REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN
UNIVERSITARIA
UNIVERSIDAD EXPERIMENTAL DE LOS LLANOS CENTRALES
“RÓMULO GALLEGOS”
ÁREA DE CIENCIAS POLÍTICAS Y JURÍDICAS
PROGRAMA DE MUNICIPALIZACIÓN DE FORMACIÓN EN DERECHO
UNIDAD CURRICULAR: DERECHO DE SUCESIONES
NÚCLEO VALLE DE LA PASCUA
EL LEGADO
PROFESORA PARTICIPANTES
PATRICE MARTINEZ DURAN MILAGROS
HERNANDEZ JUAN
LEDEZMA MARÍA
MARTINEZ LISMART
ORTEGA RITA
OCTUBRE, 2024
Introducción
Lo primero que debemos saber, es que un legado es una disposición
hecha en testamento, por la que el testador “lega” a alguien un bien concreto.
Este bien legado se quedará apartado de la herencia, por lo que no será
objeto del posterior reparto entre los herederos. El legado es una figura
jurídica que comprende un amplio ámbito del fenómeno sucesorio, al
vincularse a toda adquisición que no tenga la característica de la
universalidad ni, por tanto, la consiguiente expansión a todo el patrimonio
relicto o a una cuota de éste.
Aunque lo normal es que una persona que desee realizar un
testamento acuda al notario y disponga que su herencia irá destinada a las
personas por el designadas o a sus herederos forzosos sin hacer
asignaciones de sus bienes, lo cierto es que nuestra legislación permite
repartir de manera individualizada algunos de dichos bienes de modo que los
beneficiarios sepan que van a percibir. Es importante destacar que los
legados se refieren a algo concreto y para una persona concreta de modo
que el mismo deberá entregarse a la persona beneficiada y no podrá formar
parte del reparto del resto de la herencia. Por ejemplo: Si A fallece con varios
bienes pero lega un coche a C, a la hora de repartir la herencia, hay que
quitar dicho coche el cual le corresponde a C.
EL LEGADO
El legado es una forma de sucesión mediante la cual el difunto deja un
bien o derecho a varias personas. El legatario, que es quien recibe esos
bienes o derechos, sucederá al fallecido solo en lo que le ha sido legado y no
con carácter general. Por otro lado, es toda disposición testamentaria que no
atribuye la cualidad de heredero. Es decir, toda disposición a título particular,
cualquiera sea su contenido, que constituya una disminución de la herencia;
una disposición a cargo del heredero o de un tercero; una liberalidad; un
lucro para el favorecido o también una carga.
El Legado solamente se instituye por testamento y el legatario debe
tener la misma capacidad que el heredero. Lo fundamental dentro del
testamento es la voluntad del testador; por lo tanto, se puede dejar un legado
tanto a un heredero como a un tercero.
Sujetos en el legado
Para hacer efectivo el legado se precisa concurrencia de tres sujetos: el
testador que lo dispone, el beneficiario o legatario y quien debe pagarlo o
gravado que generalmente es el heredero, salvo disposición contraria del
causante. Los sujetos principales son el testador, el heredero y el legatario,
cada uno desempeña un papel específico en el proceso de transmisión de
bienes tras el fallecimiento de una persona.
1. Testador: el testador es la persona que decide libremente sobre sus
bienes para después de su fallecimiento, a través de un documento en el que
se expresan las últimas voluntades denominado testamento. De forma
condensada, se puede definir testador como la persona que hace
testamento.
Artículo 833 del Código Civil: “El testamento es un acto revocable por el cual
una persona dispone para después de su muerte de la totalidad o de parte
de su patrimonio, o hace alguna otra ordenación, según las reglas
establecidas por la Ley”
2. Heredero: Un heredero es la persona que ha sido designada para recibir
una herencia, es decir, para sustituir al fallecido en sus derechos, bienes y
obligaciones, sucede al testador en todos sus derechos y obligaciones,
incluyendo los bienes y deudas
Artículo 834 Las disposiciones testamentarias que comprendan la
universalidad de una parte alícuota de los bienes del testador, son a título
universal y atribuyen la calidad de heredero. Las demás disposiciones son a
título particular y atribuyen la calidad de legatario.
3. El legatario: El legatario es aquel que adquiere únicamente un derecho o
cosa concreta de la herencia (legado puro y simple), salvo excepciones
atendiendo a las diferentes clases de legados. Que te dejen en legado o ser
legatario significa que el testador te ha dejado uno o varios bienes concretos
en testamento.
Clasificación del legado
Legado de cosa cierta: Es el más frecuente: si se trata del que individualiza
perfectamente uno o más bienes muebles o inmuebles del testador.
Fundamento legal establecido en el artículo 906 C.C.
