UNIVERSIDAD TÉCNICA DE BABAHOYO
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS SOCIALES Y DE LA EDUCACIÓN
INTEGRANTES:
BONILLA MORETA CAMILA NAYELY
IZA CAIZA BRISSA DAYANA
MORAN CARPIO KEVIN MANUEL
TROYA TRIANA NICOLE ISABEL
SANTILLAN ARANA JAVIER ALDAHIR
YUQUILEMA BAJAÑA WENDY ELIZABETH
TEMA:
MARCO LEGAL Y CONCEPTOS ACUERDOS INTERNACIONALES
CURSO:
QUINTO PSIC. B
DOCENTE:
SILVIA DEL CARMEN LOZANO CHAGUAY
ASIGNATURA:
NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES
MARCO LEGAL Y CONCEPTUAL
La educación es un derecho humano fundamental reconocido por el derecho
internacional y por las constituciones de numerosos países. Este derecho implica no solo
el acceso a la educación, sino también la permanencia, participación y logro del
aprendizaje en condiciones de equidad, calidad e inclusión. El marco legal y conceptual
de la educación se construye desde principios universales que consideran la educación
como un factor clave para el desarrollo personal, social, económico y cultural de las
personas. Desde una perspectiva conceptual, la educación inclusiva representa una
evolución respecto a modelos anteriores que segregaban o diferenciaban a estudiantes
con base en sus características físicas, intelectuales o sociales. La educación inclusiva es
un enfoque basado en derechos que busca garantizar que todos los estudiantes,
independientemente de sus condiciones individuales o sociales, aprendan juntos en las
mismas aulas, participen en igualdad de condiciones y tengan acceso a apoyos
adecuados que les permitan desarrollar sus potencialidades. Este paradigma reconoce la
diversidad como un valor y no como un obstáculo, promoviendo prácticas pedagógicas,
políticas institucionales y estructuras organizativas que respondan a las necesidades de
todos los estudiantes. (Unidas, 1948)
La educación es un derecho que los Estados han de promover, respetar y
garantizar a todas las personas a lo largo de su vida.
Hacer efectivo este derecho supone que todos tengan acceso a una educación de
calidad en igualdad de oportunidades y condiciones.
Justamente estos elementos son los que definen a la educación inclusiva, que
busca reducir toda forma de discriminación y exclusión.
Se pone de manifiesto que el rol que le compete al Estado y a la comunidad
nacional e internacional es hacer exigible este derecho humano fundamental
ACUERDOS INTERNACIONALES
A nivel mundial se han establecido acuerdos y compromisos para que los países
asuman responsabilidades a favor de una educación para todos; citamos entre ellos:
En 1948, la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 26
reconoce que todas las personas tienen derecho a la educación. Desde ese momento se
recorre un largo camino y se han hecho grandes esfuerzos para alcanzar ese objetivo.
El Informe Warnock, elaborado por Mary Warnock para Inglaterra, Escocia y
Gales, se publicó en 1978. Tiene valor porque determina que la educación es un bien al
que todos tienen derecho, que los fines son los mismos y que las necesidades educativas
son comunes a todos los estudiantes. Hace énfasis en las necesidades educativas
especiales que presenta un estudiante a lo largo de su escolarización y que requieren
atención y recursos específicos distintos a los de sus compañeros. Estas dificultades se
relacionan con las características personales y la capacidad de la escuela para dar
respuesta a las demandas. El informe establece que la educación especial debe tener un
carácter adicional y no paralelo, por lo que las instituciones de educación especial deben
seguir existiendo para educar a estudiantes con graves y complejas discapacidades,
aunque varias de ellas deben transformarse en centros de apoyo para las escuelas
comunes y los padres.
En 1982 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el Programa de
Acción Mundial para los Impedidos, con el fin de promover medidas eficaces para la
prevención de la discapacidad, la rehabilitación y la realización de los objetivos de
participación plena de los impedidos en la vida social y el desarrollo de la igualdad. Se
enfatiza en el derecho de las personas con discapacidad de tener las mismas
oportunidades que los demás ciudadanos y a disfrutar de mejoras en sus condiciones de
vida. En este programa se defiende por primera vez a la discapacidad como la relación
que existe entre las personas y su entorno, y se adoptan los principios de normalización,
integración y participación.
