EXPRESO CORTADO
MADRES ABANDONADORAS
Gilberto Medina Casillas
El abandono de hijos por parte de las madres es un fenómeno
complejo con muchas aristas, influenciado principalmente por
circunstancias personales. No existe un perfil único de madre que
abandona a sus hijos, sino que el abandono depende de las
circunstancias que enfrenta cada mujer en lo particular.
Este tema ha sido abordado por sociólogos pazguatos, quienes han
definido el abandono materno de sus hijos en una óptica muy difusa,
usando muletas de análisis y caminos trillados.
Para darte, amable lector, el panorama construido por estos
intelectuales negligentes te voy a escribir lo que argumentan,
definiéndolo como las causas generales del abandono materno
Problemas de salud mental: trastornos como depresión o
adicciones dificultan el cuidado adecuado del hijo y pueden llevar
al abandono como forma de escape.
Presión social y económica: el estrés financiero, la falta de apoyo
social y la ausencia de recursos pueden hacer que la madre se
sienta incapaz de cuidar a su hijo.
Historia de abuso o negligencia: madres que han sufrido abuso
en su infancia pueden repetir patrones de abandono por
dificultades para establecer vínculos seguros.
Factores psicosociales: desempleo, enfermedades, crisis
familiares, infidelidad y problemas sociales como delincuencia o
drogadicción también influyen en el abandono parenta.
Y agregan, es esta fácil generalización, los efectos del abandono
materno en los hijos:
Emocionales: baja autoestima, inseguridad, miedo al rechazo,
dificultad para confiar, ansiedad, tristeza y sentimientos de culpa.
Sociales: problemas para formar vínculos saludables, apego
inseguro, miedo al rechazo, comportamientos agresivos o
retraídos.
Cognitivos: dificultades en la toma de decisiones y en la
autoconfianza, que pueden persistir hasta la adultez.
Usando herramientas de consulta de inteligencia artificial, hice la
medición para localizar a los países con mayor frecuencia de
abandono materno de sus hijos. Muchas de estas mediciones tuvieron
que ser inferidas, dado que no existen mediciones precisas del
abandono materno.
1. África Subsahariana
Región con la mayor población de huérfanos: 49,4 millones
de niños han perdido a uno o ambos padres.
Países con alta población de huérfanos: República
Democrática del Congo (4,1 millones), Sudáfrica (3,3
millones), Tanzania (2,7 millones), Kenia (2 millones),
Uganda (1,9 millones), Mozambique (1,8 millones), Angola
(1,5 millones), Sudán (1,5 millones), Camerún (1,2
millones), Costa de Marfil (1,2 millones).
También lidera en huérfanos dobles (ambos padres
ausentes), con Sudáfrica (840,000), República
Democrática del Congo (690,000), Mozambique (340,000),
Kenia (330,000), entre otros2.
2. Asia del Sur
Segunda región con alta población de huérfanos: 36,6
millones.
Países destacados: Pakistán (3,9 millones), Bangladesh
(2,5 millones), India (importante en adopciones
internacionales), Afganistán (1,4 millones), Myanmar (1,3
millones)2.
3. Este de Asia y Pacífico
24,4 millones de huérfanos estimados.
Países: Indonesia (5,1 millones), Filipinas (2,7 millones),
Tailandia (1,1 millones)2.
4. América Latina y Caribe
10 millones de huérfanos estimados.
Países: Brasil (3,3 millones), México (1,7 millones).
5. Oriente Medio y Norte de África
5,8 millones de huérfanos estimados.
El abandono materno y la ausencia parental suelen estar vinculados a
contextos de pobreza extrema, conflictos armados, enfermedades
(como el VIH/SIDA en África), crisis sociales y políticas, y falta de
redes de apoyo social.
Las regiones con mayores índices de pobreza y desigualdad, como
África Subsahariana y partes de Asia del Sur, presentan mayores
cifras de abandono o ausencia parental.
En contraste, los países más desarrollados y ricos, especialmente en
Europa y Norteamérica, presentan menores tasas de abandono
materno, debido a mejores sistemas de protección social, salud y
educación.
