"Gestión emocional para mejorar la
comunicación y el ambiente laboral en
docentes de la ciudad de Trujillo"
TRABAJO DE INVESTIGACIÓN
AUTORA:
Burga Vasquez, Ximena Yamile
ASESOR:
Dyko Guillermo Mejia Ruedell Lamela
LÍNEA DE RESPONSABILIDAD SOCIAL UNIVERSITARIA:
Promociòn de salud, nutriciòn y salud alimentaria
TRUJILLO - PERÚ
2025
1. INTRODUCCIÓN
Las relaciones humanas se construyen a través del contacto con otras
personas, por lo tanto, su estudio es fundamental, ya que muchos problemas
de convivencia surgen debido a la falta o limitada presencia de habilidades
sociales. Estas habilidades se manifiestan en el modo en que tratamos a los
demás y se evidencian en distintos entornos como la escuela, el trabajo, el
hogar o la comunidad. Además, las relaciones interpersonales están
estrechamente ligadas con los valores que permiten vivir y convivir en
sociedad. En este contexto, el docente debe cultivar cualidades humanas como
la humildad, el amor, la tolerancia, la empatía, la justicia, la responsabilidad
profesional, la honestidad, la conciencia ecológica, el respeto por las
diferencias de género, la sabiduría, entre otras (Gómez y Hernández, 2017).
En cuanto a las competencias sociales, estas comprenden las habilidades
necesarias para interactuar eficazmente en diversas situaciones. Algunos
ejemplos incluyen responder adecuadamente, saber saludar, resolver
conflictos, ponerse en el lugar del otro, expresar emociones, hacer preguntas,
ofrecer palabras amables, comprender a los estudiantes, y resolver problemas
de manera armoniosa.
Sin embargo, la situación personal de los docentes parece no ser prioridad
para las instituciones encargadas de la educación en el Perú, ya que se les
percibe principalmente como profesionales, más que como personas. Pese a
ello, algunas escuelas han tomado la iniciativa de planificar e implementar
actividades orientadas a mejorar las relaciones interpersonales, como
programas de capacitación en inteligencia emocional y especialización en
efectividad profesional (Vega, Marín y Montoya, 2021).
Objetivos de la investigación
Objetivo general:
• Determinar la influencia de un programa educativo basado en la inteligencia
emocional en el fortalecimiento de la inteligencia social en los docentes
Objetivos específicos:
Diagnosticar el nivel de inteligencia social en los docentes del Centro
Educativo antes de la implementación del programa educativo.
Diseñar un programa educativo fundamentado en la inteligencia
emocional orientado al desarrollo de la inteligencia social en el docente.
2. MARCO TEÓRICO
Gestión emocional
La gestión emocional se refiere a la capacidad de identificar, comprender y
regular las emociones propias y ajenas de manera adaptativa. Según Bisquerra
(2020), implica el desarrollo de competencias emocionales que permiten
manejar eficazmente las emociones en situaciones laborales y personales. En
el ámbito docente, una adecuada gestión emocional contribuye a reducir el
estrés, mejorar las relaciones interpersonales y fomentar un entorno laboral
saludable.
Para Salovey y Mayer (citado en Fernández-Berrocal & Extremera, 2020), la
inteligencia emocional incluye la percepción, comprensión, facilitación y
regulación de las emociones, siendo estos elementos esenciales para una
adecuada gestión emocional en contextos educativos.
Comunicación en el entorno educativo
La comunicación efectiva es un componente fundamental en la dinámica
escolar. De acuerdo con Martínez y Ramírez (2021), los docentes que
desarrollan habilidades comunicativas asertivas logran generar climas de
confianza, motivación y respeto mutuo, favoreciendo la interacción con
estudiantes, colegas y directivos. Además, una comunicación basada en la
empatía permite prevenir conflictos y mejora la resolución de problemas
cotidianos en las instituciones educativas.
Clima y ambiente laboral en docentes
El ambiente laboral en las instituciones educativas está estrechamente
vinculado con el bienestar emocional del profesorado. Según un estudio
realizado por Vargas, León y Gutiérrez (2022), un ambiente laboral positivo
influye directamente en el desempeño docente, reduciendo los niveles de
burnout y aumentando la satisfacción laboral. A su vez, una adecuada gestión
emocional contribuye significativamente a construir climas laborales
colaborativos y empáticos.
