CASAS DE PAN
SERIE: ADQUIRIENDO SABIDURÍA
LECCIÓN 9
“Ricos para con Dios”
"El que confía en sus riquezas caerá, pero los justos reverdecerán como
las hojas."
Proverbios 11:28 (NVI)
¿Qué Lugar Tiene el Dinero en Nuestra Vida?
El dinero es un tema delicado. A nadie le gusta que le digan qué hacer
con él. Queremos más dinero, queremos seguridad financiera y queremos
que Dios bendiga nuestras finanzas. Pero la pregunta clave es: ¿A quién
servimos, a Dios o al dinero?
Jesús lo dejó claro en Mateo [Link] “Nadie puede servir a dos señores;
porque aborrecerá a uno y amará al otro, o será leal a uno y
menospreciará al otro. No pueden servir a Dios y a las riquezas.”
Ahí la palabra traducida “riquezas” es en realidad Μαμωνᾷ (mamōná), un
término que:
1. No es un sustantivo genérico (“riqueza” = πλοῦτος), sino el nombre
propio de “Mamón”, la personificación de la riqueza y de la pasión
por el dinero.
2. Proviene del arameo ’ammôn (“lo que es mío”, “poseción”), reflejo
de cómo el dinero llega a cobrar estatus de “señor” o deidad en el
corazón humano.
Mamón compite con Dios porque, igual que Él, exige lealtad
absoluta: tu tiempo, tus decisiones, tu seguridad.
“Mamón” es la voz que te susurra: ‘Acumula más, vive para esto.’
El dinero es una herramienta. Puede ser una bendición cuando se usa
correctamente, pero un ídolo destructivo cuando gobierna nuestro
corazón. La clave no es cuánto dinero tenemos, sino cómo lo manejamos
y a quién confiamos nuestra seguridad.
1. Dios es la Fuente de la Provisión
"La bendición del Señor trae riqueza, y nada se gana con preocuparse."
Proverbios 10:22 (NVI)
Ahí el verbo traducido “enriquece” viene del hebreo ( ָﬠַשׁרʿā-shar),
que significa literalmente “hacer rico”, “proveer abundancia” o
“prosperar”.
La Biblia no condena la riqueza, pero sí advierte contra poner nuestra
confianza en ella. Muchos creen que el dinero les dará seguridad, pero la
verdadera provisión proviene de Dios.
Proverbios 18:10-11 contrasta dos tipos de fortalezas:
Pro 18:10 Torre fuerte es el nombre de Jehová;
A él correrá el justo, y será levantado.
Pro 18:11 Las riquezas del rico son su ciudad fortificada,
Y como un muro alto en su imaginación.
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El rico confía en su dinero como si fuera una muralla impenetrable,
pero en realidad es una ilusión. La seguridad verdadera solo se encuentra
en Dios.
Pro 15:16 Más vale tener poco, con temor del Señor, que muchas
riquezas con grandes angustias.
NVI
“Lo poco”: no alaba la pobreza por sí misma, sino la satisfacción y la
paz que trae confiar en Dios.
La seguridad que buscamos en el dinero es una mentira. Si buscamos a
Dios y aprendemos a confiar en que Él nos dará lo que necesitamos,
encontraremos más paz y seguridad que con todas las riquezas que
creemos querer.
🔹 Reflexión: ¿Dónde está mi confianza? ¿En mi cuenta bancaria o en la
provisión de Dios?
2. El Peligro de Amar el Dinero
"Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por
codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchos
sufrimientos."
1 Timoteo 6:10 (NVI)
El dinero no es el problema; el problema es el amor al dinero.
Cuando el dinero ocupa el lugar de Dios en nuestra vida, caemos en
actitudes peligrosas:
• El dinero no puede salvarte – “Las riquezas no sirven en el día de la
ira, pero la justicia libra de la muerte”(Proverbios 11:4).
• El dinero puede hacerte arrogante – “El rico se cree muy sabio,
pero el pobre que es inteligente lo desenmascara” (Proverbios 28:11).
• El dinero puede hacerte mentir – “El Señor aborrece las balanzas
adulteradas, pero aprueba las pesas exactas”(Proverbios 11:1).
• El dinero puede hacerte codicioso – “Unos dan con generosidad y
reciben más de lo que dieron; otros retienen injustamente y acaban
en la pobreza” (Proverbios 11:24).
El amor al dinero es un lazo que destruye nuestra confianza en Dios y
nos llena de preocupaciones innecesarias.
🔹 Reflexión: ¿Estoy permitiendo que el dinero controle mis decisiones y
actitudes?
3. La Verdadera Riqueza Está en Dios
Jesús contó la parábola de un hombre que acumuló riquezas pensando
que viviría cómodamente el resto de sus días. Pero Dios le dijo: "¡Necio!
Esta misma noche te van a reclamar la vida. ¿Y quién se quedará con lo
que has acumulado?"(Lucas 12:20).
Este hombre confiaba en sus riquezas, pero no era rico para con Dios.
Ser rico para con Dios significa:
• Entender que todo lo que tenemos proviene de Él.
• Usar Sus finanzas para bendecir a otros.
• Vivir con contentamiento, sin afán ni codicia.
o El contentamiento es un estado de satisfacción y paz que se
experimenta a pesar de las circunstancias.
🔹 Reflexión: ¿Estoy acumulando tesoros en la tierra o en el cielo?
[Link] Generosidad Produce Verdadera
Prosperidad
"El que es generoso prospera; el que reanima será reanimado."
Proverbios 11:25 (NVI)
Dios nos
El mundo enseña que acumular es la clave del éxito, pero
dice que la generosidad es el camino a la verdadera
prosperidad. Dar no significa perder, sino sembrar.
Jesús lo enseñó en Mateo 6:19-21:
“No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido
destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. Más bien, acumulen
tesoros en el cielo... Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu
corazón.”
🔹 Reflexión: ¿Estoy siendo generoso con lo que Dios me ha dado?
El mensaje es claro. Se nos ha dado dinero no solo como una bendición
para nosotros, sino para que podamos ser una bendición para los
demás.
Se nos ha prometido que si aprendemos a confiar en Dios más que en el
dinero y aprendemos a utilizar el dinero para lo que es, Dios nos dará lo
que necesitamos tanto para vivir como para servirle invirtiéndolo en
los esfuerzos del Reino.
En Lucas 16:10-11, Jesús dice: “10 El que es fiel en lo muy poco, también en
lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es
injusto. 11 Por tanto, si no habéis sido fieles en el uso de las riquezas
injustas, ¿quién os confiará las verdaderas?”
Oración:
"Señor, ayúdame a ver el dinero como lo que realmente es: un recurso que
proviene de Ti. No permitas que el dinero gobierne mi vida ni mi corazón.
Enséñame a confiar en Tu provisión, a vivir con contentamiento y a ser
generoso con lo que has puesto en mis manos. Quiero ser rico para
contigo y no solo acumular bienes en esta tierra. En el nombre de Cristo,
Amén."
📌 Para Reflexionar:
• ¿Estoy confiando más en mis recursos que en Dios?
• ¿Cómo puedo usar mi dinero para glorificar a Dios y bendecir a
otros?
• ¿Estoy acumulando tesoros en la tierra o en el cielo?
Dios nos llama a ser buenos administradores. Si aprendemos a confiar en
Su provisión, a ser generosos y a buscar primero Su reino,
experimentaremos la verdadera riqueza: la paz de depender de Él.