La clasificación de países en ciencias sociales también distingue entre
países centrales (desarrollados) y periféricos (en desarrollo o
subdesarrollados), donde los segundos enfrentan mayores retos
estructurales que pueden derivar en abandono infantil.
Resumen de países con mayor frecuencia de abandono materno
(estimado por huérfanos)
De mayor a menor:
República Democrática del Congo
Indonesia
Pakistán
Brasil
Sudáfrica
Tanzania
Filipinas
Bangladesh
Kenia
Uganda
Mozambique
México
Guatemala
El Salvador
Bolivia
Egipto
Brasil
Ecuador
Angola
Sudán
Afganistán
Myanmar
Camerún
Costa de Marfil
Tailandia
Ghana
Las razones específicas que explican la mayor frecuencia del
abandono materno en estos países incluyen:
Migración laboral o forzada: La salida de uno o ambos padres en
busca de mejores condiciones económicas deja a los hijos sin
cuidado directo, aumentando el riesgo de abandono.
Pobreza y falta de apoyo social: La incapacidad para cubrir las
necesidades básicas del niño, junto con la ausencia de redes de
apoyo, puede llevar a la madre a abandonar al hijo.
Impactos de desastres naturales y cambio climático: Sequías,
inundaciones y otros fenómenos extremos afectan la estabilidad
económica y social, incrementando la vulnerabilidad familiar.
Problemas de salud mental y sociales: En contextos de alta
vulnerabilidad, la salud mental deteriorada y la falta de recursos
para tratamiento agravan la situación.
El abandono materno ocurre con mayor frecuencia en países con alta
migración, pobreza y vulnerabilidad ante desastres naturales, donde
las madres enfrentan múltiples dificultades para garantizar el cuidado
de sus hijos.
El abandono de un hijo por parte de su madre es una situación
dolorosa y compleja que puede tener graves consecuencias
emocionales y psicológicas para los hijos infantes.
Ahora los psicólogos entran al quite validos de lugares comunes.
¿Qué pasa cuando una mamá abandona a sus hijos?
El abandono materno puede generar una serie de consecuencias
negativas en la vida de los niños. Estas pueden variar dependiendo de
la edad del niño, su contexto familiar y las circunstancias específicas
del abandono. Algunos de los efectos más comunes del abandono
materno incluyen:
Problemas emocionales: Los niños que son abandonados por
sus madres pueden experimentar una profunda sensación de
pérdida, tristeza, ira y confusión. Estas emociones pueden
persistir a lo largo de su vida y afectar su capacidad para
establecer relaciones saludables.
Baja autoestima: El abandono materno puede generar
sentimientos de invalidez y falta de autovaloración en los niños.
Pueden desarrollar una imagen negativa de sí mismos y tener
dificultades para confiar en los demás.
Problemas de apego: El apego seguro es fundamental para el
desarrollo saludable de un niño. Cuando una madre abandona a
su hijo, este vínculo fundamental se ve interrumpido, lo que
puede llevar a dificultades para establecer relaciones íntimas y
duraderas en el futuro.
Problemas de conducta: Algunos niños que son abandonados
por sus madres pueden desarrollar problemas de conducta,
como agresividad, rebeldía o desafío a la autoridad. Estos
comportamientos pueden ser una forma de expresar su dolor y
frustración.
Pues bien, esta es la visión académica de las madres abandonadoras.
. . .
Ahora quiero pasar a la experiencia de una de ellas, mujer que para mí
tiene un apego especial, pues es una de mis escritoras favoritas. Voy a
introducir como apéndice un trabajo que hice basándome en su libro
‘Under my skin’.
Hijos abandonados por Doris Lessing.
Doris Lessing, escritora británica nacida en 1919, tuvo tres hijos en
total, dos de su primer matrimonio con Frank Charles Wisdom (John y
Jean) y uno de su segundo matrimonio con Gottfried Lessing (Peter).
La historia de sus hijos del primer matrimonio está marcada por un
abandono que ella misma reconoció como traumático pero necesario
para su supervivencia personal y creativa.
En 1943, con apenas 21 años, Doris Lessing se separó de Frank
Wisdom y dejó en Rodesia (actual Zimbabwe) a sus dos hijos
pequeños, John y Jean. En sus propias palabras, reflejadas en su
autobiografía y entrevistas, afirmó: "No puedo decir que fuera una
buena decisión, pero pudo haber salido mucho peor en todos los
sentidos”.
