4.- Paisaje.
PS5 Cornisa Oeste del Aljarafe.
5.-
5.- Vías Pecuarias.
P01 75 m Cañada Real de Villamanrique.
1.-
1.- Arqueología.
5. BOLLULLOS DE LA MITACIÓN.
MITACIÓN.
A01 Torreblanca. Asentamiento romano con
continuación en el período árabe y bajomedieval,
continuando hasta época moderna. Deja de ser
“lugar” en el s. XV y se despuebla en el s. XVII.
A13 Almonacir (Monasterejo). Asentamiento árabe y A22 Torrequemada B. Asentamiento del s. XV.
bajomedieval, sufriendo un cambio de estructura
A23 Torrequemada C. Restos cerámicos del s. XV y
en el siglo XV o comienzos del XVI. Se sabe que
comienzos del XVI.
durante el s. XV, Monasterejo era un pequeño
núcleo poblacional. A31 Finca de Covadonga. Asentamiento romano.
5.-
5.- Vías Pecuarias.
P01 75 m Cañada Real de las Islas.
P02 38 m Cordel de Triana a Villamanrique.
6. BORMUJOS.
1.-
1.- Arqueología.
A01 Hacienda Santo Cristo de la Mata. Asentamiento
alto y bajoimperial sin restos en superficie, se
podría fechar entre el s. I d.C. y el III d.C.
mudéjar con gran desarrollo en el período H32 Hacienda de Nuestra Señora del Rosario o La
bajomedieval cristiano (s. XIV-XV). Durante el s. XV, Peregrina. Situada en un montículo junto a un
su población debió ser absorbida por Bormujos arroyuelo que desemboca en el río Pudio cerca del
reduciéndose a un caserío. pueblo de Bormujos. Se organiza en torno a un
A13 Santo Domingo de Repudio. Asentamiento patio principal con pozo en cuyo arco se lee la
bajomedieval que desaparece en la segunda mitad siguiente inscripción: “Esta hacienda nombrada de
3.-
3.- Núcleo.
H31 Hacienda de Nuestra Señora de Belén. Situada en
la calle Monte Sierras en un solar de dos hectáreas
que podía tratarse del ocupado por la alquería que
dio origen al actual pueblo de Bormujos.
5.-
5.- Vías Pecuarias.
P01 75 m Cañada Real de las Islas.
1.-
1.- Arqueología.
7. CAMAS.
A01 Sandoval.
A03 El Carambolo.
A04 Camas.
Ilustración A.7.
A.7. Vista de la cornisa oriental del Aljarafe 2.-
2.- Territorio.
en Camas. (Fte: Foto del autor).
E01 Cortijo de Gambogaz. Proveniente de una villa
romana evolucionada en alquería árabe, y posee
una torre de estilo gótico-mudéjar.
3.-
3.- Núcleo.
R10 Iglesia parroquial de Santa María de Gracia.
Comenzada en el siglo XVIII, pero inaugurada en
1.800, y cuya construcción fue dirigida por Pedro
de Silva.
5.-
5.- Vías Pecuarias.
P01 38 m Cordel del Alamillo.
3.-
3.- Núcleo.
8. CARRIÓN DE LOS CÉSPEDES.
CÉSPEDES.
E01 Lagar de José Luis González.
9. CASTILLEJA D
DEE GUZMÁN.
1.-
1.- Arqueología.
A02 Caño Ronco II. Asentamiento romano.
A22 Estructura funeraria CUE 215. Restos de una E02 Casa-Cuartel de la Guardia Civil. Cuenta con
tumba desaparecida. arcos apuntalados que revelan fábrica antigua.
A23 Estructura funeraria CUE 216. Restos de una H11 Hacienda y jardín de Guzmán.
sepultura de cámara de tendencia oval y corredor. R15 La Iglesia de San Benito. Realizada a comienzos del
Edad del Cobre. siglo XX, por el arquitecto sevillano Gabriel
A24 Estructura funeraria CUE 217. Sepultura con planta Lupiáñez.
de tendencia circular y cubierta por lajas de pizarra
dispuestas radialmente. Edad del Cobre.
A25 Estructura funeraria CUE 218. Sepultura tipo cista.
4.-
4.- Paisaje.
Edad del Cobre.
El paisaje de este municipio ha sido el tradicional del
A26 Estructura funeraria CUE 220. Sepulcro destruido.
Aljarafe, ya que hasta recientemente se ha mantenido al margen
Edad del Cobre.
de los procesos de urbanización, gozando de la imagen sencilla
A27 Conjunto dolménico de Montelirio. y rural de las villas blancas y de los contornos naturales y de
cultivos del Aljarafe.
5.-
5.- Vías Pecuarias.
P01 38 m Cordel de los Carboneros.
2.-
2.- Dispero.
H12 La hacienda de la Divina Pastora. Edificada en el
siglo XVIII.
1.-
1.- Arqueología.
10. CASTILLEJA DE LA CUESTA.
CUESTA.
A01 Doña Elvira. Restos alto y bajo imperiales de una
importante villa del s. I al IV d.C.
3.-
3.- Núcleo.
E01 Plaza de Santiago el Mayor.
E05 Residencia Nuestra Señora del