Legado de cosa cierta y propia del testador: En este caso el legatario
adquiere la cosa de inmediato de manos del heredero, quien está obligado a
entregársela. Si la cosa pereció durante la vida del testador o después de su
muerte el legado no tendrá efecto (Art. 957 C.C.).
Legado de cosa que se halle fuera del patrimonio del testador:
El legado de cosa ajena es nulo, a menos que se declare en el
testamento que el testador sabía que le pertenecía a otra persona; en
cuyo caso el heredero podrá optar entre adquirir la cosa legada o
pagar a éste su justo precio (Art. 902 C.C.).
Si el testador ordena entregar a un tercero una cosa perteneciente al
heredero o al legatario; caso en el cual deberá entregarse la cosa para
poder tener derecho a la disposición testamentaria. Sin embargo, si la
cosa hubiere salido del patrimonio del heredero o del legatario, podrá
optar éste entre entregarla o pagar su justo precio (Art. 903 C.C.).
Si el testador, el heredero o el legatario, son propietarios solamente de
una parte de la cosa o de un derecho sobre ella; el legado no será
válido sino en relación con la parte o el derecho, a menos que
aparezca en el testamento que el testador conocía tal circunstancia;
en cuyo caso, el heredero podrá optar entre adquirir el resto de la
cosa legada para entregarla al legatario, o pagarle su justo precio (Art.
904 C.C).
Tratándose de cosas muebles indeterminadas, siempre que se señale
su género o especie, el legado será válido; aunque nada de aquel
género o especie se hallare en el patrimonio del testador cuando
otorgó el testamento o al momento de su muerte (Art. 905 C.C.).
Cuando el testador haya dejado como propia una cosa particular o
una cosa comprendida en cierto género o especie, el legado no tendrá
efecto si la cosa no se encuentra en el patrimonio del testador al
tiempo de su muerte. Si se encontrare, pero no en la cantidad indicada
en la disposición, el legado sólo tendrá efecto por la cantidad que
hubiere. (Art. 906 C.C.).
Legado de una cosa perteneciente al legatario:
Que la cosa objeto del legado fuese propiedad del legatario en el
momento en que el testador hizo su testamento. En cuyo caso el
legado es nulo pues no se puede atribuir la cosa que ya le pertenece
(Art. 908 C.C.).
Si la cosa no fuese propiedad del legatario en el momento en que el
testador hizo su testamento, pero que llegó a serlo después, más
adelante y se encuentre en su patrimonio al momento de la muerte del
testador (abrirse la sucesión).
En este caso hay que diferenciar si la adquisición se hizo a título oneroso o a
título gratuito: Si la adquirió a título oneroso el gravado deberá reembolsarle
el precio pagado para adquirir el legado. Pero si por el contrario fue a título
gratuito el legado no tendrá validez (Art. 908 C.C.).
Legado de cosa a tomar de determinado lugar: Es una especie particular
de legado que se individualiza designando el lugar en donde se hallan las
cosas legadas. Este legado especial, es válido y sólo tiene efecto si la cosa
legada se encuentra en el lugar señalado por el testador y hasta por la
porción que se encontrare. Pero si las cosas legadas que solían encontrarse
en aquel lugar determinado, y por accidente o circunstancias pasajeras no se
encontraban al momento de la muerte del testador, también será válido.
Legado de alimentos: Recibe este nombre la disposición testamentaria que
le concede al legatario del derecho a percibir: instrucción, comida, habitación
y asistencia sanitaria hasta una determinada edad o mientras estuviere
incapacitado para procurarse por si mismo la subsistencia. (Art. 911 C.C.). Si
el testador no hubiere fijado una cantidad, deberán aplicarse las reglas
inherentes al derecho de alimentos.
Legado de crédito: Cuando se deja mortis causa un crédito, se transmiten
con él, todas las acciones y garantías existentes. El heredero está obligado a
cumplir con entregar los títulos y la documentación referente al caso al
legatario. En modo alguno es fiador, salvo expresa cláusula del de cujus. El
crédito lleva como accesorio, los intereses desde la muerte del causante.
(Art. 909 C.C.).
Legados de periódicos: Suelen legarse prestaciones para ser pagadas en
períodos más o menos largos; como son, por ejemplo, las rentas vitalicias y
las pensiones, cuyo pago deben iniciarse desde el momento de la apertura
de la sucesión (Art. 909 C.C.). Lo mismo ocurre si el legado consiste en una
cantidad determinada que debe ser pagada cada mes, cada año o en otros
períodos.
Objeto del legado
Esto es, a la cosa o derecho sobre el cual recae, la misma debe ser cierta,
lícita y posible. La cosa es cierta si es determinada o determinable. Toda vez
que se afirma que el legado viene dado por una disposición testamentaria
cuyo objeto debe señalarse con precisión. El objeto del legado puede ser el
más variado siempre que se refiera a prestaciones lícitas. «Puede ser objeto
del legado todo lo que ofrezca una ventaja patrimonial al legatario».
