DELITO
GUADALUPE GENOVEVA GAYTAN GARCIA
11/05/2022
DERECHO PENAL I
A lo largo de la historia el ser humano ha reflexionado muchas veces
sobre ¿Qué es el Delito? El cambio en las conductas consideradas como
delictivas a través del tiempo, es denominado “historicidad del derecho
penal”, siendo muy relevantes en la determinación de las conductas
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constitutivas de delito las concepciones políticas y económicas de una
sociedad.
Profundizando sobre la Definición de Delito, es importante saber que para
poder determinar la responsabilidad penal de un sujeto a raíz de unos hechos
determinados, ese delito debe reunir una serie de elementos que deben estar
presentes. El concepto de delito está confirmado entonces por la concurrencia
de 5 elementos: Conducta, tipicidad, antijuridicidad, culpabilidad y punibilidad,
relacionados entre sí de manera lógica y secuencial.
El ordenamiento jurídico penal prevé una respuesta al incumplimiento de las
normas, determinando que la comisión de un delito conlleva unas
consecuencias que se materializan a través de penas y medidas de seguridad
y de reinserción social. Una vez que conocemos qué es el delito, es necesario
abordar sus consecuencias jurídicas: Las Penas y Medidas de Seguridad.
El delito, en sentido estricto, es definido como una conducta, acción u omisión
típica, antijurídica, culpable y punible. Supone una conducta infraccional del
Derecho penal, es decir, una acción u omisión tipificada y penada por la ley. La
palabra delito deriva del verbo latino delinquere, que significa abandonar,
apartarse del buen camino, alejarse del sendero señalado por la ley. La
definición de delito ha diferido y difiere todavía hoy entre escuelas
criminológicas. Alguna vez, especialmente en la tradición , se intentó establecer
a través del concepto de Derecho natural, creando por tanto el delito natural.
Hoy esa acepción se ha dejado de lado, y se acepta más una reducción a
ciertos tipos de comportamiento que una sociedad, en un determinado
momento, decide punir. Así se pretende liberar de paradojas y diferencias
culturales que dificultan una definición universal.
La teoría del delito estudia los presupuestos de hecho y jurídicos que deben
concurrir para establecer la existencia de un delito, es decir, permite resolver
cuando un hecho es calificable de delito.
Delito penal, delito civil y cuasidelito
En algunos sistemas jurídicos derivados del derecho romano se distingue el
delito penal del delito civil y dentro de estos últimos el delito civil propiamente
dicho, del cuasidelito. Los delitos y cuasidelitos civiles se refieren a los daños
causados intencionalmente o por negligencia, que aunque no sean delitos
penales y no conlleven la posibilidad de ser condenados penalmente, generan
la obligación de indemnizar económicamente a la persona perjudicada. Cuando
el daño ha sido causado intencionalmente, se llama «delito civil» y cuando el
daño ha sido causado por negligencia se llama «cuasidelito». El elemento
central de los delitos civiles y cuasidelitos es el daño económicamente
cuantificable; sin daño no hay delito civil, ni cuasidelito, aunque pudiera haber
delito penal.
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Habitualmente las conductas que constituyen delitos penales y civiles se
superponen, pero las mayores exigencias que existen para que se configure un
delito penal (tipicidad, presunción de inocencia, beneficio de la duda, etc.) lleva
a que muchas veces el autor sea absuelto del delito penal, pero no lo sea del
delito civil o del cuasidelito. Un delito penal no será, a la vez, delito civil, si no
ha causado daño; como tampoco un delito civil será, a la vez, delito penal, si la
conducta no es prohibida por la ley penal.