La Declaración Mundial sobre Educación Para Todos efectuada en Jomtien,
Tailandia (1990): “Satisfacción de las Necesidades Básicas del Aprendizaje”, señala a la
educación como un derecho fundamental de todos los hombres y mujeres de todas las
edades del mundo. Además, establece objetivos claros para lograr el incremento de
niños escolarizados. Menciona que la escuela debe promover la permanencia del
alumno, e iniciar un proceso de reformas educativas a fin de responder a las necesidades
de los estudiantes, padres, maestros y comunidades.
En 1992 la Asamblea General de las Naciones Unidas declara el 3 de diciembre
de cada año Día Internacional de los Impedidos y hace hincapié una vez más en la
importancia de la integración plena de los discapacitados en la sociedad. En 1993 se
adoptan las Normas Uniformes sobre la igualdad de oportunidades para las personas con
discapacidad, las cuales se centran en lograr la igualdad de participación en diferentes
esferas y fomentando la aplicación de medidas y mecanismos de supervisión.
Los temas y acuerdos tratados en el Informe Warnock fueron aceptados a nivel
internacional en varios documentos, especialmente en la Declaración de Salamanca, en
la Conferencia Mundial sobre Necesidades Educativas Especiales: “Acceso y Calidad”,
en la que se establecen los principios, políticas y prácticas para favorecer la integración
de los estudiantes con necesidades educativas especiales en las escuelas regulares. Surge
entonces el concepto de escuela integradora, que brinde educación de calidad a todos y
que desarrolle una pedagogía centrada en el niño.
Es fundamental el apoyo de los gobiernos que deben asumir la creación de
escuelas integradoras como una política gubernamental. Además, la Declaración destaca
la importancia del rol que deben tener los padres y la comunidad; señala que los padres
deben estar informados para trabajar en conjunto con los profesionales, asumir
responsabilidades y elegir la educación que quieren para sus hijos/as. Por otro lado, en
la comunidad se deben fomentar actitudes de integración, participación, optimismo y
poder hacer así frente a la discriminación y exclusión.
En el Foro Mundial de Educación para Todos, Dakar 2000, se reafirma la idea de
la Declaración Mundial sobre Educación para Todos (Jomtien, 1990), respaldada por la
Declaración Universal de Derechos Humanos y la Convención sobre los Derechos del
Niño, de que todos los niños, jóvenes y adultos, en su condición de seres humanos,
tienen derecho a beneficiarse de una educación que satisfaga sus necesidades básicas de
aprendizaje en la acepción más noble y más plena del término; una educación que
comprenda el aprender como asimilar conocimientos, hacer, vivir con los demás y ser.
Una educación orientada a explotar los talentos y capacidades de cada persona y a
desarrollar la personalidad del educando, con el objeto de que mejore su vida y
transforme la sociedad. Además, tuvo como propósito presentar los resultados globales
de la década “Educación para todos” y elaborar un nuevo marco de acción. Los países
se comprometieron con la educación de calidad para todos y con la necesidad de adoptar
medidas sistemáticas para reducir las desigualdades y suprimir las discriminaciones
referidas a las posibilidades de aprendizaje de los grupos en situación de desventaja.
La Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con
Discapacidad, y su Protocolo Facultativo, constituyen un tratado internacional en el que
se recogen los derechos de las personas con discapacidad y las obligaciones de los
Estados partes, que mediante la ratificación de la convención se comprometen a
promover, proteger y asegurar el pleno ejercicio de todos los derechos de las personas
con discapacidad.
Históricamente los Estados miembros, entre ellos Ecuador, elaboraron,
analizaron y definieron los contenidos de la convención con la participación de
organizaciones de la sociedad civil, instituciones nacionales de derechos humanos y
organizaciones intergubernamentales.
La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la convención el 13 de
diciembre de 2006, y se abrió a la firma el 30 de marzo de 2007. Los Estados que la
ratifican están jurídicamente vinculados a respetar las disposiciones que en ella se
recogen, mientras que para los demás Estados, la convención constituye una norma
internacional que deben esforzarse por respetar. El Ecuador fue el país número veinte en
adherirse a la convención el 30 de marzo del 2007, que fue ratificada por la Asamblea
Nacional Constituyente el 3 de abril 2008. (Unidas A. G., 2006)
BIBLIOGRAFIA.
Unidas, A. G. (1948). Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Unidas, A. G. (2006). Convención sobre los Derechos de las Personas con
Discapacidad.
Vicepresidencia de la república del ecuador. (2011). Módulo I: educación inclusiva y
especial. Quito : ecuador.