En principio, el causante debe determinar por sí mismo el objeto del
legado. No debe recaer sobre el tercero la determinación del objeto del
legado, salvo el supuesto de legado a título de remuneración por prestación
de servicios (artículo 898.3 del Código Civil). Así en cuanto a la
determinación del objeto, la disposición aludida, en atención a atribuir un
mínimo de voluntariedad al causante, consagra la invalidez del legado que
conceda absoluta libertad de elección en cuanto al bien, excepción hecha de
los legados remuneratorios por servicios prestados en última enfermedad,
situación especial y delicada que denota un particular agradecimiento del
causante, y en la que el legislador justifica la falta de determinación.
Al referirnos a la certeza del instituido y del objeto de la disposición
testamentaria, señalamos que si el sujeto o el objeto es incierto el legado
carece de validez, salvo que pueda reconocerse o deducirse la voluntad del
testador. Vale recordar el artículo 901 del Código Civil que prevé: «Si la
persona del heredero o del legatario se ha designado con inexactitud, la
disposición tiene efecto cuando el contexto del testamento u otros
documentos o hechos claros, demuestren cuál es la persona que el testador
ha querido indicar. Lo mismo sucederá cuando la cosa se ha indicado o
descrito inexactamente, si se reconoce de una manera cierta de qué cosa ha
querido disponer el testador».
Nulidad del legado
El legado puede devenir ineficaz por extinción, por nulidad o por caducidad.
Será ineficaz (nulo) si la cosa objeto del legado se extingue o perece
completamente, en vida del testador o después de la muerte de éste;
siempre en este último caso, que no haya habido hecho o culpa del
heredero obligado, aunque éste haya incurrido en mora respecto de la
entrega. O si la cosa perece en manos del legatario (Art. 957 C.C.).
Debiendo señalarse que los materiales o residuos de la cosa
extinguida no pertenecerán al legatario; tanto porque la Ley determina
expresamente la eficacia del legado, como también porque estos
restos o materiales son cosa distinta del objeto; y el legado no puede
extenderse a otra cosa diferente de la determinada, salvo expresa
disposición del testador.
La nulidad del legado también resulta cuando la disposición
testamentaria es nula, sea por que el testamento es nulo o porque la
cláusula testamentaria que instituye el legado resulte nula o anulable.
Igualmente queda sin efecto el legado en caso de caducidad,
entendiéndose por tal la ineficacia de una disposición testamentaria
por causa sobrevenida; es decir, cuando surge un obstáculo que no
existía para el tiempo de otorgarse el testamento, y que de haber
existido habría determinado la nulidad de la manifestación de última
voluntad. Así pues, el legado será ineficaz si el favorecido no
sobrevive al testador, salvo el caso de representación (Art. 953 C.C.)
Por último caduca la disposición testamentaria para el legatario que
renuncia a ella (Art. 954 C.C.).
Conclusión
El legado permite a las personas disponer libremente de sus bienes en
vida, garantizando que su voluntad se cumpla después de su fallecimiento.
Permitiendo a los individuos planificar la distribución de su patrimonio de
manera personalizada, asegurando que sus seres queridos o instituciones
de su elección reciban los bienes que desean. Desde el punto de vista
jurídico, el legado dispuesto por el fallecido se entiende como un encargo o
mandato al heredero, que será el obligado de hacer entrega de ese bien al
legatario, que es la persona que recibe el legado. Esto significa que tras el
fallecimiento del testador, el legatario no podrá apropiarse por sí solo del bien
legado, sino que han de ser los herederos los que le hagan entrega de dicho
legado.
Este bien puede ser cualquier cosa, y casi siempre se trata de algún
bien que tuviera la persona fallecida pero también puede consistir en algo
que no exista en el patrimonio del testador, por lo que se obligaría a los
herederos a adquirir ese bien concreto para entregárselo al legatario. Otra
cuestión muy importante a la hora de tener en cuenta de dejar legados en
nuestro testamento es que los mismos se entienden que son libres de
cargas, a menos que dispongamos lo contrario.
Referencias bibliográficas
Aguilar José, (1985) Derecho Civil, Personas. Octava edición. Editorial Arte,
Manuales de Derecho, Universidad Católica Andrés Bello.
Pedro Lozada, Derecho Civil, Legato. Fecha, 24/05/2022. Sitio web:
https://www.conceptosjuridicos.com/legatario/
Reyes William: Derecho Sucesoral, Taller Impartido en la Universidad de
Margarita, Valle del Espíritu Santo.
Código Civil de Venezuela Gaceta Oficial de la República de Venezuela Nº
2.990 Extraordinaria del 26 de Julio de 1982.
AJ Medina . El legado de Piaget. Educere, 2000 - redalyc.