Delito juvenil
La delincuencia juvenil comprende, desde el punto de vista jurídico, las
conductas tipificadas como delitos en el Código Penal, cometidas por menores
de edad. La definición de minoría de edad varía de un país a otro, en general
jóvenes mayores de 14 años y menores de 18. En Estados Unidos la
delincuencia juvenil se define como un acto criminal cometido por un niño
menor de 18 años. El tratamiento judicial de la delincuencia juvenil
tradicionalmente ha tenido un carácter especial. En tiempos de los romanos,
por ejemplo, la responsabilidad penal asociada a estos delitos se veía
atenuada. Más recientemente, la Convención sobre los Derechos del Niño de
1989 de la ONU (el tratado de derechos humanos más ratificado de la historia)
configura un marco de protección especial debido a la vulnerabilidad y
necesidad de especial protección y cuidado de los menores, prohibiendo, por
ejemplo, la aplicación de la pena de muerte a los mismos. En esta línea, la
mayoría de los sistemas jurídicos, utilizan órganos judiciales, como
los tribunales de menores, prevén determinadas
especialidades procesales para su enjuiciamiento, y cuentan con medios
coercitivos específicos para su represión, como los centros juveniles de
detención.
Se han desarrollado diferentes teorías explicativas del fenómeno, los factores
de riesgo y de protección, características diferenciales entre la delincuencia
juvenil masculina y femenina y, por último, la influencia de los medios de
comunicación en la percepción que tiene la sociedad sobre la delincuencia
juvenil. Los delitos juveniles suelen recibir gran atención de los medios de
comunicación y políticos. Esto es así porque el nivel y los tipos de crímenes
juveniles pueden ser utilizados por los analistas y los medios como un indicador
del estado general de la moral y el orden público en un país y, en
consecuencia, pueden ser fuente de alarma y de pánico moral.
Como la mayoría de los tipos de delitos, los crímenes cometidos por jóvenes se
han incrementado desde mediados del siglo XX. Por otra parte, una parte de
los crímenes juveniles puede asociarse a problemas psicológicos como
la esquizofrenia, trastornos conductistas mentales, estrés postraumático,
trastorno de conducta o trastorno bipolar, El desempleo es otra variable de la
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delincuencia juvenil combinado con pobreza, hacinamiento, desigualdad social,
etc.
Esta acción del delito se ve mayormente reflejada en la juventud. Muchos
estudios demuestran algunos factores influyentes de este caso en particular
pero su mayor inclinación es hacia las escuelas. Por otro lado expertos
aseguran que para comprender en qué consiste el delito se tiene que ver
primero la adolescencia del sujeto, pues este sería el factor más importante en
la vida de una persona. El delito no tiene ninguna edad en específico. Esto es
un tema que no se debe mezclar con ningún tipo de edad, no hay que decir que
la adolescencia o la niñez son puntos importantes para el delito de un hombre,
pues esto no tiene nada que ver. Mientras tanto otros opinan que la Justicia
Juvenil es “injusta” puesto que los derechos de los adolescentes están en
seguir las reglas y abandonar, en otras palabras, su adolescencia. La justicia
debe estimular el cambio de conducta, ayudar a estos a sentirse responsables
de sus actos y a comprender el efecto que tienen sobre los demás. Se debe
crear una serie de ayudas para estos adolescentes y cambiar estas
infracciones que se toman contra los niños y adolescentes como si fuese un
adulto. La adolescencia necesita mucho más que justicia, sino ayudas y
orientaciones que ayuden a estos a salir de los problemas. Pueden ser muchas
las causas que pueden ocasionar esta acción en la juventud.
Clasificación de los delitos
Por las formas de la culpabilidad
Doloso: el autor ha querido la realización del hecho típico. Hay
coincidencia entre lo que el autor hizo y lo que deseaba.
Culposo o imprudente: el autor no ha querido la realización del hecho
típico. El resultado no es producto de su voluntad, sino del
incumplimiento del deber de cuidado o de garante.
Preterintencional: La conducta concuerda con el deseo del actor, pero el
resultado excede esa voluntad. Por ejemplo; en una pelea por un asunto
trivial el actor desea lesionar a su contrincante, pero en lugar de eso lo
priva de la vida. Esta clasificación nace en el Derecho alemán.