Por otro lado, Pérez y Soto (2020) afirman que los factores emocionales, como
la percepción de apoyo, la motivación intrínseca y el reconocimiento
profesional, influyen en la percepción del clima organizacional. Esto destaca la
importancia de promover programas de desarrollo emocional dentro de las
escuelas para fortalecer la convivencia y la salud mental del personal docente.
Relación entre gestión emocional, comunicación y clima laboral
Estudios recientes evidencian que la gestión emocional se relaciona
positivamente con la calidad de la comunicación y el ambiente laboral. López,
Castillo y Huamán (2021) concluyen que los docentes con mayor regulación
emocional presentan una comunicación más efectiva y contribuyen a un clima
institucional armónico. En esa línea, implementar estrategias de educación
emocional permite no solo mejorar las relaciones interpersonales, sino también
prevenir conflictos y promover el bienestar general dentro del centro educativo.
3. METODOLOGÍA
La presente investigación es de tipo aplicado, ya que busca implementar un
programa educativo basado en la inteligencia emocional con el propósito de
mejorar la inteligencia social de los docentes del nivel de educación básica. El
estudio se enmarca en un nivel explicativo, ya que permite recolectar
información útil para comprender las conductas de los profesores que reflejan
distintos niveles de desarrollo en inteligencia social, especialmente en el
contexto de la zona rural. Esto con el fin de entender mejor sus interacciones
con colegas, padres de familia, estudiantes, autoridades y su relación con el
entorno social.
El diseño de la investigación fue transeccional con enfoque correlacional
causal. El objeto de estudio lo conformaron los docentes de la Institución
Educativa N.° 82101, contando con una población de 15 profesores distribuidos
en los niveles de inicial (2), primaria (3) y secundaria (10). La muestra estuvo
compuesta por estos mismos 15 docentes, seleccionados a través de un
muestreo no probabilístico.
Para la recolección de datos, se utilizaron técnicas como el análisis de
contenido, el fichaje y la encuesta. El análisis de la información se desarrolló a
partir de un enfoque deductivo, empleando estadígrafos descriptivos para
evaluar las variables, las cuales fueron de naturaleza cualitativa y se midieron
en escala ordinal. En la organización de los datos, se consideró la distribución
de frecuencias, presentadas en tablas estructuradas con cinco elementos:
categorías de respuesta (siempre, casi siempre, a veces, nunca), intervalos,
frecuencias absolutas, relativas y porcentuales.
Los datos se recogieron mediante un cuestionario elaborado por la autora de la
tesis, con la orientación de su asesor. Este cuestionario, enviado de manera
virtual a cada docente, constó de 16 preguntas cerradas con cuatro opciones
de respuesta (siempre, casi siempre, a veces, nunca).
Para garantizar la validez de constructo del cuestionario, se recurrió a la
evaluación de tres jueces expertos, todos psicólogos con experiencia en
inteligencia emocional y pertenecientes a una institución pública que desarrolla
programas en dicha área. Asimismo, se evaluó la confiabilidad del instrumento
mediante una aplicación piloto, analizando los resultados con el Coeficiente
Alfa de Cronbach, lo cual demostró un alto nivel de confiabilidad, validando su
uso para la investigación.
4. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN:
Análisis Deductivo
Antes de aplicar el programa de inteligencia emocional, se evidenció que la
inteligencia social de los docentes era mayormente regular, especialmente en
las dimensiones de conciencia social y facilidad social. La conciencia social,
entendida como la capacidad de empatizar y comprender los estados
emocionales ajenos (Galimberti, 2012), mostró carencias en la mayoría de los
docentes encuestados. El 86,67 % presentó un nivel regular y solo un 13,33 %
obtuvo una calificación buena. Esta falta de claridad en su postura empática
refleja una escasa formación socioafectiva.
Respecto a la facilidad social, definida como la habilidad de sincronizar
pensamientos, emociones y conductas para una interacción efectiva, el 66,67
% de los docentes también obtuvo un nivel regular, y un preocupante 26,66 %
fue catalogado con un nivel deficiente. Esta ambivalencia en sus respuestas
sugiere limitaciones en la autorregulación emocional, la autopresentación, y la
influencia social, elementos esenciales para la convivencia armoniosa en el
entorno educativo.