John y Jean quedaron en Rodesia bajo la tutela de su padre y su
nueva esposa, quienes se hicieron cargo de su crianza. Aunque
resentían el abandono, según testimonios, no condenaron a su madre
y mantuvieron una relación de apoyo con ella en años posteriores. La
distancia y las circunstancias políticas y personales de Lessing
hicieron que ella no pudiera estar presente en sus vidas, pero la
escritora reflejó en sus memorias el dolor y la complejidad de esa
decisión.
Tras instalarse en Inglaterra con su tercer hijo, Peter, Doris Lessing
mantuvo visitas puntuales con John y Jean cuando ellos llegaron a la
adolescencia y pudieron viajar a Londres. Además, en años
posteriores, Doris visitó a John tras un grave accidente y mantuvo
contacto con Jean, quien se dedicó a la alfabetización en África.
Lessing elogió públicamente a su hija por su dedicación social,
mostrando una relación respetuosa y afectuosa.
John murió relativamente joven, en sus cincuenta y pocos años, tras
una vida marcada por dificultades personales, pero sin que se haya
documentado una ruptura definitiva con su madre. Jean, por su parte,
mantuvo una relación positiva con Doris.
Doris Lessing describió su decisión de abandonar a sus dos primeros
hijos como una medida dolorosa pero necesaria para preservar su
salud mental y su desarrollo personal y literario. En sus propias
palabras, ella consideraba que "no hay nada más aburrido para una
mujer inteligente que pasar mucho tiempo con niños pequeños" y que
sabía que no era la mejor persona para criarlos, pues de lo contrario
"hubiese acabado alcohólica y frustrada intelectualmente, como acabó
mi madre".
Además, Lessing reconoció que esta decisión la convirtió en objeto de
críticas y reproches públicos, siendo etiquetada como "mala madre"
por parte de algunos sectores, pero ella defendió su derecho a buscar
una vida propia más allá de la maternidad tradicional, una lucha que
reflejó en su obra y en su vida.
En su autobiografía, Doris Lessing aborda el papel de sus hijos,
especialmente el abandono de sus dos primeros hijos, como un tema
central para explicar su búsqueda de libertad personal y literaria.
Describe ese abandono no solo como un acto doloroso sino como una
decisión necesaria para no perderse a sí misma y poder dedicarse a
su vocación creativa.
Lessing relata cómo dejó a John y Jean al cuidado de su padre en
Rodesia, mientras ella se involucraba en la política comunista local y
buscaba construir una vida propia lejos de las limitaciones de la
maternidad tradicional.
La experiencia de ser madre abandonadora y el conflicto entre el
deseo de maternidad y la necesidad de libertad personal se exploran
también en su obra literaria, como en la novela ‘El sueño más dulce’
(2001), donde traslada esa vivencia a la ficción mediante la figura de
una mujer que cuida a un grupo de jóvenes descarriados,
simbolizando su papel de madre universal en lugar de madre biológica
directa.
Los hijos de Doris Lessing son un eje para comprender su lucha
interna entre los roles tradicionales de madre y esposa y su vocación
literaria y personal, mostrando el abandono como una renuncia
dolorosa pero fundamental para su identidad y obra.
Peter, el hijo de su segundo matrimonio, fue el único que Doris se llevó
consigo a Inglaterra cuando dejó África en 1949. A diferencia de sus
hermanos mayores, Doris volcó en Peter todo el amor y atención
maternal que no pudo dar a John y Jean. En sus escritos se percibe
una pasión maternal clara hacia Peter, a quien cuidó hasta el final de
sus vidas; Peter, que fue inválido, dependió de su madre hasta que
ella perdió su propia independencia física.
Ambos murieron con pocas semanas de diferencia en 2013.
. . .
Para concluir con esta entrega, debo señalar que, en mi experiencia
personal, el abandono de sus hijos por las mujeres, por decisión
propia, tiene lugar en los Estados Unidos, pues con frecuencia las
mujeres dejan al marido con los hijos y se van a hacer una nueva vida,
con otro hombre, una mujer o en una aventura sin trazas.