Por la forma de la acción
o Por comisión: surgen de la acción del autor. Cuando la norma prohíbe
realizar una determinada conducta y el actor la realiza.
o Por omisión: son abstenciones, se fundamentan en normas que ordenan
hacer algo. El delito se considera realizado en el momento en que debió
realizarse la acción omitida.
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o Por omisión propia: están establecidos en el Código penal. Los puede
realizar cualquier persona, basta con omitir la conducta a la que la
norma obliga.
o Por omisión impropia: no están establecidos en el Código penal. Es
posible mediante una omisión, consumar un delito de comisión (delitos
de comisión por omisión), como consecuencia el autor será reprimido
por la realización del tipo legal basado en la prohibición de realizar una
acción positiva. No cualquiera puede cometer un delito de omisión
impropia, es necesario que quien se abstiene tenga el deber de evitar el
resultado (deber de garante). Por ejemplo: La madre que no alimenta al
bebe, y en consecuencia muere. Es un delito de comisión por omisión.
Por la calidad del sujeto activo
Comunes: pueden ser realizados por cualquiera. No mencionan una
calificación especial de autor, se refieren a él en forma genérica (el que).
Especiales: solamente pueden ser cometidos por un número limitado de
personas aquellos que tengan las características especiales requeridas
por la ley para ser su autor. Estos delitos no solo establecen la
prohibición de una acción, sino que requieren además una determinada
calificación del autor. Son delitos especiales propios cuando hacen
referencia al carácter del sujeto. Como por ejemplo el prevaricato, que
solo puede cometerlo quien es funcionario público. Son delitos
especiales impropios aquellos en los que la calificación específica del
autor opera como fundamento de agravación o atenuación. Verbigracia
la agravación del homicidio cometido por el ascendiente, descendiente o
cónyuge.
Por la forma procesal
De acción pública: son aquellos que para su persecución no requieren
de denuncia previa.
Dependientes de instancia privada: son aquellos que no pueden ser
perseguidos de oficio y requieren de una denuncia inicial.
De instancia privada: son aquellos que además de la denuncia, el
denunciante debe proseguir dando impulso procesal como querellante.
Por el resultado
Materiales: exigen la producción de determinado resultado. Están
integrados por la acción, la imputación objetiva y el resultado.
Formales: son aquellos en los que la realización del tipo coincide con el
último acto de la acción y por tanto no se produce un resultado
separable de ella. El tipo se agota en la realización de una acción, y la
cuestión de la imputación objetiva es totalmente ajena a estos tipos
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penales, dado que no vinculan la acción con un resultado. En estos
delitos no se presenta problema alguno de causalidad.
Por el daño que causan
De lesión: hay un daño apreciable del bien jurídico. Se relaciona con los
delitos de resultado.
De peligro: no se requiere que la acción haya ocasionado un daño sobre
un objeto, sino que es suficiente con que el objeto jurídicamente
protegido haya sido puesto en peligro de sufrir la lesión que se quiere
evitar. El peligro puede ser concreto cuando debe darse realmente la
posibilidad de la lesión, o abstracto cuando el tipo penal se reduce
simplemente a describir una forma de comportamiento que representa
un peligro, sin necesidad de que ese peligro se haya verificado. (Cuando
la acción crea un riesgo determinado por la ley y objetivamente
desaprobado, indistintamente de que el riesgo o peligro afecte o no el
objeto que el bien jurídico protege de manera concreta).
De resultado: se exige la concreción de un resultado para su eficacia (la
manifestación de una conducta).
De lesa humanidad: son crímenes que pueden causar daños de extrema
gravedad a seres humanos. Son crímenes muy graves que ameritan
sanciones severas y al no prescribir pierden derecho a gozar
de amnistía o sobreseimiento alguno.