En general, los resultados iniciales indicaban una inteligencia social ambigua e
indefinida, con un 80 % de los docentes en un nivel regular y solo un 20 % en
nivel bueno, lo cual demuestra debilidades importantes en las competencias
interpersonales.
Resultados después de aplicar el programa
Luego de aplicar el programa de inteligencia emocional compuesto por 10
sesiones, se identificaron mejoras significativas. En la dimensión conciencia
social, el 80 % de los docentes alcanzó un nivel bueno y un 20 % llegó a un
nivel excelente. Estos datos reflejan una evolución positiva en la empatía, la
sintonía emocional y la precisión empática, elementos clave para construir
relaciones más humanas y efectivas.
En cuanto a la facilidad social, el 93,33 % de los docentes se ubicó en el nivel
bueno, mientras que el 6,67 % permaneció en el nivel regular. Esta mejora
sugiere una mayor capacidad de autorregulación emocional y habilidad para
establecer vínculos sociales positivos.
A nivel general, después de la intervención, el 73,33 % de los docentes obtuvo
una buena inteligencia social y el 26,67 % alcanzó un nivel excelente, sin
presencia de niveles regulares o deficientes. Este cambio sugiere una
transformación favorable gracias al fortalecimiento de sus habilidades
socioemocionales.
Análisis Estadístico
El análisis estadístico de las medidas de tendencia y dispersión mostró que la
media en conciencia social fue de 23,87 y en facilidad social de 22,93, con
desviaciones estándar relativamente bajas (1.04 y 2.41 respectivamente), lo
que indica homogeneidad en las respuestas. El coeficiente de variación fue de
1.2 % para conciencia social y de 1.8 % para facilidad social, lo cual refuerza la
consistencia de los resultados obtenidos tras la aplicación del programa.
Análisis Inductivo
Mediante la prueba estadística de Wilcoxon para muestras pequeñas, se
confirmó una diferencia significativa entre las puntuaciones obtenidas antes y
después del programa. Esta diferencia evidencia la eficacia del programa de
inteligencia emocional para mejorar la inteligencia social de los docentes, en
concordancia con lo señalado por autores como Ramírez et al. (2021) y Salazar
(2019), quienes destacan la importancia de cultivar estas habilidades para
lograr relaciones armoniosas y un entorno educativo saludable.
Estos hallazgos también coinciden con estudios previos como los de Carrillo-
Sierra et al. (2018), quienes sostienen que la inteligencia emocional incide
positivamente en la calidad del entorno escolar. En definitiva, los resultados
confirman que fortalecer la inteligencia emocional contribuye al desarrollo de
habilidades sociales esenciales para mejorar la comunicación, la empatía y la
convivencia dentro del ámbito educativo.
5. REFERENCIAS:
Bisquerra, R. (2020). Educación emocional y bienestar. Editorial Horsori.
https://ri.ibero.mx/bitstream/handle/ibero/6042/RiEEB_01_01_09.pdf?
sequence=1
Fernández-Berrocal, P., & Extremera, N. (2020). La inteligencia emocional en la
educación y en el trabajo. Pirámide.
https://www.redalyc.org/pdf/2931/293121924009.pdf
López, M., Castillo, J., & Huamán, P. (2021). Gestión emocional y clima laboral
en docentes de instituciones públicas. Revista Científica de Psicología y
Educación, 5(2), 88–102.
http://scielo.sld.cu/scielo.php?
script=sci_arttext&pid=S1727897X2020000601138
Martínez, A., & Ramírez, C. (2021). La comunicación asertiva en docentes del
nivel secundario. Revista Iberoamericana de Educación, 87(1), 35–47
file:///C:/Users/ximen/Downloads/Dialnet-LaComunicacionAsertiva-8154371.pdf
Pérez, F., & Soto, M. (2020). Factores emocionales y clima organizacional en
instituciones educativas. Educare, 24(1), 65–79.
https://www.researchgate.net/publication/
348224858_Habilidades_Socioemocionales_en_las_Instituciones_Educativas
Vargas, L., León, S., & Gutiérrez, M. (2022). Bienestar emocional y desempeño
docente en tiempos de pandemia. Revista de Psicología y Sociedad, 10(3),
121–135.
https://www.researchgate.net/publication/
376059868_El_Desempeno_Docente_en_Educacion_Inicial_Retos_en_Tiempo
s_de_Pandemia