Una conducta le corresponde una pena o una medida de seguridad. El tránsito
entre pena y medida de seguridad lo tiene que probar el juez. El delito lo
podemos analizar desde diferentes perspectivas, como por ejemplo desde la
del médico forense.
La explicación general del delito la vemos en la parte general del Derecho
penal o Teoría del delito. El libro II del Cp regula todos los delitos. Todos estos
delitos aquí regulados tienen cuestiones comunes que se encuentran reguladas
en los primeros artículos del Cp. Estas características comunes constituyen la
Teoría General del delito que supone la creación de un saber lógico y ordenado
que permite conocer anticipadamente cuál va a ser la respuesta de los jueces
ante eventuales delitos. Este saber lógico y ordenado nos dice que el delito es
una acción típica, antijurídica, culpable y punible. Con estos elementos se
garantiza la seguridad jurídica.
En la teoría del delito hay un sistema, pero es un método de interpretación. No
supone crear la ley, sino que la interpretación está referida a preceptos del CP.
Deberíamos recurrir a una definición de delito que está en el Cp pues. Así son
delitos o faltas las acciones u omisiones dolosas penadas por la ley. Sin
embargo, en este artículo no se hace mención a dos elementos que se incluyen
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en la definición del delito: que el comportamiento humano sea antijurídico y que
además sea culpable. Por lo tanto nuestro punto de partida serán los
comportamientos humanos. Pero los que llevan a la pena y para llegar a ella
tenemos que ir comprobando que ese comportamiento humano sea doloso o al
menos imprudente, lo cual significa que no existe responsabilidad penal cuando
el daño provocado haya sido consecuencia de la fortuita concurrencia de
circunstancias ajenas al sujeto.
El art.10 Cp requiere que la acción u omisión dolosa o imprudente aparezca
penada por la ley, lo que vincula la definición de delito con el principio de
legalidad y la estricta determinación de las conductas punibles que ese
principio conlleva. El Cp ha seleccionado del universo una serie de conductas
que podemos pues desarrollar pero ya hemos visto que en el tipo existen
elementos objetivos y subjetivos y nos damos cuenta de que no es lo mismo
matar a otro imprudentemente que no.
La teoría del delito tiene la misión de alejar conductas de la responsabilidad
penal. Del gran número de conductas que se realizan sólo algunas están
tipificadas. Para que las conductas nos interesen en este punto tiene que ser
contrarias al Derecho.
Si se dan todos estos requisitos aún nos quedan más porque vamos a
preguntarnos por el sujeto acerca de sus capacidades intelectuales,
psicológicas, psíquicas para comprender qué es lo que está haciendo. Así no
es culpable por ejemplo el que desconoce la norma. Además nos queda la
punibilidad. Otro escalón más que algunos delitos excluyen de pena aunque la
persona haya realizado la acción típica, antijurídica y culpable.
La Teoría del delito pone una gran cantidad de trabas. Aun así, hay decenas de
miles de personas cumpliendo condena en la cárcel. Sumados todos los
requisitos nos encontramos pues con una responsabilidad penal muy exigente.
Fundamentalmente todo esto aporta seguridad jurídica. Por una parte es la
única forma de que pueda existir una función de motivación para poder
abstenerse hay que saber qué es lo que está prohibido y para ello hace falta un
método que es la dogmática, la teoría del delito.
La teoría del delito aporta seguridad jurídica y se estructura en base a dos
juicios de desvalor:
Un juicio de desvalor sobre el hecho cometido, que se da cuando
estamos ante un comportamiento humano típico y antijurídico, que es la
esencia del comportamiento delictivo.
Un juicio de desvalor en la culpabilidad cuando desvaloro al sujeto que
ha realizado el hecho. Puede ocurrir que desvalore el hecho. Lo primero
que analizo es si estamos ante un comportamiento humano típico y
antijurídico, y si es así podemos decir que ese comportamiento es un
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hecho delictivo. Luego hay que analizar si ese hecho delictivo hace
referencia a un autor que debemos desvalorar y si este es culpable le
aplicaremos pena. Si no es culpable el resultado es que no podremos
aplicarle pena sino medida de seguridad.
Los conceptos de delito se desarrollan en los siglos XVIII, XIX y XX. Y
pueden ser agrupadas así:
Concepciones formales o nominales. Establecen que el delito es una conducta
humana que se opone a lo que la ley manda o prohíbe bajo la amenaza de una
pena. Es la ley la que establece que hechos son delitos, es la ley la que nomina
que hecho va ser considerado como delito, es la ley la designa y fija caracteres
delictuales a un hecho, si en algún momento esta ley es abrogada3 el delito
desaparece. El delito es artificial.
Concepciones substanciales o materiales. Establecen elementos del delito
como presupuestos para que un acto voluntario humano sea considerado como
delito, así para estas concepciones el delito es un acto humano típicamente
antijurídico culpable y sancionada con una pena de carácter criminal. Sigue el
método analítico.
Concepción jurídica del delito
Toda ley penal en su estructura tiene un presupuesto (lo que no se debe hacer
o lo que manda a hacer) y una consecuencia jurídica.
Quien adecue su conducta al presupuesto, por ejemplo: el que se apoderare de
una cosa mueble ajena con fuerza. (Código Penal, Art. 331), sufrirá la
consecuencia jurídica, o sea, será sancionado con privación de libertad de uno
a cinco años.
De acuerdo a esto, el delito en su concepción jurídica es todo acto humano
voluntario que se adecua al presupuesto jurídico de una ley penal.
La concepción jurídica del delito fue desarrollado por Juan Domingo
Romagnosi, Giovanni Carmignani y Francisco Carrara
El delito para Romagnosi es la agresión al bienestar, si queda impune
destruiría a la sociedad. Para que no ocurra tal cosa, la sociedad y el Derecho
deben eliminar la impunidad.
Para Carrara el delito es la infracción de la ley del Estado promulgada para
proteger la seguridad ciudadana, resultante de un acto externo del hombre,
positivo o negativo, moralmente imputable y políticamente dañoso. Para
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Carrara el delito es un ente jurídico (creación de la ley) y no un fenómeno social
(ente de hecho). Es un ente jurídico porque es una contradicción entre el hecho
del hombre y la ley. Por eso no se define como acción sino como infracción, lo
que supone la antijuridicidad la esencia del delito y no solo su elemento.
Al decir “acto externo”, se refiere a que no son sancionables los actos internos
o pensamientos, sólo los actos exteriorizados del hombre. El pensar en matar
no es delito, mientras no lo exteriorice. Con acto positivo se refiere las acciones
voluntarias humanas. Con acto negativo, se refiere, a un no hacer lo que la ley
manda a hacer, o sea se refiere a la omisión. Moralmente imputable, significa a
que el hombre comete el delito en base a su libre albedrío, el hombre puede
escoger entre la comisión de un delito o no. El ser humano puede elegir un
comportamiento.
Concepción filosófica del delito La desarrollan Pellegrino Rossi y Franck
Enrique Pessina.
Quieren conceptualizar al delito para todos los tiempos y todos los lugares. Es
decir quieren formar un concepto universal de delito. La pretensión de validez
es socavada porque lo que ayer fue delito deja de serlo con el paso del tiempo
y con la abrogación de la ley que lo concibió como delito.
Por ejemplo esto ocurrió con el delito de adulterio en Bolivia, que era un delito
que contravenía el deber de fidelidad, hoy ya no es delito sino, es simplemente
una causal de divorcio. Para la concepción filosófica del delito el delito consiste
en la violación de un deber.
¿Qué pasa con el deber de no abandonar el trabajo? Esto ni siquiera es una
violación a un deber, es un derecho establecido en las constituciones políticas:
el derecho a la huelga.
Por ejemplo: “Artículo 53. Se garantiza el derecho a la huelga como el
ejercicio.
Concepción dogmática del Delito Esta concepción de delito fue desarrollada
por Karl Binding, Ernst von Beling, Max Ernest Mayer, Edmundo Mezger.
El delito es la acción u omisión voluntaria típicamente antijurídica y culpable. La
concepción dogmática del delito enumera los elementos constitutivos del delito.
El concepto dogmático del delito tiene origen en la Teoría de las Normas de
Binding que dice que el delincuente vulnera el supuesto hipotético de la norma
jurídica no la ley.
La norma es un deber ser: “no matarás”. El deber ser, guía a lo que es bueno y
a lo que es malo. La ley establecida es un ser, o sea, ley positiva. El delito
“vive” en el ser, o sea en la ley, el delito no vulnera la ley, vulnera el supuesto
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hipotético de la norma jurídica penal. Es más, el delito es ser, es una conducta
positiva. Más tarde, Edmundo Mezger, se ayuda de la Teoría del Tipo de Ernst
von Beling que dice que cuando se infringe el supuesto hipotético de norma
jurídica penal, esa infracción, ese acto debe encajar en lo descrito por la ley
como delito, es decir la infracción debe encuadrarse al tipo penal. La
concepción dogmática del delito enumera los elementos constitutivos del delito.
El “delito es un acto u omisión voluntaria”.
Quedan descartadas las conductas que no son conducidas por la voluntad,
como las conductas por fuerza irresistible, acto reflejo o situaciones ajenas a lo
patológico. En estos supuestos no existe conducta, por tanto no hay delito.
Jorge Machicado, todo acto humano para considerarse como delito debe
adecuarse al tipo penal. Si no hay adecuación no hay delito, o peor aún, si no
hay tipo, la conducta no es delito. Por eso, todo lo que no está prohibido u
ordenado, está permitido. El delito es un acto típicamente antijurídico, significa
que el delito está en oposición a la norma jurídica, debe lesionar o poner en
peligro un bien jurídicamente protegido.
Un acto típicamente antijurídico puede dejar de ser tal si median las Causas de
Justificación de la acción como:
• Estado de Necesidad (Defensa legítima, Hurto famélico).
Se justifica en caso de estado de necesidad por ejemplo Legitima Defensa, el
Hurto Famélico. En la legitima defensa el agredido puede matar a su agresor,
esto no es homicidio, el acto humano voluntario de defensa típicamente
antijurídico deja de ser tal porque había un estado de necesidad extrema de
defensa de la vida propia. En el hurto famélico no hay delito, porque el que
estaba por morir por hambre hurta porque hay una necesidad extrema de
sobrevivir. La violación de un derecho ajeno no es delito porque se justifica que
con esa violación se salva otro bien más importante: la vida del ladrón.
• Ejercicio de un derecho, oficio o cargo.
• Cumplimiento de la ley o de un deber. El “delito es un acto típicamente
antijurídico y culpable”. Para que la culpabilidad pueda ligarse a una persona,
deben existir los siguientes Elementos De Culpabilidad:
• Imputabilidad,
• Dolo o culpa.
• Exigibilidad de un comportamiento distinto.
Pero la conducta deja de ser culpable si median las Causas de Inculpabilidad
como:
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• El caso fortuito,
• Cumplimiento de un deber o un estado de necesidad
Por ejemplo: la legítima defensa, hurto famélico. Si al acto típicamente
antijurídico le falta algún Elemento De La Culpabilidad o se dio alguna Causa
De Inculpabilidad el delito deja de ser tal, no hay delito.
El último elemento constitutivo del delito es la punibilidad. Un acto típicamente
antijurídico y culpable debe ser sancionado con una pena de carácter criminal.
Algunas veces a quien haya cometido un acto típicamente antijurídico y
culpable no se le puede aplicar la sanción por las llamadas Causas de
Impunidad